Hola a quien aún siga aquí, aunque sinceramente no creo que después de un año sin actualizar siquiera se acuerden de la historia.

Si alguien se pasa por aquí, espero sinceramente que le guste el nuevo capítulo, además de que ya estaré actualizando, pues no me parece dejar mi historia con apenas dos tristes capítulos. Bueno para las que lean esto, disfruten el capítulo.

Por cierto si alguna de las personas que haya comentado sigue aquí, les agradezco sinceramente el que lo hayan hecho, pues de alguna manera me motivaron a seguir.


Capítulo 3

~Acostumbrarse a poner nuestra vida en riesgo~

Habían pasado tan sólo un par de semanas en los cuales nos habíamos dedicado a instalarnos en aquel bello lugar en donde se suponía solo acamparíamos por dos semanas, pero por desgracias del destino nos quedaríamos aquí hasta que dejara de ser seguro, por ahora me atrevo a decir que las cosas iban bastante bien, por suerte fueron varias personas las que se nos habían unido.

La familia Morales, latinos obviamente, eran personas muy amables y lo mejor de todo es que tenían dos hijos, Louis y Elisa, los cuales jugaban con Em todo el tiempo.

Estaban también la familia Peletier, Ed, un hombre flojo y machista a mi parecer, y Carol, una mujer dulce y amable, quien por cierto era maltratada por su estúpido marido, ella creía que nadie se había dado cuenta de lo que ocurría en su matrimonio, pero en realidad todos en el campamento o al menos las mujeres, incluida yo, estábamos al tanto, solamente no nos metíamos para no empeorar su situación, por cierto ellos también tenían una hija, Sophia, una niña tímida pero de lo más dulce, Emiy se había encariñado con ella y también solían jugar mucho.

Estaban también Glenn, un chico asiático el cual se encargaba de traer suministros de la ciudad cuando era necesario, T-Dog un hombre bastante amable a pesar de su aspecto rudo, Jacqui una mujer igual de amable, entre otras personas más.

Todos nos habíamos acomodado en casas de acampar, las cuales la mayoría habían sido conseguidas gracias a Glenn, debo decir que el habernos preparado para salir a acampar nos había salvado la vida de cierta forma, pues contábamos con lo necesario para establecernos.

Daryl había puesto nuestra casa de acampar alejada de las demás, pero no tanto como para ser peligroso, la verdad lo agradecía mucho porque después de estar todo el día rodeada de personas al final lo único que añoraba era un momento a solas con mi familia. Merle se había instalado a tan sólo unos metros de nosotros, pero siendo sincera no me molestaba en lo absoluto pues así era un poco más de seguridad para nuestra hija.

La comida que había comprado, la cual creí que sobraría, tan sólo nos duró dos semanas pues debido a las circunstancias habíamos tenido que compartirla con los demás.

-No podemos seguir dependiendo de ese chico asiático- hablo Daryl entrando a la casa de acampar. Después de un duro día de sólo tareas, había decidido descansar un rato- ¿estás bien?- pregunto agachándose frente mí, yo estaba sentada en el catre matrimonial que por suerte habíamos traído.

-Sí, sólo estoy algo cansada- le sonreí mientras le quitaba el cabello de la frente.

-Admito que te ves horrible- sonrío burlón mientras ponía su mano sobre la mía, la cual ahora estaba en su mejilla, para después depositar un corto beso sobre mi palma.

-Amo que seas tan dulce, Dixon- reí un poco ya que el que sea tan directo, en verdad era una de las cosas que me encantaban de él.

-Sabes bien a lo que me refiero- rodó los ojos, levantándose para luego sentarse a mi lado- además bien sabes que eres una mujer hermosa y que soy un maldito con suerte por tenerte como esposa- beso mi hombro- sólo digo que deberías descansar un poco, pues desde que te enteraste de lo de Rick no paras de hacer malditas tareas como lavar ropa o hacer de comer.

-Sólo trato de mantenerme ocupada para no pensar en eso- admití algo triste por la mención de mi hermano, además de sorprendida de que hubiera notado eso, pero supongo no debía parecerme raro pues Daryl me conocía perfectamente.

-¿Qué te parece mantener tu mente ocupada jugando con Em? O…- se acercó a mí hasta detenerse a unos escasos centímetros rozando mis labios, sonreí ante la cercanía perdiéndome en sus ojos azules- podría yo mismo encargarme de mantener tu mente ocupada.

