Xiaolin Showdown/Chronicles
Hola!
Suriee y Manny-Heatlook los saludamos!
Descargo de responsabilidad: Los personajes de Xiaolin Showdown y Xiaolin Chronicles no nos pertenecen son propiedad de Christy Hui. Algunos Shen Gong Wu son propiedad de la Warner Bros. Esta historia es sólo para el entretenimiento, sin fines de lucro.
Capítulo 3
Planes y Hospitales
—Creo que tengo que explicarte un par de cosas más sobre el Chase de esta dimensión ¿Te parece bien?
—¿Además de que es dueño de un palacio? –preguntó al llegar al enorme comedor. Cuando se sentó se dio cuenta que ya no tenía café y se volteó a Jack para tender la taza. –Más, por favor.
El pelirrojo lo miro sorprendido. Chase jamás, jamás, le habría pedido algo con amabilidad... El pelirrojo sonrió y se sonrojo ligeramente, entendiendo porque el Jack de su dimensión tenía una relación con él.
El chico tomo la taza y lo pensó un momento antes de accionar el wu y traer su cafetera al palacio junto con su dotación de granos. A ese Chase parecía gustarle el café tanto como a él.
Young tomó el café gustoso. De seguido un desayuno se sirvió con la sopa Lao Mang Long, en la que el hombre la comió como si fuese la de su madre. Hizo un gesto de gusto al probarla, extrañamente era la misma.
—Sí. Chase es un guerrero Heylin, Dragón Inmortal, Lord maligno y el más grande guerrero que ha existido en todos los tiempos y es mi ídolo del mal —le explico Jack, dejándose llevar por la emoción igual que siempre que hablaba de el—
—Me agrada. –soltó el mayor medio perdido en su sopa. –Jack también fue mi fan en mi caso, pero ya hace cuatros años de ello. –comentó en la expresión en memorias. – ¿Maligno? Mh. –hizo una mueca. –Supongo que yo también, okay. –dijo lo último para tomar un pan del centro de la mesa y sumergirlo en su sopa y comerlo con mucho gusto. Que buena comida, ojalá Jack estuviera con él para comer juntos.
—Yo nunca vi a Chase comer así su sopa —murmuro Jack en voz baja— Oye, mn ¿Chase? —era muy extraño llamarlo por ese nombre sabiendo que era Chase pero no el mismo que el conocía— Y... ¿Cómo fue que tú y Jack, umh, comenzaron a salir, juntos? —pregunto interesado
Tal vez, si sabía cómo había pasado con ellos, él también podría mejorar su relación con Chase y quizás algún día podrían estar juntos también... Jack sintió su rostro arder y bajo la mirada para que el otro no lo notara—
—Oh. –soltó para dejar sus cubiertos y acomodarse en su asiento para ver a Jack directamente, y por supuesto notar el enorme sonrojo. Sonrió. –Ya nos conocíamos. Habíamos hecho ciertos negocios juntos. –comenzó. –Con el tiempo me di cuenta que Spicer Co. era la mejor opción de inversión que había. Sobre todo porque era una compañía en crecimiento. –relató para notar la gran atención que le ponía el joven. –Es por eso que hace tres años lo cité después de mi junta en París. Llegó el mismo día que le hice llamar. –rió para suspirar con una sonrisa. –Me mostró su plan de trabajo, era perfecto... Y la seguridad que tenía en la presentación me hizo decir sí al instante. –pausó para tomar del café. –Esa noche le invité a cenar. Lo seduje, y nos quedamos toda la semana en mi habitación de hotel. –dijo con una sonrisa. –Nunca imaginé que fuera tan flexible. –soltó en tono pícaro.
Al escuchar la última parte Jack sintió que toda su sangre se fue de golpe a su rostro que ahora se sentía demasiado caliente. Bajo la vista, tragando duro para recuperarse y a pesar de la vergüenza tomo nota; puntualidad, planeación y seguridad. Esas eran tres puntos claves para ganarse la atención de Chase.
—De—Deberíamos comenzar a investigar sobre esto ¿No crees? —le pregunto sin atreverse a levantar la cara.
