Capítulo 18
Descubriendo
Kagome cubrió a Shippo en su cama y le dio un último beso en su frente. Luego de que ambos cenaran solos, lo mandó a la cama y le contó un cuento, tal como lo hacía cuando estaban persiguiendo a Naraku. El kitsuke a pesar de que ya se consideraba un "casi adulto", disfrutó de casi toda la historia, pero no pudo evitar quedarse dormido antes del final.
La miko salió de la habitación apagando las velas que la iluminaban. Se sentía muy feliz de tener a Shippo con ellos y al fin entregarle la familia que merecía. No dudaba que InuYasha, Miroku, Sango y Kaede hicieron un buen trabajo con él mientras ella se encontraba ausente, pero el al fin darle ese amor maternal como correspondía, la hacía inmensamente feliz.
Se acercó al fogón y le echó un nuevo leño. Ya el otoño estaba asentado y las noches se volvían más frías. InuYasha aún no llegaba y no quería que encontrara la cabaña fría. Suponía que la charla con Sesshomaru había funcionado o bien… los dos se habían desenvuelto en una batalla que aún no acababa y que terminaría con ambos heridos, pero no muertos. Soltó un suspiro. Esperaba que algún día ambos pudiesen llevarse bien.
Se acomodó cerca del fogón cubierta con una frazada y unos apuntes en sus manos. Sabía que mientras su esposo no llegara, ella no podría dormir, así que aprovecharía el tiempo estudiando. El tiempo en su luna de miel había sido perfecto, lograron descansar y disfrutarse a plenitud, pero ya de vueltos a la realidad debía ponerse al día con sus estudios.
Estaba ansiosa por empezar sus clases, pero lo que había pasado con Ningyo aún le rondaba por la cabeza. ¿A qué se estaban enfrentando? InuYasha le había comentado sus sospechas sobre que alguien del templo estaba involucrado, pero ¿quién? No sentía a nadie capaz de hacerlo. Yumiko sospechaba del maestro Akira… ¿sería él capaz de atacarla? Negó con la cabeza. Él la había ido a buscar junto a Ryu, ¿por qué atacarla ahora cuando estaba más fuerte y no en esos momentos cuando no tenía fuerza para luchar? Era ilógico.
Comenzó a leer su libro intentando despejar su cabeza. En ese momento no lograba nada con preocuparse, debía hablar con Ryu, Yumiko y John, ellos deberían estar más informados. Ya lo había decidido, mañana iría a buscarlos.
Con algo más de alivio pudo concentrarse en su lectura a resguardo del calor. Pasaron los minutos y solo se escucha el crepitar de las llamas y el sonido de las páginas al voltearlas.
- Ya estoy en casa- saludó InuYasha. Era la primera vez que lo decía en su vida.
Siempre escuchó a Kagome decirlo cuando regresaba a su casa en el futuro. Y luego a Miroku cuando regresaban de alguno de sus trabajos. Al entrar a su hogar, las palabras salieron de su boca sin pensar en ello y cuando se dio cuenta de ello no pudo evitar sonrojarse levemente. Era agradable saber que tenía un hogar donde lo esperaban.
- Bienvenido InuYasha- sonrió la miko con calidez, pero al ver que el hanyou tiritaba de frío, su ceño se frunció- Ven aquí- indicó dejando su lectura de lado y poniéndose de pie rápidamente.
InuYasha se acomodó donde la miko le indicó, agradeciendo el calor de la fogata.
- Por Kami, estás congelado- dijo Kagome con el ceño fruncido.
Lo envolvió en la manta que ella había estado usando, preocupándose en especial de sus pies descalzos. Sin decir más, tomó el agua que estaba al fuego y le sirvió un ramen caliente.
- Ten, no haz comido nada- dijo la chica acomodándose frente a él y acariciándole los pies que parecían témpanos de hielo.- No puedo entender que andes descalzo con este frío y no te enfermes.
InuYasha no dijo nada. Solo tenía el ramen en sus manos mirando como la chica se preocupaba de sus pies. El calor se había instaurado en su pecho al ver como su mujer se preocupaba de él de esa forma. No podía sentirse más afortunado como en ese momento.
- ¿Te sientes bien?- preguntó Kagome preocupada al ver que no respondía, pero sin dejar de sobarle los pies para que entraran en calor.
InuYasha al darse cuenta que había quedado embobado se sonrojó suavemente mientras una sonrisa se marcaba en su rostro.
- Por supuesto mujer, no soy un humano- dijo InuYasha mirando a un costado.
Kagome le sonrió y se alzó para darle un suave beso en los labios. Al separarse, le acomodó la manta sobre los hombros y volvió a su lugar para continuar recuperando la temperatura de los pies de InuYasha.
- ¿Todo bien con Sesshomaru?- preguntó intentando parecer casual.
InuYasha hizo un gesto con la boca y arrugó el ceño, dudoso sobre cómo responder. Luego de que hubiera anochecido, InuYasha creyó que ya era hora de regresar a su hogar. Desde la última respuesta, no volvieron a dirigirse la palabra, pero aun así ambos se mantuvieron juntos. Cuando InuYasha decidió marcharse susurró al aire que ya era tarde y se despidió de Sesshomaru con un escueto Adiós. Justo antes de iniciar su marcha, observó por el rabillo del ojo como éste asentía en despedida.
- Pues… no lo sé- terminó respondiendo. Dio una probada a su ramen y sintió su estómago gruñir. Realmente estaba hambriento- No es posible estar bien con ese idiota.
