Disclaimer: Miracolous Ladybug como todos sus personajes pertenece a Thomas Astruc.

Rojo,

Marinette era rojo;

Era un rojo fuego; letal y abrasador, pero aún así cálido.

Que cada que sonreía, lo encendía; la sangre se le iba ardiente hasta las mejillas sintiendo su pecho abrasarse por dentro, conforme aquella inquietante pero dulce sensación lo llenaba poco a poco.

Le gustaba Marinette... mucho. Más de lo que él quisiera, incluso.

Su figura le opacaba la vista y le enublecia los pensamientos cada que la veía. Su voz; sonaba como el soplo de una dulce flauta en sus oídos, que le resonaba en la cabeza a ecos perdidos.

Nathanael era un artista: uno sensible, callado y frágil. Sentía las lagrimas como aplastantes cascadas y las sonrisas en deslumbrantes brillos de sol.

Sentía como solo él podía y el mundo le permitía.

Era como una guitarra: cuyas cuerdas el mundo hacia resonar. Y cuando Marinette había entonado en ellas una acogedora y suave melodía, había quedado prendado de ella; esperando algún día poder acompañar el resto de su vida con una maravillosa sinfonía.

El aura de Marinette eran atardeceres anaranjados, y sus cabellos mares profundos y agitados, que se volvían espumosos al chocar con acantilados.

Nathanael miraba desde la lejanía a Marinnete, sabiendo que aquel sería siempre su lugar, intoxicándose cada vez más con el aroma que ella dejaba a su paso en cualquier lugar, deteniendo por un momento el tiempo, dando color a desteñidos paisajes.

Se había embriagado de su esencia: con sus ojos aguamarina, su sonrisa rosa pálido, cayendo poco a poco, cada vez más profundo en un abismo, que del que sin darse cuenta: no saldría más tarde.

Era victima de una telaraña tejida por el mismo; con cada nuevo retrato y fantasía que él trazaba, con cada nueva mirada y sensación que él creaba. Para al final, terminar patéticamente enredado de emociones, que le habían propiciado, como a una buena presa, su larga y agonizante muerte.

Con la consciencia dormida, y el alma confundida, a silencios de dulce, amarga esperanza, con certeza de imposibles; ahogándose lentamente, sonriente, en el llanto de un ilusorio ensueño.

Marinette solo había encendido a rojos abrasadores una vida monocroma y apagada, había dado una musa a un artista.. había dado motivo a una vida vana.

Y había dado todo.., sin saber nada.


Para el "120 drabble challenge" creado por Shiba Ayame en Deviantart, con el tema: "Beauty"