—¿No comerás? –preguntó. –Has estado ahí parado todo el rato. Por favor, siéntate conmigo y come algo. –señaló la silla de su derecha.
—¿Eh? Ah sí, si —el pelirrojo obedeció de inmediato y se sentó— Chase nunca me habría invitado a comer con el... Mucho menos a sentarme a su lado —le dijo mirando fijamente a su plato y con una sonrisa triste— Pero, yo sé que si sigo esforzándome algún día le demostraré a Chase que no soy un insecto y que puedo ser su socio —intento sonreír pensando que si en otra dimensión había logrado ser su pareja él debía poder llevarse mejor con él al menos—
Chase parpadeó pesadamente antes de contestar. No supo precisamente qué contestar.
—¿Qué edad tienes, Jack? –preguntó viéndole a los ojos. La probabilidad de que fuese más joven que su Jack explicaría este comportamiento tan... inseguro.
—17 ¿Por qué? —respondió extrañado con la pregunta—
Chase asintió con toda la comprensión.
—Curiosidad. –soltó. Era la misma edad en la que conoció a su Jack. Los recuerdos de verlo por primera vez en esa fiesta, nervioso y sin ganas de tomar alcohol. Era adorable. Sonrió.
—Y... ¿Cómo es tu Jack? —le pregunto con curiosidad—
—Tiene 21 años. –contestó con velocidad. –Es presidente de su propia compañía y hace un café estupendo, como este. –sonrió ante lo último.
—Wow —soltó el pelirrojo, imaginándose dentro de cuatro años y dirigiendo su propia empresa— Eso se escucha genial —sonrió con alegría y miro al Chase sin perder su sonrisa— Gracias. Eres el primero que prueba mi café. Y también el primero que me dice que le gusta —agradeció sinceramente— Cuéntame mas sobre tu dimensión Chase —le pidió—
—Uh... –desvió la mirada en tono pensativo. – Hay autos, celulares y wifi. –soltó sin pensarlo mucho. –Magia no tenemos. –afirmó.
—Nosotros también tenemos esas cosas así que supongo que la única diferencia es la magia —Jack empezó a comer con hambre—
Se sentía tan seguro al lado de ese Chase que estaba seguro de que él no iba a hacerle daño.
—Y, dijiste que estabas celebrando tu aniversario de, cuatro años ¿Verdad?
—Tres. —corrigió sin verle. —Nos conocemos cuatro años, pero nuestra relación dejó de ser de negocios hace tres. —explicó recordando París con una gran sonrisa. —Tú, Jack. ¿Desde hace cuánto que conoces al otro Chase? —preguntó.
—Yo supe de él desde que tenía seis años. Mi abuela me presto sus libros de maldad y ahí estaba la leyenda del Lord Dragon Heylin. Pero no lo conocí hasta hace tres años. Yo ya tenía un año buscando los Shen Gong Wu cuando lo conocí —Jack sonrió— Fue increíble conocer al Gran Chase Young después de haber leído esas cosas geniales sobre el —le explico sin perder su sonrisa ¿Quieres más café? —le pregunto cuando se levantó a rellenar su taza—
Sin decir nada, el mayor le cedió su taza para ver cómo el joven le servía café muy contento.
—Parece que le tienes mucho miedo. —comentó.
—Umh, si... Bueno, yo no soy una persona muy leal que digamos y también soy muy torpe y las cosas casi nunca me salen bien y a pesar de que siempre trato de ayudarlo siempre termino arruinándolo y a Chase no le gusta eso y... —Jack lo miro entonces— Él es muy fuerte, es un maestro del Tai Chi, se puede convertir en dragón y además tiene magia. Hacerlo enojar es querer suicidarte y yo siempre lo hago enfadar pero te juro que lo hago sin querer, yo solo quiero estar con él y que él me deje quedarme a su lado y ayudarle en todo lo que quiera hacer —el pelirrojo estaba levemente sonrojado cuando termino su explicación—
—No trates más, Jack. —dijo en un tono empático —Por tu bien, solo has las cosas que te gusten. Y si eres bueno, no lo hagas gratis. —dijo lo último recargándose y en una risotada. — No eres torpe, solo te pones nervioso, la lealtad se gana con el tiempo y el equivocarse constantemente es la mejor manera de aprender... —soltó sonriente. —Vi tu cambio una vez, y estoy seguro que pasará de nuevo. Solo tienes que proponértelo y comprometerte. —dijo entonces. No dijo nada durante un momento y con una mueca agregó. —Ese Chase necesita relajarse un poco. — O, probablemente está sexualmente frustrado —pensó con una mueca. —
Jack lo miro y poco a poco comenzó a sonreír con la sonrisa más grande que había tenido jamás.
