Felices fiestas a todos, me ha tocado cocinar lo que me retrasó un poco, pero aquí está el nuevo capítulo, gracias por los reviews :3
Disclaimer. Hawaii five-0 pertenece a CBS
Capítulo 14
Vladimir Petrenko llegó al cuarto de interrogación del cuartel de 5-0 a primera hora de la mañana. Habían interrogado al ruso desde su llegada a Hawaii, después de pasar varias horas en otra instalación federal, por fin estaba en manos de McGarrett. El SEAL entró al cuarto acompañado de Chin.
—Veo que los federales te trataron bien—
El ruso vio a los 5-0 y sonrió contestando con un marcado acento ruso.
—Lo mejor que pueden tratar a alguien como yo comandante—
—Así que sabes quién soy —
—Si, al igual que su fiel compañero—
Esto hizo que el más alto se acercara amenazadoramente al mercenario, quedando a centímetros de su rostro aguantando las ganas de golpearlo
—No tengo tiempo para jueguitos. ¿Por qué atacaste al detective Williams? Y ¿Quién es tu cómplice?—
—¿Qué tendré a cambio de confesar? Después de todo, secuestré a un policía, mi condena será muy larga, delatar a mi cómplice debe darme alguna ventaja—
Steve tenía que controlar las ganas de golpearlo, pero si le daban algo a cambio podría solucionar todo esto más rápido, se veía que el hombre estaba entrenado de manera similar a Steve, así que contra su instinto, decidió negociar; dejó que Chin se encargara, el mercenario era inteligente y su furia podía arruinarlo todo. No dijo nada más hasta que todos los detalles fueron solucionados con el ruso.
El mercenario había sido llevado a la sala de interrogatorios del departamento de policía de Hawaii. Estaba sentado al lado de su abogado y Steve estaba frente a él esperando. Una vez que el documento fue entregado al abogado del ruso, el hombre vio a Steve
—No tengo nada personal contra el detective, sólo fueron negocios. Hace seis meses me contrataron para secuestrar al detective, mi trabajo era planear toda la logística para el secuestro y su retención. Otro hombre fue contratado para torturarlo. Le envié la información a mi cliente y el día del secuestro apareció mi "colega". He de decir que nunca había visto a alguien tan emocionado por llevarnos al sujeto. Se nos indicó que debíamos enterrarlo vivo, así que lo metimos a la caja y lo enterramos en el bosque como planeó el cliente. Era todo el trabajo que teníamos que hacer—
Steve estaba furioso, el hombre hablaba de lo que le hizo a su compañero como si no significara nada
—¿Cuál es el nombre de tu cliente y el de tu cómplice?—
—No lo sé, se me contrató anónimamente, pero conocía mi número de trabajo, y uso un distorsionador de voz cuando habló conmigo—
El abogado del ruso sacó un celular de su portafolio y lo coloco en la mesa frente al comandante
— Es el teléfono que utilicé para comunicarme con el cliente, el otro hombre que fue contratado conmigo también era cuidadoso, pero recuerdo que tenía ojos azules, en algún momento se quitó los lentes; ah cuando estábamos por terminar el trabajo tuvo una gran discusión con nuestro cliente; al parecer quería jugar más tiempo con su querido policía, es de esos tipos raros que se encaprichan con un tipo de persona y toman su trabajo como un disfrute personal. Al final tuvo que obedecer, pero no estaba muy contento. Se fue del lugar donde lo enterramos tan pronto terminamos. Nunca se quitó la máscara, ese tipo podía crisparle los nervios a cualquiera—
—¿qué puedes decirme de tu cliente?—
—Pagó en efectivo, dejó el dinero en un locker en la estación de autobuses de Honolulu. Hablaba como un afeminado aunque era un negociante excelente, sabía exactamente que quería en cada momento—
El abogado empezó a guardar sus cosas
—Mi cliente a dicho todo lo que sabe comandante—
Steve lo miró con desprecio
—Verificaremos todo esto, sí algo es mentira, te pudrirás en la prisión de Halawa—
El comandante de 5-0 regresó al cuarte con las pistas que tenía, Kono había empezado a investigar los números de teléfono que le había enviado su jefe.
—Kono ¿qué encontraste?—
La chica hizo aparecer los números en la pantalla
—Vladimir habló pocas veces con el sospechoso, pero eran llamadas largas antes de llegar a Hawaii, las llamadas que recibió eran cortas y de un número local—
Chin se quedó viendo la pantalla
—No puede ser —
Steve y Kono lo vieron extrañado
—Es el número del conmutador principal del palacio iolani, el sospechoso ha estado aquí —
Steve observó la pantalla
—Kono, ve los horarios de las llamadas, ve que personal ha estado en esos turnos, revisa las grabaciones de vigilancia. Ahora sabemos que tenía acceso a los archivos policiales, pensábamos que era Kaleo pero tenemos otra rata en casa—
Chin y si prima revisaron todo con rapidez
—Debemos ser cuidadosos, si está aquí debe estarnos vigilando y ya debe saber que tenemos a Vladimir, tenemos que darnos prisa antes de que escape—
La bien aceitada maquinaria de 5-0 empezó a trabajar con eficiencia. Revisaron todas las extensiones de teléfono, revisaron los horarios y su carta triunfal fue la hora de la última llamada en la que los cómplices hablaron, la compararon con los videos de seguridad del palacio iolani y entonces gritó emocionada
—Lo tengo jefe—
De inmediato pasó el video. Era la recepción de una de las oficinas del segundo piso, una joven secretaria hablaba molesta por teléfono, justo a la hora de la llamada que les había proporcionado Vladimir
—Chin ve por ella—
El asiático salió de inmediato en la oficina, Kono seguía buscando en la computadora
—Estoy viendo la lista de llamadas a ese número, me tomará algo de tiempo pero podremos encontrar el celular del otro sospechoso—
—Buen trabajo, cuando lo tengas avísame de inmediato—
Steve salió hacia el cuarto de interrogatorio, Chin ya tenía a la mujer bajo custodia, ya esposada a la silla, parecía demasiado calmada para la situación en la que se encontraba. El comandante de la fuerza especial 5-0 llevaba su tableta esperando la información de la mujer.