Kagome prefirió guardar silencio. Con esa respuesta de InuYasha, sabía que había salido bien y no insistiría al respecto. Algo le había dicho que Sesshomaru estaba en una especie de crisis. Lo sintió en su aura a la lejanía. Algo le perturbaba y se alegraba que InuYasha hubiera estado para él. Luego de que finalmente los pies del hanyou hubiesen recuperado su temperatura, se acomodó junto a InuYasha y continuó con su lectura, mientras él con un brazo por sobre sus hombros se quedaba levemente dormido.
Solo se escuchaba el crepitar de las llamas del fogón y la tranquila respiración de InuYasha, mientras Kagome terminaba un capítulo de su libro de anatomía. Sin embargo, un fuerte ruido y unas rápidas pisadas rompieron con tal calma. Shippo apareció en el umbral de su habitación, sudoroso y con los ojos abiertos de par en par. Observó a la pareja que de un golpe había reaccionado y se había colocado de pie, y corrió hasta ellos llorando.
- ¿Shippo qué sucede?- preguntó angustiada Kagome intentando verle la cara que permanecía oculta contra su pecho mientras la abrazaba con fuerza.
El niño no respondió y se limitó a seguir llorando. La miko levantó la vista hacia InuYasha, que ahora salía de la habitación del niño, luego de haber corrido hasta ella en búsqueda de la causa del miedo del niño.
- No hay nada- respondió InuYasha ante la mirada interrogante de la miko- Tampoco hay ningún olor desconocido.- se puso junto a Shippo y lo miró ceñudo- ¿Qué pasó enano?
- E-estaban m-muertos- tartamudeó el niño entre sollozos. Ambos lo miraron preocupados.
- ¿Quiénes estaban muertos?- preguntó Kagome angustiada.
- U-ustedes- respondió Shippo para luego lanzar un llanto angustiado.
- ¿De qué hablas enano?- preguntó InuYasha cruzándose de brazos.
Kagome comprendiendo la situación, logró alejarse lo suficiente de Shippo para poder observarle el rostro.
- Fue una pesadilla, Shippo- respondió con suavidad sacándole un mechón de la cara húmeda por las lágrimas.- Estamos bien.
El niño hipó con fuerza y soltó un pequeño sollozo. Se restregó los ojos, sin dejar de sollozar y los miró algo más despierto. Pestañó con fuerza y finalmente asintió, aún con lágrimas en sus ojos, pero ya más calmado.
- Tranquilo mi pequeño Shippo.- susurró Kagome con ternura- Aquí estamos.
- T-tengo miedo- susurró el niño.
InuYasha soltó un bufido y se dejó caer junto al fogón con las piernas cruzadas. Kagome lo miró con el ceño fruncido.
- Ven acá enano- dijo InuYasha con el ceño fruncido y los ojos cerrados.
Shippo se separó de Kagome y fue a sentarse junto al hanyou secándose las lágrimas. Kagome observó como el kitsuke apoyaba su cabeza en el brazo de InuYasha y cerraba los ojos más calmado. La chica abrió los ojos impactada al ver como el niño se relajaba con rapidez. Al parecer ambos tenían su propio sistema de apoyo. Sonrió enternecida y se acercó a ellos, cubriéndolos con la manta.
InuYasha no abrió los ojos al sentir la manta sobre él. Luego el cuerpo de la miko se acomodó a su lado y le tomó el brazo, apoyándose en él. Sin que ella se diera cuenta, abrió un poco un ojo y notó que la miko, con una gran sonrisa en el rostro, retomaba su libro y se ponía a leer tranquilamente.
A los pocos minutos el kitsuke ya estaba nuevamente dormido y la miko cabeceaba sobre su texto. InuYasha, que se había perdido unos segundos mirando el fuego, con mucho cuidado acomodó a Kagome para lograr salir de en medio de esos dos y tomó en brazos a Shippo y lo llevó hasta su cuarto.
El niño no despertó ni siquiera cuando lo dejó en su cama y lo arropó. InuYasha, sonrió ante el kitsuke durmiente y salió de la habitación, cerrando la puerta tras de sí.
- Eres un muy buen padre, InuYasha- susurró Kagome.
El hanyou no se había percatado que la miko se había despertado y lo miraba con una sonrisa burlona en su cara.
- ¡Keh!- gruñó InuYasha cruzándose de brazos y mirando a un lado sonrojado.- Shippo ha tenido pesadillas antes, por eso sé que no le gustaba estar solo.
La miko sonrió y apagó el fuego, dirigiéndose a su habitación.
- Eres un buen padre- sonrió nuevamente con una sonrisa pícara dejándolo solo en la sala.
InuYasha, aún sin poder lograr que su sonrojo desapareciera de su rostro, se encaminó rápido a su habitación sin intenciones de desperdiciar esa sonrisa pícara que su esposa le había lanzado.
- ¡Sesshomaru!- gritó Rin emocionada corriendo hasta él.
La chica se detuvo frente a él y le sonrió con ganas. Al verlo aparecer por el jardín donde ella se encontraba recogiendo hierbas medicinales, luego de haber entrenado en la mañana con Kagome, la hizo recuperar toda su energía y olvidar el cansancio. Lo había extrañado mucho en esos seis días sin él y esperaba que al fin se pudiesen ir juntos.
En cuanto la vio, el youkai sintió su corazón acelerarse y al ver su sonrisa dedicada solo a él, había hecho que su estómago se sintiese algo extraño.
- ¿Logró averiguar algo?- preguntó la chica sacudiéndose la tierra de su traje de exterminadora, el que finalmente había recibido de Kagome esa misma mañana.
- Mhmp- respondió Sesshomaru mirándola fijamente.
