Holis, bien aquí el siguiente capi, creo que estoy publicando muy rápido, no sé ¿Qué dicen ustedes?.. Ok mejor lis dejo leer el capi jajaja, disfrutenlo...

Discleimer: Los personajes de InuYasha no me pertenecen, son propiedad de Rumiko Takahashi, la historia en cambio es mía...


Se encontraba recostado, enredado entre las blancas sabanas, abrazado al cuerpo de su bella mujer, esta mañana había decidido quedarse un poco más con ella hoy seria especial.

- "Hoy lo dejaré todo y estaré solo para ti"- Fueron los pensamientos del albino al ver el desnudo cuerpo de su esposa cubierto por las blancas sabanas, acarició su rostro delicadamente mientras ella seguía dormida plácidamente sobre su pecho, se veia tan tierna y vulnerable.

- Sesshy- Fue el susurro que ella dejo escapar entre sueños, la miró atentamente, era tan hermosa y era suya, solo suya.

- "No te dejaré escapar"- Sus posesivos pensamientos lo hicieron suspirar levemente, lo acontecido con Koga Wolf el día anterior lo había hecho rabiar y pensar al mismo tiempo, no era justo, ella le era tan fiel como para no ocultarle un estúpido beso con aquel infeliz, entonces él no sería un hipócrita, no podía decirle de su aventura con Kagura, no ella lo odiaria, pero estaba dispuesto a terminar con ella y mandarla al demonio, al menos le debía fidelidad a su esposa, y este día lo pasaría completo con ella, temía que lo dejara ahora, pues la vio de cierta forma rara desde que llego, no permitiría que lo dejara y si tenía que cambiar haría el esfuerzo, solo por ella.

El movimiento a su lado lo sacó bruscamente de sus pensamientos, ella comenzaba a despertar, la miró con su típica expresión fria, más ella al abrir los ojos y verlo con sutil sorpresa no pudo evitar sonreir levemente.

- Creí que ya te habrías levantado- Dijo con un leve sonrojo y una sonrisa tierna.

- No sentí deseos de hacerlo- Su voz algo ronca resonó en el lugar, la acercó a él para pegarla a su cuerpo, hundió su rostro en el hueco entre el hombro y el cuello de ella, aspirando su embriagador aroma y dejando leves lamidas en el, para terminar dejando una mordida suave y una marca roja, se retiró para ver su rostro sonrojado.

- Sesshomaru- Podía notar la sorpresa en su voz, le sonrió más notablemente, quizás había sido muy frio, ella era en quien realmente debía confiar, ¿Por qué no ser más demostrativo?.

- Ve a cambiarte, saldremos- Ordenó, aunque con voz suave y no escalofriante como solía usar siempre.

- ¿Salir? ¿Es alguna reunión o algo?- Ver su pregunta incrédula le género gracia que dejo ver sutilmente.

- No, ponte ropa comoda- Se acercó a su oído. - Es una cita- Susurró para luego morder con suavidad el lóbulo de su oreja, sintiendo un estremecimiento de su parte.

- ¿Ci-Cita?- Ella aun se encontraba sorprendida, lo miraba como si le hubiera crecido una segunda cabeza o algo asi, esta vez soltó una leve carcajada, haría esto más seguido con tal de verla así.

- Sí, ¿No te agrada la idea?- La miró fingiendo molestia, ser más expresivo no era tan malo, a pesar de que solo lo seria con ella.

- ¡N-No!, es decir... Me fascina- Dijo al ahora sonreir tontamente, aveces era algo infantil y eso le encantaba. - Ire a.. Cambiarme- Aún la veía algo nerviosa, era increíble lo inocente que podía llegar a ser luego de tantos años juntos, ¿O él habia sido un idiota?, quizás eran ambas.

Al ella levantarse, antes de que saliera de la cama cubierta po la sabanas, la tomó de la muñeca y la atrajo hacia el, pegando su espalda a su pecho, habia una duda la cual quería disipar.

- Kagome- Volvió a sentir un estremecimiento de su parte. - ¿Por qué sigues a mi lado aun?- Él había sido indiferente y frio con ella durante aquellos cinco años de casados que llevaban, además de que el trato en sus familias no se vería del todo perjudicado si se divorciaran, pudo serle infiel todo este tiempo, ella hubiera conseguido el amante que quisiera, pero nunca lo hizo, estaba seguro pues le era imposible, el había revisado sus horas de trabajo y demás, jamás hubo un día en el que faltará y no le avisará, además de que su secretaria y amiga esa tal Sango no se le despegaba en todo el día. Entonces.. Ella siempre estuvo completa e incondicionalmente a su lado, ¿Por qué? .