Eliminó el inexistente espacio que había entre nosotros y unió nuestros labios en un desesperado beso, en verdad extrañaba los momentos a solas con él, pues con nuestra pequeña Em y con mi antiguo trabajo en el hospital literalmente nunca teníamos tiempo para estar a solas, y ahora como dijo Daryl hace un momento me mantenía ocupada con las tareas del campamento. Nos separamos a falta de aire, pero casi enseguida Daryl empezó a darme besos en el cuello mientras me recostaba en el catre, paso sus manos debajo de mi blusa haciéndome estremecer y estaba a punto de quitarme la prenda cuando de pronto…

-¡Mami, papi!-la aguda voz de nuestra pequeña sonó a lo lejos interrumpiendo nuestro tiempo a solas.

-A veces no sé si se le da natural el siempre interrumpirnos o si realmente lo hace a propósito- se quejó Daryl con una sonrisa en su rostro.

-Tienes que tener en cuenta que algunas veces si lo hace a propósito.

-Tiene suerte de ser mi hija- dijo dándome un último beso antes de pararse- ¿qué sucede mi pequeña pateadora?- pregunto mirando a la pequeña entrar dentro de la casa de acampar.

-Me escape de la tía Lori- sonrió con orgullo hacia su padre.

-Y ¿por qué hiciste eso cariño?- me senté en el catre amarrando mi cabello.

-Porque quería ponerme a hacer tarea igual que a mi primo Carl- se cruzó de brazos haciendo un puchero.

-Esa es mi pequeña- Daryl la abrazo para luego llenar de besos su carita haciéndola reír.

-Aun así mi pequeña, debes obedecer a tu tía- la mire tratando de ser seria, pues con esta niña era imposible actuar de tal manera.

-Está bien que huyera- apoyó Daryl a nuestra pequeña- después de todo le veo un desperdicio el ponerla a hacer tareas de escuela, el maldito mundo se fue a la mierda y esas cosas no le serán útiles.

-Ese vocabulario Dixon- advertí antes de ponerme mis botas para salir y hacer cualquier cosa que sea de ayuda.

-Mi papi tiene razón- abrazo a Daryl del cuello- deberías enseñarme a usar tu ballesta- lo miro haciéndole ojitos.

-Tampoco te pases de lista- la señalo mirándola con los ojos entrecerrados-¿A dónde vas?- Daryl dejo en el suelo a Em.

-Veré si puedo ayudar en algo- antes de poder caminar fuera de la casa de acampar Daryl me tomo del brazo.

-¿Qué es lo que hablamos hace rato?- pregunto con el ceño fruncido- amor deja de hacer esas mierdas, al menos por hoy.

-Está bien- sonreí dándole un beso rápido- pero sólo porque me dijiste amor.

Él sólo bufo y sonrió haciéndome reír, pues como es de suponerse Daryl Dixon no era un hombre cursi y muy rara vez me decía cosas como "amor" o "cariño", pero en fin, así lo amaba. Camine unos cuantos metros hasta llegar a donde estaban todos. Lori, como Emily había dicho minutos atrás, estaba junto a Carl ayudándole con la tarea, al verme me miró entre divertida y seria.

-Emily salió huyendo cuando le dije que la pondría a hacer tarea- dijo riendo.

-Si me dijo que huyo de ti- igual reí- aunque siéndote sincera cuñada- me senté al lado de Carl y pase mi brazo por sus hombros- no sé por qué pones a mi niño a hacer tarea cuando el mundo literal está acabado.

-Al menos mi tía me entiende- Carl me abrazó.

-Tu tía sólo te consiente- trató de mirarme mal, pero al final una sonrisa arruino su esfuerzo- además aun me preocupo de lo que Carl pueda aprender, y si el mundo llegara a ser el mismo de antes no desperdicié mi tiempo haciendo que Carl haga sus tareas.

-En eso tienes razón, pero tampoco lo hagas hacer eso todo el día- le revolví el cabello al pequeño- además creo que hacer que Em haga tareas de escuela sólo sería un desperdicio, no porque este mal ni nada, sino buscaría cualquier cosa para no hacerla, además de que tiene a Daryl, quien está de acuerdo en que no haga tarea- dije recordando lo de hace unos minutos.

-Bueno si Daryl la protege nada que hacer- suspiro rindiéndose y era cierto, cuando Daryl no estaba de acuerdo en obligar a Emily a hacer algo no había que hacer, de cierta forma era tierno que protegiera a su hija, pero era algo estresante ya que yo no quería que se malcriara.

