Si pudiera diera golpes con el pie contra el hielo, pero con los patines esto era obviamente imposible, miro el reloj por octava vez en tan solo 10 minutos, con el ceño ligeramente fruncido, preguntándose una y otra vez porque coño había aceptado aquel estúpido trato. Habían pasado unos cuantos días, aviso a Lightning que su "clase" sería los martes y los suaves, incluyendo los sábados si quería. Miró su reloj de nuevo, habían pasado dos minutos, era mejor olvidarlo y empezar a practicar como debía en lugar de distraerse
— ¡Ya llegue!—Volteo en dirección a dónde provino la voz, bajando los brazos y mirando al americano llegar jadeando—Ya... llegue...—se recostó del muro de la pista, respirando agitadamente
—Llegas tarde —señaló cruzado de brazos
—Lo sé... pero...—se enderezó, aun intentando recuperar el aire—Compre algo de camino
—Mientras no sea comida te lo perdonaré—advirtió acercándose para no tener que alzar tanto la voz y ver qué era lo que causó el retraso— ¿Qué es eso?—preguntó frunciendo un poco el ceño
—Pensé que sería mejor tener patines propios para aprender—explicó sacándolos de una enorme caja, eran de color negro con un pequeño rayo en la cara exterior del patín.
—Considerando que te vas a destruir un poco los pies porque son jodidamente duros recién hechos... sí, es buena idea haberlos comprado ahora—dijo sarcástico y Lightning le miró con expresión de fastidio
—Si me voy a romper al menos que sea completo —bufó como si hubiera contado un chiste sin gracia—Me los voy a poner —aviso
—Te vas a caer de camino para cuando los tengas puestos, espera un momento—suspiro para luego encaminarse -o deslizarse- hasta la salida de la pista, tomando camino hacia el rubio que se ponía los patines y comenzaba a sufrir un poco con las trenzas—permíteme—se agachó y comenzó a atarlas
—Sé que te molestó bastante... pero pensé que tal vez podríamos ser amigos de esta manera—comentó de repente y sin ninguna clase de razón, Viktor subió la mirada, notando la expresión arrepentida en el rostro del rubio—También pensé que te hace falta estar con alguien... no estar tan solo, se nota ¿sabes?
No supo qué responderle, después de todo el estar solo había sido una decisión que había tomado pensando que nadie lo notaría, o como mínimo a nadie le importaría. Termino de atar los patines y se levantó aun sin decirle nada por aquella extraña intención que estaba teniendo Lightning hacia su persona, era casi desconocidos y a menos que el rubio fuera el buen samaritano más detallista de todos, debía haber algo detrás... o bien estar entre deprimido y rencoroso con el mundo o más específicamente con las personas le volvió un desconfiado total.
—Muy bien... si los ibas a comprar debiste hacerlo antes para... olvídalo —resoplo, Lightning estaba ya de pie con los patines puestos, aunque temblando de pies a cabeza—Por lo general la gente se cae hasta antes de ponerse de pie
—Tengo equilibrio... —intentó dar un paso, sujetándose de Viktor con fuerza por miedo a caerse—...Al menos eso creo—río y Viktor cómo pudo quito la mano de su pecho -ya que le destruía la camisa por lo fuerte del agarre-. Quedó tomándole la mano
—Sigues en pie, eso es un logro—dijo un tanto sarcástico y Lightning hizo un pequeño puchero. Llegaron a la entrada de la pista, las manos del rubio se anclaron al pequeño uro como si su vida dependiera de ello —Quítate los protectores y entra al hielo... ¿qué?