El traje se ajustaba a todas sus curvas y él no pudo evitar fijarse en ello. Cuando se dio cuenta que había retenido el aire en sus pulmones, lo soltó inmediatamente, sintiéndose aún estúpido por las reacciones que la chica causaba en él. Nunca en sus cientos de años había sentido nada similar al deseo que esta humana le hacía vivir. Siempre estuvo preocupado de adquirir poder y aumentar su territorio, solo Naraku lo alejó por un tiempo de ese objetivo. ¿Hembras? Siempre hubo hembras buscándolo y su madre insistía con que debía dejar descendencia, pero él solo buscó en pocas ocasiones a alguna para poder satisfacer las molestas necesidades que su naturaleza le exigía, pero nunca tuvo la mejor intención de perder su tiempo en esas nimiedades.
Pero ahora era todo distinto. Rin le importaba más que todo lo demás. La conversación con InuYasha lo había aclarado lo suficiente para entender que todo lo que vivía con la niña era diferente.
Quien lo hubiera imaginado, pensó escéptico.
Ahora regresaría a su palacio con Rin, pero con lo que estaba sucediendo con las piedras y energía maligna no se sentía seguro. Este asunto lo debía solucionar, Rin se había visto envuelta en ello, debía acabar con el asunto.
- Kagome regresó- comentó Rin sin darse cuenta de la mirada embelesada de su ex amo – Le dije que querías hablar con ella y me pidió que la esperaras hasta la noche, porque volvería a su época a averiguar algo sobre todo lo que está pasando.- explicó la chica hablando con rapidez- ¿Se quedará conmigo mientras espera?
Sesshomaru asintió secamente, a lo que Rin soltó un grito emocionado al tiempo que alzaba los brazos y saltaba. El youkai la siguió cuando le indicó que debía terminar de recoger las hierbas medicinales para Kaede y la esperó, siempre con su rostro inmutable.
Finalmente se dirigieron a la cabaña de Kaede, pero él prefirió esperarla en la entrada de la aldea. Sabía que los humanos le temían y no quería recibir sus desagradables miradas, no le importaba, pero prefería estar tranquilo. Escuchó a la distancia como la chica entraba feliz contándole a la anciana miko que él había llegado y movía algunas cosas. Sesshomaru alzó la vista al cielo y tragó duro. Por primera vez quería hacer lo correcto y no solo su voluntad, el problema es que no sabía cómo hacerlo.
- No puedo creer lo que me estás contando- susurró Kagome.
John asintió luego de terminar su relato. Estaban junto con Yumiko e InuYasha en una heladería. Habían elegido ese lugar para poder conversar tranquilos sin el miedo de que sean espiados o escuchados. Amas parejas se contaron lo que habían vivido en esos días separados, y todos estaban anonadados.
- ¿Creen que ese viejo está involucrado?- preguntó ceñudo InuYasha.
- Es él o…- tanto John como Yumiko se miraron con una mueca- Ryu.
Kagome de inmediato negó con la cabeza, alterada por la mera posibilidad.
- Ryu jamás sería capaz de algo así- continuó negando.
- Él fue quien eligió el lugar de nuestra luna de miel- comentó InuYasha con una expresión triste. A él tampoco le gustaba la idea.
- El insistió que fuera allí- apoyó John recordando cuando se juntaron a organizar el regalo.
- Pero…- masculló Kagome intentando pensar en alguna justificación- Todos lo sabían, cualquiera pudo haber sido…
- Cuando nos pasó esos papeles para que viajáramos, dijo que… se le había olvidado, que el viejo se lo había recordado- comentó InuYasha pensativo intentando pensar que Ryu no era capaz de ello- Si estuviera interesado, no le se hubiese olvidado.
- El día de su boda… cuando pasó lo de ese tipo que interrumpió la fiesta- comentó cuidadosamente Yumiko- Ryu estaba extraño… como enojado.
- Es verdad- apoyó John con tristeza- Desde eso, su cara cambió por completo.
Kagome continuó negando con la cabeza. No podía creer que Ryu estuviese involucrado en algo así. Él, que siempre lucho por los demás, que la salvó en cientos de ocasiones, que ayudaba a todos por igual sin distinguir su raza… No, no era posible y ella no lo iba a creer.
- No sabemos los motivos- dijo finalmente con firmeza- Hablaré con Ryu. No se preocupen- dijo de inmediato al advertir que la interrumpirían- No daré ninguna señal sobre que sabemos que es lo que está pasando, pero no puedo pensar mal de Ryu sin escuchar su defensa, él…
- También puede ser el maestro- continuó Yumiko ceñuda- Algo me dice que está involucrado en esto.
- Dudo que sea él… Está a cargo de un templo que busca la protección de todo ser viviente y el equilibrio en la sociedad.- comentó John- No tiene razones para empezar a provocar un caos y que se descubra a la ciudadanía que existen los youkai y hanyous.
- Nunca me equivoco John…- interrumpió Yumiko ceñuda- Akira está metido lo sé, y Ryu… él sabe algo al menos…
- No sacamos nada con hacernos ideas sin tener pruebas- dijo InuYasha luego de mirar preocupado a Kagome.- Debemos buscar pistas, algo que nos diga quien está metido y qué es lo que quiere lograr con todo esto. Solo sabemos que está ocasionando caos… ¿pero para qué? Quizás no quiere que se descubra la existencia de los demonios, sino que quiere acabar con ellos. Además, ¿cómo afecta ambos tiempos? ¿Y por qué justamente los nuestros?
El grupo se mantuvo en silencio ante esas preguntas. Realmente esas eran las cuestiones que debían resolver de forma urgente. Con posterioridad podrían preocuparse de lo demás.
- Sé que es complicado Kagome- asintió Yumiko dolida- Pero debemos ser fuertes, lo sabes, ¿cierto?
