Xiaolin Showdown/Chronicles
Hola!
Manny Heatlook y Suriee los saludan!
Este capítulo también ha tenido que ser cortado, así que por ahora solo veremos lo que ocurre con canonChase y AUJack.
Descargo de responsabilidad: Los personajes de Xiaolin Showdown y Xiaolin Chronicles no nos pertenecen son propiedad de Christy Hui. Algunos Shen Gong Wu son propiedad de la Warner Bros. Esta historia es sólo para el entretenimiento, sin fines de lucro.
Capítulo 7
Sorpresas
Al llegar a casa Jack fue directamente a la cocina, abrió el refrigerador y le dio un trago a la botella de jugo para quitarse el sabor a sopa de la boca. Normalmente, Chase lo regañaría por eso pero al pelirrojo no podría importarle menos. El viaje le había ayudado a que se le asentara el estómago pero Jack decidió internamente no volver a probar esa sopa en lo que restaba del año. Como mínimo.
Una vez que el sabor desapareció el pelirrojo puso la receta en el refrigerador, sostenida por un imán, y busco al otro hombre con la mirada.
—Parece que tenemos algo de tiempo todavía —le dijo, mirando su reloj— ¿Quieres descansar o algo?
Chase no contestó. Ya se había quitado los zapatos, el saco y la corbata para sentarse en medio del piso de la sala con la posición de loto. Había empezado a meditar.
—O puedes quedarte ahí, ignorándome, si quieres —murmuro Jack rodando los ojos pero decidió dejarlo estar. Chas parecía necesitar mucho eso de la meditación—
El pelirrojo paso de largo y entró a la habitación, buscando entre las ropas de su amante hasta que encontró una camisa y un pantalón deportivo y comenzó a desvestirse, pensando en que con la mudanza iba a ensuciarse y lo último que quería era arruinar su traje.
Cuando regresó vio al hombre en la misma posición que antes y entonces se quedó de pie, mirándolo inseguro.
—Umh... No quiero interrumpir pero ¿Quieres que haga algo o deje de hacer algo para que estés tranquilo?
—Puedes dejarme solo o no hablar. —dijo sin abrir los ojos.
Jack suspiro largamente y después de una última mirada regreso a la habitación y se dejó caer en la cama.
Extrañaba tanto a Chase...
El pelirrojo se levantó y recorrió el cuarto de un lado a otro hasta que encontró lo que buscaba; la camisa que su amante había usado el día anterior. Con una sonrisa se recostó de nuevo, acomodándose en la cama, y abrazó la camisa, aspirando su aroma y reviviendo en su mente la cita de ayer, y lo que había pasado después
—Chase... —murmuro, perdido entre sus recuerdos—
Young pudo escuchar perfectamente ese murmullo lleno de nostalgia.
Su concentración se había roto por completo. La esencia del joven estaba impregnada en todo el lugar, y estaba más fuerte en la habitación dónde sabía que se había acostado. Indefenso, vulnerable y por todos los cielo, completamente de acuerdo en serle sumiso.
Chase sintió un fuerte impulso en ir a reclamarlo en esa cama... No, medita.
Jack se removió en la cama, inquieto... Necesitaba a Chase, necesitaba a su amante. No solo porque deseaba besarlo de nuevo sino que extrañaba sentirse amado por él, quería sus abrazos...
—Chase, por favor —intento llamarlo de donde sea que estuviera para que volviera con el—
El pelirrojo solo esperaba que la mudanza llegara pronto para tener algo en que pensar.
El mayor trató de concentrarse ignorado el fuerte olor de Jack, que poco a poco estaba cambiando a olor de excitación. Esto parecía ser el colmo.
Sin más, Young se puso de pie para llegar a la habitación dónde el pelirrojo estaba descansando.
—¿Qué crees que haces? –preguntó en casi un gruñido.
Jack se sentó de inmediato al escuchar la pregunta del otro hombre y lo miro simplemente.
—Estoy aquí, en mi cama, intentando no hacer ruido porque tú me lo pediste —le respondió con simpleza—
—Sabes que no me refiero a eso. –declaró metiéndose a la cama en forma de gateo, sin quitarle la vista de encima. Viéndole precisamente a los ojos. A esa distancia, los ojos de Chase se habían tornado aún más brillantes mientras su pupila se afilaba.
Jack tragó con fuerza, sintiendo un escalofrío recorrerle la columna vertebral al ver a Chase acercarse a él como, como si lo estuviera asechando
—No sé a qué te refieres —respondió, intentando controlarse a sí mismo pero sin moverse ni un milímetro—
—¿Ah, sí? –soltó en tono irónico. — ¿Qué es eso? —pregunto señalando la camiseta.
—La camisa de Chase —respondió de inmediato y apretó la prenda con fuerza, mirándolo a los ojos—
-¿Sabes lo que provoca que juegues con mis cosas? –preguntó entrecerrando los ojos. –Puedo oler todo lo que estás haciendo, realmente no quieres seguir con eso.
—No son tus cosas, son las cosas de mi Chase —respondió firme y adelanto el rostro con una sonrisita— Y estoy en mi casa, así que puedo hacer lo que quiera. Y esto no habría pasado si no me hubieras echado así, sin decirme nada...
-Por ahora serán mis cosas. ¿O ves a otro Chase Young? –lo preguntó para entonces empujarlo y así tenerlo debajo de él.
Jack abrió los ojos al sentirse atrapado entre la cama y el hombre que estaba encima de él.
Podía sentir el calor desprendiéndose de su cuerpo, su cabello largo, cayendo como cascadas a su alrededor y sus ojos ámbar... Los ojos de Chase. El pelirrojo lo miro fijo, con curiosidad y alargó su mano para tomarlo del rostro... Los ojos de Chase parecían los de un animal, su pupila era alargada y, peligrosa y, tan hambrienta...
—No, no hay otro Chase aquí —le concedió, evaluando al otro— Pero eso no significa que puedas tomar el lugar de Chase en todos los sentidos —murmuro, acariciando con su mirada el cuerpo el guerrero—
—Eso no es lo que aparentas. —avisó haciendo notar su posición. —Tampoco lo hueles. —frunció el ceño. —Te aconsejo que dejes de provocarme si realmente quieres hacer reales esas palabras.
Al escuchar al otro decirlo Jack bajo la mirada y se quedó quieto, intentando no ver al otro a la cara.
—Lo extraño ¿Esta bien? No puedes culparme por eso. Yo lo amo y no importa si han sido unas horas o unos días, no puedo evitar extrañarlo tanto y ahora estás tú aquí, igual a él y a la vez tan diferente que no puedo evitar sentir que... Que... —el pelirrojo suspiro— Eres Chase Young. Eso lo tengo claro. Y eres en quien pudo haberse convertido mi Chase en diferentes circunstancias pero aun así, hay algo que él tiene y que tu no, que me ha impedido confundirlos y me detiene a pesar de lo que estás olfateando
—¿Y qué te garantiza que eso me puede detener a mí? —preguntó con una mirada oscura.
Jack abrió la boca y la cerró de nuevo, pensando en lo que el mayor le había dicho, hasta que simplemente sonrió con suavidad.
—Nada —respondió con tranquilidad— No hay nada que me garantice eso. Pero yo sé quién eres tú, y eso me hace confiar en ti —Jack cerró los ojos, sin perder su sonrisa— Yo confío en ti, Chase
Al escucharle, Young en seguida se separó y salió del cuarto en un berrinche.
