Capítulo 22

Iniciando cambios

- ¿Encontraste el cetro?- preguntó el humano.

- Sí – respondió una voz grave.

- Bien, ahora envíalo con el humano- dijo el primero apuntando a un chico rubio que inmediato se movió en dirección al espejo.

Michael estiró el brazo y atravesó el espejo que luego de soltar una pequeña descarga en el humano, le permitió pasar a través de él como si fuese agua. Al sacar el brazo, Michael, que no mostraba ningún signo de dolor, llevaba un largo cetro con una piedra oscura en su punta. Se lo entregó a quien le había dado la orden.

- Bien…- una sonrisa maléfica se perfiló en el rostro del sujeto al tomar el cetro.- Ahora no cometeremos el mismo error que en el pasado… Las cosas cambiarán y no podrán acabarnos…

Apretó con fuerza el cetro, haciendo que una potente luz verde emergiera de él mientras él tanto como el sujeto tras el espejo lanzaban una tétrica y similar carcajada.


El regreso al castillo fue silencioso. Todo el pueblo se reunió para agradecerle su ayuda y despedirla. Según Sora, era la primera humana que era querida y apreciada en el pueblo que servía a Sesshomaru y el único motivo por el cual no fue comida en cuanto llegó fue por ser la protegida del youkai. Rin estaba sorprendida del poder que Sesshomaru ejercía y de las atrocidades que había escuchado que el youkai había hecho. ¿Aquel que acababa a todos que estorbaban en su camino, era el mismo que cuidaba de sus heridas, que la protegía que todo mal? Era algo que tendría que averiguar más tarde.

- ¡Amo bonito!- exclamó Jaken al ver ingresar al estoico youkai en compañía de Rin- ¡Qué bueno que regresó!

- Espero nuestro desayuno en mi estudio.- dijo Sesshomaru pasando de largo al renacuajo.

Jaken miró con la boca abierta como Rin le daba una sonrisa nerviosa y seguía a paso rápido a su amo. Al ingresar al estudio, Sesshomaru ya estaba sentado tras su escritorio tomando unos pergaminos. Rin cerró la puerta tras de sí y se quedó observándolo sin saber qué hacer. Con la orden de que llevasen la comida a su despacho entendió que el youkai también la quería allí, pero no sabía para qué.

- Siéntate Rin- indicó Sesshomaru sin levantar la mirada de su pergamino.

La chica tímidamente avanzó hacia el escritorio el youkai y se sentó en una cómoda silla que estaba a un costado. Con cautela paseó la mirada por la superficie de madera que estaba llena de pergaminos, libros, plumas y tinta. Todo perfectamente organizado. Notó como algunos de los documentos tenían un lenguaje que no conocía, letras redondas y perfiladas que estaban mayoritariamente unidas. ¿De dónde habrán llegado?

- Kinshu se hizo cargo de las decisiones políticas en mi ausencia, así como Jaken las relativas a la administración del palacio en conjunto con Yukiko- explicó Sesshomaru. Eso Rin y lo sabía, ya había preguntado a Kinshu todo aquello, pero aun así asintió- Sin embargo, hay situaciones solo podía decidirlas yo- dijo Sesshomaru anotando en un pergamino.- Necesito que tus lecciones sean lo más rápido posible, para comenzar a familiarizarte con la política y las relaciones sociales- explicó sin mirarla- Son molestas, pero necesarias.

Rin calló ante las últimas indicaciones. Sesshomaru cada vez le hablaba más de corrido y eso no podía evitar emocionarla. ¿Acaso pretendía que ella lo ayudara con sus asuntos? Lo observó dejar el pergamino en el que estaba escribiendo y tomar otro para empezar a leerlo. De pronto, Rin sintió como si muchas piezas comenzaran a unirse y una luz se encendiese en su cabeza.

- ¡Por eso me llevaste a la sala de reuniones!- exclamó poniéndose de pie con tanta fuerza que la silla en que estaba chirrió al arrastrarse– ¡Querías ponerme a prueba!- exclamó apuntándolo- ¡Querías ver cómo me comportaba!

