Amores Imposibles

Capítulo 1

"Se Paciente y No Apresures Al Destino"

Era un hermoso día, los pajaron entonaban su canción, los ponis paseaban felices por él pueblo siempre al lado de alguien especial.

En uno de los balcones del castillo se encontraba Spike observando a los demas, un sentimiento de envidia corre por su corazón, ¿es injusto que otros tengan lo que tu necesitas mas? se pregunto él dragón formando en su rostro una expresión de tristeza.

-¿porque tienen mas aquellos que ya son felices con lo que tienen? ¿porque darles mas?- se pregunto de nuevo Spike respirando hondo.

Entonces escucha la puerta de su habitación abrirse, la princesa de la amistad entra a los aposentos del dragón con una bandeja que tenia gemas y al lado una taza llena de chocolate caliente.

-Spike, creí que no estabas despierto, así que te traje él desayunó- dijo Twilight con una leve sonrisa colocando con cuidado la bandeja encima de una mesilla.

-Gracias Twilight- feliz se come unas gemas, ese gesto de Twilight lo puso de ánimos, pero no puedo evitar recordar cuando ayudaba a Rarity a encontrar gemas para sus vestidos, al instante su alegría se desvaneció con su sornisa.

-¿Sucede algo Spike?- pregunto preocupada la alicornio lavanda.

-No Twilight, no es nada Importante- contestó Spike con un tono depresivo dando le la espalda.

-¿Es por Rarity, cierto?- siguió preguntando la princesa de la amistad.

-Si...-confirmó él volteando con la cabeza gacha.

-Se que debió doler pero, no te rindas pronto encontrarás a alguien a la que puedas amar infinitamente, no pierdas las esperanzas- alento Twilight colocando su casco en él hombro de su amigo.

-Lo se Twilight, pero los años pasan rápido y solo puedo ver como los demás son felices y yo...yo sigo en las mismas de hace 5 años- regreso a su cama y se tiro haciendo un pequeño estruendo.

-Lo único que puedo decirte es que no apresures las cosas- la princesa se estuvo a punto de retirar pero vuelve al lado de Spike- por cierto, han abierto una nueva tienda de comics cerca de la alcaldía, si quieres puedes ir- regreso a la dirección de la puerta y se fue de la habitación.

Eso llamo la atención del dragón, desde él incidente con Mane-Iac no había vuelto a leer un cómic, pensó por unos momentos y decidido salio volando por el balcón.

-Sabia que inaugurar ese puesto de comics le levantaría los animos- comento Twilight para si sola al ver por la rendija de la puerta como su amigo se iba.

-Ehm...Twilight ¿con quien hablas compañera?- pregunto Applejack quien estaba detrás de la princesa confundida.

-AH!- pego un grito de susto Twilight- oh eres tu Applejack, jeje, tranquila sólo pensaba en voz alta- dice la alicornio mas tranquila.

-¿Sobre la nueva tienda de cómics? Sin duda fue una muy buena idea- la pony vaquera sabia de lo sucedido con Rarity y Spike, pensaba que algo de diversión le aria bien.

-¿Sabes algo de Rarity?- pregunto Twilight un poco preocupada.

-Si, hace un rato lo vi con su prometido en su Boutique- le contesto desinteresada la pony de ojos verdes.

-Ya veo, desde que esta con su novio últimamente se a alejado de nosotras- la princesa puso una expresión triste, su amiga se alejaba de ellas casi ni sabían de ella.

-No te preocupes Twilight, lo importante es que ella este bien, además, podremos verla él día de su boda, supuestamente en un mes- alentó Applejack a su amiga y le dio un pequeño golpesito en su casco.

-Tienes razón, bueno solo debemos ser pacientes- sonrió tranquilamente Twilight aunque por dentro sentia desesperación.

Casi cerca de la alcaldía, Spike desciende hasta llegar al suelo, decidió caminar un rato como cuando solo era un pequeño dragón, pero por él camino vio una escena que quebró mas él corazón de él, su ex-amada unicornio Rarity, era apasionadamente besada por un apuesto unicornio blanco, ojos verdes y una cutie mark de aguja e hilo, rara cutie mark para un macho pero parecía tener los mismos gustos que ella.

-Te amo- dijo Rarity viendo a los ojos al unicornio pero su vista fue directo a la dirección de Spike quien había desaparecido de su vista- que raro, creí haber visto a...- sus pensamientos fueron interrumpidos por su novio.

-¿Todo esta en orden querida?- pregunto él por la expresión de duda en Rarity.

-si, es solo que creí haber visto a alguien- le respondió tranquilamente pero antes de que él hiciera mas preguntas le dio un beso.