Al sentir el súbito movimiento la sonrisa de Jack se hizo más amplia y su rostro se sonrojo con fuerza.
—Sin importar en donde sea, Chase siempre será Chase -pensó con alegría pero el sonido del timbre lo obligo a separarse de un salto— ¡Yo voy! —grito y salió volando a la puerta donde un hombre con gorra y uniforme lo esperaba—
—¿El señor Chase Young? —le pregunto el otro— Somos los de la mudanza
—Oh si, los estábamos esperando. Adelante
Los trabajadores entraron, llenando la sala con cajas y más cajas empacadas y mientras ellos trabajaban Jack fue a buscar a Chase para que firmara los documentos de recepción.
Young se había encerrado en el estudio para sentarse en el suelo en posición de loto. Nunca había batallado tanto en concentrarse para meditar. Jamás. Y ahora este chiquillo le hace perder la concentración como si fuese lo más sencillo del mundo... ¿Su Jack Spicer podría llegar hacer eso algún día? La idea parecía un sueño completamente imposible. Chase carraspeó cuando de repente tocaron la puerta.
—Adelante.
—Hola otra vez —Jack se quedó parado en el marco de la puerta, guardando una distancia segura— Los de la mudanza llegaron y necesitan que firmes algo, por favor —agregó al final, sintiéndose algo mal por cómo había estado comportándose con el guerrero—
Chase se extrañó por la repentina amabilidad, pero decidió dejarla pasar para ponerse de pie. —Si ese es el caso. —musitó caminando hacia la puerta. Jack se hizo a un lado para dejarle pasar y en seguida encontró a uno de los hombres con los papeles en mano listos para firmarse.
Young los tomó y los leyó con suma atención para encontrar el "firme aquí", sin protestar, el mayor enseguida firmó en tan solo un movimiento y se lo regresó al hombre que enseguida agradeció y se volteó a revisar la firma para entonces parpadear con velocidad de la sorpresa.
—Disculpe. —le llamó a Chase para que volteara a verle. — ¿Podría hacerlo de nuevo? Y... esta vez, ¿Podría no hacerlo en chino? —preguntó mostrando la firma que efectivamente estaba en caracteres chinos.
—¿Cuál es el problema? Es mi nombre de todos modos. —dijo el mayor con una mala expresión.
—Pero...
Jack sonrió divertido para después acercarse al más alto.
—En tu billetera hay una identificación con tu firma —le explicó el pelirrojo en voz baja y luego se giró a ver al empleado— ¿Estás seguro de que no puedo firmar yo en lugar de él? —le pregunto al otro hombre—
El hombre negó. —El pedido fue hecho por Chase Young, y pagado por Chase Young, no puedo dejar que alguien más firme. —aseguró.
—Muy bien, firmaré. —soltó Chase mientras guardaba la cartera.
Para sorpresa de Jack, la firma, que ya no estaba en chino era la misma que conocía.
Apenas el empleado salió por la puerta el pelirrojo miro a Chase, sorprendido.
—¿Cómo...? ¿Cómo fue que...? Es la misma firma de Chase... —balbuceo sin poder creerlo—
Chase alzó la ceja confuso.
—Esa es mi firma. —afirmó como si fuese nada.
—Uh... —Jack lo miro con confusión y de pronto soltó una carcajada- Lo, lo siento, es que es gracioso que, que los dos estemos confundidos —se disculpó sin dejar de reír-
—¿Huh? —Young rodó los ojos y en seguida se dio la vuelta con intención de irse al estudio.
—Espera —lo detuvo el pelirrojo— Necesito que me ayudes a ordenar mis cosas en tu casa, por favor —agregó al final—
Young hizo una mueca de manera automática.
—Si ese es el caso... —refunfuñó caminando hacia las cajas.
Jack abrió la boca, sorprendido de que hubiera sido tan fácil que Chase accediera a ayudarlo... Sin embargo sacudió la cabeza y fue detrás suyo para comenzar.
Fue algo complicado ordenar sus cosas y buscar lugares adecuados para todo pero Chase tenía un excelente sentido estético, tanto que Jack pudo haberlo confundido con un diseñador de interiores.
—Gracias por ayudarme con esto Chase —le sonrió el más joven mientras colgaba su ropa en el closet— ¿Qué quieres que haga para agradecértelo? ¿Una cena? Podemos ir fuera o podría preparar algo... ¿O tal vez un masaje de hombros? Parece que lo necesitas... —Jack lo pensó un momento— Bueno, lo que es seguro es que tu dormirás en la cama hoy. Creo que tuviste un día mucho más difícil que yo
Chase observó al joven un momento para voltearse a ver el suelo y luego se volvió a Jack.
—Podemos cenar y luego irnos a dormir. —contestó en tono monótono.
—Genial ¿Quieres que te prepare algo o pedimos a domicilio? O, podría intentar hacer tu sopa... No sé, haremos lo que tú digas
—¿Oh? —soltó el mayor. — ¿Qué puedes hacer?
—Umh, bueno... Se preparar huevos, y pancakes, italiana y pastas y, pastas -Jack se sonrojo profundamente— Pero aprendo rápido, si quieres algo solo dilo y buscare la receta en internet —intento sonreír sin mucho éxito, estaba algo avergonzado por no saber hacer más cosas que desayunos pero, también, él siempre tuvo a alguien que cocinara, era un milagro que supiera como romper un huevo correctamente-
Chase soltó un bufido.
—Déjame enseñarte a cocinar algunas cosas. —soltó remangándose las mangas para entrar a la cocina y lavarse las manos. —Haremos omelett. —anunció para empezar a decirle qué sacara y hacerlo juntos.
Jack fue detrás suyo y obedeció diligente todo lo que Chase le pedía, mirando maravillado la fluidez que tenía el hombre para moverse por la cocina, como su tuviera años de práctica en la materia.
La comida se sirvió y se sentaron a cenar tranquilamente.
—¿Qué te parece? —preguntó el mayor tranquilo.
—Eres increíble —soltó con admiración después de su primer bocado- Quiero besarte en este momento pero no lo haré porque eres mucho más perceptivo que el resto de los mortales —le dijo con alegría y sin poder dejar de comer— Y, yo... -el pelirrojo tragó— Quiero disculparme por ser así contigo hoy... Sé que no la estás pasando bien pero a partir de ahora seré más amable, lo prometo —le sonrió— Pero no dejaré que me llames 'gusano' de nuevo, aunque seas como un semi dios perfecto... Y si hay algo que te moleste de mí, dímelo. Buscaremos la forma de resolverlo
Young sonrió. —Me alegra que comprendieras mi obvia superioridad. —musitó. Dio un bocado más. —Yo también me disculpo por mi brusquedad.