Tuvo que esperar algunos minutos antes de que la información llegara y entonces ambos entraron. La mujer rubia estaba tranquila, sus ojos verdes vieron a los recién llegados de manera impasible, Steve revisaba la información
—Tu nombre es Jessica Green, tienes trabajando aquí poco más de un año, eres una trabajadora ejemplar, todas tus evaluaciones son perfectas y tu jefe habla maravillas de ti. Entonces ¿qué podrías tener en contra del detective Williams para secuestrarlo?—
—Creo que está equivocado comandante, no creo haber hecho algo para merecer estar aquí. He visto al detective Williams algunas veces, pero nunca he hablado con él, así que no tengo ninguna razón para sentir antipatía por él, así que como podría tener alguna razón para secuestrarlo—
—Eso mismo es lo que yo quiero saber— dijo el hombre de ojos color almendrado tratando de enfocarse
—Ya le dije comandante, no tengo nada que ver con un secuestro, prefiero no decir nada más hasta hablar con mi abogado—
Dijo la mujer confiada, la frustración de Steve fue patente. Él sabía que sólo tenían pruebas circunstanciales, debían conseguir pruebas contundente para poder encerrarla. Chin y Steve la dejaron en el cuarto para interrogatorios con la esperanza que el aislamiento la presionara. Debían llamar a su abogado pero tal vez se retrasara un poco la llamada.
Todas sus esperanzas recaían ahora en Kono, cualquier cosa que pudiera encontrar sería de gran ayuda, así que estaba atareada en la gran mesa electrónica buscando todo lo que pudieran de su sospechosa
—¿Qué en contraste Kono?— dijo Steve entrando en la gran habitación
—Aún busco, pero la mujer parece perfecta. Mandé su foto a varias agencias para cubrir todas nuestras bases—
Todos buscaban con sus propios recursos, Chin seguía revisando los videos de seguridad. Kono investigaba antecedentes. Steve trataba de unir todo lo que tenían. Un par de horas después Kono llamó a gritos a su jefe; todos se reunieron frente a las pantallas donde se podían ver a dos hombres, abrazando a una joven rubia, los hombres en la imagen eran Victor y Anton Hesse. Todos se sorprendieron al ver la imagen mientras la asiática seguía con su trabajo
—Su nombre es Masha Hesse, NCIS nos mandó la foto y los datos tan pronto recibieron nuestros datos, es la hermana pequeña de los hermanos Hesse—
Steve salió como un bólido hacía el cuarto de interrogatorio, Chin y Kono corrieron tras él. El mas alto entró de golpe a la habitación, golpeo el respaldo de la silla, la mujer sonrió descarada ante esa muestra de ira
—Veo que lo descubrió comandante—
—Así que, todo esto es por venganza por tus hermanos—
—Si, primero me quitó a Anton y luego a Victor. Eran mis amados hermanos y los mataron. Quería que sufriera por lo que me hizo—
—Lamentablemente tu plan falló, Danny está vivo y tú iras a la cárcel—
Ella sonrió
—Es verdad, quería matar a su compañero, pero después descubrí que sería un castigo muy pequeño para lo que me hizo—
—Tus hermanos eran criminales y eso fue lo que los mató—
—Eso no importa comandante, quiero que sufra la pérdida de su hermano, porque Danny Williams es más que eso para usted. Sí lo destruyó, sufrirá más que sí lo mato—
Steve se alejó para controlarse
—Danny esta a salvo ahora Masha, fallaste rotundamente—
—Está seguro comandante, yo quise destruir a su compañero en esa caja, pero cometí un error; contrate a alguien que tenía sus propias ideas y decidió desobedecerme. Cuando él termine con el detective Williams, lo habrá perdido para siempre y tal vez deseará que hubiera muerto en esa caja—
Steve se puso pálido y salió corriendo de la habitación, Masha grito desde su silla
—Buena suerte comandante— y ella rio a carcajadas.
El comandante de 5-0 manejo lo más rápido que pudo a la clínica de Pupukea, la patrulla aun estaba parada frente a la acera. El patrullero le informo que nada había pasado durante la noche. El fisioterapeuta se había ido como a las 10PM y que aún no regresaba. Eso tranquilizo al SEAL por un momento hasta que vio a Joe White bajar de un auto
—¿qué haces aquí Joe?—
—Encontré algo de Chris, no es quien dice ser. Estaba por llamarte pero era más importante asegurarme que Danny estuviera bien, su médico dijo que estaba aquí—
Ambos hombres entraron al edificio, les informaron en que búngalo se alojaba Danny y se dirigieron de inmediato a ese lugar
—Danny— gritó Steve desde la puerta y cuando no obtuvo respuesta, simplemente la pateo con toda su fuerza entrando con su arma lista. El cuarto estaba vacío, su teléfono sonó en ese momento, el hombre contesto ansioso mientras Joe revisaba todos los rincones
—Jefe, el celular del sospechoso se encuentra en Pupukea, el GPS dice que está cerca de tu posición—
Steve empezó a buscar desesperadamente por él cuarto, después de unos momentos encontró dos celulares, uno descartable y el de Danny.
