Gracias a nao00poka00ritsu y Reader por comentar :3 son unos amores


Soyedineniye Doloroza

Caminaba tan lento como fuera posible, casi queriendo dar la vuelta y volver a casa a dormir junto a Makkachin, tener que ver a Lightning a la cara después de su tontería el día de la competencia era algo casi titánico e imposible, de por sí lo estuvo haciendo toda esa semana, apenas dirigiéndole la palabra fuera cual fuera el lugar en el que estuvieran. Como cerecita sobre el pastel a este desastre, Yuri y Otabek practicaban en la misma pista desde aquel momento, no había sido mayor cosa por el kazajo, pero Yuri era simplemente un caso aparte.

Algunas veces quisiera entrar en su mente, ser él y comprender que satisfacción le daba recordarle la muerte de Yuuri a cada segundo, no había razón aparente para esto en su cabeza, tal vez enserio Yuri era alguien cruel, al menos con su persona. Por otro lado, la relación entre él y Lightning era bastante neutral, se saludaban, hablaban escuetamente uno con el otro y el ruso le regañaba a cada fallo que hiciera sobre el hielo, resultaba basta graciosa la secuencia de interacción entre los dos. Suspiró profundamente, ver la moto de Otabek estacionada en el aparcadero era una señal, casi luminosa de que su práctica sería muy difícil y tensa.

Con el bolso en mano caminó hasta donde estaba la pista, notando que en las gradas estaban tanto Pichit -que hablando de él, por fin había comenzado a practicar también- Yuri y Otabek, los tres juntos como viejas chismosas viendo algo en la pista, prefirió acercarse en lugar de ver lo que llamaba la atención de esos tres.

— ¿Qué ocurre?—preguntó intentando ver el celular del tailandés

—SHHH—le calló el moreno —Va a comenzar de nuevo...

— ¿AH?

—Solo cállate y mira—gruñó Yuri volteándole la cara, dejando sumamente claro al peli plata que veían.

Viktor fijo su vista en la pista, Lightning iba patinando con tanta delicadeza que no se podía escuchar la cuchilla contra el hielo siquiera, tenía unos audífonos enormes puestos, sin ninguna clase de cable y tampoco se podía ver que tuviera el celular encima. Saco su celular y activo la cámara, haciendo un aumento para verlo mejor. Sus movimientos no eran nada espectacular, parecían más bien pasos de una rutina incompleta, sin embargo el rubio se encontraba tan ensimismado que no notaba que le estaban tomando video. El asunto subió de nivel cuando comenzó a cantar, tan fuerte y claro que podía escucharle a la perfección. Una canción simple, sin nada en especial pero que lo hiciera de una forma que resultaba tan sentimental, tan perfecta y artística, les obligaba a quedarse viendo hasta que terminara su pequeño espectáculo.

—Desde cuando está él haciendo esto—pregunto en un murmullo. Yuri frunció el ceño, a veces pensaba que le dolía el alma el simple hecho de dirigirle la palabra.

—Cuándo llegue ya estaba ahí, no tengo ni idea de a qué hora llego pero a juzgar de como esta, debe tener horas—respondió Otabek notando el pesar imaginario del rubio para responder la pregunta.

—Pero es impresionante, es el cuarto video que grabo y es completamente distinto—dijo Pichit ilusionado, parecía un fanboy de Lightning o algo por el estilo, su galería ya estaba repleta de vídeos y fotos con el corredor.

—Va de nuevo—aviso Yuri y todos miraron de nuevo al rubio. Se había puesto en medio de la pista, atándose el cabello de nuevo en un donut, era un poco extraño ver la facilidad con la que lo hacía.

No cantaba, parecía muy concentrado en la melodía que tuviera en los audífonos. La boca casi se les va al suelo, sin ninguna clase de exageración, Viktor por otro lado veía pasmado a través del celular, haciendo aumento. Aquello no era más que la rutina de "Yuri on Ice", no hacia los saltos, al menos no los más complejos pero aún así la esencia de esa danza estaba, tanto que ya no estaba viendo en realidad a quien ejecutaba la muy recordada rutina, él veía a su Yuuri, después de todo era él el único capaz de dar todo el potencial en esa coreografía tan simple. Yuri le miraba de reojo, la expresión de enamorado que el peli plata tenia era comparable a la que ponía los primeros días de entrenar a Yuuri, esto de por si le daba un mal sabor en la boca. Al escuchar un golpe volvió su vista al frente, al parecer Lightning había fallado un salto.

