Hola a todos, :3 gracias por leer, en especial gracias a DanikZigma, McDangelo y OhanaSD, por sus reviews, se los agradezco mucho; sé que es un capítulo corto pero solo es para introducir a nuestro nuevo personaje :3 En cuanto a sus duditas. Sobre que le hizo Alexander a Danny tendrán que esperar un poquito más para saber que hay detrás de eso jojojo. En cuanto a la recuperación de Danny, un trauma tan profundo como el que sufrió puede tomar mucho tiempo curarse, meses o años. SI quieren que les detalle más sobre todos esos pequeños datos psicológicos sólo tiene que decirlo :3 Por mientras espero que disfruten 3

Disclaimer: Hawaii five-0 pertenece a CBS

Capítulo 25

Los dos días que Danny Williams pasó en la residencia McGarrett, permitió que Steve descansara un poco más, aunque seguía presentando unas pronunciadas ojeras bajo los ojos.

Para el rubio fue un reto pasar dos días seguidos al lado de Steve, por momentos pensó que no podría resistir y se vio obligado a usar el mensaje que Alexander le había dejado más de una vez, se odiaba por ser tan débil y tener que recurrir a una salida tan fácil en lugar de decirle toda la verdad a su amigo.

Por su parte el moreno estaba más que encantado, podía ver la mejora de su amigo frente a sus ojos, aunque había visto que estuvo algo ansioso, y pensaba que sufriría un ataque, el rubio pudo manejarlo bien. Sabía que su compañero podría salir de todo eso con facilidad, no importaba lo que Joe dijera.

Estaban por salir rumbo al trabajo cuando al abrir la puerta se encontró de frente con Doris McGarrett; los ojos de Steve se abrieron de la sorpresa, su madre puso una mano en su pecho y lo obligo a caminar hacia atrás para regresarlo a la mitad de la estancia, cerrando la puerta tras de sí.

— ¿Cuándo pensabas decirme lo que pasó?—

— ¿Qué haces aquí?— dijo el moreno al ver a su madre

—Estás muy desmejorado, ¿no, comes, no duermes? —

Danny empezó a moverse cautelosamente, tratando de rodear a los McGarrett, pero la matriarca lo notó

—Quieto ahí Williams— la mirada de la mujer lo recorrió de pies a cabeza, de pronto frunció el ceño, sólo como los McGarrett podían hacerlo, y luego sin explicación suavizo la mirada

—Vete de aquí— dijo autoritaria

—Te veo en el trabajo cielo— dijo sarcásticamente el rubio que tomó su oportunidad, saliendo tan rápido de la casa como pudo para librarse de Steve ahora que tenía oportunidad

—Danny, espera…—

El moreno intentó seguirlo pero su madre lo detuvo, así que su compañero desapareció por la puerta antes de que pudiera hacer algo. El SEAL se quedó viendo a su madre de manera acusadora y estaba dispuesto a quitarla de en medio de ser necesario

— ¿Qué tratas de hacer madre?— intentó pasar el nuevo sin resultado —él podría estar en peligro—

—Quieres calmarte de una buena vez Steve, mírate estas cansado— su madre empezó a tocarle el rostro sin duda preocupada por las profundas ojeras y otras señales de agotamiento, después de unos segundos lo soltó y suspiro cansada

—Está a salvo, así que relájate por un segundo—

— ¿cómo puedes estar segura?—

—Krushnik está en alguna parte de Europa del este, si trata si quiera de venir a Hawaii lo sabré antes que nadie, además, tal vez… estén monitoreando su recorrido —

Él se quedó sorprendido e impresionado al oír lo que su madre acababa de decir, derrotado se dejó caer en el sillón esperando que su madre hablara

— ¿Por qué no me llamaste?—

—No tuve tiempo, además Joe estaba con nosotros, estaba demasiado ocupado pensando en Danny—

Doris no dejaba de mirarlo, comprendiendo sus palabras, pero aún algo molesta por la apariencia de su hijo

—Entiendo que quieres hacer todo, pero a veces necesitas ayuda, no puede estar así por más tiempo, se que no confías en nadie para cuidarlo ¿Me equivoco?—

Estaba por refutar a su madre, pero no encontró ningún argumento válido, la expresión de la mujer se volvió seria

—Debes confiar en más en otros, porque no siempre puedes ver lo que pasa frente a ti—

—¿A que te refieres?—

—Hay algo que está mal con tu compañero, se que suena ilógico pero, lo veo demasiado saludable, pareciera que nada hubiera pasado—

—Él lo está haciendo muy bien Doris, porque tú y Joe piensan que esos es malo—

Ella tomó las manos de su hijo entre las suyas y se sentó en la mesita para verlo a los ojos

—Es extraño que se encuentre tan bien—

El rostro del moreno mostraba angustia

—Steve, tu compañero se comporta como si no hubiera pasado nada y eso no es normal—

— ¿Por qué no puedes creer que sea fuerte y capaz de hacerlo?— empezó a decir molesto, pero la mirada de su madre le dio la respuesta. Ella lo sabría porque como agente activa de la CIA había usado muchas veces la tortura como medio para conseguir información. Y también debía conocer las señales para ayudar a agentes que hubieran sido sometidos a los mismos métodos, para saber si la información había sido comprometida.

Steve se soltó de su madre pensando en lo que ella había sido capaz de hacer y se frotó los ojos tratando de enfocarse, se recargó en el respaldo tratando de aliviar su decepción.

— ¿qué puedo hacer?—

Ella se acercó a su hijo y le acarició el rostro con cariño

—Primero que nada te tomarás el día libre, dormirás un par de horas y cuando te levantes tendré una buena comida para que te repongas—

—Pero…—

—Nada de peros, yo me encargaré de cuidad a Danny mientras descansas—

El se rindió, estaba agotado física y emocionalmente, odiaba admitir que necesitaba ese tipo de ayuda, pero su madre había tomado las decisiones por él, sólo tenía que dejarse llevar.

Danny se sentía libre, desde su llegada al hospital, su sobreprotector amigo y jefe lo había mantenido vigilado 24 horas al día, empezaba a sentirse en una prisión sin paredes.

Manejó sonriente hasta su casa, decidió tomar un pequeño desvío antes de ir a la oficina, dejó su ropa en el cesto de ropa sucia y se dejó caer en su cama. Suspiro profundamente, se estiró y disfruto de ese momento de paz antes de retomar su camino a la oficina.

El rubio sabía que la ausencia de Steve era de esperarse con Doris presente, así que tomó el liderazgo del equipo, sus compañeros lo aceptaron contentos, dispuestos también a ayudarlo en caso de que tuviera algún problema; pero al final del día todos estaban agradecidos que su compañero estuviera de regreso y bien.

Doris McGarrett, agente activo de la CIA, madre preocupada por su hijo mayor, estaba dispuesta a usar todos sus recursos para mantenerlo a salvo y si pare eso tenía que convertirse en niñera de Danny, no dudaría en hacerlo.