Gracias a Reader por comentar TuT simplemente te amo wn


Depressiya

Se bajó del auto, cerrando la puerta y poniendo la alarma una vez estacionado en el sótano que tenía aquel edificio. Sin darse ninguna clase de prisa, principalmente por el dolor que invadía su cuerpo más la pequeña pero notable cojera en su pierna derecha, se encamino hasta el lobby, entrando en el oportuno ascensor. Llego al piso 5, tocando el timbre con el corazón alborotado, nervioso y con la boca seca por el temor latente. Al abrirse la puerta se quedó mirando por un pequeño lapsus de tiempo a la persona que abrió, a la vez que está hacia lo mismo. Parecía una competencia de quien estaba en peor estado, una reñida, muy reñida y que costaría saber escoger a un ganador.

Por un lado, Viktor dentro del departamento estaba con la cara hinchada, ojeras como nunca se habían visto en él, ojos rojos y aun acuosos junto a los rastros de lágrimas en las mejillas aún teñidas de un ligero carmín, su postura ligeramente curvada no ayudaba a la imagen que daba el ya de por sí deprimido patinador, sin embargo el peli plata no podía evitar pensar que el rubio frente a él estaba 50 veces peor. Se veía horrible, sencillamente horrible, el ojo que apenas había sanado mínimamente ahora volvía estar hinchado, en un tono púrpura que llegaba a ser negro, el labio roto en distintos puntos, moretones en todas partes de su rostro encantador y opacando este, se notaba hinchazón, además de la ropa tan gruesa que llevaba encima, delataba que no solo su rostro había sido afectado.

—Pasa... —murmuró apartándose y dejándolo pasar. Lightning entró, mostrando su pequeña cojera—Yo... lo siento por llamarte pero... no tengo... a nadie más...—cerró la puerta, el tono rasposo y ronco de tanto haber gritado por la noche en lugar de dormir, lleno de frustración e inseguridad.

—Tranquilo —a diferencia de Viktor, la voz apenas salía, tenue y ronca, Lightning se aclaró la garganta—No es ninguna clase de molestia venir—parecía susurrar pero a juzgar por la mueca de frustración, no era el caso. — ¿Qué ocurrió?

—En el cuarto... Makkachin...—la voz se le quebró, no quería decirlo, se negaba a hacerlo aun. Lightning supuso a que se refería, quitándose la bufanda y permitiendo la vista a las oscuras marcas de dedos en su blanco cuello.

—Oh...—camino hasta la habitación, siendo seguido por el dueño del departamento. Entro a la habitación hecha un desastre, no le extrañaba que Viktor estuviera ojeroso si hizo tal destrozo toda la noche. Llego hasta el cadáver del perro, ya frío y un poco tieso. —El ya...

—18 años. Cuando llegue el ya... ni siquiera estuve aquí cuando...—balbuceó mirando a otro lado, la sensación de debilidad y culpa carcomiendo cada parte de su cabeza. Lightning suspiro, con los labios temblorosos, era muy sensible ante la muerte, aun si era ese adorable animalito que había visto dos veces.

—Lo siento por haberte mantenido ocupado—miraba el piso, si no hubiese pedido hacer aquella danza probablemente Viktor no se sentiría tan... brutalmente destruido, el sabia cuan unido era a ese perro, no hacía falta ser adivino y tras el asunto de Yuuri, no había manera de pensar que Makkachin era el más grande y mudo soporte del peli plata

Un soporte que ya no estaba más.

—podemos-

Un abrazo bastante doloroso le aprisionó, impidiendo que concluyese la oración. Viktor le abrazaba de tal manera que parecía estarse aferrando a él tan desesperadamente, con miedo de que se fuera o desapareciera de un segundo a otro. A duras penas devolvió el abrazo, escuchando los muy evidentes sollozos del patinador. Viktor tenía su rostro en el hombro del rubio, casi podía decir que estaba llorando lo que no pudo con Yuuri, teniendo por fin un hombro en el cual desahogarse pero no lo sentía suficiente, sin saber qué era lo que necesitaba en realidad.