—¿De verdad lo crees? Oh Chase ¡Gracias! —grito con alegría y saltó sobre el más alto, abrazándolo apretadamente— Gracias gracias gracias —repitió sin descanso—
Sin decir nada, el mayor le regresó el abrazo automáticamente para disfrutar la sensación de tenerlo pegado a su cuerpo. Aun siendo tan poco tiempo separado del otro, lo extrañaba. Y con esa idea en mente, llevó su rostro al cuello blanco para olerlo bien. El olor era el mismo en sus memorias, con la única diferencia que tenía una pizca de olor a motor. Sin embargo, era atractivo ese aroma en Jack.
Cuando Jack se dio cuenta de lo que había hecho se sonrojo pero al sentir la respiración de Chase en su cuello un escalofrío le recorrió la columna y el pelirrojo se alejó de inmediato, avergonzado y asustado.
—Lo siento —se disculpó el chico—
Chase parpadeó sorprendido por lo que sucedió y al ver el rostro del chico, comprendió. —No. —soltó. —Discúlpame, hice algo que te incómodo.
—Es que yo no, no estoy acostumbrado a que me abracen ni a que nadie me toque —le explico—
—Y está muy bien, Jack, no tienes de qué disculparte. —contestó de buena manera.
Jack asintió, tranquilizándose y se sentó de nuevo, mirando sus manos como si fueran el proyecto más interesante que había tenido.
—Chase... ¿Puedo hacerte una pregunta, muy personal, sin que te enojes?
Tomando se su café se encogió de hombros. —Dudo que me enfade.
El pelirrojo tomo una profunda bocanada de aire y cerró los ojos antes de atreverse a abrir los ojos.
—¿Crees que algún día Chase se fije en mí del mismo modo que tú te fijaste en tu Jack? —soltó finalmente con el corazón saliéndose del pecho por los nervios—
Chase abrió fuertemente los ojos.
—Uh... —desvió la mirada. —No lo sé. —admitió. —Es tu Chase quién quieres que esté interesado. No yo. —soltó.
—Oh —dijo al escucharlo y se quedó en silencio un momento antes de suspirar y levantar el rostro de nuevo— B—Bueno, si tú y tu Jack tienen tres años juntos seguro que yo conseguiré al menos que Chase me mire como algo más que un chico —internamente Jack se prometió que lo haría y que seguiría los consejos que el Chase amable le estaba dando.
Chase suspiró pesadamente y por segunda vez en el día hizo una muy mala expresión, en otras palabras, la cara del Chase Young que Jack conocía muy bien. —No me agrada esa idea. —confesó.
—¿Po-por qué? —preguntó extrañado—
—Jack, una de las cosas que son mis prioridades es tu felicidad. —al ver que el joven iba a contestar con "de tu Jack", habló antes. —No importa de dónde seas. Sigues siendo Jack. —aclaró. —Verte sufrir, incluso un otro yo como el causante, simplemente no lo soporto. —dijo con mala expresión. —¿No has pensado en hacerte feliz a ti en vez de, uh, a ese Chase? —preguntó.
—Hacerme feliz ¿A mí? —pregunto el pelirrojo, confundido—
Honestamente nunca había pensado en eso porque Chase era su prioridad. Como pensaba en él todo el tiempo siempre quería hacer las cosas bien para él, pero nunca había pensado en sí mismo... Tal vez porque... Porque...