Kagome se quedo un momento en silencio, luego sonrió. - Eso ya deberías saberlo- Volteo a verlo para ver su mirada confusa, beso castamente sus labios y le sonrio. - Es porque te amo- Dijo con simplesa, acto seguido, se levanto y se dirigió al baño, mostrando sin pudor alguno su desnudez, despues de todo, él conocía cada parte de su cuerpo, no tendría porqué ocultarse.

Se quedó en silencio mientras la veía entrar al cuarto de baño que daba la puerta cerca de ellos, esas palabras resonaban una y otra vez en su cabeza, ella ya se las había dicho anteriormente, él jamás le había respondido nada en aquellos momento, en esos llamados de palabras dulces o confesiones, jamás dijo nada especial. Ahora lo entendía todo, él la amaba, siempre la amo, pero su orgullo le impedía demostrar abiertamente aquel sentimiento, había sido en verdad un idiota, por eso su deseo de cambiar, por eso su miedo de perderla, por eso su enojo al saberla en brazos de otro y egoismo al prohibirle verlo.. Porque la amaba, la amaba y la quería solo para él, un amor bastante egoísta, pero amor a fin de cuentas. Ahora lo había entendido, era tal su sorpresa. Pero ahora seria diferente, debía serlo o la perdería, ella merecía lo mejor y más que eso, y él no se lo estaba dando. Su pecho se aprimio de manera brusca, era un maldito estúpido, pero el estúpido estaba dispuesto a cambiar, le daría todo lo que necesitara, todo su amor y comprensión, le dedicaría más tiempo a ella, terminaría con Kagura yla enviaria lejos de au vida, se juro que desde ahora.. Seria distinto. Se levantó decidido de su lugar.

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Suspiraba como tonta por donde quiera que mirara, estaba tan feliz, el día anterior había sido uno de los mejores de su vida, Sesshomaru habia sido tierno y atento con ella, al principio pensó que una araña venenosa o una serpiente lo habian mordido y por eso actuaba así, pero realmente no importaba, al fin su anhelo estaba haciéndose realidad. La había llebado a un parque de diversiones y se habían divertido y demostrado cariño en público, como una pareja de novios enamorados, simplemente había sido un sueño, ¿Esto sería real o solo lo habría soñado?, por la mañana de este día habían bajado juntos a desayunar y se habían despedido en la puerta de casa con un largo beso, un beso tierno como siempre quiso. Y ahora se encontraba ahí, en su oficina contándole todo a sus amigas, Sango y Kikyo, la cual había ido de visita, la oían con sorpresa y con la boca abierta.

- ¿Estas segura de que era Sesshomaru?- La voz incrédula de Kikyo se dejo escuchar luego de que terminó su relato.

- Sé que él es frio y desinteresado, ¡Pero les dije que seria diferente!- Alzó un poco la voz con emoción, era simplemente un gran día.

- Mmm, quizás algo trama- Dijo nuevamente la pelinegra de cabello lizo, pues en verdad le parecía raro que de un día para otro Sesshomaru fuera así de tierno, ahí había otra cosa.

- Ay no seas negativa, ¡Es bueno! ¡Sessho-Baka esta cambiando!- Dijo animadamente Sango, a pesar de que también le pareciera raro, pero su amiga era muy feliz y eso era lo que importaba.

- Mm, okay, pero ya sabes: Si te lastima lo castro- Dijo con una sonrisa siniestra, pues para ella no sería ninguna molestia tomar algun arma blanca y hacerlo.

- Jaja, lo tendré en cuenta- La otra pelinegra le sonrió tiernamente, su amiga jamás cambiaría.

- Por cierto.. ¿No sabes la razón de su cambio?, pues algo debió incentivarlo a tal cambio, ¿O no?- Hablo la castaña mirándola atenta al igual que Kikyo.

- B-Bueno.. Pues...- Guardó silencio por un momento, estaba casi segura a que se debia a su encuentro con Koga, pero decirlo abiertamente era vergonzoso, suspiro, si podía confiar en alguien era en ellas. - ¿Recuerdan a Koga Wolf?- Cuestionó algo sonrojada.

- ¿El lobito? ¿Él que tiene que ver?- Kikyo la miró cuidadosamente, pues la conocía muy bien y ese sonrojo por algo era.

- Pues me encontré con él el otro día, tuvimos una larga charla y..- Se detuvo en ese momento, era de cierta forma pudorosa para decirlo.

- ¿Yyy?- Arrastraron la letra al mismo ambas jóvenes frente a ella, invadidas de curiosidad.