—Podemos enterrarlo... o incinerarlo si gustas—ofreció una vez el peli plata se apartó, moqueando y dejando ver su rostro lloroso con expresión deprimida.

—No sé dónde se puede hacer eso...—murmuró sin mirarlo, Lightning tomó la sábana blanca, envolviendo con cuidado el cadáver.

—Yo sí. Puedo llevarte si quieres—ofreció sonriéndole mínimamente, Viktor se le quedó mirando, preguntándose ¿Cómo podía estarle sonriendo estando tan maltratado y fingiendo una fortaleza que seguramente no tenía con tal de hacerle sentir mejor? Asintió sumamente, caminando hasta el closet y sacando un abrigo, ni siquiera se había quitado la ropa del día anterior pero ahora no quería prestar atención a eso.

En un silencio bastante incómodo y de por sí triste bajaron hasta el sótano del edificio, Viktor pensó que Lightning le daría las indicaciones mientras iba conduciendo, pero el rubio le indico que irían en su auto, esperaba que fuera algo lujoso mas no un Ferrari negro y descapotable. Puso a Makkachin en el asiento trasero, montándose de piloto y Viktor de copiloto.

—Pensé que sería rojo—comento bajo, poniéndose el cinturón al igual que el americano.

—El rojo es de Francesco, no estaba para cuando desperté—indicó encendiendo el auto.

— ¿Seguro que estas bien como para conducir?—pregunto preocupado, considerando que una buena parte de la visión del corredor estaba incapacitada. Lightning bufo con una sonrisa débil.

—Llegue hasta aquí y vivo para conducir, no ver con un ojo no me hará chocar—aseguro dando marcha atrás y saliendo del sótano, poniendo el techo del auto por la lluvia que comenzaba a caer. Viktor recapitulo las palabras que había dicho Lightning anteriormente.

— ¿Qué quieres decir con que no estaba cuando despertaste?—pregunto con cierto aire curioso, temeroso hasta cierto punto. No había muchos autos, cosa extraña para ser un sábado, aunque quizás el clima fuera el culpable de esto.

—Llegamos a casa, discutimos, lo enfade más de lo que ya estaba, me hizo esto y quede inconsciente—explico sin darle muchas vueltas, tampoco quería entrar en detalle y hacer parecer que era un victimista o tan solo una víctima -algo que era pero no quería ver-. Se detuvo en el semáforo en rojo—Creo que dijo que volvería en una semana, no recuerdo muy bien. Vi tu mensaje y fui a tu casa—resumió, eran las 4 de la madrugada cuando vio el mensaje, despertando de la inconsciencia.

El mensaje no era más que pedirle ir, no sabía que había pasado pero considerando que el peli plata jamás mandaba mensajes a menos que se retrasara le hizo entrar en cierto pánico, gastando casi todas las vendas que habían en la casa junto a los calmantes para el dolor y pomadas. Viktor miro el semáforo, pensando en que decirle.

—Sobre Franchesko—a Lightning siempre le causaba gracia como lo decía, eran tan pocas las veces que lo pronunciaba bien. —Deberías considerar el dejarlo, es en serio—aquella noche no quiso darle tantas vueltas a ese asunto, pero ahora viendo lo horrible que podía llegar a ser, permitir que escalara a mas era imperdonable.

—No es nada—de ser posible, a Viktor se le saldrían los ojos de lo mucho que los abrió—Lo enoje, lo tengo merecido—aseguró, casi queriendo zanjar el tema de esta manera.

—Estás cojo, casi ciego de un ojo y pareciendo que te asaltaron ¿Y dices que no es nada?—gruñó entre dientes, sin notar lo enojado que le había puesto aquella respuesta.

—Para ti no es nada—lo sintió como una bofetada, después de todo él fue quien dejó ver que no le importaba que le pasará, siempre y cuando siguiera siendo su Yuuri. Volvió la vista al frente, solo viendo el sombrío panorama que pasaba a su alrededor con la lluvia haciéndose cada vez más fuerte.

...

