¡Ah! Maldita sea, esto está cursi, pero creo que le bajé el nivel al final. Me costó escribirlo, no tenía idea de qué demonios quería contar y solo aparecía en mi cabeza el abrazo en el atardecer del Acto III. AMO ese especial y a la vez me hace llorar... No como el IV claro está.
No sé realmente si quedó como esperaba, no sé que esperaba con este one-shot, no sé nada ¡AH~! (?)
Aclaraciones:
(*) Alain y Mairin están viajando por Hoenn.
(**) Iba a meter a Charizard y Chespie pero no encajaban mucho en la escena. así que lo siento chicos, los amo pero mi lado cursi no me permitió mostraros en escena.
Pokemon no me pertenece, de ser así, ¡El Marissonshipping sería canon!
We Found something || Marissonshipping Week 2017
IV.- Atardecer. || El color de sus ojos.
Sus conversaciones suelen ser sobre los pokémon, estrategias de batalla – o concursos ahora que visitaban Hoenn como se debe – Las mega evoluciones y muy pocas veces sobre los gustos de Alain, más por qué él no habla mucho sobre eso, y Mairin aprendió a no preguntar de más sobre su vida privada a menos que el mismo Alain le quiera contar.
– ¿Cuál es tu color favorito? – Aunque esta vez ella estaba interesada en algo muy insignificante.
– No tengo uno en específico... – Le responde sin mucho interés.
Si Alain tuviera que elegir un color favorito cualquiera diría que es el Azul – Porque negro no es un color – Pero, si se le pregunta directamente sobre el tema, él mismo no estaría tan seguro de ello, no negará que el Azul es un color bonito y fue su color preferido durante mucho tiempo, aún así, las cosas son diferentes ahora.
Desde hace bastante tiempo la verdad. Su visión del mundo cambio paulatinamente, por que él a pesar de lo frío y distante que aparenta, se encariña con las personas que demuestran su valor. Hay muchas formas de demostrar el valor que poseen, bien lo sabe él que encontró fortaleza en quien en apariencia parece más una torpe novata.
Ella mostró ser muy expresiva a un punto que era un poco incómodo hablarle, curiosa al igual que un niño, aún no conocía nada del mundo así que todo lo nuevo le emocionaba, terca como sólo puede ser una mujer con sus objetivos claros en la vida, torpe al igual que un recién nacido, pero cariñosa de una manera en que él no podía hacer más que permanecer a su lado.
– Todos tienen uno, Alain. – Reitera ella después de un rato.
– Yo no.
– ¿El azul? – Insiste, él se encoje de hombros y asiente.– Eso no es una respuesta.
– Se hace tarde – Comenta Alain para cambiar de tema.
– Ah~ – Suspira ella y se rinde. – Ya está atardeciendo.
El cielo poco a poco pierde su tono azul, transformándose a un anaranjado muy claro que a medida que avanzaban se tornaba rojizo. Alain sonrió con el paralelismo que su mente hacía justo ahora mientras miraba el cambio en las tonalidades del cielo y los colores de su compañera de viaje.
Su cabello es rojizo, no exactamente como el rojo del sol que se esconde al final del camino que recorren, pero se asemeja bastante al estar contra su luz. Los tonos verdes de su ropa se asemejan a los tonos verdosos de las copas de los arboles que están a cada lado del camino, se van oscureciendo y tiñendo de naranjo en la lejanía, como el tono de los triángulos de la boina que lleva justamente ahora.
La brisa de la tarde juega con las hojas y mece las nubes juguetona, tal cual el caminar de ella justo ahora, dando saltos de vez en cuando, moviendo su capucha sobre sus hombros, dejando que se entrevean pequeños rayos del sol a causa de sus movimientos inocentes.
Ella es un atardecer en el bosque de Hoenn, uno alegre, uno que de dice "Mañana es un nuevo día" uno que te acaricia el rostro con cariño.
– ¿Sabes? – Ella se da vuelta sobre sus talones, se detiene y Alain le imita. – Mi color favorito es el naranjo.
Alain suelta una suave risa que solo provoca que la anaranjada mirada de ella, tan potente como el mismo atardecer detrás de su silueta, tan puro como la luz del sol que ciega a quienes le miran directamente.
– Es un color que te queda – Lo dice como cumplido aunque ella haga una mueca, seguro se lo toma como una broma.
– ¿Qué se supone que significa eso? – Su mirada brilla de entusiasmo y exaltación, demandando que toda su atención esté puesta en ella.
"¿Cuál es tu color favorito?"
– También me gusta ese color – Le contesta con simpleza, con una sonrisa pequeña.
Mairin parpadea, medita su respuesta y a juzgar por el brillo en su mirada acepta esas palabras, asiente y retoma su caminada a dos pasos delante del entrenador. Balancea sus brazos en su espalda baja dando pequeños golpes sobre ella. Ya no salta, no apresura el paso, solo camina con tranquilidad teniendo el atardecer delante de ella.
Alain sabe que no es el color lo que le gusta realmente, insiste en que el azul sigue siendo bonito pero justamente ahora, con la escena que no hace más que darle ligeras cosquillas en el estomago, junto a una sensación de alegría y triunfo, se siente como un niño descubridero un tesoro, como si recibiera un regalo que esperó toda su vida.
El color favorito de Alain es, sin dudas, el atardecer que se refleja en los ojos de Mairin.
– ¡Oye! Una carrera hasta el final del camino.
Su voz lo saca de sus pensamientos, su cuerpo se pone en posición de correr, antes siquiera de darse cuenta de lo que va a hacer.
– ¡Uno, dos, tres! – Grita ella, pero en el dos sus pies comenzaron la carrera sin esperar al muchacho.
– Es una carrera injusta – Le reclama, pero ya está persiguiéndola.
– ¡Qué lento! – Ella se burla.
Pero no se da cuenta que debería fijarse más en donde corre que en su compañero. No pasan ni dos segundos de eso y ella cae al suelo de cara. Alain se detiene a su lado esperando a que su atardecer muestre la cara, Mairin se sienta en el suelo, comienza a reír por su torpeza, él suspira.
El ambiente cambia al típico humor que siempre llevan en sus viajes. Uno de completa risa, sencillez y el más puro aire de casualidad con las tonterías que le pasaban a Mairin por no fijarse en donde pisa.
– No tienes remedio.
– Ah~ supongo que llegaremos en la noche.
Alain le diente la mano y ella se levanta con su ayuda. Por ahora caminaran tranquilos, ya no más carreras hacia el atardecer como en las novelas cursis que lee el profesor Sycamore, ni de esas escenas de películas románticas que hay en las carteleras de los cines de Kalos. Sólo una caminata hacia la siguiente ciudad por la próxima medalla de Mairin y más información sobre las mega evoluciones.
¡Ya van cuatro días! y no tengo nada escrito del de mañana xD no tengo ideas pero prometo que habrá one-shot, bien, espero que les haya gustado, que no vomitaran arco iris y esas cosas por las cursilerías que escribo.
Nos leemos mañana~
*Edit: El naranja significa entusiasmo y exaltación, y cuando es muy encendido o más bien rojizo, denota ardor y pasión. Kandinsky afirma que el anaranjado suscita sentimientos de fuerza, energía, ambición, determinación, alegría y triunfo.
#MarissonshippingWeek2017