—En este momento mi cuerpo no me está respondiendo precisamente bien...—admitió con la cara un poco azul—Esta no ha sido de mis mejores ideas
—Eso ya lo suponía de antemano pero ya perdí tiempo esperándote así que... aprendes a patinar o te cobro por esto—tenía un "ligero" TIC nervioso en la ceja derecha. Lightning a duras penas y temblando aún como una gelatina de uva
Demás queda decir que apenas estuvo en pie sobre el hielo se cayó, la manera más ridícula posible mientras Viktor negaba con la cabeza, tomando más en serio que esta idea era simplemente estúpida. Lightning se levantó y al estar en una mediana estabilidad agarrado del muro relajo la postura, el peli plata no pudo evitar ver una especie... de espejismo
Movió la cabeza de un lado a otro ligeramente, alejando aquel extrañísimo pensamiento y siguiendo con lo que había ido a hacer.
—Creo que es suficiente por hoy—suspiro cruzado de brazos, con Lightning literalmente acostado en el hielo
—Maldito hielo...—dijo jadeando, sudando a más no poder—Malditos patines que me dejan los pies sin circulación... MALDITO TODO—quisquillo algo infantil
—Con el cabello en la cara y lo rígido que te pones es casi imposible que aprendas... ¿Porque siquiera usar suéter cuello de tortuga y no una camisa deportiva? Deberías quitártelo—aconsejo y vio el reloj que tenía en su muñeca —o no usarlo la siguiente vez
—Lo tendré en cuenta —dijo haciendo una especie de puchero, Viktor se le quedo viendo y removió la cabeza de nuevo— ¿paso algo?
—Nada—suspiró extendiéndole la mano para que el rubio se levantase. Debía decir que al menos había logrado mantenerse en pie, ya era al menos un progreso, lo de caminar bien en el hielo o hasta en el mismo suelo con los protectores aún era cierto temita que tomar en cuenta, aunque la muerte que evitó por el tropezón de Lightning al escuchar el tono de un teléfono no tuvo comparación
—Ay no—murmuraba intentando caminar rápido, cayendo sin que el ruso pudiera hacer nada—¡pásame el celular!—quisquillo, de forma un poco nerviosa sacó el aparato del bolso del rubio, entregándoselo y que Lightning contestara la llamada—Hola cielo...—contestó en tono algo extraño—...No... Si estoy aquí—respondió haciéndole una señal a Viktor de que se apartara un poco para que no oyera la conversación
El ruso simplemente se encaminó a donde había dejado sus cosas, sentarse en uno de los tantos asientos y tomar su celular, desbloqueando la pantalla y mirando el fondo que aunque dolía como el maldito infierno por reabrir la herida a cada vez que miraba la dichosa foto, incluso le hacía revivir el momento tan casi imposiblemente bello. Yuuri estaba recostado en la cama, sonriéndole y llamándole Vista, sus reflejos para tomar esta foto fueron los mejores del planeta.
Como gesto que al parecer se iba a volver costumbre meneó la cabeza de un lado a otro suavemente, mirando la foto de Yuuri y dirigiendo su mirada disimuladamente al rubio que parecía nervioso hablando por celular, frunció el ceño volviendo la vista al celular
—Cómo puedo verlo parecido a Yuuri...—murmuró muy suavemente y para sí mismo
—Está en casa—sonrió suspendiendo la pantalla del celular y guardándolo en su bolsillo
—No me tranquiliza que esté o no en tu casa—rechisto el Francesco con el ceño fruncido y los puños en la mesa—No sé qué es lo que te está pasando pero-
—Tranquilo, no me pasa nada, seguimos tan bien como de costumbre y no tienes que preocuparte de nada—aseguraba recostándose del espaldar de la silla, viendo con suma confianza al francés—No entiendo porque me regaños de todas formas Raoul
—¡Es tu pareja! ¡Tu prometido!—Exclamó con expresión molesta, muy ida de la bromista que solía tener siempre—Me importa poco que seas tú, pero te pienso romper los dientes si sigues con esa estupidez de faltarle al respeto... ¿es que acaso no te das cuenta de lo mucho que te quiere?