—Superioridad, si —murmuro sin perder la sonrisa— Y sobre eso está bien, debe ser algo traumático irte a dormir y despertar así, en otro lugar tan diferente... —le respondió encogiéndose de hombros— Aun así, creo que fue un buen día a pesar de todo: Nadie murió, conseguiste una jornada de trabajo y visitaste a tu madre... —el pelirrojo siguió comiendo con hambre, pensando en que debía preparar ese omelette para el desayuno porque, dioses, estaba delicioso-
—Y todas esas cosas solo fueron posibles en estas circunstancias. —soltó el mayor dejando de comer, como si el apetito se le fuera con el ánimo. —El único trabajo que he tenido es el manejar ejércitos y conquistar territorios. Ni siquiera recordaba el rostro de mi madre, pero al verla fue como si nunca la olvidé. —tomó aire. —Y luego estás tú. Tratándome como si fuese el mismo hombre que esperabas despertar en la mañana y hasta te sientes igual... —se detuvo un momento. —Estoy llegando a pensar, que mi otra vida probablemente nunca fue real, o estoy muerto. —se volteó a la ventana del comedor que mostraba la hermosa ciudad. —Yo nunca me hubiera ido a vivir a la ciudad a no ser muy necesario... —musitó con melancolía.
—No estás muerto —respondió Jack con brusquedad- Ni siquiera pienses en eso... —le advirtió y luego, al ver la expresión de Chase sintió a su corazón encogerse— Chase también es algo solitario pero su madre siempre lo llevaba con ella a sus reuniones familiares y demás así que el convivir es algo a lo que se acostumbró —Jack se sintió terrible al ver al otro así y se levantó de la mesa para ir a su lado—
Estuvo a punto de tomar su mano pero se detuvo y lo miro, pidiéndole permiso para sujetarla.
Young ni hizo ningún movimiento, no se encontró el hacerlo, no quería hacer nada.
A pesar de que el más alto no se movió Jack lo encontró alentador; al menos no lo había rechazado. Tomo su mano entre las suyas y sentándose en sus talones a su lado lo miro con empatía.
—No quiero verte así Chase. Saber que no estás bien me rompe el corazón, aún si no eres exactamente mi Chase sigues siendo Chase —el pelirrojo acarició su mano antes de sonreírle con una mueca algo triste y levantarse de nuevo— Vamos a dormir. Necesitas un muy buen y merecido descanso
Young se sintió como niño pequeño al ser arrastrado a la habitación y directamente a la cama. No supo qué hacer, ni qué decir. Solo se dejó llevar en silencio.
El pelirrojo lo llevo directo a la habitación y lo dejo sentarse en la cama. Como el mayor ya se había quitado los zapatos y el saco Jack sólo sacó su pijama y la colocó a su lado para que el hombre se hiciera cargo de eso... Jack pensó que ya habían pasado demasiadas cosas en el día como para agregar algo más.
—Descansa ¿Está bien? Sólo necesitas dormir, mañana te sentirás mejor y con suerte volverás a gritarme como esta mañana —le dijo con la intención de animarlo— Yo voy a tomar esto y me iré... —el pelirrojo tomo un edredón y una almohada y camino hacia la puerta— Buenas noches Chase —se despidió para ir directo al sofá y acomodarse ahí—
Mañana sería un mejor día...
—¿No dormirás aquí? —preguntó en tono sorprendido. No se había movido de su lugar, ni de la posición en la que se había puesto. Tenía las manos juntas y la expresión podía leerse completamente la melancolía. —N...no quiero dormirme solo está noche. —confesó para entonces agregar rápidamente. — ¡No tiene que ser sexual! —desvió la mirada. —Solo... solo no quiero estar solo.
Jack se detuvo en la puerta y lo pensó un momento pero, al final, la expresión y el tono de voz de Chase lo convencieron antes de ponerse a analizarlo.
Volvió sobre sus pasos y se recostó en la cama, al lado del otro hombre.
De manera automática, el mayor jaló al joven hasta su pecho para tenerlo cerca. Y, antes de que dijera cualquier cosa, Chase llevó su mano al cabello rojo y lo acarició con dulzura.
—Déjame estar así un poco... —pidió relajándose por completo.
Jack se sonrojo con fuerza, sintiendo su rostro arder por la cercanía pero se obligó a tranquilizarse y, torpemente, coloco sus manos en el pecho de Chase. Inspiro largamente, embriagándose en el aroma del mayor y se acercó más a él, sintiéndose protegido a su lado.
Pudo sentir al joven que se relajaba contra su tacto, y eso también le tranquilizó. Mañana sería un nuevo y tortuoso día, probablemente le volvería a doler la cabeza y tendría la necesidad de ver rodar algunas. Pero, ¿podría hacerlo? ¿El Chase Young de este lugar también podía hacer lo que quería como él? ¿Eran parecidos en ese mismo aspecto?
Sin embargo, esas preguntas se hicieron de lado cuando reconoció quién estaba adherido a su pecho en ese momento. Éste Jack había mostrado su altura con toda la gracia del mundo. Y, por supuesto el dragón se dio cuenta, aun así, Chase estaba consciente que este joven era del otro hombre que estaba durmiendo en su ciudadela... pero el olor era el mismo que el suyo. ¿Cómo negarse a lo que abofetea nombrarse suyo?
Young suspiró ante la idea y se optó por dormir, el sueño le aclararía la mente. Tal vez.
El pelirrojo se quedo dormido de inmediato pero prefirió no haber dormido en absoluto; Estaba teniendo una pesadilla y aunque sabía que era solo un sueño la desesperación de no poder controlar lo que pasaba y el no ser capaz de despertarse lo pusieron demasiado nervioso.
Soño que al día siguiente era otro Chase el que despertaba a su lado. No el suyo, ni el hombre con el que había pasado el día sino otro, uno que no había tenido tanta calma y habían peleado y... Y ese Chase lo odiaba... Mucho mas que el primero porque este había ido directamente a su cuello ¡Estaba ahorcándolo! Y a pesar de que Jack intentó luchar contra él Chase era mucho más fuerte... Le hizo falta la respiración, sentía sus musculos protestar junto con sus pulmones por la falta de aire y el hombre frente a él lo miraba con unos ojos horribles. Podía ver como deseaba asesinarlo con sus propias manos y su voz, la voz de Chase, le susurraba como había asesinado también a su Jack por ser una molestia para él.
Jack luchó, intento apartarlo de sí pero el otro era demasiado fuerte y él necesitaba oxígeno, su visión se estaba volviendo negra y dentro de poco, dentro de poco...
—Ch-Chase... -alcanzó a susurrar, sintiéndo las lágrimas caer por su rostro y sus pulmones arder en su pecho. Necesitaba aire. Necesitaba respirar—
Fue en ese instante en el que sintió un jalón, alguien lo había empezado a sacudir para que entonces recibiera una bofetada y así abrir los ojos de golpe.
Chase se encontraba sentado, viéndole con la expresión más preocupada que su rostro fue capaz de formar. Hiperventilaba al igual que el joven haciendo mostrar su alarma. Al examinarlo bien, el mayor suspiró aliviado.
—No vuelvas a asustarme de esa manera. —ordenó con expresión severa. —Sino me hubiera despertado, hubieras muerto.
El corazón seguía latiendo con fuerza en el pecho de Jack y sus respiraciones llevaban aire fresco a sus pulmones pero el pelirrojo seguía asustado. El rostro de Chase y su tono de preocupación finalmente lo rompieron y Jack comenzó a hipar, sin poder controlarse.
