NOTA IMPORTANTE RESPECTO AL CAPITULO ANTERIOR "EL VALS DEL SOL"

Hola a todos los que siguen esta historia puntualmente cada semana :D

Antes de que lean este capitulo quiero informarles de algo que sucedió y me di cuenta al subir este nuevo cap... lo que paso es que el capitulo anterior "EL VALS DEL SOL", me di cuenta que era mas corto de lo normal que yo lo recordaba (como ya saben esta historia ya la termine y subí en otros foros de paginas). Total, regrese a leer la vercion ya subida a las otras paginas y me di cuenta de que el capitulo estaba INCOMPLETO, no es broma, es verdad; desgraciadamente me di cuenta hasta hoy (02/06/2016) que faltaba medio capitulo.

El capitulo ya fue modificado y re-subido con la parte que le faltaba...

Así que antes de leer este capitulo, te recomiendo encarecidamente que regreses al capitulo 8 "El Vals del Sol" y leas la parte faltaste que ya fue agregada.

Mil disculpas por las molestias y espero que esto ya no se vuelva a repetir :D


Capitulo IX–El obsequio...


—¿Qué crees que haces? —le reprocho, pero no recibió respuesta del vampiro.

Al ver que no había nadie cercas, tomo a su amo, cargándola mientras que ella por instinto se tomó del cuello de él. Y antes de que pudiera decirle algo se aventó por el precipicio con su amo entre sus brazos. Cayendo con sumo cuidado al final, de pie en la arena.

Integra rápidamente se aleja de él antes de que hiciera algo más, y por alejarse tan rápido casi cae al enterrársele los tacones en la arena. Se alcanza a recargar en una banca.

Ve como el vampiro se acerca a ella inclinándose, tomando su pie, pero ella no se lo permite. Aleja sus piernas de él.

Alucard se sienta a un lado de ella, viéndolo aquel par de ojos tercos. Y sin más preámbulos le entrega la caja de regalo antigua, sacándola de su abrigo. Poniéndola frente a ella.

—Es para ti. —Menciona seco.

En cuanto Integra toma la caja ve que el vampiro se voltea, dirigiendo su vista y su atención al mar, inclinado y con los codos recargados en las piernas.

Mira la caja en sus manos, la cual la envoltura superior era de un blanco percutido por el paso del tiempo, una antigüedad. Pero lo que más le extrañaba era que él le diese un obsequio. Abrió la caja lentamente, para mirar una hermosa gargantilla de plata con un zafiro ovalado en el centro, la cual saco de la caja para observarle mejor.

El vampiro miro disimuladamente los ojos de la mujer ante la pieza.

—Alucard… ¿Cómo conseguiste esto? —Pregunta a su ciervo viéndole, aun con la pieza en la mano.

Se voltea a ver a su amo. —Mientras esa tal Roset y tú me abandonaron, me di una vuelta por el lugar. —menciona con sarcasmo. —Y lo compre.

Se acerca tomando la pieza de plata que aun colgaba de la mano de ella, quitándosela de la mano. Y se pone en pie tras de ella.

Abre el seguro de la gargantilla con delicadeza, rodeando el cuello de la mujer. Asegurando el seguro de este para que no se abriera; y mientras ella no se da cuenta, él se acerca para darle un beso en el cuello. El cual ase que Integra se aleje súbitamente de él, mirándole hostilmente. Él solo le mira sonriendo.

—¿Qué crees que haces insecto? —grita reprobando totalmente el comportamiento de su sirviente.

—Eres mi esposa, ¿No?... —rechista ante la conducta de su mujer. —Así que soy el único que puede tocar tu cuerpo.

—Claro que no!-Grita ella encarándole.-Solo es una misión, recuerda que tú y yo no estamos en realidad casados.

Alucard apretó los dientes enfurecido ante las palabras ciertas de su amo. La deseaba tanto como suya; que ahora por la maldita misión se lo había tomado en serio. Sonríe relajándose.

Se acercó a Integra. —Soy tu ciervo, por lo cual debó protegerte. —Le miro a los ojos. —Pero en esta misión estoy como tu marido. Y tengo que hacer lo que un marido debe, para complacer a su mujer. —sonríe con malicia.

Integra le miro aun sentada en su lugar, viéndole con los ojos endurecidos por las últimas palabras del vampiro.

Se quitó los tacones, quedando sus pies descalzos en la arena. Si el vampiro no iba a llevarle de regreso a la sima de la colina, ella lo aria por su propio pie.

Comenzó a caminar hacia el camino marcado por la arena, pero rápidamente fue interceptada por su esposo que la hizo regresar a su asiento, sentándola entre sus piernas y abrazándole a la cintura para que no pudiese escapar. —De aquí no te apartas. —increpo Alucard aferrándola a su pecho.