—Qué dramatismo el tuyo, no estoy haciendo nada malo, son simples amigas con las que me tomo fotos, nada que no hagas tu estando casado—le restó importancia con un gesto de mano
—Las mías si son amigas, en un restaurante, con Shuu, incluso en una tienda pero no en una maldita habitación de hotel. Solo te pido que le tengas un mínimo de respeto como él te lo tiene a ti—hablaba con genuina preocupación y enfado—Estas buscando que se busque a alguien más porque parece que ni lo quieres—la expresión de Francesco se borró, mirando al francés de forma rencorosa
—Lightning es mio, mi novio, mi prometido y mi pareja, no se ira con nadie—su tono seco no hizo más que causarle un escalofrío bastante fuerte a Raoul—Además a que se debe este repentino interés en mi relación con él, todo esta tan bien como siempre
—Lightning no sube fotos, no nos visita, una vez llamo pero colgó
Raoul no se dio cuenta pero Francesco empezó a tamborilear los dedos sobre la superficie lisa de la mesa, teniendo muy en cuenta que reclamarle a su rubio apenas pusiera un pie en casa
Resopló fuertemente, frustrado y algo agitado. Se sentía inquieto en su departamento, no tenía excusa para ir a la pista de hielo temprano y le daba un poco de pena dejar a Makkachin solo casi todo el día encerrado en casa tan solo esperándole así que finalmente se decidió a ir al Gimnasio, pues ahí había incluida una sección para perros donde quizás su "bebé felpudo" podía jugar un rato, mientras por su lado intentaría sacarse cierta sarta de pensamientos de su cabeza
El camino hasta ese gimnasio era corto, lo suficiente como para ir y volver un par de veces si se le quedaba algo. Al llegar y dejar a Makkachin en aquella zona llena de perros se encamino a donde se ejercitaba normalmente, deteniéndose bruscamente al notar a cierto personaje a la distancia, jalando al entrenador que iba pasando por ahí
— ¿Qué hace ese rubio ahí?—su expresión era extraña pues no se podía distinguir realmente lo que parecía estar sintiendo
— ¿McQueen?—dijo viendo en dirección a donde apuntaba el patinador—Viene casi todos los viernes, miércoles y lunes, es normal verlo ahí... de hecho el extraño eres tu—río simpáticamente y Viktor rodó los ojos
Miraba desde la distancia y sin distraerse completamente sobre lo que hacía al rubio que iba forrado en ropa deportiva, usando una especie de licra negra que le hacía pensar en alguien más y una camisa manga larga blanca, le vio hacer barras, correr en una caminadora y otros aparatos más sin prestar la más mínima atención a nada del resto del mundo. Rabiando interiormente por sus pensamientos finalmente se dirigió a él cuando estaba descansando, sentado en donde usualmente se hacía yoga o bailoterapia
—No sabía que venías aquí—dijo un tanto incómodo, llamando la atención del rubio que subió la mirada y le medio sonrió amablemente
—Creo que nunca coincidimos en horarios, además en temporadas solo tengo tiempo de dormir —aclaro dejando el envase de agua en el suelo—Puedes sentarte si quieres. Que esté aquí no quiere decir que tenemos que actuar diferente ¿o sí?
—Para nada—murmuró sentándose frente a Lightning. El rubio se soltó la floja cola de caballo que había estado usando —para todo lo que haces no tienes los brazos marcados...
—No, nunca. Tengo el abdomen un poco más duro pero es parte genética y parte culpa mía—admitió jugando distraídamente con la liga para el cabello, Viktor le miro curioso y suponiendo que preguntaría prefirió solo responder—Hace algún tiempo tome hormonas, ya sabes... Estrógeno
—¿Pensabas operarte o algo así? La cara ya la... tienes —no sabía que decir exactamente ante aquella confesión, nunca había conocido a nadie que hubiera tomado hormonas como para una operación
—Para nada... solo... quería cumplir cierto caprichito de mi pareja, no es nada importante—miro a otro lado, Viktor lo pudo sentir como una especie de señal obvia a que escondía algo
—Eso es muy... horrible, cambiar o hacerte algo por alguien...
