Apenas hacia un año que la guerra mágica acabo, todos volvieron a repetir el curso que dejaron inconcluso por aquella conmoción, todos eran más unidos, más sinceros, y llevaban con pena en sus corazones el recuerdo de quien se paraba al final del gran comedor para dar el discurso de bienvenida, ese lugar que ahora ocupaba Minerva McGonagall.
Aun y todo esto, lo más sorprendente es que Harry y Draco hicieron las pases, ambos llegaron a aceptar sus diferencias, ambos se dieron cuenta que su enemistad era algo muy tonto, su amistad en ese año llego a tal punto que el rubio se la pasaba más tiempo con el trio de oro que con sus amigos de la casa de Slytherin, hasta pidió perdón a Hermione y le confeso los sentimientos que en algún momento tuvo por ella, sentimientos que desaparecieron, y que se hicieron de amistad.
Ron y Hermione estaban en una relación de lo más hermosa, muchos decían que ellos acabarían juntos pero lo más sorprendente era que Ginny y Harry estuvieran juntos, todo era perfecto, hasta Draco tuvo una enamorada.
La razón por la que ya no estaba tanto tiempo con los Slytherin es que aun y la mayoría de ellos, se resistieron a ayudar en la guerra mágica, él sabía que no eran malos, solo orgullosos y justos, como el, en cierto modo, aun así, no quería seguir generando la mala fama, tenía la idea errónea de que volvería a contaminarse, pues te vuelves como las personas con quien te juntas, y los Gryffindor's eran conocidos como los más "buenos", quería que se le pegara un poco de eso, estúpido pensamiento, pero por un momento en su vida, quería hacer algo bien, aunque estuviera perdiendo a los amigos que siempre estuvieron con el a pesar de ser quien era.
Un día Draco se dirigía al baño de prefectos del tercer piso pretendiendo bañarse en ese enorme jacuzzi aunque estuviera ahí Myrtle la llorona, a pesar de todo podía tener largas charlas con ella. Entro sin hacer mucho ruido y camino por el pasillo hasta que escucho el movimiento y chapoteo del agua, camino lentamente asomándose con discreción y lo que sus ojos alcanzaron a ver fue una melena pelirroja, una espalda pecosa y delineada, una figura hermosa y desnuda, las mejillas del rubio se ruborizaron apenas, no era virgen pero era lo más bello que había visto hasta la fecha.
- Harry... ¿Eres tú? - habló la voz y enseguida el de ojos grisáceos la reconoció, esa no solo era una chica bella era la misma Ginny, en su estómago se hizo una mezcla de sentimiento de culpa, nervios y vergüenza, iba a apartarse hasta que la voz chillona de él fantasma del lugar le hizo dar un salto revelando su presencia.
- ¡Myrtle, no deberías hacer eso! - grito el rubio haciendo que la pelirroja se girara de golpe, ambos se quedaron viendo a los ojos unos segundos, ella al reaccionar grito y tiro de su toalla para cubrirse al momento, el por su parte desvío la mirada.
- Ginny no era mi intención de verdad... - se intentó a excusar mientras daba algunos pasos para irse.
- Oh Draco... Pero si llevas horas escondido - exclamo el fantasma que pegaba sus clásicos gritos flotando por todo aquel espacioso baño.
- Joder... Pensé que eras alguien más, es todo - dijo el mirándola unos segundos, la pelirroja solo soltó una risa mientras se mantenía cubierta por la toalla.
- No pensé que un Weasley te pusiera así Malfoy... Tranquilo... No le diré a Harry pero... ¿Podrías retirarte? - no estaba siendo grosera, la trataba seria pues aunque hablaban más que antes no era tan amiga de él como su novio ahora.
Draco se encontraba en su habitación recostado recordando aquella escena erótica, en ese momento... Deseaba ser Harry, poder tocar ese cuerpo... Poder hacerlo suyo como seguro el elegido lo hacía.
El calor empezó a subir en su cuerpo y sin poder evitarlo bajo lentamente el cierre de su pantalón para poder bajar la excitación que se había provocado al pensar en esa Weasley, se masturbó hasta que llegó al orgasmo, y después de limpiarse se durmió.
Al pasar de los días era más que evidente que no podía mirar a Ginny, tan solo verla causaba estragos en su cuerpo pero ella estaba con su ahora mejor amigo, no podía hacer tal cosa, lo peor de todo, es que le tocaba partido de quidditch contra Gryffindor, no sabía cómo iba a ir contra ellos.
