Ya han pasado unos días desde que he vuelto a Konoha las cosas no han cambiado mucho, todo ha sido muy tranquilo. Bueno tal vez sí, algunas cosas han cambiado, últimamente yo y Hinata hemos estado más unidos, aunque nunca hemos hablado de lo que pasó en la pelea contra Pain, en ocasiones me pregunto si ella esquiva ese tema a propósito o si soy yo el que debería iniciarlo, aunque admito que aún no tengo mis sentimientos claros por ella. Lanzo un suspiro notando que aún seguían las rosas en ese jarrón, intactas, las verdad no se quien ha sido la persona que limpió y ordenó mi apartamento, lástima que duro tan poco.
Me levanto y me pongo mi ropa agotado pero aún así sigo ejercitándome. Es verdad hoy tengo una misión, obviamente deberé ir con Sakura y Sai, a ella no la he visto en este tiempo seguro aun sigue avergonzada por aquella confesión suya sólo para salvar a Sasuke, la verdad ahora ya no me molesta tanto, es más me tiene sin importancia, después de todo, Sakura siempre ha estado enamorada de Sasuke. Sonrío un poco mientras me dirijo primeramente al hospital.
Al entrar en el cuarto de la vieja Tsunade me sorprendo un poco al ver a Hinata ahí, trayéndole unas flores junto con Ino, seguramente Ino, le habrá recomendado alguna flor para eso
- Vaya, hola Naruto!- saluda animadamente Ino, mirándome con una sonrisa a la cual le correspondo, de repente noto que no tenían sus atuendos normales, Ino traía una falda y una blusa violácea, típico de ella al parecer ese es su color favorito
- Ho..Hola Naruto-kun..- saluda tímidamente Hinata mirándome y jugueteando con sus dedos, es tan típico de ella a pesar de que nos hemos vuelto mas cercanos, en eso noto que no traía su atuendo de siempre sino la ropa de ninja abajo de su gran abrigo que siempre llevaba, me sonrojo un poco, notando la figura de ella, la verdad nunca me había dado cuenta del cuerpo de la chica, y como hacerlo! si siempre iba cubierta por ese enorme abrigo! kyaaa se me esta acercando debo controlarme debo debo debo...
-N..Naruto-kun, te encuentras bien?- pregunto preocupada mirándome, yo sólo asentí cubriéndome el rostro.
-Si..si Hinata jeje- malditas hormonas, aargh!... Maldito sensei pervertido, esto es su culpa!
-De..De acuerdo-
- Bueno chicos creo que yo ando sobrando aquí así que adiós- se despide Ino, cerrando la puerta. En que momento ella se había alejado de nosotros?!
- I..Ino espera...- dijo Hinata ruborizada. Pero como era obvio Ino nos habia dejado solos, yo por fin pude controlarme, bueno algo, mientras Hinata me miraba con timidez
-N..Naruto-kun has venido a ver a Tsunade-sama no?-
- Eh... Si si... Se ve que aún no ha despertado-
- Así es... Pero seguramente lo hará... Tsunade-sama es un mujer muy fuerte...- note que eso la entristeció de repente tal vez ella recordaba a su clan, a su padre, y su destino, yo le puse una mano sobre su hombro
- Tú también eres una mujer muy fuerte Hinata..- dije mirándola directamente a los ojos, perdiéndome en esa mirada perlada, notando esos labios entreabiertos que pronunciaron mi nombre como sorprendida de mis palabras y sus mejillas levemente ruborizadas, en eso no se porque me empece a acercar lentamente a ella. Podía saber lo que pasaría, pero no quería detenerme
- Hinata...- pronuncie sintiendo la respiración de ella aún más cerca mientras entrecerraba mis ojos junto con los de ella
-QUE ESTÁN HACIENDO?-un grito nos sacó de nuestros pensamientos, voltee y note a Kiba mirándome furioso, seguido de Sakura -NARUTO QUE DEMONIOS CREES QUE LE HACES A HINATA?- grito de nuevo aquel tonto cara de perro, y a él que le importaba?...grrr
-Ki..Kiba, Naruto-kun solo.. Este... Pues... Vinimos a ver Tsunade-sama y me estaba ayudando a traerle unas flores y...- dijo rápidamente intentando explicarles nuestra situación, aunque Kiba no pareció muy convencido aceptó esa disculpa de parte de Hinata. En eso mire a Sakura que ni siquiera se atrevía a mirarme y ella solo saludo entrando junto a nosotros
- Y que hacen ustedes aquí?- pregunte algo molesto por la interrupción de ambos, recordando que estaba a punto de besarla... Besar a Hinata...
- Kakashi nos ha dado una misión, debemos ir como guardaespaldas, para un joven feudal-
-Vaya, de acuerdo. Nos vemos a la salida de Konoha en unos minutos- dije mientras lanzaba una mirada a Hinata quien se sonrojo notoriamente al notarla y yo tambien con levedad, en eso salí de ahí, sin notar la mirada escarlata en mi espalda.