—Mierda—Gruño quitándose los audífonos, el moño se le había soltado y ahora tan solo tenía una cola de caballo ligeramente rizada. Se levantó sobándose el muslo, maldecía los saltos... con muchas ganas, era lo más jodidamente difícil y doloroso de patinar, ahora comprendía porque daban más importancia a ellos. Alzo la vista sin ningún motivo en específico, encontrándose a esos cuatro con celular en mano viéndolos. —Des-desde cuándo están ahí...—su rostro se puso rojo de inmediato

—No creí que nadie fuese capaz de sonrojarse tanto—Yuri se estaba aguantando la risa, era verdaderamente cómico como se ponía rojo hasta las orejas.

—Si eso no es tierno no sé qué es—Otabek se tapaba la boca para que el americano no le viera, cosa inútil pues el sonrojo de ser posible, aumento.

...

—Pudieron decirme que estaban ahí—se tapaba la cara, sentado en una silla que tenía sus cosas al lado.

— ¿Interrumpir el espectáculo? Fue mejor idea no haberlo hecho —afirmó Viktor sonriente y un poco burlón—No sabía que podías hacer todo eso.

—Son lapsus—se excusó con los mofletes inflados.

—Yo también quiero tener esos lapsus entonces—refunfuño Yuri desde la pista—Eso de patinar cantando ojala fuese tan fácil como tú lo hiciste

—Después de hacer 40 veces el lago de los cisnes créeme que eso no es nada del otro mundo, como odie los recitales—se apretó el entrecejo. Su celular comenzó a sonar, lo saco del bolso y se levantó para contestar—Un momento...—se apartó de esa zona para hablar

—¿Quién le llama? ese celular no para de sonar cada vez que está aquí—su expresión de fastidio era tan clara como el agua antártica, no como que a él no le interrumpieran pero con el Americano resultaba ridículo, la única vez que contó fueron exactamente 46 llamadas seguidas.

—Es su prometido—ya el asunto de que estuviera comprometido le daba igual, para él, en esa parte tan egoísta de su cerebro, Lightning era de su propiedad, su linda muñeca para poder tener a Yuuri siempre presente.

—Él comprometido y tu tonteando, no sé quién de los dos es más imbécil—farfullo mirando de mala manera—Si él por estarte siguiendo el juego a fingir o tu por pedírselo.

—No intentes sermonearme, no estoy haciendo nada malo, tan solo...

—Estás viendo al hombre que Asesinaste en alguien que luce perdido y que esconde hasta el más mínimo detalle. Muy bien, Viktor—le aplaudió sonriendo venenoso— ¿Cuánto tardaras en destrozarlo o matarlo? Ya es estúpido pensar que tienes alguna buena intención con otro ser humano.

—Me tengo que ir—aviso en tono acelerado—Te veo mañana en el Gimnasio, aunque no estoy muy seguro de si de verdad podre ir—tomo sus cosas de forma un tanto incómoda, pasando frente a ambos patinadores en medio de su carrera—¡Adiós!—y desaparecido rápidamente de su campo de visión.

¿Habrá pasado algo?—se preguntó interiormente en un suspiro.


—No veo ningún grifo por aquí... Debí haber traído otra botella—se auto regaño mirando alrededor.

Ya era tarde, las 8 de la noche para ser exactos. Makkachin estaba muy enérgico, así que había decidido salir a pasear un rato con él, también daba un poco de pena dejarlo tanto tiempo solo en casa, que mejor que salir a caminar con él un rato. Debía admitir que California era una lugar precioso de noche, sobretodo en esa zona que era medianamente costera y mantenía ese olor a mar aun cuando no estuviese precisamente cerca de la orilla. El único problema es que había olvidado por completo llevar agua para Makkachin y ya el pobre estaba con la lengua afuera, llorando por hidratarse.