La miko asintió ceñuda. ¡Claro que lo sabía por Kami! No tenías que ser un genio para saberlo. Guardó su molestia y bajó la mirada. Algo en todo esto no estaba bien.
- No les hemos contado algo…- comentó John mirando a Yumiko, quien asintió – Cuando nos atacaron, sobrevivimos gracias a una pareja.
- ¿Una pareja?- repitió confundida Kagome.
- Sesshomaru y Rin- continuó Yumiko.- Los del presente.
Tanto InuYasha como Kagome abrieron los ojos impactados. ¿Cómo era aquello posible?
- No nos quisieron explicar mucho, pero ellos están al tanto de lo que está pasando- comentó John.
- Llévennos con ellos- pidió Kagome poniéndose de pie exaltada. Si ellos eran del presente entonces podrían decirles lo que había sucedido 500 años atrás.
- Nos pidieron que no lo hiciéramos…- comentó Yumiko angustiada.
- Sabía que vendrían- comentó Rin con una sonrisa- No cambian en nada.
Kagome e InuYasha no habían dejado de insistir hasta que finalmente sus amigos accedieron más por cansancio que por ganas (aunque en realidad InuYasha los amenazó con su espada si no lo hacían y Kagome no parecía dispuesta a detenerlo). Sin embargo, solo les dieron las indicaciones de cómo llegar ya que no querían recibir la ira de Sesshomaru por no cumplir con su petición.
- Estás más alta- comentó InuYasha mirándola de pies a cabeza.
- 500 años hacen mella en la apariencia InuYasha- rio Rin dando un paso al lado de la puerta y haciéndole ademán para que pasaran.
Vestía unos pantalones oscuros y una suave blusa damasco, pero exceptuando la altura parecía la misma Rin que Kagome entrenó esa mañana.
- 500 años… - comentó Kagome impresionada mirándola emocionada.
- Creo que parezco un poco mayor… de diecinueve o veinte ¿o no? Eso me dicen por lo menos- comentó Rin con una sonrisa.
En ese momento apareció un hombre que parecía un empleado de la casa. Sus ojos atigrados y orejas sobre la cabeza demostraban que era un youkai muy similar a un león. Miró a Rin e hizo una reverencia de inmediato.
- Disculpe mi Señora, no alcancé a llegar a abrir la puerta. Usted es mucho más rápida que yo.
- No te preocupes Yuko- dijo Rin con un ademán de la mano.- ¿Puedes decirle al señor que no se haga más de rogar y baje a la sala? Sintió a Kagome e InuYasha llegar y aun así no se aparece.
Yuko alzó la vista y miró sorprendido a InuYasha y Kagome.
- ¡Sr. InuYasha!- sonrió con alegría- Me sorprende verlo con su haori de guerra y sin su armadura.
InuYasha levantó una ceja confundido mirándose la ropa. Estaba usando su traje de rata de fuego, cosa cotidiana en él y no recordaba tener una armadura…
- ¿Yuko puedes ir a por el señor?- sonrió Rin algo nerviosa.
- Perdone mi señora- sonrió el youkai con una nueva reverencia- Iré en seguida. Señora Kagome de inmediato le diré a cocina que traigan sus galletas favoritas. Con su permiso.
Hizo una nueva reverencia y salió de la recepción.
- ¿Me explicas lo que está pasando?- exclamó InuYasha explotando- ¿Cómo es posible que estés viva luego de tantos años? ¿Por qué está aquí Sesshomaru? ¿Por qué ese tipo me conoce? ¿Cómo sabe las galletas favoritas de Kagome?
- ¿Pasamos a la sala?- sonrió Rin caminando hacia ella sin esperarlos.
Kagome notó que tenía un andar más elegante del que recordaba, mucho más señorial y delicado. Definitivamente era una Rin más madura.
- Bien…- comenzó la chica mirándolos sentados frente a ella.- Para responder a tus preguntas…- alzó los dedos y empezó a contar- Me marcaron, por eso mi vida se prolongó mucho más de la de una humana; Sesshomaru vive aquí; Yuko conoce a tu yo del presente y nos han venido a visitar muchas veces, por eso sabe las galletas favoritas de Kagome.
- ¿Quién te marcó?- exclamó exaltado InuYasha. ¿Acaso Sesshomaru se había atrevido a revelar sus sentimientos por ella?
- ¿Quién va a ser, InuYasha?- respondió una voz grave desde la puerta- Siempre tan escandaloso…
Sesshomaru, ataviado con unos pantalones de tela negros y una camisa gris algo desabotonada ingresada a la sala y cerraba la puerta tras de sí. Su largo cabello plateado seguía suelto y sus marcas moradas en su rostro enmarcaban una expresión seria, pero había algo extraño en ella, algo que ya no estaba.
- Sesshomaru…- susurró Kagome impresionada por la apariencia del youkai. Jamás se lo imaginó en tales condiciones, era algo chocante.
- Kagome- asintió Sesshomaru tomando asiento junto a Rin, quien lo miró ceñudo- ¿Qué?
- Estabas escondiéndote- susurró la chica-
- Mhmp- masculló el youkai desviando su mirada- Solo estaba terminado una llamada.
- Sesshomaru… ¿Luego de 500 años sigues intentando mentirme? – se burló Rin, a lo que Sesshomaru solo hizo una mueca.
- No puedo creerlo- comentó InuYasha mirándolos con los ojos abiertos- Finalmente se lo dijiste…
- Bueno, nuestra conversación realmente fue útil- asintió Sesshomaru encogiéndose de hombros- Sin ella, no sé cómo hubiera aclarado mi cabeza.
