Bien, es hora de tener un poco de paz para los miembros del equipo, pero solo un poco, aún tenemos un camino largo antes de encontrar pistas para llegar a los culpables :3 oh y espero no marearlos con tanta explicación xDD. Gracias por leer, espero que les guste, los quiero :3
Disclaimer: Hawaii 5-0 no me pertenecen solo los maltrato un poco.
Capítulo 10
Steve McGarrett siempre está preparado para lo que se presente, su entrenamiento como un SEAL lo ha enseñado a lidiar con lo inesperado, pero la mirada de terror de su mejor amigo al verlo, fue algo que nunca hubiera esperado. No fue mejor para el resto del equipo, el estado del detective de Jersey era más de lo que hubieran imaginado, el hecho de que él rubio aun estuviera en estado de pánico no mejoraba las cosas. Era la voz de la persona que lo había rescatado y la compañía de perro lo que parecía calmarlo por momentos; Steve trato por segunda vez acercarse
—Danno, todo está bien ahora—
El nivel de estrés en el rubio llegó a tal nivel que el gran perro se adelantó de manera protectora, aun cuando su dueño intentaba mantenerlo calmado; el can había decidido que el SEAL era una amenaza. El buen samaritano trataba de mantener calmado al detective de Jersey, fue cuando los rescatistas se acercaron
–Comandante es mejor que nos deje trabajar, puede reunirse con su amigo en el hospital cuando esté más calmado, por su estado es probable que tengamos que sedarlo—
Steve estaba frustrado, necesitaba estar con su amigo y su rechazo era algo que no había contemplado, era obvio que si se acercaba solo empeoraría las cosas, así que con una señal llamo a su equipo para que fueran al punto de reunión de los equipos de búsqueda.
—Etiqueten todo, busquen pistas alrededor, en los árboles, no dejan ningún lugar sin revisar, debemos encontrar a esos bastardos—
El comandante de cinco -0 se alejó del lugar viendo como su compañero se mantenía a distancia de los paramédicos, era el otro hombre quien ayudo a los de rescate a sedarlo sin estresarlo más de lo necesario. Cuando el SEAL pudo ver a su compañero, ya estaba en la camilla con gasas en el rostro y en las manos; el resto de su cuerpo no podía verlo a causa de la sabana que lo cubría, no sabrían la extensión de sus heridas hasta que llegaran al hospital. El buen samaritano se acercó a Steve
—¿Comandante McGarrett? —
—Si—contestó el comandante de cinco-0 observando con atención al hombre que había encontrado a su compañero, un hombre de unos 40 años, ojos azules y cabello negro, tenía una mirada afable. Vestía unos shorts, básicamente ropa para correr, tenía unos audífonos alrededor del cuello. La naturaleza desconfiada de Steve lo hacía dudar de cualquiera en este momento.
—¿escuchas músicas mientras corría? —
—Si— contestó confundido el corredor al ver la actitud del otro
—¿cómo encontró a Danny—
—Ah, no fui yo, fue Káiser— Señalo al gran pastor alemán negro que estaba sentado quieto esperando a su dueño —Iba corriendo por el sendero cuando sin ningún aviso Salió corriendo hacía la vegetación, lo seguí y cuando lo encontré estaba rascando en un claro, fue cuando oí el ruido provenir del suelo, era metálico y desesperado; empecé a cavar junto con Káiser y encontramos esa caja metálica, me tomo un poco ver como abrirla; él estaba en pánico, quiso correr pero se desplomó, vi que estaba herido y trate de calmarlo, pero era difícil, así que cuando se quedó dormido, subí al sendero y llame a la policía mientras Káiser lo cuidaba, regresé para esperarlos—
El SEAL estaba tan tenso que le dolían los músculos y estaba desesperado por respuestas
—Entiendo, ¿Podría pasar a la estación para dar su declaración? —
—Seguro, no hay problema, iré a dejar a Káiser e iré a la estación—
–Un patrullero lo acompañará— le dijo mientras le daba una tarjeta y después partió acompañado de su perro; el resto del equipo se reunió alrededor de Steve que se veía profundamente cansado, Joe le dio una palmada en la espalda.