—Pero... Ver a Chase feliz, me hace feliz a mí también... —murmuro contrariado—
—No hagas tu felicidad dependiente de la de alguien más. —contestó con fuerza. Sin que Chase hubiera querido sonaba a reprimenda. Pero, no le encontraba solución más que decirlo—
Jack lo pensó un momento.
Hacía mucho tiempo que estaba en la lucha Xiaolin/Heylin y antes de conocer a Chase su felicidad dependía enteramente de sus victorias o de sus logros pero, luego de conocer al guerrero su vida cambio pro completo. Ver a Chase feliz lo hacía feliz pero, el problema era que Chase casi nunca estaba feliz y mucho menos por causa de Jack.
Pensándolo con atención, había sido antes de conocer a Chase Young cuando él había conseguido ganar más duelos...
Y fue en ese momento en el que se dio cuenta de algo más ¿Qué pasaría si dejaba de ver a Chase?
Una luz se encendió en su cabeza y entonces comprendió algo más: Era... ¡Era como el combustible para su camioneta! Si compraba el combustible con un proveedor tarde o temprano habría algún problema o se dejaría de producir y entonces no tendría más de su combustible y su camioneta no arrancaría pero, si él producía su propio combustible...
—Entonces no necesito a nadie más para que mi camioneta arranque —murmuro, comprendiendo— Creo que ya lo entendí... Y creo que ese Jack tiene mucha suerte de que seas tan genial —le sonrió—
—Por supuesto –soltó cruzando los brazos. –, soy Chase Young. –dijo con toda la seguridad del mundo.
Jack se rió por lo bajo.
—Sí. Si lo eres —asintió el pelirrojo— ¿Quieres que empecemos a investigar ahora?
—Claro. —soltó poniéndose de pie y entonces se volteó a una de las bestias. — ¿Tengo un estudio? Llévanos.
Jack se levantó también y camino al lado de Chase hasta que el enorme felino los llevo a donde debía estar el estudio del guerrero. Apenas el más alto se acercó las puertas se abrieron solas, revelándoles la habitación que era una amplia sala con las paredes tapizadas de libros de diferentes edades y épocas. Frente a ellos había un escritorio muy elegante y amplio.
El felino los acompaño dentro y se sentó cerca de la puerta, esperando por si su Maestro quería ordenar algo más.
—Espero que Chase este bien —dijo el pelirrojo en voz alta— No creo que este acostumbrado a vivir sin ordenar a los demás y no tener lo que quiere cuando lo quiere...
Chase en seguida hizo un ademán quitándole importancia. —Jack podrá manejarlo. —aseguró tranquilo para sentarse en el escritorio.
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—Entonces no hay nada de qué preocuparnos. Apenas Chase sepa que hacer lo hará de inmediato —replicó el pelirrojo y se levantó de la mesa, recogiendo los platos para ponerlos en el lavavajillas— Tengo que ir a trabajar y hay que llevarte al hospital —al notar la mirada en el mayor el pelirrojo agregó— Hay que asegurarnos de que este, cambio mágico-dimensional-raro no te hizo nada extraño —le explicó—
Chase le observó con una muy mala cara y entrecerrando los ojos, dudoso del comentario que había dicho el joven. Sin embargo, su sentido común le abofeteó diciendo que la probabilidad de que tuviera algo, era enorme. Que no había remedio. Suspiró.
—Muy bien, si no hay otra opción. –soltó para ponerse de pie y darse cuenta que solo tenía un par de pantalones puestos. –Necesito ropa. –le dijo a Jack.
—Sí. La necesitas —comentó a la ligera— Sígueme
El pelirrojo entró de nuevo a la habitación y abrió el enorme armario para ponerse a revisar entre las muchas prendas que estaban perfectamente ordenadas dentro. Jack tomo un saco oscuro, una camisa blanca y una corbata y las colocó sobre la cama aunque al mirar a Chase tomo una inspiración profunda.
