Declaración: Hellsing ni sus personajes me pertenecen, todo pertenece al majo de su autor Kohta Hirano. Lo único que me pertenece son las ideas para este fing.

Autor: Zak –La Dama de Hielo-

Rating: seamos sinceros, contiene violencia… pero para ahorrarnos problemas…en fin, le pondremos una T XD

Warnings: contiene violencia que puede llegar a ser algo fuerte. Y lenguaje fuerte (en las opiniones del autor).

PAIRING: Alucard x Integra.

Capítulo II– Luz de día…

Subió al coche. Esperaba la partida hacia el palacio real, donde había quedado de verse con su majestad.

Escucho el ligero golpe de la puerta al ser cerrada por su mayordomo, y miro como este rodeaba el coche hacia la puerta del conductor.

Después de unos cuantos minutos de das vueltas en curvas y seguir derechos, el auto se detuvo frente al palacio. Donde solo con el cello que portaba la carta y el cello de su familia le hicieron valida la entrada a él.

Ambos caminaron hacia la sala donde ella se reuniría.

Integra se hizo una leve reverencia al estar frente al trono donde su majestad le observaba calmadamente.

—Su real majestad. —Ella pronuncio.

—Sir Hellsing. —Pronuncio la mujer mayor. —Es un gusto tenerte aquí.

La reina volteó a ver al viejo mayordomo de la familia Hellsing. —Por favor sirviente, retiraos.

Walter volteó a ver a su Señora.

Ella asintió. Dándole la orden a su sirviente.

Él se retiró.

—Eh recibido su cara, y he venido a verle.

—Así es Sir Hellsing. Como lo redacte en la carta, por parte de algunos miembros de la mesa redonda han ordenado su evaluación. Así que usted será enviada a dicha misión junto con su nosferatu.

Integra estaba sorprendida, pero era obvio que no lo aria notorio. Llamo a su sirviente.

—Alucard.

La sombra tras ella comenzó a alargarse y a tomando la forma de su sirviente.

Ella planeaba el contarle por lo cual él estaba allí. Pero ella sabía que él lo había escuchado todo y que le seguía desde antes de dejar su despacho esa misma mañana.

La reina miro a ambos y proseguido: —La misión consiste en viajar hacia tierras irlandesas, donde un pueblo es amenazado de noche por horribles creaturas.

—¿Qué clase de creaturas son? —Pregunto la Sir.

—Se trata de arpías, las cuales solo atacan de noche porque les afecta la luz. Pero eso no a impedido que eliminen a una gran cantidad de pobladores. —La reina se puso en pie, sin despegar la vista de ambos. No sabía cómo sería la reacción de aquella mujer con lo que estaba a punto de decirle. —Lo que tiene que hacer, Sir Hellsing es; hacerse pasar junto con el señor Alucard por una pareja común y corriente durante el día, y en la noche acabar con aquellas creaturas que tienen aterrorizados a todo el poblado.

Integra se quedó sin palabras por casi medio minuto, mientras que Alucard sonreía, ocultando la carcajada que en realidad quería dar. No se equivocó en todo, sin duda la misión sería interesante.

—¿Esta bien Sir Integra? —Pregunto al ver a la muchacha casi empalidecer.

—S… si su majestad. —Integra pronuncio, mirando de reojo al vampiro, que de seguro se estaba mofando de ella. —¿Cuando debemos de partir?

—Lo más pronto posible. Uno de mis guardias le dará un informe detallado sobre la misión. —La reina se sentó de nuevo en su trono, dando por concluido la reunión. —Pueden retirarse.

Integra hizo una leve reverencia ante la reina, y acto seguido se dio media vuelta, dirigiéndose hacia la salida con el vampiro siguiéndole por detrás.

—Sir Hellsing. —La reina pronuncio. Integra se paró en seco volteando hacia atrás. —Cuento con usted.

—Así será. —Ella pronuncio antes de salir por completo de la sala.

Al salir de la sala, a Integra se le entrego un paquete sellado con el escudo real. El cual, según el guardia que se lo entrego, contenía el historial sobre el poblado al que se dirigían, hasta como eran las horrendas creaturas con las que debían lidiar.

Miro hacia la salida del palacio, mirando a Walter, quien ya le esperaba para partir de regreso a la mansión. Volteó hacia atrás y miro a Alucard desvanecerse y convertirse de nuevo en su sombra.

Subió al auto, algo fatigada por el reciente bochorno.

—Walter.

—¿Qué sucede Sir? —Pregunto el mayordomo antes de poner en marcha el auto.

—En cuanto lleguemos a la mansión, tenemos que hablar.

—Si señora.

0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0

—¿Pero, qué clase de prueba es esta señora? —Walter pregunto a su amo mientras se acomodaba el monóculo que hace poco había saltado de su lugar.

—Lo se Walter, es muy precipitada, incluso para mí. —Pronuncio Integra, ignorando los ojos carmesí que le vigilaban desde la esquina más oscura de su despacho. —Pero lo que debemos tener en mente es el poblado donde iremos.

Integra puso ambas manos sobre el escritorio, entre los papeles que había sacado del sobre que se le había entregado.

—Primero: necesitamos conocer el área, y donde nos quedaremos, tenemos los mapas del lugar. En segunda: Conocer a lo que nos estamos enfrentando, mira aquí dice—Alzo una de las hojas del escritorio. —Que son fotosensibles a la luz de los focos comunes y en especial a la luz del sol; además que solo atacan de noche. —Tomo las fotos del sobre sacándolas, y entrecerrando los ojos para poder hallarle forma entre los girones de la movidísima forma.