Detrás de la tienda de comics Spike se encontraba destrozado, herido, sentía algo por ella aun no lo podía negar, solo quería volver al castillo de nuevo pero estaba tan cerca de la tienda de comics así que reunió todas sus fuerzas y sin importar que entro a la tienda secándose unas lágrimas, pero era algo raro al entrar, no habia nadie ahi, solo el dueño de la tienda que tomaba un poco de te, se sentía incomodo pero no le tomo tanta importancia a ese detalle, así que se acercó a la sección de "ACCIÓN" y se puso a buscar algo que le interesase.

Mientras, en él castillo de Canterlot la Princesa Celestia se encontraba sentada en su trono, había terminado todos sus deberes ayer y no tenia que hacer ese día, justamente llega su hermanita la Princesa Luna, pero era extraño usualmente ella estaba despierta en las noches.

-Muy buenos días querida hermana- saludo con alegría Luna.

-Buenos días hermanita ¿A que se debe tanto entusiasmo y a tu despertar en las mañanas?- pregunto Celestia curiosa.

-Bueno hermana jeje- la princesa de la noche no encontraba las palabras para explicarlo.

-Con confianza hermanita- dice Celestia sonriendo.

-Esta bien, veraz, hay un guardia solar muy guapo y bueno una noche estaba mirando las estrellas a las afuera del castillo y me encontré con él, hablo tan bien de la noche y que admiraba mis estrellas y que le encantaba él brillo de la luna- la princesa de la noche estaba perdida en él amor al narrar lo ocurrido con ese guardia- y creo que me gusta, y también creo que le gusto.

Celestia estaba atónita, veía como su hermanita tendria a alguien muy especial para su corazón, sin embargo él miedo recorría su corazón, tenia que su hermana sufriera si al guardia le pasara algo.

-La inmortalidad es una maldición...-susurro la monarca solar.

-¿Que dijiste?- pregunto Luna al escuchar bien.

-Que espero que te vaya bien con ese guardia hermanita- Celestia forma una sonrisa falsa y Luna sonríe con un buen propósito.

-Iré a visitarlo, hoy descansa, nos vemos mas tarde hermana- Luna se dirige a las puertas del salón del trono y se va.

Celestia no pudo evitar llorar un poco, recuerda él deseo que le hizo aquella estrella ¿el deseo era para Luna acaso? Se preguntaba así misma, no, él deseo de encontrar a alguien a quien poder amar era para ella no para Luna, pero mas que él miedo la envidia hacia su hermanita la hacia sentir peor, como no había nada que hacer con la cabeza gacha se va a sus aposentos a tranquilizarse un poco pero solo lloro amargamente en su cama y para cubrir sus llantos se comprimía, miro el fuego de la chimenea que le brindaba calor, él fuego era lo único que la mantenía caliente en vez de un abrazo.

-Que mal empezó mi día- se dijo así misma Celestia secándose las lágrimas, muchos recuerdos vinieron a su mente y provocaron de nuevo un mar de lágrimas ¿acaso ese corazón deshecho no tenia reparación?

Devuelta con Spike, él dragón busco en toda la tienda un comics que le gustara pero lastimosamente no encontró algo que le llamara su atención.

-¿Encontro algo que le gustase señor?- preguntó él dueño de la tienda que se acerco curioso al ver su desinterés en todo.

-La verdad, nada aun- contestó él un poco apenado.

-Si buscas acción hay muchos comics en la bodega te permito entrar- con toda confianza hacia él, dejo que Spike entrara en la bodega.

Él dragón se sorprende al notar la gran cantidad de comics que habían ahí, entre todos esos cómics uno le llamo mas la atención, limpia él polvo que tenía ese cómic y era él de "Las Power Ponis" estaba emocionado ya que parecía que ese número del cómic no lo había visto antes.

-¿Encontraste algo que te gustase?- pregunto él dueño quien apareció de la nada asustantado a Spike- ups, perdón joven- se disculpo un poco apenado.

-Waow, ¿de donde salio? Ni siquiera lo oí bajar las escaleras- pensó para si mismo Spike- bueno si, este cómic - responde Spike a la pregunta.

-¿Las Power Ponis? Jeje, este es un número del cómic que jamas había salido, me tarde mucho en conseguirlo, es unico- la explicación hace que las ilusiones de Spike en tener él cómic se desvaneciera, imaginaba que era muy caro- pero por ser mi primer cliente te lo regalo.

-¿¡DE VERDAD!?- pregunto sorprendido él dragón mirando él cómic.

-Por supuesto es todo tuyo- respondió con toda sinceridad.

-GRACIAS!- Spike abrazo al pony y se va volando muy emocionado con el cómic y olvido por completo la escena que destrozo su corazón.

-Jeje, aquí ya cumplí mi trabajo- él pony cierra su tienda.

CONTINUARA