Lo que molestaba un poco en este momento es que ningún puesto fuera de lo que fuera tuviese agua, ya estaba un poco harto de dar vueltas y no encontrar manera de arreglar la situación. Iba a costar un poco pero decidió tan solo cargar a Makkachin todo el camino de vuelta a casa, con lo grande del can seguramente se ganaría más de una mirada curiosa y posiblemente burlona de la gente a su alrededor. Un par de toquecitos en el hombro le distrajeron.

—Hola—saludo con voz queda y baja.

— ¿Lightning? —Le miró extrañado—Qué haces fuera de tu casa... solo. —resaltó esto como un punto importante. La pinta que tenía era cuanto menos particular, tapado hasta la boca prácticamente, un abrigo enorme de color marrón, bufanda y un gorro, hacía frío pero se veía un tanto exagerado.

—Quise pasear un rato—sonrió o al menos lo intento, Viktor le miro de forma penetrante, no se pensaba tragar esa mentira tan mala y extraña del americano—Tenia tiempo sin ver a Makkachin—pretendía evadir el tema, eso era excesivamente evidente.

—Dime la verdad ¿Porque estas fuera tan tarde? Sabes que eres una especie de celebridad y cualquiera podría intentar algo—decía a modo de regaño. Lightning suspiró y metió las manos en los bolsillos de su abrigo.

—No quería estar en mi casa...—murmuró sin mirarlo a la cara—... Francesco se fue porque lo hice enfadar—al apartar el cabello que casi le entra en el ojo, Viktor lo detuvo para apreciar de mejor manera el enorme moretón que tenía el rubio ahí, apenas podía mantener el ojo abierto—No es nada

— ¿Como que no es nada? Puede dejarte ciego de un ojo si sigue con esta clase de salvajada contigo. Entiendo que tal vez te pese porque eres hombre pero... No puedes estar permitiendo que te haga esto, eres delicado.

—E-es enserio, no es nada y fue culpa mía, es solo un pequeño golpe—rio nervioso, apartando suavemente la mano de Viktor. Por el contrario el peli plata tomo la mano con firmeza—Viktor...

Abrió la boca y la volvió a cerrar, teniendo una clara idea, que su alma gritaba por que dijera, muy por el contrario, viendo el rostro apagado y maltrecho del rubio una excusa apareció, perfecta para no dejar ver lo que en verdad quería decir o sentía.

—Yuuri nunca tuvo moretones, si pretendes ser como él no puedes dejarte golpear... Hazlo por mi ¿sí?—besó la mano de Lightning con delicadeza, como si se tratara de una damisela.

Aquello no fue más que una asquerosa mentira, sonriendo para él con un cariño dedicado a alguien más. Lightning moqueo, sin saber porque sentirse peor, si no importar en lo más mínimo en la cabeza de Viktor o que este para consolarlo viera a otra persona. Asintió levemente con la cabeza, vencido desde hace mucho tiempo de la cruel pero hermosa mirada de hielo que el ruso poseía. Makkachin montó sus patas delanteras en la pierna de Lightning, queriendo llamar su atención. El rubio de agacho y se dejó lamer, sin duda los animales podía sentir las emociones de los humanos que le rodeaban.

—Eres adorable—chucheo acariciándole con ambas manos mientras el perro seguía intentando lamerle el rostro. —aunque parece sediento...

—se me olvido traerle más agua y no encuentro ni un grifo o donde comprar más. Iba de regreso a casa ahora—explico viendo a Lightning haciendo mimitos al perro.

—Hay una farmacia cerca de aquí, podemos ir y comprar allí—ofreció enderezandose y sonriendo.

—tampoco estaría mal comprarte un ungüento para ese moretón—comentó, caminando al lado de Lightning que iba guiándolo, a pesar de vivir en esa zona no tenía ni puta idea de los negocios que habían cerca.—Quiero que me digas la verdad de lo que pasó.

—Lo hice enfadar, es la verdad—Viktor suspiro, un vapor frío se dejó entrever, suponía que ya Lightning estaba acostumbrado a culparse por las nocivas rabietas de su pareja—Digamos que mi ojo es lo de menos hoy...

