Hola ternuritas!
Sé que me tarde un poco pero pude subirles algo antes de Navidad 3
Espero que les guste y narra Karamatsu
El cabello cuidadosamente amarrado en una cola baja, el traje azul perfectamente alisado, la capa repleta de volantes blancos planchada y resplandeciente, los zapatos recién lustrados, y una mirada falsa de esperanza para completar la farsa a la que me he sometido por el bien familiar.
Mire mi reflejo en el viejo espejo sintiendo una ligera opresión en el pecho al momento de colocarme aquella elegante y galardonada corona. Desde que mi memoria comienza a correr en los empolvados rincones de mi mente, me han entrenado para que sea un excelente soberano para mi pueblo; alguien empático quien sepa saciar sus necesidades y respetar las reglas que nuestras guerras demandan.
"No es momento para vacilar" Me regañe acomodando un rebelde mechón de mi flequillo detrás de mi oreja "En un par de meses esto recién comenzara" Suspire sin querer encontrarme con aquella azulada y decepcionada mirada, rogándome por una huida.
"¿Karamatsu?" Al percibir un dudoso cantico junto con un insistente golpetear en la puerta de mi cuarto, me senté sobre mi cama con la postura más relajada que mi alma me permitió "¿Puedo pasar?"
"Eso ya no lo deberías preguntar, Totty" Me mofe observando como el muchacho de prendas rosadas ingresaba en mis aposentos.
"Lo siento" Musito llevándose la mano derecha hacia la nuca para sonreír "Que seamos buenos amigos no quita la diferencia entre nuestros rangos"
"Sin importar las veces que me digas eso" Susurre haciéndole una seña con la mano sobre las frazadas, invitándolo a sentarse "Seguirás siendo para mí un little brother"
"Ught" El de suaves y pequeñas facciones se acomodó a mi lado "¿Cómo haces para ser tan doloroso?"
"Talento natural" Me encogí de hombros apoyando mi espalda sobre el colchón, permitiendo que todo el peso de estas últimas semanas, rompiera hasta el último de mis huesos.
"¿Extrañas a tus padres?" La expresión de Todomatsu "Perdón, que estúpida pregunta" Era puro arrepentimiento goteando.
"Claro que los extraño" Musite siendo inundado por la amargura "Mamá insiste que estamos bien solo nosotros dos, pero ambos sabemos que es mentira" Una repulsiva sensación se posiciono dentro de mi estómago, al recordar la fría expresión que ella me otorgo antes de partir hacia su viaje "Ninguno de nosotros si quiera pensó que lo mandarían a matar" Para que los fragmentos que me quedaban de esperanza se incrustaran dañando lo demás.
"Él fue muy querido" Aunque él me trato de consolar "Ninguno de nosotros lo pensó, fuimos demasiado confiados" Los dos estábamos conscientes de lo redundante que resultaba esta conversación "Por eso tú madre enloqueció con lo de tu matrimonio"
"Ni lo menciones" Me encogí sobre mi cama aferrándome a una manta "Que ella haya ido personalmente a conocer a mis prometidas me desagrada" La cálida y suave mano de mi amigo empezó a juguetear con mis cabellos desordenando mi trabajo de dos horas.
"Te encontraran una buena chica"
"Lo sé" Pero eso no era lo que yo quería.
Siempre fui un príncipe soñador; fue como mi valeroso padre y mi esforzada madre me criaron. Mi más grande anhelo desde los atisbos más difusos de mi corazón, fue perderme en la mirada de una desconocida fuera de alguna reunión, para entrelazar nuestros destinos por el resto de la eternidad omitiendo cualquier etiqueta social. Contemplar más allá de las decenas de haciendas que estén dispuestos a pagar para caer en la belleza que me ofrezca una misteriosa y seductora alma.
Ilusiones que ahora se clavan sobre mi piel desgarrándola, historias falsas de amor que actualmente solo dañan mi orgullo, y me envuelven en la envidia de lo que jamás tendré.
"Hablando de eso" El más bajo se encogió debajo de las cortinas que colgaban cubriendo mi cama "Iyami me mando a avisarte que habían llegado los nuevos reclutas para tu guardia real" No contuve mi sorpresa al dejar caer mi mandíbula.
"¿Más reclutas?" El contrario con melancolía asintió "¡Esto se está saliendo de mis manos! ¡Ella está exagerando otra vez!"
