Capítulo 20
Cambios
Abrió los ojos, algo asustada. Se encontraba recostada en la cama de una habitación bellamente adornada, con ropa que no era la suya. Buscó a InuYasha con desesperación, encontrándolo justo a su lado, al parecer durmiendo plácidamente. Estaba sin la parte de arriba de su ropa y una venda cruzaba su estómago.
Se puso de pie con algo de dificultad, con los hechos recientes rondando por su cabeza. Había visto a sus yo del futuro. Respiró profundo mientras se encaminaba a la puerta. Necesitaba saber que había pasado y algo le decía que podía dejar a InuYasha solo de forma segura.
Al salir al pasillo y caminar unos minutos, reconoció la casa: era la de Sesshomaru y Rin. Escuchó unas voces a la distancia, por lo que se dirigió hacia allá con paso tambaleante. Abrió la puerta con cuidado, dejando las voces escapar hacia el pasillo. Rin del futuro estaba apoyada en un escritorio con una copa en su mano, mientras InuYasha del futuro reía mientras decía algo, junto a ella. Sesshomaru estaba de pie bebiendo de una taza de café con una suave risa, divertido de lo que decía el hanyou. Su yo del futuro, sentada en el sofá y con unas galletas en la mano se giró, dándose cuenta de su presencia.
- Pasa- le sonrió poniéndose de pie con una sonrisa.
Kagome entró con timidez, cerrando la puerta tras de sí.
- Perdón- se disculpó con una reverencia- No quise interrumpir.
- No te preocupes- comentó Rin- Esperábamos que despertaran.
- ¿Te sientes bien?- preguntó InuYasha del futuro acercándose a ella.
- Algo cansada solamente- respondió. Ese InuYasha se veía apenas unos 2 o tres años más viejo que su actual InuYasha, sin embargo, su mirada era mucho más madura- ¿Cómo está mi InuYasha?
- Awwww….- sonrió InuYasha del futuro tomando sus mejillas y estirándolas haciéndola sentir incómoda- Mi InuYasha. Eres una ternurita- terminó mirando a la Kagome del futuro sin soltar a la otra.
- Ya InuYasha,- se sonrojó la Kagome del futuro tomando las manos de su esposo y separándolo de su yo antiguo- Déjala en paz.- Se giró hacia su otro yo mientras InuYasha la tomaba de la cintura con una sonrisa ladeada- Está bien- le respondió finalmente a Kagome- Solo está durmiendo, con Rin les hicimos una terapia completa, por lo que solo quedó una pequeña herida en su costado que debería estar cerrándose ahora.
- Siéntate pequeña Kagome- sonrió Rin para identificarla- ¿quieres beber algo? ¿hambre?
- Estoy bien gracias- sonrió Kagome acomodándose en el sofá. Miró a su yo del futuro sentarse frente a ella junto a InuYasha, quien apoyó su mano en la rodilla de la mujer.- Si no hubiesen llegado ustedes, no estaríamos vivos.
- Tranquila- sonrió InuYasha- Es algo que no iba a pasar.
Se giró hacia su mujer y le dio un suave beso en la frente, sacándole una risa a la mujer, quien además apoyó su cabeza en su hombro.
Kagome se sintió avergonzada por lo desinhibido comportamiento del yo futuro de su esposo. Al parecer era mucho más confiado de sí mismo y se veían muy felices juntos. No pudo evitar que una suave sonrisa se plantara en su rostro, al fin estaba más tranquila.
- Esperaremos que el otro InuYasha despierte para conversar- dijo Sesshomaru apoyándose contra el escritorio junto a Rin- Aunque no creo que valga mucho la pena…
- Vamos Sessh- rio InuYasha moviendo las cejas- No hagas como si yo no te importara.
- No dije eso- respondió Sesshomaru ceñudo- Quise decir que no creo que él traiga mucho provecho a la conversación.
- Es necesario que esté presente- dijo Rin- No seas así.
- Es algo que por mucho que pasen los siglos no puede salir de la esencia de Sesshomaru-molestó InuYasha del futuro tomando de su vaso.- la amargura.
Sesshomaru le hizo un gesto de burla al hanyou, causando que éste estallara en carcajadas. La Kagome del presente miraba la situación anonadada: la relación de InuYasha y Sesshomaru era radicalmente distinta a lo que jamás hubiera imaginado. Una puntada de dolor punzó en su cabeza, obligándola a cerrar los ojos mientras se apretaba la sien.
- Es normal por el desgaste de energía que utilizaste en la batalla- comentó su yo del futuro mirándola con calma.- Luego irás desarrollando más tus poderes y no pasarás por esas molestias.
Kagome la miró y asintió sintiendo como el dolor comenzaba a desaparecer. No preguntó nada, sabía que no debía saber cómo lograría ello ni cuando, ya que eran cosas que debería averiguar en el futuro. Soltó un suspiro: jamás había pensado que podía pasar esa situación.
- Tranquila pequeña Kagome- comentó Rin con una sonrisa ladeada.- Verás que todo se irá aclaran—
- ¡KAGOME!
InuYasha del presente hacía acto de presencia en la estancia, abriendo las puertas de golpe y con las garras listas para atacar. Estaba completamente despeinado y con una expresión de terror. Encontró con la mirada a la Kagome de su tiempo y corrió hacia ella, quien se había puesto de pie por la impresión, y la abrazó con fuerza. Kagome sintió su respiración golpear su cuello como si hubiera estado resistiendo la respiración por mucho tiempo y ahora se le tuviese permitido tomar oxígeno. La miko lo apretó contra sí intentando transmitirle algún conforte.