—No me digas que también tienes sexo con el—que apartara la mirada fue una respuesta más que clara— ¿Porque no te separas? Creo que sería lo mejor ¿no?

—Es solo... cuestión de tiempo tal vez... Puede que cambie en algún momento—ahora parecía estarse mintiendo a sí mismo. Viktor tan solo negó suavemente con la cabeza, no iba conseguir nada tocando el problema de forma tan directa, Lightning posiblemente iba a defender al italiano sea lo que sea que dijera sobre él.

—Ya que hablamos de él... ¿Dónde está?—pregunto algo curioso, resultaba extraño que Lightning después de una paliza no estuviese en casa

—No sé, salió de la casa y me dijo que no iba a dormir ahí hoy—suspiro desilusionado y miro a Viktor—No quise estar solo en casa, por eso salí...

—Con el riesgo de que alguien te mirara la cara y preguntara—bufo—Debiste solo quedarte en caso, ver televisión, lo que fuera—parecía estarlo regañando, Lightning rio suavemente—De que te ríes ahora.

—Nada, cosas mías...—no iba a decir que resultaba adorable que pareciera estarse preocupando por él, la fantasía era lo que predominaba en una buena parte de su cabeza. —Por cierto... ¿Cuando tienes que ir a Canadá?

—En un mes, aunque no me tiene realmente preocupado—dijo con tranquilidad, lo que menos le preocupaba era esa competencia, se sentía increíblemente confiado, aun cuando sabía que tendría bastante lucha por Yuri y Jean -más que todo por el rubio-, sin embargo había una especie de corazonada en su ser que aseguraba que ganaría, no sabía que sería pero aun tenia chance de decidirse en si tomárselo enserio.

—Ojala ganes, aunque no tengo muy claro quienes más van a competir... Casi nunca me acuerdo de los nombres, sé que Yuri y Otabek estarán pero los demás... ¿Christhope?

—Aun no estoy muy seguro de si estará, los demás tampoco es como que me hablen demasiado últimamente

—Lo supuse—Viktor miró al americano extrañado—Nunca usas el celular, no actualizas tus redes... Eres como un fantasma de navidad pasada en todo ese asunto

—Auch... Eso dolió—rió poniendo una mano en su pecho, fingiendo dolencia.

—No se me ocurría ninguna otra manera de decirlo, lo siento~—se disculpó sacando la lengua. Llegaron a la farmacia, la cual era bastante pequeña a decir verdad y dado lo vacía que estaba la única empleada que había dejó que entraran con Makkachin—ahora me dio un poco de hambre...—murmuro Lightning al ver bolsas de Doritos y latas de Pringles.

—Si como uno solo de esos me volveré adicto de nuevo e ir al gimnasio será para quemar las malditas calorías—vio con odio las frituras y Lightning solo tomo un par de bolsas.

—Yo soy delgado por naturaleza, nunca he tenido oportunidad de engordar siquiera—rio ante la morisqueta de asco que hacía Viktor— ¿Algo que tú quieras?

—Gomitas.

—Y después te quejas del gimnasio—resopló divertido.

...

—La duda me está matando ¿Qué diferencia hay entre un celular y otro?—preguntó masticando la gomita de osito que tenía en la boca, ver a Lightning usar el celular con carcasa de gaticornios y pensar que tenían algo en particular cada una causaba un estrés de una manera casi absurda.

—eh... Ah, claro—saco el otro celular y lo mostró—Este es para trabajo y para Francesco, solo recibo llamadas y mensajes urgentes aquí—alzo el celular de la discordia en la cabeza del peli plata—Este es para redes sociales, juegos fotos, llamadas y mensajes de otras personas...

—Si ese—señalo el rojo—Es para llamadas urgentes ¿Porque también lo usas para tu novio? Se supone que las relaciones y el trabajo van separadas.

—Bueno...

—Hay algo además de que te pegue ¿verdad?—esta podía considerarse la conversación más profunda que habían tenido, Makkachin tomaba el agua en un pequeño plato plástico que habían pedido en un puesto de Hot Dog -muy irónico-. Lightning bajo la mirada, no quería que pensara que estaba desesperado por alguien que escuchase sus problemas y dijera promesas vacías como el típico.

Todo estará bien.