Sesshomaru alzó la vista y la miró fijamente unos instantes antes de seguir escribiendo. Rin infló sus mejillas y puso sus manos en su cintura.

- Tienes que dejar de hacer eso- exclamó enojada.

Sesshomaru levantó la vista nuevamente y la observó con una ceja alzada.

- ¿Qué cosa?

- Ignorarme- susurró la chica, bajando sus brazos ya no tan segura de lo que había dicho. Sesshomaru continuó observándola- No responderme…

- No hiciste ninguna pregunta- respondió Sesshomaru bajando su pluma. Se sentía divertido.

Rin volvió a inflar sus mejillas y se sentó con fuerza en la silla. Sesshomaru tenía razón, pero no pudo evitar sentirse frustrada.

- Además lo hiciste para que la aldea me quisiese ¿o me equivoco?- masculló mirándolo de reojo- Tenías todo planeado… Sabías que… bueno… que sentía… lo que sentía- concluyó sonrojada.

Sesshomaru dejó la pluma sobre el escritorio y le hizo una indicación para que se acercara. Rin aún molesta se puso de pie y llegó junto al youkai con los brazos cruzados. Sesshomaru la tomó por la cintura y la sentó en su regazo. Rin sintió sus colores subirse al rostro, sin embargo, no descruzó sus brazos.

- ¿Tan astuto me crees?- le susurró cerca de su rostro haciéndola estremecer.

- Como si no te conociera…- susurró la chica en respuesta relajando sus brazos.

Sesshomaru la besó en la frente, haciendo que una risa se marcara en su rostro a pesar que su ceño seguía fruncido. Sintió la mano de Sesshomaru ajustarse en su cintura y el nerviosismo se hizo parte de ella. Observó sus dorados ojos y su ceño se relajó al ver lo distinto que eran comparados a solo el día anterior. Se veían tranquilos e incluso con un brillo distinto. Lo observó acercar su rostro y cerró los ojos al sentir sus labios sobre los de ella. Nuevamente los pudo disfrutar y aunque el nerviosismo la seguía, comenzaba a acostumbrarse a esos labios gruesos y firmes.

Pasó sus brazos por sobre los hombros de youkai, tan lento, que Sesshomaru sintió su temblor. Su corazón saltó al enternecerse con ese acto. Esa humana lo tenía completamente loco, la deseaba con cada fibra de su ser, pero sabía que no podía apresurar las cosas. Ella aún era demasiado joven y demasiado humana. Se separaron y observó como una sonrisa inocente se dibujaba en el rostro de la chica. La observó dejar su regazo y caminar de regreso a la silla donde estaba anteriormente, justo en el momento en que Jaken ingresaba al estudio junto con otros sirvientes cargando con comida.

La dejaron a un costado de la habitación, donde una pequeña mesa baja reposaba junto a unos cojines.

- Muchísimas gracias- sonrió Rin acercándose a la comida y haciendo una pequeña reverencia a la servidumbre.

Los encargados sonrieron y con una propia reverencia se alejaron del lugar, dejando únicamente a Jaken adentro.

- Rin, hoy te espera el maestro de caligrafía y luego el de música.- explicó seriamente.

Rin arrugó el ceño y frunció la boca molesta. No tenía ánimos de estudiar. Su cuerpo aún se sentía demasiado cansado por el desgaste espiritual que había realizado. Ella no era como Kagome, no tenía el mismo poder, su límite era muy bajo y el día anterior lo había traspasado por mucho. Soltó un suspiro y asintió dejándose caer en un cojín.

- No pongas esa cara mocosa- regañó Jaken.- Agradece que el amo Sesshomaru se preocupa por t—

- Jaken- exclamó Sesshomaru colocándose de pie.

- Si amo bonito- dijo Jaken tensándose al notar el tono de voz molesto de su amo.

- Rin no tomará lecciones este día.- indicó dejando un pergamino sobre el escritorio.

La chica giró su cabeza con rapidez al escuchar al youkai. No pudo evitar alzar los brazos en símbolo de victoria ante un boquiabierto Jaken.

