Doble capitulo hoy porque yolo…
XD
Capitulo XIV.- Sin Caminos…
La había regresado a la habitación, pero esta vez Araco la había encadenado del tobillo a la cama. Mientras él había salido a no sabía dónde.
Se sentó en la cama, pensando como rayos el cabeza hueca de su sirviente vampiro le iba a hacer para encontrarla y sacarla de esa isla. Suspiro profundo, ahora no podía hacer nada si no esperar a que Araco se distrajera para intentar de nuevo escapar.
Por el momento Alucard era el único que sabía su localización y quien podía ir a rescatarla.
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Alucard gruño al sentir por quintesima vez el móvil de su maestro vibrar en la bolsa de su gabardina.
No hacía falta ni que lo sacara para sabes que se trataba de Walter preguntando por Integra. Sabía que si aquel viejo descubría lo que había pasado con su ama, de seguro iría inmediatamente al pueblo y cortaría con sus hilos cada parte de su anatomía. Saco el móvil decidido a contestar la llamada.
—¿Si? —Contesto el vampiro despreocupadamente.
—¿Alucard? —Respondió extrañado al tener al vampiro al teléfono en vez de a su ama. —¿Dónde está Sir. Integra? —Pregunto.
—Ella está ocupada. —Respondió.
—¡Mas te vale que no le haiga pasado nada malo por tu culpa! —Le amenazo, presintiendo del porque su señora no tenía el móvil.
—Deja de ser tan mal pensado, ella se está bañando, es por eso que no puede contestar. —Respondió malhumorado.
—¡Bien! Le avisas que llame. —Y suspirando colgó.
—¡Maldición! —Menciono gruñendo después de que Walter colgó.
Tenía que hacer lo posible para llegar a la isla de Araco y "rescatar" a su ama, pero los campesinos se negaban a llevarle por el mismo miedo que le tenían a Merceia y a su parvada de arpías. Roset le había prometido que lo ayudaría, conseguiría a alguien que pudiera llevarlo hasta la isla de Araco; pero de ahí, ella ya no podía hacer nada más por él. Estaba solo.
Lo único que esperaba y le enfurecía, era que Araco pusiera sus sucias garras en su "esposa", mientras el intentaba llegar hasta ellos.
Aunque conociendo a su ama, no se lo pondría tan fácil.
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—Toma! —Extendió hacia ella el tazón de manzanas frescas.
Integra miro extrañada el tazón, sospechando si las manzanas tenía algún veneno o somnífero, estiro su mano hacia una de las manzanas y la tomo. No era porque le agradara el tipo, pero desde la fiesta no había comido nada y ya tenía horas escuchando su estómago gruñir de hambre.
Miro por unos segundos más la manzana antes de llevársela a la boca, mirando como Araco se alejaba dejando el tazón en una pequeña mesa cercana y se sentaba al lado de ella. Observándola dudar.
Siendo vencida por el hambre, al fin mordió la manzana, devorándole en poco tiempo, dejando el hueso (corazón o como quieran llamarle) en la mesita y tomo otra manzana. Araco tan solo sonrió sin que la joven lo mirara.
—Y ¿Cómo te llamas? —Pregunto para romper el silencio que solo era interrumpido por las crujientes manzanas.
—Ese no es asunto tuyo. —respondió secamente.
—Bueno, ese no es asunto tuyo.. —Sonrió. —Mi nombre es Araco.
No le tomo importancia, o al menos disimulo no ponerle atención. Mientras en su mente decía: Otro Alucard no T-T
—Se quién eres… —Le contesto.
—Pero no sé quién eres tú. —interrumpió.
Integra suspiro profundo, dejando otro hueso de manzana en la mesita.
—¿Cuando me dejaras ir?
—Nunca te dejare ir.
—¿Por un lío de faldas? —apretó la llaga.
Araco se puso en pie malhumorado, saliendo de la habitación, sin antes gritar: —Ese vampiro jamás pondrá un pie aquí. —Y sin más, se marchó.