—No...—negó suavemente masticando otro Doritos—Solo es un poco celoso, nada... especial.

— ¿No le gusta que salgas o algo así?—aunque era una broma, Lightning se atragantó, comenzando a toser y la expresión ligeramente burlona en Viktor se borró—Es por eso que te vas con cada llamada, se supone que no sales.

—Si lo hago—rebatió rápidamente—Voy al Gimnasio, a la pista...

— ¿y a dónde más? Te quiere literalmente encerrado y tú sigues la corriente

— ¿Que más esperas que haga? Soy muy inquieto, de entender lo que es estar en un sitio tampoco me matara...—Viktor intentaba hallar sentido a que Lightning defendiera cada acción de su prometido, aun cuando esta fuese mala a todas luces.

Decidió no seguir con el tema, más que todo porque Makkachin se había subido a la banca y le lamia el rostro a Lightning como si lo conociera desde siempre. Se quedaron un rato en silencio, comiendo cada uno su propia golosina. Al terminar comenzaron a caminar de nuevo, tan solo uno al lado del otro en dirección a la casa del peli plata, no estaba tan lejos de la farmacia o aquel banco, estaba pensando muy seriamente lo de explorar más el lugar y saber dónde estaba cada cosa. Al estar cerca de su edificio se acordó de algo importante.

—Compramos esto y no te lo puse—sacó de su bolsillo el pequeño, aplastado y cilíndrico envase. Lightning se apartó ligeramente sonriendo nervioso.

—n-no hace falta, estoy bien—afirmaba con un ligero movimiento de manos, Viktor siendo como era, un invasor del espacio personal tan solo se puso frente a él apartando el cabello y dejando ver el enorme moretón hinchado. Tomo un poco de la crema y la esparció por toda la piel en tono púrpura—E-eso duele.

—no me sorprende, parece más un golpe de un bate que de un puño—refunfuño tomando más y esparciéndolo con cuidado y mimo. Makkachin los miraba alternativa y cómicamente a los dos. —Listo.

—Gra-gracias...—tartamudeó con la cara roja, Viktor se quedó en la misma posición viéndolo fijamente y notando lo adorable que era este sonrojo.

—De nada...—dijo después de salir de su ensueño, metiendo las manos en los bolsillos de nuevo. Lightning apretó los labios y miro al peli plata.

—Puedo... ¿Quedarme en tu casa a dormir?—Viktor abrió ligeramente la boca al escuchar esa pregunta—No tengo ganas de volver a mi casa y... Realmente no tengo con quien más ir sin que pregunten por mí.

—A Makkachin no creo que le guste eso de tener un extraño en casa... Además no creo que sea la mejor idea de tu parte

— ¿Te incomodaría?

—Bastante —sucias mentiras que ni él se podía creer.

—Ya veo... lo siento... Supongo que ya me voy entonces. Nos vemos mañana—sonrió tan falsamente como solía hacer cuando la desilusión llevaba a niveles muy altos

—Adiós... —murmuró al verlo irse. Camino el tramo faltante a su edificio, subió hasta su piso y entro en su apartamento. Dejándose caer en el mueble, meditando si era idiota por decirle que no o idiota por no tomar la oportunidad de besarlo.

Su mente estaba muy dispersa, sus pensamientos eran un remolino que le confundía, pues existía esa parte de su cabeza que reflejaba a Yuuri en Lightning pero otra, una muy pequeña pero fuerte que sugería intentar algo con el rubio de tan grande corazón como para dejarse llevar por su enfermizo duelo y dolor por su Yuuri. Makkachin se le subió encima, chillando pasito hasta que le acaricio la cabeza, no tenía una idea de por qué estaba lloriqueando ahora.


— ¿Donde esta Lightning?—se bajó de la barra al escuchar al tailandés, quedando un poco mareado a decir verdad.

—No tengo idea, no ha llegado—dijo lo obvio pero al menos le respondía al moreno. Pichit soplo un pequeño mechón de cabello.

—Qué triste, pensé que hoy vendría y haría algo de Ballet—suspiro algo decepcionado—Por cierto ¿Viste que subió esa persona al Snapchat?