- Pero amo… usted dijo que las lecciones son—

- Retírate- interrumpió el youkai observándolo fijamente.

Jaken, completamente aterrado, salió corriendo de la habitación más rápido que un parpadeo. Rin no pudo evitar soltar una risita y mantuvo su sonrisa cuando observó como Sesshomaru se sentaba a su lado.

- Gracias- le dijo suavemente.

- Estás demasiado cansada- respondió Sesshomaru acercando un plato de comida a Rin- comerás y te irás a descansar.

- Estoy bien- dijo Rin arrugando el ceño y recibiendo el plato.

- Entonces, podrás seguir con las lecciones de hoy- comentó Sesshomaru con una ceja alzada.

- El cansancio es espiritual- comentó la chica cerrando los ojos y uniendo sus manos como si rezara.

Sesshomaru no pudo evitar, más bien, no quiso evitar una suave sonrisa ladeada que apareció en su rostro. Rin al abrir los ojos y ver tal imagen, aumentó su sonrisa, sintiéndose completamente feliz por poder presenciarlo de esa forma. Comenzaron a comer en calma y silencio, algo a lo que ambos estaban acostumbrados y era completamente agradable. Rin mientras disfrutaba de tal comida no pudo evitar preguntarse, ¿qué eran ahora? Acaso… ¿Eran pareja? Las cosas no parecían cambiar entre ellos, bueno sacando los besos y todo eso… Pero era demasiado pronto para preguntarle ¿o no? Miró de reojo al youkai notando como éste se llevaba un poco de alimento a la boca. Volvió a centrar su vista en su propio plato, sintiendo un sonrojo en sus mejillas. ¡Es que era tan atractivo! ¡Y al fin había besado esa boca!

- ¿Me dirás que te ocurre?

Rin dio un pequeño brinco al percatarse que Sesshomaru se dirigía a ella.

- N-nada- respondió con una sonrisa forzada- ¡La comida está deliciosa!

Sesshomaru continuó observándola fijamente, poniéndola más nerviosa de lo que ya estaba. Mascó los vegetales que comía intentando disimular, pero sabía que su ex amo no dejaría de insistir a su manera.

- Nunca pensé que comías lo mismo que los humanos- comentó la chica casualmente, en un intento de desviar el tema.

- Comencé a hacerlo cuando decidí traerte al castillo.- respondió entrecerrando los ojos- Pero eso no es lo que te pasa.

Rin soltó un suspiro dejando su plato a un costado. No tendría escapatoria, lo sabía.

- Me preguntaba qué somos…- susurró sintiendo los colores subir a su rostro.

Sesshomaru arrugó levemente el ceño sin comprender a lo que se refería.

- Quiero decir… - agregó la chica ante la confusión del sujeto- ¿Qué somos?

- Una humana y un inuyoukai- respondió Sesshomaru con seriedad.

Rin se congeló en su lugar, frustrada. Claramente, él no entendería a lo que se referiría. Esta vez colocó una sonrisa real para calmar a Sesshomaru. No podía negar que le causaba gracia esa situación. En tan solo un día, todo había cambiado para ella, por lo que realmente daba igual si tenían un nombre o no. Quizás lentamente iría descubriendo de qué va su relación.

- Tienes razón- asintió con una sonrisa. –Era una pregunta tonta.

Sesshomaru continuó comiendo sin olvidar la pregunta de la chica. Entendió que no se refería a lo que él había respondido ¿Entonces a qué? Observó como la chica se arreglaba el cabello hacia un costado y comenzaba a contarle sobre unas ideas que tenía con el jardín. Esa humana era un completo misterio.


Un mes había pasado desde la última batalla. Las cosas estaban en completa calma y eso no hacía más que alterar a aquellos que esperaban que el demonio enemigo se hiciese presente. InuYasha miró el horizonte pensando en cuanto faltaría para poder acabar con ese sujeto.

