Hola a todos, aquí estamos en el siguiente capítulo, espero que les guste, es hora de que las pistas empiecen a aparecer. Gracias a todos por leer :3 y gracias por los reviews que me dan animo de seguir escribiendo

Disclaimer: Hawaii 5- 0 le pertenece a CBS

Capítulo 11

Habían pasado 48 horas desde que el detective Danny Williams había sido encontrado por un corredor en Pali Lookout. Horas de angustia para sus compañeros, para su jefe y amigo; horas en que el equipo fue parte de un juego retorcido para lastimar a uno de los miembros del equipo.

Steve McGarrett había sentido alivio al encontrar a su compañero, sabía que era fuerte, obstinado y lo había visto sobrevivir a muchas situaciones; pero lo que él enfrentó al recuperar a su amigo lo estaba volviendo loco de frustración y culpa.

Y la aparición de Chris lo empeoraba todo, el instinto del SEAL le decía que no confiara en ese hombre, pero no podía encontrar nada en sus antecedentes que le dijera que tenía razón; el hombre era casi perfecto; un fisioterapeuta registrado, recomendado por sus jefes y sus pacientes; según lo que el equipo había averiguado, el hombre había colaborado como voluntario en múltiples eventos de caridad. No había ni la más mínima mancha en su registro, ni siquiera una multa de transito; sin embargo, algo había en él que molestaba a Steve, o tal vez era el hecho de que ese hombre estaba ahora en el hospital al lado de su amigo mientras él tenía que esperar irremediablemente hasta que el médico diera luz verde para poder hablar con su compañero.

Fue Joe quien saco al jefe de cinco cero de sus pensamientos al entrar a la oficina

—Tengo buenas noticias Steve, Luke Wright viene en camino, lo encontraron en Santa Bárbara tratando de escapar, llegará en un par de horas, Chin y Kono lo recogerán en el aeropuerto—

Steve sonrió pensando en que por fin tendría una pista para llegar a esos bastardos, y sin embargo no podía dejar de pensar en Danny; estaba tan perdido en sus pensamientos que Joe tuvo que ir por él para empezar con el interrogatorio a Luke.

Luke siempre admiró la inteligencia y habilidad de su hermano mayor Ian, trató de seguir sus pasos, aunque sin mucho éxito; excelente en matemáticas, no tenía el nivel de su hermano, ni en la inteligencia ni en la maldad. Pero cuando Ian murió, una parte de él deseaba con todas sus fuerzas vengarse de aquellos que le arrebataron a su hermano. Así que cuando le ofrecieron la oportunidad de vengarse, no lo pensó dos veces.

Ahora estaba en un aterrador cuarto iluminado de una luz azul, esposado a una silla metálica, y sin una ventana que le pudiera decir que hora era. El pobre chico temblaba, con no más de 18 años, esto era demasiado para él.

EL muchacho casi muere de la impresión cuando un muy molesto NAVY SEAL de 1.90 entró y se acercó amenazadoramente a su rostro

—Luke Wright, tenemos pruebas de que estas involucrado con el secuestro de un policía—

El joven angustiado contestaba tartamudeando

—No… yo no… qué policía yo no sé nada—

—Estás en problemas Luke, los cargos contra ti son graves, secuestro, conspiración criminal, pasarás 25 años en la prisión de Halawa— dijo Steve amenazadoramente, a lo que el pobre chico empezó a temblar

—Mira chico, tu vida está acabada, pasarás el resto de tu juventud en la cárcel, así que dinos los nombres de tus cómplices y trataremos de que puedas salir antes de los 40 —

El muchacho estaba hiperventilando y al borde de las lágrimas, cuando por fin termino de balbucear empezó a hablar apresurado

—No lo sé, además yo no sabía que iban a secuestrar a alguien… miren unos tipos me contactaron dijeron que podrían ayudarme a castigar a los que provocaron la muerte de Ian; sólo les hice un programa para hacer algunas cosas que me pidieron, entrar a un sistema de cámaras, lanzar unas bolas de pintura y hacer unas transmisiones con lag, yo nunca vi lo que hicieron con ellas—

El SEAL se acercó para ver al muchacho cara a cara

—No puedo creerlo Luke, más vale que entregues a tus cómplices o tu vida será un infierno—

Con lágrimas en los ojos el chico empezó a sollozar

—No sé quiénes son, me contactaron por teléfono; depositaron el dinero a una cuenta en las Caimán, yo dejé todo en un depósito en la estación de autobuses, nunca los vi... sólo… sólo recuerdo que el tipo que me contactó tenía acento ruso, rastrearé las cuentas, haré lo que quieran, pero yo no tuve nada que ver en eso del policía—