—Él, él iba a... -tartamudeo, su cuerpo se sacudía por el miedo y no podía controlarlo— Estaba, él, otro Chase y él... —no pudo más, y se lanzó hacia el otro hombre, abrazándolo apretadamente— Tú no, tú no me matarías ¿Verdad? Aunque, aunque sea molesto para tí ¿Verdad? Yo... Yo... Lo siento —le dijo con voz llorosa, aferrándose a él como si fuera la vida—
Chase se había quedado mudo ante lo que el joven acaba de decir.
—No-no, yo no lo haría. —soltó con sorpresa. —La verdad, no tengo por qué hacerlo, sería un desperdicio— pensó mordiéndole la lengua. Independientemente de lo que pensaba, no sabía qué decirle, sino que lo adhirió a su cuerpo para empezar arrullarlo con delicadeza. —¿Por qué estoy haciendo esto?—
El pelirrojo lloro en silencio un poco más hasta que finalmente recobró la cordura e intento tranquilizarse, hipando y tomando respiraciones profundas para relajarse.
—Chase... —murmuro contra el cuello del mayor— ¿Puedes..? ¿Puedes abrazarme? Por favor... Fuerte, muy fuerte... Cuando estoy contigo, así, siento que estoy a salvo... —Jack no quería verse tan débil delante del otro hombre pero, estar en sus brazos lo hacía sentirse protegido y él lo necesitaba, lo necesitaba mucho—
Young no contestó y decidió apretar el abrazo, y para que eso fuera posible, tuvo que acomodar al joven para que se sentara en su regazo y le rodeara con las piernas y así, la unión era casi total.
Jack suspiro, un poco más tranquilo y comenzó a peinar el cabello del mayor con sus dedos hasta que se dio cuenta de lo que estaba pasando y de la posición en la que estaba y se sonrojo con fuerza, avergonzado. Sabía que debía alejarse, pero no quería hacerlo...
—Gra-gracias —tartamudeo— Y lo siento por, por todo esto. Tú estás cansado y yo... —le dijo con nerviosismo todavía y se alejó un poco para mirarlo a la cara aunque ese fue un error porque él seguía sonrojado y ahora Chase también podía verlo— Lo lamento —exhalo con un hilo de voz, demasiado avergonzado como para hacer nada más—
—No es nada. —aseguró Young con velocidad.
Al sentir la mano del joven su nuca, ya el resto fue meramente instintivo, y sin siquiera avisar, pegó su boca con la del joven de una manera tan dulce que ni ofensivo se sintió, sino como si fuese otra caricia, larga y suave.
Jack se sorprendió al sentir los otros labios en su boca pero respondió al beso tranquilo, regresando a sujetar su nuca y acariciarla y a su cabello. Cerro los ojos, disfrutando de la cercanía y las sensación conocida y a la vez diferente, nueva.
Al sentir la respuesta, el mayor se tomó la libertad de hacer el beso más largo y profundo, lleno de experiencia. Aferró al joven de la cintura para percatarse que efectivamente Jack lo abrazaba con su piernas, y entonces empujó para caer sobre el colchón.
El pelirrojo se dejo hacer, sintiendo su espalda descansar contra el colchón antes de sentir el peso del mayor sobre su cuerpo. Jack respondió al beso largo con un poco mas de entusiasmo, apretando el agarre con sus piernas y deslizando sus manos para acariciar la fuerte espalda de Chase.
En respuesta a tan dulces caricias, el mayor en seguida comenzó a frotarse contra Jack para provocarle unos gemidos adorables que solo le provocaban ir más rápido.
El pelirrojo comenzó a jadear, separando su boca de la del mayor para gemir quedamente. Era bueno, tan bueno... Jack lo tomo del rostro para besarlo de nuevo y entonces se detuvo de golpe.
Los ojos de Chase estaban brillando.
No en un sentido metaforico, no. Literalmente, estaban brillando en color dorado y sus pupilas estaban alargadas, como las de un animal.
Fue en ese momento en el que Jack se dio cuenta de lo que estaba pasando ¿Qué estaba haciendo? Él, él no era Chase... El pelirrojo se contuvo a duras penas y coloco sus manos en el pecho del mayor, separandolo un poco de sí
—Yo-yo... N-no —jadeo, la culpa y el placer estaban nublandole la mente—
Al escucharle, el mayor entró en sus cabales para separarse bruscamente y que en un parpadeó, sus ojos regresaran a la normalidad.
—Y-yo. Disculpa. —se enderezó para sentarse a un lado de la cama y poder darle la espalda a Jack.
—Es mi culpa —replicó el pelirrojo, mordiendose el labio inferior—
¿Que pasaría si engañaba a Chase, con Chase?
Pensando en eso, se le ocurrió que tal vez, sólo tal vez, Chase también estuviera teniendo problemas con Jack. Y eso lo hacía sentirse celoso y algo, intrigado...
Se acercó gateando a donde el mayor estaba y colocó su mano en su hombro para llamar su atención.
—Lo siento... —suspiro cansadamente— Vayamos a dormir ¿Quieres? Mañana... Mañana podemos hablar sobre esto
Chase desvió la mirada, no quería verlo.
—No tenemos qué sino quieres. —murmuró. —Lo entiendo. —Y, sin decir nada más se puso de pie para tomar la almohada. —Dormiré en el sofá. —avisó para caminar hacia la puerta.
—No Chase, por favor —el pelirrojo fue detrás suyo para detenerlo, sujetándolo del brazo— Yo quiero hablar de esto. Y no quiero que te vayas tampoco... Quedate, por favor... —le pidió—
Chase le miró con extrañes. Realmente no entendía a éste Jack Spicer, y probablemente, nunca comprendió a Spicer. A ninguno. Suspiró.
—Si ese es el caso. —se regresó lentamente al ver que el pelirrojo se movía muy poco.
—Todo esto es muy confuso para mí Chase -le dijo el pelirrojo con vergüenza- Y estoy seguro de que para ti tampoco es sencillo pero, podemos arreglarlo, de alguna manera... Solo se trata de que hablemos pero hoy, hoy ha sido un día muy pesado para los dos. Tenemos que descansar, por favor
Chase entonces hizo una mueca para que de seguido hiciera un ademan incitando al joven que se fuera para la cama, que en seguida obedeció. Se acostaron dejando un enorme espacio entre los dos. Nadie dijo nada más porque simplemente no sabían qué. Mañana hablarían directamente y aclararían las cosas. Sin embargo, Young sentía fuertemente el espacio entre los dos, y aunque no lo hubiera querido, eso no le dejará dormir. Por primera vez en mil quinientos años, Chase se sintió solo al dormir.
Esa noche Jack soñó de nuevo pero esta vez no fue nada atemorizante. En sus sueños, su Chase regresaba finalmente y lo abrazaba contra sí, y le decía lo mucho que lo había extrañado.
El pelirrojo sonrió en sus sueños, tomando fuerza de ellos para enfrentar un nuevo día.
Young no durmió, aunque sí podría decirse que descansó, pero a las cinco de la mañana no encontró el quedarse acostado meditando así que se levantó a prepararse un té. Afortunadamente, sí tenía los ingredientes para tal operación que terminó en cuestión de minutos. Una vez listo, se deslizó a la puerta para encontrar el periódico asomándose por la entrada de la correspondencia, junto con un par de cartas que no le dio importancia. Se sentó en la cocina a leer tranquilamente.