Comenzó a forcejear para liberarse de los brazos de su servidor, pero sabía que su fuerza era sobre-humana. En pocas palabras: aunque lo intentase cuantas beses pudiera, no se soltaría de ella.

Aun a pesar de estar en contra de su voluntad, miraba como el sol descendía lentamente; como si se preparase para sumergirse lentamente en las aguas azuladas de aquella playa, sintió como el nosferatu colocaba su mentón en su cabeza, recargándose lentamente en ella. Cosa que le hizo enojar.

Pensaba en rechistarle, como se atrevía a hacer tal cosa con ella. Que era ella a caso, ¿Una mesa?... Todos esos pensamientos pasaban por su cabeza; pero se calmaba poco a poco sintiendo la brisa marina y viendo como el sol comenzaba a "Tocar" la superficie del mar.

Aun con los botines en su mano, sintió como el vampiro paso sus manos por debajo de sus rodillas, cargándole de nuevo.

—¿Qué crees que haces ahora? —Se molestó ante su actitud repentina.

—Ya es casi hora del toque de queda. —Menciono ignorando la mirada asesina de su mujer.

Caminando con paz y armonía, subió la colina. Viendo como por la luz aun yaciente del sol, brilla la gargantilla que le regalo y que llevaba puesta. Sonríe con júbilo sin esconder su sonrisa de su ama.

Integra aun le miraba molesta, preguntándose qué era lo que su malvada y perversa mente planeaba, que le hacía sonreír de esa manera. Sin ocultarse de ella.

Cuando menos lo pensó ya están de regreso en la punta de la colina dirigiéndose con Roset. Mientras el resto de la gente ya había desmantelado el lugar y solo estaban llevándose las cillas y el resto.

Roset los miro a ambos; se veían tan tiernos. Pero ya era hora de irse, ya que el sol comenzaba a ceder.

Se dirigió hacia el joven del auto, casi con el pie dentro del auto les hizo señales a la pareja.

Alucard con Integra en los brazos, la llevo hacia él. Colocándole con cuidado dentro de auto, para luego rodearle y él entrar por la otra puerta.

Integra noto como la velocidad a la que el chofer iba incrementaba, notando como el chofer miraba por el retrovisor como el sol iba desapareciendo al decaer.

Llegaron rápidamente a la casa donde se hospedaban, dejándoles a ambos en la entrada, para luego Roset retirarse de inmediato.

Ambos entraron a la casa. Mientras Alucard hacia todo lo que venía en la lista que Roset les había dado al llegar. Con un simple chasquido hizo prender las velas de toda la sala.

Integra se cambiaba en su habitación, quitándose el vestido, los tacones; para ponerse unos pantalones negros, una blusa gris con mangas y una gabardina negra. Escondiendo todas sus armas como la noche anterior.

Salió ya cambiada hacia la sala, donde su sirviente ya le esperaba sentado en uno de los sofás.

—Se te olvido algo, ¿No lo crees? —Le miro con el ceño fruncido.

—Cierto.. —chasqueo los dedos, encendiendo las velas que en toda la casa había colocadas. —Sin velas no hay Luna de Miel.

Integra le miro y solo suspiro, dirigiéndose a la puerta, ya con la noche encima de ellos. Solo se veían en la calle las luces encendidas de todas las casas del pueblo. Comenzaba el plan.

Ambos habían escogido los sitios que tomarían cada uno. A Alucard le tocaba la parte boscosa a las cercanías del pueblo. Y a ella, rondar por las calles solitarias de la ciudad una vez más.

Al ver como su maestro se encontrabas en una zona segura, el vampiro se volvió en decenas de murciélagos. Desapareciendo del lugar.


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Miraba como la mujer avanzaba con calma por entre las calles. Él le seguía por detrás entre las sombras vigilándole de cualquier posible ataque sorpresa que pudiese herir a la rubia.

Mirando cómo se desasía fácilmente de cualquier arpía que le pusiera en su camino, como la noche anterior.

Deseaba acercarse a la mujer. Pero estaba tan brutalmente armada que de seguro al aun presentarse formalmente ante ella, de seguro y saldría como coladera.

Lo mejor era esperar el momento en que ella estuviese menos armada para poderse acercar con calma, sin estar seguro que ese sería su último día de vida.

De las ramas de los árboles se pasó a uno de los techos de la vivienda, asegurándose de que la mujer no le viese y sintiese su presencia que le vigilaba. Logrando ver como una arpía se escondía entre las sombras, lista para atacar a la joven la cual no se había percatado de la criatura. La cual no estaba sola.

Se preparó.


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Integra vio como un grupo de arpías se acercaba rápido hacia ella, en grupo. Disparo rápido sin durar acertando a todos los seres, descargando su arma por completo en ellos. Pero, entre las cenizas que aún no se desvanecían una arpía salió entre la nube gris.