—Puedes elegir lo que quieras si no te gusta lo que escogí pero te advierto que si escoges algo que no sea apropiado para una oficina tendrás que salir desnudo al hospital. Tal vez así nos atiendan más rápido —sonrió con malicia— Si ven que prefieres andar desnudo a vestirte me creerán cuando les diga que perdiste la razón esta mañana
A Jack nunca, jamás, le había gustado que Chase lo mirara con su expresión de "Señor Malvado de las Finanzas" pero el tener a este otro Chase ahí y poder torturarlo un poquito le daba una satisfacción casi sádica
—Voy al baño a vestirme. Nos iremos apenas estemos listos.
Una vez que el joven se metió al baño, Chase se volteó a ver la ropa que estaba sobre la cama para entonces tomarla y examinarla bien. Se sentían de muy buena calidad y por supuesto, estaban en perfecto estado.
—Parece que en este mundo sigo teniendo clase. –soltó para entonces voltear a ver la puerta del baño. –Bueno, al menos en las cosas materiales. –escupió para comenzar a vestirse. Cuando toco el punto de ponerse la corbata, notó que la que le había dado Spicer era una roja. El mayor la miró con disgusto para sacar una morada con dorado y sonreír con gusto.
—Sí, muy bien. Me gusta –Sonrió—
Jack salió del baño completamente vestido, dándole los últimos ajustes a su corbata, y se encontró con Chase que ya estaba vestido también. El pelirrojo tragó duro al verlo así, Chase se veía perfecto siempre, con o sin ropa encima...
A pesar del poco tiempo que habían estado separados ya lo extrañaba bastante y tal vez fue por eso que camino directamente hacia el hombre y paso las manos por sus hombros, alisando arrugas invisibles en el traje y termino de arreglar la corbata morada.
—Al menos parece que tienes los mismo gustos —murmuro al terminar— ¿Estás listo? —le pregunto levantando su rostro, a centímetros de la cara del mayor—
Chase sintió que se le cerró la garganta al fuerte olor de sumisión que emanaba el joven a tan pocos centímetros de él. Era parecido al de Spicer, pero había algo diferente, no era sumisión total, no. Era sumisión sexual. A esa poca distancia podía sentir lo compatibles que eran. Parecía inevitable, en algún momento tendría que copular con este Spicer, lo quiera o no. Podía sentir las enormes ganas de arrancarle la ropa a éste Spicer para proclamarlo suyo de una vez por todas creciendo en su pecho exigiendo salir a la fuerza en forma de bestia.
Por supuesto, Chase Young no estaba de acuerdo con esto. Aguantando la respiración, soltó simple y ahogado sí, para que entonces el joven se alejara de él y así pudiera respirar. ¿Qué fue eso? se preguntó al verlo andar.
—Vamos entonces.
Jack abrió la puerta y espero a que Chase saliera para asegurar la puerta con la llave que su Chase le había dado el día anterior... Lo extrañaba mucho y ¿Era tan malo que se muriera de ganas de hacer el amor con él?
Sacudiendo la cabeza el pelirrojo camino hasta salir del edificio y pararse frente al lujoso auto negro que estaba ya afuera.
—Este es el auto de Chase. Supongo que tú no sabes conducir así que yo conduciré hoy —le dijo, mirándolo por primera vez desde que salieron de la habitación y notó que el mayor se veía un poco extraño— ¿Estas bien? —le preguntó preocupado y se acercó de nuevo para tocar su frente— No tienes fiebre pero... Hay que llegar al hospital. Necesito que me digan que estas bien —agrego preocupado—
Aunque ese Chase no era su Chase no podía evitar preocuparse por él. Sola la idea de que pudiera estar enfermo o herido lo hacía sentirse mal.
—¡Estoy bien! –escupió separándose con velocidad del joven y casi correr al asiento del copiloto del auto. –Vamos. –ordenó antes de entrar al vehículo y ponerse el cinturón de seguridad.
Jack se quedó en su lugar, aun con la mano en el aire y terriblemente confundido ¿Acaso...?
¿Acababa de ver un ligero sonrojo en Chase?
