Xiaolin Showdown/Chronicles
Hola!
Saludos de Manny y Suriee
El fic sigue avanzando y esta vez hemos traído un capítulo especialmente largo que contiene material no apto para menores de edad... Si, es exacto lo que están pensando...
Descargo de responsabilidad: Los personajes de Xiaolin Showdown y Xiaolin Chronicles no nos pertenecen son propiedad de Christy Hui. Algunos Shen Gong Wu son propiedad de la Warner Bros. Esta historia es sólo para el entretenimiento, sin fines de lucro.
Capítulo 9
Paso en falso
Young se encontraba sentado en la cabecera de la enorme mesa de su sala de juntas. Y por desgracia, el lugar era un completo caos. Los accionistas de Texlo, Alfa y Eva no dejaban de discutir sobre su mesa. Maurice se encontraba detrás de la silla de Young con intensión de protegerse, pero era casi inevitable. Al momento en el que uno de los hombres de Texlo comenzó a guardar sus cosas con intención de irse. Chase se puso de pie en un segundo.
—Ya es suficiente. —declaró para hacer que la habitación se silenciara— Estoy seguro de que podremos llegar a un acuerdo, Maurice. —llamó para que el joven apareciera detrás del otro—
—El tiempo se acabó. —anunció— Pero ya organicé para la siguiente reunión, en una semana.
Todos entonces asintieron no muy contentos, pero no tenían de otra.
—Espero que el porcentaje se ajuste como acordamos, Young. —soltó el representante de Texlo siendo el último en salir—
—Por supuesto. —aseguró Chase con una sonrisa y cerrar la puerta detrás de él—
—¿Realmente lo hará, Señor? —preguntó Maurice—
Chase soltó un bufido. -No. —declaró acomodándose la corbata. — ¿Qué sigue en la agenda, Maurice?
—El almuerzo. —sonrió—
Chase entonces hizo una mueca. Significa que verá a Jack... No estaba de humor, en realidad.
Jack estiro los brazos para relajarse después de una mañana ajetreada y tomo su cuaderno de notas para asegurarse de no olvidar nada. Después del almuerzo con Chase tenía planeadas un par de cosas para la noche y... Sí. Sería agradable para los dos.
El pelirrojo salió de su oficina, escondiéndose de Ashley, y condujo a toda velocidad hasta llegar al edificio donde se encontraba Heylin Co. Aún estaba tomando notas en su celular cuando llego hasta el último piso y saludo a Maurice con una sonrisa para entrar a donde el otro hombre estaba.
—Hola Chase ¿Qué tal la junta? —preguntó sin despegar la vista del aparato—
Young enseguida le volteó a ver.
—He tenido mejores. —escupió recordando el haber compartido la mesa con grandes generales de guerra y respetados emperadores. Jamás imaginó que los accionistas fueran tan inmaduros... Realmente tendría que cambiar su estrategia. —Espero que tu día haya sido tan productivo cómo el mío. —se masajeó el puente de la nariz—
—Sí, bastante... —respondió Jack— Umh, escucha... Estaba pensando en hacer una cena en casa e invitar a tu madre y a Omi ¿Qué piensas? —le pregunto, apartando la mirada de su teléfono finalmente y al verlo se dio cuenta de lo estresado que se veía— Ven, déjame hacerte sentir mejor —le dijo y se acercó a donde Chase estaba sentado, comenzando a masajear sus hombros—
Young se congeló en su lugar y millones de ideas invadieron su mente para darle ligeros cosquilleos a su otra mente. Y entonces se volteó bruscamente para tomar la mano de Jack y le miró a los ojos.
—No hagas esto. —soltó con fuerza en la mandíbula para mantener el control— Sabes a qué me refiero. —musitó— No lo hagas. Por favor. —al decirlo, entonces le soltó para alejarse de él y se recargó con el mueble que estaba del otro lado de la habitación— ¿Qué era lo que decías de esta noche? —preguntó entonces—
Jack se quedó con las manos en el aire cuando Chase se alejó de él y parpadeo, confundido y extrañado pero decidió no decir nada más.
—¿Recuerdas que te dije que Chase y yo íbamos a ir a París? El viaje es en un par de días y pensé que sería bueno invitar a Jia Li y a Omi para decírselos y despedirnos de una vez —le explicó el pelirrojo—
Chase parpadeó un poco para asentir entonces y llevar la mirada fruncida al piso en aura pensativa.
—¿En cuántos días nos iríamos? —preguntó entonces—
—Saldríamos pasado mañana, muy temprano. Y estaríamos allá una semana —le respondió con simpleza y decidió revisar sus apuntes otra vez para asegurarse de que no estaba olvidando nada. Para eso y para evitar ver el rostro de Chase—
Jack se moría de ganas por ayudarlo, por hacerlo sentir más tranquilo pero era frustrante ver que cada una de sus intenciones eran rechazadas de esa manera tan... Ruda. Sabía que ese Chase sentía las cosas mucho más fuerte que el resto de los mortales pero aun así ¿Moriría alguien sólo porque él quiso hacer algo amable para él? De pronto, Jack comenzó a sentirse algo deprimido por eso...
-—Eso es muy temprano... —soltó con una mueca—
Chase tampoco se volteó a verle, solo tomó aire y paso la mano por su oscura melena y se acomodara elegantemente en sus hombros y espalda.
—Sí. Sí, invítalos. Me gustaría verlos. —confesó para enderezarse y entonces se escuchara un crujido. Young se quedó muy quieto, porque sabía perfectamente de dónde había venido ese sonido... De su espalda—
Jack giro su rostro con rapidez y miro a la espalda del más alto, notando que Chase se había quedado quieto después del crujido... Una sonrisa se formó en su rostro antes de poder evitarlo y sacudió la cabeza; guerrero inmortal y todo lo que quisiera pero Chase seguía siendo más humano de lo que el parecía admitir.
—¿Seguro que no quieres un masaje? —le pregunto con una sonrisita— Puedo controlarme cuando me lo propongo, lo juro —le aseguro con confianza, esperando la respuesta del mayor—
Young se volteó a ver al pelirrojo para mostrar la expresión que decía a gritos, "No me mires, que vergüenza", junto con un sonrojo que solo él podía hacer.
—E- estoy seguro, g-racias. —soltó para voltear todo su cuerpo mecánicamente, cómo si no fuera capaz de moverlo. De hecho, Chase no era capaz de mover la espalda, y no sabía por qué, nunca, pero nunca le había sucedido tal cosa—
Jack tuvo que morderse los labios para evitar reírse ante la expresión tan extraña y a la vez, adorable, en el rostro del guerrero.