— ¿No lo hubieras hecho tú? no creo que él te hubiera pedido algo como eso pero... no sé, mejor olvídalo—negó con la cabeza apretando los labios—¿Y cómo ha sido tu vida? no es algo que se sepa por la prensa, casi un lujo
—No me gusta hablar de eso—frunció un poco el ceño—Aparte eres... tu
—Siento que hay algo más que te molesta, quizás por tenerlo dentro —dijo suponiendo que parte de la amargura en Viktor provenía de otro lugar además de la muerte de su prometido
—Insisto, eres tu—renegó de manera un tanto cruel
—Estudié psicología y se perfectamente que un desahogo es bueno, más aun con un desconocido... Puedes contarme tu infancia o lo que te moleste y ya...
—No lo sé—a ver que estaba empezando a considerar hacerlo, no sonaba tan mal, el hablar solo con Makkachin no le estaba haciendo real bien
—después yo podría contarte lo que más me ha marcado, que sea algo equitativo... además así nos conocemos un poco más por fuera de la imagen de corredor y patinador profesionales—ofrecía con la misma emoción con la cual había pedido que Viktor le enseñara a Patinar. Viktor suspiro y se lamió los labios por tenerlos algo resecos
—Pues soy una especie de decepción para mi familia, el tener "Nikiforov" no es algo precisamente bueno para mi—Lightning estiro las piernas, no llevaba zapatos y parecía estarse acomodando para escucharle con atención—Recuerdo a mi papa ilusionado y esperando que fuera un gran jugador de Hockey o por el contrario un nadador olímpico... Nada de esto llamaba mi atención y la idea de patinar me gusto por ver a un gran patinador llamado Pliúshchenko—aclaro y Lightning rio ligeramente por como sonaba ese nombre—Me parecía fascinante pero mi papa...
—No veía lo mismo que tu—soplo un pequeño mechón de cabello con ligera molestia
—Decía que era algo muy afeminado y que no pensaba aceptarlo... Entre a concursos solo, me decían que brillaba con los propia y al haber logrado ganar trofeos y medallas pensé que quizás ya era tiempo de hablarlo con mi papa... Ese día me dio la paliza de mi vida, diciendo que estaba decepcionado, furioso... porque su hijo solo era un maricón más de los que esperaba ver muertos
—¿Ya eras gay para ese momento?—preguntó curioso
—Lo era pero no se lo dije, para el patinaje artístico es sinónimo de homosexualidad y es... Ruso, su reacción fue teóricamente normal si lo piensas desde ese Ángulo. Recuerdo que incluso me corto el cabello con un cuchillo de la cocina, tiro los trofeos, medallas, mis patines... Mi madre le ayudó a destruir todo lo que yo tenía de patinaje. Intentaron obligarme de nuevo a ser nadador y meterme en la cabeza que estudiara derecho... pero al final me fugué de casa cuando tenía 16 casi 17... Estuve con Yakov un buen tiempo hasta poder vivir solo
—Te afecta no poder hablar con tus padres —comentó viéndole de manera un tanto indescifrable, no era lastima y mucho menos pena, podía notarlo
—Si he hablado con ellos pero aunque soy octacampeón del GPF... Mi padre literalmente desea mi muerte por ser homosexual... Todas las conversaciones son por teléfono pero es un poco... frío
—Ya veo... Es una pena, ignorar a su hijo solo porque le guste un deporte y los hombres—suspiro decepcionado—Has logrado sobrellevarlo solo...
— ¿Y tú? Tus padres están orgullosos de lo que eres ahora o solo... les da mismo—ya sentía que había hablado suficiente de su deprimente pasado, no será lo peor del mundo pero para él era un recuerdo permanente y grabado a fuego que era mal visto, odiado y rechazado hasta por sus padres por sus elecciones de vida
—Es algo curioso—pasó una mano por su cuello vendado, no quería prestarle atención a este detalle por lo desinteresado que quería parecer -esfuerzo inútil de parte suya-. Lightning pareció buscar la manera de hablar—No tengo idea de si les gustaría o no lo que soy
— ¿y eso?