- Tú también eras una ternurita- susurró Kagome del futuro a su correspondiente esposo de tal forma que solo él lo escuchara, haciéndolo sonrojar de sobremanera.
- ¡¿Dónde te metiste mujer?!- gritó de pronto InuYasha del presente tomando a su Kagome de los brazos y alejándola de su cuerpo- ¿Sabes el susto que me diste?
- Estaba con ellos InuYasha- respondió Kagome colocando una mano en su pecho y señalando a los otros presentes.
El hanyou recién parecía percatarse de sus presencias, colocándose al lado de su mujer y mirándolos, para luego fruncir el ceño y apuntar a su figura futura.
- ¿Por qué demonios te demoraste en llegar?- gruñó causando una mueca en todos- ¡Sabías lo que iba a pasar y expusiste a Kagome, idiota!
- Sí que era impulsivo- suspiró InuYasha del futuro. Pasó su mano libre por su cabello haciendo que su larga coleta se meciera.- Ahora entiendo por qué me enviabas tanto al piso.
- La batalla era algo que debía pasar- explicó Kagome del futuro mirando a su yo del pasado significativamente.
La chica asintió entendiendo a qué se refería su versión futura.
- Lo entendemos- confirmó la chica obligando a su InuYasha a retroceder, quien no pudo evitar mirarla ceñudo.
- No creo que él lo entienda- se burló Sesshomaru con una sonrisa ladeada.
- ¡Maldito hijo de pe—
- ¡Abajo!- gritó Kagome del presente evitando que su esposo se lanzara contra el youkai. – Discúlpenlo, está alterado por el peligro que pasamos.
- No lo excuses- dijo Rin- Sabemos bien como era ese InuYasha, a veces aún lo es.
- ¡Keh! Bueno, bueno- exclamó el InuYasha del futuro molesto- ¿Vamos a hablar o no?
Tanto Kagome como InuYasha del presente se acomodaron en un sofá y esperaron a que las versiones futuras hablaran. Finalmente Kagome del futuro fue la primera en iniciar la plática.
- La batalla será difícil- dijo la miko adulta con seriedad- E incluso aunque nosotros estemos aquí, frente a ustedes, la historia puede cambiar y nosotros desaparecer, es por ello que debemos ser cuidadosos y no intervenir más de lo que corresponda.
- Por ello no podemos decirles quien es el culpable por mucho que ahora me den ganas de ir a darle su merecido - gruñó InuYasha del futuro apretando el puño enojado.
- Lo entendemos- repitió como mantra Kagome del presente, algo frustrada.
No podía pedir más, lo sabía. Por mucho que quisiera saber cómo acabaría todo y qué es lo que debían hacer para proteger a todos sus seres queridos, solo tendrían que esperar.
- ¿Pero qué hacen acá entonces?- masculló InuYasha del presente.
- Negocios- respondió con simpleza InuYasha del futuro recargando su espalda en el sofá con pereza.
El joven InuYasha miró a su versión futura confundido. Le costaba reconocerse en esa persona. Parecía más relajado y confiando de sí mismo, hasta su misma postura corporal era distinta. De cierta forma se veía como si fuese dueño del lugar.
- ¿Cómo lo hacen para vivir?- preguntó Kagome curiosa.
- Tenemos varias inversiones y negocios- respondió Sesshomaru- Vamos cambiando la identidad conforme pasen los años gracias a nuestros contactos políticos, así no hay sospechas.
- Sesshomaru se hace cargo del Reino del Oeste, y yo del Este- explicó InuYasha del futuro.- Ahora nos estamos quedando en Estados Unidos, pero tenemos que reunirnos con unos inversionistas, por eso regresamos por un periodo. Además así vemos a la familia también.
La palabra familia resonó en los labios de InuYasha. ¿A quién precisamente se refería? ¿Solo a Sesshomaru, Rin y los hijos de ambos –ya que al parecer se llevaban muy bien- o se refería a alguien más?
- ¿No han tenido problemas, entonces?- preguntó Kagome sorprendida.
- Nada que no hayamos podido manejar- comentó Sesshomaru mirando algo molesto a InuYasha.
- ¡Ya te pedí disculpas por eso!- exclamó el hanyou alzando los brazos- ¿Puedes olvidarlo?
- Es difícil olvidar como teníamos a todo el mundo pendiente del milagroso superhombre que lanzó a un caballo contra una persona y luego los tomó a ambos y los lanzó por los aires- gruñó Sesshomaru recordando lo difícil que fue mover a sus influencias para que la gente olvidara eso.
- Estaban coqueteando con Izayoi- gruñó InuYasha del futuro cruzándose de brazos- Y el inútil de Zenryoku*no estaba para cuidarla. Y estará casada y todo lo que quieras, pero sigue siendo mi hija.
- O cuando entraste al edificio que se incendiaba para rescatar a una familia entera- dijo ceñudo Sesshomaru- Y eso fue solo hace unos cien años.
- ¿Y tú?- gruñó InuYasha apuntándolo- En plenas olimpiadas, detuviste el pilar del estadio que se estaba cayendo encima de la gente a punto de matarla ¡Llena de cámaras!
Rin y Kagome del futuro soltaron una risotada por ambos hermanos que ahora se miraban echando chispas, pero InuYasha y Kagome del presente estaban congelados. Aun escuchaban la palabra "hija" de la boca del otro InuYasha y se repetía como eco en sus oídos. Se miraron brevemente y vieron el sonrojo en la cara del otro mesclado con la cara de sorpresa. Los otros se dieron cuenta de su situación y soltaron una nueva risotada.