La alarma sonó como un estruendo, a las 6:30, y Jack salió del pequeño nido de sábanas con el que se había envuelto durante la noche para apagarla. Bostezando sonoramente parpadeo, soñoliento, y busco a Chase a su lado pero no lo encontró. Estuvo a punto de entrar en pánico pero escucho un ruido venir de la cocina y se tranquilizo.
Fue al baño, se lavo los dientes y la cara pero ni siquiera el agua le ayudaron a alejar el sueño así que salió a la cocina también, rascándose la cabeza y bostezando todavía.
—Buenos días Chase —saludó mientras preparaba la cafetera, sin prestarle atención realmente— ¿También eres madrugador? —le pregunto—
El pelirrojo había tomado unas rebanadas de pan para ponerlo en el tostador, saboreándo ya una rebanada untada en mermelada, o chocolate con avellana, y una taza de café ¿Que mejor manera de comenzar una mañana?
—¿Él también lo es? —preguntó en tono monótono sin separar su mirada del periódico. Ya casi lo terminaba de leer, la sección de social, que hablaba de accidentes y tragedias, ya pe habían sacado un par de carcajadas, sin embargo al momento que llegó a la sección de economía, Young no había dejado de poner malas caras. No porque no le estuviera yendo bien a su empresa, sino porque a otras también. Tendría que mejorar en este tema del dinero, ya.
—Uhm... —Jack hizo un ruido que sonó como afirmación y finalmente se rindió—
Había ido a tomar el frasco de mermelada pero la tapa se negaba a abrirse y él ya tenía el pan y su café listos. Era una tragedia. O eso le pareció en el momento, su cerebro no despertaba del todo aun.
—¿Puedes ayudarme por favor? —le pidió, tendiéndole el tarro y alcanzó a ver el encabezado del periódico. Parecía que todo pintaba bien en el panorama economico... Una señal de la ausencia de Chase— La competencia esta aumentando sus acciones —comentó— Hay que destruirlos...
—Eso parece. —soltó tomando el frasco y abriéndolo sin problemas para regresárselo. —La gente podría darse cuentanque algo no es como lo usual.
—¡Gracias! —sonrió feliz de que su tragedia fuera evitada y llevo las cosas a la mesa, sirviendole también a Chase. Claro que el pelirrojo no había notado la taza de te que estaba frente al guerrero— Me preocupan Hannibal y Wuya. Son los mas peligrosos y los que conocen a Chase y Heylin Co. desde hace mucho tiempo —cabeceó con algo de preocupación— Hay que evitar que ellos sospechen de algo o no nos los quitaremos de encima jamás
—Mh. —fue la única respuesta que soltó el mayor. Hizo el periódico a un lado y se dedicó a desayunar ignorando por completo la taza se café que se le había servido.
Después de los primeros tragos a su taza Jack sintió su mente despejarse. Ahora que estaba mas despierto y al ver al otro comer frente a él, Jack se mordió el labio ¿Deberían tener su conversación ahora? Ambos habían dicho que hablarían así que...
—Oye Chase —lo llamó, poniendo todo su esfuerzo en mirarlo a la cara— Sobre lo que paso anoche, yo... —el pelirrojo tragó, intentando tomar valor— Yo, bueno, no es que no me haya gustado porque, eh... —Jack sintió su cara arder y escondió su rostro entre sus manos ¿Por qué siempre era tan idiota?— N-No, no es, olvida eso, yo no, quiero decir que no fue desagradable pero no... —¡¿En que maldito problema se había metido ahora?!—
Rogó con todas sus fuerzas para que alguien, en el cielo o el infierno se comparedecieran de él y lo ayudara con el pozo que estaba cavando y justo en ese momento, el teléfono sonó, llamando su atención, y Jack supo que si el infierno estaba involucrado probablemente tendría una visita no grata esa noche.
—¡Telefóno! Yo voy —el pelirrojo se levantó de un salto, corriendo al aparato y con ganas de besar a cualquiera que lo hubiera llamado aunque después de atender se pregunto a si mismo si al universo le gustaba verlo sufrir así— Umh, Chase... De donde vienes ¿Conoces a algún niño llamado Omi?
—Sí... —contestó sirviéndose más té con tranquilidad. De repente parpadeó para voltear a velrlo. — ¿Por qué?
—Porque... —Jack lo pensó un momento— Chase es el tío de Omi, y también su tutor legal —le explicó— Y ahora te están llamando del colegio, porque lo expulsaron del internado por unos días. Dijeron algo sobre una pelea...
—¿Qué? –escupió poniéndose de pie para acercarse a sancadas al joven.
—No estoy seguro. Quieren hablar directamente contigo porque tú eres su tutor, no yo —Jack le tendió el teléfono y espero, mirándolo con preocupación—
Young tomó el teléfono para pegarlo a su oreja.
-¿Diga? —soltó viendo fijamente a Jack.
-¿Señor Young? Siento molestarlo a esta hora, pero es sobre Omi. —comenzó la voz en la línea.
-¿Qué ocurre? —preguntó con voz fría.
-Verá, parece ser que Omi se ha metido en una pelea con otros dos alumnos, y dicen que él inicio el pleito... y, según el reglamento, lo tenemos que suspender y que usted venga a verlo. —comentó el hombre con voz temerosa.
Chase suspiró pesadamente. —Voy para allá. —sentencio para colgar sin siquiera querer escuchar un "adios" y entonces comenzó a masajear sus temples
—¿Omi esta bien? —le preguntó el pelirrojo—
Chase se le formó una mueca llena de enfado. —Suena a que está mejor que bien, se metió en una pelea y lo van a suspender. —explicó caminando hacia el cuarto para ir directo al baño. —Tengo que ir por él.
—Pero... —Jack caminó detrás suyo pero se detuvo justo frente a la puerta para darle privacidad— Omi no es así... Es un chico tranquilo y jamás se metería en una pelea... ¿Y por qué parece que estás enfadado con él? ¡Ni siquiera lo conoces!
—Claro que lo conozco. —escupió el mayor desde el baño dejando la puerta entre abierta para que le pudiera escuchar. —Omi fue mi aprendiz durnte un tiempo. —explicó.
—Entonces no entiendo porque... —Jack suspiro y se recargó contra la pared, luchando contra sí mismo para no espiar— Los padres de Omi, tu hermano, fallecieron hace poco y por eso Chase es su tutor. Tu y Jia Li son la única familia que le quedan y yo estoy seguro de que... —de pronto su teléfono celular sonó y Jack lo reviso, alzando la ceja al ver que era de su prima Megan hasta que finalmente frunció el cejo— Ah, excelente —dijo con molestia— Yo también tengo que ir al internado. Necesito ir a matar a alguien...
—¿Y tú por qué jodidos? –gritó Chase desde la regadera.
—Parece que Omi se metió en problemas por culpa de Megan, mi prima, así que debo ir a matarla —le respondió— ¿Te molestaría que vayamos juntos?
Chase al fin salió de la ducha pasando la toalla por su enorme melena y entonces abrió la puerta de golpe para ver a Jack.
—No, de hecho, no sé dónde está el internado. —confesó.
—Enton... —el pelirrojo se congelo al ver a Chase frente a el, húmedo y completamente desnudo— Umh... —Jack se sonrojo con fuerza, sintiendo su rostro arder y giro su rostro para no verlo y sobretodo, para que Chase no lo viera—
Chase alzó la ceja dudoso por el comportamiento se Jack, pero decidió dejarlo pasar después de rodar los ojos. —Bañate. —ordenó para irse directo al vestidor.