—Ahora que hizo—rodo los ojos, sabiendo que era Lightning le daba más curiosidad saber qué tanto que tanto podía subir siendo un completo enigma. Pichit le tendió el celular con el Capture—Entradas para la competencia de Canadá...

—Este año las vendieron apenas, el precio era muy elevado y las está regalando, ojala supiera quien para pedirle que me regale a mí también—infló los mofletes tomando su celular de nuevo.

— ¿Hay alguna forma de saber quién gano?

—No, cuando concursas te pide cualquier red social para poder hablar directamente y pedir la dirección... Aunque nunca me ha escogido y llevo viéndolo desde hace 2 años.

—Quizás los que ganan tienen algo en especial —intento razonar con una pequeña sonrisa por la morisqueta que estaba haciendo Pichit.

—¡YA LLEGUE!—chillo deteniéndose frente a ellos. Apoyándose en sus rodillas para recuperar el aire—Ya... llegue...—alzó un puño en señal de victoria.

— ¿por qué tardaste? Creí que no vendrías —lloriqueo Pichit abrazándolo, a Lightning le recordaba mucho a Mate, por lo cual aceptaba el contacto sin mayor cosa.

—E-es que dormí en un Hotel y tuve que ir a casa a buscar ropa y el bolso — Se veía muy chistoso que Pichit estuviera restregando su mejilla contra la de Lightning

— ¿En un hotel...?—se preguntó a sí mismo, era bastante enserio lo de que Lightning no tenía intenciones de dormir en su casa. Noto que tenía una venda cubriendo su ojo, al menos Pichit no pregunto al notarla. — ¿Y porque estuviste en un hotel?—prefería preguntarlo directamente a estarse comiendo la cabeza con historias extrañas.

—Pues era muy tarde, no quería caminar de regreso a casa y me quede en un hotel a un par de cuadras de tu edificio—explico encogiéndose de hombros.

— ¿Se vieron? ¿Por la noche?—la cara picarona de Pichit no hizo más que enrojecer a ambos, Lightning más evidente y refulgente como solía ser costumbre, el rubio tenía una gran capacidad de aglomerar su sangre en su rostro al avergonzarse.—¿Cerca de tu departamento...?—se tapó la mano con una boca en un gesto travieso.

—So-solo nos encontramos por casualidad, n-no fue nada espectacular—decía Viktor queriendo excusarse o intentar decirse a sí mismo que el tiempo hablando uno al lado del otro.

—E-exacto—aseguraba Lightning con una sonrisa nerviosa.

—Ambos se excusan el uno al otro—su sonrisa de gato Cheshire se hacía más larga.

—¡PICHIT! —quejumbraron los dos ya sin saber cómo hacer que le tailandés siguiera diciendo ese tipo de cosas.


—Se te va a arrugar la frente si sigues con esa morisqueta—salió de su ensueño al sentir un beso en el entrecejo, Otabek rió levemente por el sonrojo que tomo el rostro del ojiverde.

—Es que aun no entiendo como puede ser así—bufo molesto, viendo a Viktor enseñarle saltos a Lightning, los cuales fallaba a cada rato, el pobre se iba a quedar sin culo de tanto que caía sobre el. —Intentar reemplazar a Yuuri con alguien que ni siquiera se parece

— ¿Lo dices por no admitirlo o porque de verdad te moleste el asunto?—Yuri le miró con la boca abierta—No lo conocí bien, pero ese tipo tiene muchos gestos parecidos, sobretodo en cuanto a Viktor, esa sonrisa enamorada no se puede obviar.

—Me molesta el asunto—volvió a mirar la pista, realmente eran ambas cosas, el molestaba bastante que Viktor quisiera hacer a alguien el vivo retrato de su fallecido amigo, por otro lado no pretendía admitir que Lightning si se parecía a Yuuri.

Desde la mirada, que a pesar de ser de color diferente, reflejaban la misma inocencia que el otro poseía, esa especie de desesperación y decepción junto a la esperanza que tenía al ver a Viktor, no bastando con ello algunas de sus posturas era excesivamente iguales, incluso cuando tenía lentes le recordaba al japonés y eso dolía.

—Supongo que es un progreso—suspiro, debió suponer que no le diría la entera verdad, a veces Yuri era un necio de primera.