- ¡Ay! ¡Por favor! – exclamó InuYasha del futuro con una sonrisa malvada- Recuerdo perfectamente como lo pasé cuando recién nos casamos- dijo moviendo las cejas sugestivamente- No van a creer que en quinientos años no hay resultado de eso, menos sabiendo lo entusiasta que es Kagome.
- ¡InuYasha!- exclamó Kagome del futuro completamente avergonzada, golpeándolo en el brazo.- El collar de cuentas sigue en ti, ¡no lo olvides!
- Tienen once hijos- dijo Sesshomaru disfrutando de lo avergonzado que se veía su hermano del pasado.
- ¡ONCE HIJOS!- gritó Kagome del presente poniéndose de pie impactada. Sentía que se desmayaría en cualquier momento.
- En quinientos años- puntualizó Kagome del futuro intentando que no se notara lo avergonzada que estaba.
- Once hijos…- susurró InuYasha que miraba un punto fijo.
Y él que estaba temiendo por tener un hijo y su futuro, y resulta que tendrá once. ¡Once! ¿Será un buen padre? La hija de la que escuchó se llamaba Izayoi, como su madre, ¿cierto? ¿Y estaba casada? ¿Qué idiota se atrevería a tocar a su hija? ¿Y sus otros hijos? Sintió cómo un tic comenzaba a sentirse en su ceja, creía que en cualquier momento colapsaría.
Kagome no estaba mejor, pero logró calmarse y enfocarse en que tenía un problema mucho más grande por delante. Iba a hacer una pregunta sobre su nuevo enemigo cuando un olor extraño la hizo detenerse.
- ¡Le dije a Izumi* y a Shippo que nos esperaran en Inglaterra!- exclamó molesto el InuYasha del futuro poniéndose de pie.
- Deben estar preocupados- dijo su esposa correspondiente con gesto preocupado, poniéndose de pie para encaminarse a la salida- Aunque Izumi no debería viajar en su estado.
- Deberías criar mejor a tus hijos- dijo con una sonrisa burlona Sesshomaru.
- ¡Papá, papá!- gritó InoSada entrando de golpe en la estancia- ¡Shippo está aquí!
La pequeña dio un enorme salto sobre su padre sacándole el aire y luego le tiró del cabello para que se levantara.
- ¡Vamos, vamos!- gritó la niña emocionada haciendo que Sesshomaru caminara cabizbajo porque tiraba de su cabello.
- Mira quien lo dice- se rio InuYasha del futuro al ver a su hermano tan sometido.
- Ino es la menor- intentó justificar Rin con una sonrisa nerviosa- Ha sido más permisivo con ella.
Los cinco salieron de la habitación, siendo seguidos por la miko y el hanyou del presente, que estaban completamente confundidos, sin asimilar toda la información que estaban recibiendo. Se quedaron en la puerta que conectaba la estancia donde se encontraban con el vestíbulo, solo observando. ¿Shippo estaba allí? ¿Dónde estaba? ¿Y quien era ese joven alto y guapo, de cabellos castaños que usaba ropa informal y que entraba al vestíbulo de la mano con una chica de largo cabello plateado con puntas negras y unos brillantes ojos dorados, luciendo además una enorme barriga?.
- ¡Shippo! Te dije que nos esperaran en Londres- recriminó InuYasha del futuro mientras se acercaba a ellos.
- ¡Shippo, Shippo!- gritaba InoSada desde los brazos de su padre.
- Lo siento InuYasha, pero ya sabes cómo es tu hija, no le puedes decir que no- sonrió el joven acercándose a Kagome y besándole la mejilla en modo de saludo, para luego girarse a InoSada- ¡Mira que grande estás!- la tomó en brazos y saludó con un apretón de manos a Sesshomaru quien finalmente pudo arreglarse el cabello.
- No me digas nada papá- exclamó la chica peliplateada. Se giró hacia Rin y le dio un difícil abrazo por su panza- Estás preciosa tía- sonrió recibiendo un beso en la mejilla, luego se giró dirigiéndose a InuYasha del futuro- Quería venir a Japón a tener al cachorro, te lo dije del principio. Tía Sango ya viene en camino.
¿Acaso escucharon bien? InuYasha y Kagome del presente se miraron buscando alguna respuesta. ¿Cómo Sango seguía viva luego de tantos siglos? ¿Estaría Miroku con ella?
- Izumi- sonrió Kagome del futuro besando a la peliplateada en la frente con ternura- Que bueno que llegaron bien.
- ¡Cómo se lo celebras!- exclamó InuYasha del futuro cruzándose de brazos molesto.
- Todos hemos nacido en Japón, no quería que fuese distinto esta vez- respondió la chica quien en ese momento se dirigía a saludar a Sesshomaru- Hola tío- sonrió recibiendo un revoltijo de cabello por parte del youkai, causándole risas a la chica.
- Estás enorme- sonrió Sesshomaru notando la dimensión de la panza- Los gemelos no te darán descanso.
- Shippo está acostumbrado a eso- sonrió Izumi girando hacia el zorro mágico que alzaba por sobre su cabeza a InoSada que reía divertida- Trató con mis hermanos muchos siglos.
- ¿Acaso mi opinión no importa?- gruñó InuYasha del futuro.
- Es fundamental para mí, papá- sonrió Izumi acercándose a él y obligándolo a descruzar los brazos para así tomarle las manos- Pero también importa la mía.- le dijo besándolo en la mejilla.