—Por supuesto. Es obvio —le concedió con sarcasmo y respiro profundo para no comenzar a carcajearse frente a él— Sabes, puede que no seamos guerreros inmortales y eso pero el dirigir una empresa que controla casi todo el mundo también es bastante estresante... No hay nada de malo en esto Chase, tú apenas conoces la empresa y ya llevas varios días trabajando increíblemente bien —le explicó— Ahora, puedo ayudarte con eso pero tendré que abrazarte así que, por favor...
El pelirrojo no le dio tiempo de reaccionar a nada más y con un par de largas zancadas llego a su lado, aprovechando que el mayor apenas podía moverse y paso los brazos por su torso. Apretó los brazos alrededor de Chase y sin más lo alzó un poco, haciendo que por unos segundos los pies del guerrero se despegaran del suelo. Jack sonrió al escuchar crujir prácticamente todas las vértebras de la espalda de Chase y se alejó entonces, tan rápido como se acercó.
—Eso bastara por ahora pero te advierto que no durara mucho, tendré que darte un masaje tarde o temprano —le dijo sin perder la sonrisa—
Chase se quedó muy quieto para que entonces moverse un poco al sentir su espalda perfectamente. Se volteó a Jack.
—N-no vuelvas hacer eso sin avisar. —amenazó con la expresión avergonzada. —Me encargaré de estirarme más tarde en casa, ahora, realmente tengo hambre. —se dio la vuelta para que de repente la puerta de la oficina se abriera y le estampara en la cara y lo tirara al suelo—
—¡Oh, cielos! —soltó Maurice desde la puerta. — ¿Señor Young?
—Hah, pfff... —Jack se cubrió la boca apenas a tiempo y dio media vuelta, riéndose lo más silencioso que podía porque, porque... Demonios eso era demasiado... Tanto que termino doblándose por el dolor de estómago al no poderse reír como hubiera querido. De ahí comenzó a toser y casi se asfixia pero decidió que valía la pena por lo que acababa de ver—
Young entonces se sentó en el suelo para llevarse la mano a la cara y entonces ver que sangraba de la nariz.
No supo qué hacer. No había sangrado en más de mil quinientos años, no había sufrido ni ese dolor de espalda, y tampoco se había caído frente a tanta gente. El día no podía empeorar más.
—Fuera. —le dijo a Maurice para que cerrara la puerta automáticamente. Sin más, sacó el pañuelo de su saco y suspiró. —Jack, ¿Me pasarías algún pañuelo de papel? —preguntó sin siquiera verle—
El pelirrojo se recuperó del ataque de risa y se acercó al mayor para entregarle la caja de pañuelos sin embargo al ver la sangre brotar abundantemente perdió la sonrisa y se dejó caer al piso. Tomo varios pañuelos y los puso directamente en su nariz para detener la hemorragia.
—Rayos, no —soltó con nerviosismo— Oh no, Chase... Déjame verla, tengo que saber si está rota para llevarte al hospital —le pidió mientras sacaba más pañuelos y se los entregaba al guerrero para que absorbieran la sangre—
—Jack. —llamó pero solo sentía más pañuelos en su cara. —Jack. —volvió a llamar pero sintió que estaba cayendo al suelo. —Jack, no respiro. —soltó para tomarle de las muñecas.
—Lo siento —se disculpó el pelirrojo y levanto su cabeza para que no se ahogara con la sangre— Estás... Estás sangrando demasiado —Jack miro hacia todas partes, estaba asustado porque nunca había estado en una situación así— Yo... ¡Maurice! —grito y un momento después el asistente estaba dentro— Consigue hielo, agua, lo que sea pero que este frío —le grito con nerviosismo y volvió su atención a Chase— Ven, hay que sentarte otra vez.
El mayor en entonces soltó una risotada para ponerse de pie y separarse de Jack.
—Yo puedo. —aseguró para tomar uno de los pañuelos. Se sonara la nariz, y entonces la tapara con otro de los muchos pañuelos. Con eso listo, se sentó en uno de los sillones frente a su escritorio. — ¿Mi traje está sucio? —preguntó—
—No, no, está limpio —respondió el pelirrojo y apenas Maurice entró por la puerta Jack le arrebato el vaso de agua fría y lo echo otra vez— Déjame... Esto servirá... —Jack saco un pañuelo de tela de uno de sus bolsillos y le puso un poco de agua para entonces dárselo a Chase— Ponlo en tu frente. Ayudará a que dejes de sangrar tanto —le explicó y se agacho frente a él, mirándolo con aprehensión. En ese momento no podía hacer más que esperar a que la hemorragia se detuviera para revisar su nariz— Supongo que esto no te ocurría mucho en donde vivías ¿Cierto?
Young le penetró con la mirada para simplemente tomar el pañuelo mojado y hacer lo que tenía que hacer.
—No he sangrado en mucho tiempo. —confesó de mala gana—
—No creo que sea algo que extrañes tampoco —sonrió el pelirrojo y se sentó en el sofá también, un poco más lejos de él de lo que hubiera querido. Jack miro al techo fijamente, pensando en eso— Ya no eres inmortal. Puedes lastimarte, puedes herirte, puedes sangrar... —el pelirrojo cerro los ojos, inspirando profundamente— No soy tu pero hasta yo sé que eso debe apestar. —de pronto se dio cuenta de algo más— Pero, el lado bueno de esto, es que pudiste ver a tu madre otra vez. No sé si eso lo compensa, pero debe ayudar bastante a sobrellevarlo ¿No?
Chase no contestó. No quería hacerlo, no quería hacerlo porque sabía que la respuesta era no. El haber sido inmortal le había hecho capaz de olvidarse por completo de la vida de mortal, realmente, en pensar en su madre no debía de ser de las cosas que haría. Ya no estaba de humor.
—Supongo que eso es un gran "No" —murmuro Jack al no obtener una respuesta y se levantó del sofá— Yo odiaría ser inmortal... El sólo pensar que podría vivir durante tanto y tanto tiempo... Ugh, no... Prefiero herirme, sangrar y morir a... —sacudió la cabeza— ¿Cómo está tu nariz? ¿Dejo de sangrar?
—¿A qué? —preguntó ignorando la pregunta. —La inmortalidad ha sido gran parte de mí, de mi vida y de mi ser. —soltó. —Que no lo sea ahora significa muy poco, el tiempo que me queda como mortal es poco. No se compara a lo que fui capaz de vivir. —admitió. —Pero, no puedo tolerar el morir en estas circunstancias. Aún hay muchas cosas qué hacer, tanto tiempo por usar. —desvió la mirada para ver a la ventana—
Hace mucho tiempo que Chase comenzó a ver la muerte mortal como un fin, entonces siendo él inmortal, tenía el derecho de decidir su muerte, y la idea de morir como un mortal, no era nada atractiva.
