Capítulo 5. Es imposible comparar
La película término con éxito, ella no se veía triste, parecía más tranquila, como si no estuviera pensando en quien le robaba el sueño, en aquel que siempre era culpable de sus lágrimas.
Caminaron fuera de la sala, el tiro la basura y restos de las golosinas que no se terminaron de comer, pero no podía dejar de maldecir a Potter… ¿Cómo podía humillar de esa forma a Ginny?, ¿Cómo era capaz de sentirla tan segura?... Llegaron a la entrada, apenas tuvo que echar un vistazo para saber que él azabache no llegó a su cita con ella, pero la pelirroja no le basto mirar, llena de esperanza camino a cada rincón mirando a todos lados entre la gente buscando a su primer y único amor, pero este no parecía, tan sólo bajo la mirada con tanta desilusión, la película le había hecho olvidar por un momento pero ahora… ahora todo volvía a golpear su mente.
Pov. Ginny
En mi pecho mi corazón golpeaba con fuerza, ¿Por qué Harry me hacía esto?... Era muy diferente a la persona que fue cuando empezamos a salir, no era la primera vez que me plantaba, y si Draco no hubiera estado ahí seguro me hubiera quedado esperando hasta que cerraran, tal y como muchas veces he hecho.
Levante la mirada hacía quien me acompañaba, el parecía muy diferente ahora, ya no era ese niño inmaduro, manipulado por su padre y egoísta, era más gentil, más humano, pero extrañamente era así conmigo, no entendía las razones, quizás solo se siente comprometido por lo que paso cuando entre a Hogwarts, quizás solo fue eso, ahora que sentía esa deuda conmigo, me ayuda y protege… haciéndome sentir importante, cosa que no soy.
- El… ¿Está ocupado cierto?... Tiene mucho trabajo, por eso no llegó… ¿Cierto? – le pregunte anhelando solo una respuesta, no quería que mi fe, que el amor que siento por Harry empezara a dudar, sé que él me ama, sé que él piensa en mí, y que se siente mal por hacerme lo que me hace.
- Si Ginny, seguro es eso, solo no tiene forma de comunicarse contigo – me respondió tan seguro que hizo que una sonrisa se formara en mi rostro, quizás Draco no era tan malo, quizás podría volverse un gran amigo, porque a pesar de cómo lo trate se quedó, aun así me confundía, no sé si lo hacía por pagar una deuda, o porque de verdad le caía bien.
Fin Pov. Ginny
¿Quién fuera Harry para tener a dos chicas hermosas a sus pies?, mientras una esperaba desconsolada, él se divertía con la otra.
El azabache abrió los ojos lentamente, estaba entre aquella cama de mantas marrones, a su lado estaba aquella chica de rasgos asiáticas, ambos desnudos, ambos suspirando y respirando agitado por el momento tan cansado que habían pasado.
- Me alegra que hayas venido, amor – hablo Cho Chang con gran propiedad mientras acariciaba por el cuello a el elegido, él estaba tranquilo, sin ningún remordimiento, pero entonces, golpeo en su mente el recuerdo de aquella pelirroja, se sentó de golpe y se estiro para coger su móvil y verificar la hora en este, la mujer se sentó dejando expuesta su desnudes hasta donde le cubría la sabana antes de sonreír de medio lado.
- ¿Qué pasa? – hablo enseguida cuando él se acomodó en la orilla de la cama, ahí sentado empezó a vestirse rápidamente, se veía preocupado, como si estuviera olvidando algo verdaderamente importante.
- Olvide... Que debía salir con Ginny – La sonrisa de ella se borró con esa respuesta, empezaban a asomar celos ¿Pero que podía hacer?, ella era "la otra", no era nada importante, pero aun así quería a Harry para ella sola, y que fuera en su cama donde durmiera y no donde pasara el rato teniendo sexo para luego marcharse.
-Ah... ella… Déjala, ya se abra ido, no es tan tonta para esperarte, ¿O sí? – pregunto ella abrazando al azabache por detrás, acariciando su pecho con una mano mientras que con la otra empezaba a quitarle la camisa que apenas se había puesto sobre los hombros, pero el como respuesta hizo un movimiento brusco apartándola al momento de su espalda, cogió su ropa interior para ponérsela además de sus pantalones y enseguida se puso de pie.
- Ella es estúpida… claro que sigue ahí, y ya es tarde – Se giró un momento para ver a la asiática de nuevo, sonrió y empezó a ponerse la corbata con algo de dificultad, siempre fue malo para ese tipo de cosas.
- Ah… vaya novia te has conseguido, debiste quedarte conmigo - desnuda se levantó de la cama poniéndose de pie frente a su amante para ajustarle la corbata, sonrió de forma lasciva, con orgullo, en algún momento el volvería a ella en su totalidad, lo sabía – Bueno… al menos tú cuerpo es más mío que de ella – se acercó a besarlo siendo correspondida al momento, el la rodeo por la cintura con las manos devorando aquella dulce boca, se separó de sus labios para bajar lentamente entre suspiros hasta su cuello donde beso dejando marcas de propiedad, sin embargo ella no estaba conforme con eso, quería perjudicarlo en su totalidad, se acercó al cuello de él besándole y beso la camisa dejando algo de restos de labial, más la marca del beso no se apreciaba bien porque se habían devorado a besos mucho rato y se había quitado, pero con lo que dejo fue suficiente - ¿Seguro tienes que ir? – repitió rogándole bajando una mano hasta la entrepierna del azabache.