—Buenos días, me gustaría...—lo dejo hablar con la encargada del cementerio, no estaba enterado de que siquiera existiera un cementerio destinado a mascotas, esto era un completo descubrimientos para él. El lugar era silencioso, muy silencioso, como cabía de esperar de una funeraria -o al menos eso parecía- en un cementerio, que hubiesen estatuas no mejoran la impresión del lugar— ¡Viktor!

—Eh ¿qué?—preguntó algo perdido, quizás debió prestarle atención.

—Quieres cremarlo o enterrarlo

—Enterrarlo...—bajo un poco la mirada. Tener un lugar en el cual llorarlo no mejoraría su situación, ya de por si existía el lugar donde quedarse sin lágrimas.

—Necesito que firme esto, deberá pagar...

La joven encargada del lugar le explico un millón de procedimientos, de nuevo no prestó la más mínima atención, tan sólo quería que el suelo terminará de tragarlo como al parecer hacía con todos lo que amaba. Contrario a un entierro humano, fue bastante rápido, escogió una urna -que de hecho Lightning pago sin que pudiera negarlo-, le indicaron donde estaba el espacio que había comprado y un muchacho llevaba el ataúd para enterrarlo, evidentemente fe fueron con él, viendo todo el proceso de entierro y finalmente quedar solo los dos frente a aquella tierra húmeda recién puesta.

—es irónico que 18 años de mi vida ahora solo estén bajo tierra—tenía las manos en sus bolsillos, por suerte la lluvia había parado, aunque esto sería pasajero a juzgar por las densas nubes que cubrían el cielo —Lo adopte desde que nació, lo mantuve conmigo aun escondiéndolo de mis padres, lo entrene, me paraba a pensar que estaría haciendo todo el tiempo que yo no estaba en casa hasta finalmente volver y el me recibía como si fuera lo más importante del mundo... pero ya no lo tendré mas...—las lágrimas iban fluyendo lentamente por sus mejillas pálidas, Lightning tan solo le permitía hablar, escuchando atentamente—Solo un maldito segundo y ya no lo tengo a él tampoco.

Si existía un Dios, podía estar seguro de que este lo odiaba, con todas sus fuerzas pues no hallaba otra explicación a como su vida se iba más a la mierda después de haber vivido tanta felicidad. Conocer a Yuuri, entrenarlo para que compitiera, hacerse más cercano a Yuri y muchos otros patinadores, el japonés aceptando casarse con él, patinar juntos, viajar, noches donde se demostraban el cariño que se tenían el uno al otro y finalmente todo acabó por un maldito que tan solo repudiaba su amor hacia su pareja. El inicio de su caos, todos sus conocidos le culpaban de aquella dolorosa muerte como si ya no fuese suficiente, ser casi aislado por lo mismo, forzándose a creer que di había sido su culpa, la depresión creciente en su cabeza por la soledad y culpa apenas sobre llevada por Makkachin...

¿Y ahora qué haría?

—Nada es eterno, llegaría su momento más temprano que es tarde... Debes llorarlo todo lo que necesites y aceptarlo —dijo abriendo el paraguas y cubriendo a Viktor de la lluvia con este—Cuando sientas que ya es suficiente sigue haciéndolo hasta haberte hartado, ahí comprenderás que es algo que pasaría y no puedes seguir amargándote y entristeciéndote la existencia por ello.

— ¿Cómo puedes saber eso?—preguntó algo agresivo, estaba sensible, aquel comentario solo empeoraría más su ya de por si mal estado. Lightning le miro, la lluvia había subido un poco de intensidad, algunas vendas se estaban aflojando por esto.

—Es lo que hice cuando mis padres murieron—volvió su vista a la tierra húmeda—Un día simplemente comprendí que estar llorando no me los devolvería, tan sólo me llevaría con ellos de una manera mucho más triste—Viktor abrió mínimamente los ojos, impresionado por aquella conclusión que el rubio había sacado de pequeño—Es difícil pero si de verdad apreciaste lo que fue, lo aceptaras—sonrió débilmente, la venda que cubría una de sus mejillas cayo, dejando ver el enorme moretón. Viktor empujo suavemente la mano del rubio para que este terminara debajo del paraguas.