El hanyou terminó por suspirar y atraer a su pecho a su hija, quien se aferró a él con gusto. De pronto bajó su oído hasta la barriga de su hija.
- ¿Cómo están mis nietos?- preguntó con voz enternecida.
- Revoltosos, ¡Mira cómo se mueven al escuchar tu voz!- exclamó Izumi al sentir cómo sus hijos se movían dentro de ella.
Emocionado InuYasha adulto colocó su mano en la barriga de su hija.
- ¡Serán unos campeones!- rio emocionado.- Aunque tengan genes de zorro, serán unos campeones como su abuelo.
- Perro idiota- masculló Shippo a suegro.
- Te crie mocoso- dijo InuYasha con la sonrisa ladeada intentando ocultar su molestia- Me debes respeto.
- ¿Cuándo comemos?- preguntó Shippo con una sonrisa bajando a InoSada e ignorando a InuYasha para ir con Izumi.
- ¡Ay, Shippo! Siempre pensando en comida- rio Izumi dándole un corto beso en los labios, mientras InuYasha del futuro apretaba el puño molesto.
- ¿ESE ES SHIPPO? ¿ELLA ES MI HIJA? ENTONCES, ¿QUÉ DEMONIOS HACE BESÁNDOLA?- gritó InuYasha del presente haciéndose notar finalmente.- ¿Y SI ES ÉL, DONDE MIERDA ESTÁ SU MALDITA COLA?
Todo el grupo se giró hacia ellos, notando como Kagome, con la boca abierta, sujetaba a InuYasha por su haori.
- ¡DOS TÍOS INUYASHA Y DOS TIAS KAGOME!- gritó InoSada emocionada, dando saltitos entre todos los adultos, no entendiendo la conmoción que la pareja del presente sentía.
Cinco días habían pasado desde que Sesshomaru se había marchado a la aldea y ella sentía su ausencia más que nunca. Jaken le había explicado que ella debía aprender por orden del youkai, sobre historia, matemáticas, arte y caligrafía, además de cómo administrar el Palacio- cosa que momentáneamente lo estaba haciendo Jaken- por lo que tenía sus días ocupados con clases dictadas por distintos youkais.
Los sirvientes en el lugar a penas le dirigían la mirada, para qué hablar de alguna palabra, por lo estaba completamente desolada. Sin embargo, ese día se levantó con un ánimo distinto. Había tenido un bello sueño donde veía a la anciana Kaede diciéndole que debía mostrar quien era, de forma muy similar a como se lo había dicho la última vez que se vieron. Por lo que esa mañana, besó el collar que la anciana le regaló, se puso su traje de exterminadora y luego de un rápido desayuno- donde comió completamente sola- se dirigió a lo que ella sabía eran los campos de entrenamiento.
No había tenido noticia de Sesshomaru y eso la inquietaba. No temía por el youkai, sino por lo que debe haber enfrentado esa aldea para que él se demorase tanto. Estaba perdida en sus pensamientos cuando Jaken la encontró bajando las escaleras.
- ¿A dónde crees que vas?- exclamó Jaken al verla salir del Palacio- Tenemos trabajo por hacer.
- Hoy no, señor Jaken- exclamó la chica sin dejar de bajar los escalones- Hoy entrenaré.
- Pero el amo dijo que—
- Que también debía entrenar- interrumpió Rin girándose hacia él y mirándolo fijamente.- Y eso es lo que haré.
Jaken se quedó de pie, sin saber qué responderle. Por un momento sintió un escalofrío por su espalda. Su voz sonó de la misma forma en que su amo ordenaba.
La chica apuró el paso hacia donde veía estaban reunidos un gran grupo de youkais entrenando. Una buena parte del batallón se había marchado con Sesshomaru, quedando los más jóvenes y menos experimentados – de los cuales, el menor no debería tener menos de cientos de años pareciendo de quince- a cargo de unos pocos oficiales, fuertes hombres, muchos ya con fuertes rasgos de la edad cruzando por sus arrugas, pero todos igual de intimidantes.
Al llegar al lugar, un pequeño grupo de guerreros estaban en formación mirando al frente. Su oficial a cargo estaba girado hacia ella, al parecer esperándola. Era un hombre anciano, pero de aspecto vigoroso que portaba una sencilla armadura color azul. Su cabello era dorado y lo llevaba largo como era la costumbre Ino youkai, recogido en una trenza.
- Sentí su presencia, señorita Rin- dijo el demonio haciendo una reverencia.
- Ah… bueno, disculpen- masculló la chica algo avergonzada y nerviosa por estar en esa situación.
No sabía que se encontraría con el batallón esperándola. En realidad solo esperaba mirar un poco y luego ocupar un pedazo del campo de entrenamiento y ahora no sabía bien qué decir. El demonio la miraba pacientemente, pero no logró darle tranquilidad a la chica.
- No se preocupe, ¿En qué puedo servirle?- preguntó instándola a hablar.
- Esto… yo venía a entrenar, pero no quería interrumpirlos.- se excusó la chica con una pequeña reverencia- Si no le molesta, ocuparé un pequeño sector del campo- preguntó mirando a sus costados- El que no interfiera con sus propios ejercicios.
- ¡Combate libre!- exclamó el youkai girándose hacia su joven batallón, el cual de inmediato se dividió en grupos por el campo y comenzaron a luchar. Luego se giró hacia ella y la instó a seguirlo.
