Capítulo 14. Derrota

Las cosas para Draco empezaban a complicarse, no entendía que era lo que pasaba, Pansy no hacía más que ignorar sus llamadas, cuando iba a buscarla no estaba, cuando la citaba en un lugar esta no llegaba, ¿Por qué le estaba haciendo eso?, ¿Por qué aquel dolor se estaba sintiendo cada vez más familiar?, era como si un sentimiento que no conocía despertara en su interior, cada vez se confundía, a veces le daban severos dolores de cabeza, de aquellos que te hacen gritar y retorcerte en la cama, no era siquiera comparado con una migraña, el en verdad lloraba contra la almohada cuando los dolores lo entorpecían al punto de impedirle los movimientos coordinados, debía dejar que pasara para poder seguir andando.

La primera vez que le dio aquel dolor, fue cuando vio a Pansy saliendo de un restaurante con otro chico, se sentía miserable, pero no simplemente eran celos, era una emoción más, era como un dèjá vú, pero uno terriblemente confuso, que le dejaba sin respirar ni pensar, ¿Qué estaba pasando con él?, después de esa escena solo volvió a casa casi arrastrándose, el dolor lo consumía, ¿Por qué se sentía así?, el realmente no era celoso, pero las ganas de llorar venían por si solos, las lágrimas salían, sentía una tristeza enorme, sentía que moría pero no tenía ni la más mínima idea del porqué.

Un día no soporto más esa confusión, si estaba enamorado de Pansy y no se daba cuenta, pues iba a luchar por ella.

Fue una noche cuando entre sus cosas encontró el anillo que antes le iba a dar, esta vez la enfrentaría, le haría darle una razón por su rechazo. Salió de su departamento para ir al de ella, no le importaría si la encontraba con alguien, quería que se lo dijera de frente, que no huyera como esa vez en el restaurante, estaba dispuesto a aceptar cualquier cosa, pero quería preguntarlo una vez más.

La chica caminaba por su departamento con el móvil en el oído, pues estaba hablando con alguien desde hacía un buen rato pero no parecía para nada feliz con ello, al contrario, parecía que quería llorar pero ella era demasiado orgullosa como para hacerlo, aun estando sola.

- ¡Ya basta!, he hecho todo, si tú no has dado los pasos que debes pues entonces lo siento, no puedo ayudarte más… - gritó al celular un poco exaltada, estaba harta de tener que hacer todo eso, ella estaba sufriendo igual – No… No vengas, no tengo nada que hablar contigo, ¿entiendes? – sin más miramientos corto el celular tirándolo directo al sofá.

Ella ni siquiera tenía que ver ahí pero era de las más perjudicadas, ¿Por qué había tenido que aparecer una tercera persona entre ella y Draco? Si no hubiera aparecido, entonces no hubiera tenido que hacer nada de lo que paso, estarían felices juntos, no en ese maldito pozo del cual no podían salir.

Se dejó caer en el sofá, no iba a derramar ni una sola lagrima, ella no era así, solo trago pesado para darse las fuerzas suficientes, pero todo volvió a derrumbarse al escuchar su puerta abrirse, se levantó de golpe mirando a quien había entrado, ¿Por qué estaba ahí?, en ese momento que necesitaba pensar, en ese momento que quería soportar todo, el apareció.

- ¿Qué haces aquí, Draco? – preguntó la morena, verlo a él la calmaba, pero su corazón dolía cada vez más.

- Pansy, por favor, sé que sientes algo por mí, ¿Por qué juegas?, no eres así – el de verdad necesitaba una respuesta sobre todo, quería un sí, o un tajante no.

- Vete… por favor… vete – pidió, rogó, ella realmente no quería tenerlo de la forma en que estaba pasando.

- ¡Pero realmente te amo! – gritó acercándose a esta totalmente decidido.