Después del desayuno se prepararon para el partido, todos estaban en el campo para jugar y cuando escucharon el silbato todos salieron despegados hacia el cielo para empezar a jugar, aun y todo esto, Draco no estaba tan pendiente de la snitch dorada, estaba mirando la belleza de la Weasley, como revoloteaba su cabello en el viento, como se movía en el juego, era solamente perfecta, en ese momento actuaba como era antes, pensando en él y en nadie más.
Todo se tornó extraño cuando pudo ver como un golpeador de Slytherin le daba a una bludger, para salvarlo a él de un buen golpe que seguro le daría, pero esta se fue dirigiendo a Ginny, el rubio reacciono de la mejor manera que pudo y tomo vuelo hasta ella para intentar salvarla del golpe, técnicamente la tacleo pero le tomo en brazos recibiendo el en la espalda el golpe de aquella poderosa pelota.
- ¡Malfoy! - Se escuchó el grito de ella mientras caían de aquella peligrosa altura, él la abrazo con fuerza, no sabía en que estaba pensando en aquel momento, pero el salvarla era lo que más deseaba. En ese momento Harry tomo la snitch, todo paso al mismo tiempo como en cámara lenta, no tenían sus varitas así que no podían hacer mucho en aquella caída, el rubio solo pudo girar rápidamente para que al impactar fuera el quien se golpeara pero… quien menos era de esperarse fue de Ron quien hizo un aresto momentum que los detuvo a unos centímetros del suelo.
Ginny estaba espantada contra el pecho del rubio, luego solo cayeron ese par de centímetros dándose un golpe leve, el respiro agitado por el dolor en la espalda, el partido había terminado así que Harry bajo abrazando a su novia, como era de esperarse todos se preocuparon por la Weasley, pues el aun tenía su pasado que nunca iba a borrar, a pesar de llevarse con el trio de oro.
Aun así cuando intento levantarse soltó un leve quejido, no sabía si se había fracturado pero en aquel momento llego Pansy, esa morena que siempre estaba al cuidado de él, y a pesar de preferir la amistad de otros ella estaba ahí para ayudarlo en las buenas o en las malas, una vez que se lo recargo, lo llevo con la señora Pomfrey, se había dislocado el hombro por el golpe de la bludger pero él estaba feliz, había salvado a la chica que le gustaba y a la novia de su mejor amigo.
Después de un rato acostado en la camilla del hospital y de beber una extraña poción de sabor asqueroso, Ron, Harry y Hermione le fueron a visitar, igual algunos de slytherin, estuvieron un rato ahí riéndose y bromeando de lo sucedido hasta que todos se marcharon, hasta Pansy, pues estaba algo resentida por lo que les hizo, lo ayudaría sí, pero solo en lo necesario, como aquello que había pasado, pero a él no le importo, el esperaba a la pelirroja no apareció sino hasta media noche.
Ginny salió de su sala común a hurtadillas y bajo hasta la enfermería para visitar a su salvador, llego a los pies de su camilla viendo como tenia vendado el brazo, así que se acercó sentándose en silencio viéndolo ahí tendido. Tomo su mano buena entre las suyas y sonrió.
- Gracias Draco - dijo su nombre por primera vez, ahí se quedó unos minutos y se levantó inclinándose para darle un beso en la mejilla y justo cuando se dio vuelta para marcharse una mano apretó su muñeca, ella se giró viendo directamente los ojos grisáceos del otro y sonrió.
- Lo siento... Te desperté...vuelve a dormir Malfoy - ella hablaba tan dulce y amable como siempre.
- Mi nombre... Dilo... - pidió el rubio en un tono bajo, ella se sorprendió apenas y se sentó de nuevo en la banca.
- Draco... ¿Qué pasa? - preguntó mirando como la tenía sujeta sin embargo un extraño nerviosismo inundaba ese lugar frío y sombrío.
- ¿Te quedarías? - sus ojos se notaban suplicantes por lo que el corazón de ella se afligió, asintió con la cabeza y entonces el la soltó tomando su mano con cuidado. Se quedó mirándola en silencio hasta que se quedó dormido, y como era de esperarse a ella le venció el sueño y se recargo en la camilla usando sus brazos como almohada.
/ Gracias a los que han votado por el fanfic, y no se desesperen el prólogo es un adelanto de un capitulo que tendrán más adelante.
No olviden comentar y gracias por leer, nos leemos el siguiente capítulo \o/