- ¿Eres el verdadero Sesshomaru?- exclamó Kagome con una ceja alzada. ¿Acaso ese sujeto relajado y algo hablador era el mismo Sesshomaru que ella conocía?
Al escuchar aquello, InuYasha saltó de su asiento y sacó a Colmillo de Acero, transformándola.
- Baja a Tessaiga – gruñó Sesshomaru recargándose en el sofá.- ¿Acaso quieres destruir mi casa?
- ¡Permiso!- gritó una suave voz femenina abriendo la puerta del salón y mirando en su interior.
Era una niña de no más de 5 años, con cabello negro y brillantes ojos dorados. Tenía el cabello recogido a un costado con un broche y portaba un vestido celeste.
- ¡Tío InuYasha! ¡Tía Kagome!- gritó emocionada al verlos.
Corrió hasta InuYasha que estaba de pie y con un salto impresionante para un humano, llegó al cuello del hanyou, que quedó congelado aún sin soltar su espada.
- Ella es InoSada, nuestra hija- explicó Rin conteniendo una carcajada.
- ¡Mamá! ¡Ellos saben quién soy!- exclamó InoSada ceñuda, luego miró a InuYasha quien la seguía mirando congelado.- ¿Olvidaste a tu sobrina favorita?
- Claro que no te olvidó – respondió Sesshomaru poniéndose de pie de inmediato.-Sólo que es un idiota.
Se acercó a ella y la tomó, sentándola en su brazo izquierdo. La chica se sujetó de su cuello y miró a InuYasha con los ojos vidriosos.
- ¿Qué te dijo mamá de entrar a las habitaciones sin tocar?- preguntó Rin buscando su mirada.
- Es que sentí a mis tíos y no pude evitar apurarme- respondió la niña con un puchero.
- De igual forma debes tocar, Ino- dijo Rin observándola desde el sofá con una sonrisa suave.
- Lo sé mamá, perdóname- dijo la niña aun mirando con tristeza a InuYasha.
Kagome e InuYasha miraban sorprendidos a Sesshomaru que con total delicadeza le arreglaba el vestido a su hija. La miko, reaccionando ante la situación le pegó un codazo a InuYasha para que reaccionara y se acercó a la niña con una sonrisa.
- Perdónanos Ino- dijo con suavidad- Es que teníamos que hablar con algo con tus padres primero, de inmediato iríamos a saludarte.
- ¿Es verdad eso?- preguntó la niña sacándose una lágrima que había escapado de sus ojos.
- Por supuesto pequeña- dijo Kagome con una sonrisa.
- ¿Y tío InuYasha me sigue queriendo más que a Youka?- preguntó Ino mirando al hanyou.
- ¿Youka?- repitió InuYasha confundido, provocando un sollozo en Ino.
Sesshomaru le lanzó una mirada que los hizo recordar sus primeros encuentros, ante la sed de sangre que expresaban.
- S-Sí - respondió finalmente InuYasha sin comprender nada.
La niña alzó los brazos con alegría y le dio un sonoro beso a su padre en la mejilla. Sesshomaru la bajó y la dejó correr hasta la salida, mientras ella gritaba que InuYasha la quería más que a Youka. Con un portazo desapareció en un segundo.
- Ino te adora- explicó Rin mientras el youkai volvía a sentarse junto a ella- Ella es tu sobrina favorita.
- Mhjm…- dijo Sesshomaru cruzándose de brazos.- Tonterías.
- ¿Qué dijiste?- exclamó InuYasha girándose hacia Sesshomaru.
- Abajo- suspiró la miko haciendo al hanyou caer al piso alfombrado.
InuYasha alzó el rostro justo para observar una sonrisa de satisfacción en su hermano.
- Maldito Sesshomaru- masculló poniéndose de pie con dificultad.
La puerta nuevamente se abrió y una mujer ingresó dejando una bandeja con galletas y té. Saludó a los invitados amablemente y se retiró del lugar.
- Así que tienes una hija- comentó InuYasha que ya había tomado asiento nuevamente.
- Bueno en realidad Ino es la más pequeña de todos- respondió Rin levemente sonrojada.
- Tenemos cinco hijos- precisó Sesshomaru tomando un trago de su taza de café amargo.
- ¡Cinco hijos!- gritó Kagome saltando de su lugar y dejando caer algunas de las exquisitas galletas que le habían llevado.
- Igual de gritona…- susurró Sesshomaru llevándose el pulgar y el indicie a su ceño.
- Sesshomaru…- advirtió Rin dejando su taza de té a un lado, mientras Kagome le mandó una mirada de odio- Será mejor que hablemos con los chicos como corresponde.- Al ver que Sesshomaru seguía concentrado en su café continuó- Bien, sabemos que vienen por información, pero deben tener claro que no podemos decir nada que perjudique o afecte de alguna forma el desarrollo de las cosas como han pasado hasta hoy.
InuYasha iba a reclamar algo, pero Kagome lo detuvo antes que pudiera iniciar una nueva discusión.
- Lo entendemos- asintió la miko.
- Bien, las cosas están así- comenzó Rin- Un demonio llamado Zettai Aku ha sido contactado por un sujeto en esta época y están planeando acabar con todos aquellos que se cruzan en su camino, pero creo que ya tenían una idea de todo esto.
- Cuéntanos algo nuevo- gruñó InuYasha.
Toda la situación era extraña para él. Rin y Sesshomaru juntos era algo esperable aunque verlos con esas ropas era algo que no podía aceptar totalmente. Pero esa postura bastante más amable de Sesshomaru… no podía creerlo. ¿Agradecerle por la conversación que tuvieron hace –para él- solo algunas horas, pero que para Sesshomaru fue hace 500 años? ¿Realmente agradecerle? ¿Lo recordaba después de tanto tiempo? Y no solo eso, sino que parecía incluso algo… amable. ¿Sonreírle a su hija? ¿Hablarle cariñosamente? Esto lo estaba mareando… ¿Podía alguien cambiar tanto?