—Murieron... cuando paso en realidad no lo entendí, porque ni siquiera vi sus cadáveres, solo se enterraron dos ataúdes vacíos.
—No sabía que eso se acostumbrara aquí—dijo un tanto confundido y escéptico al inicio del relato
—No No No—negó sonriente—Murieron en 2001... Ellos trabajaban en las torres gemelas—un pequeño escalofrío subió por su columna vertebral—estaban en el 89° piso y nunca hallaron sus cadáveres. Recuerdo que ese día mi tío que me cuidaba por estar enfermo, iba de la cocina a la sala viendo el televisor y hablando por teléfono... también entendí muchísimo después que la última persona que habló con mi madre fue él.
—Lo siento...
—Tranquilo, ya es algo superado. Mi tío tomó mi custodia y me quede con él y su actual esposo... Casi me da un infarto cuando me lo presentó— admitió riéndose un poco—Es un japonés de ojos verdes... Yuichiro Hyakuya... nunca he sabido pronunciarlo bien pero se casaron y todo, fue un poquito extraño pasar de tener mama y papa a dos tíos
—Me imagino—se permitió reír imaginándose el susto, se notaba que Lightning no lo hablaba desde el punto del desagrado, quizás simplemente no le habían explicado antes acerca del amor homosexual
—Fue bastante normal en general. La escuela, el bullying por "padres" gays, la etapa de rebeldía en la que me hice 4 perforaciones, un tatuaje, me teñí el pelo de rojo, usaba delineador de ojos negros, lentes de contacto, atormentaba con música a todo volumen... lo normal—término sarcásticamente y Viktor riendo nerviosamente por hacerse la idea de Lightning "rebelde" con la pinta de ángel caído del cielo
—¿Espera que?—se preguntó interiormente
—También me escape un tiempo pero gracias a eso conocí a Harv y digamos que lo demás ya se sabe—sonrió de forma que lucía incluso cariñosa, apartó la mirada mirando el suelo, negándose a ver ojos sinceros y cristalinos intentando penetrar su alma
—Lo que no entiendo es... aunque eres corredor pareces tener afinidad con el patinaje pero nunca los has practicado... hasta ahora no había conocido a nadie así—habló aun mirando a otro punto, sin notar la mirada desilusionada de Lightning por hacer eso
—Me recordó bastante a algo...
—¿A qué?—luchaba por parecer desentendido, quizás algo aburrido o ajeno al asunto
—Recuerdo claramente a mi madre queriendo que aprendiera danza—Viktor enfoco su vista en él, extrañado por lo que estaba comenzando a contar el corredor—Siempre quiso que yo fuera bailarín pero nunca fue algo que me gustara en realidad... Cuando murió quise seguir hasta aprenderlo solo por ella... No creo en eso de que exista el cielo pero... Siempre he tenido la corazonada de que ella estaría orgullosa de cómo lo logré
—Pero no te gusta ¿Cómo estaría orgullosa de ello?—pregunto en confusión, queriendo entender el mazacote de rarezas que le parecía el americano
—Al final le tome gusto, no el suficiente como para tomarlo de profesión pero por mucho tiempo he practicado el ballet—se puso de pie, apoyándose del barandal que había en aquella sala. Se paró de puntas perfectamente, estirando un brazo hacia Viktor—Podría vestirme de mujer ahora y nadie se daría cuenta de que soy yo—rió divertido
—Supongo que si—sonrió por el comentario viendo como Lightning alzaba una pierna, con completa flexibilidad y elegancia—También pudiste ser patinador ahora que me fijo...