Sango y Miroku entrenaban cada vez que sus obligaciones se lo permitían incluyendo además a sus hijas, preparándolas en todo lo que estuviese a su alcance. Kagome había continuado con sus estudios y sus visitas al templo ayudando en escasos conflictos, a diferencia de John y Yukiko que habían iniciado una especie de trabajo intensivo para intentar descubrir más. Ryu había aparecido ocasionalmente bajo la excusa de que estaba con exámenes en la Universidad, sin embargo, él sospechaba que seguía investigando en búsqueda de Zettai luego de que Kagome se lo hubiese informado.

Soltó un bostezo calculando que Kagome ya estaría llegando al templo luego de su última clase. Le dijo que no fuera a recogerla y que se quedara entrenando en el templo. Él realmente creía que era para que un grupo de chicas dejara de acosarlo cada vez que la esperaba fuera de su Universidad. ¿Pero qué podía hacer él? Si las chicas lo creían impresionante por sus músculos, sus ojos y su cabello, no podía enojarse con ellas. Una sonrisa ladeada se dibujó en su rostro recordando lo molesta que estaba su esposa cuando lo vio rodeado de unas chicas que lo arrinconaban contra un muro. Amaba verla celosa.

- Señor InuYasha- lo llamó un monje luego de una reverencia. – El maestro Akira lo espera en el salón de té.

- ¡Keh!- exclamó InuYasha poniéndose de pie con lentitud.- Iré en seguida.

Intentó parecer despreocupado mientras caminaba al interior del templo. Había estado esperando un momento así para averiguar más sobre Akira y si estaba involucrado con todo lo que estaba pasando. Ahora no estaba dispuesto a perder esta oportunidad.

- Permiso- indicó InuYasha abriendo la puerta corrediza del salón e ingresando donde lo esperaba Akira.

- ¡Ah! InuYasha- saludó el anciano dejando su taza de té a un lado- Me alegro que hayas venido enseguida. ¿Estuviste entrenando?

- Así es- respondió InuYasha despreocupadamente sentándose frente a él.- Pero tus monjes son muy debiluchos, así que me ayudaron con lo ese poder espiritual que supuestamente tengo ahora.

- Me alegro que podamos serte de ayuda- sonrió Akira acercándole una taza de té.- ¿Y cómo va eso?

- Bien- respondió con simpleza el hanyou- ¿Y tú anciano? No te he visto mucho afuera. ¿Estuviste enfermo?

Akira volvió a sonreír mientras negaba con la cabeza. InuYasha tomó un trago de su té haciéndose el despreocupado, pero como nunca estaba prestando atención a cada detalle del anciano. Sabía que la gente tendía a desvalorarlo respecto a su inteligencia, pero ya había aprendido de Kagome que muchas veces podía aprovechar eso a su favor. Esa mujer sí que se aprovechaba en ocasiones.

- Ya los huesos de este anciano no son los mismos- respondió Akira con una risa jocosa.- Gracias por preocuparte- InuYasha lanzó un "Keh" y continuó mirando a un costado- Te pedí que vinieses para hablar sobre lo que ha sucedido…

- ¿Sucedido?- preguntó InuYasha con una ceja alzada.

- Lo de la mayor aparición de monstruos y esas piedras verdes- agregó Akira.

- Pues no sé qué quieres que te diga- masculló InuYasha fingiendo estar preocupado por no saber nada.- Realmente más de lo que ya sabes, no he podido averiguar nada.

- Ya veo…- asintió Akira con el ceño fruncido- ¿Y no sabes si Kagome sabe algo y lo oculta?

- ¿Ocultar? ¿Kagome?- InuYasha lanzó una carcajada burlesca y orgullosa- Esa mujer es un libro abierto para mí, no puede ocultarme nada aunque quisiera.

Akira asintió dando un sorbo a su té. InuYasha por primera vez notó algo extraño en el anciano. A pesar que ahora le sonreía, esto solo lo hacía con su boca. Sus ojos estaban tensos no siendo coherentes con lo que quería mostrar. En ese instante InuYasha tuvo fuertes sospechas.

- ¿Y Ryu?- preguntó el hanyou curioso- No lo he visto de hace semanas.