"Es lo correcto a hacer" Todomatsu suspiro antes de levantarse de mi colchón y extenderme la mano con una divergente mueca, y una mirada quebrada "Sé que no es lo que te prometieron, ni como tú querías guiar a tu reino, pero"
"¡Por supuesto que no lo es!" Los ojos me ardieron ante tan alta hipocresía "¡Nada de esto es lo que mi padre habría querido!, ¡Ni es lo que merezco tras más de veinte años de obediencia!" La sangre me erupciono amenazando con destapar el dolor que con tanto esmero había sellado.
"Karamatsu" Las fuerzas se me agotaron "No consigues nada torturándote así" Para que las memorias con mi padre me comenzaron a quemar.
"¡No es justo Totty!" A destrozar cada poro de mi ser "Yo me debería casar por amor como él lo hizo con mi mamá, ¡No con una chica que esté interesada en su fortuna!" A carcomer viva esta asquerosa personalidad "¿Cómo podré controlar a las personas si desconfiaré de mi propia mujer?" Al ser una constante memoria de quienes lo condenaron.
"Sé que es complicado, pero" Lo golpeé antes de que su mano me acariciara el hombro como un patético consuelo.
"¡Además!" Ya era demasiado tarde "No porque a él lo hayan asesinado eso quiere decir que también lo intentaran conmigo" El sello se había despedazado "¿Dónde quedo mi libertad?" La mandíbula me supo a oxido y sangre "¿Dónde quedó lo que yo aspiro?" Apreté con cólera mis puños "¡No soy un títere más!" Jalando de esas cadenas una vez más.
"Es tu responsabilidad" Gruño el más bajo apartándose de mi lado "Todos hemos tenido que hacer sacrificios Karamatsu, no te comportes como un niño mimado en estos momentos, no es propio de un príncipe" ¡Ahí estaba otra vez!
"¡Ser un príncipe no me quita la humanidad!" Grité exhausto de que me pusieran barreras y reglas sobre el comportamiento, ordenándome la manera en que me debía sentir por una perdida y presionándome con un control que no quería "Mírame como la persona que soy Totty, no como el hijo de un monarca, por favor"
"Eso es lo que pediste ser"
"¡Claro que no lo hice!" Cualquier grito pereció ante su gélida y frustrada expresión.
Con mi padre algo también había sido enterrado en Todomatsu.
"El rey me encargo cuidarte y protegerte del mal" El de delicada silueta no se inmuto ante mi pasmada expresión "Y es lo que planeo hacer, aunque tenga que salvarte de ti mismo" Declaro antes de salir con un portazo de la habitación.
"Pero no es justo" Musite clavando mis uñas sobre mi cabeza. Intentando recuperar alguna migaja de cordura caída.
Cuando mi padre falleció, por el riesgo me prohibieron ir a su funeral o vivir el dolor, mi madre no me permitió desmoronarme al buscarme una prometida para que tomase el cargo con desesperación, Totty no consintió que hablase del rey al clavarle una estaca en lo más profundo de su espíritu. Todos me tatuaron sus expectativas y deseos, sus preocupaciones y anhelos, y aunque, yo ya estaba acostumbrado a lidiar con la cruz de la presión, esta vez me encontraba demasiado cansado. Tan solo anhelaba que esta pesadilla que acabará para despertar envuelto por una canción de cuna.
Aunque para mí ya no existía esa esperanza.
Intentando arreglarme lo más rápido que mi perfecta máscara me permitió, salí de la habitación para bajar al vestíbulo en el primer piso y encontrarme con una fila de gigantescos hombres, uniformados de negro y peinados con una cola listos para proteger.
"Me alegra verlo su alteza" El hombre de prominente dentadura y traje morado extendió ambas manos con orgullo "Le he traído lo mejor de lo mejor, le aseguro que no tendrá nada que temer con ellos en el castillo"
"Me gustaría que se presentaran" Murmulle caminando frente al primero con una sonrisa amable y una mirada gentil.
Durante eternas horas escuche el mismo discurso aburrido de devoción, con una mala copia de facciones y voz entre los hombres que Iyami había traído a mi castillo, esperando una gigantesca remuneración. Ninguno de ellos me enseñaba expresión por temor o se atrevía a responder a mis anécdotas o bromas por un presuntuoso respeto. Siempre sería lo mismo para mí, rodeado de rostro de marfil y reacciones ensayadas.