—Dejemos que la HPD terminé aquí, vayamos al hospital para saber cómo está Danny—
McGarrett vio a su excomandante y solo se dejó guiar, pronto todos estaban en camino al hospital de las fuerzas armadas.
Llegar al hospital fue como una montaña rusa emocional, por un lado, estaban por fin tranquilos de haber encontrado a Danny en una pieza; por otro, la mirada que obtuvieron de él cuando le encontraron les decía que algo terrible le había pasado a su amigo durante el tiempo que fueron incapaces de encontrarlo.
El doctor acababa de salir de la sala de urgencias cuando fue interceptado por un SEAL ansioso y un grupo de hombres y mujeres con placas, por suerte había sido advertido de quien era el hombre que estaba atendiendo
—Supongo que usted es el Comandante McGarrett, estaba por llamarlo—
—¿Cómo está mi compañero? —preguntó con cierta ansiedad. El doctor revisó sus notas, luego vio al grupo
—Usted es el contacto de emergencia del Detective, es mejor que hablemos en mi oficina. Steve se giró a ver a los demás y todos asintieron mientras él y Joe siguieron al doctor hasta su oficina.
El lugar era antiséptico y bastante impersonal, por un momento el galeno iba a poner objeción por la presencia del mayor, pero al final le pareció que era mejor que se quedará al ver el rostro de su acompañante.
—Comandante, su compañero no tiene ninguna herida de importancia, la de su abdomen es la más profunda, pero fue hecha con habilidad quirúrgica, es limpia y no afectó ningún órgano o arteria; las de su muslo fueron hechas en sucesión e igual que las de su abdomen, por milímetros no lastimaron una parte vital; dudo mucho que haya sido suerte, quien haya hecho esto tiene entrenamiento médico o ha practicado mucho. Sus manos y pies tienen varias laceraciones producidas por los golpes contra el metal, tiene un esguince en el tobillo derecho, una gran cortada en la planta del pie y dos dedos rotos de la mano izquierda. Por último, tiene una laceración profunda en el rostro, de la comisura de sus labios a sus orejas; no es profunda, pero es bastante llamativa, estamos seguros que no dejará rastro. Estamos seguros que en una semana la mayoría de sus heridas estarán curadas— el doctor tomo una pausa — Sin embargo, no podemos saber su estado mental por el momento. Tuvimos que sedar al Detective Williams porque fue imposible hacerlo cooperar mientras estuvo en la camilla, suponemos que el pánico extremo provoco un estado de fuga; no puede ser manejado hasta que salga de eso, y por su seguridad y la del personal es mejor mantenerlo sedado por un par de días, después lo iremos despertando poco a poco. Hasta entonces no sabemos realmente cuál es su estado mental, si esto es algo pasajero y necesitará un tratamiento mucho más extenso—
—No hay otra manera, sedarlo es algo extremo, seguramente fue sedado durante su cautiverio— dijo molesto Steve
—Hicimos los análisis necesarios y sabemos que ha sido usado en su compañero, así que estamos seguros que no sufrirá efectos adversos por lo que usamos, y en verdad queríamos evitarlo, pero es el mejor curso de acción por el momento, lo siento comandante—
El moreno empezó a dar vueltas por el cuarto, no podía creer lo que pasaba con su compañero, esperaba que él pudiera darle una pista sobre sus secuestradores y poder atraparlos más rápido, pero entendía los motivos del médico y solo por eso no estaba destrozando el consultorio
—¿Puedo verlo? — el doctor dudo, pero terminó accediendo
—Solo un minuto comandante, sígame —
Salieron del consultorio para ir a uno de los cuartos privados del hospital; Danny estaba durmiendo tranquilamente, los únicos sonidos en el cuarto era la de los aparatos que medían los signos vitales del enfermo. Dejaron que Steve entrara solo, Joe lo esperó fuera del cuarto.