El sintió aquella caricia pero de sus labios solo escapo una risa un poco burlona tomando sus muñecas y apartándola de golpe para verla a los ojos. – Tú solo eres la otra, ella es mi novia, ¿Entiendes? – Con ella sacaba ese lado cruel que escondía, a ella la humillaba porque en el fondo no la quería, quería su novia, aunque su cariño era muy diferente a como se supone que él, beso la frente de Cho y se marchó dejándola ahí, con la dignidad pisoteada, ella solo trago pesado y sonrió un momento mirando hacía la puerta por donde el azabache salió.
Harry bajo del departamento hasta su auto donde se subió y empezó a conducir para encontrarse con Ginny, varias horas después de la acordada.
Ya habían pasado un rato caminando, él vivía cerca, no tenía por qué andar un auto, así que no se preocupaba por caminar un rato, pero entonces algo llego a su mente y cogió la mano de la pelirroja – Ven, te daré un regalo – anunció realmente feliz y entusiasmado con ello, entrelazo sus dedos con los de ella hasta llegar a una compañía móvil – Escoge uno, lo comprare para ti – se ofreció tan caballeroso rubio mientras miraba algunos nuevos modelos.
Ella asintió con la cabeza, no era consciente de que un móvil costaba cierta cantidad de dinero, además estaba feliz a su lado por ese instante, empezó a caminar y entonces una chica se le acercó para ayudarla en su elección – Usted y su novio se ven muy bien – hablo la mujer realmente sincera con sus palabras, la pelirroja solo asintió mientras una sonrisa se formaba en sus labios, camino entre los estantes escuchando las explicaciones de la mujer a cada celular que le preguntaba, pero entonces se detuvo tras notar a través del cristal aquellos ojos grises que miraban otros celulares, una gran barra de cristal los separaba pero ella era capaz de verlo. Subió lentamente una mano acariciando el cristal hasta que el rubio levanto la mirada cosa que le sorprendió y le hizo apartar la mirada rápidamente ¿Le estaba escondiendo la mirada?, no lo sabía, pero se sintió nerviosa por un momento – Me…me gusta ese – dijo señalando un Smartphone, la mujer solo asintió y empezó a hacer todos los tramite necesarios, Draco por su parte camino hacía la caja para pagar por el producto sin embargo Ginny se quedó un poco a la distancia mirándolo ahí, hablando, ¿Estaba bien mirarlo así? Le hacía recordar aquellos momentos en los que miraba a Harry, cuando el aun ni siquiera le miraba.
Se perdió en sus pensamientos bajando la mirada al suelo hasta que la voz del rubio la saco de ese extraño trance - ¡Ginny!, ya está, de esta forma, puedes llamarle a Potter… - hablo dándole la bolsa con la caja del móvil – Ponlo a cargar cuando llegues a casa, tiene un manual, seguro lo aprenderás a usar – explico para salir con ella del local, miro el cielo, empezaba a nublarse bastante, pero no quería apartarse de ella.
-Draco… ¿También puedo llamar a más personas de aquí? – interrogo con duda elevando la mirada a él quien le respondió moviendo la cabeza de forma asertiva, saco una tarjeta de su saco y se la entrego, esta tenía su número escrito en el – Cuando me necesites puedes llamarme, siempre estaré disponible para ti… por cierto… ¿Tienes hambre?.. Te invito a cenar – se ofreció de esa forma amable.
- Oh si, vamos… - ambos iban a moverse cuando un auto se aparcó justo a un lado de ellos, la ventana se bajó y entonces ahí estaba, Harry Potter… sonriendo tan mezquino, tan descarado, como si no hubiera pasado nada, por lo que la mirada de la pelirroja se ilumino y sonrió de una forma totalmente alegre.
- Ginny, Draco, que bueno que los encuentro, fui al cine pero no estabas, me encontré a Pansy, que me dijo que los vio venir por este lado – hablo enseguida como sin nada, Draco miro de reojo a la pelirroja, estaba en lo correcto, él no era capaz de sacarle esas sonrisas, tampoco ser quien la llene de esa felicidad.
- Al menos deberías disculparte, si no fuera por qué pasaba por ahí ella estaría aun ahí sola – Hablo el rubio de forma algo fría, cosa que le hizo levantar la mirada de ella hacía el, era muy diferente con las otras personas.
-Tenía mucho trabajo, perdón amor, ¿Nos vamos?, Te llevaré a un lugar hermoso - ¿Qué tan descarado podía ser alguien?, el odio que invadía a el rubio era tan grande que sabía que sería capaz de matar a aquel maldito, pero lo que más le dolió aunque era de esperarse es que ella aceptara tan deliberadamente, sin mostrarse si quiera un poco enojada por ello.
- Si vamos... Eh… Nos vemos luego Draco, gracias por el regalo – se acercó a darle un beso en la mejilla y luego se subió al auto para marcharse alado de su novio.
Se escucharon algunos truenos sobre ellos, Draco levanto la mirada mientras algunas lágrimas empezaban asomarse no quería llorar, pero por suerte el cielo lloro en vez de él, la lluvia cubrió el asfalto, y entonces sus lágrimas se vieron disimuladas con la lluvia.
/Déjenme saber si les gusta el formato de los "Pov's" para ir poniendo más de ello o descartarlo, y también dejen su opinión, me motiva y me ayuda a corregir mis errores.