Ahogándome en un mundo de juguete y brillante plástico.
"¿Qué le parecieron?" Al llegar al final de la fila suspire "Perfectos ¿Cierto?"
"Sí" Me encamine hacia el vendedor de traje morado "Todos son"
"Oye bastardo" Todos en el salón quedaron atónitos "¿Te olvidaste de mí solo por ser más bajo?" Sin aliento regrese hacia el final de la fila para encontrarme con un muchacho de traje morado y pequeña contextura "Eso no es muy amable, alteza"
"¡Shi!" El de cabello castaño corrió hacia el recluta para zarandearlo del cuello de su gastado traje "¡Choromatsu dijo que te portarías bien!"
"¿Y le creíste al idiota pajero?" El más bajo rio antes de empujar al vendedor "Que idiota Iyami, pensé que habrías aprendido la lección"
"¡Lo lamento alteza!" El de prominente dentadura se arrodillo a mis pies "Se supone que él sería su guardia personal" Él levanto su rostro bañado en un llanto exagerado para comenzar a besar mis zapatos "¡Pero me lo llevare de inmediato! ¡Perdóneme la vida!"
"No" El sonido de mi voz fue el único que pareció rebotar por las paredes del castillo, junto con el llanto desconsolado de Iyami "Aun lo quiero como guardia personal"
"¿Qué?" Todomatsu, quien había permanecido sereno y calmado en un rincón, me tomó de la muñeca amenazándome con su característica expresión "¡No puedes estar hablando enserio! ¡Ese idiota parece sacado de un barrio de mala muerte!"
"¿Y que si fuese así princesa?" Mi amigo de la infancia con una expresión de pura irritación fue a confrontar al nuevo recluta "¿Te da miedo que no haya nacido en cuna de oro como todos ustedes?" El de intensa mirada amatista sonrío "Así que son los típicos egocéntricos de clase alta, pero que aburrido"
"¿Qué no sabes con quien estas tratando?" El aire en la habitación se convirtió en concreto, pesando en el pulmón "¡Muestra más respeto maldito ignorante!" Antes de que la mano de Todomatsu se estrellara en contra de la mejilla del más bajo, guiado por un impulso desconocido lo frené.
"¿Karamatsu?" Aunque escuche su voz lo omití.
"Lamento mucho haberte ignorado hace un rato, es que Iyami suele traerme clones siempre" Cada uno de mis sentidos los absorbió una pequeña y traviesa sonrisa "¿Me puedes decir cómo te llamas?" Sus labios se abrieron para vacilar y esquivarme con desconfianza.
"Ichimatsu" Finalmente libero consiguiendo que mi cuerpo trepitara "No es necesario que sepas mi apellido"
"¡Claro que lo es!" La gastada voz de Iyami nuevamente lo amenazado "¡Díselo!"
"No" Musite atontado sin razón "Ichimatsu está bien" Apoye mi mano sobre su hombro ganándome una expresión repleta de desprecio "Es lindo" Y encendida por lo que pareció ser un atisbo de vergüenza.
"No necesito que digas cosas dolorosas" Se quejó cortando con asco el contacto.
"¿Alguien te conto de que se trata tu trabajo?" El de cabellos despeinados alzo una ceja indignado, consiguiendo que una risilla escapara de mi garganta, ilusa e inocente.
"Debo evitar que te maten, no es tan complicado" Él por primera vez correspondió mi danza con los ojos "No te creas mucho, Kusomatsu"
"Sí estas tan seguro es tuyo el puesto" Pude escuchar como Todomatsu perdió cada centímetro de cordura con mi declaración "Quiero que seas tú el único que me acompañe todo el día"
"Que duro" Balbuceó divertido. Ese humor negro me resultaba un tanto encantador.
"¿¡Estás loco!?" Volvió a insistir mi amigo de la infancia "No le confiare tu vida a un maldito criminal salido de alguna cadena perpetua o algo así"
"Totty" Él no me escucho.
"¡Iyami no creas que quedaras impugne por haber presentado a este!" El de ojos rosáceos parecía haberse ahogado en su propio mar de confusión "¡Este!" Su mirada regreso hacia Ichimatsu "¡Villano!" Bramo "A nuestra respetable presencia"
"Pero" Él de dulce sonrisa lo tomo del cuello acercando ambos rostros.