- Yy.. Bueno él... Me beso y..- Quiso continuar más la expresión de sirpresa de aquellas locas la perturbo.

- ¡Tienes que contarnos todo con detalles!- Alzó la voz Sango, asustandola levemente por su tono.

- ¡Habla ya!- Exigió Kikyo, genial, estaba en un pequeño/gran problema ahora, no la dejarían trabajar tranquila hasta que les dijera todo lo que quisiera saber.

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- ¿Qué? - Su voz incrédula y molesta no causaron el mínimo efecto en él, la miró con su expresión fria y calculadora, pues la analizaba porque en cualquier momento estallaria, cosa que poco le importaba.

- Lo que oíste, no quiero verte de nuevo, y si es necesario romper el negocio que tengo con tu empresa lo haré, ahora largo Kagura- Dijo fria y lastimeramente, dejando de prestarle atención a la mujer para abrir las carpetas frente a él y leer con atención los documentos.

- ¡¿Acaso estas jugando?!- No le presto ni la más mínima atención, más sabia que se había levantado bruscamente, pues habia golpeado su escritorio fuertemente. - ¡¿Qué te pasa Sesshomaru?!- Volvió a levantar el tono de voz.

- Cuida tu tono conmigo- Su voz amenazante se oyó firme en su amplia oficina, la miró con frialdad, paralizandola con su aura tenebrosa. - No quiero verte, así que largate- Dijo friamente.

- ¿Acaso tienes otra?- Lo miró atentamente, sintió irritación al ver su sonrisa ladeada.

- Jajaja.. Déjate de tonterías, sabias que esto era temporal, yo solo quería tu cuerpo, ahora ya no.. Se acabó, olvídalo y vete- Dijo friamente, volviendole a prestarle atención a sus documentos.

- ¿Entonces solo fue eso; Un juego?- Cuestionó tristemente y algo decepcionada.

- Nunca fue otra cosa, lamento si te hice creer otra cosa- Se disculpó sin mucha sinceridad, cerrando las carpetas y dejandolas aun lado.

- Eres un idiota- Lo miró con rencor y enojo. - ¡Esta me las pagas Sesshomaru Taisho!- Salio de aquel lugar furiosa, azotando con fuerza la puerta.

- Mph- La miro con desinteres y volvió a su trabajo, poco le importaba lo que esa mujerzuela pudiera hacer.

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Entró en su gran casa sonriente, había sido un bonito día, tan bello y resplandeciente. Se quito los zapatos y se los llevo en la mano al subir las escaleras.

- ¡Señorita Kagome! - La voz de Yuka la saco de su embelesamiento, la miro desde el tercer escalón que la llevaría a su cuarto con una sonrisa.

- ¡Hola Yuka! ¿Qué tal tu día? - La saludo animadamente.

- Vaya, me alegra que este tan feliz, estuvo muy bien. Solo quería entregarle este sobre que llegó hace poco, quien me lo trajo dijo que era urgente que se lo entregará exclusivamente a usted-Dijo al mostrarle Un largo sobre cafe en sus manos.

Bajo los escalones con desinteres y lo tomó aún consu gran sonrisa.

- Gracias Yuka, si quieres ya puedes irte a casa, yo prepararé la cena hoy- Dijo con gran animación al subir las escaleras elegantemente.

- Ah, de acuerdo, Muchas gracias señorita Kagome- Dijo al hacer una leve reverencia y marcharse hacia el cuarto que ella poseía como la mucama y cambiarse.

Entró a su cuerto y dejo caer los zapatos y aquel sobre en la cama, se quito la chaqueta y la tiro aun lado callendo en un sillón.

- Aah, ¿Qué puedo prepararte hoy- Se Cuestionó así misma con una mirada perdida y llena de brillo, ingenua al acontecimiento que aquel inocente sobre estaba a punto de generar. Sesshomaru la había llamado al trabajo para decirle que llegaría temprano y que despachara pronto a la servienta, a menos que quisiera que oyera los gritos inapropiados que le iba a generar esta noche, recordó sonrojada aquello.

- Aah, no podría ser mejor- Volteo a ver el sobre que se posaba tranquilo sobré la cama, se acerco lentamente a él y lo tomo. - Mm, ¿Qué será? - Lo miro curiosa, quizás seria del trabajo. Lo abrió sin mucho interes, y sacó varias hojas de su interior, no podía ver el contenido de las hojas de atrás por la hoja blanca con escritura en la misma, la leyó con curiosidad.

- Pe-Pero.. ¿Qué es esto?-.