Caminaron hacia un costado del campo donde sobre un muro estaban colocados unos blancos, al parecer de arco y flecha. No era un espacio muy amplio y estaba en el lado más cercano al castillo, pero era suficiente para ella.
- ¿Le satisface este lugar?-preguntó el youkai.
- Muchas gracias, señor…
- Kinshu*- respondió el anciano youkai- Soy general del Amo Sesshomaru, así como lo fui de su padre.
- Se lo agradezco general Kinshu- reverenció Rin con una sonrisa.
- Si necesita algo, no dude en pedírmelo- dijo Kinshu con una sonrisa amable y un asentimiento de cabeza en forma de reverencia.- Estoy a su servicio.
- No se preocupe por mí- dijo Rin avergonzada.
El youkai le sonrió con tibieza y se alejó de ella, camino hacia sus hombres. Rin agradeció internamente conocer finalmente a alguien que la mirara bien en ese lugar, ya que ni siquiera Yukiko, quien era con más tenía trato –aparte de Jaken- lo hacía. Incluso parecía un fantasma cuando se dirigía a ella, sin jamás mostrar alguna emoción.
- ¡Bien!-exclamó para sí emocionada.
Se amarró el cabello en una larga trenza y se vendó sus manos. Comenzó con algo suave, corrió durante unos minutos para calentar su cuerpo y luego realizó ejercicios para estirar sus músculos y tendones. Ya con su cuerpo preparado, se hizo de sus Sais y comenzó a dar golpes al aire. Hace tiempo que no practicaba por lo que volvió a sentir el peso de sus armas, sintiendo como el viento se cortaba por su filo, y como aquel acero parecía ser parte de ella.
Al cabo de una hora se detuvo y buscó algo a qué atacar, encontrando a un costado de los blancos de arquería unos armazones de madera con forma de persona, que supuso que los guerreros utilizaban para practicar. Lo intentó mover, pero su peso era mucho más de lo que creía. Lo empujó con todas sus fuerzas, pero no se movió más que unos centímetros. Sintió la mirada de una serie de youkais caía sobre ella, sintiendo como sus mejillas se calentaban por la vergüenza. No quiso mirar hacia el lugar donde ellos estaban, con sus sentidos ya podía identificar que era un gran grupo.
Deben estar pensando que soy una inútil, pensó molesta escuchando unas risitas al ver sus intentos de mover el armazón. Por lo que decidida a no permitir que la vieran en menos, observó a su alrededor y tomó unas cuerdas que unían algunos armazones, amarrándolas en el que quería mover. Ya bien asegurada, tiró la cuerda por sobre el árbol que estaba a su lado y con toda la fuerza que pudo, tiró de ella, logrando levantar unos centímetros al armazón. De inmediato, afianzó la cuerda que sostenía con un nudo al árbol.
Sintió los murmullos de los youkais a su espalda, pero ella continuó con su plan. Se acercó al armazón y lo empujó logrando que se balanceara. Cuando ya alcanzó la fuerza que quería y la distancia suficiente, se apresuró en cortar la cuerda, haciendo que el armazón cayera con fuerza, callando las risas y murmullos de los youkai. El armazón cayó de pie –luego de balancearse peligrosamente sobre su eje- en el lugar que Rin quería y le permitía entrenar.
Aún sin dirigirle mirada al grupo youkai se sacudió las manos satisfecha y se acercó al armazón. Tomó sus Sais y comenzó a atacarlo, en base a los movimientos que Kagome y Sango le habían enseñado.
- Es rápida- comentó Kinshu observando los movimientos de la chica.- Y muy inteligente.
Sesshomaru solo asintió. Hace pocos instantes había regresado de la aldea y de inmediato sintió la presencia de Rin en los campos de entrenamiento. Se quedó a una distancia prudente, para observarla mientras elongaba. Había disminuido tanto su presencia que ninguno de los soldados se había percatado de él, pero Kinshu no era como los demás soldados, él lo encontró a los pocos minutos, descubriéndolo con la mirada embelesada en la chica. Su corazón latía rápido y por la mirada divertida del general, supuso que lo había escuchado. Observó a la chica mover el armazón y no pudo menos que sentirse orgulloso.
- Pero no entiendo porque no me buscó para ayudarla a mover el tótem, le dije que podía ayudarla en lo que necesitase- comentó Kinshu.
- Porque ella puede sola- respondió Sesshomaru con un tono distinto.
Kinshu lo miró detenidamente, mientras Sesshomaru continuaba observando a la chica fijamente. Notó como los ojos de Sesshomaru eran distintos, el frío de su semblante cambiaba cuando observaba a la humana.
- Quiero que la entrenes, Kinshu- ordenó Sesshomaru sin mirarlo.
Kinshu no respondió de inmediato. Observó a Rin y a sus movimientos. La chica tenía un potencial increíble, su velocidad era muy alta para ser solo una humana, podría enseñarle muchas cosas y sabía que ella le respondería de forma óptima.
- Cómo ordene mi señor- respondió Kinshu con una pequeña reverencia de su cabeza.- Pero no puedo evitar preguntarle ¿Por qué tiene tal interés en la humana?
Sesshomaru arrugó el ceño y se giró, dándole la espalda a la figura de Rin.
- No puedo permitir que no sepa defenderse- respondió con simpleza.
- ¿Y las clases que está tomando? Pareciera que quieres prepararla para ser Señora del Palacio- comentó Kinshu divertido.