—Iba enserio lo de que no le tengo el gusto suficiente... lo tengo como una cualidad para ciertas ocasiones—dio pequeños pasos de puntas y comenzó a dar vueltas hasta parar algo mareado—Nunca quita que es divertido practicarlo
—Honestamente te creí más... rígido—admitió levantándose, poniéndose tras él y alzándole los brazos—Pero eres tan flexible como yo... Quizás más
—Anda, que este sentado en un auto de 200 caballos de fuerza no quiere decir que mi cuerpo pueda ser rígido—hizo una especie de puchero—Por cierto- ¡AY!—se apartó de Viktor que le miro confuso
— ¿Qué?
—E-es que me pegue con una puerta y tengo un moretón ahí—dijo nervioso sobándose el brazo, algo asustado de que preguntara de nuevo —Tienes que practicar ballet ¿no? Podríamos hacerlo juntos si quieres—ofrecía con intención de cambiar de tema
—¿Cómo se puede golpear alguien con una puerta? —su expresión dejaba en claro su incredulidad ante el asunto. Lightning bajo la mirada apretando los labios y su mano en sujetando su brazo
No había nada más que vergüenza de solo pensar que alguien llegara a enterarse de lo que pasaba con Francesco, más aun cuando...
—¡YO NO LO HICE!—grito literalmente huyendo como pudiera del italiano que apenas había puesta un pie en la vivienda le había jalado del cabello y golpeado contra la pared, logro soltarse de milagro a decir verdad
—¡Deja de estarme mintiendo—bramó cerrando la puerta de la habitación, bloqueando por completo la salida y causando que Lightning quedará en una esquina temblando, viéndole con ojos temerosos y el miedo pintado en sus ojos—Raoul me lo dijo... ¿Qué fue lo que te dije Amore?—pregunto caminando hasta él y arrinconándolo con su cuerpo, tomándole de los brazos fuertemente haciendo que el rubio gimiera por el dolor de los moretones que aún tenía—Que fue lo que te dije—insistió apretando aún más el agarre
—Q-que no llamara a nadie—hablo entrecortado y desesperado
— ¿Entonces por qué lo hiciste, EH?—pregunto y Lightning se quedó mirando hacia abajo, apretando los labios. La repentina y parcial libertad le dio una mínima, casi estúpida esperanza de que las cosas simplemente quedarían así, un fuerte golpe en el abdomen desmoronó esta esperanza—Te pregunte algo y no me estas respondiendo
—Yo... solo...—balbuceó sin saber qué decir exactamente, lo hacía llamado solo por saludar, no espero que Raoul hubiera notado alguna cosa o siquiera fuera a hablar con Francesco y contarle sobre la llamada. Otro golpe le hizo terminar de derretirse hasta el suelo con los ojos llorosos
— ¿Te pensabas de ir como la zorra que eres con él?—preguntó acunclillandose y ladeando la cabeza
—Y-yo no haría eso...—aseguró moqueando, intentando aguantarse las ganas de llorar
—Ooooh... Parece que vas a llorar... Pero debes recordar que si te golpeo es por qué tú tienes la culpa ¿Lo sabes, no?—pregunto con falta pena acariciando el cabello rubio, Lightning respiraba profundo—Pero bien supongo que no hay mucho que puedas decirme además de que pretendías buscar a alguien más como una perra... Tú sabes que pasara si lo haces
—Si...—murmuro muy suavemente. Francesco le atrajo hacia su cuerpo, dándole un caluroso e hipócrita abrazo para calmarlo
Viktor a falta de respuestas decidió simplemente aceptar la propuesta del americano, sorprendiéndose bastante de que Lightning pudiera seguirle tan perfectamente el ritmo. Debía admitir que le recordaba bastante a Yurio, una prima ballerina o algo por estilo pero se sentía más experimentado, tal vez la edad. Le tomó de la cintura para alzarle, aunque casi se le cae encima pues Lightning se revolvió y se apartó
— ¿Qué pasa? —pregunto sin comprender viendo que Lightning se sobaba la zona donde había puesto las manos
—Per-perdón es que después de bañarme me golpee—rio nervioso como excusa, Viktor frunció el ceño
—Te golpeas contra todo o todo se golpea contra ti, no comprendo—admitió con una mirada algo fastidiada y Lightning bajo la suya apretando su brazo—Eso me hace pensar que tienes demasiada ropa para estar haciendo ejercicio... ¿No te estas derritiendo así?