-¿Sabes que habrá para comer?-cambie de tema completamente.

-Aún hay sopas y frijoles enlatados, Jacqui y Carol los están calentando para servirlos- señaló a ambas mujeres frente a una pequeña hoguera en la cual había una olla de gran tamaño donde vaciaban el contenido de las latas.

-Esas latas con un poco de suerte nos durarán dos días más- dijo Shane acercándose a nosotras.

-Podríamos tal vez empezar a plantar- opine alzando los hombros.

-Daryl caza, ¿no?- me miró.

-No pensaras en mandarlo sólo a explorar en el bosque- lo mire con el ceño fruncido, pues no me parecía buena idea- hay caminantes y podría ser peligroso.

-Pero sería de gran ayuda, así podríamos comer también algo de carne- comento alzando los hombros- nos vendría bien a todos, además no se han visto caminantes cerca de aquí.

-De todos modos no creo que sea buena idea- negué con la cabeza, pues si le pasaba algo no sé qué haría.

-Suena bien para mí- dijo Daryl llegando junto con Em agarrada de su mano- si es de ayuda iré a ver que puedo cazar.

-Así se habla- asintió Shane mirando a mi esposo agradecido, para después retirarse.

-¿Estás loco?- pregunte parándome frente a él- no irás solo, es peligroso y si llegara a pasarte algo yo…- Daryl puso un dedo sobre mis labios.

-Oye tranquila- se acercó mirándome a los ojos para tranquilizarme- nada va a pasarme, no me alejare tanto, además creo que está bien buscar algo de carne, no se me hace bien que Emily y tu coman solo sopa, frijoles y toda esa mierda enlatada.

Suspiré rindiéndome, no tenía nada que decir a eso porque Daryl tenía razón, no habíamos comido carne últimamente y no era por mí que me preocupaba sino por mi hija, ya que está en pleno crecimiento y necesita proteína.

-¿Cuándo planeas ir?- pregunte después de un rato haciendo que Daryl sonriera.

-Sería buena idea irme ahora, así regresare más pronto.

-Papi yo quiero ir contigo- Emily interrumpió dando saltitos en su lugar- quiero atrapar animalitos.

-No creo que sea buena idea cariño- hablo Lori después de un rato- podría ser peligroso que vayas.

-Tu tía tiene razón Em, además estás muy pequeña como para hacer esas cosas- apoye a Lori haciendo que la pequeña se cruzara de brazos e hiciera un puchero.

-Oh vamos- Daryl me dio un empujón con su hombro- estas son las cosas que debería aprender Em, después de todo ya te dije, el mundo se fue a la mierda y que mejor que enseñarle como rastrear.

-Ándale mami- Em me miro con su carita de cachorro mojado, la cual usaba cuando quería convencerme de algo.

-Está bien- suspire rindiéndome haciendo que la pequeña gritara de emoción-pero debes obedecer a tu padre en todo momento y no quiero que te le separes por nada del mundo.

-Te lo prometo- me sonrió alzando su pequeño meñique, sonreí y entrelace el mío con el de ella.

-Tranquila, sabes que no dejare que nada malo le pase- me abrazo Daryl, yo sólo asentí- iré a preparar las cosas necesarias.

-Yo te ayudo- corrió Em detrás de su papá quien regresaba a nuestra casa de acampar.

-¿Estás segura de eso Claire?- pregunto Lori a mis espaldas no muy convencida de mi decisión- cazar no es precisamente la actividad que una niña de cinco años deba hacer.

-Creo que Daryl tiene razón- me encogí de hombros- el mundo ya no es el mismo y si Atlanta, el lugar donde se supone era seguro, fue bombardeado porque nuestro ejército no podía hacer más, entonces creo que Emily debería aprender algo más relacionado a la supervivencia.

-Supongo que teniendo un esposo como Daryl es normal que pienses así- soltó un suspiro.

-¿Un esposo como Daryl?- fruncí el ceño- ¿a qué te refieres?

-Sólo digo que algunas veces me parece irresponsable, debería dejar de malcriar a Emily- se encogió de hombros tratando de restarle importancia.

-Daryl no es irresponsable, él trata de hacer lo mejor que puede criando a nuestra hija- le dije molesta, pues no me gustaba que hablara así de mi esposo, como si lo conociera bien, de hecho ellos dos apenas y hablaban- y no le da siempre lo que quiere a menos que Em se lo haya ganado o como en esta ocasión le sea de ayuda. Además creo que hace un excelente trabajo como padre, ya que bien sabes, no tuvo uno que le diera el mismo amor que él le da a nuestra pequeña.