Sesshomaru lo miró de reojo con el ceño fruncido e inició su marcha de regreso al castillo. Kinshu sonrió con calma mirando nuevamente a la humana. Todos en el Palacio sabían que algo había pasado con el youkai: un día hace pocos años, llegó decretando que nadie volvería a atacar humanos, que los cocineros deberán aprender a utilizar productos que los humanos consumían y los hanyous ahora serían admitidos en su ejército. Algo había pasado con Sesshomaru que le hizo cambiar su comportamiento cruel y despiadado, pero nadie sabía qué había sido.
Kenshu se acercó a la humana con una sonrisa en sus labios, ahora sabía qué le había pasado, o mejor dicho, quien le había pasado.
Luego de varias horas y con el cuerpo entumecido por el fuerte entrenamiento a la que la había sometido Kenshu, Rin tomó un largo baño para relajar sus adoloridos músculos. Estaba realmente contenta, había aprendido mucho y Kenshu le había dicho que entrenarían todas las mañanas unas horas. Se puso su yukata para dormir y caminó hasta su balcón recibiendo el frío aire en sus cabellos. Sesshomaru no había dado muestras de presencia y nadie le había dado noticias de él.
- Sesshomaru, ¿Cuándo llegarás?- suspiró al aire apoyándose en el balcón.
El youkai, en el marco de su propio balcón escuchó la pregunta de su protegida y sintió su corazón latir con demasiada fuerza. ¿Por qué lo llamaba? ¿Acaso… acaso sentiría algo por él?
- Señorita Rin- escuchó que Yukiko entraba en la habitación de la chica- Vine para ayudarla a acostarse.
- No se preocupe Yukiko, puedo hacerlo sola- respondió la voz de Rin desde el balcón.
- Se enfermará si se queda allí- comentó la youkai con seriedad.
- No te preocupes- repitió la voz de Rin- Pronto entraré.
- Si se enferma el amo Sesshomaru me matará- dijo la youkai con tensión en su voz.
- Jamás haría tal cosa- dijo Rin soltando una risa.
- La orden que el amo me entregó es cuidarla- comentó Yukiko con voz más potente, al parecer estaba en el balcón junto a la chica.- Debe obedecer.
- Y lo haces- respondió la voz de Rin con algo de seriedad.
- Los humanos son muy débiles- insistió la youkai.
- No tanto como los youkais creen- sonrió Rin.
Sesshomaru solo escuchó unos pasos al estar escondido, por lo que no vio como Rin tomaba las manos de Yukiko y le sonreía con calidad.
- Gracias por preocuparte, Yukiko- le dijo con alegría.- Pareces muy cansada, por favor, preocúpate de ti.
La youkai por primera vez desde que esa humana llegó, sintió una calidez en su pecho, muy distinta al rechazo que le causaba constantemente. La youkai zorro solo reaccionó a asentir en silencio. Hizo una pequeña reverencia y se marchó, con una forma de ver a la humana algo distinta.
Rin, ajena a todo este pensamiento, se volvió para apreciar la bella noche estrellada estirando los brazos con pereza.
- Yukiko tiene razón, te puedes enfermar.
La chica se giró hacia su costado encontrando a Sesshomaru de pie, usando una yukata negra. Era primera vez que lo veía con otra ropa y no pudo evitar sonrojarse al verlo tan guapo.
- ¿Cuándo llegaste?- le preguntó con una enorme sonrisa acercándose a él intentando que no se diera cuenta de su sonrojo.
- Cuando entrenabas- respondió con sus ojos fijos en ella. Le fascinaba que le sonriese de ese modo.
- Me hubieras avisado- masculló la chica con un tono de regaño.
- No quise interrumpirte- respondió el youkai no pudiendo evitar pasar los ojos por las piernas desnudas de la chica.
- Estaba preocupada, debiste hacerlo- gruñó la chica cruzándose de brazos sin darse cuenta de la mirada del hombre.
- ¿Te preocupé?- preguntó Sesshomaru dando un paso hacia ella.
Rin no pudo evitar sentirse nerviosa ante la cercanía del youkai. Quiso dar un paso atrás, pero lo evitó, bajando sus manos y apretando su yukata con sus manos.
- Sabes que sí- susurró dando una rápida mirada a los ojos del youkai y bajando de inmediato su rostro.- Sabía que estabas bien, pero pasé muchos días sin tener noticias de ti.
Sesshomaru la miraba fijamente de una forma que le recordaba el último día en que se vieron antes de que él tuviese que marcharse a la aldea. Era una forma tan intensa, que sentía su cuerpo paralizado. Por su parte el youkai lejos de sentirse ofendido por la preocupación de chica ante la posible duda de su poder, se sintió confortado notando como el calor en su pecho aumentaba con fuerza. El saber que le importaba a alguien de esa forma era algo que nunca le importó, pero que ahora lo consideraba un hermoso tesoro.
- Estuve estudiando y entrenando- comentó la chica mirando hacia la estrellada noche, intentando calmar sus nervios.- No me es muy fácil, pero me estoy esforzando.
Sesshomaru asintió aún sin quitarle la mirada de encima. Ella en cualquier momento colapsaría de nervios.
- Y en el entrenamiento me ayudó el General Kinshu- siguió hablando al ver que nada lograba calmarla.- Dijo que me ayudaría cada día.
Sesshomaru volvió a asentir al tiempo que daba un paso más hacia ella. Estaban tan cerca, que si Rin daba un paso, chocaría contra su pecho. Sesshomaru, sintiendo su corazón latir con fuerza como solo Rin lo lograba, alzó un brazo y acomodó un mechón de cabello de la chica tras su oreja. Rin lo miró con timidez sin saber bien qué hacer.