—Siempre estoy así vestido—se apresuró a excusarse—Y soy muy torpe, me golpeo con todo lo que se cruce en frente—se limitó a decir aun sin verle a la cara. Un teléfono comenzó a sonar y Viktor se fijó que ese tono no era el suyo
—te están llamando—señalo y Lightning ladeo la cabeza, sacando su teléfono de entre la tela de la licra. Viktor parpadeo rápidamente al fijarse que este er aun celular completamente distinto al que había visto el día anterior
—No es mio—arrugó el entrecejo suspendiendo de nuevo el celular
—Estoy seguro de que no es mio—le examinaba cada movimiento, Lightning abrió los ojos y corrió hasta el pequeño bolso que tenía, sacando el celular que había usado la otra vez y contestando la llamada— ¿Dos celulares? ¿Para que dos? —se preguntó viéndole hablar nervioso
—Estoy en el gimnasio... No hay nadie aquí, sabes que las mujeres entrenan los miércoles y jueves... Ya voy para allá—colgó la llamada y se volteó hacia Viktor—Me tengo que ir, disculpa si tenías planeado algo y te interrumpí—decía acelerado poniéndose los zapatos pues se los había quitado para bailar
—Para nada... Aunque eso me hace pensar que no tengo tu número y si un día no puedo ir a la pista no tengo como decírtelo—hablo lentamente, analizando los movimientos ansiosos y apurados del rubio, parecía como si en lugar de tener que irse le estuvieran apuntando para que se apurara
—Cla-claro, toma anota tu número ahí y cuando llegue a mi casa te marco para que lo tengas—le había dado de forma bastante distraída el segundo celular, tenía una carcasa sumamente infantil de gatos unicornio, mientras que el otro celular por lo que había visto era de carcaza roja, un rayo con un 95 dibujado. Quería saber qué diferencia tenía cada uno pues al parecer el rojo lo usaba para algo distinto. Guardó su número como ''Viktor Nikiforov'' a secas—Gracias—tomo su celular y se lo guardó en un bolsillo
—Y gracias por... escucharme... ya sabes...—dijo deteniéndole un poco, Lightning volteo a verlo y sonrió un poco más tranquilo y hasta cierto punto... ¿Juguetón?
—De nada pero... No estudie psicología—abrió los ojos sorprendido por aquella confesión—Estudie Historia y luego hice un posgrado en filosofía, no tengo ni idea de psicología
—Tu...—se estaba molestando, debió haberlo supuesto pero...