—vamos a mi departamento. Quiero curarte esas heridas—dijo comenzando a caminar bajo la lluvia, valiendo mierda si se empapaba o no. Lightning lo siguió sin decir nada.


—Se supone que estamos aquí para ver cómo te tomas fotos o hay algo de verdadera importancia, si no es así me largo—advirtió Yuri, bastante mosqueado de llevar 30 minutos en esa cafetería viendo a Pichit sacarse fotos con las personas que iban llegando. En la mesa estaban tanto él como el tailandés, Otabek, un hombre de cabello blanco y ojos púrpuras, uno más alto de cabello casi negro y piel ligeramente morena, una chica de cabello púrpura y ojos verdes junto a un castaño de dientes ligeramente salidos, por último y que De hecho había llegado hace pocos minutos, una chica de cabello azul platinado, no conocía a ninguno de ellos.

—Lo siento. Me emocione —se disculpó Pichit, ya tenía una foto con cada uno y se podía dar por satisfecho en ese aspecto.

—Me pareció extraño que nos llamaras ¿ocurre algo malo?—pregunto Shiftwell dejando la taza de café en la mesa.

—a mí me extraño más que pudiera llamarnos —Confesó el albino de ojos púrpuras.

—Él tiene esa habilidad, no sé cómo lo hace pero consigue los números de celular De cualquier persona —aseguro Yuri y el albino rio suavemente— ¿Entonces...? Aparte de todo quienes son ellos.

—Si no me equivoco el de blanco es Shuu Todoroki, el que está a su lado Raoul CaRaule... y los demás ni idea—explico Otabek tomándose un vaso de agua.

—Holley Shiftwell, Mate y Sally Miller—presentó Pichit a los que faltaban—Y lo que ocurre es que quería hablar sobre Lightning.

— ¿lo conoces? ¿Has podido hablar con él? Llevamos casi medio año intentando llamarlo o siquiera visitarlo pero parece que la tierra se lo tragó—se apresuró Shuu a preguntar, se notaba a leguas la preocupación.

—podría decirse que está bien, patina, baila, hace ejercicio...—Yuri hizo un gesto de no comprender porque se preocupaba.

—No sabía que patinara—admitió Sally algo sorprendida—Tampoco he podido hablar con él, Jamas me contesta la llamada.

—Un amigo nuestro, Viktor Nikiforov le enseñó—Respondió Otabek a la duda de la chica que hizo una morisqueta.

—Aunque eso es algo que nosotros ya sabíamos —hablo Shiftwell por su parte. — ¿Hay algo nuevo?

—Quiero que me ayuden a separarlo de su pareja—todos en la mesa lo miraron con los ojos cuadrados—Él ya no puede estar con ese... supuesto hombre.

—Que hizo Francesco, supuestamente estaban bien —Raoul lucía bastante ansioso,

—No están bien, al menos Lightning no está bien. Miren... ayer Viktor y Lightning estaban haciendo una danza, no estoy seguro de cómo se llama pero ese tipo llego y... es mejor que lo vean ustedes mismos—debido a su manía, aun cuando se levantó a reclamarle al italiano, el celular había seguido grabando.

Shuu que podía tomarse como la persona que estaba en el medio tomo el celular, con todos arrimándose para poder ver. Dio un toque a la pantalla táctil, el video comenzó a reproducirse más o menos a la mitad del baile, al momento de concluir y antes de que Yuri tuviese oportunidad de quejarse se pudo apreciar en todo su esplendor al Italiano abofeteando a Lightning, el brusco jalón, la ligera discusión y finalmente como casi se lo lleva a punta de tirar de su cabello. Shuu le devolvió el celular a Pichit, restregándose la cara con las manos, más que turbado.

—Voy a partirle la puta cara—farfulló Raoul levantándose, Shuu tomo su mano antes de que se alejara, conocía a su esposo, era muy extraña la ocasión en la que no cumpliese sus palabras.

—No puedes hacer eso.

— ¿¡Porque no!?—Exclamó en tono bajo y disimulado para no llamar la atención de la clientela que había en la cafetería—Es lo menos que se merece...

