Nos encontrabamos ya cerca de la aldea en donde estaba el sujeto a quien debiamos de proteger, no se porque pero me parecia que la tensión con mis compañeros era demasiado pesada, por un lado Hinata quien se sonrojaba cuando la miraba a los ojos y no puedo negarlo yo tambien me sentia extraño e incomodo, por otro Kiba que lo había notado y parecia tener ganas de matarme, y por ultimo Sakura que su mirada denotaba cierto mal humor, o algo asi, de todas maneras no sabía el porque.
-Ya hemos llegado el palacio del joven feudal se encuentra al parecer hacía alla, mejor será apresurarnos y terminar rápido con esta misión- dijo Sakura, todos asentimos mientras nos dirigiamos hacia ahí, donde fuimos recibidos por los guardias, nos observaron detenidamente a cada uno de nosotros, mientras nos llevaban a un gran salón, se podia ver a unas cuantas mujeres ahí y ni que decir de los hombres, al parecer todos sirivientes.
- Dónde está el feudal a quién debemos proteger?!- pregunté algo molesto por tres motivos, uno la tensión del grupo ya me había puesto de malas todo el camino, dos no pude hablar aún con Hinata de lo que habia pasado y por algun motivo me urgia hacerlo y tres ESE ESTUPIDO JOVEN RICO SE ESTABA DEMORANDO !
- Naruto..- escuché decir molesta a Sakura quien apretó su puño, mirándome con cierta furia, yo solo trague saliva.
- Sakura-san, Naruto-kun... Este... Calmense, el feudal ya vendrá- dijo Hinata interponiendose entre ambos con esa timidez que la caracterizaba, note como Sakura cerraba los ojos y lanzaba un bufido asintiendo, mientras yo suspiré aliviado y luego le sonreí a Hinata quién se sonrojo y me devolvió la sonrisa
- Ustedes son los guardaespaldas que Konoha ha enviado para mi?- escuchamos decir, mientras un muchacho mas o menos de nuestra edad, tal vez dos años mayor, se acercaba a nosotros. Se podía notar por la mirada de las mujeres ahí que era alguien apuesto ante los ojos femeninos y sin mencionar esa sonrisa arrogante y petulante en su cara.
-Si, el Hokage nos mandó para guiarlo hasta su destino-
- Vaya, yo pensé que mandaría a alguien mas capacitado, no a unos niños-
-COMO? QUE NIÑOS?!- gruñi molesto, tonto niño rico, si pudiese lo golpearia
- Naruto!- escuché decir a Sakura, y sude frío callandome, realmente no quería que me golpease.
-Hm, veo que eres un chico mal educado y vulgar... Como sea, solo necesito que me guíen seguro hasta la aldea de las almas, ya que ahí debo reunirme con mi prometida para establecer la paz entre nuestras aldeas- dijo petulantemente, pero note como de repente lanzó una mirada examinando a Sakura y tambien a Hinata y cuando lo hizo sí que me moleste... Quién se creía que era para estar mirandola asi?!
-Jajaja vaya niño, si la reclamaras no tendrias tantos problemas-escuche al zorro. Oh grandioso, lo que me faltaba!
- Cállate estúpido zorro-
- Jajaja porque no solo matas a ese estupido por mirar lo que nos pertenece-
- Que te calles! No tengo tiempo para escuchar tus estupideces!-
-Jajaja-
Mantuve silencio durante todo ese tiempo, mientras nos preparabamos para llevar a ese idiota junto a quien seria su esposa, pobre chica tremendo imbecil le habia tocado como esposo. Caminé a lado de Hinata mientras esperabamos a ese joven, es verdad no me acordaba su nombre como sea no me importa...
-Naruto-kun... te..te pasa algo?- escuché que me preguntaba mirándome preocupada, yo solo la mire y era como si toda esa rabia se hubiese marchado.
- No te preocupes Hinata... No me pasa nada jejeje- le sonreí mientras ella asentía no muy convencida, realmente se ve tan linda...
-Oigan, ya nos vamos el feudal Soushi ya ha llegado. Vamonos- oímos decir a Kiba, mientras nos dirigiamos hacia él, seguidos por la carroza de ese niñato, esos serian unos dias largos y exasperantes...