Contuvo una risita a duras penas y subió al auto. Fingiendo revisar los espejos giro su rostro disimuladamente y a pesar de que el otro le huyo la mirada cruzando los brazos enfurruñado pudo notar las mejillas todavía con un poco de color.
—Este hombre esta frustrado sexualmente o nadie se ha preocupado por el en siglos —pensó para sí mismo hasta que decidió que probablemente, era una combinación de ambas cosas—
—Chase ama su auto —le dijo para llamar su atención pero el otro se negó a verlo— Te lo digo porque si me ven conduciendo sospecharan a menos que les digas que en serio te sentías mal esta mañana... —Jack lo pensó un momento— Si todo sale bien en el chequeo iremos con lo de la intoxicación, eso explicara cualquier comportamiento poco usual para mi Chase.
El pelirrojo se felicitó a si mismo por ser un genio y un momento después arranco, atravesando la ciudad a toda velocidad.
Young no contestó, no quería hacerlo. Quería regresar a casa de una vez, y ponerse a meditar, a entrenar y causar caos en algún pueblo indefenso... pero ahora, tenía que aceptar lo que le estaba sucediendo ahora.
En cuanto llegaron al nosocomio Jack bajo del auto y le puso la alarma. Cuando Chase llego a su lado el pelirrojo lo guio a la sala de urgencia donde, por buena o mala suerte estaba un hombre con la pierna destrozada y una mujer a punto de dar a luz.
—Buenos días —saludo con cordialidad— Mi nombre es Jack, Jack Spicer y necesito al director del hospital de inmediato para un chequeo médico de rutina —le sonrió a la enfermera que apenas escucho su nombre comenzó a sonreír como boba y llamo a su superior—
—El director lo espera en el segundo piso, sala A. Que tenga un buen día señor Spicer. Señor Young —los despidió la mujer—
El pelirrojo camino con seguridad hacia el ascensor y apretó el botón para subir. Apenas llegaron Jack llevo a su acompañante a la sala A donde un enorme hombre rubio los esperaba.
—Hola Jack. Hola Chase Young —saludo con un marcado acento ruso—
—Hola Vlad, cuando tiempo ¿Cómo has estado?
—Bien ¿Te enfermaste?
—No, para nada pero anoche Chase y yo fuimos a cenar y esta mañana despertó sintiéndose algo extraño ¿Puedes revisarlo?
—Claro si, siéntate aquí señor Young
Young lo observó un minuto con duda para que cautelosamente obedeciera y se sentara en silencio. Él conocía a ese hombre, claro. Otro idiota cómo Spicer. Dudar de su diploma de médico era obvio.
Jack observo en silencio como Vlad hacia las revisiones de rutina y preguntas básicas normales. Chase estaba bastante receloso pero no se quejó en absoluto.
—Señor Young parece tener salud perfecta. Incluso tiene reflejos más rápidos que antes. Sus pupilas reaccionan rápido, su vista aguda y su oído es muy bueno. Señor Young tiene que decirnos como consiguió mejorar tanto —les dijo el médico— Todo lo demás es normal. Todo bien. Incluso los rasguños de Jack en su espalda se ven bien —les dijo con una sonrisa pícara—
El pelinegro no pudo evitar poner una expresión de horror para que sin decir nada hiciera que Vlad se tragara esa sonrisa en menos de un segundo.
—¿Ves? —se volvió a Jack. —No tengo nada. —dijo lo último entre dientes.
—Bueno, tienes mis arañazos en la espalda —sonrió el pelirrojo— Ahora estoy más tranquilo, muchas gracias Vlad —Jack le tendió la mano al rubio— En unas horas transferirse a tu cuenta el pago ¿Estamos?
—Perfecto, un gusto como siempre Jack —se despidió el médico y los acompañó a la salida del hospital—
—¿Y ahora qué? —preguntó Chase camino al auto.