- No es así, en realidad no es así

- Solo deja de confundirme

Cuando el Draco se detuvo en frente, la morena sintió que ya no podía seguir huyendo, si esos sentimientos eran falsos, ¿Por qué se veían tan reales?, algo que no quería que sucediera paso, las lágrimas empezaron a deslizarse por sus mejillas, se sentía patética y débil. El rubio subió sus manos hacía ella para sujetar su rostro limpiando aquellas lagrimas con los pulgares, ambos se miraban a los ojos, ella lo miraba con tanto amor, pero el, solo tenía una capa sobre estos, estaba muy enamorado, eso era cierto, pero no de esa mujer, ella no era la mujer a la que amaba, solo la confundía, esta lo sabía, pero ya no podía resistirlo.

Él no dijo nada, solo se acercó lentamente a ella, era obvio lo que haría, pero esta vez en vez de alejarlo, Pansy solo cerro sus ojos, ya no podía más, lo que estaba haciendo resultaba hasta cierto punto inhumano, los labios del chico se unieron a los de ella, su beso fue realmente tierno, apenas se movieron acariciando sus labios entre sí, para ella fue una explosión de emociones, pero para él… fue aún más confuso, ¿Debería sentirse así?, no era las emociones que creyó que sentiría, era más vacío, más frío, el beso no tardo mucho, lentamente se separó antes de sonreír levemente a la chica.

- Quiero pedirte algo – ni siquiera espero una respuesta, enseguida se hincó sobre una rodilla sin apartar su mirada del rostro de ella, metió la mano entre su chaqueta, sacando de ahí el mismo cofrecito con el anillo dentro – Cásate conmigo

Ella siempre había sido considerada mala, siempre fue considerada como la villana en el cuento, ¿La razón?, ser Slytherin y buscar lo mejor para los suyos, aun así siempre fue señalada al igual que el chico que estaba pidiéndole matrimonio, ambos llegaron a ser tratados injustamente al igual que los otros, así que ahora haría honores a todos esos comentarios hacía a ella, ¿Estaría actuando mal?, realmente no lo sabía, ahora solo quería pensar en ella, porque mucho tiempo solo pensó en otros.

- Si… si quiero, Draco – susurró tan bajo que apenas él pudo escucharlo, ella tenía tanto miedo, que la fuera a odiar cuando se descubriera la verdad, pero solo por un segundo, por un momento quería tenerlo.

El rubio apenas pudo ponerle el anillo de lo feliz que estaba, enseguida se levantó para abrazarla rodeando su cintura con los brazos, la levantó del suelo haciéndola girar pero cuando giro hacía la puerta se dio cuenta que no estaban solos, en ese momento soltó a la morena dejándola en el suelo sin lastimarla.

- ¿Ginny? – preguntó ya que no estaba totalmente seguro.

La morena enseguida se giró, pues había quedado de espaldas a la puerta, fue entonces que volvió a la realidad, esos dos estaban destinados a estar juntos pero no confiaba nada en la pelirroja, no quería que volviera a lastimar a Draco.

- Si, es ella, íbamos a salir juntas, ¿Verdad? – exclamó esta con una sonrisa, aunque realmente se sentía muy mal.

La pelirroja no respondió, había visto todo, las lágrimas ya salían de sus ojos, ella siempre era una llorona de primera, pero esta vez pasó de la raya, camino a ella para soltarle una cachetada con tanta fuerza que hasta la mano le quedo doliendo, cuando iba a darle otra el rubio la sujeto con fuerza.

- ¡Detente! – le gritó este jaloneando a la pelirroja con rudeza para que no volviera a tocar a su ahora prometida.

Pansy solo se quedó con la mano en la mejilla, se sentía humillada porque ese golpe seguro se lo merecía, ella conocía la verdad de todo, lo que estaba haciendo era patético, pero ya no podía resistirlo.

- Draco, ella te está engañando – advirtió mientras intentaba soltarse pero este no la dejaba, le lastimaba pero a este no parecía importarle.

- Cállate, ¿Por qué vienes aquí a golpearla?, ¿Quién te crees? – le cuestionó apretando su muñeca sin ningún tipo de consideración.

- Soy yo a quien amas… ella uso un obliviate… ¡Draco!, ¡Creeme! – le gritó sin poder resistirlo.