Jack agradeció que el otro no hiciera ningún comentario y fue directo al baño, tomo una ducha rápida para regresar al cuarto para vestirse y Chase estaba ahí también, terminando de vestirse. Dudo un momento pero, amarrando la toalla a su cintura fue directo al closet para sacar su ropa también.
Young ya había terminado con su corbata para irse por su saco y se paró frente al espejo verificando que todo estuviera bien. No se molestó en esperar por Jack, sabía que terminaría pronto, entonces simplemente era cuestión de minutos.
Una vez que estuvo listo el pelirrojo hizo un par de llamadas, a Ashley y a Maurice para avisarles que llegarían tarde otra vez y salió de la habitación, encontrándose a Chase listo para irse.
—Te ves, muy apuesto —le dijo con una sonrisa y un tenue sonrojo mientras abría la puerta— ¿Nos vamos?
—Claro. -soltó en un tono lleno de extrañes. Jack estaba muy amistoso el día de hoy. Young juraba que el joven ya no hubiera querido nada después de lo que paso la noche anterior... ¿Será que está incómodo? No lo culpo. —suspiró.
Por fortuna el colegio no estaba demasiado lejos. Durante el silencioso viaje en auto Jack estuvo a punto de estrellarse a propósito para lograr que Chase le prestara un poco de atención... Al llegar a las rejas tuvieron que identificarse con los guardias y finalmente entraron, pasando por los largos jardínes hasta el edificio principal.
—Aquí estamos —le dijo Jack al estacionar el auto— Le dije a Megan que me esperara dentro así que... —el pelirrojo tomo a Chase del brazo— No seas muy duro con Omi ¿Si? Seguramente todo fue culpa de Megan y yo me encargare de ella, lo prometo...
Young no volteó a verlo.
—Todo depende de lo que Omi tenga que decir. —declaró en tono monótono. —Te veré luego.
Jack entró al edificio y camino sólo un par de metros antes de encontrarse con quien buscaba. Megan llevaba el uniforme del colegio y estaba parada contra un pilar, esperándolo.
—Hola Megan —la saludo con un tono amable pero su rostro no reflejaba lo mismo— ¿Que fue lo que ocurrió?
—¡Jack! —soltó Megan corriendo hacia su primo. —¡Jack, tienes que hacer algo! —le dijo con fuerza y una expresión realmente llena de angustia. Megan parecía como una doncella suplicando. Jack la miró con extrañes.
—¿Que ocurre? —le pregunto el pelirrojo— Con ese grito casi parece que es el fin del mundo —Jack la miro con atención; Megan estaba actuando muy extraño para ser ella—
—¡Pueden expulsarlo! ¡Tienes que decirles que él solo me defendió! —le dijo con fuerza. — ¡Omi jamás haría tal cosa!
Jack parpadeo, comenzando a entender lo que pasaba no solo con Omi sino con Megan.
—Tranquila, respira... Déjame ver si entendí; Omi te defendió, por eso se metió en problemas —recapitulo— Pero Megan, si estamos aquí es porque llamaron a Chase de la Dirección para que viniera por él...
—¡No pueden llevárselo, Jack! —escupió tomando a Jack del saco y lo sacudió un poco. — ¡No se merece eso!
—¡Tranquila! —le grito el pelirrojo, tomándola de las manos para apartarla— Solo serán unos días Megan, tranquilizante... ¿Qué es lo que te pasa con Omi? ¿Desde cuando te preocupa tanto?
Ante la pregunta, Megan se había quedado congelada en su lugar mientras su rostro se pintaba de un liegero rosado que le llegaba hasta las orejas. Tal vez su piel no era tan blanca como la de Jack, pero sí era muy* blanca.
—D-desde... desde. —volteó a verlo. — ¡No me pasa nada con él! —soltó con fuerza.
Jack sonrió lentamente, con malicia, mientras miraba a su prima sonrojarse y negar a Omi con tanta fuerza.
—Oh... Claro... Entonces no te importara que en estos días que estará fuera del colegio lo lleve a pasear conmigo, ya sabes, a ver chicas lindas y eso...
Megan soltó un grito ahogado.
—¡No te atrevas, Jack! —soltó con fuerza. — ¡Omi no puede irseeee!
El pelirrojo atragantó la carcajada y sujeto ambas manos de su prima.
—Megan, respira —le dijo Jack para tranquilizarla— Ni tu ni yo podemos hacer nada, Chase esta hablando con Omi y ellos son los únicos que pueden resolverlo —explicó— Y cuando ellos terminen sucharla tu vas a ir conmigo y te vas a disculpar con Omi por meterlo en problemas —le advirtió-
Megan asintió avergonzada y sin más remedio. Su expresión podía leerse que estaba a punto de llorar. Pero, ya no había nada que hacerse.
Jack suspiro y abrazo a Megan estrechamente.
El mejor que nadie sabía lo que era el estar prendado de un Young.
—Todo estará bien —le prometió—
Fue en ese instante que Megan comenzó a llorar con el rotro sumergido en su pecho.
El pelirrojo la apretó con mas fuerza y la dejo desahogarse hasta que la chica se tranquilizo.
—Ven, vamos a buscar a Chase y a Omi
Young llegó a la sala de espera de la oficina del rector para encontrar a Omi sentado viendo su celular.
—Parece tener... ¿Quince? ¿Dieciséis? —pensó para cerrar la puerta detrás suyo para que ante el ruido, Omi volteara averle y en seguida se pusiera de pie.
—Hola tío Chase —saludo el chico algo incómodo y se quedo en silencio, esperando a que el mayor hablara primero—
Chase tomó aire entonces para sentarse e invitó a Omi hacer lo mismo.
—¿Qué es lo que me tienes que decir? —preguntó sin dar explicaciones, directa a sabiendas que él ya sabría de qué estarían hablando.
Omi obedeció y se sentó al lado de su tío, guardando su celular en la bolsa de su saco.
—Es cierto, me metí en una pelea y golpeé a un par de mis compañeros. Ellos estaban molestando a una chica, Megan, la prima de Jack —le explicó el chico— Ella no podía defenderse de ellos y yo no podía quedarme de brazos cruzados así que, la defendí. Eso es todo.
Young entrecerró los ojos.
—¿Y te van a suspender por eso? ¿Por defender a una mujer? —soltó en tono indignado. —Qué estupidez. —refunfuñó. —Y supongo que ello quieren que al entrar les diga que epte voy a castigar. ¿Estoy en lo cierto?
Omi asintió.
—El rector no quiso escucharme ni a Megan cuando quisimos explicarle. Te llamó de inmediato, dijo que estaba suspendido y me dijo que debía quedarme aquí a esperarte para que me "Reprendieras por mi comportamiento violento" —le explicó, repitiendo las palabras del director—
Chase soltó una risotada.
—¿Tienes cocurriculares, Omi? —preguntó sonriente.
Omi sonrió finalmente, feliz de tener un tío como el que tenía.
—Todavía no. Estaba pensando en entrar a algún club de deportes pero aún no me decido ¿Por qué?
El mayor simplemente se encogió de hombros y desvió la mirada como sino fuese importante.
—¿Te interesa el Tai Chi? —preguntó de buen humor.