—¿Y que pasara con el otro asunto?

—¿Qué otro asunto? —Se hizo la aludida.

—El de hacerse pasar por recién casados durante el día. —Menciono el mayordomo casi vacilante, imaginándose la expresión de la rubia al recordarle "ese" asunto.

Integra sentía como su cuerpo se acaloraba ante tal bochorno, pero no lo hizo notar. —Ya e enviado a hacer el papeleo necesario para descartar cualquier duda.

Alucard al fin salió de entre las sombras, riéndose sobre todo por el comportamiento de aquella muchacha. Integra y Walter solo les miraron como se desenvolvía de las sombras, y se volvieron a ver para seguir con los planes de la misión de la Sir.

—Valla amo, ahora si se ve preocupado. —Pronuncio claramente para molestar a la mujer.

Integra no le hizo caso, y siguió ablando con Walter.

—Respecto a los asunto de la mansión, Walter. —Comenzó a hablar.

—Descuide mi Señora, sabe que yo puedo hacerme cargo de ese asunto. —Walter le interrumpió. —Además, la señorita Victoria me estará apoyando en cuanto pueda.

—Está bien Walter. A más tardar hoy por la noche llegara todo el papeleo y para mañana en la mañana nos estaremos hiendo.

—Como usted diga Sir. —Dijo antes de marcharse del despacho para preparar todo para la partida de Integra.

Integra se quedó con el vampiro a solas en su despacho, lo siguió ignorando. Pero él trataría de ser cambiar esa actitud en ella.

Total, tenían toda una semana para tutearse durante el día, y pelear codo a codo durante la noche.

El plan le favorecía en todos los sentidos. Ya que él podía acercarse a aquella creatura tan terca, tanto como él quisiera; además de fastidiarle cuanto le viniesen las ganas. Además que durante las noches poderle proteger y poderse enfrentar a enemigos en constante movimiento.

No le gustaba admitirlo, pero lo que más le gustaba de una cacería, eran los blancos en movimiento. Aumentando ligeramente el modo de dificultad a cada disparo.

Así pudiendo combinar las dos cosas que tanto le fascinaban; Integra y la guerra.

—¿Así que mañana partiremos? —Pregunto, tratándole de sacar algo de conversación a la rubia.

—Así es, Alucard. —Pronuncio desinteresadamente mientras metía todos los papeles de nuevo al sobre.

—¿Y estas lista Integra? —Pregunto sinuosamente.

—Sabes que siempre estoy lista. —Respondió son siquiera mirarle. —Si aras preguntas tan estúpidas, no preguntes nada. —Se molestó.

—No me refiero a eso amo.

—¿Entonces a que te refieres? —Pregunto, lista para recibir el ataque inmortal.

—Sobre el falso matrimonio. —Se burló de ella. —Tendrás que hacer tu mejor actuación.

—Más te vale no meterme en problemas sirviente. Y que te acuerdes de mantener tu lugar. —Le miro a los ojos, hirviendo de rabia por dentro al recordar esa parte de la misión.

—Tratare de hacerlo. —Saco su mejor sonrisa ante ella. —Pero, no le prometo nada.

—Maldito demonio. —grito al ver huir al hombre por la pared.

Integra se quedó de nuevo, pero esta vez sola definitivamente. Con la pistola aguardando en una de las bolsas de su saco, lista para desenfundar y disparar a la cara sonriente del nosferatu que se le ocurriera apareciera ante ella.

Era de noche, y la gran parte de sus soldados se la pasaban descansando de sus entrenamientos diarios. Walter volvió a entrar a su despacho, y dejando en su escritorio otro sobre con los papeles falsificados se retiró. Sin antes recordarle a su señora que debía descansar para partir mañana por la mañana.

Abrió el sobre con el abrecartas, sacando el acta de matrimonio falsa, un par de llaves de la habitación donde ambos se hospedarán; otra acta de matrimonio por parte de la iglesia anglicana.

Ya estaba todo listo para mañana, ahora solo le faltaba descansar. Pero no creía que fuera tan fácil, después de la gran sorpresa de la mañana.

Por unos momentos se imaginó entrando a la habitación del apartamento entre los brazos de su vampiro, y él cerraba la puerta tras ellos mientras se besaban. Sin siquiera saberlo, ella sonrió ante tal imagen en su mente.

Algo dentro del sobre le distrajo de sus pensamientos y le hizo regresar de vuelta a la realidad. Como rayos podía pensar algo así. Ella era una Hellsing, y no podía mantener una relación con cualquier hombre, y mucho menos con el rey de los vampiros.

Alzo el sobre mientras ponía su mano enguantada en la parte abierta de este.

Algo pesado comenzó a resbalarse desde el fondo del sobre y se puso en su mano. Se trataba de una pequeña bolsa de ceda que contenía algo dentro de ella. ¿Qué era lo que tenía dentro?

Integra, curiosa. No pudo evitar abrir la bolsa de seda blanca, descubriendo dos sortijas de matrimonio y un anillo de compromiso con un hermoso diamante en él. Tomo las sortijas y el anillo volviéndolos a meter dentro de la bolsa. Estaba enojada.

—Bastardos. —Mencionó nuevamente, pensando en los miembros de la mesa redonda.

Fin del capítulo 2…

Gracias a todos los que se han tomado la molestia de seguir leyendo hasta este capítulo.

Originalmente esta historia era escrita y subida por mí en una página de Hellsing, y hoy me encuentro subiéndola aquí para evitar que me ganaran XD

Dejen sus opiniones y nos seguimos leyendo.

Zak –La Dama de Hielo-