Esa revelación no le agrado a Steve, así que se abalanzó contra el chico, fue Joe quien lo detuvo antes que le hiciera daño al prisionero

—Steve, vamos afuera— su excomandante lo saco a rastras del cuarto y siguió hablando para tranquilizarlo —tenemos que verificar esto, el chico está tan asustado que no creo que nos mienta, debemos investigar cada cosa que nos ha dicho—

—No puede ser que lo hayamos encontrado y no tengamos nada Joe—

—Investiguemos desde aquí, seguramente encontraremos alguna pista, tenemos más que hace unas horas, y Danny está ahora a salvo, no puedes perder la perspectiva en este momento—

El más alto daba vueltas frustrado por la situación, estaba desesperado por haber entrado en otro callejón sin salida

—Steve, es tiempo de hablar con Danny, ya han pasado 48 horas y el doctor aún no ha llamado, es mejor ver en que condición se encuentra y si puede darnos alguna pista—

La expresión del SEAL se tornó sombría

—Tú lo viste Joe, tal vez…—

—Danny es fuerte, a estas horas debe estar discutiendo con las enfermeras— Joe le dio una palmada en la espalda —Ve Steve—

El más alto suspiro, en el fondo estaba desesperado por ir a ver a Danny, le mataba no tener noticias de él; no dijo nada más, se dio la vuelta desapareciendo por los pasillos.

Christopher Carter era hijo de un prestigioso Medico en Cleveland; experimentado fisioterapeuta, amante de los animales y siempre estaba dispuesto a ayudar a los necesitados. Su presencia en el hospital pronto fue aceptada sin problemas, algunos doctores lo recomendaban para sus pacientes que habían sido dados de alta y querían terminar su rehabilitación en casa.

Había estado al lado de Danny esperando pacientemente a que despertara, el doctor le había explicado que, por rescatarlo, era muy probable que el paciente se sintiera seguro teniéndolo cerca y era necesario sacarlo de ese estado de pánico o su recuperación estaría en peligro. Así que el hombre de ojos azules permanecía al lado de la cama tomando la mano del rubio.

Chris dormitaba cuando sintió que la mano que sostenía entre la suya se movía, se acercó a la cama, cubrió la mano del detective entre las suyas protectoramente, esperando que abrieras sus ojos. Pasaron varios minutos antes que los parpados del rubio empezaran a abrirse

—Danny, mi nombre es Chris— le dijo dulcemente

El hombre moreno se levantó para quedar cerca de la cara del Detective, sus manos acariciaban suavemente la del detective

—Todo está bien, estás en el hospital—

Los ojos de Danny trataron de enfocarse en el hombre que le hablaba, hasta que pudieron ver al hombre moreno a su lado, quien empezó a acariciar su cabellera rubia con suavidad, mientras su otra mano la mantenía firme en la del enfermo, como si fuera pare de su familia.

—No intentes hablar, tu garganta no está bien, necesitas mantenerte en silencio, ¿me entiendes? —

El policía estaba confundido, pero se sentía seguro; observó a la persona a su lado, le parecía familiar, aunque no recordaba de donde, asintió débilmente esperando que la persona a su lado le diera más información.

—Has pasado por muchas cosas, tienes algunas heridas, pero estarás bien. El doctor te explicará todo— Chris toco el botón para alertar a la enfermera y siguió sosteniendo la mano derecha del herido, haciendo lo mejor que podía manteniéndolo calmado, pero Danny trato de hablar, solo una palabra que su cuidador logro entender.

—Tu compañero debe estar aquí en cualquier momento, así que no te preocupes—

No pudo decir más por la aparición de la enfermera y el médico

—Detective Williams, soy el doctor Kekoa, ha sido tratado de varias heridas menores, en poco tiempo estará recuperado, ahora que está consciente le haremos algunas pruebas para determinar otras lesiones que pudimos haber pasado por alto a su llegada. Entiendo que puede sentirse frustrado por no poder hablar, pero hasta que no sepamos cual es la razón es mejor que se abstenga de intentarlo, ¿puede comprenderlo? —

El rubio asintió levemente

—Bien, por favor señor Carter nos puede dejar solos—

—Claro, no hay problema, Danny todo estará bien, no estaré lejos— le dijo antes de salir de la habitación cerrando la puerta tras de sí.