—jamás pensé que Francesco pudiera hacer algo así...—lamento Sally con los ojos aguados.

—Eso explica su aspecto en la pista—suspiro Otabek, rascándose el entrecejo, era casi imposible no sentir suma molestia por el asunto, ya había interactuado lo suficiente con el americano como para preocuparse por él.

—Es hombre, digo... ambos son hombres—resaltó Yuri llamando la atención de todos, ya que habían empezado a discutir prácticamente— ¿Porque no defenderse? ¿Porque dejarse? Él es fuerte, de no serlo no aguantaría el ballet.

—Es la misma razón por la que tu no podrias contra el—asemejo Shiftwell, Yuri miro a Otabek por un momento—Francesco ha estado en el ejército, tiene suficiente fuerza para dejarnos a todos sin capacidad de defendernos. Puedo estar casi segura de que Lightning le ha tomado un fuerte temor y se siente incapaz de responder...

—Sigue siendo ridículo ¿Porque no lo deja? Estar perdiendo su dignidad de esta manera—más allá de estar llamando tonto al americano por seguir con aquella situación, en el fondo estaba preocupado, era casi inevitable no haber creado cierto lazo y tener empatía con él, queriendo buscar una solución razonable al problema aun si esta salía de sus labios a modo de queja.

—O tal vez denunciarlo, esos moretones que carga no son cualquier cosa—dijo Otabek en un intento de razonar, Sally suspiro.

—Lightning hará de todo menos denunciar.

— ¿Porque? Le rompió el labio e hizo sangrar la nariz de una bofetada—recalco el tailandés algo exasperado—Podríamos convencerlo para dejarlo y así lo-

—No sé si le gustara que les diga pero—se acomodó mas en la silla—Cuando era joven, mas específicamente recién entrado a la secundaria fue atacado por un profesor que pensó que era una chica, no pasó nada porque además de notar que era chico otro profesor lo detuvo.

— ¿Eso que tiene que ver?—pregunto Yuri con un mal sabor en la bica, no iba negar que también le había pasado, de hecho era una de las razones por las cuales casi no salía solo.

—Sus tíos denunciaron al profesor, pero no pasó nada. Aun cuando fue un ataque que le dejo secuelas pues tuvo que ir a un psicólogo, no se tomó represalias contra ese hombre porque Lightning no era una chica. No sé si están del todo enterados pero por lo general se minimiza el abuso que pueda estar sufriendo la persona si es hombre, de ir a denunciar a Francesco lo único que harían las autoridades sería reírse en su cara.

—También podría tomarse como agresión y no abuso doméstico —comento Shiftwell pensativa.

—Lightning no querría que nos metiésemos en esto...—murmuró Mate con cierta incomodidad, quería ayudar, no iban a negarle hacerlo pero... Conocía a su amigo, odiaba que la gente por más cercana que fuese se metiera en sus asuntos.

—ahora no es el mejor momento para tomar su opinión en cuenta—gruño Raoul, apenas controlado por Shuu.

—Deberíamos solo separarlo de ese tipo, así el problema estaría resuelto —opinó Pichit y Yuri bufo.

—Y como se supone que haremos eso, la única buena razón para alejarse de ese imbécil es que encuentre a alguien más—destaco lo que para él era obvio, si era maltratado lo que más necesitaba era cariño, lo que su pareja actual no estaba dando.

—Pues...—la sonrisita nerviosamente traviesa del tailandés puso a todos curiosos, considerando que al parecer ya le tenía el perfecto prospecto de pareja de todos—Hay alguien que podría ayudar en eso.

—Creo que ya entendí a dónde quieres llegar—se rió Otabek, negando suavemente con la cabeza.

— ¿De qué me perdí?—dijo Sally viéndolos alternativamente, ¿Lightning ya estaba de enamoradizo con alguien más y no se había enterado?

—Oh no, eso no—negó Yuri frunciendo el ceño

— ¿Quién? —preguntó Raoul curioso.