- Ese pequeño me preocupa- suspiró Akira dejando su tasa a un costado- Ha estado muy extraño, no sé qué puede ser lo que le está pasando, pero desde que comenzó todo lo de estas piedras ha actuado muy extraño… como si estuviera ocultando algo.

InuYasha se cruzó de brazos con el ceño fruncido. Él sabía que Ryu estaba investigando en todo momento que tiene disponible y no podía dudar de él. Simplemente sentía que le había contado la verdad a Kagome y él confiaba en ese exterminador completamente. Entonces ¿Akira quería averiguar de Ryu porque estaba preocupado o quería sembrar la duda en él?

- ¿Ocultando algo?- se hizo el desentendido.

- No lo sé, todo con él ha sido muy extraño- comentó con aparente tristeza el maestro- No parece en sus mejores momentos…

- Crees… ¿Crees que está involucrado?- preguntó abriendo los ojos sorprendido.

- No puedo descartarlo- comentó Akira bajando la mirada.

- Ese maldito…- gritó InuYasha poniéndose de pie alterado.- ¡Iré ahora mismo a aclarar esto!

- ¡InuYasha! Cálmate por favor- exclamó el maestro- Debemos ser inteligentes.

- ¿Qué propones anciano?- gruñó InuYasha- ¿Acaso quieres que siga poniendo en riesgo vidas inocentes?

- Vigílalo- pidió el anciano poniéndose de pie- E infórmame lo que veas. Allí decidiremos lo que hacemos.

- ¿Quieres que lo vigile? Él sospechará- comentó InuYasha ceñudo- Pero si veo algo te lo diré. Maldita sea… espero que Ryu no esté involucrado en nada.

- Eso esperamos, pero… creo que realmente lo está- susurró Akira bajando la cabeza decepcionado.

- Maldita sea…- gruñó InuYasha apretando sus puños.

- Es hora que te marches, amigo mío.- comentó Akira acercándose a él y colocando su mano en su hombro.- Estaré a la espera de todo esto y… creo que lo mejor es que no le comentes nada de esto a Kagome- masculló con una mueca- Quizás es demasiado para ella.

InuYasha solo asintió apretando con ira sus puños. Se marchó del lugar y decidió salir del templo. Para tomar aire y calmarse. Tomó el camino que sabía que Kagome seguía para llegar al templo. Su apariencia era molesta y causaba que todos con quienes se cruzaba se alejaran aterrados de él. Y es que estaba molesto. Maldito Akira. Usándolo como su maldito secuaz. Al ver a Kagome a la lejanía sonrió de lado. ¡Ella sí que estaría molesta con Akira! Y a él debía premiarlo. ¡Era el puto maestro de la actuación!


- Aún no lo puedo creer- masculló Kagome ya en su cabaña.

InuYasha le había contado todo al llegar a su hogar. Miroku y Sango estaban con ellos y todos ya habían concluido que Akira estaba directamente involucrado con todo lo que había pasado. Kagome había pateado las paredes de la cabaña con ira, sintiéndose completamente manipulada por el anciano. Sin embargo, aún existían muchas dudas ¿Cómo estaría ayudando a Zettai? ¿Cómo se había contactado con un ser en otro espacio temporal?

- Con nuestra experiencia debió haber descubierto como contactarlo- comentó InuYasha.

- O Zettai lo contactó…- masculló la exterminadora.

- Es otra opción- asintió Miroku seriamente.

InuYasha se puso de pie y revolvió la cacerola que cocinaba la cena. Kagome finalmente se había calmado y se puso a ordenar el desastre que dejó. Sango lanzó una mirada a Miroku que contuvo una sonrisa burlona.

- Es que realmente… No puedo creer que el maestro esté involucrado… - masculló Kagome con la mirada perdida en el fuego- Él me ayudó durante todo este tiempo… Ayudó que mi poder espiritual se desarrollara ¿por qué?

- Quizás no lo sabía- respondió Miroku volviendo a su expresión seria- o quizás quería obtener algo de ustedes.

- ¿Seguro que no sospechó de ti, InuYasha?- preguntó Sango recibiendo su porción de cena de parte de InuYasha.