—Me gustaría que se alejaran, siento que se están haciendo más daño del que curan.

—Se darán cuenta a su tiempo, ni siquiera sabemos porque Lightning está golpeado a cada rato.

—No debe ser nada importante. —dijo sin prestarle mucha atención al asunto.


Dio un último empujón, liberando su semilla y cayendo sobre el cuerpo que tenía debajo de él. Le acercó a sus labios y le beso con cariño, aun jadeando y sudando por el ''ejercicio'' que había hecho. AL separarse junto su frente con la del otro, sonriendo tiernamente

—Yuuri...—movió ligeramente la frente

—Viktor~—ronroneo con la cara adorablemente colorada, bajo un poco el rostro y dio una ligera mordida al relleno cachete—Eso duele...—dijo con una risita leve. —YA lyublyu tebya, Viktor—ronroneo dándole un besito en el cachete.

— YA lyublyu tebya Yuuri—dijo de la misma manera, recostándose de él, al abrir los ojos de nuevo se dio cuenta de que no había nadie— ¿Yuu-Yuuri?—gimoteo asustado, comenzando a revolver las sabanas —¡YUURI!—Grito y antes de que sus lágrimas cayeran unas manos cubrieron sus ojos—Yuu...

—Shhh... No llores...—esa no era la voz de Yuuri, era la de...—No tienes por qué hacerlo... Aquí estoy para ti—se recostó de la espalda del peli plata, que sentía el cabello largo haciéndole leves cosquillas en su piel desnuda.

—Li-Lightning—balbuceo. Las manos viajaron de su rostro hasta su pecho, acariciándolo muy suavemente y finalizando en un abrazo.

— ¿No crees que ya lo has llorado mucho? Si me tienes aquí ¿Porque no liberas lo que resta de tu dolor en mí?—su tono suave y lento no hacía más que confundirlo. De un momento a otro estaba acostado en la cama boca arriba con el rubio sentado en su abdomen, con todo el cabello rubio cayéndole cual cascada por los hombros—Después de todo para eso me quieres ¿No es así?—tomo la mano derecha de Viktor e hizo acariciar su rostro—Para ser él...

—Yo... no...

—Ya te dije que no llores—regaño suavemente acercándose y dándole un suave beso en los labios.

—¡AH!—Se cayó de la cama enroscadisimo en el montón de sábanas, Makkachin lo veía desde la cama—Que clase... de sueño es ese—se preguntó con un brazo tapando parte de su rostro ¿Qué mala pasada le estaba haciendo su cabeza?

...

—No tengo mucha experiencia con Ballet—le advirtió, Lightning se terminó de atar las zapatillas.

—No importa, ya viste como es, solo quiero intentar hacerlo—dio ligeros golpecitos al suelo con las puntas de los pies. Viktor trago nervioso, estar tan pegado de Lightning hoy era como pedirle poner una mano dentro de lava o ya de plano lanzarse completamente a la lava. Pichit estaba en un rinconcito, tan feliz como siempre con su celular preparado para grabar.

La música típicamente clásica comenzó a sonar, ambos metidos en papel como si fueran dos bailarines haciendo un acto. Resultaba incluso cómico como Viktor podía cargar de un lado a otro a Lightning como si este fuera tan ligero como una pluma, sumando la increíble flexibilidad que el rubio demostraba a la hora de estar de pie, estirando por completo las piernas como si estuviese partiéndose en el suelo.

Aún sin malinterpretarlo parecía que se estaban seduciendo el uno al otro, las miradas tan intimas junto a los toques en sus rostros como si se tratara de los más enamorados amantes dejaba mucho que ver. Cuando lo cargaba y acariciaba con más ahínco, con más pasión el cuerpo del otro hasta dejarlo en el suelo, dando un ilusorio beso que debió ser real. Siguiendo como si el rubio fuera la típica bailarina de casa de música, no solo por su apariencia tan encantadora aun con aquella venda en su rostro, con aquella ropa de lycra negra que resaltaba el cuerpo menudo y delgado entre los brazos del peli plata era... simplemente ver perfección en su más puro estado.

