Hola a todos, perdón por la tardanza, pero tuve un par de semanas locas por haber entrado en GISHWHES, que es una búsqueda del tesoro por Misha Collins, actor de Supernatural para reunir fondos para caridad, un pequeño retraso, pero no he olvidado la historia, si quieren divertirse un poco busquen GISHWHES en youtube o internet para que se diviertan con todo lo que paso, mientras espero que les guste el capítulo.
Disclaimer: Hawaii 5-0 no me pertenece :3.
Capítulo 6
Kono Kalakahua como oficial de policía era hábil y competente, pero el entrenamiento en la academia no la había preparado para enfrentar a un sádico como el que ahora jugaba con sus emociones; se sentía perdida al no saber cómo manejar la culpa, sentirse responsable de lo que le habían hecho a Danny, ver la sangre de su compañero correr a causa de sus palabras era demasiado perturbadora.
Steve por su parte no podía estar quieto, se paseaba de un lado a otro de la habitación, observando por momentos la oficina vacía de su compañero, provocando que su frustración creciera aún más al no tener una pista que le permita encontrarlo. Como hombre de acción, la incapacidad de hacer algo lo estaba matando lentamente. Puede comprender que es inútil tratar de perseguir fantasmas por todo Oahu, pero eso no lo hace más fácil de soportar, su única esperanza esta puesta en Toast.
La pantalla vuelve a carecer de color, la temida apariencia que precede a la aparición de su compañero prisionero, todos los presentes se tensan ante la sensación de la inminencia de lo que vendrá.
Danny estaba inmóvil sobre la mesa, su respiración parecía pausada, sus parpados estaban cerrados con fuerza como si estuviera concentrándose en algo y el sudor se resbalaba de su frente, De la herida aún se desprendían algunas gotas de sangre, y corrían al lado de algunas que ya estaban secas y caían en la camisa abierta creando una pequeña mancha carmesí en la tela.
El hombre de negro no estaba a la vista, pero no tardó en aparecer; su caminar pausado proporcionaba una imagen perturbadora, su serenidad contrastaba con lo sádico de sus métodos. Sus manos se levantan de sus costados para posarse sobre el pecho del detective, él prisionero se sobresalta ante el contacto, pero no abre los ojos. Aquellas manos enguantadas recorren los pectorales del rubio, evidentemente fascinadas por el vello ensortijado que cubre aquella piel pálida; lo hace con dulzura, es una imagen bizarra en conjunto. El ex detective de Jersey trataba de rebelarse ante el asqueroso contacto, pero sus ataduras le impedían alejarse de aquellas viciosas manos.
Tratar de entender sus intenciones con ese acto innecesario, pero esas manos bajan aún más hasta la cintura del detective y continúan su camino delineando descaradamente su muslo derecho hasta el tobillo. Es entonces que el hombre enmascarado saca unas tijeras de entre sus ropas y empieza a cortar la tela del pantalón de Danny, hace un corte largo dese el tobillo hasta la cintura y repite la misma acción en la otra pierna, quita la prenda con facilidad, al igual que el resto de su ropa, dejando al hombre solo con el bóxer, y que su piel quede en contacto con el frío metal.
Ser tocado de esa manera seguramente estaba perturbando al detective, las cosas que pueden implicar esas acciones van desde la simple humillación hasta actos que van más allá de lo perverso. Una tortura que podría destruir a cualquier hombre no importando que tan fuerte sea.
Steve cierra su puño adolorido, la sangre le hierve, la impotencia lo mantiene quiero en su sitio; pero lo que observa le hace pensar en las múltiples maneras en que podría cortar las manos de ese bastardo o romperlas en miles de pedazos para que nunca pueda lastimar a nadie más, eso si es que queda vivo después de lo que quiere hacerle. Joe observa la escena fríamente, asimilando cada movimiento, buscando respuesta, pistas, no puede dejar que sus emociones nublen su juicio y se pierda algo en el remolino de emociones. Todos esperan la fatídica llamada que iniciará la tortura de nuevo.
El hombre de negro gira alrededor de la mesa de acero donde tiene atado al otro hombre, está esperando algo, aunque por momentos toca con descaro a su prisionero.
Daniel abre sus ojos en los que se refleja el asco que le causan aquellas caricias, trata de controlar su respiración, pero las acciones de su captor solo aumentan su frustración y ansiedad que ahora llega a nuevas alturas. Algo que no pasa desapercibido para sus compañeros que observan impotente y horrorizados; pero pueden ver su lucha y eso los motivaba a seguir luchando hasta encontrarlo. Steve tenía que encontrar a su mejor amigo y rescatarlo de las garras de esos degenerados.
El sonido del teléfono los sobresalto a todos aun cuando la esperaban; la voz metálica que empezaban a odiar se oyó al otro lado de la línea
—Listos para la segunda ronda damas y caballeros, es el turno del oficial Kelly, quería que Lou Grover compartiera este glorioso momento, pero al parecer tenían alguna tarea irrelevante para él, supongo que desean mantenerlo lejos de su preciada y unida familia, y también dudo que sienta alguna simpatía por su amado Danny—
Joe miró a Steve, el ex Marín parecía haber encontrado algo en esas palabras que parecía importante, pero que prefería esperar a que la llamada terminara antes de poder explicarlo. El SEAL miró a su excomandante y se mordió el labio para no decir algo que los pusiera en desventaja. Chin Ho por su parte estaba tenso esperando lo peor, su prima había logrado mantener la compostura aun con lo que había pasado. El secuestrador se sentía seguro y arrogante.