Realmente admiraba a mi esposo, pues a pesar de tener una infancia dura en la cual tuvo que criarse él mismo debido a la ausencia de sus padres, es un padre maravilloso y trataba de darle todo el amor que él no había recibido a nuestra pequeña.

-Perdón cariño- se limitó a decir Lori bajando la mirada con arrepentimiento.

-Está bien, sólo no vuelvas a hablar así de él- le dije más suave, pues le había alzado la voz.

Antes de que pudiera contestarme, si es que tenía algo más que decir, camine en dirección a nuestra casa de acampar para ver que como iba Daryl con las cosas que planeaba llevar.

-Pero papi- oí a Em quejarse- ¿por qué no puedo llevar mi vestido rosa?

-Haber mi pequeña pateadora- me asome discretamente y vi a Daryl agachado frente a la pequeña mochila de Em sosteniendo su vestido rosa haciendo un gesto de asco, obviamente fingido- debes saber que el ir de rosa no está bien, ¿sabes por qué?

-Porque me veré como una princesa- alzó sus brazos emocionada.

-Exacto, y no queremos eso- dijo lanzando el vestido.

-¿Por qué no?- puso su carita triste haciendo un puchero.

-Porque- se apresuró a decir agachándose frente a la pequeña antes de que comenzara a llorar- una princesa es alguien inútil y débil a quien tienen que salvar, en cambio tu mi nena eres alguien fuerte y, tu padre te enseñara a cuidarte y defenderte, para que no dependas de ningún príncipe idiota.

-¿Entonces cómo voy a encontrar a mi príncipe?- ladeó la cabeza.

-¿Para qué quieres un príncipe si tienes a tu padre?- se señaló haciendo reír a la pequeña.

-Quiero un príncipe para que me bese igual que tú besas a mi mami.

-Ningún hijo de perra te besara mientras yo esté vivo- dijo con el ceño fruncido.

-Entonces ¿alguien podrá besarme cuando ya no estés vivo papi?- pregunto desconcertada, Daryl sólo asintió, entonces Em se le lanzó aferrándose a su cuello- entonces no me dejaré besar por nadie papi, te lo prometo.

-¿Por qué de repente ese cambio?- pregunto Daryl divertido acomodando un mechón de cabello detrás de la pequeña oreja de Em.

-Para que vivas muchísimos años más- explico mirándolo preocupada.

Daryl sólo la aferró más hacia su cuerpo y le dio un beso en la frente, señal de que lo había conmovido con lo dicho anteriormente. Definitivamente es un papá maravilloso, aún no podían creer que Lori hubiera dicho lo contrario.

-¿Verdad que tienes un papá maravilloso cariño?- pregunte interrumpiendo el bello momento mientras me quitaba las botas para entrar a la casa de acampar.

-¡Tengo al mejor papá del mundo!-grito haciéndonos reír- ¡y a la mejor mami también!

-Regresen pronto, ¿sí?- mire a Daryl quien dejo a Emily y se acercó a mí.

-¿Por qué no vienes también?- susurro acercándose hasta estar a escasos centímetros de mis labios.

-Tengo que ayudar aquí, además sabes que eso de cazar no se me da bien- sonreí recordando las veces en las que Daryl me había intentado enseñar.

-Cierto, eres pésima para rastrear o sostener la ballesta, o caminar sigilosamente- se burló.

-Ya entendí- rodee los ojos.

Daryl cortó la poca distancia que nos separaba y me besó tiernamente mientras me sostenía de la cintura.

-Mami, papi sigo aquí- se quejó Emily caminando hasta ponerse en medio de ambos.

-¿Cómo no notarlo pequeña?- se burló Daryl revolviendo su cabello.

-¿Ya tienen todo listo?- pregunte caminando para revisar la mochila de Em.

-Sí, sólo discutíamos sobre ese vestido-señalo la prenda rosa que se encontraba en el suelo- sólo le estorbará.

-Sí, mi papi dijo que no es bueno ser una princesa porque son inútiles y débiles.

-Esas palabras pequeña Dixon- la miré con una ceja levantada.

-Perdón mami- se disculpó abrazándome.

-Cuida más tu vocabulario amor- reprendí a Daryl.

-No puedo evitarlo- se encogió de hombros divertido- pero no por eso tienes que repetirlas Em.

-No volverá a pasar- agacho su mirada arrepentida.