No finalizó como debería, tan solo abrazando a Lightning contra suyo, dejándose llevar por las emociones que ambos se transmitían a través de cada movimiento lo beso, de verdad, tan profundo y apasionado como podía, no bastando con este atrevimiento Lightning hizo lo mismo, continuando con aquel contacto. Unos aplausos fuertes se escucharon en el lugar.

—Bonito espectáculo—Lightning se separó de Viktor y miro asustado a la entrada del salón, Francesco recostado del marco de la puerta, sonriendo cínico. Se apresuró a levantarse

— ¿Qu-que haces aquí?—por su sola expresión se notaba que le iba a dar un ataque al corazón por el susto. Viktor también se levantó del suelo.

—Pensaba venir a buscar a mi prometido, ya sabes... Quizás salir un rato y m encuentro con este lindo show—comentó caminando hacia ellos. Lightning se puso tras Viktor— ¿Un? Y tú quién eres, mira que verte joven y tener tantas canas

—Me llamo Viktor Nikiforov... Eres Frankesko Bernoulli, supongo—Eran pocas las veces en las que podía pronunciar bien el nombre del italiano.

—Acertaste, ahora... Quítate de en medio—más que pedirlo, lo ordeno, empujando al peli plata y al tener a Lightning en frente le dio una bofetada tan fuerte que le rompió el labio y la nariz le comenzaba a sangrar levemente—Ves que si me estabas engañando.

—Y-yo... yo no...—balbuceo poniendo una mano en su mejilla.

— ¿¡Pero que le pasa!?—quisquillo Pichit llegando hasta ellos, sin poderse creer lo que había visto, Viktor también se había quedado tieso, no espero que Francesco le pegara en frente de dos personas, en un lugar donde cualquiera podía llegar

— ¿Con dos? No me lo espere, vamos a discutirlo en casa—le tomo de la muñeca, comenzando a jalarlo hacia la salida.

—¡HEY!—gritaron Pichit a la misma vez, Francesco los miro por un segundo y sonrió con falsa inocencia.

—Quizás no los veamos de nuevo, quien sabe. Adiós—se despidió tomando el bolso de Lightning. El rubio hizo un mínimo esfuerzo por soltarse de Francesco pero este solo le tiro de la cola de caballo—Dije que nos vamos ¿Pretendes molestarme más?

—N-no...—balbuceo temblando, el italiano lo soltó y Lightning tan solo lo siguió

— ¿Qu-que fue eso?—Pichit tenía al boca abierta, intentando asimilar lo que había visto, Viktor solo se quedó callado. — ¿Viktor?

—... no sé...—balbuceó mirando el suelo.

¿Porque le enfadaba tanto? Él ya lo sabía pero aun así estaba ardiendo n iras y queriendo devolverle el golpe al poco hombre de Francesco.

...

Entro azotando la puerta, no se sentía de humor para nada, quería quedarse metido en el baño bajo agua hirviendo a ver si la sensación de ira se iba. Trato de serenarse a medida que entraba, silbando.

—Makkachin—lo llamo, noto la puerta del cuarto cerrada, seguramente se había encerrado sin querer. —Makka-

Lo que vio al abrir la puerta lo dejo tieso, su perro estaba echado en la cama, de lado pero aun a pesar del ruido no se había levantado. Le llamo de nuevo, acercándose. Recostó la cabeza de su panza, sintiéndolo de inmediato frío, sin ninguna clase de respiración o... Alguna señal de vida. Lo tomo en sus brazos temblorosos.

—Uhh...—lo apretó contra su cuerpo, dando un fuerte grito de dolor y comenzando a llorar, las lágrimas caían de inmediato en el pelaje—Makkachin...—sollozo, pegando su rostro. Lo dejo en la cama de nuevo, comenzado a caminar mientras se llevaba las manos a la cabeza, sin saber que hacer hasta que se dejó caer al suelo, las manos en su rostro mientras sollozaba.

Su mascota, su compañero, su amigo, el único recuerdo vivo de Yuuri... Ya no lo tenía.


Lo que Lightning y Viktor Bailaron fue Carmen Bizet, interpretado por Alessandra Ferri y Laurent Hilaire :3 Espero que les haya gustado