El se acercó al rubio, se veía tan pequeño en esa cama, y eso lo hacía sentirse más furioso, pero el ver la marca en el rostro de su compañero lo hizo sentir una furia incontrolable. Steve pensó que no lo había notado y que su compañero estaba amordazado cuando lo vio, y esa era la razón por la que Danno no había hablado. Pero su memoria le fallaba, estaba exhausto emocional y físicamente así que no podía recordar ese detalle, tomó la mano de su amigo
—Danno todo estará bien— El monitor cardiaco de Danny mostró una variación en el ritmo del enfermo, el doctor entró, tocó el hombro de Steve mientras veía el monitor
—Es mejor que se vaya comandante— a regañadientes el ex marino salió de cuarto solo para encontrarse con Joe
—Te llevaré a Casa —
—Después, tengo que ver las evidencias, la escena del crimen—
–Steve… todos estamos cansados, necesitamos un descanso para poder analizar bien la evidencia y que nada se nos escape; Danny está a salvo y en buenas manos, Chin arregló que un policía este fuera de su habitación 24 horas. No podrás pensar claramente hasta que duermas un poco—
El SEAL se llevó las manos al rostro, visiblemente frustrado moviéndose de un lado a otro. Pero la presencia de Joe terminó por imponerse al más joven.
El equipo tomó el resto de día, pero para Steve el poder descansar era casi imposible, salió al mar para tomar una larga sesión de natación y un par de horas después cayó exhausto en su sofá, aunque su sueño no fue tranquilo, estuvo repleto de pesadillas de su amigo gritando por ayuda dentro de aquel ataúd de metal.
Todo el equipo se reunió a primera hora en el cuartel, se sorprendieron a encontrar a Joe frente a la mesa electrónica
—Buenos días, con ayuda de su amigo Toast y algunos de mis contactos, logramos ubicar a Luke Wright. Está en algún lugar de San Diego, la policía ya está en camino, cuando lo tengan en custodia nos notificaran. —
—¿cómo pudo salir de la isla sin que lo supiéramos? — preguntó Chin
—Nunca estuvo aquí, todo lo hizo desde el continente, usó los programas creados por su hermano; tan pronto lo tengan en custodia lo interrogarán, siendo un muchacho dudo que tenga la sangre fría de su hermano, lo más seguro es que delate a sus cómplices—
Kono tomó su lugar en la mesa y empezó a teclear
—Los resultados de laboratorio están llegando, solo hay dos muestras de ADN en la caja y los alrededores de donde encontramos a Danny, una es suya, la otra es de un hombre, ya están comparándola con la de la persona que lo rescató—
—Aun así quiero que lo investiguen, quiero que todos los que estaban cerca sean interrogados y que investiguen su historial a fondo — dijo Steve mientras Kono seguía revisando la computadora
—La caja es un contenedor antiguo de la segunda guerra mundial, fabricado en acero y en algún punto estuvo recubierto de madera, buscamos comerciantes de ese tipo de artículos antiguos, pero ninguno tiene registrado haber vendido alguna de este tipo—
Joe habló tranquilamente —Con todo el caos en la isla durante la guerra, posiblemente esa caja estuvo en la selva por décadas, y para el secuestrador fue conveniente tenerla ahora—
—¿qué tenemos de la bodega? — dijo el SEAL, Kono siguió tecleando para conseguir más información, puso los reportes en la pantalla más grande
—Nada, todo fue limpiado con mucho cuidado, todas las muestras pertenecen a Danny, no han encontrado ninguna otra pista, aunque la policía sigue buscando cualquier cosa en el lugar—
—La lista de sospechosos es enorme, cualquiera de los que hemos encarcelado pudo haber tenido algo que ver en el secuestro de Danny— dijo Chin