- Se está preparando para atacarlos- continuó Rin con seriedad- A todo nuestro grupo en el pasado. Ya se enfrentaron a una de sus marionetas, ¿no es cierto?- tanto InuYasha como Kagome asintieron recordando a Ningyo- Bien, se viene una gran batalla y deben estar preparados. - remarcó Rin.- Ellos buscan tener el control total, quieren dominarlo todo. Al parecer aún no son lo suficientemente poderosos como para ir por otros países, por eso solo ha afectado a Japón, pero no sabemos cuánto tiempo durará esa suerte. En el pasado nunca supimos de ello y sus yos de este tiempo no han querido decir nada.
Al escuchar sobre ellos en esa época, ambos sintieron una fuerte emoción. Se miraron un segundo, ambos querían preguntar por cómo estaban, que había sucedido todo este tiempo, pero al mismo tiempo tenían miedo. ¿Y si lo que había pasado no era lo que esperaban?
- ¿Cuándo será?- preguntó Kagome con angustia intentando omitir los malos pensamientos que comenzaban a invadirla.
- Solo prepárense- dijo Sesshomaru dejando de lado su taza de café.- Necesitan estar con su guardia siempre alerta. Entrenen, pero no se sobre exijan. Necesitan estar siempre con energía.
- Maldita sea…- gruñó InuYasha pasando una mano por su cara molesto- Cuándo podremos tener una vida tranquila.
- Pronto- sonrió Rin confortablemente- No siempre habrá paz, pero… tendrán una vida tranquila.
- Sí… de hecho se extrañan las batallas- dijo Sesshomaru luego de un bostezo.
InuYasha centró su mirada en él. Sesshomaru estiró un brazo y lo pasó tras Rin, todo esto con una suave y pequeña sonrisa en su rostro. InuYasha ya no tenía su ceño fruncido, pero su rostro seguía mostrando su turbación. Kagome notó aquello y pensó en decir o hacer algo, pero Rin en ese momento la interrumpió.
- Kagome, ¿me acompañarías un momento al jardín?- dijo- Me gustaría mostrarte algo.
- Claro- asintió la miko poniéndose de pie.
Rin besó la mejilla de su esposo y se puso de pie, guiando a Kagome hacia una puerta lateral que daba a un jardín-
- Creo que necesitan unos minutos a solas- comentó Rin muy bajito luego de que se hubiesen alejado de la puerta.
- Ha sido muy impactante como es Sesshomaru ahora- comentó en el mismo tono Kagome mientras la seguía por el jardín.
- Bueno.. creo que no tiene nada de malo que te lo diga- comentó Rin con una sonrisa traviesa- pero hace ya bastantes años Sesshomaru e InuYasha son muy unidos, ¡pero que quede entre nosotras!
Kagome se llevó las manos a la boca, impresionada.
- ¿Café?- ofreció Sesshomaru mientras rellenaba su propia taza.
- Es demasiado amargo- gruñó InuYasha sacando la lengua con asco.
Sesshomaru solo hizo una mueca y se llevó la taza humeante a la boca, saboreando la cafeína.
- Quizás por eso te gusta tanto- molestó InuYasha con una media sonrisa.
- Tú me lo diste a probar y con la misma broma…- comentó Sesshomaru rodando los ojos- Tan poco ocurrente…
El hanyou abrió los ojos sorprendido. ¿Él le dio de probar café? Pero… ¿cómo?
- Qué es lo que te sucedió Sesshomaru, ¿eh?- preguntó InuYasha ceñudo, cruzándose de brazos.
Sesshomaru lo miró brevemente y luego de meditarlo un poco, se inclinó hacia adelante, apoyando sus brazos en sus rodillas.
- Rin- respondió sencillamente con una sonrisa- Me sucedió que conocí a Rin.
- ¡Ya regresaron!- exclamó la chica con una sonrisa, alzando los brazos para llamar la atención de la pareja, que venían acompañados del resto del grupo.
Sesshomaru notó que la miko y su medio hermano, se acercaban a ellos junto con el resto de sus amigos. Habían estado en un campo de flores, esperando que la miko llegara, pero honestamente el tiempo para el youkai pasó más rápido de lo que quería.
- Buenas tardes- saludó Kagome al llegar junto a ellos.
- ¿Qué tal todo, Kagome?- preguntó Rin emocionada.
La miko la observó callada unos segundos y luego observó a Sesshomaru. Una enorme sonrisa se dibujó en su rostro y sin poder evitarlo soltó un grito emocionado y se lanzó a abrazar a la chica, quien quedó algo sorprendida por la efusividad. Todos la miraron raro con excepción de InuYasha que se cubrió los ojos con una mano.
- ¿Qué sucede?- preguntó Rin sonriente, pero confundida.
- Nada, solo me hace feliz verte- sonrió Kagome intentando controlarse. Miró hacia atrás de la chica y saludó- A ti también cuñado.
- Mhmp- masculló el youkai girándose molesto.
- Bueno, ¿qué lograron averiguar?- preguntó Sango luego de que se hubiesen acomodado todos en un círculo.