Querida Kagome:

Lamento escribirte por una situación tan penosa, pero era necesario: quería felicitarte primero, al parecer te casaste muy tontamente con el hombre equivocado, ¡Oh!, es cierto, no te casaste porque ambos quisieran.. Era un arreglo entre sus familias, mm, quizás por eso ahora ocurre esto.. Seguramente notas a tu esposo raro en estos días, te diré porque: Él tiene un amante, así es, tiene otra y al pareser va en serio, no te escribo esto con malas intenciones, solo para advertirte y para que dejes de ser la estúpida esposa engañada, y en caso de que no me creas te envío estas fotos, ya no seas estúpida, ¡Estoes lo que estaba en tus narices y no viste!.. Espero y hagas lo correcto...

Leyó con ojos temblorosos aquellas palabras, no podía creerlas, y temía quitar aquel papel para ver que era lo que tenia las demás hojas, ccomenzó a respirar agitadamente y lo quitó, lagrimas contebidas bajaron por su rostro al ver la primera foto: Sesshomaru en su escritorio con una mujer sobre el mismo y el penetrandola, con sus cuerpos sdmi desnudos, paso de foto en foto y cada vez era peor, se llevo una mano a la boca para acallar los gemidos y sollozos de dolor que salian de ella, calló de rodillas al suelo, dejando caer las fotos a su alrededor, las cuales se esparcieron por el suelo, mostrando y destrozando a su corazón lo que tanto temía y odiaba: La infidelidad.

Lloró amargamente en el suelo, ¿Por qué pasaba esto ahora, cuando estaba tan feliz?. Escucho la puerta abrirse con lentitud, volteo y lo vio, miró al hombre que amaba con tal decepción y rencor que si no fuera porque estaba tan triste no se hubiera reconocido.

- ¿Qué sucede?- Su voz preocupada solo la hizo sentir peor.

-¿Qué sucede?- Repitió la pregunta al ponerse de pie lentamente. - ¡Secede que eres una basura! ¡Una mierda!- Alzó la voz furiosa, al él intentar tomarla del brazo lo aparto bruscamente y le dio una bofetada, jamás lo había golpeado, pero ahora todo podía irse al demonio. - ¡No me toques!- Lo miró con desprecio, siempre le habia parecido una inmundicia la infidelidad, era lo único que jamás perdonaba. - ¡¿Así que a esto se debía tu maeavilloso cambio?!- Su voz se oía temblorosa, ¡Quería morir en ese momento!.

- No se de que hablas- La miró con suma sorpresa, no entendía nada de lo que estaba pasando.

- A no lo sabes- Volteo y se acercó a las fotos, se las señaló. - ¡De esto hablo maldito hipócrita! -.

Se acercó confuso a aquellas fotos en el suelo, tomouna y abrió los ojos sorprendido, no, esto no estaba pasando.

- Puedo explicarte- Dijo con voz calmada al dejar caer la foto y mirarla serio.

- No quiero oirte- Dijo al dejar de verlo y acercarse a su armario.

- ¿Qué haces?- Intentó acercarse a ella más solo obtuvo un empujón.

- ¡No pienso quedarme ni un segundo más aquí! ¡Me largo!- Tiró una maleta abierta sobre la cama y comenzó a llenarla con su ropa, ¡No quería verlo más!.

- Deja eso, ¡Ya para Kagome!- La abrazó fuertemente por detrás, intentando detenerla, le temblaban las manos, estaba nervioso y asustado, no podía perderla, no podría estar sin ella.

- ¡Sueltame!- Forcejeo contra él, esta horrible sorpresa era lo que necesitaba, estaba herida y furiosa, la fidelidad siempre fue importante para ella, para ella eso era el centro de una relación, pero ahora no significaba nada y esta inesperada sorpresa la hacia reaccionar, era simplemente doloroso, amar tanto tiempo a aquel hombre, estar tan feliz porque el comenzaba a demostrarle cariño, para ahora saber que todo fue una mentira.

- ¡Quiero el divorcio!- Soltó fuertemente al separarse de él de manera brusca y mirarlo con odio.

- Jamás te lo daré, ¡No puedes irte!- Volvió a abrazarla, eso le había dolido en verdad, pero solo estaba molesta, esto se arreglaría y volverían a ser felices, eso era lo que su mente trataba de creer en ese momento, odiaba las sorpresas de la vida y se odiaba así mismo por hacerla sufrir, ¡Era un maldito! ¡¿Por Qué estaba pasando esto?!...


¿Qué les pareció?, ¿Rewiew?, gracias por leer y hasta el próximo, ¡Besos!..