—¿Tai Chi? —repitió el chico y de pronto su rostro se ilumino— ¿Puedo practicar Tai Chi como tu y papá, tío Chase? —le pregunto emocionado—
Young hizo una mueca. — ¿Por qué no? El único inveninete es que las clases no serían aquí, sino a fuera, tendría que salir o que te lleve... ¿Estaría bien si te contrato un chofer? —la idea de que Omi esté entrenando Tai Chi por su causa, era mágica. Por ende, haría cualquier cosa para garantizar que Omi fuera un experto como él.
—¡Claro que sí! —sonrió feliz— El director no va a estar contento pero quiero tomar las clases de Tai Chi
Al momento en el que el joven lo declaró, la puerta de la oficina se abrió revelando a un hombre de edad avanzada que sonrió al ver a Chase.
—¿Señor Young? —soltó.
—Sí. —en seguida Chase se puso de pie y de seguido Omi también y entraron a la oficina.
El chico entro detrás de Chase, intentando borrar su sonrisa para no causar mas problemas y se sentó frente al director justo después de su tío.
Señor Young, espero que haya tomado acción a la conducta de Omi. —comenzó el rector con autoridad en la voz y recargando sus brazos en la mesa. Todo su lenguaje físico gritaba tener el control, y Chase de dio cuenta, y nadie, pero nadie, le decía a Chase Young qué hacer.
—Sí. —asiente tranquilamente recargándose en su silla y cruzando una pierna sobre la otra.
—Ah. —sonrió complacido. — ¿Y qué sera, precisamente?
—A partir de ahora Omi llevará clases de Tai Chi para que pueda dominar su fuerza y su carácter. —comenzó mientras el rector ponía una expresión de sorpresa. —No le voy a castigar, porque no le encuentro el mal que hizo. Defendió a una mujer que estaba haciendo acosada, la verdad no encuentro un acto de deshonor en todo esto. —se explicó con más detalle.
Omi lucho para no sonreír pero no lo estaba consiguiendo. Su tío Chase ni siquiera se molesto en prestarle atención al rector y no solo eso, sino que le dijo que no le castigaría ¡En su cara!
Chase debía ser el mejor tío del mundo. Y Omi estaba orgulloso de el.
El rector refunfuñó viendo que realmente Chase ni haría nada al respecto entonces asintió con mala cara.
—Entonces, debe comprender que po reglamento Omi será suspendido al menos por lo que queda de la semana. —soltó de mala manera.
—Si ese es el caso. —soltó Chase poniéndose de pie para cerrar su saco. —No me quejaré por su suspensión —comenzó viendo al rector a los ojos. —, pero me gustaría que le diera el castigo adecuado a quienes realmente empezaron el conflicto. —musitó en un tono que parecía orden. El suficiente para hacer al rector que se hundiese en su asiento.
Omi sabía que el director no quería meterse con esos chicos porque eran hijos de personas influyentes, mucho menos que el tío Chase claro. El rector probablemente no sabía a que se estaría enfrentando cuando lo mando llamar.
Dejando al hombre con una mueca llena de preocupación, Young tomó a Omi del hombro para hacer que se levantara de su silla.
—Vámonos. —ordenó sin querer escuchar respuesta del rector, y sin siquiera decir adiós.
El chico cabeceo para despedirse del director y camino detrás de su tío sonriendo abiertamente. Fuera de la oficina se encontraron con Jack y Megan que al parecer habían estado esperandolos.
—¡Omi! —soltó Megan preocupada acercándose a él. —No te expulsaron, ¿verdad? —preguntó en un tono que hizo Chase ponerle atención para entonces voltear a ver a Jack en busca de respuesta.
El pelirrojo noto la mirada que el mayor le lanzó y sonrio, encogiéndose de hombros. Megan no estaba siendo nada discreta y Jack estaba seguro de que si todo seguía así, hasta Omi que era un despistado acabaría dándose cuenta de lo que estaba pasando.
—Hola Megan —Omi se detuvo de golpe, algo incómodo por la cercanía de la chica— No, solo me suspendieron por el resto de la semana, el lunes voy a regresar —le explicó con amabilidad—
—¡Que alivio! —soltó la niña haciendo un paso para atrás. Una sonrisa se le pintó en el rostro junto con un leve sonrojo, bastante sutil, pero Chase lo notó y en seguida parpadeó rápidamente para toser.
—Bueno, será mejor que nos vayamos. Hay cosas que hacer.
—Es cierto —asintió Jack y tomo a su prima de los hombros para acercarla a él— Deja de meterte en problemas ¿Quieres? —le dijo a su prima para luego susurrarle: Si sigues sonriendole tanto terminare creyendo que Omi te gusta—
—Nos vemos después Megan —se despidió Omi, listo para seguir a su tío y sobre todo, para saludar a Jack porque hacía mucho tiempo que lo había visto—
Megan no dijo nada, simplemente se quedó parada ahí viéndoles irse, enojada y avergonzada, pero aliviada por Omi.
Young entonces decidió que lo más adecuando a hacer, era ignorarlo y no volver a pensar en ello. Nunca.
—Chase... —Jack llamo al mas alto para que el chico los pasara de largo— ¿Puedes conducir de regreso? Omi podría sospechar algo si yo tomo el auto y no quiero preocuparlo con la mentira de la intoxicación...
—Jack —lo llamo el chico de pronto y el pelirrojo dejo de mirarlo para prestarle atención al mayor—
—Hola Omi ¿Como va todo? —le pregunto el pelirrojo mientras caminaban al auto—
—Bien —respondió con una sonrisa— Como no voy a estar en la escuela estos días ¿Vamos a ir a comer helado otra vez?
—¡Claro! A tu abuela le dara gusto saludarte también —asintió Jack— Deberíamos llevarte con ella
—No quiero que la abuela sepa que me suspendieron pero, si tiene que enterarse... —Omi suspiro resignado— Tío Chase ¿Puedo quedarme contigo?
Chase abrió los ojos sorprendido. Algo muy adentro de su ser quería decir sí para tomarlo en brazos y llevárselo sin que nadie se impusiera en su camino, pero al ver a Jack, que esperaba su respuesta, se mordió la lengua para tomar aire y así, contestarle al niño.
—Tengo mucho trabajo, te quedarías solo todo el tiempo, y no quiero eso. —contestó con una expresión levemente triste.
—Oh... Me quedare con la abuela entonces —respondió Omi algo triste también—
Jack se sintió dividido; agradecía que Chase no lo llevara a su casa pero al mismo tiempo se sentía mal por Omi porque el quería mucho a Chase. Y por lo que había podido ver, Chase también parecía apreciarlo bastante.
—Puedes venir por las tardes si quieres —le dijo el pelirrojo, mirando a Chase para pedir su aprobación—
—¡Sí! —soltó Young levemente soprendido. —Solo habla primero. —musitó agradeciendo a Jack internamente.