En breves palabras, Kagome les explicó de Zettai Aku y de que pronto se verían enfrentados a él. Les advirtió que no confiaran en nadie fuera de su grupo y que se mantuvieran siempre alertas. Solo sabían que se enfrentaban a una alta energía maligna que quería dominar todo… Nada fuera de lo común. Las piedras –como se lo explicó Rin del futuro, mientras paseaban por su jardín- es el método que tienen para dominar las distintas especies, sin embargo solo en el último tiempo el cómplice del demonio ha logrado tener el poder suficiente para dominar a especies más fuertes. Sin embargo, no quiso hacer mención de sus propias figuras en el futuro, menos con un Sesshomaru escuchando toda la conversación a metros de distancia.
- Solo debemos esperar- concluyó Miroku con un asentimiento de cabeza.
- No tenemos otra alternativa- apoyó Kagome.
- Entonces, ese amigo que se presentó en su boda- comentó Sango- ¿Estaba siendo poseído?
- No entiendo que sacaría con todo aquello, pero sí… es lo que suponemos- afirmó Kagome con una mueca. El que usaran a su antiguo amigo para ello, la molestaba demasiado.
- No te preocupes, Kagome- comentó Shippo apuntándose a sí mismo con el pulgar- Yo no dejaré que te pase nada.
- Por eso me gustaría que fueras a la Academia de Zorros Mágicos, Shippo- comentó Kagome con una sonrisa maternal- Te necesito lo más poderoso posible.
- Pero… ¿Y si te ataca cuando no estoy?- Preguntó dudoso Shippo
- No lo hará, pero si quieres participar debes estar fuerte.- comentó Kagome intentando convencerlo.
- Tienes que estar en tu mejor momento enano- dijo InuYasha seriamente- Te marcharás mañana mismo.
Shippo iba a reprocharle, pero al ver la seriedad con que InuYasha lo miraba, optó por callar y obedecer. Necesitaban mantener a Shippo alejado del riesgo, y la mejor manera era que se fuera a entrenar: traía beneficios para el kitsuke y lo mantendría protegido.
- Debemos estar atentos y no arriesgarnos- comentó Kohaku, mientras movía su brazo herido.
Mientras el resto del grupo apoyaba la idea y daban ideas de como mantenerse seguros, Rin se acercó a Kohaku y comenzó a darle una pequeña terapia en su hombro, entregándole energía pura, la cual cada vez podía manejar mejor. La chica no se dio cuenta del ceño fruncido del youkai que apenas se percató del tacto, sintió la ira comenzar a nacer en él. Kohaku sintió un escalofrío en su espalda, pero se mantuvo estoico, pensando que poner celoso a Sesshomaru era una forma de que el muy idiota revelara finalmente sus sentimientos a Rin.
El resto del tiempo se dedicaron a planear formas de mantener una protección a la aldea y entrenar. Sesshomaru luego de que Rin dejara de dedicarle cuidados a ese mocoso, pronto se aburrió y se alejó del grupo, sin embargo se mantuvo cerca al ver que Rin no se movía al estar preocupada de dejar el plan totalmente listo para proteger a su familia.
Al terminar, todos se dirigieron a sus casas, excepto por Rin que se quedó con Sesshomaru. Ya estaba atardeciendo, pero en silencio se sentó junto a él.
- Me alegro que se quedara- dijo tímidamente.
Sesshomaru la miró con una ceja arqueada al notar que no lo tuteaba. Se acomodó contra el tronco del árbol y siguió en silencio.
- Mmmm…- masculló Rin tomando su cabello y jugando con él.
- ¿Qué sucede, Rin?- dijo Sesshomaru abriendo levemente los ojos.
La chica lo miró con los ojos brillantes y, levemente sonrojada. Se veía adorable.
- ¿Cuándo iremos a su casa, mi señor?- preguntó la chica mirándolo con la cabeza algo gacha. – No es que quiera dejar la aldea desprotegida, porque el joven Miroku y Sango s quedarán acá, pero creo que podríamos ayudar de otra forma ¿no cree? Podríamos ir a investigar…
Sesshomaru la miró por unos instantes, meditando sobre las opciones. El tenerla en el palacio le daría oportunidad de mantenerla protegida, alejada de todo riesgo.
- Nos marchamos mañana.
Sesshomaru se puso de pie y la miró desde su altura. Rin apretó los labios y luego con un grito dio un salto colgándose de su pecho, llena de felicidad. El youkai, sin expresión, la abrazó con uno solo de sus brazos y la atrajo hacia sí, deleitándose con su aroma.
**Youta: Luz de sol.
**InoSada: : Ino: Perro, Sada: pura.
Bien.. creo que primero debo repetir: NO ME ODIEN! DISCULPENMEEEEEE!
Antes que me crucifiquen, quiero que recuerden dos cosas: Estamos aún en época de paz y amor y segundo, hice lo imposible por subir antes, pero no pude. Por favor, escuchen mis argumentos:
Muchas ya deben saber que curso un Magister en mi carrera (Derecho) y este último trimestre ha sido por lo bajo: reventador. Mi promedio de dormir era d horas porque no me alcanzaba el tiempo para nada: ensayos, pruebas, presentaciones, inicio de tesis. Hasta mi novio lo sufrió, ya que cuando nos veíamos me dedicaba a dormir. Sí, profundamente.
Ahora lo subí, porque salí de "vacaciones" el 22 aproximadamente y pude terminarlo e hilar ideas. Y debo confesar algo... no sabía como continuarlo! Y hoy en la noche soñé con la historia y fue hermoso ajjaja ya sé lo que quiero y como así que quedará hermoso. Digo "vacaciones" porque tengo que prsentar avances de mi tesis, pero es mucho más relajado, al menos hasta marzo, así que pretendo escribir lo más que pueda este tiempo.
Creo que se merecían odas estas explicaciones por todo el tiempo que esperaron (excesivo, lo sé).