—Sé por experiencia propia que es bueno contar lo que te hace sentir mal, debes estar un poco más tranquilo ahora ¿No? —Sus pensamientos homicidas se detuvieron, ciertamente era un poco liberador que alguien más supiera el problema familiar que adolecía—Nos vemos luego—se despidió y se fue casi corriendo
—Ya llegue—aviso entrando, siendo agarrado y jalado casi al instante de esto— ¿Francesco? —pregunto algo temeroso
—Quiero hacerlo—hablo claramente, había esperado mucho a Lightning y sencillamente quería tener sexo con su pareja
—Estoy sudado y cansado... No puedes esperarte a que sea más tarde por—un beso le cayó, con un par de manos serpenteando por sus costados y causando escalofríos
—Quiero hacerlo ahora
—Pero
—Solo cállate y vamos a hacerlo—le cortó con el ceño fruncido, Lightning apretó los labios, no sabiendo que era peor, sí aguantarse la paliza que Francesco le daría si volvía a negarse además del drama afirmando que ya tenía un amante o, la naturaleza de cada momento intimo que tenían los dos
Una de las tantas cosas que quería saber era la transición de Francesco a la hora d tener intimidad con él, parecía como si le odiara en ese momento o algo así por lo brusco y doloroso que hacía todo, nada comparado al dichoso primer año en que salieron cuando hacían de todo pero satisfaciéndose entre ellos
No se molestó en negarle lo que quería, como único punto positivo a destacar de aquellos momentos es que no le dejaba moretones tan evidentes a cuando le golpeaba directamente
Al entrar en la pista se dio cuenta de que había alguien en las gradas. Dejando su bolso donde siempre se encaminó sigilosamente hacia esta persona, reconociéndola como el rubio americano rápidamente pero sin distinguir que hacía exactamente. Al llegar hasta él se puso a sus espaldas, leyendo un poco del libro que leía el rubio
—te lo estas tomando en serio—comentó en un silbido, el libro voló de las manos de Lightning, de forma casi imposible hasta estrellarse contra su cabeza—Au...—se quejó sobándose
—Me asustaste—señaló poniendo una mano en su pecho. Viktor se quedó casi tieso en su lugar, mirándole con expresión compungida—¿Qué?
—Nada... solo... usas lentes para leer—aparto al mirada hacia el libro en el suelo. Lightning se quitó los lentes y los vio, sin notar realmente cual era el problema
—Pues si no quiero terminar ciego si... Y quería saber quién era el hombre del que hablabas, es alguien bastante importante—explicó estirándose y tomando el libro— ¿Empezamos ya?
—Claro...
Viktor estaba obviamente distraído, Lightning podía notarlo y se daba vueltas pensando en que era lo que estaba pasando ahora por la cabeza del rubio, detenido su lento paso de Bambi y quedándose cerca de él
—Si algo te pasa puedes decírmelo...
—No es nada importante—negó mirando a otro lado y Lightning apretó los labios
—Quiero ser tu amigo ¿Me entiendes? No pretendo estarme aprovechando de que eres patinador para que me enseñes o algo así pero... También quiero ayudarte—explico y Viktor le miró frunciendo el ceño y acercándose al rubio que le llegaba hasta casi la nariz de altura
—¿Ayudarme cómo? Eres apenas un conocido mío—farfulló cruzándose de brazos
—Dime cómo hacerlo—puso una mano en su pecho—No me mal entiendas, en serio quiero ayudarte y que vuelvas a ser como antes...—el ruso ladeo suavemente la cabeza—No es lo mismo... el cómo pátinas ahora de forma tan carente de todo, incluso yo que no soy experto me doy cuenta, y aun sin patinar pareces un muerto tan solo esperando la muerte física. Tan solo déjame... ayudarte por favor—pidió, el peli plata vio tan solo un espejismo en lugar de lo que en verdad tenía enfrente
—Si de verdad quieres ayudarme tienes que hacer las cosas como yo te diga ¿Está claro? —preguntó con la sensación de ser un vil rastrero por simplemente estar tomando y aprovechándose de la buena de fe del rubio que a millas de distancia podía notar su sinceridad y preocupación en su persona, un simple extraño que a saber cómo o porqué había surgido dicha preocupación
—Está bien—aceptó sonriendo suavemente—No me está viendo a mi...—noto al ver una sonrisa dulce de parte de Viktor, uniendo unos cuantos puntos de cuando Viktor le miraba de aquella manera tan extrañamente cariñosa y cálida. Una parte de su ser estaba sufriendo, sabiéndose que estas miradas y sonrisas no eran para él aunque lo parecían, había un simple motivo por el cual sabía que esto era así...
Pues era la misma mirada que tenía cuando se le veía con Yuuri y con nadie más
Okno ste fic es un poquito extraño. Gracias por el apoyo que le dan 3 las amodoro 3 3
En el proximo cap mas apariciones :v del grupo de YOI para ser más exactos~
bye -3-
