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―Residencia Lee, Tomoeda, Japón. 23 de febrero. 9:00 horas.―
Shaoran estaba sentando en la sala, viendo la televisión y disfrutando una taza de chocolate caliente. Al principio sólo cambiaba los canales hasta que finalmente se detuvo en uno donde estaban pasando las noticias, y vio que aún se hablaba sobre lo que había pasado varios días atrás.
—En otras noticias, la policía aún no da más detalles sobre el asesino, solo aseguran que caerá sobre él todo el peso de la justicia y será condena a la pena de muerte…
Shaoran, al escuchar aquello, supuso que decir que un monstruo había hecho tanto caos sería una ridiculez y una gran burla.
—Ahora las noticias del clima. Las temperaturas en la mayoría de Japón serán de cerca de 20 grados, a excepción de la ciudad de Tomoeda, las temperaturas están alcanzando los 5 grados y, por alguna razón en la semana, seguirán bajando, inclusive dentro de unos días podría estar en -5 grados. Lo recomendable es que se mantengan abrigados y no exponerse al frío
A Shaoran aquella noticia del clima le pareció realmente extraña, pero dejó de lado el asunto al escuchar el teléfono de la casa sonar.
—Buenos días, residencia Li.
—¡Shaoran, amor, hola!
—Hola, cielo, ¿cómo te encuentras? —preguntó Shaoran.
—Bien y tú, ¿cómo amaneciste?
—Más o menos… —dijo Shaoran con un tono melancólico.
—¿Pasó algo? —preguntó con preocupación Sakura después de todo lo que estaban viviendo.
—No, simplemente te extraño —dijo Shaoran sabiendo que aquella declaración pondría en las mejillas de Sakura un hermoso sonrojo al igual que el suyo.
—Me asustaste —declaró Sakura, pero en su tono de voz se notaba que estaba feliz—. Te amo.
—Yo también te amo —dijo Shaoran, pero sintió frío y recordó las noticias—. ¿No crees que sea extraño este cambio de temperatura que está sufriendo la ciudad?
—Sí, realmente está haciendo un poco de frío a diferencia de otras ciudades de Japón. ¿Tú crees que esto se deba a alguna bestia? —preguntó Sakura.
—Tal vez sea lo más probable —comentó pensativamente, pero se extrañó que Sakura le hablara a esa hora cuando ella acostumbraba dormir hasta más tarde—. Amor, sé que me llamaste para decirme algo porque que a estas horas deberías estar durmiendo plácidamente.
—Me conoces muy bien —aseguró Sakura con una sonrisa dulce—. Mi padre acaba de irse a un viaje de negocios y me levanté temprano para desayunar con él.
—Lo vas a extrañar —dijo en Shaoran por lo bajo.
—Sí, pero el viaje es algo que él disfrutará de hacer —afirmó Sakura—. De cualquier forma, te llamaba para ver si querías ir conmigo al parque acuático que acaban abrir aquí en Tomoeda.
—Claro, amor —contestó—. ¿Quiénes irán?
—Tomoyo, tú y yo. Ah, cierto, invita a Hazaki para que no se quede solo en tu casa.
—Está bien —sonrió, sabiendo que su novia siempre tenía presente a todos.
Al terminar de hablar con Sakura, Shaoran tomó la taza de chocolate e intentó beber, pero sus labios, sintieron frío y ni una gota de chocolate, por lo cual, alejó la taza y se percató de que su chocolate se había convertido en hielo. Aquello lo sorprendió y dejó la taza de lado, el frío cada vez aumentaba más tanto que su chocolate se había vuelto un cubo de hielo.
Dejó la taza en la mesa y se dirigió a la habitación de Mark para despertarlo y, así, comunicarle lo dicho por Sakura. Shaoran entró en la habitación de Mark sin llamar.
—Vamos, arréglate, Sakura nos invitó a salir —dijo Shaoran.
—Un poco más —aquello hizo reír un poco a Shaoran, pues le recordó a Sakura.