La pelirroja realmente quería recuperarlo, pero cuando dijo aquello este solo la soltó bruscamente mientras la miraba a los ojos, verla así hacía que sus dolores de cabeza volvieron.

- ¿Estás loca?, ¿Por qué ella haría eso? – se burló el rubio mientras miraba de reojo a la morena que no decía nada, solo estaba a su lado con la cabeza al suelo - ¿Por qué no dices nada? – preguntó a esta.

- Porque es verdad… - respondió la pelirroja enseguida, entonces se acercó a él para cogerle de la mano – Créeme… tu realmente, realmente me amabas, me escribiste diciendo que tu mente me olvidaría pero que tu corazón me iba a recordar…

- Mentira – el enseguida se soltó para coger la mano de la morena – Dile que es mentira, Pansy

- Lo siento… - respondió muy bajo la morena.

Pansy se soltó de aquella mano para caminar a un cajón de donde saco su varita, realmente no quería hacer eso, ella realmente quería tenerlo pero no de esa manera, volvió a ellos, Ginny solo la miraba con sorpresa, pero la mirada de Draco hizo que el corazón se le rompiera, este parecía no creer lo que veía. Cuando estuvo de frente a él, se quitó el anillo para entregárselo, el rubio solo lo cogió mirándolo en la palma de su mano, sus lagrimas empezaron a caer, no entendía que estaba pasando, quería detener todo.

El rubio cerró sus ojos, fue entonces que Pansy levanto la varita murmurando el hechizo para devolverle todos sus recuerdos a este, una vez que lo hizo solo se dejó caer en el sofá, todo había terminado para ella.

- Draco… - la pelirroja murmuró su nombre, enseguida le rodeo el torso con los brazos pegándose a este, lo había recuperado por fin.

- Ginny – respondió el chico que ahora había empuñado su mano con el anillo.

Draco levantó si grisácea mirada hacía la morena que miraba a un lado de la habitación, fue entonces que el tomo de los brazos a la pelirroja para apartarla de su cuerpo mientras la miraba totalmente serio, de esa misma manera que antes había hecho, sin mostrar ninguna emoción.

- Basta de shows, largo

Aquellas palabras hicieron que la morena levantara la mirada a él, estaba segura que había hecho el hechizo correcto, hasta Ginny parecía fuera de sí, ella no entendía nada, ¿Por qué el actuaba así?, el prometió volver, el prometió amarla siempre ¿Por qué estaba haciéndole esto?, ni siquiera se detuvo a pelear un momento, al parecer, aquel amor era tan falso como el de su exesposo, ella bajó la mirada apretando sus manos, ¿Qué había hecho mal para merecer esto?, respiro profundo y entonces sonrió aunque se veía tan falso como una novela antigua.

- Este bien, creo que me equivoque… Lamento molestarlos – se despidió para salir rápidamente de aquella habitación, quería ir a casa, quería encerrarse, quería acabar con todo, ya no lo soportaba, cuando se caso era muy joven, realmente creyó ser amada, al igual que ahora, pero estaba totalmente equivocada.

- No hice mal el hechizo, estoy segura – preguntó la chica mientras se ponía de pie frente a él.

- No lo hiciste mal – respondió este mientras miraba la puerta por donde había salido la chica – Creo que… vino a mí porque descubrió todo… sería demasiado humillante aceptarla solo por eso, no por que en verdad me ame – esta vez sonaba diferente, ya no como el mismo Draco de antes, si no el que había sufrido y madurado a lado de Ginny. – Gracias por cuidar de mi… pero no debiste deshacer el hechizo, en fin… me voy a casa – sonrió a esta para salir de aquel departamento.

La morena se quedó en silencio mientras lo veía salir, siempre sería así, ella siempre sería el colchón donde Draco descansaría y luego volvería a irse, ¿Estaba bien hacer eso?, nunca había amado a nadie antes, para ella, Draco era todo, así que le permitiría usarla, ya que no tenía otro propósito en su vida.

/Gracias por leer.