Hola a todos :3 Gracias por los reviews a McDangelo, DanikZigma y Tooz. Y gracias a todos aquellos que siguen la historia. Honestamente estoy llegando a un punto decisivo para decidir que tanto pasará con Danny y eso también determinará que tantos capítulos más pueda tener. Por mientras espero que disfruten este capítulo. Muchas gracias por tomar su tiempo para leer mis locuras.

Disclaimer: Hawaii five-0 no me pertenece u.u

Al detective de Jersey le tomó algún tiempo conciliar el sueño, su mente era un completo caos intentando descifrar los sucesos de las últimas horas. Al principio, su sueño fue tranquilo, pero no tomó mucho tiempo antes de que las pesadillas empezaran.

Danny sintió de nuevo el dolor recorriendo su cuerpo, la punzada en vientre, el dolor en su pierna, el frío de los instrumentos que habían sido usados para hacer cada una de sus heridas quería gritar pero no pudo. Luego, lo golpeo la cacofonía de voces de sus compañeros diciendo todas aquellas cosas que le herían profundamente. Durante agobiantes minutos, las imágenes de su verdugo, torturándolo una y otra vez. El cuchillo y el bisturí, todo lo que pasó en ese cuarto. El dolor físico y mental lo abrumaba, entonces pudo oír con terrorífica claridad la voz de Steve, repitiendo aquellas palabras que partían su corazón en pedazos. Se sentía atrapado de nuevo en la caja, sin poder respirar, tratando desesperadamente de salir de aquella tumba. Su corazón estaba por estallar, estaba empezando a hiperventilar, no fue sino hasta que una voz conocido lo llamo con suavidad.

—Daniel—

Unos brazos fuertes le rodearon, su cuerpo se tranquilizó de inmediato ante aquel toque, a su mente le tomó un poco más de tiempo a causa de la sorpresiva invasión de su espacio personal. Sus ojos se abrieron de golpe, le tomo un momento identificar la habitación en penumbra, un cuerpo estaba sobre él, abrazándolo con firmeza

—Shhh, todo está bien, solo era una pesadilla—

El detective tenía la boca seca, su frente estaba cubierta de sudor, el moreno liberó al rubio de su abrazo, sólo para limpiar tiernamente aquella frente perlada.

—El dolor era tan real Chris— Danny dijo casi sin aliento

—Con el tiempo, lo olvidaras todo, las cosas mejoraran, por ahora es mejor que duermas—

Hasta ese momento el detective no había notado que sus manos estaban firmemente afianzadas a los antebrazos de su cuidador.

—Lo… intentaré…— dijo en un suspiro tratando de soltar al otro hombre, pero en lugar de eso, cuando su acompañante intentó marcharse, lo sostuvo más fuerte; el rubio se maldijo mentalmente, se ordeno soltarlo, pero nada pasó. Su ceño se frunció molesto por el hecho de que su cuerpo estaba reaccionando de manera que nunca hubiera predicho. Chris lo miró con una sonrisa y se inclinó de nuevo quedando frente a frente

—No te preocupes, todo estará bien. Yo estaré a tu lado—

Los ojos de Danny observaban al otro hombre con aprensión, se abrieron más al ver la cercanía del otro hasta que se apoderaba de sus labios nuevamente. Aun no había podido procesar lo que había pasado antes y ahora pasaba de nuevo. Se sobresalto al sentir los labios cálidos de Chris sobre los suyos, pero nuevamente, no se resistió. Sus músculos se tensaban, seguía sosteniendo al otro hombre y su corazón se aceleraba tratando de que su cuerpo reaccionara y empujara al otro lejos de él. Pero, no paso; su respiración era acelerada, la lengua del moreno tocó los labios de Danny, quien sintió un estremecimiento en todo su cuerpo, esto no podía estar pasándole a él.

Chris presionó más sobre los labios del detective, hubo resistencia por algunos segundos, al final se logro abrir paso al interior de su boca. El detective dejó escapar un leve quejido ante la intromisión, pero no hubo más resistencia de su parte; sus manos aun se sostenían con fuerza, estaban inmóviles, no lo alentaban pero tampoco lo detenían. Los ojos de Danny permanecían abiertos, podía ver la expresión de Chris mientras empezaba a explorar su boca. Apretó el agarre de sus manos cuando sintió aquel apéndice explorarlo tan íntimamente. Sólo sus ojos parecían obedecer a su mente, se negaba a cerrarlos porque eso significaría rendirse completamente; porque en su mente aun había una parte consciente que le decía que esto no estaba bien. En que bizarro mundo estaba que permitía que un hombre lo besara de esa manera.