Ahora con lo de siempre:
Agradecimientos:
Guest: Gracias! Me ha costado un montón seguir con la personalidad de los personajes, pero me alehra saber que lo he estado logrando. Espero seguir viendote por acá, pero con tu nombre! ajjaja Saludos
Raquel Cisneros Taisho Okumura: Aquí puse algo más de los hermanos. Los amo! Espero encontrar la instancia para poder seguir formando esa relación. Gracias por comentar y leer!
pokemon666 : Amo pokemon jajaja eso es punto a parte xD No puse el título con esa idea, pero puede ser que me hayan influenciado, a final de cuentas me gusta mucho las canciones.
gaby: Hola! Aquí hay algo más de ellos! 3 Me gusta escribir de esa pareja, siento que es mucho el campo para hablar de ellos. Saludos gaby! Gracias por siempre leer y comentar! 3 Abrazos!
Scandra Garcia: Repetiré acá tu comentario para quienes no lo han leído: "Bien aburrida tu historia, puras babosadas..." Bien.. llegaste al capítulo nueve para decirmelo? jajaja okeeey, creo que tan aburrida no te pareció y bueno... gracias por comentar (?) Felices fiestas!
paty 2010 : Dos horas leer toooodoo? WOW! Jjajja eres la super lectora. Muchas gracias por tus palabras y espero que sigas leyendo y comentando!
Estefania: Primero que todo, creo que te mereces unas disculpas personales por la demora. De verdad hice todo mi esfuerzo, pero el cansancio mental que tenía hasta impedía que hilara bien las frases al hablar y lo más triste es que no exagero, de hecho ahora mi cuerpo me está pasando la cuenta por el estrés. Eso primero, lo segundo: Son una pareja hermosa! Se me ocurren tantas cosas de ellos, pero muchas no son coherentes con el fic y he tenido que desecharlas! Planeo que sigan apareciendo lo del futuro e incluso a Inu y Kagome jajaj. Con respecto a mi vida personal, por suerte a pesar del agotamiento, pude cumplir con todo satisfactoriamente. Ahora empiezo con mi tesis sobre el acoso sexual callejero y su penalización en mi país, con lo que estoy muy emocionada. Y mi familia? Pues ahí está loqueando como siempre, al igual que mi novio que ha sido uno de los que más me ha insistido con que actualice pronto o todas me matarán jajaja. Muchas gracias por todo Estefa! Y tú? que tal terminas el año?
serena tsukino chiba: Gracias por continuar leyendome! Espero que pases unas maravillosas fiestas! Muchos saludos!
setsuna17 : Gracias! Espero que también te haya gustado este.
nadaoriginal : ajjaja gracias primero que todo. Y sabes porque lo mesclo tanto? Porque siento qeu así le da más realismo. Cuando uno tiene un problema, a pesar de ello sigue viviendo la vida o no? Al menos eso es lo que pienso y por eso mesclo las cosas. Muchas gracias por tus palabras de ánimo! Saludos!
danita-inu: AJajja Espero que se venga pronto la confesión, aún no la tengo muy definida, pero sé que será hermosa, me empeñaré en eso. Muchos gracias por leer y comentar!
Natalia: En el próximo capítulo veremos quien puede ser el infiltrado.. o al menos descartar a alguien. Jajjaja Gracias por comentar y leer!
jossy-chan : Te imaginas los mato al final? O quedan separados? Chan - chan, todo puede pasar. Gracias por leer y comentar!
lucy dragneel taisho : Gracias! Este es más que nada un capítulo de transición así que pondré todo de mi para qu el otro haya más acción. Gracias por leer y comentar!
misel-kuchiki: Te recomedaron mi historia? WOOOOOWW eso me hace sentir demasiado bacán! (aforismo de mi país que significa "buenísimo, de otro nivel") ¿Quién fue? Me entró toda la curiosidad. Me alegro un montón que lo hayas pasado bien leyendolo. Gracias por leer y comentar!
misel-kuchiki: Feliz de leer tus comentarios! Te pasaste con tus palabras , no me sacan la sonrisa de la cara! Muchísimas gracias por todo! Espero qeu sigas leyendola y comentando!
Athena Taisho: Creí que ya era hora de que maduraran. O sea... ¡Imagina cuantos años tienen ambos y aún se comportan como niños! Jajjaj en fin... gracias por leer y comentar!
Jachagaco: Gracias bonita! Te pasaste! Espero tenerte aquí hasta el fin! 3 Me esfuerzo para que cada capítulo salga al menos decente. Espero que este haya cumplido con ese mínimo. Te prometo que el próximo capítul estará más que decente. Felices fiestas!
Tsuki: Gracias por tu paciencia! Es un don, que me gustaría tener ajajja. Este capítulo también es de transición, pero el próximo ya debe ponerse bueno ajajja Gracias por siempre reportarte! No importa si te demoras, el gusto es saber que estás leyendo :D
inubreneli: PERDOOOON! Me pasa con otras historias que leo, así que te entiendo. Te juro que hago lo que puedo, pero el estrés y cansancio me superan :( seguiré esforzándome!
N.I. 4ever: Veo que ya te ordenaste con lo que está pasando! Jajjajaj No puedo dejar los estudios :( es mi pasión.. quiero ayudar a la gente con su vida... o sino créeme que ya lo hubiera dejado ajajajjaja Gracias por tus palabras! Espero seguir leyéndote por aquí!
Yyyyy fin... JAjjaja felices fiestas chicas! Espero actualizar dentro de la otra semana, me pondré las pilas ocn esto ahora que tengo más tiempo. Muuuuuuuchas gracias por su pacienci y ánimo. Me sacan una sonrisa del tamaño del mundo! Que se cumplan todos sus deseos!
Saludos desde Chile!