Steve comentó —No, podemos reducir la lista, ese bastardo dijo que Danny era un instrumento para hacerme daño, tal vez 5-0 era solo daño colateral—
—Aun así, es una lista muy larga, deberemos investigarlos a todos, una vez que tengamos a Wright podremos reducir esa lista—
Kono miró a su jefe por un momento y preguntó dudando un poco
—¿Cómo está Danny? —
El resto del equipo se quedó en silencio, querían saber, pero tenían miedo de preguntar
—Físicamente estará bien, lo mantendrán sedado un par de días, lo único que podemos hacer ahora es atrapar a esos bastardos—
Todos asintieron, habían lastimado a su Ohana y no permitirían que se saliera con la suya. Fue después de mediodía cuando Steve recibió una llamada del precinto, el hombre que había rescatado a Danny estaba por firmar su declaración, le pidió a Duke que escoltaran al hombre a su cuartel, mientras lo esperaban Kono obtenía los reportes de la policía y los leía a los demás
—Verificaron su declaración, su nombre es Chris Carter, es fisioterapeuta, es corredor asiduo de Pali Lookout; otros corredores lo han visto todas las mañanas entre 5:30 y 8:00 am, lo han visto solo otras veces con un perro pastor alemán negro, no tiene antecedentes, el tipo parece estar limpio—
Steve se preparó, para interrogarlo en su oficina, Joe habló a solas con él antes de que el otro llegara
—Steve, debes permanecer calmado, lo más seguro es que el hombre solo encontró a Danny por casualidad, así que trata de no asustarlo demasiado—
El SEAL le dedico una sonrisa triste a su mentor, pero entendía su preocupación, es sólo que se sentía tan impotente y necesitaba sacar esa frustración de alguna manera; la única que conocía era trabajar. La llegada de Chris interrumpió su pensamiento, Joe lo hizo pasar a la oficina mientras el resto del equipo esperaba afuera en su espacio común.
—Comandante McGarrett— el hombre se acercó a saludar al dueño de la oficina
—Por favor siéntese— respondió al saludo para sentarse después que el recién llegado, Joe s quedo a un lado observando en silencio
—Me dijeron que el hombre que encontré es su compañero, ¿él se encuentra bien? —
—Si, se quedará en el hospital un par de días, ¿podría contestarme algunas preguntas? —
—Claro, en lo que pueda ayudar—
Steve empezó a grabar la conversación
—¿Desde hace cuánto corre en Pali Lookout? —
—Poco más de un año, empecé unas semanas después de mudarme a la Isla—
—¿Dónde vivía antes de mudarse a Hawái? —
—En Norfolk, me ofrecieron una oferta de trabajo y era demasiado buena para rechazarla—
—Sé que su perro lo guio al detective Williams, ¿vio a alguien o algo fuera de lo normal en el recorrido hasta donde lo encontró? —
—No, como le dije a la policía, lo único que me importaba era no perder de vista a Káiser, no vi a nadie en el camino, y después oí los golpes metálicos en el suelo, grite para ver si alguien necesitaba ayuda y los golpes se volvieron más desesperados; empecé a cavar en donde Káiser lo hacía—
Steve reflexionó un minuto
—¿EL detective no gritó por ayuda? —
—No, pero estaba amordazado cuando abrí la caja, cuando se calmó, pude quitársela—
McGarrett sintió preocupación por su amigo, no había pronunciado palabra después de que lo liberaron, solo esperaba que el doctor tuviera razón y que cuando Danno despertara estuviera bien.
—Muchas gracias Sr. Carter, sí recuerda algo por favor, háganoslo saber—
El hombre se levantó y se despidió de Steve y Joe cordialmente antes de salir y dejar a ambos hombres solos.