"Te destruiré si es necesario" Consiguiendo que todo presente temblara por aquella mueca de ultratumba y tonalidad criminal.
"¡No fue mi culpa!" Por primera vez relajado desde la muerte de mi padre, me acerque hacia la pareja apoyando mi brazo sobre los delgados hombros de Todomatsu "¡Choromatsu me lo pidió!"
"Eso no será necesario" Musite captando la atención del de traje morado "Iyami te puedes ir, tu pago se depositará en tu cuenta dentro de poco"
"¡Gracias alteza!" Cual escurridizo estafador él se deslizo entre los dedos de mi confidente, para arrastrarse por el pasillo, y huir hacia la salida del castillo perdiéndose en una tormenta de arena y desesperación.
El resto del día Ichimatsu me acompaño a hacer los trámites a medias que había pospuesto para la coronación, bajo la siempre, atenta y tajante mirada de Todomatsu. El de ropajes desaliñados me observo en todo momento con una expresión cansada y un aura irritada ante mis evidentes explicaciones por precaución hacia las reglas que regían el castillo, y las normas con las que se debía comportar a mi alrededor.
Existía algo en ese chico que había captado mi atención más allá de su falta de educación y ese grosero vocabulario. Ichimatsu había grabado con ese par de relucientes orbes amatistas la curiosidad en mi espíritu, guiándome en un impulso hacia el ser mejor. Nunca había conocido a alguien que me despreciará de esa manera sabiendo que con mi poder podría devastar su reputación, jamás había sido testigo de un joven con tan sincera irresponsabilidad; con un alma tan transparente como para poner en riesgo todo lo demás.
Él era interesante, ansiaba poder a su juego entrar.
La semana pasó lenta y tediosa escuchando a mis tutores disertar sobre las dos prometidas que me había seleccionado mi madre en su viaje, leyendo las ventajas de escoger a cada una y los riesgos de dejar a la otra, como si fuesen un trozo de carne el cual yo podía comprar. Me estaba convirtiendo en frío y reluciente plástico también.
"No me estas prestando atención" Suspiro Todomatsu apoyando su rostro sobre su mano "Otra vez" Chillo irritando, extendiéndome las carpetas de ambas chicas "Todoko proviene de un reino más pequeño que el nuestro, pero con mejor estabilidad económica"
"Wow, pero que interesante" Bramó con sarcasmo mi nuevo guardia apoyado en un rincón, provocando que el de delicadas facciones rodara los ojos.
"Mientras que Osoko cuando se case, se encargará de un terreno mucho mayor, el cual es conocido por su desestabilidad en los tratados con los vecinos" Mi mirada fue captada por la chica de melena castaña y sonrisa socarrona en la fotografía "¿Y a cuál?"
"No lo sé" Suspire apoyando mi frente sobre la mesa "Ambas lucen tan diferentes, no puedo elegir sin conocerlas de verdad"
"Ay Karamatsu" Chillo el contrario apoyando su espalda sobre el respaldo de la silla "No hay tiempo para involucrarte sentimentalmente con alguna"
"Pero"
"¡Ya sé! Elige a Todoko" Mis cejas ligeramente enarcadas lo debieron sorprender "Es la más bonita" Respondió con sinceridad encogiéndose de hombros.
"Totty" Balbuceé decepcionado "No puedes ser tan superficial" Cuando el nombrado inflo las mejillas y esbozo un puchero el de mirada amatista rio "¿Qué es lo que piensas tú, Ichimatsu?"
"¿¡Enserio le estas preguntando al novato!?" Me grito pasmado intentando que la vena sobre su frente se relajara "Harto te debo querer para seguirte tolerando" Bufo para sí mismo esperando la respuesta del guardia de cabello despeinado.
"¿Yo?" Con una repentina timidez él se acercó a examinar ambas carpetas "Sí tuviese que ser por conveniencia" Suspiro acomodando su rostro sobre mi hombro, provocando que extraños nervios explotaran en mi interior "Osoko" Murmullo acariciándome con su aliento "Aunque ella es un desastre en la economía y en las relaciones puede aprender a llevarlas mejor, además, ambas tierras juntas serían invencibles"
"¡Ves!" Todomatsu se paró de la mesa frustrado, apuntando al más bajo "Sabía que solamente lo diría para llevarme la contraria"
"Tsk" Ichimatsu se cruzó los brazos sobre el pecho "No todo mi mundo gira en torno a ti, princesa" El de vestimentas rosadas arrojo un esquizofrénico grito, mientras se tiraba de los cabellos cerca del cuello y salía de la habitación con una notoria agitación "Que sensible" Rio satisfecho, devolviéndome la atención.