- Confío en que cumplirás con tus lecciones- susurró Sesshomaru.
Rin sintió un escalofrío al escucharlo. Sesshomaru jamás le había susurrado. La mano del youkai pasó desde su cabello hasta su mentón obligándola a mirarlo a los ojos. Su toque era con tal suavidad que creyó que se desmayaría en cualquier momento. Su corazón latía con demasiada velocidad y en su mente solo estaban aquellos ojos dorados.
El youkai la observó unos instantes, notando su mirada brillante sobre él. ¿Ella lo querría de la misma forma que él lo hacía? No quería que se sintiese obligada o comprometida con él y por ello hiciese cosas que ella no deseaba.
- Rin- dijo con seguridad.
- ¿Sesshomaru?- susurró la chica perdida en él.
- Sabes que eres libre, ¿cierto?- dijo acercando su rostro al de ella.
- Sí…
- Sabes que puedes hacer lo quieras y no tienes ninguna obligación conmigo, ¿cierto?- preguntó nuevamente el youkai a escasos centímetros de ella.
- Sí…
- Entonces- susurró el youkai sintiendo el aliento de la chica contra su rostro- Si no quieres hacer esto, dímelo.- su voz sonó con un nudo en su garganta. Sí, el gran Sesshomaru estaba muerto de miedo.
- ¿Hacer qué?- susurró la chica no entendiendo a qué se refería.
Sesshomaru no habló más, simplemente cerró la distancia entre ambos y la besó. Rin observó cómo los ojos del youkai se cerraban ante el toque y ella no pudo evitar hacer lo mismo. Los labios del youkai eran tibios, suaves y delicados. ¡Cuántas veces soñó con eso! ¡Sesshomaru la estaba besando!
Sintió las mano del youkai cubrir su mejilla al tiempo que se alejaba de ella. El youkai la miraba fijamente y ella sintió como si su alma flotara en un sueño. Se quedó inmóvil notando la gran altura del youkai y su imponente figura.
- Sesshomaru…- susurró Rin llevando una mano a sus labios.
Éste solo la miró con los puños apretados y su corazón latiendo por mil. ¿Qué estaría pensando? La chica no parecía dispuesta a darle alguna señal de que si le había molestado o no su atrevimiento. Se volteó dispuesto a marcharse de un salto lo más lejos posible de Rin, pero antes de poder moverse sintió como la manga de su yukata era sujetada. Giró su rostro y observó como la pequeña mano de Rin lo había detenido. Se giró completamente y observó el sonrojo que cruzaba el rostro de la humana.
Acaso… ¿ella sentiría algo por él?
La duda quedó respondida cuando de un salto, Rin se colgó del cuello del youkai uniendo nuevamente sus labios. Con el corazón emocionado, Sesshomaru la abrazó con fuerza manteniéndola alzada contra él por unos segundos. Sus labios comenzaron a moverse contra los de la chica, que con torpeza comenzó a seguirlo. Era el mejor sabor que había probado alguna vez en su vida. Sintió el corazón de Rin latir con la misma fiereza que el suyo. La bajó lentamente, pero no detuvo su beso, debiendo curvar su espalada para no separarse. La sujetó con firmeza de la cintura, sintiendo una emoción tan grande que era imposible de describir.
Ahora entendía a su hermano, cuando le dijo que el amor no era posible de explicar con palabras.
Diccionario:
Zenryoku: Fuerza en japonés.
Izumi: Manantial o fuente. Lo elegí por un motivo en especial, una aventura de Kagome e InuYasha respecto a su hija, que quizás en otra ocasión comente. Díganme que opinan.
Kinchu: Templanza, en japonés.
Charáaaaan! Algo más corto de lo acostumbrado, pero no quise que siguieran esperando. Cómo ya saben mis obligaciones me consumen, pero no podía evitar querer publicar rápido este avance.
Sesshomaru al fin se atrevió! Se entendió? Quedó bien? Y que tal lo de Shippo y los hijos de Inu y Kagome del presente? Quedó claro? Esos son los miedos de este capítulo que no tuve mucho tiempo de revisar. Espero lo hayan disfrutado, porque personalmente fue una maravillosa distracción de mis obligaciones jajaja.
No sé si todas saben, pero hay dos historias más vinculadas a esta. Son don oneshot breves, pero que ayudan a entender un poco el pasado de Inu y Kagome en su periodo separados. Una se llama "A la distancia" y la otra "Resolución". Si no las han leído espero se pasen por allí y la disfruteny comenten.
Agradecimientos
Samura G: Aquí está la respuesta a tu pregunta! Lentamente iré haciendo mención y presencia de todos los hijos de ambas parejas. Espero que no te haya confundido con todo lo de presente y futuro. Muchas gracias por leer y comentar!.
andreb1401: Muchas gracias! Espero que también hayas disfrutado de este capítulo! Saludos!
serena tsukino chiba: Gracias como siempre! Espero que este cap también te haya gustado! Muchos besos.
Serena Sailor Moon: Tarán! se besaron! jajajajajaj espero que te haya dejado satisfecha. Gracias por leer y comentar!
anonimo: Te juro que hago todo lo que puedo, pero a veces simplemente mi cabeza no da. Gracias por leer y comentar!
la chica mistero : Amé tus opiniones! Gracias por reencontrar la hisotria y por esos halagos. ¿La mejor historia? Wow! Muchas gracias, pero aún siento que me falta mucho por mejorar. Por eso me esfuerzo cada vez que escribo y me alegro que sea bien recibido. Gracias por leer y comentar!