—¿Cómo qué? Hiciste cosas magníficas seguramente, y harás más con certeza pero cuando te veo así... Sólo logro ver a un hombre que está demasiado sólo... —pensó Jack para sí y decidió dejarlo estar. Ese parecía uno de esos temas en los que jamás se pondrían de acuerdo— Es cierto —le concedió— No puedes morir ahora, no así, no aquí... Seguramente querrás tener tu gran batalla final y morir en manos de un guerrero digno o algo así... No sé mucho de eso... No hablemos de eso. No quiero pensar en eso
—Si ese es el caso. —soltó en una risotada—
Chase ya no dijo nada para ponerse de pie y se fue al espejo más cercano para verse la nariz. Se veía bien, y no dolía tanto, entonces no podría estar rota.
—Bien, vayamos por algo de comer. —ordenó apuntando a la puerta—
—Gracias al cielo. Pensé que iba a desmayarme de hambre —sonrió el pelirrojo y camino detrás de Chase para salir de la oficina rumbo al auto— Debí tomarte una fotografía; Tu primera herida de guerra contra una puerta en esta dimensión y la perdí completamente ¿Ahora como conservaremos el legado de tus hazañas? —suspiro dramáticamente—
—Ya habrá otros momentos. —escupió con una mueca—
Jack seguía haciendo bromas cuando no tenía idea de qué hablar, será mejor que encuentre un tema de conversación.
—Uh... A-já —asintió con una sonrisita mientras tomaba clandestinamente una fotografía con su teléfono. Cuando su Chase volviera podría atormentarlo un poco con eso... Este Chase se molestaría seguramente pero Jack confiaba en el modo silencioso de su teléfono... El que no puso porque el "click" que se escucho fue bastante audible- Eh ¿Qué quieres comer? —pregunto de inmediato para llamar su atención— Hay mucho de donde escoger, tu elige.
—Quiero carne. —declaró sacando las llaves y se las diera a Jack— Llévame dónde haya carne.
El pelirrojo tomo las llaves y lo pensó un momento mientras encendía el auto. Un lugar con carne, carne... Oh.
—Creo que ya lo tengo —y con eso se alejaron de los edificios rumbo al centro de la ciudad. Casi diez minutos después llegaron a destino; un restaurant algo pequeño pero no por eso dejaba de verse agradable y acogedor— Aquí es. La última vez que vine me enamore de su ragoût de ternera
—¿Tendrán filete? —preguntó el mayor con un brillo único en los ojos—
A parte de su sopa, la dieta del dragón inmortal tenía una gran variación de carnes, puesto él era un depredador de carne pesada. Carne roja su favorita, y mejor cuando él mismo la atrapó... Pero, haciendo de lado su instinto animal, el comer un buen filete muy bien cocido, era una de las cosas qué más disfrutaba meter a su boca.
—Sí, claro que lo tienen. Este lugar es como el paraíso de los carnívoros —sonrió el pelirrojo—
Bajaron del auto y entraron al restaurant donde de inmediato un mesero los recibió y les informo que no había lugares disponibles. De haber sido otro lugar, Jack le habría lanzado un puñetazo en la cara pero para suerte de todos el Capitán de meseros apareció en ese momento.
—Joven Spicer, que sorpresa tan agradable —lo saludó con cordialidad— Permítanme guiarlos a su mesa —el pelirrojo simplemente le devolvió el saludo y fueron detrás de él, los menús entregados apenas tomaron asiento y una botella de vino fue servida también—
—Ya extrañaba este lugar... Carne por todas partes —soltó emocionado—
Chase asintió ante el comentario y leyó con mucha atención. Hasta ahora, quince cosas estaban en la lista de "Tengo que comer...", pero ahora solo era un platillo. Si realmente era mortal ahora, ya no podía comer ocho veces su peso como solía hacerlo. Eso sí era un poco deprimente.
Después de un rápido vistazo al menú Jack estuvo listo para elegir. Sobre todo porque había pasado tiempo desde que había estado en ese restaurant, y apenas el mesero regreso ordeno; brochetas de solomillo y un rosbif, entregados a dos tiempos. Sabía que era un poco demasiado para él pero tenía demasiada hambre y el olor de la carne cocida no ayudaba mucho a su apetito... Sólo esperaba que Chase no lo mirara extraño por eso. Otra vez.
Ignorando el pedido de Jack, Young se tomó el gusto de pedir dos cuartos de filete, en término bien cocido, acompañado de dos papas al horno. Eso, al menos era para dos personas, pero su expresión decía "Es mío y no comparto. " Con tan solo la idea de comer, la boca se le hacía agua.
Sintiéndose mucho más tranquilo al ver que Chase había pedido bastante comida también Jack tomo una pieza del pan que había en la mesa.
—Ahora me agradas muchísimo más —le sonrió— A mi Chase casi no le gusta comer carne.
Chase se atragantó con el vino.
—Es que ayuna ¿O qué? –preguntó con mala expresión. ¡Cómo era posible! ¡La carne era muy, pero muy importante!—
—¡No lo sé! Dijo algo sobre la salud y eso pero nunca lo entendí porque, carne Chase, carne... —replicó escandalizado pero no pudo decir nada más porque sus platos fueron servidos y el delicioso olor de la comida le hizo agua la boca—
Young parpadeó rápido con una mueca.
Nada de eso le había gustado escuchar ¡Cómo era posible!
—Entonces ese Chase ni disfruta la comida. —declaró tomando sus cubiertos listo para comer—
—Le gustan otras cosas pero el cómo sobrevive sin carne es algo que jamás entendí... Esto esta delicioso —exclamó con sorpresa al probar sus brochetas— ¿Quieres probar un poco? —ofreció—
—Ya lo hice. —declaró para que Jack se diera cuenta que había una brocheta vacía en el plato del mayor.
Jack parpadeo sorprendido y frunció el cejo; su carne era sagrada para él. Incluso tanto más que su pudín de plátano.
—Ahora, yo entiendo que este delicioso pero eso no fue nada cortes de su parte señor Young —le dijo con la misma seriedad que usaba para sus reuniones de trabajo— Espero que este por ofrecerme también de su comida para compensar el hurto de mi carne...
Young sonrió entonces, y tomó uno de los platos para poner una papa horneada en él.