"Así es él" No pude comprender o leer el rostro que él me mostro.
"¿Sabes? Para ser tu matrimonio el que estas planificando te ves poco entusiasmado" Pero de igual manera él me absorbió "No me interesa meterme en tu vida privada, pero sentí que te debía preguntar" Se corrigió.
"No estoy interesado en mi casamiento" Con un sutil movimiento de nuca lo invite a sentarse a mi lado "Sé que decepcionaré a esas bonitas Karamatsu girls" Él chasqueo la lengua desviando la cabeza con desagrado hacia otro punto de la habitación "Pero si no es por amor no quiero hacerlo" Sus parpados se elevaron encendidos por el asombro.
"¿Amor?" Me pregunto atontado con una mueca filosa.
"Sí" Ansioso me incline sobre la mesa "Quiero conocer a esa persona especial libre de contexto, enamorarme de su buen corazón, de sus defectos, de sus heridas" Reí por lo bajo con el rostro ligeramente encendido "De verdad deseo formar una familia con la chica perfecta para mí" Él más bajo no contuvo su cínica risa antes de borrar todo rasgo de humanidad.
"Por amor" Me repitió "Me debes estar tratando de joder para hablarme de estas estupideces" No pude despertar ante el rencor que él me escupió.
"Claro que no" Musite atónito.
"Escucha príncipe inútil" Esas palabras jamás me habían lastimado tanto como lo hicieron con él "Esa basura de sentimientos no te van a llevar a ningún lugar además del fracaso y la muerte quizás, solamente te van a distraer, es mejor que no conozcas a esa muchacha y te desposes con una desconocida"
"¡¿Y dónde queda lo que yo quiero?!" Tomé aire profanando la calma, al borde de mi colapso emocional "Esta es mi vida, yo quiero ser quien escoja como terminarla" Exaltado él se levantó, golpeando la mesa, mordiéndose el labio, escondiendo su rostro debajo de su descuidado flequillo.
"No pensé que el renombrado príncipe Karamatsu sería tan afeminado y sensible como para ponerse e llorar por esa mierda de emociones" Por unos instantes sus orbes me dieron la impresión de haberse bañado en sangre y su sonrisa convocada por el mismo diablo "No estoy interesado en escuchar los quejidos de alguien así de patético y rastrero"
"Ichimatsu" A pesar de haberlo agarrado de la muñeca intentando comprender, él me golpeo sin temor "No te vayas"
"Ni te tengo miedo para hacerlo por obligación" Para luego desaparecer con el eco de las suelas en contra de los escalones de madera.
No lo comprendía ¿Tan malo era el amor?
"Mi amado y valiente Karamatsu" Presioné mis parpados permitiendo que un pequeño e imperceptible rastro de tristeza escapará de mis ojos, al recordar la profunda y amable voz de mi padre "No te desesperes porque ninguna chica te hace caso a esta edad, ya llegará el momento en que te encontraras con quien será tu alma gemela" Al mantener ardiendo el sincero tacto de sus manos sobre mi cabello "Y cuando lo hagas nunca la dejes ir"
¿Por qué era tan malo querer respetar su última voluntad?
Nunca logre que él se sintiera orgulloso de mí en vida, jamás destaque ni en los deportes ni en los estudios, para medio reino me grabe como una decepción ante la sombra de ese exuberante dictador. Ahora lo único que me queda hacer es continuar con los ruegos que él me dejo y seguir lo que pretendo que es correcto.
Todomatsu no tiene el derecho a cuestionar por lo que por primera vez estoy dispuesto a luchar, mi madre tampoco se debe interponer, y mucho menos un chico que acabo de conocer y por lastima Iyami ha acogido.
¡Me agote! ¡A nadie siquiera le importa lo mucho que me tuve que contener para no derrumbarme ante la caída de mi único apoyo! Las noches que grite en contra de mi almohada culpándome por su perdida, el asco que me da tener que ponerme su corona, las maldiciones que me guarde delante las obvias y crueles comparaciones. ¡Esto es mucho para mí!