—¡Genial! —sonrió Omi y Jack asintió—
—Ahora que queda claro que todos nos queremos mucho vamos a casa de Jia Li —una vez que entraron al auto; Jack en el asiento del copiloto y Omi en la parte trasera, el pelirrojo giro medio cuerpo (lo que le permitía el cinturón de seguridad) para seguir hablando con el chico mientras Chase los sacaba del instituto— Por cierto Omi, gracias por proteger a Megan... Esa niña es demasiado directa, por eso siempre termina metida en cosas que se le salen de las manos... A veces pienso que mi tío debería enviarla a clases de defensa personal y luego pienso que tal vez no, o acabará por crearse mas problemas —Jack suspiro—
—Megan solo se estaba defendiendo de unos chicos que la molestaban —replico Omi—
—Si lo sé, pero Megan... Bueno, Megan es Megan —el pelirrojo sacudió la cabeza— De cualquier modo, te lo agradezco mucho ¿Que tal tus clases? —Omi parpadeo algo confundido pero decidió no pensar más en eso: No todos los días puedes salir suspendido de la escuela sin que nadie te reprenda por eso—
—Bien. Matemáticas no es mi fuerte pero tengo buenas notas
—¿Por qué los números son los enemigos eternos de los mortales? —se rió Jack— ¿Y por qué tu no me llamas para ayudarte? ¿Recuerdas a que me dedico? Soy mecánico, ingeniero, inventor, un genio reconocido...
—No quiero molestarte. Tu siempre estás ocupado, igual que tío Chase
—Que estemos ocupados no significa que no nos guste saber de ti ¿Cierto Chase? Además, tu nunca, jamás, eres una molestia para mí... Excepto cuando hablas usando terminos del siglo pasado. Eso no es cool, Omi
—¡Oye! Yo soy genial —espetó el chico de inmediato—
—Uh... —Jack se sentó en recto en su asiento—
—¡No me ignores! ¡Jack! —pero el pelirrojo no se movió— ¡Jack!
Chase no pudo evitar soltar una risa al ver a los dos portarse de esa manera. En su dimensión, ni Jack y ni Omi podían darse el lujo pasar tiempo juntos. Sin importar que tanto les hubiera gustado. Él sabía que los destinos de esos dos estaba enlazados, una extraña amistad tenía que dar fruto o los cosmos jamás estarían satisfechos. Y Young lo sabía.
—Descuida Omi, algún día encontrarás a una chica a la que no le importaran esas cosas... O tal vez no ¿Quién sabe? —el pelirrojo soltó una risita y cuando se giro para verlo notó que el chico estaba enfurruñado todavía— Oh vamos, sabes que me gusta hacerte enojar
—Soy muy popular ¿Sabes? —le dijo el menor con un puchero y Jack decidió dejarlo por la paz—
—No lo dudo —le sonrió para luego regresar su atención al camino—
Cuando llegaron a casa de Jia Li Omi salió disparado del auto y corrió para llamar a la puerta y saludar a su abuela mientras que el pelirrojo se giro a ver al mayor.
—¿Quieres salir con Omi a algún lugar? —le pregunto— Yo puedo quedarme con Jia Li el resto de la tarde si quieres ir solo
Young no separó la vista de Omi y de como era recibido con mucho amor de parte de su madre. Sonrió y los saludó de lejos.
—No... Creo que tú quieres hablar de algo importante conmigo. —dijo en tono monótono.
—Si, quiero hablar contigo de algo importante —asintió Jack— Pero se que quieres ir con él, así que yo puedo esperar. Me gusta verte feliz Chase —le dijo con un leve sonrojo— Y hasta ahora yo no he hecho mas que hacerte enfadar mientras que Omi... Omi siempre te pone de buen humor...
Chase soltó un bufido.
—No seas tonto. —dijo con fuerza. —Puedo decir por tu cara que realmente estás preocupado y si lo dejo pasar te pondrás peor. ¿Es que crees que no me doy cuenta? —dijo lo último viéndole a los ojos. Y pudo ver exactamente la expresión de la que estaba hablando.
Jack suspiro pesadamente y se mordió el labio.
—Es que, ni siquiera yo se lo que me esta pasando —le dijo con honestidad, sintiendo un nudo en el pecho— Tu, tu me gustas —tartamudeo, sonrojandose con fuerza— Pero no sé que hacer, me siento mal al mismo tiempo porque esta Chase y... Y también, tu estás demasiado tenso, todo el tiempo y yo no sé que hacer. Quiero ayudarte pero tu estás ahí, encerrado en ti mismo y no dejas que me acerque y como siempre, en todos los universos seguramente, solo dejas entrar a Omi ahí y yo... —el pelirrojo se detuvo porque estaba a punto de llorar y no quería eso. Tenía que ser más fuerte— Es obvio que tu no te llevas bien con el Jack que conocías así que yo, siento que, no soy mas que una molestia para tí y que solo me toleras porque, no sé ¿Por qué soy útil? No lo sé... —Jack cerro los ojos, exhalando con dificultad— N-No debí decirte eso ahora... Lo siento...
Mh. —Young desviando la mirada. Muy bien. Esto es incómodo. pensó con una mueca.
Soltando un suspiro pesadamente paso su mano por su cabello negro negro para que se acomodara automáticamente con elegancia y bajara por uno de sus hombros.
—¿Cómo digo esto...? —soltó llamando la anteción de Jack. —Mira-uhm... Tu también me gustas. —confesó para que no le dejará contestar. —Y mi relación con el Jack de mi dimensión es muy tensa, porque, para empezar, Jack es más joven que tú. Es una persona muy insegura y eso me irrita mucho. Sin importar cuanto deseé que deje el conflicto, sé que no lo hará. No lo quiero muerto. No se lo merece. —se acomodó en su asiento incómodo y se aflojó la corbata. —Soy un hombre que está acostumbrado a estar solo, no es fácil para mi aceptar a Jack en mi vida esta manera. No creas que es por quererte lejos. —dijo lo último en casi un murmullo.
Jack lo escucho atentamente, parpadeando algo sorprendido y finalmente, con algo de comprensión.
—Es... Creo que lo entiendo... Yo también solía ser así, como es ese Jack ahora —el pelirrojo respiro profundamente, un poco más relajado— Él solo necesita un poco de confianza y estoy seguro de que Chase lo ayudara a él, como me ayudo a mí... —Jack sonrió un poco— Creo que también entiendo lo de estar solo... Sólo, recuerda que estoy aquí ¿Esta bien? Yo puedo ayudar. Puedo parecer enclenque pero créeme, puedo ser despiadado cuando quiero... —el pelirrojo se dio cuenta de la sensación que había caído entre los dos. El ambiente estaba demasiado tenso— Umh... Esto se volvió muy, muy incómodo... Pero, te agradezco que seas sincero conmigo —y sin pensarlo se adelanto para depositar un beso rápido en la mejilla del mayor y se alejo de inmediato— Y para compensarte la incomodidad, prepararé tu sopa para cenar
Chase soltó un bufido sorprendido. –Como si pudieras. –musitó moviendo la palanca del auto y comenzar a manejar.
Young ya no quería hablar, de alguna manera estaba enfadado consigo mismo porque se atrevió la osadia de olvidar que este Jack quería al otro Chase Young. Por primera vez, Young se encontró extrañando a Jack Spicer.
Noticia:
Debido a situaciones que están fuera de nuestro control, Manny y yo hemos tenido que dejar el RP durante algún tiempo así que el fic ya no se estará actualizando al mismo ritmo que se había estado haciendo, no vamos a abandonar la historia las actualizaciones serán mas espaciadas. Pero ambas prometemos estar de regreso con el RP tan pronto como podamos así que; Gracias por todo hasta ahora!
Gracias por su review a:
-Freaku
-VampireDarkRogueWind