—¿Papa? —preguntó sonriente—
El pelirrojo intento mirarlo con seriedad pero una pequeña sonrisa se formó en su rostro, traicionándolo.
—Eso... Es... Vamos ¿Un poco? —pidió con amabilidad, cambiando un poco el juego— Podrás tomar de mi rosbif también...
—Toda la papa que quieras. —declaró sonriente— ¿O querías carne? —preguntó alzando las cejas—
—Carne. Quiero carne, por favor —le pidió, casi rogando ¿Cómo era que ese hombre se negaba a compartir después de haberle robado su comida?—
Chase entonces hizo una mueca, pero en seguida se inclinó a su plato, y de un corte perfecto, la partió. Colocó ese pedazo junto a la papa y se lo acercó nuevamente.
—¿Así está bien para ti? —preguntó—
—Mn... —Jack lo miro con ojo clínico— Sí... Realmente quiero probar de tu carne —soltó para tomar el plato y un minuto después reacciono a sus palabras, sonrojándose levemente pero intento no demostrarlo tanto—
Chase rió al ver su cara.
—No creo que sea buena idea... —soltó más tranquilo. —
—Si eso crees —murmuro para empezar a comer. Jack sabía que tenía un don especial para meterse en situaciones incómodas por hablar de más pero, era algo que no podía evitar... Y este Chase era tan, diferente... Estaba comenzando a pensar que tal vez no estaría mal probar un poco de él también...—
—Sí. Lo creo... Aunque no creí que querías probar mi carne. —soltó sin siquiera verle, sintió que estaba a punto de reírse, pero no debía de hacerlo—
El tenedor se le resbalo de las manos al escuchar al otro hombre y sintió su rostro arder. Tragó duro y recupero el cubierto que había caído en su plato para mirar su comida fijamente.
—Bu-bueno... —tartamudeo— Tu carne se ve, muy, deliciosa —respondió a duras penas—
—¿Oh? —soltó para sentir una sonrisa pícara formarse en su cara y no resistió el mirar. Las orejas de Jack estaban pintadas de rojo, las ganas de ver su rostro eran enormes—
El pelirrojo sintió la mirada del mayor y aunque su mente le grito "No" Jack no pudo evitar levantar su rostro para mirarlo también, sonrojado y avergonzado de que Chase lo viera así.
—¿Qué tanto? —se atrevió a preguntar, sin quitarle la vista de encima, el ver en los ojos del joven el cómo le temblaban las manos—
Jack tragó saliva con dificultad. Todo se había vuelto muy caliente de pronto y los ojos de Chase lo quemaban, como si pudieran atravesarlo con solo verlo.
—De-demasiado... Al verla se, se me hace agua la boca —respondió a duras penas, atragantándose con las palabras—
Chase sonrió entonces.
—Descríbemelo. –ordenó entonces. Y el negarse a esa mirada tan fuerte...—
El aire se le escapó del pecho y Jack se sintió completamente expuesto frente al mayor. Inspiro entrecortadamente y sus manos comenzaron a sacudirse levemente. Si las cosas continuaban así él, él no...
—Apenas la veo, si-siento ganas de morderla —el pelirrojo intento mirar hacia otro lado pero los ojos de Chase lo habían embrujado— Quiero saborearla, disfrutarla y, y comerla, toda...
Chase no dejó de sonreír.
—Hazlo, entonces. —dijo sorprendiendo a Jack—
Jack sintió su cuerpo colapsar al escuchar esas palabras y se quedó congelado, observándolo casi en shock ¿Chase estaba sugiriendo que hiciera algo? ¿En público? Sin embargo, un momento después se dio cuenta de que el mayor le había ofrecido su plato y entonces sintió como se desinflara.
—Y-yo... Disculpa —le dijo y se levantó, corriendo directamente al baño para echarse agua fría en el rostro— Dios, Chase eres un verdadero demonio... —dijo en voz alta y a pesar de la frustración una sonrisa creció en su rostro—
Chase casi colapsa en espasmos que le provocaba la carcajada que exigía salir de su boca, pero había tenido la decencia de taparse boca para no provocar una escena.
—Ay, Jack —suspiró—
Apenas se tranquilizó lo suficiente el pelirrojo se arregló el traje y salió del baño, intentando concentrarse en números y ecuaciones pero en cuanto se sentó en la mesa y vio a Chase enfrente el sonrojo regreso aunque no tan fuerte como antes.
—Siento la demora —se disculpó, tratando de recomponerse—
—No hay de qué disculparse. —soltó el mayor bastante sonriente— ¿Aun quieres filete? —preguntó—
—Creo... —Jack estuvo a punto de negar pero lo pensó mejor; no iba a dejar que Chase se riera de él así como así, por más divertido que fuera— Creo que sí, solo un poco más.
El mayor asintió gustoso.
—Adelante. —invitó bastante divertido—
Jack cortó un trozo de carne y se lo llevo a la boca, saboreándolo con gusto y limpiando su tenedor con gula. Chase decía que podía olfatear ciertas cosas... Aunque al final olvido su plan inicial porque, rayos ¡El filete estaba delicioso!
—Voy a pedir esto la próxima vez que vengamos —parpadeo sorprendido—
—Mientras no estabas pedí uno para llevar. —soltó bastante complacido con la actitud del pelirrojo—
Chase ya se había comido su platillo y ya estaba por terminarse la papa al horno.
—Mn... Podríamos servirlo en la cena... Aunque no, mejor no, lo guardare para mañana. Si es que sobrevive la tarde —sonrió disfrutando del sabor—
Un mesero llego con su segundo platillo y Jack lo tomo de inmediato para separar una parte y entregárselo al guerrero.
—Prueba esto. Es a término medio pero las especias, Chase, las especias realzan el sabor de la carne. —
Young lo probó sin dudar ni nada más. El sabor a las especias eran más fuertes que en su boca, pero le daba muy buen sabor.
—Mh. —soltó saboreándolo bien. Al tragar, se decidió por hablar. — ¿Preferirías que Jia Li cocine esta noche?
—Eso sería maravilloso porque tu madre cocina increíble pero no podría hacerle eso. Nosotros los estamos invitando así que debo ser yo el que cocine... Tengo las recetas memorizadas y casi todo lo que necesito. Solo debo comprar unas cosas pequeñas en el supermercado y me encerrare en la cocina el resto de la tarde —sonrió el pelirrojo, terminando con su plato con rapidez—
Chase asintió. —Me parece bien. —admitió— Espero que no arruines mi cocina. —amenazó—
—Claro que no. No voy a arruinar la cocina. Y tampoco quiero arruinar la noche para tu madre ni para Omi —replicó fingiéndose ofendido porque hasta él sabía que no era bueno en la cocina— Será mejor que nos vayamos ahora, voy a hornear un pastel para Omi y quiero que esté listo a tiempo ¿Esta bien?