—Tienes un gran respeto por Danny Williams, lo empezaste admirar cuando le mostró lealtad a Meka Hanamoa. Sin embargo, en un principio sentías antipatía por el Haole; entraste a 5-0 por la lealtad que le tenías a John McGarrett; pero a este hombre del continente no le tenías ninguna consideración. Esperabas que Steve se deshiciera de él en la primera semana. No podías comprender porque lo quería a su lado. Tu admirabas a John y hubiera sido un honor ser el segundo al mando de su hijo, pero él te tomó como tercera opción, algo para pensar—
El asiático trataba de mantenerse calmado pero la incertidumbre de lo que los secuestradores pudieran hacer, sus nervios se crispaban. Trato de responder calmadamente
—Siempre he respetado a Danny, es un gran policía y lo ha demostrado más de una vez, siempre ha tenido mi respeto y admiración —
—¡MENTIRA! — grito la voz en el teléfono al tiempo que el hombre de negro se detuvo y levanto su mano mostrando las tijeras para después dejarla caer con fuerza sobre el muslo derecho del rubio, una y otra vez, evitando por poco su vena femoral. El cuerpo del detective reacciona ante el dolor tensándose al tiempo que su respiración se acelera tratando de controlar el dolor.
—Oficial Kelly, ¿Dudabas de la decisión de tu superior cuando escogió a Williams porque lo considerabas indigno? —
Kono cubrió su boca al tratar de reprimir su grito de sorpresa mientras su primo trataba de mantenerse firme ante lo que acababa de presenciar antes de contestar
—Si… Danny no parecía competente, no entendía nada acerca de la isla y su gente y de lo importante que son las tradiciones para nosotros, al principio lo odiaba—
Steve no pudo evitar sentirse traicionado, aun cuando sabía que lo hacía para evitarle más dolor a su compañero; pero empezó a comprender que esto no era solo para lastimar a Danny, era para lastimar a todos en 5-0, estaban tratando de destruir a su Ohana.
El hombre enmascarado saco las tijeras lentamente de la última herida que había hecho en la pierna de su prisionero
—Aún no aprendimos las reglas, caballeros, pero Joe White es bueno para seguir las reglas, o la mayoría de las veces al menos—
Joe se mantenía estoico y atento a lo que pasaba en la pantalla y lo que oía en el teléfono, frunció el ceño cuando vio al hombre de negro y desaparecer para regresar con un cuchillo de caza. El verdugo fue al otro lado de la mesa donde mantenía a su víctima y con su mano libre recorrió el muslo sano de su víctima, lentamente empezó a hacer cortes paralelos uno tras otro, su extensión podía verse cuando el color carmesí aparecía contrastando con la piel clara.
—¿Qué piensas del detective Joe? — dijo la voz al otro lado del teléfono
—Pienso que no está al nivel del resto del equipo, tiene una personalidad irritante, una actitud que es apenas soportable y nunca le habría confiado nada, no lo creo capaz de cumplir una orden y, por lo tanto, es una carga para este equipo—
Hubo un largo silencio, el hombre de negro se detuvo de golpe y lanzó el cuchillo al otro lado de la habitación, después se acerca al oído del prisionero y se mantuvo ahí por unos segundos antes de que la voz se oyera en el teléfono nuevamente
—No me decepcionas Joe… Steve— la última palabra parecía haber sido arrastrada a propósito —tu eres el último en jugar, seguramente la inactividad no es lo tuyo, pero pronto tendrás mucho que hacer— la llamada se cortó, la imagen de Danny desapareció.
Chin se alejó de su comandante seguido por su prima y ambos entraron a la oficina del mayor y se dejaron caer en las sillas visiblemente afectados por lo que estaba pasando. Joe habló antes que Steve pudiera decir algo
—Sólo seguí sus reglas Steve, era lo mejor para Danny—
—¿Realmente piensas eso de él? — Steve sonaba herido y un poco decepcionado —En parte, al principio, somos marines y creía que no tenía el entrenamiento, pero él ha demostrado que es más que competente, pero sobre todo debía decir lo que ellos esperaban, pero eso nos ha dado muchas cosas —
Steve estaba tenso —Lo sé, pero no es fácil —
—Steve… puede que no le hayan causado más daño físico a Danny, pero sé que no dejarán que se libre de un castigo porque conteste como ellos deseaban. Ahora debemos enfocarnos, primero, no pueden espiarnos en este cuarto, quieren hacernos creer que lo hacen, pero al parecer tienen alcance limitado a la calle, están jugando con nosotros, Danny es el instrumento para hacerlo y estamos cayendo en su juego, debemos ser más listos que ellos y empezar a buscar la forma de llevarles la delantera—
Steve golpeo la mesa con cierta exasperación
—La pregunta es cómo Joe, maldición, he tratado de pensar en algo…—
—Ese es el problema Steve, has pensado mucho en la situación cuando necesitas empezar a observar—