Me voy a romper. Puedo escuchar como ya comienzo a crujir.
"Es suficiente" Me dije "No más de esta insensibilidad" Con rabia me limpié las lágrimas del rostro, juntando la mandíbula hasta rechinar para encaminarme hacia la habitación de Ichimatsu en el segundo piso, dispuesto a marcar las reglas y acabar con esas muestras de desprecio sin fundamentos.
Si todos me iban a tratar como un dictador, era en el monstruo de odio en que me convertiría.
Con pasos pesados y la sangre hirviendo llegué hasta su cuarto dispuesto a desquitarme y a ordenarle que me hablara con el respeto que mi familia con tanto esmero me transmitió, sin embargo, al abrir la puerta y encontrarme con su silueta tan cansada, encorvada, y melancólica sobre la cama, no lo pude hacer.
Pero que débil era.
"¿Te vas a quedar ahí toda la noche?" Me pregunto volteándose luego de un par de minutos, descobijando mi presencia.
"No sé qué" Ichimatsu me interrumpió con una divergente y asustada expresión.
"Lo lamento" Musito frustrado "No te debí haber tratado de esa manera cuando ni siquiera te conozco" Sus manos juguetearon indefensas sobre sus rodillas "Yo sé lo que es ser juzgado sin razón, y acabe haciéndote lo mismo" Perplejo me adentre en sus humildes aposentos.
"¿Podría ser qué?" Sabía que era una insolencia hablar "Tú" Y estaba desatando un infierno por voluntad "¿Hayas sufrido por amor?" No obstante, la curiosidad me acabo por corromper.
"¿Yo?" Su sonrisa nostálgica erizo cada uno de mis poros "Puede ser" Murmullo fijando su atención en la diminuta ventana de su habitación "Por amor uno hace cosas tontas después de todo, supongo que me frustre al saber que repetirías mi error, y por eso te acabe gritando" Mi cuerpo cegado por una irresistible atracción acaricio sus hombros. Un muy mal consuelo.
"Debió ser duro" Susurre apreciando cada una de sus gastadas facciones.
"Lo fue" Ichimatsu se mostró dócil ante mis toques cual gato huraño "Escucha, sé que lo que viviste con tu padre no debió ser sencillo"
"¿Como?" No fue necesario completar la oración para que el mensaje se transmitiera.
"Se sabe de lo que ocurrió en los reinos más lejanos" Avergonzado me encogí "Tan solo esta semana pude ver lo estresado y dolido que estas con el mundo entero" Sus ojos parecieron desprender chispas, las que incendiaron la atmósfera a nuestro alrededor "Por eso no creo que te debas contener como lo has estado haciendo, no es saludable para quien se va a convertir en el rey acabar explotando"
"Yo no" Él me hizo un ademan con la mano para que guardara silencio.
"¿No has venido aquí para gritarme sobre lo grosero que fui?" Mi rostro ardió ante su altanera sonrisa "¿Ves que sí?"
"¿Tan evidente soy?" Le respondí apoyándome a su lado, percibiendo como cada uno de sus músculos se tensaba incomodo, y, aun así, negándome a apartarlo.
"No" Bramó desviando su atención "Tan solo tengo muchos años de experiencia"
"¿Y qué debería hacer?" El perfume del más bajo me envolvió "¿Puedes decírmelo?" Él era alguien embriagador "Ichimatsu" El nombrado trepito ante la confianza que había adquirido en nuestra relación, consiguiendo que los resortes del colchón se movieran.
"Solo no te contengas" Balbuceó nervioso "Cuando alguien muere se va para siempre, cuesta procesar que ya no lo volverás a ver y muchas veces te cuestionas a ti mismo" Sus piernas golpearon ansiosas las viejas tablas de madera "Te preguntas una y otra vez que hiciste mal para que fuese su vida la arrebatada y no la tuya"
"Ichimatsu"
"Pero sigues adelante como puedes" La certeza con la que afirmo aquello, paralizó cada una de mis palabras en medio de mi garganta "Con la culpa, con el dolor, con la nueva carga te haces más fuerte, te vuelves a caer, pero esta vez aprender"
"Yo no"
"Por eso me molesto tanto ver que te lamentaras por cosas como el amor y que te quejaras por tus derechos cuando la mitad de tu reino no tiene nada ahora" Apenado baje la nuca "Los has descuidado"
"Tienes razón" Arrepentido me acaricie el arco de las cejas "He estado tan disperso y ahogado en tonteras que olvide lo que realmente a mi padre le importaba"
"Me desagrada menos esa actitud" Musito con una sonrisa "Kusomatsu" La sonrisa más bonita de la que había sido testigo.