—¿Ahora haces pasteles? —preguntó con incredulidad. —
—¡Hey! —replicó algo ofendido y divertido por la incredulidad del mayor— Puede que no sea un buen cocinero pero soy excelente repostero —pero Chase seguía mirándolo con esa expresión de "No lo creo"— Voy a preparar mis mejores cupcakes para demostrártelo, ya lo verás... Umh ¿Te gusta el chocolate?
—Está en tercer lugar en mi lista de pasiones, entonces sí. —contestó divertido mientras pensaba en que nunca le diría a Jack las primeras dos. Homicidio, y sexo.—
—Entonces te gustaran —sonrió con suficiencia y pago la cuenta para poder salir del restaurante hacia el centro comercial y conseguir todo lo que necesitaba— ¿Fuiste de compras antes? En tu dimensión quiero decir —le pregunto cuando entraron al establecimiento—
—Uh, yo no compro cosas, Jack. —escupió horrorizado por la idea—
—¿En serio? Bueno, no tendremos problemas entonces... Ahora ¿Dónde están los chocolates? —se preguntó en voz alta y por suerte un empleado pasaba por ahí y le explico a donde debía ir— Perfecto ¿Quieres llevar un poco para nosotros?
—¿Qué? –cuando Young se volteó a verlo, reveló una barra de chocolate en su boca junto con una en cada mano—
Jack soltó una risita y negó con la cabeza, divertido con la situación.
—Solo pon las cosas en el carrito, no te las comas ahora, hay que pagar primero —le explicó sin perder la sonrisa. A veces, Chase podía ser como un niño pequeño— Oh ¿Puedes ayudarme a comprar helado para Omi? Ustedes tienen casi los mismos gustos...
Ante lo último que escuchó, Young desvió la mirada a la heladería y volvió a ver a Jack.
—Uh... Regreso en quince minutos. —avisó para de repente desaparecer. —
Quince minutos sólo para escoger y traer un poco de helado eran demasiado tiempo pero Jack lo dejo estar porque su idea era deshacerse de Chase por un rato para buscar unos ingredientes. Había pensado preparar la cosa verde que llamaban sopa para la cena y quería que fuera una sorpresa, por eso aprovecho el tiempo y corrió a comprar lo que necesitaba... Ahora, solo había que esperar que la sopa saliera bien. Y que Chase no hubiera devorado la sección de lácteos para ese momento. Regreso al pasillo donde lo había dejado pero no encontró ni rastro del guerrero ¿Ahora donde se había metido?
—Que no se haya perdido o nunca lo voy a encontrar aquí —murmuro mientras lo buscaba con la vista por todas partes—
Young se había quedado parado frente al aparador durante tan solo cinco minutos, sin embargo, eso se hizo notar cuando sintió un leve toque en su hombro. Al voltear, se encontró con una mujer bastante bonita, que le sonreía dulcemente.
—Llevas mucho ahí, ¿Sabes? —musitó—
—Lo sé. —le contestó regresando a ver el helado—
En seguida la joven se acercó de un lado. —¿Estás tratando de escoger alguno? —preguntó interesada—
—Sí... —soltó el mayor. —No sé si llevarme el "Explosión de Chocolate" o "Chocolate bañado en Caramelo" —refunfuñó—
—¿Te gustan mucho los dulces? —se atrevió a preguntar para que Chase le volteara a ver con la ceja levantada—
Jack estaba a punto de dirigirse a la caja para usar el micrófono y llamar a Chase cuando alcanzó a ver algo que hizo que su estómago se retorciera con rabia.
El mayor estaba parado frente al aparador mirando los helados y a su lado estaba parada una mujer joven, casi de su misma edad, hablándole de quien sabe que cosas... Apretando los puños se acercó silenciosamente a donde ellos estaban, esperando a escuchar lo que ella le decía. Y si ella estaba coqueteando con su Chase, él mismo se encargaría de esconder su cadáver en el área de carnes frías.
—¿Sabes? —soltó para volver a llamar la atención de Chase. —Recientemente aprendí a hacer suffle de chocolate... ¿Te interesaría probarlo? —preguntó parpadeando sensualmente—
—Uh... —soltó Chase tratando de concentrarse—
—Suena bien pero yo no me atrevería a probar nada de lo que tú cocinas. Tienes pinta de no saber ni encender un horno —intervino el pelirrojo, interrumpiendo a la mujer y de paso vaciarle en la cabeza un litro de leche—
—UUUUUHG ¿CUÁL ES TU PROBLEMA? —exigió saber la joven para sacudirse la leche del cabello. Chase se hizo para atrás automáticamente—
—Espero que hayas pagado por eso. —soltó el mayor viendo a Jack con una expresión muy tranquila—
—Guardaré el envase para pagarlo después —respondió el pelirrojo para acercarse a él y miro a la mujer— Fuera de aquí o lo próximo que tendrás en la cabeza será el refrigerador —amenazó y volcó toda su atención al guerrero— ¿Qué hay del helado? —le pregunto como si nada hubiera ocurrido—
La mujer se fue con una muy mala actitud para que entonces Chase volteara al estante.
—¿De explosión de Chocolate? ¿O de chocolate bañado en caramelo? —preguntó concentrado. Esperando su respuesta se volteó a ver Jack y entonces le vio. El joven mantenía una mala expresión, como si estuviera de mal humor. ¿Le habrá pasado algo?— ¿Qué tienes?
Jack bufó, estaba furioso ¿Cómo se atrevía esa? ¿Alguien? ¡Quien fuera! A acercarse a su Chase
—¿Qué tengo? —repitió la pregunta, sintiendo la enorme necesidad de explotar cosas en su laboratorio— ¿Qué tengo? Oh nada, no es nada... Solo que una imbécil ha estado aquí coqueteándote ¡En mi cara! —gruño apretando los puños y sonrojándose por el enojo— Tiene suerte de que sea un caballero y no la haya abofeteado, esa... Esa... Cosa... —y tan pronto como lo soltó se enfurruño, dándose cuenta de que estaba teniendo un ataque de celos y que acababa de pensar en el guerrero como su Chase—
Chase no contestó. No dijo nada.
Solo observó a Jack con extrema atención y hasta se olvidó por completo del helado, en sus ojos solo estaba Jack.