—Levántate —dijo tirando un poco de él.
—Ya estoy despierto, ¿qué decías de la invitación de Kinomoto? —dijo Mark un poco adormilado.
—Sakura nos ha invitado a nadar.
—¡Oh qué bien! ¿Qué esperamos? —contestó Mark levantándose de la cama y empezaron ambos a prepararse para salir.
Una vez listos, ambos salieron con rumbo hacia el Parque Pingüino
―Parque pingüino, 10:00 horas―
En la distancia, Mark pudo ver a Tomoyo.
—Buen día, Shaoran —contestó ésta mirando por dónde veía a su amiga correr.
—Buen día, Tomoyo —contesto Shaoran.
—Buen día Daidouji —saludó Mark
—Buen día, Hazaki, veo que Sakura también te invito.
Mark sonrió.
—¡Shaoran, mi amor! —gritó Sakura al llegar. Detrás de ella venían Touya y Yukito.
—Veo que has invitado al mocoso —espetó Touya mirando feamente a Shaoran.
—Hermano —chilló Sakura molesta por la reacción de su hermano—. ¡Ya te dije que no le digas así a mi novio!
—Veo que Sakura ha invitado a alguien más, ¿quién eres? —interrogó Yukito con una sonrisa amistosa.
—Me llamo Hazaki Mark, pero pueden llamarme Mark. Mucho gusto —contestó haciendo una reverencia.
—Yo soy Tsukishiro Yukito, Mark, ¿de dónde vienes? —interrogó Yukito
—Vengo de Francia justo de la… —pero fue interrumpido por Touya que como siempre empezó a molestar a Sakura.
—Parece que el monstruo tuvo suerte.
—¡Hermano, ya te he dicho que no me digas así! —espetó con malestar Sakura.
—¿Por qué tu hermana tiene suerte? —interrogó Mark.
—Por haberse hecho amiga de otro extranjero —contestó con simplicidad Touya.
—¡Hermano no molestes!
—¿Y esa cámara? —preguntó Mark al ver una pequeña videocámara en las manos de Tomoyo.
—Para grabar lo que vamos a hacer el día de hoy, es bueno compartir esta clase de momentos con los amigos, y así, en el futuro, recordar esos momentos —respondió Tomoyo—. Y también para grabar a mí linda Sakurita en traje de baño.
—Traje de baño —dijo sonrojada Sakura.
—Bueno, ya es hora de irnos —comentó Touya caminando y todos empezaron ir detrás de él.
―Parque acuático, 11:00 horas―
Cuando llegaron al parque acuático, notaron el ambiente tenso y vieron a varios policías en el lugar
—¿Qué pasará? —Inquirió Tomoyo con preocupación.
—Yukito, vamos a preguntar —dijo Touya.
Mark sintió un escalofrío por todo el cuerpo.
—¿Es mi imaginación o hace más frío? —preguntó Mark.
—Sí, tienes razón, Hazaki —dijo Sakura frotándose los brazos, mientras que Shaoran, le ponía su chaqueta encima—. Gracias, Shaoran.
—No hay de qué —contestó dándole una tierna sonrisa a su novia—. Es solo mi imaginación o este cambio del clima cada vez es más extraño.
—Parece que Touya se ha enterado de algo malo —dijo Sakura al ver que su hermano venía corriendo.
—¡Todo el parque se ha congelado por completo! —exclamó Touya.
—¿¡Qué!? —dijeron los chicos, sorprendidos.
—Sí, desde la mañana está cerrado, al parecer unos empleados entraron y vieron todo congelado —dijo Touya.
—Y, ¿están bien los empelados? —preguntó Mark.
—No se sabe, perdieron contacto cuando intentaban abrir la puerta —argumentó Touya, preocupado.
—Entonces están atrapados —dijo Shaoran.
—Sí, y no los pueden sacar.
—Qué mal, ¿deberíamos ir al acuario? —preguntó Tomoyo.