-Tranquila cielo- bese su cabeza.


Después de un rato hablando y riendo de lo que Em hacía, llego el momento de despedirnos.

-Cuídense mucho- abrace a ambos- traten de regresar pronto- mire a Daryl para después darle un corto beso.

-Tu trata de no hacer tantas tareas y descansar un poco- dijo tomándome de la nuca para que lo mirara- trataré de que regresemos lo más rápido posible, Em estará segura así que no quiero que te preocupes por eso- me dio un beso en la frente.

-Me preocupo por ambos, además sé perfectamente que mantendrás a nuestra pequeña segura- le sonreí, me agache a la altura de Em y la abrace fuertemente- y tu mi amor, sólo has caso y pórtate bien.

-Mami, yo siempre me porto bien- me miró con un puchero.

-Cierto- le di un beso en la mejilla- suerte.

Daryl agarró la pequeña mano de Em y se adentraron al bosque, suspire tratando de tranquilizarme un poco, todo iba a salir bien y ellos iban a regresar sanos.

-Creo que sólo quedamos tu y yo cariño- oí la ronca voz de Merle a mis espaldas- podemos divertirnos juntos en lo que mi hermano no está.

Lo empuje riendo, pues sabía perfectamente que bromeaba.

-Sigue soñando Merle- le dije divertida, caminando hacia donde estaban todos para ver si podía ayudar en algo.

-Esto será completamente aburrido sin la pequeña- suspiro echándose bajo un árbol.

-Estoy de acuerdo- le sonreí.


En la noche sin Daryl a mi lado realmente me costó conciliar el sueño, pero al final pensando en él y Emily no supe a qué hora me quede dormida.

Al día siguiente me levante algo tarde, desayunamos unos ricos y deliciosos frijoles enlatados, aquí era cuando realmente extrañaba comer algo de carne. Aproveche para lavar ropa de Daryl, Em y mía ya que se nos estaba acabando la limpia, además de que no quería que se me juntara con la ropa sucia que traerían cuando regresaran.

-Hey Claire- oí a Glenn a mis espaldas, voltee y le sonreí.

-Hey, ¿sucede algo?- pregunte juntando la ropa ya lavada en una canasta.

-No, es sólo que iré a la ciudad- dijo mostrando un pequeño listado de algunas cosas- así que ya sabes que, dime lo que necesites y trataré de traerlo.

-No se me ocurre nada por el momento- cargué la canasta- oye ¿no necesitas ayuda?

-¿Ayuda?- pregunto confundido.

-Me refiero a que si estaría bien que te acompañara- me miro confundido, pues creo que le parecía raro que quisiera ir- si sólo eres tú está bien, pero ¿no te preocupa que te vayas y tu esposo haya regresado?

-Estoy segura que hoy no regresarán hoy, tan sólo quiero ser de ayuda- Glenn me arrebato la canasta de ropa, cosa que le agradecí ya que estaba pesada- sin Daryl ni Em aquí realmente el tiempo pasa muy lento.

-Está bien- acepto sonriendo.

Estoy segura de que si Daryl estuviera aquí, por nada del mundo me dejaría ir a la ciudad, pero realmente quería ser de ayuda, además así vería que traería porque realmente no se me ocurría nada. Probablemente buscar más ropa para cuando Em creciera; tendí la ropa mojada rápidamente y agarre una mochila vacía donde guardaría lo que creyera fuera necesario.

Al final como vieron que yo iría T-Dog, Jacqui, Andrea, Morales e incluso Merle se nos pegaron, vi en la cara de Glenn que no le parecía una gran idea y debo decir que a mí tampoco, pues un grupo grande creo que llamaría la atención de los caminantes, pero yo no dije nada al respecto. Merle venía sólo con la excusa de "si le pasa algo a la esposa de mi hermano, jamás me lo perdonare" me parecía algo tonto, pero le agradecía que lo hiciera.

A Lori debo decir que tampoco le encantaba la idea de que fuera a la ciudad, trato de convencerme, pero al final sólo me dijo que tuviera cuidado. Subimos todos a una camioneta y nos dirigimos a la ciudad en busca de más suministros. Admito que estaba nerviosa, pero supongo que debía acostumbrarme a poner la vida en riesgo.


Hasta aquí el capítulo, siento si fue corto, pero me urgía por publicarlo y hacerles saber que aún estoy viva. Me gustaría que me comentaran que les pareció, se lo agradecería bastante. Saludos y hasta el próximo capítulo (n.n)/