—¿Estás celoso, Spicer? —preguntó interesado, dándole un tono interesado a la pronunciación del apellido. Viendo cada reacción que haría y de cómo se comportó al escucharlo—
La rabia se evaporó apenas escucho al guerrero y Jack lo miro, el sonrojo aumentando pero esta vez por una razón completamente diferente ¿Estaba celoso? Parpadeó... Sí, lo estaba. Y lo peor era que él sabía perfectamente que ese Chase no era su pareja pero, aun así... El pelirrojo tragó avergonzado.
—Y-yo... N-no —tartamudeo intentando negarlo pero incluso él supo que era demasiado estúpido mentirle— N-no... T-tal vez... Un poco... —respondió y miro al aparador, rogando internamente que la tierra se lo tragara por la vergüenza que sentía—
Chase dio un paso para acercarse y tomó a Jack de los brazos para atraerlo a él. Le perforó los ojos con la mirada y con mucha seriedad le vio.
—Dímelo, Jack. —pidió— ¿Estabas celoso? ¿Estás celoso?
—Umh... —el pelirrojo sintió como si su propia alma fuera atravesada por el peso de la mirada de Chase. Se sentía completamente expuesto frente a él y escuchar su voz, preguntarle algo como eso fue...— S-sí... ¡Claro que lo estoy! —quiso gritarlo pero no tenía voz para eso, sólo podía mirar fijo los hermosos ojos color ámbar—
Chase tuvo la enorme urgencia de besarlo ahí mismo, pero ¿Y si le empuja de nuevo? Para cuando esa idea llegó a su mente ya estaba a pocos centímetros de los labios del pelirrojo.
Se alejó.
—Explosión de Chocolate será. —declaró dándose la espalda—
El aire se le escapó del pecho al sentir a Chase alejarse de él con tanta rapidez y se sintió como, como si lo hubiera abofeteado. Estuvo tan cerca de él, a punto de besarlo de nuevo y...
—B-bien —dijo en un suspiro pero estaba mintiendo; no estaba bien. No estaba nada bien. Jack quería ser suyo, y que Chase fuera suyo también...— Bien... Ya termine con mis compras ¿Quieres llevar algo más?
—No. —contestó simplemente tomando el helado que había dicho—
El pelirrojo no soporto eso... Las cosas habían ido bien ese día hasta unos minutos atrás y ahora de nuevo eso, la negación del otro.
No podía con eso. No quería eso.
Tomando valor de donde no lo tenía se acercó al mayor y se abrazó a su cuello, colocando sus labios sobre los del otro.
Young se quedó muy quieto ante la sorpresa, la sensación tibia sobre su boca y la fuerza aplicada alrededor de su cuello.
De manera automática ya le había abrazado de la cintura para acercarlo, para profundizar el beso con fuerza, saboreándolo y disfrutando cada parte de su boca, hasta el punto de hacerle gemir.
Jack se derritió en los brazos del mayor, gimoteando dentro del beso y acariciando su nuca. Chase lo estaba apretando contra su cuerpo pero aun así quería estar más cerca que eso, un poco más...
—Umh... ¿Disculpen? —escucho en algún momento pero no le prestó atención y nadie podía culparlo, Chase besaba demasiado bien— ¿Disculpen? Señores, estamos en un supermercado...
Chase pudo escuchar al encargado y separó sus labios para gruñir en la boca de Jack.
—Vayámonos de aquí. —ordenó—
El pelirrojo parpadeo al escuchar al mayor pero asintió, sacudiendo la cabeza para recuperarse. Fue por el carrito y pagaron por todo antes de subir al auto para regresar a casa. Jack intentó concentrarse en lo que debía hacer pero el recuerdo del beso, de sus labios... No lo dejaban enfocarse completamente en cocinar, ni siquiera cuando dejo las bolsas en la mesa de la cocina.
Chase estaba peor que Jack.
Las ganas de continuar el beso interrumpido eran lo suficientemente fuerte para que cuando se dio cuenta estaban la cocina, viendo a Jack.
—¿Qué es lo peor que podría pasar? —se preguntó para encogerse de hombros y entonces tomó al pelirrojo del brazo y lo atrajo a si mismo de un jalón y le volvió a besar—
Jack se sorprendió al sentir el jalón en su brazo pero al momento de sentir al mayor en su boca se dejó hacer, abrazándolo para sujetarse de él. Respondió con entusiasmo, acariciando poco a poco la fuerte espalda y comenzó a gemir quedamente dentro del beso.
Chase comenzó a profundizar el beso con más y más fuerza. La suficiente como para no darse cuenta de que estampó al joven en la pared blanca de la cocina. De las ganas se deslizó a la mandíbula para besarla suavemente.
—Si te atreves a empujarme ahora, te voy a violar. —declaró para morderle suavemente el cuello—
—Ahh... —gimió al sentir la mordida en su cuello pero su excitación creció enormemente al escuchar las palabras del mayor— ¿Po-por qué haría algo, ahh, tan estúpido co, como eso? —alcanzó a decir mientras halaba del saco de Chase para sacárselo—
Chase se alzó para besarlo de nuevo, pero besos rápidos y sencillos haciendo notar su sonrisa mientras el saco se deslizó fácilmente.
—Ya —beso — Lo haz —beso — Hecho —beso — Antes.
Haciendo las palabras de lado por completo, estampó su boca para besarlo aún más mientras le quitaba el caro saco.
Jack sonrió también, dentro del beso, e intento desabotonar la camisa del mayor. Necesitaba sentirlo contra su piel...
—Ammhh... A veces, hago cosas, estúpidas —le recordó y empezó a besar su mandíbula, deseando probar todo lo que pudiera del mayor— Chaahse —gimió su nombre cuando el pelinegro comenzó a desvestirlo— N, no creo apartarme, aah, aunque, aunque comience el fin del mundo
—Me alegra que estemos de acuerdo. —escupió para abrir la camisa de Jack de un jalón para que los botones salieran volando. Y sin darle oportunidad de contestar se inclinó a consentir su pecho con la boca. —
El pelirrojo sintió su cuerpo arder con el toque del guerrero. Chase era tan fuerte y posesivo, y tan bueno para lo que hacía... Sus rodillas se aflojaron por las sensaciones y Jack encajo sus uñas en los hombros del pelinegro para sostenerse.
—Chase, quiero... A ti... —gimoteo sin poder pensar nada coherente y su cabeza choco contra la pared pero no pudo importarle menos, necesitaba sentirlo ahora, lo deseaba demasiado—
—¿Tan pronto? —soltó juguetón. —Pensé que querrías disfrutarlo. —musitó haciendo un puente de saliva del pecho hasta el ombligo para ponerse de rodillas frente al pelirrojo.