—¿No estará congelado? —preguntó Hazaki.
—No creo, las peceras tienen siempre la temperatura adecuada sin importar cuánto frío haga en el exterior —contesto Touya.
—Lo mejor es que nos vayamos a casa, este frío es muy extremo —comentó Shaoran.
—Sí, tienes razón —confirmó Sakura.
Cada uno se dirigió a su casa.
―Residencia Lee, 12:00 horas.―
Cuando Mark y Shaoran llegaron a casa, lo primero que hicieron fue encender la televisión.
—Las temperaturas han bajado constantemente en las últimas horas, se cree que al final del día estemos a -50 grados.
—Esto es grave —dijo Shaoran.
—Esto solo puede ser obra de una bestia. —declaró Mark.
—¿Y cuál puede ser? —preguntó Shaoran.
—Hielox, lo poco que me dijeron de él fue que es capaz de controlar el hielo. Tal vez este enviando hielo al ambiente para que este se congele —dijo Mark—. Ahora la pregunta es, ¿dónde está? —se interrogó Mark por lo bajo.
—¿Recuerdas que perdieron contacto con los trabajadores en la piscina? —exclamó Shaoran meditando
—Sí... ¡Cierto, el parque! Bien, iremos nosotros dos para verificar si está ahí —comentó mirando a Shaoran.
―Parque acuático, Tomoeda, Japón. 14:00 horas.―
Durante el camino vieron muchos policías moviéndose, la noticia del clima había puesto en alerta a todas las fuerzas de la ley. Estaban empezando las evacuaciones. Los chicos llegaron y vieron el área totalmente vacía. Supusieron que los oficiales que estaban ahí habían sido llamados.
—Tenemos que buscar una forma de entrar —dijo Mark.
—Bueno, la única forma de entrar es el ducto de ventilación —dijo Shaoran.
—No, debe de haber una entrada para empleados —dijo Mark.
—¿Y dónde podría estar?
—Tendremos que rodear el lugar.
Los chicos empezaron a rodear el lugar y encontraron la entrada para trabajadores, intentaron abrirla, pero no lo consiguieron.
—¿Y ahora qué? —preguntó Shaoran.
—Tiraremos la puerta.
—¿Y cómo piensas hacerlo? —preguntó Shaoran.
—Con tu espada.
Shaoran refunfuño, sacó su sello, el cual se convirtió en espada. En un solo movimiento cortó la puerta a la mitad. Mark pateó una mitad de la puerta, aquella que tenía las bisagras.
Los chicos entraron. Al llegar al área de las piscinas vieron todo congelado. A lo lejos vieron la puerta de entrada; también vieron grandes pedazos de hielo.
—Esos deben de ser los oficiales. Vamos, para que podamos romper el hielo.
Los chicos caminaron hacia la puerta.
«Zaokilnayonolkerylioerczaversokilnay terokiltererclio1»
Mark empujó a Shaoran hacia un lado. Mark se impulsó hacia el otro lado.
Buscaron de dónde habían provenido aquellas palabras.
Al mirar hacia arriba notaron que algo estaba flotando.
Grandes cuernos de cabra montañesa salían de su cabeza. Los ojos eran totalmente azules, su boca era alargada, los dientes eran largos y puntiagudos, y ver la sonrisa era algo aterrador. En sus hombros tenía una clase de cañones. Las garras de sus manos eran negras y en la espalda tenía una clase de aletas. Una cola se lograba ver, al final de esta una flor y de esta una clase de cañón sobresalía. Sus pies parecían patas de gallo.
Uno de los cañones del hombro se movió hasta su muñeca, apuntó hacia Mark y abrió fuego.
Mark se impulsaba hacia su derecha evadiendo los disparos. Mark se puso a resguardo detrás de una columna.
—¡Electrax! —gritó Mark. Al salir de la columna su apariencia había cambiado. Lanzó pequeñas púas electrificadas hacia Hielox, pero este las evadió.