- Ya te dije que soy el maestro de la actuación- rio InuYasha alzando el cucharón de forma heroica.

- Es que aún es difícil de creer- se burló Miroku- ¿Y mi comida?

- Maldito monje aprovechador- gruñó InuYasha sirviendo y entregándole su plato que degustó con alegría- ¿Kagome vas a querer ahora o mientras estudias?

La chica dejó los libros que estaba organizando y con un suspiro cansador se acercó al fogón.

- Ahora, cariño- respondió sentándose junto a sus amigos.

InuYasha le entregó una contundente porción y luego se sirvió para él ante los ojos sorprendidos de sus amigos.

- ¡Te quedó delicioso!- exclamó Kagome luego de la primera cucharada.

- Cada vez mejor- sonrió de lado InuYasha devorándose su porción.

- ¿Inu…Yasha cocinó esto?- exclamó Sango con los ojos abiertos impresionada.

- Cada vez que llego tarde de la Universidad, InuYasha prepara la cena- sonrió Kagome comiendo encantada- InuYasha le pidió a mi madre que le enseñara.

- ¡Vaya InuYasha!- exclamó Miroku dando una probada a su comida- ¡Esto está delicioso!

- ¡Keh!- exclamó InuYasha sonrojado.- ¡Por supuesto que lo está! ¡Lo preparé yo!

- Parece que InuYasha se convirtió en un maravilloso esposo- sonrió Sango para luego mirar con molestia a su propio marido- Algunos deberían aprender de él…

Miroku con los ojos cerrados se llevó una nueva cucharada a su boca, intentando ignorar la mirada que le lanzaba Sango.

- Lo mejor que puedes hacer ahora, InuYasha- dijo Miroku intentando que su esposa olvidara esa molestia- Es darle algunas pistas a Akira para que no sospeche de ti.

- ¿Pistas falsas dices tú?- comentó InuYasha ceñudo.

- Claro, pero también es bueno que se lo informes a Ryu y a tus otros amigos- comentó Miroku mirando también a Kagome, que asintió triste- No sabemos con claridad qué es lo que pretenden pero ya está claro que no confían en Ryu. Debemos prevenirle.

Kagome revolvió su plato con un suspiro. Algo le decía que los problemas estaban solo comenzando.


Sesshomaru miró a su alrededor con cuidado. Ya todos los demonios habían sido destruidos antes que llegaran a la aldea. En el último mes habían recibido pequeños ataques en sus territorios, debiendo enviar distintos grupos de su ejército para mantener el orden, sin embargo, esta vez se habían atrevido a acercarse a su palacio donde su humana estaba viviendo. Eso había hecho que el mismo saliese a enfrentarse a las molestias que buscaban rodear su palacio. Sin mucho esfuerzo acabó con la enorme cantidad de demonios, sin embargo, algo le molestaba. Dentro de sí, un presentimiento le decía que algo no estaba bien.

Observó como Kinshu daba la orden de limpiar los destrozos para que la energía maligna no continuase atrayendo más demonios. Paseó su mirada por el lugar y sin saber por qué sintió una urgencia de ver a Rin. Kinshu observó cómo su amo se iba a toda velocidad al palacio y sonrió al darse cuenta a quien iba a ver, sin embargo, su sonrisa pronto se transformó en una expresión tensa. Un mal presentimiento se había hecho parte de él.

Sesshomaru ingresó al palacio y corrió hacia donde la esencia de Rin se sentía más fuerte. Un escalofrío lo recorrió al sentir un aroma especial. Sangre. En tan solo un parpadeo, ingresó al comedor principal encontrándolo completamente destrozado, la mesa principal estaba partida por la mitad y las sillas prácticamente hechas astilla. Notó a dos youkais de servicio inconscientes al fondo de la sala y a un costado a Jaken estaba tirado contra el muro, con sangre emanando de su cabeza solo inconsciente. Pero lo que más resaltaba estaba al centro del lugar: Yukiko, la guardiana de su humana, tosiendo con una lanza perforándole el estómago.