El beso duró algunos minutos, pero para Danny, pareció que duró una eternidad. Chris se tomó su tiempo explorando cada rincón, cuando se detuvo se separó unos centímetros para poder ver el rostro del otro; se veía tan satisfecho que esa mirada hizo estremecer al rubio.

—Daniel, no te preocupes yo me encargaré que estés bien—

El moreno acarició el rostro de su acompañante, Danny lo libero por fin sintiendo que la ansiedad dejaba su cuerpo, aunque en su mente ese sentimiento se hacía mayor por la confusión que estaba apoderándose de su psique. Chris se subió a la cama, recostándose al lado del herido.

—Me quedaré contigo—

—Chris… no es necesario—

Otro suave beso lo hizo callar

—Sólo duerme Daniel—

El moreno subió a la cama, no intentó meterse bajo las sabanas; hizo que Danny quedará sobre su costado y con lentitud se acostó tras él, colocando su pecho contra la espalda del rubio; pasó la mano alrededor de la cintura del más bajo y lo atrajo hacía su cuerpo. Para alivio del detective no fue un acercamiento demasiado intrusivo, pero aún así podía sentir al otro a sus espaldas. Danny quería apartarse, pero su cuerpo le decía lo contrarío, que ahí estaría a salvo. Un par de minutos después su mente se rindió, sus ojos se cerraron, en pocos minutos estaba profundamente dormido.

Las pesadillas se fueron, por primera vez desde que esto había empezado, Danny pudo dormir por más de dos horas seguidas, sin que nada lo perturbara. No solo su mente necesitaba este descanso, también su cuerpo que había estado al límite durante los últimos días.

Danno… Danno—

El detective de Jersey se estremeció ante la voz de Steve, aunque su mente consciente logró tener un atisbo de aquello, fue su inconsciente el que tomó el control, obligándolo a replegarse y evitar a toda costa aquella voz

Por favor Danno—

Danny trato de protegerse alejándose de la voz de su compañero, tapando sus oídos; abrazó sus piernas quedando en posición fetal, protegiéndose en una burbuja mental, oyó a los lejos la voz de Chris y eso lo hizo volver a dormir profundamente.

El sol ya estaba alto en el cielo cuando Danny despertó, se sentía confundido y algo aturdido por los eventos del día anterior. Asumía que el dolor de cabeza que tenía, era el resultado de todo lo que estaba pasando, una guerra se había desatado entre su consciente y su inconsciente. Aún no podía encontrar una explicación lógica del por qué se sentía tan seguro al lado de Chris, sabía que el moreno estaba sobrepasando los límites; entonces, ¿por qué no podía negarse?.

El rubio se estiró en la cama, estaba solo, lo que le hizo respirar con cierto alivio, necesitaba pensar. Abrió los ojos, no había nadie cerca; con cierta dificultad se sentó en la cama, le dolía el cuerpo y estaba algo mareado. Pudo ver una nota en la mesita de noche junto a su teléfono, tomó el aparato, trató de encenderlo; la pantalla solo mostraba algunos brillos, indudablemente dañado por el agua. Suspiró derrotado para después tomar la nota y leer su contenido.

"Daniel, fui a correr un rato. El comandante McGarrett vino a verte muy temprano en la mañana, pero no pudimos despertarte. Dijo que vendría más tarde y traería algunas cosas para que te sintieras más cómodo. SI tienes hambre deje algo de comida en la cocina.

Chris"

Danny se dejó caer en la cama, no había sido un sueño, Steve había ido a buscarlo y su estúpido miedo lo había hecho alejarse de él. Ocultó su rostro entre sus manos, estaba demasiado frustrado por todo lo que pasaba, necesitaba a Steve, necesitaba al equipo, pero al mismo tiempo estaba tan lastimado por ellos que temía verlos cara a cara. Agradecía este tiempo a solas, así que decidió quedarse en cama pensando.

Al otro lado de la calle, Chris observaba con satisfacción, esperaba que el detective intentara explorar, o tratar de contactar a alguien ahora que estaba solo; pero al ver que permanecía quieto en la casa, lo hizo sonreír con satisfacción, las cosas estaban saliendo mejor de lo que había pensado. Había deseado esto por tanto tiempo, había fallado una y otra vez, pero Daniel era diferente, ahora estaba seguro de eso. Este hombre era atractivo, tenía unos hermosos ojos azules y había sobrevivido al dolor. Estaba respondiendo bien a sus avances, sin duda el podría convertirse en el hombre que él deseaba. Y ahora que lo había encontrado, no permitiría que nadie se lo arrebatara.