"Ahora me siento bastante tonto" Liberé acariciando mi cuello con las yemas de mis dedos "Tal vez no estoy listo para el cargo" Él más bajo me golpeó la cabeza sin ningún cuidado, consiguiendo que me mordiera la lengua y la boca me supiera a sangre.
"No es momento para vacilar" Me regaño con el ceño tenso y un tono decidido "Claro que tienes tus derechos y debe ser duro que se excusen al dejarte más carga por ser el príncipe, sin embargo, primero a ti te debes demostrar que eres lo suficientemente bueno para llevar el nombre, y luego imponerte con las decisiones que creas correctas" Con una extraña sensación invadiendo cada centímetro de mi pecho envolví al más bajo entre mis brazos, escondiéndolo entre estos. Temiendo que él fuese a desaparecer.
Ichimatsu finalmente me había quebrado, no pude más.
Aquellas frases tan sinceras y brutales se habían clavado en lo más profundo de mis anhelos, encendiendo mi camino una vez más, recordándome la clase de hombre en la que me ansiaba convertir. Cortando las cadenas que yo mismo me había impuesto.
"Sabía que había tomado la elección correcta al hacerte mi nuevo guardia personal" Ichimatsu me comenzó a golpear en el pecho intentando apartarme con desesperación ante ese cercano e incómodo tacto.
"¡No hice esto por ti!" Me grito "¡Fue una especie de auto meditación en voz alta!" Me aseguro pisando mis perfectamente lustrados zapatos "¡Si no me sueltas te matare!" Despeinando ese pulcro cabello "¡Kusomatsu!" Hiriendo hasta arder mi orgullo.
"De ahora en adelante" Le asegure tomándolo de los hombros "Quiero que me ayudes a convertirme en la clase de príncipe que mi pueblo se merece" Las mejillas del más bajo enrojecieron, hipnotizándome bajo el manto de la noche que se colaba por la ventana de esa pequeña habitación "No quiero que te guardes las cosas solo por temor a lastimarme como ya lo hace el resto"
"¡Solamente vine a evitar que te maten, no haré más!" El pánico que expresaba su mirada "Si es que no lo hago yo, acá mismo" Me pareció realmente encantador.
"Ichimatsu" Tomé su mentón frenando cada uno de sus movimientos "Ya no eres simplemente un guardia más"
"Yo no"
"Así que no me defraudes"
Por como él me evadió y se mordió el labio nervioso, supe que esta decisión me guiaría por un sinfín de problemas teñidos por las lágrimas de mis seres amados, y errores que acarrearían con las gotas de inocencia de los demás. Equivocaciones que por primera vez estaba dispuesto a confrontar y ansioso por caer.
Y en el momento en que mi corazón comenzó a trepitar por sus toques y mis piernas a temblar por su voz, supe que su nombre sería mi siguiente equivocación, y, aun así, no nos frené.
Nunca nos pude frenar.
Grave error.
Lizz972: Hola!
Muchisimas gracias por haberme dejado un bonito comentario y haberte interesado en la historia.
Espero que este capítulo haya sido de tu agrado y cualquier duda sabes que me puedes preguntar.
Muchisisismas gracias!
Abracitos! 3 3
Okey mis mini aclaraciones!
Como siempre pude haber exagerado con las emociones de la muerte del padre de Kara (Aunque esta vez las sentí toscas), bueno el dolor nunca pasa pero sí se enfrenta cuando la persona se desahoga, con toda la presión Karamatsu ni eso pudo hacer y acabo explotando ante el más mínimo comentario.
Ichi tuvo su momento de empatia humana (Sin serlo XD), porque él se sintio de la misma forma cuando Jyushi murio, y aún así salio adelante.
Bueno a Totty no le agrada mucho que el delincuente haga de guardia, pero que vueltas ellos pueden tener.
Eso, espero que les haya gustado, sé que es una idea extraña pero bueno, haré que funcione de alguna manera.
Feliz casi Navidad!
Espero que tengan unas muy bonitas fiestas 3 3
