Cuando se desvaneció solo pudo recordar la primera vez que vio a Lizzie después de tanto tiempo, ya no eran esas adolescentes que se besaban a la mínima provocación, Lizzie se veía tan fuerte, tan segura, ya era toda una profesional. Cuando la vio en la biblioteca con todos esos libros y sus notas recordó los hábitos que tenía para estudiar, su manía de colocar post it a todo pero también noto que seguía siendo hermosa y podría decir que el paso de los años le sentaron bastante bien.
Recordó con detalle el abrazo que se dieron, el cabello dorado de Lizzie, sus ojos verdes denotando alegría. Habían pasado tantos años.
Lizzie le comento que cuando llego a la casa se preguntó ¿Cómo habría sido su vida a lado de ella? Pero que siempre sabía la respuesta a esa pregunta.
Y no era para menos ya que en la preparatoria entendieron que nunca iba a pasar más que solo sexo y un amor joven, si se le pudiera llamar de alguna manera, Lizzie se lo cuestiono muchas veces pero ahora con más años y experiencia podría decir que sí.
Aunque era más sexo que platicas convencionales del amor, saber que le interesa a la otra o cuales eran sus sueños, ambas se protegían. Lizzie podía considerar que era una especie de amor que estaba bien para ellas, eran jóvenes y querían disfrutar la vida.
Lizzie creció en un hogar católico donde muchas de las cosas que hacía en ese entonces estaban prohibidas, Beca la ayudo a ver más allá de lo que sus padres le enseñaban, si debiera decir que personas marcaron su vida sin duda alguna entre ellas mencionaría a Beca Mitchell.
Pero aun así ella sabía que no hubiera funcionado, solo que a veces las personas se preguntaban cómo hubiera sido el futuro con una persona con quien tanto compartieron.
Beca no pudo evitar sonreír ante la pregunta. Cuando se mudó a Los Ángeles de la única que se despidió fue de Lizzie. Tenía que dejar Pensilvania después de lo que paso el último día de preparatoria tenía que dejar todo atrás.
Cambio el color de su cabello que hasta entonces había sido de colores, decidió que tendría un nombre artístico y que rogaría porque nadie de la preparatoria la reconociera y si se llegaba a dar el caso le pagaría una suma considerable de dinero para que mantuviera cerrada la bocota.
De la única que no podía irse sin despedirse era de su amiga Lizzie, su mejor amiga en los 3 años de preparatoria, la persona con la que sentía que le debía demasiado, la persona a la que lastimo.
Pero que a pesar de todo Lizzie siempre se mostró comprensible.
Y es que fue el último año, la última fiesta, la última vez de ser joven.
Beca sabía a qué se enfrentaría ese día, sabía lo que había que hacer y que debía hacerlo. Lizzie por su parte tenía miedo pero sabía que su mejor amiga estaría ahí y que ella la cuidaría.
L: ¡Beca! ¡Mírate! Haz cambiado tanto. Tu cabello ya no es de colores! Y vaya que adelgazaste aún más. Y mira todo esto –Mirando a su alrededor– Es inmenso.
B: –Abrazo a su amiga, la abrazo tratando de curar todo lo que había pasado– Te ves estupenda.
L: ¿Por qué me llamaste a mi Beca? Eres una DJ reconocida pudiste contactar a cualquier persona para tutora.
B: Por que eras la mejor en la clase.
L: Ha pasado tanto tiempo… Beca. –Se le inundaron los ojos–
B: Lo se Lizzie, necesitaba alejarme de todo, lamento haberte dejado ahí. No sabía que más hacer.
L: No, no, estuvo bien, era mejor que te fueras Beca, todo empezó a complicarse y simplemente hiciste lo que debías hacer –Sonrió–
B: Hice lo que debía hacer –Lo dijo para sí misma casi en un susurro– Esta vez espero recompensarte, pide la cantidad de dinero que quieras, yo te lo daré.
L: No, no es necesario nada de eso. Me da gusto haber vuelto a ver a la grandiosa Beca Mitchell.
B: –Solo sonrió – ¿Qué paso después de que me fui?
L: Pues… Resulta que el video fue eliminado de todos los dispositivos en los que se grabaron, mi novio y actual prometido –Le mostro el anillo en su mano– Inicio un caso penal para poder lograr todo eso. Afortunadamente todo se logró.
B: ¡No lo puedo creer! La hermosa Lizzie Simpson se casara! ¿Y tú prometido por que no está aquí? ¿Él sabe de mí?
L: Claro! Apareces en los videos ¿recuerdas?
B: –Se encogió– Como olvidarlo. –Y puso su cara seria como si se tratara de un antiguo fantasma que tanto conocía–
L: Y pues no viajo conmigo, no sabía si sería bienvenido aquí.
B: ¿Queee? ¿Estás de broma? Claro que es bienvenido, es más llámale de una vez y dile que aliste todo para que tome el primer vuelo a LA. –Y le paso el teléfono– Pero antes, cuéntame ¿Cómo lo conociste?
L: Pues, él es británico, lo conocí cuando viaje a Londres para estudiar Literatura Inglesa, es un tipo agradable y alegre, convivimos mucho cuando estuve allá, hemos viajado mucho, él ha viajado para poderme ver y yo he viajado para poderlo ver pero realmente tenemos planes para que él se mude, lo platicamos y le parece bien, dice que él me seguiría a todos lados, ya veremos si es cierto –Y lanzo una sonrisita–
B: Me da gusto Lizzie eres una mujer estupenda y si él te puede dar todo lo que te mereces, me agradara ese tipo.
L: –Solo sonrió– Lo hace –Hizo una pausa– ¿Cómo hiciste para olvidarte de todo eso?
B: Nunca lo hice. Y nunca lo olvidare, fue una época muy loca, fue una época en la que quería experimentar y lamente mucho haberte jalado a eso.
L: Ay por favor! Creo que yo también tenía la edad suficiente para decidir. Ninguna de las dos sabíamos que sería grabado. No te atormentes más por eso.
Beca sabía que lo mejor que tenía Lizzie aparte de su hermoso físico era su comprensión hacia las personas, en ocasiones pensaba que Chloe y ella se podían llevar bastante bien por lo mismo. Pensaba que la persona con la que estaría el resto de su vida, sería realmente muy afortunado.
Solo había una cosa de la que se arrepentía en toda su vida y eso fue el haber lastimado a Lizzie, ella no tenía que estar en esa fiesta esa noche, era la última del campus los chicos y chicas la disfrutarían con sexo como si fuera una iniciación a la fraternidad, ella no debía estar ahí, lloraba todos los días cuando recién se mudó a Los Ángeles que aunque no pasó nada que ellas no quisieran grabaron toda la fiesta, el video fue expuesto en el sitio web del campus semanas después de la graduación. El papa de Lizzie que enseñaba ahí y era súper religioso la corrió de su casa. Lo único que la salvo fue que consiguió una beca para la universidad, después una maestría y un doctorado en letras.
B: Lo lamento mucho –Y lloro–
L: No pasa nada Beca.
La rubia se acercó para poder abrazarla, después de que esta se calmara un poco recargo la cabeza de Beca en sus piernas y mientras le hacía piojito en el cabello castaño esta le decía que estaba todo bien, ella fue una gran amiga y que aprendió mucho a su lado, las cosas ya habían pasado hace tiempo y no podía seguir atormentándose por eso… Todo estaba bien entre ellas, todo estaba bien.
Y sonó el despertador.