Chris estaba leyendo una revista en el pasillo cuando Steve llegó a la habitación de su compañero, estaba por entrar cuando el otro se lo impidió

—Comandante, espere no puede entrar—

—¿Por qué no? — contesto desafiante el SEAL, el otro hombre sintió la agresión y trato de mantenerse calmado

—Acaba de despertar, el doctor está con él—

A Steve no le quedó más alternativa que calmarse, si el moreno hubiera presionado un poco más, el militar le hubiera roto la nariz de un derechazo y hubiera estado muy feliz de hacerlo. Para buena suerte para Chris, el doctor no tardó en salir.

—Comandante McGarrett, me alegra verlo—

—¿Cómo está mi compañero? —

—Se encuentra bien, sus heridas están sanando bien, está consciente y alerta, alguien de psiquiatría lo evaluará en las próximas horas, no encontramos ninguna anomalía en su garganta así que suponemos que es psicosomático, algo que me pueda decir sobre su compañero que estuviera relacionado con su estado— dijo el doctor, el SEAL no lo dudo

—Es claustrofóbico y estuvo prisionero en una caja por algunas horas— el doctor escribió algunas notas en el expediente que tenía en las manos antes de contestar de nuevo al policía

—gracias comandante esto es importante, supongo que quiere verlo—

El doctor abrió la puerta y entró seguido de los otros dos hombres, Danny sonrió tan pronto vio a Steve, quien de inmediato fue al lado de su compañero y tomo su mano

—hey compañero, me diste un buen susto—

Y tan pronto como el marino hablo, el ex policía de New Jersey empezó a hiperventilar, Chris corrió al lado opuesto de la cama, y tomo la mano libre de Danny

—Danny, todo está bien, calma es tu compañero—

Steve volvió a hablar preocupado

—Danno—

Y el cuerpo de rubio se tensó de nuevo al oír la voz de su amigo, el doctor tuvo que tomar una decisión y eso fue lo que hizo. Saco a Steve de inmediato de la habitación dejando a Danny bajo el cuidado de Chris. Fuera de la habitación el SEAL se descontroló golpeando la pared, no podía creer que un extraño pudiera estar al lado de su amigo y él tuviera que quedarse al margen.

—Por favor Comandante cálmese, su compañero será evaluado por psiquiatría, ellos podrán darle mejores respuestas que yo no puedo darle—

—Esto no puede estar pasando—Steve llevo sus manos a su rostro frustrado

—Sugiero que alguien más venga de su equipo, por alguna razón es usted quien provoca esa reacción en el paciente, y mientras no sepamos qué es lo que lo provoca, es mejor que no lo vea—

El jefe de cinco cero no dijo nada más, simplemente dejó el lugar; pero estaba furioso, lo que hicieron esos bastardos con su mejor amigo no se quedaría así. Alguien pagaría por el sufrimiento de su equipo, y nada lo detendría hasta averiguarlo.

Kono, Chin, Joe y Lou habían estado investigando todo lo que Luke les dijo cuándo Steve llegó como un huracán a la oficina.

—¿Qué descubrieron? — dijo tan pronto llegó a ellos, Kono fue la que mostró sus descubrimientos en las pantallas

—Luke nos mostró las cuentas y los teléfonos desde donde fue contactado, todos son callejones sin salida, sin embargo, lo que nos dijo sobre el hombre que lo contacto, nos guió a un mercenario ruso que fue visto en la estación de autobuses donde dejó el equipo y que llegó a Hawái hace dos meses, su nombre es Vladimir Petrenko, ya enviamos un boletín a la policía para que lo arresten tan pronto lo encuentren—

—Si Petrenko llegó hace dos meses, esto fue planeado desde hace más tiempo del que pensamos— dijo Steve, Joe revisó las imágenes que les habían sido enviadas de la terminal de autobuses y el aeropuerto donde vieron a Petrenko.

—Está solo en los dos lugares, así que su cómplice pudo estarlo esperando aquí o llego después, debemos usar el software de reconocimiento facial y tratar de descubrir si ha estado en algún lugar público y con quien— dijo el mayor

—mientras sigan sueltos no podemos bajar la guardia; Kono quiero que vayas al hospital para hablar con Danny— dijo su comandante

—Pero Jefe…— contestó algo nerviosa la joven, Steve suspiro y trato de tranquilizarse

—Sé que para todos fue difícil, pero es necesario hablar con él y creo que eres la indicada, Danny aun nos necesita, no podemos fallarle—

La asiática comprendió, todos tenían que compensar a Danny por lo que le hicieron, no podían dejar que lo que esos bastardos habían hecho se quedara sin castigo

—Iré de inmediato—Kono emprendió su camino al hospital dejando al resto del equipo siguiendo el rastro de Vladimir, una vez que lo localizarán podrían ubicar al otro cómplice y hacer pagar a los 3 hombres que habían intentado destruir a su amigo.