Pero nada pudo hacer, más que desenvainar su espada y prepararse para el ataque. Esperando.

Cuando de pronto una enorme sombra apareció de la nada y se llevó de lado a la criatura, arrastrándole entre las sombras, solo escuchándose un horrendo grito. Y de ahí, silencio absoluto.

Integra se quedó por unos segundos viendo hacia esa dirección, esperando algún ataque de aquel ser. Pero nada paso.

Opto mejor por alejarse del lugar.

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Impidiendo que aquella arpía atacara a la joven, no pudo hacer otra cosa que atacarle y arrastrarle a las sombras para así no ser descubierto por ella. Tomo rápidamente a la arpía en sus garras, enterrándole una de sus manos en el pecho, escuchándole gritar y retorcerse mientras lentamente se convertía en cenizas.

Solo cuando todo se volvió silencio vio como la joven se alejaba del lugar para ponerse en un sitio seguro. Pero él le seguiría custodiando.


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Los cargadores de sus armas cayeron al suelo, haciendo un sonido seco al caer en la tierra. Una arpía se deshizo en cenizas al instante, mientras otras tantas yacían a su alrededor. Mientras el resto estaban esperando la señal de ataque escondidas en los árboles. Una arpía sobresalió del círculo que rodeaba al vampiro, colocándose frente a él.

Hizo una leve señal con la mano, ordenándolas al resto de los seres alejarse del lugar. Orden que rápidamente obedecieron.

—Dracula.. —menciono la arpía frente a él.

—Merceia. —Alucard menciono al reconocer a la mujer.

—Así que los rumores sobre tu esclavitud son ciertos. —miro los ojos rojos del vampiro. —Pudiste seguir a mi lado y obtendrías mi ayuda.

Alucard sonrió, riendo frente al ser, recordando su aventura en aquellos tiempos. —Solo fuiste una diversión, nunca tuve intenciones de quedarme a tu lado. Pajarraca. —se burló de ella.

La arpía se acercó a él, acariciando con sus garras el rostro del vampiro el cuan solo le veía insípido. —Pero acepta que te divertiste. —y sin decirle nada más, le beso.

Alucard ni se inmuto, pero por alguna extraña razón quito al instante la mano de la arpía de su rostro.

Un disparo se escuchó, después para seguirle otro, y otro más. Para el último darle a la criatura en una de las piernas. Hiriéndole.

Ella aleteo con fuerza alejándose del lugar. Mientras tanto Alucard tan solo sonrió volteando a ver a las sombras. Viendo un objeto plateado brillar ante los rayos de la luna. Mientras su ama salía de las sombras. Reluciendo la plateada gargantilla ante la luz de luna.

Solo le miro al acercársele. —Ya es hora de irnos. —menciono alejándose del lugar.

Alucard tan solo le siguió por detrás notando a su ama un tanto más molesta de lo normal, tal vez molesta de ¿Celos?.. Aunque savia bien que ella lo negaría con todas sus fuerzas, pero era una muy posible respuesta.

Volteo disimuladamente hacia atrás, mirando los árboles. Sintiendo de nuevo esa molesta presencia. Y sin pensarlo dos veces, se acercó a su ama por detrás y le abrazo, aun en contra de ella. Siguió abrazándole hasta llegar al lugar donde ambos residían.


Fin del capitulo 9!

Como lo mencione anteriormente, lamento las molestias causadas, y espero que sigan disfrutando de esta historia. les recuerdo que el capitulo anterior ya fue modificado y ya se encuentra completo. :D

Palomixta: solo me tome unas vacaciones cortas en lo que se aligeraban las cosas de la escuela, pero no planeo dejar esta historia hasta terminarla de publicar por completo :D tu no te preocupes, que si pasa algo lo lo primero que are es hacerlo mención. Espero que esta historia te siga agradando y seguir viendo tus reviews en ella.

Miguel . puentededios: (lamento escribir tu nombre así pero al subir el cap se borra, quien sabe por que :/) gracias por tus comentarios y pues como ya lo hice mención, por error mio el capitulo anterior no fue corto si no "incompleto", me agrada que mi historia siga siendo de tu agrado. n.n

LadyMurphy: Lamento la tortura :/ pero como ya lo explique en el trascurso de este cap. no subí el capitulo anterior completo, así que los invito a re-leerlo. Por cierto... me agrado como empezó tu historia de PREJUICIOS y espero seguir leyendo mas capítulos de el, solo no dejes de subir, plis T-T...

Bueno mis nosferatus, les recuerdo que el capitulo anterior ya fue modificado y ya se encuentra completo, de nueva cuenta perdonen las molestias generadas y... nos vemos el próximo jueves :p


Zak -La Dama de Hielo-