—Tu qué opinas Joe—
—Creo que dice la verdad, pero verificaremos todo dos veces—
El equipo parecía una maquinaría perfectamente aceitada y precisa, analizaron cada muestra de evidencia, declaración, comunicados de manera precisa y clínica, nada quedó sin analizar; y aun así estaban estancados en la investigación. Luke había estado evadiendo a la policía, aunque era solo cuestión de tiempo para atraparlo. Pero la falta de pistas estaba frustrando no solo a Steve, sino también al equipo. Esperaban que al despertar Danny pudiera darles algunas pistas.
Steve fue directamente a la habitación de Danny esperando que ya estuviera despierto; se sorprendió al encontrar a Chris en el hospital
—Sr. Carter, ¿Qué hace aquí? —
—Oí que su compañero estaba aquí, esperaba ver como estaba, espero que no le moleste—
Claro que le molestaba, Danno era su amigo, porque un extraño lo visitaría, aunque era de esperarse de un buen samaritano
—Es bueno que se preocupe por él—
El doctor caminó hacía ellos
—Comandante puede ver a su compañero, debe estar por despertar—
Steve entró al cuarto, Danny se veía mucho mejor, aunque seguía con vendajes e sus manos; la marca en su rostro se había desvanecido casi en su totalidad, el moreno se sentía aliviado. Se sentó a un lado de la cama y tomó la mano de su compañero
—Danno… vamos despierta, ya es suficiente para unas vacaciones—
El rubio se estremeció, Steve pudo sentir el cambio y entonces todo le explotó en las manos; el pánico se apoderó del detective de Jersey. Su mente colapso por los recuerdos de la caja y la voz de Steve.
—¡Danny, todo está bien! — dijo angustiado, el doctor y Chris entraron al cuarto de inmediato, el galeno gritó por ayuda mientras el otro hombre se colocaba del otro lado de la cama y tomaba la otra mano del rubio
—¡hey, hey, amigo… estás libre… todo está bien — Chris se aseguró de que Danny lo viera, y le hablaba de manera tranquila pero firme. Aquella acción pareció calmar al hombre rubio y su respiración empezaba a calmarse. El SEAL estaba fuera de su elemento y que alguien más pudiera hacer eso por su compañero no le agradaba en absoluto. Y entonces la segunda ola de la tormenta golpeo; Danny abrió sus labios y nada salió de su garganta, lo intentó de nuevo y nada salió. Miró a Steve y luego a Chris, empezó a hiperventilar; ambos hombres lo sostenían en la cama mientras el doctor lo sedaba nuevamente. Los siguientes minutos fueron tensos para el comandante de cinco cero, lo habían sacado del cuarto junto con Chris; pasaron algunos minutos antes de que él doctor regresará.
—¿Cómo está Danny? —
—físicamente bien, está tarde un especialista lo revisará, sugiero que vaya a casa comandante y descanse, por la reacción que vimos en su compañero, es mejor que espere a que esté completamente consciente antes de que lo vea nuevamente— El doctor puso su atención en el otro moreno —Su presencia parece tranquilizarlo, usted podría ayudar a mantenerlo calmado, podría salir de esto más rápido con su ayuda—
Chris se sorprendió y luego dirigió su mirada al SEAL sin saber exactamente que hacer; sabía que el hombre a su lado era alguien cercano al enfermo y ahora se sentía como un intruso entre esos dos hombres
—Yo… no se… —
—Sé que no es una petición ortodoxa, pero siendo por el bien del paciente creo que es una petición adecuada—dijo el galeno esperando respuesta.
Cuando Steve salió del hospital estaba siendo consumido por la vorágine de sus sentimientos; estaba preocupado por su amigo, pero al mismo tiempo estaba molesto con el hombre que había aparecido y súbitamente se hubiera convertido en alguien indispensable. Los conflictos en sus pensamientos le estaban causando dolor de cabeza; como podía empezar a odiar al hombre que había rescatado a su mejor amigo. Camino a su casa, el SEAL imaginaba que podría encontrar una justificación para su aversión, y evitar admitir que estaba celoso de no poder intervenir en la recuperación de su compañero.