- Se la llevaron…- susurró la youkai apenas sintió la presencia de Sesshomaru en el lugar- La dejé… escondida mientras…- tosió débilmente- acababa con los intrusos, pero… eran demasiados y no… no sentía sus presencias- explicó lo más rápido posible.- Jaken… vino a ayudarme… supongo… que Rin lo siguió y estuvieron a… a punto d-de matarme si no hubiera sido por ella…

- Por donde se fueron- preguntó Sesshomaru con dureza, que una vez más sonó como una orden.

- Los vi… hacia el norte- gimió Yukiko estirando un brazo para mostrarle una tela que tenía firmemente sujeta.- No pude protegerla… a mi pequeña humana… Sálvela amo. Sálve-la….

Los ojos dorados y llorosos de Yukiko se apagaron luego de que el recibiera el trozo de tela: era del kimono de Rin. Apretó con ira la tela mientras sus ojos se tornaban rojos. Sintió a un costado que Jaken comenzaba a reaccionar y sin mirarlo sacó la lanza del estómago de la youkai, notando como en la punta había una más de esas odiosas piedras que brillaba con una potencia nunca antes vista. Ahora entendía cómo la habían logrado vencer.

La arrojó al suelo y de un solo movimiento la destruyó con su Bakusaiga. Luego miró hacia Yukiko y tomó a Tenseiga, acabando con los becerros del otro mundo que ya estaban con ella dispuestos a llevarse su alma.

- Jaken, ¿te puedes mover?- exclamó con frialdad.

- Sí… amo… Rin…

- Refuercen el palacio.- ordenó caminando hacia la salida con tal ferocidad que Jaken sintió por primera vez en su vida la verdadera ira de su amo.

Sesshomaru notó a Kinshu apareciendo por la entrada del comedor con la ira marcada en su mirada.

- Esto es más de lo que se vio a simple vista- gruñó Kinshu haciendo que Sesshomaru se detuviera- fue un engaño.

- Envía ejércitos a las aldeas, que protejan a los aldeanos- ordenó Sesshomaru retomando el paso. Se detuvo en la entrada de la habitación y con el ceño fruncido dio su última orden- Jaken, busca a InuYasha. Kinshu… prepáralo.

Ambos youkais observaron cómo su amo se marchaba hacia el norte con tal velocidad que se parecía tan solo una ráfaga de viento.

- ¿Jaken?- masculló Yukiko sentándose en el piso y observando a su alrededor confundida.- ¿Kinshu? ¿Qué…?

- Parece que el amo Sesshomaru te ha dado otra oportunidad de vivir- respondió Kinshu ante la mirada sorprendida de la youkai- Ahora levántate, debemos trabajar.


Merezco el castigo eterno! Más de dos meses de espera! Sí, sé que me querrán matar, pero tengo una justificación! Terminé Magister de Derecho! Reventé de cansancio, agotamiento y la verdad es que me alejé de las letras por un rato, porque todo me tenía chata (chilenismo que significa cansada, aburrida). Así que hoy, junto con mi novio fuimos a un café y mis dedos fluyeron por el teclado logrando terminar este capítulo y comenzar el próximo. ¡Sí, comenzar el próximo! Ohh.. que felicidad... Ni se lo imaginan. Eeeeen fin. Ahora todo va bien ahora, estoy terminando mi tesis y con eso quedo libre para estudiar para el grado, que es algo así como la prueba final de mi titulación.

Ahora, les vuelvo a agradecer sus mensajes privados y sus reviews. Muchísimas gracias! Quizás sin sus palabras no hubiese podido tener la fuerza para continuar. Así que ahora me daré el placer de continuar terminando a este pequeño hijo que tantas alegrías me ha dado.

Sin más que agregar, agradecimientos!

serena tsukino chiba : Que alegría que te haya gustado de esa manera! Intenté que fuese un capítulo romanticón y parece que resultó bien. En este ya se ve todo más resuelto así que espero que esté quedando bien.