Mark lanzó varias ráfagas eléctricas que el Hielox evadió.
Shaoran solo veía como Mark evadía los disparos del Hielox. En ese momento empezó a buscar hasta encontrar su celular.
—¿Hola, Sakura?
—¿Qué pasa, Shaoran?
—Necesitamos de tu ayuda, estamos en el parque acuático, ¡date prisa!
Shaoran colgó y siguió observando la batalla.
Mark corría en zigzag para evadir los disparos. Dio un salto e intentó golpear al enemigo en el pecho, pero Hielox lo tomó del cuello y lo lanzó contra el suelo.
El cañón que Hielox tenía en la cola se abrió.
«Ralercyaxokil zaokilnayonolkerynayoercnayoterery2»
En el cañón se empezó a formar una clase de luz; poco a poco el color se volvía más intenso. Un rayo salió de su cañón, congelando todo lo que tocaba.
Al momento de ver que aquel rayo, Mark empezó a correr. Lanzó una descarga eléctrica, pero Hielox la evadió; al hacerlo el rayo se detuvo.
Hielox volvió a abrir fuego contra Mark, quien se ponía en cubierto en una columna. El cañón de Hielox lanzó un ataque mayor, como si se tratara de una bala de cañón de aquellos que disparaban los piratas.
Cuando el disparo tocó la columna una gran capa de hielo se extendió. Hielox se lanzó hacia la capa de hielo y le asestó un duro golpe donde estaría la cabeza de Mark, tan duro fue el golpe que el hielo se rompió.
Un puño salió de la nada y golpeó al Hielox en la cara. Uno tras otro salían los golpes hasta que hizo retroceder al Hielox. Hazaki salió e intentó golpear al Hielox en el abdomen, pero este se le adelantó; le asestó otro en la barbilla haciendo que Mark se levantara y le dio una patada en el pecho haciendo que Mark cayera al suelo.
Hielox se acercó al chico, y apuntó con el cañón de su mano, pero algo impidió que disparara. Miró hacia atrás; apuntó hacia donde miraba y disparó. Después de unos segundos volvió a concentrarse en Mark.
«¡Fuego!» dijo una voz haciendo que una llamarada atacara al Hielox, pero este la evadió a pocos centímetros de que lo golpeara.
Mark echó un vistazo. Era Sakura y detrás de ella estaba Tomoyo.
Hielox apuntó en dirección de las chicas. Mark se levantó e intentó aplicar un placaje, pero el Hielox convirtió su mano en una cuchilla larga y la encajó en el costado de Mark. La mano que le sobraba también se volvió una cuchilla y la encajó en el pecho del chico. Sacó la cuchilla del costado, volvió a ser una mano, lo sujetó de los pies y lo impulsó contra el suelo clavando profundamente la cuchilla.
Aquello hizo que Mark volviera a la normalidad.
Hielox sacó la cuchilla del pecho del chico, juntó sus manos e hizo una estalagmita de hielo.
—¡Muere! —exclamó el Hielox y acto seguido clavó la estalagmita en el pecho del chico, Mark tosió sangre al recibir aquel impacto.
Tras eso, el Hielox voló, atravesando el techo para salir.
—¡Mark! —gritó Tomoyo aterrada mientras corría para estar a su lado.
Shaoran y Sakura quedaron impactados, sin saber qué hacer.
—¡Mark, resiste! —gritó Tomoyo al colocarse al lado del chico.
«¡Mark, resiste!» repitió la amatista. «¡Mark, no mueras, resiste!» repetía a cada momento Tomoyo.
—¡No puedes morir, aun no acabas con las bestias! ¡No puedes ceder, resiste, no mueras, aún no! —Gritaba con desesperación la amatista—. ¡Aún no terminas tu trabajo! ¡Mark! —gritó con un ligero sollozo al notar que Mark había dejado de respirar.
Continuará…
1Congelación total en lengua Hielox. La C no suena si está entre dos consonantes.
2Rayo congelante en lengua Hielox.