—Quiero, disfrutarlo pero, mawahh, quiero, a ti, también —gimoteo y apoyo la espalda en la pared para sostenerse. Miro al hombre arrodillado frente a él y su miembro comenzó a doler por lo incomodo que estaba dentro de sus pantalones—
Chase le desabrochó el pantalón para hacerse paso a Jack, y al bajar el pantalón con las manos, con los dientes bajó los bóxers bastante lento mientras miraba al joven desde abajo.
El pelirrojo solo podía observar, con la vista nublada, lo que el otro estaba haciendo. Apenas Chase tomo los bóxer con los dientes un escalofrío le recorrió la columna y su miembro salto gustoso apenas se vio libre de su prisión. Jack gimió entrecortadamente sin poder apartar la mirada, los ojos dorados de Chase brillaban y su pupila se estaba alargando, excitándolo más de lo que creyó posible.
Sin dudarlo ni un poco, el mayor metió el miembro del joven en su boca para provocar que sus rodillas realmente flaquearan. Young lo sostuvo antes de que tocara el suelo y lo alzó para tener un mejor ángulo. Separó su boca al sentir el miembro palpitar con más fuerza y comenzó a besarlo al rededor.
—No te caigas aun, Jack. —amenazó—
El pelirrojo se sujetó de los hombros del guerrero y cerró los ojos en un intento de tranquilizarse pero era demasiado para él. Asintió con la cabeza para negar después, ya no sabía lo que estaba haciendo, no con la boca de Chase tomándolo con pasión.
—Eres, aahh, tan bueno... Por favor, por favor —le rogó, necesitaba más de eso, mucho más—
Young separó las piernas de Jack para poder ponerse de pie y acomodarlo para que se sostuviera contra la pared y lo rodeara por la cintura.
—Aguanta. —pidió para que de un suave empujón metiera el primer dedo con intención de prepararlo. —Esto se tiene que hacer bien.
—Sí, si —asintió a duras penas, concentrándose en sostenerse y apretar la cintura de Chase. Si no supiera ya que ser impaciente dolía como el infierno le hubiera rogado que lo tomara sin más— AH! Aahhhmmm —grito al sentir el primer dedo del mayor dentro suyo—
Al momento en el que Jack comenzó a retorcerse con más fuerza, el mayor metió su segundo dedo para hacer movimientos de tijera para expandir el espacio.
—¿Cómo te sientes? —preguntó al dar un beso dulce en la oreja.
—Increíble, graaahh... Nnhh, m-mas, Chase, Chase quiero, te necesito —respondió con dificultad y esta vez fue él quien estrello sus bocas, besándolo con hambre mientras empujaba su cadera para llevar los dedos más dentro de su cuerpo—
—¿Ya...? —soltó el mayor aun con la boca pegada a la de Jack. Sin esperar respuesta metió el tercer dedo para comenzar a embestir su mano mientras estudiaba la expresión de Jack. —
—Mwaahh —gimió al sentir la siguiente intrusión y respiro profundo, intentando tranquilizarse para no terminar demasiado rápido pero sin dejar de empujarse contra él— N,no es justo... Quiero, tu piel y tu est, estas vestido —se quejó aunque con tres dedos dentro de su cuerpo y su miembro frotándose en medio de ambos no había forma de que se viera molesto, mucho menos de parecer amenazante en algún sentido— Yo queooohhh dios sí —gritó con placer cuando Chase toco su punto dulce y continúo gritando más y más a medida que el guerrero continuaba— Por, por favor me, me voy ahhh... Te necesito Chase, te quiero, ammmhh, dentro de mí...
Chase soltó un gemido de ansiedad para sacar sus dedos de un jaló y golpear la pared con la rodilla para sostener a Jack. Tan rápido como pudo, se quitó la camisa y se abrió el pantalón. Y entonces, tomó al joven de la cadera y lo alzó, y clavando su mirada a los ojos rojos, le susurró:
—Perdón.
"Algo" le dijo a Jack que lo siguiente sería más diferente a lo que acostumbraba y al escuchar a Chase disculparse de antemano supo que no se equivocaba... Pero eso no aminoro su deseo, a pesar de todo confiaba en él. Ya lo había consolado antes y ahora, con su cuerpo gritando por sexo, no iba a dar marcha atrás.
El pelirrojo asintió con la cabeza, cerrando los ojos y relajo su cuerpo para recibirlo.
Literalmente, Chase dejó caer a Jack sobre su miembro para que entrara perfectamente. Jack ni pudo gritar, sino que ahogó ese grito en un fuerte agarre. Después de unos cuantos segundos, Young comenzó a embestir, más fuerte y más rápido, y más, aún más.
La fuerza suficiente para entonces recargar sus manos en la pared y continuar tomando, tragando y saciando su propio placer en Jack. Era todo lo que quería sentir, todo lo que necesitaba en ese momento, no resistió las ganas de morder con fuerza. Y de nuevo, por todos los hombros.
Dejó de marcas moradas, y de algunas manchadas de sangre, pero era tanto el placer, que quejarse era inútil.
Chase entonces alzó las piernas del joven para ponerlas sobre sus hombros y tener mejor alcancé, se dio cuenta que pudo al sentir su miembro chocar contra la próstata del joven.
Se dejó llevar.
Al sentir a Chase entrar de golpe y esperar nada para comenzar a embestir Jack apretó los dientes y enterró las uñas en los fuertes hombros intentando sobrellevar el dolor pero a medida que siguió embistiéndolo con fiereza el mayor empezó a morderlo también, tan fuerte que supo que estaba corriendo sangre. Sus ojos escocieron pero el pelirrojo no se quejó; en medio de todo eso su vena masoquista estaba ayudándolo a sobrellevarlo y cuando Chase cambió de ángulo y embistió su próstata Jack supo que valía la pena.
Ese punto en su interior estaba siendo machacado sin piedad y Jack grito sin importarle nada más. Apretó y encajo sus uñas lo más que pudo, arañando la espalda y los hombros sin dejar de gritar mientras el guerrero seguía empotrándolo con demencia contra la pared.
Su cerebro se sobrecargo con la mezcla de dolor y placer, aun mas cuando se acostumbró a la intrusión y a pesar de la fuerza animal del otro el placer lo sobrepaso, arrastrándolo a un mundo diferente.
—AH! AAHH! S-SIIii...
Jack no sabía más de sí, era demasiado para él y se apretó más contra el otro, mordiendo también sus hombros porque no podía hacer otra cosa más.
