El sonido de algo que se rompía me despertó de repente, no recuerdo mucho de lo que paso, es verdad, ayer fui a tomar y festejar por mi ascenso, y... Luego, que paso luego...
Todo se nota difuso y confuso en mi mente, abro mis ojos y de repente la veo frente a mi, con los ojos llenos de lagrimas, al parecer algo se había quebrado, quizás un plato o yo que se en el piso, ella parecía inmóvil y destrozada, no lo entendí, hasta que voltee mi rostro al escuchar algo a mi lado... Era SAKURA?!... Es verdad anoche.. Anoche yo... Pero yo pensé, creí que era...
-Hinata espera esto es un malentendido veras yo...- no pude continuar al sentir un gran golpea contra mi mejilla, los ojos dulce que antes me miraban cambiaron por unos lleno de odio y dolor, Hinata me había abofeteado.
-No quiero volver a saber nada de ti Uzumaki!-ella se marcho adolorida, maldita sea porque debe pasarme esto a mi. Me quede inmóvil, mientras Sakura comenzaba a despertar, me desvanecí pero rápidamente recobre el sentido vistiéndome en el camino mientras seguía a Hinata, no podía ser esto, no! Hinata debe escucharme!... Yo...
-Hinata!- grite al verla logrando agarrar sus muñecas colocandola contra un muro, por dios es muy fuerte, a este paso solo la lastimare -Por favor escúchame yo...-
-Tu que?!.. Tu tan solo me usaste!... Me mentiste!.. Si no me amabas para que me besaste! Se acabo te odio! Te odio Uzumaki! Ojala tu y Sakura se vayan juntos al infierno!-escupió con rabia, no quería que las cosas terminaran así, la bese con desesperación, ella lucho con todas sus fuerzas, hasta que sentí un gran dolor apartándome quedándome arrodillado en el piso - No vuelvas a tocarme... Te desprecio.. Ojala Pain te hubiese matado...-se marcho mientras no podía moverme, me dolía mucho no solo el golpe sino mi alma y mi corazón, maldita sea... Ahora que... Habia perdido a Hinata para siempre...
Pasaron unos días, Sakura ha estado conmigo todo ese tiempo, la verdad he tenido que responsabilizarme de mis actos, por lo menos un tiempo no la he vuelto a tocar, ni tampoco deseo hacerlo, cuando me besa es como si algo en mi muriese, tampoco he vuelto a saber nada de Hinata. He ido a verla a la mansión pero solo me recibió Neji con un gran golpe que me dejo mal herido y una advertencia de que si me volvía a ver cerca de ahí me mataría, soy un bastardo... Lastime a Hinata... A la mujer que amo, me acosté con Sakura sin saber que era ella, traicione la confianza de Hinata y ahora engaño a Sakura sobre mis sentimientos...
Soy un canalla...
El tiempo siguió pasando y Sakura para mi suerte no quedo embarazada por aquella noche, creo que fue lo único positivo de todo, también decidí terminar con ella, al parecer lo tomo bien, había escuchado que estaba visitando a Sasuke todo ese tiempo, la verdad se que ella nunca dejo de amarlo, pero se sentía sola y buscaba compañía... La perdono por lo que hizo, ella no tiene la culpa de lo que paso, fui yo si, no hubiese sido un idiota! Si le hubiese dicho a Hinata a tiempo sobre mis sentimientos quizás... Ella y yo ahora...
La verdad ahora me encuentro sumido en mi trabajo de Hokage, hace unos días Kiba y Shino vinieron a "visitarme", no fue una visita pacifica, me dieron varios golpes ni siquiera intente defenderme, me lo merecía, era un estúpido, un día llego ella, Hinata, estaba cambiada, distinta, ya no lucia esa bella sonrisa en sus labios, esa mirada tierna e inocente, no, ahora se veía a una mujer seria, fría y distante, que me miraba con rencor y odio... No la culpo, me acerque a ella pero esta se aparto.
-Vengo para entregarle esto Hokage-sama- dijo con una voz que no pensé que era la suya, era firme y cortante.
-Hinata... Yo..-
-No tenemos nada de que hablar, solo vine para invitarlo a la boda de mi hermana y el nieto del tercero-me lanzo la tarjeta a la cara, la tome con tristeza, deseaba poder encontrar algún rastro de la Hinata que había conocido pero no quedaba nada en aquella mujer frente a mi.
-Adiós Uzumaki... Y por cierto para usted soy Hyuga- y eso fue todo, se marcho así como vino, sin mirar atrás mientras me quedaba en la soledad de mi oficina... Como el condenado que era...
-Fin del Flashbak-