—Ahora vamos a trabajar —Jack abrió el coche y cuando entraron el pelirrojo se giró a verlo— Tenemos que actuar como si todo fuera normal para que nadie sospeche nada. Podría ser muy peligroso para nuestras empresas Chase. Alguien podría aprovechar la oportunidad y destrozarnos. Hay que ser muy, muy cuidadosos —le dijo con seriedad y entonces tomo la mano del mayor entre las suyas, apretándola contra su pecho— Recuerda que para el resto del mundo tu eres el mismo Chase Young de siempre, con el que he estado saliendo los últimos tres años y el que ayer me pidió que me mudara con el... ¿Hay algo que quieras que te cuente sobre mi Chase?
Young le vio de abajo para arriba y sin decir nada, aun, separó su mano de las de Jack para acomodarse en su asiento de forma que se alejara del joven.
—Uh... ¿A qué se dedica? —preguntó.
—Es el presidente de su propia compañía; Heylin Co. Una de las empresas más grandes del planeta. Su asistente se llama Maurice y Chase confía en el así que no vayas a acribillarlo con la mirada como parece que te gusta hacer —le advirtió—
Chase frunció el ceño ante la declaración.
—Yo no hago tal cosa. —gruñó desviando la mirada.
Jack se rió finalmente, mirándolo con un poco de empatía. Él podría no ser su Chase pero era un Chase que podía ser agradable si se lo proponía.
—Si lo haces pero tienes razones para ello. Todo esto es estresante para ambos pero debe ser peor para ti —le dijo con tranquilidad— Estoy aquí para ayudarte. Para mí, una de las cosas más importantes en mi vida es Chase, y aunque no seas el mismo hombre que yo conozco no dejas de ser Chase Young.
El hombre entonces se volteó a ver al joven para observarlo durante unos minutos para entonces suspirar pesadamente.
—Muy bien. —soltó con una expresión más tranquila. —¿Qué tengo que hacer exactamente?
—Bueno, en primer lugar tienes que revisar tu horario para el día de hoy. Chase es conocido como el señor Malvado de las Finanzas y, aunque es un inversionista disfruta aplastando a sus enemigos así que no te con tengas —Jack le guiñó— Sin piedad. Normalmente revisa las acciones para saber cómo está el panorama financiero. Si las acciones subieron o bajaron y entonces toma una decisión; comprar o rematar compañías pequeñas. Vivir o morir... Algo me dice que no será demasiado diferente a lo que acostumbras —sonrió—
—¿Finanzas? —soltó parpadeando con velocidad, para entonces perderse en la sorpresa. — ¿Cuál es mi horario?
—No estoy muy seguro. Somos socios pero no trabajamos juntos exactamente. Aunque recuerdo que Chase menciono algo sobre no tener juntas hoy en caso de que quisiéramos seguir con la celebración hasta la mañana... —Jack se perdió un momento, recordando las manos de su amante sobre su cuerpo y después cerro los ojos, obligándose a regresar al presente— Apenas lleguemos a la oficina le pedirás a Maurice tu horario para el día de hoy y yo me quedare cerca para orientarte antes de irme... —el pelirrojo se detuvo de pronto, mirándolo con atención— Sabes algo de finanzas ¿Verdad?
Chase desvió la mirada un segundo para entonces volverse a Jack. —Tengo una ligera idea. —admitió.
—Umh... ¿Qué tan ligera? —le preguntó cauteloso. Necesitaba saber si Chase podía al menos aparentar ser el Chase que dominaba la economía en casi todo el globo—
Sin contestar se encogió de hombros por un momento para entonces agregar.
—No soy estúpido, creo que puedo manejarlo un día.
—Suponiendo que solo te quedes un día aquí, cosa que dudo mucho –agregó Jack con tono despreocupado— Pero bueno, iremos sobre la marcha por hoy. Por la noche nos ocuparemos planear los próximos días.
Young asintió con expresión determinante, estaba listo para lo que se le presentara al frente... o eso es lo cree. El auto se estacionó y se bajaron de buena manera como si el día fuera a ser exitoso.
¿Dudas? ¿Preguntas?
Gracias por su review a:
-Freaku
-Dayris
Nos alegra mucho que el fic este gustando y por eso seguimos trabajando arduamente para sacar nuevos capítulos: Gracias a todos por leer y hasta el siguiente capítulo