Integra sonrió. Tantos años de discutir con Alucard rendían frutos, como para terminar ganando en cualquier discusión.
Tomo otra de las manzanas del tazón, mordiéndola.
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Araco salió volando de la entrada secreta de su cueva, malhumorado. Sin duda alguna el comentario que hizo la humana le había dado en el punto más doloroso que tenía.
Respiro profundo, mientras sobrevolaba casi a ras de las aguas azuladas; hiendo hacia el sol que desaparecía lentamente en las aguas. Eso le hacía tranquilizarse un poco más.
Tenía que pensar en la forma de evitar que el vampiro les encontrara, para así hacerlo sufrir de angustia lo más que pudiera, por el resto de la existencia escondería a la humana.
Sobrevoló por los cielos, perdiéndose en lo más oscuro del cielo, regresando al pueblo para ver los estragos y de paso a su enemigo.
Se detuvo y se escondió en los arboles cercanos al pueblo.
El lugar aún olía a sangre, y aun se veían los estragos y los escombros en las fachadas de las viviendas. Ahora algunas de ellas eran iluminadas por decenas de velas dando luto a las personas que habían muerto en la noche del ataque. Camino lentamente por la orilla que había entre el bosque y el pueblo, atento siempre, para no ser descubierto por alguien; pero eso no fue suficiente, alguien le vigilaba desde las sombras de los árboles, atacándolo.
Calló al suelo boca abajo y en menos de un segundo se puso en piel de inmediato, poniéndose alerta, mirando a su agresor.
—Valla, así que el contacto con la humana a desagudisado tus sentidos. —Menciono Merceia.
—Desaparece de mi vista.—Menciono fulminado en la ira de sus recuerdos, mostrándose listo para atacar si no hacia lo que le decía.
Merceia rio levemente al ver la actitud hostil de Araco hacia ella. Se acercó sin temor alguno hacia él, le conocía desde hace siglos y sabía que no le aria daño. Ya que muy en el fondo él seguía sintiendo algo por ella.
—Sé que aun sigues enojado por mi "traición" —menciono acariciando el rostro de Araco con su mano, mientras este la devoraba con la mirada. —Pero, si no desapareces a la humana, yo lo are. —Sonrió alejándose de él, alejándose caminando en reversa sin perderle de vista.
Araco comenzó a gruñir, erizándosele las plumas de rabia. Tomo a Merceia por el cuello antes de que esta pudiera escapar, mirándole furioso, amenazándole con destrozarle el cuello si se movía siquiera para respirar.
—Escucha maldita bruja, porque no lo volveré a repetir, no te entrometas en mi camino. —Apretó aún más la garganta de Merceia, antes de soltarla para que esta corriera despavorida.
Merceia corrió hacia el bosque antes de emprender en vuelo para alejarse rápidamente de él. Con la mirada de Araco aun en ella, llena de furia.
Araco gruñía mal humorado, sintiendo como le hervía la sangre por dentro. Apretó los puños los cuales aún estaban protegidos dentro de las garras de acero desde la noche del ataque; no se quitaría su armadura hasta que todo concluyera, ya que conociendo a Dracula y a Merceia, estos aprovecharían hasta el más mínimo descuido para acabar con él.
Voló por los cielos, durante esa noche no le interesaba nada más que distraer su mente para planear su próxima movida, y para sacar de la mente él desagradable momento de haberse topado con Merceia.
Esta vez voló por el cielo nocturno durante casi toda la noche, distrayendo su mente, dejándole casi en blanco. Pero si, volando cercas de la isla, vigilándole para que ninguno de esos dos se acercará a la humana. Ella era su pieza clave para desquitar su odio hacia el vampiro y para desquitar su odio hacia Merceia.
FIN DEL CAPITULO 14!
Hoy por mi regreso quise subir doble capitulo, así que muchas gracias por seguirme y nos vemos la próxima actualización (la cual espero que no dure un año XD).
Zak –La Dama de Hielo-