Corazon de Mazapan: Me pasa lo mismo con los InuxKikyo! Lo ooooooodio!Pero me hace super feliz el saber que logré cambiarte la perspectiva de los SesshxRin. Me ha encantado escribir de ellos, es como un placer, quizás porque nunca existió esa relación ni en el manga ni en animé. Que bueno que saliste de vacaciones! Espero que las hayas disfrutado por montones y hayas descansado un montón. Ojalá lo hayas leído de nuevo y si encuentras algún error no dudes en decírmelo! De nuevo muchas gracias por tus palabras, espero que este capítulo te haya gustado. ¡Estamos cerca del final!

Tsuki: No te preocupes por no dejar review en el capítulo veinte, agradezco que lo hagas en el anterior. Me cuesta mucho la personalidad de Sesshomaru, pero creo que lo he estado manejando bien, considerando que igual estoy haciendo que cambie o mejor dicho, que evolucione. Que bueno que te haya gustado el capítulo de los personajes en el futuro, fue una apuesta que hice y espero que quede bien! Ya que será determinante para el final del cap..¡Ups, spoiler! jajjaj Muchas gracias por tus palabras!

Estefania: De película? Uff sería lindo verlo en pantalla o no? Al decirme eso, no pude evitar imaginármelo. Sería genial. Te aseguro que encontrarás a tu mescla de Inu y Sessh que haga tu corazón saltar de amor. Yo por suerte lo encontré hace años, pero también tuve que esperar para que nuestros destinos se cruzaran, por eso tú solo espera y aprovecha de crecer para recibirlo con los brazos abiertos. Así que ánimo y por mientras disfruta de la historia!

setsuna17: Gracias a ti por comentar! Espero que hayas disfrutado este capítulo también! Saludos!

nadaoriginal: Pucha sobrina, poca rikura te di en este capítulo, pero espero que al menos el drama te haya gustado! jaja Espero que hayas terminado bien el semestre y ánimo con este que inicia! Saludos y gracias por comentar!

Natalia: Gabriela Mistral es mi tataratía, puedes creerlo? Y me han dicho antes lo mismo, pero no puedo ni siquiera imaginarme ser igual de buena que ella. Estoy creando mi propia novela quizás ahí salga algo de calidad de los genes jajajaj Gracias por todas tus lindas palabras! Me motivan demasiado incluso en mi historia propia aunque ni siquiera sabías que existía. Muchos cariños!

Kurara Dragneel: Muchas gracias! Espero verte pronto de nuevo por acá! Gracias por comentar!

Zakura: Uy! Gracias! Espero que te haya gustado este capítulo y trabajaré con ahínco en el que viene para no demorarme tanto. Gracias por leer y comentar!

cindy: Gracias a ti por comentar! Un placer siempre saber que te gusta!

Carameloisis57 : No te preocupes, entiendo que son tus gustos y está bien. Me alegro que a pesar del lemon te hayas dado el ánimo de continuar leyendo, porque como te darás cuenta el lemon es parte de mostrar la vida de pareja de nuestros protagonistas y por ningún lado es el argumento principal. No diré que no me gusta porque mentiría, pero no es más importante que la historia principal por lo que realmente me alegro que haya sido lo suficientemente buena para que te entusiasmara a leer. Pondré mucho esfuerzo para no decepcionarte y muchas gracias por tus palabras! Estoy en un proyecto personal, así que realmente me motivas más! Espero verte por acá nuevamente. Saludos!

andreabcn2012gm: Perdón por hacerte esperar tanto, intentaré no seguir haciendolo ahora que tengo tiempo. Espero ir resolviendo tus dudas y que todo vaya quedando bien! gracias por leer y comentar!

xelsita: Gracias por tu ánimo! Espero mantenerte atrapada con este capítulo y seguir viéndote por aquí! Gracias por leer y comentar!

eishh : No quedará inconclusa! No te preocupes! Es mi gran orgullo, por lo que me mantendré preocupada y trabajando en ella para darle un buen final. Gracias por leer y comentar!

Buenos chicas/chicos muchas gracias por su ánimo y palabras como siempre. Les juro que son mi luz en los momentos de sequía imaginativa. Espero sus comentarios! No olviden lo importante que es saber qué les gustó, que no, qué esperan... todo. Gracias!