Chase sonrió ante sentir los dientes de Jack sobre su piel. Detuvo los arañazos sosteniendo sus manos con una de sus manos y al llevarla sobre la cabeza del joven, sin embargo el ritmo de sus embestidas no se detuvo. Siguió las embestidas con brutalidad mientras comenzaba a besar el muslo y suavemente lo comenzó a morder, luego con más fuerza, y más para terminar con una larga lamida.
Siguió embistiendo con fuerza para acercarse al oído de Jack.
—¿Estás... cerca? —preguntó entre dientes—
—Nnnhhhh —el pelirrojo tenía los dientes fuertemente apretados, decir que estaba cerca era la subestimación del siglo; desde la primera embestida a su próstata estuvo a punto de correrse sin tocarse pero era demasiado como para dejarse ir tan rápido— Sss... Oh dios, dios, dios, si... N-no puedo, mucho más no ooohhwww siii —forcejeo para liberar sus manos pero el agarre era de hierro y lanzo su cabeza hacia atrás varias veces, chocando contra la pared—
Si no terminaba, si no se corría ahora su cerebro se iba a derretir.
Chase no pudo evitar carcajearse un poco para que sus embestidas se hicieran más fuertes mientras disminuía la velocidad, eso provocaba un alcance lo suficientemente profundo para que a la tercera embestida, Jack se corriera entre los dos. Sin embargo, Chase no se había corrido aun.
Ante eso, Young en seguida levantó al joven para separar la unión y lo dejó deslizarse por la pared lentamente para caer sobre sus rodillas.
Entonces, con leve brusquedad, Chase le tomó del mentón y lo alzó para que le viera la cara.
—Chupa. —ordenó—
Jack sintió su cuerpo desvanecerse en el momento en el que alcanzó el orgasmo. Su cerebro había explotado por las sensaciones y aun cuando Chase dejo de sostenerlo y se deslizo al suelo el pelirrojo podía sentir todavía los ecos del orgasmo llegar a su cerebro en forma de descargas, recorriendo su columna. Estaba jadeando, bañado en sudor y casi inconsciente por el esfuerzo cuando el pelinegro lo tomo de la barbilla y se colocó frente a él, ordenándole succionar.
Para ese punto sentía todo su cuerpo demasiado flojo pero la visión del miembro de Chase frente a él y esa voz a la que difícilmente podía negarse le dieron un último impulso y se abalanzó sobre él, tomándolo en su boca para empezar a chupar. Se olvidó de todo, casi hasta de respirar mientras relajaba su garganta hasta el punto de meterlo todo en su boca y se sujetó de la cadera del mayor para tener un punto de agarre. Rápido, más rápido y más profundo. Lo único que pensó en ese momento era que quería que el otro se viniera, quería escucharlo gruñir, sentir su esencia en su boca, en su piel...
La imagen de Jack deteniendo su pene libremente era de las cosas que guardaría en su mente por toda la eternidad. Con eso declarado, hundió sus dedos en el cabello rojo para entonces, sostenerle.
Comenzó a embestir.
No con la misma fuerza que había usado, pero sí rápidamente y duro. Pudo comenzar a escuchar los jadeos de Jack para que le contestara con un gruñido.
—¿La quieres en tu boca? —preguntó junto con un gemido—
Jack gimió como respuesta, negándose a sacarlo de su boca ni siquiera para responder con palabras. No le importaba realmente, el saber que lo haría correrse era más que suficiente para él pero el poder tragarlo completo parecía bastante apetecible en ese momento...
Al ver la afirmación en los ojos rojos de Jack, el mayor no se contuvo más, siguió embistiendo, con la poca fuerza, hasta que sintió su punto.
Una, dos, tres más y entonces aferró la cabeza del joven contra él para liberarlo todo y sentir como lo tragaba.
Con esa sensación alrededor de su miembro, el gemir completamente audible era inevitable, pero no para perder la fuerza en las piernas, decidió esperar que Jack estuviera bien.
El pelirrojo se concentró en devorarlo todo sin sacarlo de su boca y el escuchar a Chase gemir alto, por él, fue algo increíble... Tragó varias veces hasta estar seguro de que no desperdiciaría nada más y entonces de alejo de él, jadeando por aire y apoyando su cabeza en la cadera del mayor.
Estaba exhausto, satisfecho y seguramente no podría caminar en días pero, dioses, no se había corrido tan fuerte desde quien sabe cuánto tiempo...
—Eres, eres una bestia —sonrió con los ojos casi cerrados y beso su piel, todavía intentando recuperar el aliento—
Chase sonrió ante el comentario.
—¿Puedes levantarte? —preguntó inclinándose un poco para acariciarle el cabello—
Jack negó con la cabeza, estaba a punto de quedarse dormido y aunque hubiese tenido fuerza sus piernas se sentían como gelatina.
Chase suspiró para arrodillarse y entonces cargar a Jack cerca de su pecho.
—Fui muy duro contigo, discúlpame. —soltó con una mueca en la cara—
El pelirrojo se abrazó a él y sonrió satisfecho. Había sido muy diferente a lo que acostumbraba y eso era lo que le había gustado aún más. Le dolería bastante pero valía la pena completamente.
—Está bien... Es la primera vez que hago algo así y fue maravilloso... Fue increíble, más que eso todavía —le sonrió y lo beso suavemente— Pero creo que ahora si voy a necesitar ayuda para hacer la cena; mis piernas se sienten demasiado flojas —se rio un poco—
Chase desvió la mirada un poco avergonzado.
—Mejor descansa. —musitó. —Podemos pedir algo, y si quieres, más tarde haces el postre. ¿Está bien? —preguntó para depositarlo suavemente en la cama—
—Mn... —murmuro, esa idea sonaba muy, muy bien. Al sentir la superficie suave el pelirrojo suspiro... Dormir parecía tan agradable ahora— Quédate conmigo, por favor... Un poco al menos, solo, un, rato... —pidió, mas dormido que despierto—
Chase no pudo negarse. Ni mucho menos cuando los brazos del joven le había sujetado del cuello, suspiró.
—Si ese es el caso... —soltó para tirarse justo a su lado— Pero, solo un rato.
Jack sonrió contento y se abrazó al mayor, quedándose dormido finalmente.
Ah, si... Ese par ya cayó ¬w¬
Gracias por sus review a:
-Freaku
-Lailliet ((sabía que no era la única que quería estrangular a su personaje favorito :'D ))
-VampireDarkRogueWind
-Darkness bast ((seguimos aquí! lentas pero seguras n_n ))
-Kat ((*risa malvada* Este capítulo es bastante largo... Espero que no llegues tarde a tu trabajo de nuevo ;d ))
