-Flash Back-
Por fin estamos de regreso en Konoha...- suspire agotado y algo mal herido, mientras era ayudado por Sai y Sakura, cargaba el cuerpo de mi antiguo amigo Sasuke Uchiha. La batalla había sido dura, tanto que tuve que despertar todo el poder del Kyubi, estaba demasiado agotado, miré a mi compañera notando que aún no se atrevía a mirarme a los ojos luego de aquella confesión, si es que así puede llamarse, solo volví a suspirar recordando de repente unos ojos perlados al entrar a la aldea y ser recibidos por todos. No entendía porque pero en el momento antes de caer derrotado y muerto esos ojos se me aparecieron junto con sus palabras y la confesión de sus sentimientos, caí desfallecido con esos pensamientos al piso...
Por fin todo estaba tranquilo en Konoha...
Comencé a reaccionar, al parecer me había quedado una semana dormido, note que estaba en mi cuarto con algunas vendas y un paño sobre mi frente, voltee la cabeza y me encontré con un jarrón con varias rosas rojas de un bello aroma, también que mi departamento estaba limpio y ordenado, sonreí un poco, pensando quién pudo haber sido la persona que había venido y hecho tal acto.
- Vaya por fin despierta el bello durmiente- escuché la voz de mi antiguo sensei Kakashi, el cual se hallaba mirándome por la ventana.
- Que tal Kakashi-sensei... -
- Pues tu sabes ocupado como siempre-
-...Eso significa que leyendo icha icha- murmure suspirando aún algo agotado, a lo que Kakashi se sintió avergonzado de alguna manera tras ser descubierto.
- Y dígame... Que hicieron con Sasuke?- mi voz sonaba seria porque a pesar de aquella batalla, a pesar de todo lo que había hecho, él seguía siendo mi amigo...
- Lo enviaron a prisión Naruto. Es probable que nunca salga de ahí, tu sabes mejor que nadie que sólo aquellos que logran de alguna manera restablecerse y considerarse personas seguras para la aldea son los que pueden salir de ese sitio... Y con Sasuke dudo que eso llegue a pasar- hubo un momento de silencio entre ambos para luego yo simplemente murmurar un "entiendo". Me levanté y decidí ir a entrenar, Kakashi ya se había marchado.
Me hallaba entrenando en el mismo lugar donde fue nuestra prueba para volvernos un equipo... Para formar el equipo 7, sonreí un poco, aún estaba algo desanimado con la noticia de mi amigo pero aún guardaba las esperanzas de que él cambiaría, de que lo liberarían de esa prisión.
Me hallaba lanzando algunos kunai, practicando algunos Jutsus de invocación, junto con mis clones de sombra cuando en un momento sentí la mirada de alguien tras unos arboles, voltee levemente y mire ese sitio como si quisiera adivinar mentalmente de quien podría tratarse.
- Sal de ahí... y muéstrate!- exigí, en ese momento se me apareció ante mi ella, con aquellos ojos perlados, observándome apenada y con un rubor notorio en su pálido rostro...
- Hinata...- fue todo lo que pude decir recordando sus palabras "Porque yo te amo"... El viento soplaba y nos quedamos mirando un largo tiempo que me pareció eterno.
-Na..Naruto... Este.. Yo...- dijo tímidamente, en eso note que traía un paquete en sus manos - Yo, pues verás... Yo... Kakashi-sensei me mencionó que habías despertado... Y yo.. Pues... Te traje ramen!- dijo totalmente roja poniendo el paquete frente a mi, sonreí ante tal inocencia, Hinata no cambiaría nunca, de eso estaba seguro, solo sonreí y tome el paquete con mis manos.
- Te gustaría que comamos juntos?- le sugerí mientras note como sus ojos brillaban con alegría y una sonrisa angelical decoraba sus labios, me ruborice levemente... " Porque yo te amo"... Esas palabras resonaban en mi cabeza, pero aún no sabía que contestarle a Hinata, y al parecer ella no quería hablar del tema, así que decidí no mencionarlo por lo menos hasta que estuviese seguro de mi respuesta.
Nos sentamos en ese sitio y comimos, charlábamos de cosas que al tiempo perdieron el sentido, yo contándole de mis hazañas y ella riéndose disfrutando de la charla, poco a poco agarramos confianza. Me sentía muy cómodo a su lado...
- Bueno Naruto-kun... Este... Debo marcharme ya.. Se hará tarde y a mi padre no le gustará- dijo tímidamente jugando con sus dedos, le sonreí.
-Si quieres te acompaño- le sugerí a ella, sonrió y se sonrojo mucho asintiendo. Caminé a su lado, todo el trayecto, ambos en silencio mientras notaba su rostro y la pena que sentía a mi lado, por que nunca me había dado cuenta?...
Simple porque soy un idiota... Un tonto...
Hinata es tan linda y tierna... Pero acaso la amo?... Acaso siento algo por ella?... Esas preguntas agolpaban mi mente mientras la veía marcharse dentro de su mansión...
Ella es una Hyuga... Y yo... Yo tan solo soy el chico del Kyubi... Pensé con tristeza... Pero sin tener alguna idea del porque...