ScarletSide: Gracias por tus ánimos, me estoy esforzando y solo espero que todo me resulte bien. Espero que hayas disfrutado de este capítulo y me sigas diciendo que tal te parece todo! Gracias!
paty 2010: Cuánto me alegro que lo hayas disfrutado! Espero que este capítulo también te haya gustado! Gracias por leer y comentar.
nadaoriginal: Te juro que la vi (la gringa y la japonesa) pero no lo recordé al momento de buscar el nombre para la hija de esos loquillos. Ahora de las clases de Rin, creo que di a explicar un poco para qué son, espero que satisfaga con todas las expectativas. Lo de la teoría de Volver al Futuro... colapsé un poco con tu explicación jajajajajaj Me alegro que te haya gustado el cap anterior y no te haya decepcionado éste, ya entendí que eres bastante exigente así que espero tus comentarios con ansiedad. Muchas gracias por leer y estar atent a todo. Saludos!
PockyGame: Cuando leí tu petición de matrimonio, exploté de risa Jajajja. Pero lo siento, aun es muy joven para tales compromisos (?) jajajaja Sobre doler los dedos por escribir tanto... no ajjaaj es porque escribo una parte, leo todo lo que hice, y sigo escribiendo, así me doy pequeños breaks y veo si todo tiene coherencia. Tienes 15 años! Yo hace 4 días cumplí los 24! Soy una viejaaaa jajajjaj Pero con tus 15 años ya tienes un gran talento. Los lemons... bueno no diré nada porque me da vergüenza, pero siempre intento que sean lo más realistas posibles sin ser vulgares y creo que hasta el momento lo he logrado. Si quieres algún consejo o ayuda, no dudes en preguntarme y mandarme un mensaje privado y podemos conversar de lo que quieras :D Gracias por todo! Saludos!
setsuna17 : Si no lo dejo así no queda el suspenso! Jajaj gracias por leer y comentar.
aleja25: Para calmar tus regaños y a modo de disculpa han aparecido descendencia de Inu y Kag. Espero que esto logre compensar todo el atraso! Juro que hago lo posible por no atrasarme más de la cuenta, pero el cansancio y las obligaciones simplemente no me dan tiempo. Gracias por estar pendiente y con tantas ganas de leer. Muchas gracias por leer y comentar!
O.P. Wendy : Gracias por tu abrazo psicológico 3 Espero te haya gustado este capítulo y lo hayas disfrutado! Muchos besos y ánimo!
Estefania: Muchas felicidades por tu carrera! Espero estés aprendiendo mucho y disfrutando de la experiencia universitaria! Creo que del capítulo anterior te gustó todo! Jajajj así que me deja muy contenta y satisfecha. he intentado ver las cosas con más calma y eso me ha permitido respirar un poco más y no atrasarme más de dos meses como la vez anterior. La verdad es el cansancio el que me tiene así y ahora con la tesis, el cansancio aumenta. Gracias por los halagos! jaja me sonrojaron, ahora lo de bonita no sé, pero es lo que hay y así estoy bien ajjaja. Gracias por todo lo que haz dicho, y por estar siempre comentando. Espero qeu te haya gustado este capítulo y lo hayas disfrutado. Muchos besos y saludos!
Natalia: Awww, creo que es uno de los comentarios que me han hecho más feliz. Me alegro que te haya ayudado a mejorar tu ánimo. Un fuerte abrazo y mucho ánimo!
Tsuki: Gracias por entenderme 3 Me encantan tus suposiciones, son totalmente ingeniosas y no sé, me ponen contenta que hagan teorías sobre lo que podría pasar. Espero que esta escena Sessh-Rin también te ahya gustado! Y sobre lo del yo futuro, a mi me da un poco de miedo saber que pueda pasar... además me gusta creer que uno va forjando su destino y que cada decisión afecta lo que serás en el futuro. En fin, muchas gracias por leer y comentar!
Jachagaco: Aunque no lo creas, no sé porqué a tantos le gusta mi historia jajaj pero no me quejo, me hace muy feliz!También amo a ese Inu del futuro, siento que logré captar de forma bastante aceptable una posible evolución de las personalidades de los personajes y la verdad es que moría por mostrar la relación entre los dos hermanos. Espero que te haya gustado este beso de Sessh y Rin, a mi me dejó con una sonrisa al menos. Muchas gracias por tu ánimo y tus halagos, solo doy mi mejor esfuerzo. Agradecer uno a uno es lo mínimo que puedo hacer por aquellos que leen y comentan mi historia, me siento totalmente honrada con cada uno. Muchos besos!
Gabi: Gracias a ti por comentar. Te lo agradezco un montón, espero hayas disfrtuado este capítulo también! Saludos!
Corazon de Mazapan: Me emocioné con tu comentario! Muchas gracias por cada una de tus palabras! Y espero seguir cumpliendo con tus expectativas! Lo del pequeñín InuYasha... viene, pero todo en su momento ajajja Hay cosas graves de las cuales deben hacerse cargo. Espero hayas leídos los últimos dos capítulos y me cuentes que tal te parecieron! Espero no decepcionarte de alguna forma! Doy lo mejor que tengo con esta historia y solo quiero que la amen tanto como yo lo hago. De neuvo gracias por tus palabras, por el tiempo que le dedicaste y por todo el ánimo que me das. Muchos besos!
tania: O_O ya.
Bueno chic s agradezco a tod s sus palabras, su ánimo y su fidelidad. Espero actualizar lo antes posible y que sigan disfrutando de las palabras de esta loca.
Saludos desde Chile!