—Vamos Yuri, sabes que son perfectos. Viktor esta solo desde hace tres años, no hablaba con nadie, apenas salía de su casa a practicar y ahora resulta que pasa mucho tiempo del día con él. Quizás no esté en el mejor estado considerando que Lightning necesita un apoyo pero...

—Si esto lo estás haciendo para ayudar a Viktor paso—se levantó de su asiento—Puede ahogarse en sus lágrimas si le da la perra gana, bien merecido se lo tendría. Lo siento por Lightning pero yo paso.

—no seas así. Ellos dos conectan, estoy seguro de que si logramos que al menos Viktor de un paso todo estaría mejor—su tono firme dejaba ver su clara convicción sobre el asunto. Mate miro al tailandés.

—Realmente se ven muy bien los dos y Lightning no baila con nadie en quien no confié...

—No parecía mala persona—acepto Shuu bastante pensativo.

—Si lo estas mencionando es porque es mejor que Francesco ¿Dónde firmo para hacerme de cupido?—Shiftwell se rio la tontería de Raoul. Yuri comenzó a caminar a la salida.

—No seas necio—hablo Otabek habiéndolo perseguido y detenido a mitad de camino.

—Viktor mató a Yuuri y quieren darle oportunidad con alguien que... Lo que menos necesita es un asesino.

—Te molesta porque sería ayudarlo—que inflara los mofletes respondió aquella información—No será ayudar a Viktor, será ayudar a Lightning...—Yuri dio un pisotón algo infantil junto a un gruñido, Pichit se le lanzo encima sonriendo satisfecho, era lo bueno de tener a Otabek de su lado.


Viktor no había dicho a nadie más sobre Makkachin, solo él y Lightning lo sabían y podía quedarse así. Sin embargo levantaba mucha curiosidad tanto en los patinadores como en el recién llegado Yakov que estuviera más deprimido y callado -esto no se creía posible-. Su patinaje se había vuelto sombrío, no había otra forma de decirlo, era como describir la muerte, sombrío, frio, elegante y efímero. Lightning iba todos los días a verlo, aunque se quedaba muy a raya para que no le viesen considerando que no quería responder dudas de los demás.

Ya habiendo pasado una semana en la cual no pudo salir de casa sin una capucha, señales nulas de Francesco y una foto de él en un yate con una modelo, fue como tener pase libre a salir, no como que estuviese precisamente tranquilo al hacerlo. Tomo rumbo al gimnasio, estaría nada más un rato, temía que de pasar mucho tiempo Francesco llegar o algo así...

Y-yo no te estoy engañando, es solo un amigo—lloro tomando una buena distancia del enojado italiano una vez llegaron a casa.

¿¡ME CREES ESTÚPIDO!?—Bramo dando un par de pasos, los mismos que Lightning tomaba de distancia al instante—Ese tipo te quiere abierto e piernas como al zorra que eres y eso es algo que solo yo puedo hacerte.

¡Francesco!—le miró algo molesto por la forma de decirlo, era algo ya recurrente pero aun así, e supone que siendo su "Prometido" no tenía por qué llamarlo de esa manera.

¿Es por esto que suspendiste la boda cierto, por estar con ese tipo?—una alarma se encendió en la cabeza del rubio, ya creía tener una idea de a dónde iba el asunto.

Lo conozco desde hace unos meses ¿Que iba a tener que ver Viktor en nuestra boda?—Francesco ladeo la cabeza, con ojos llorosos y expresión destruida.

Vas a dejarme por él.

¿porque siempre piensas lo mismo? Yo no pienso dejarte por él.

¡Entonces porque postergaste nuestra boda! Fue tu culpa que ahora no estemos casados como deberíamos—bramo aun con la misma expresión de dolor y tristeza.

¿Mi culpa por tener que operarme de las amígdalas y las adenoides? No podía respirar ¿Pretendías que me ahogara en ese momento o qué?

Su ilusión de casarse había sido inmensa, pensó que así Francesco dejaría de actuar tan extraño, pero esa semana se había estado ahogando por las noches, hubo un momento en el que realmente no pudo respirar y Francesco le tuvo que llevar al hospital, no tenía la culpa de que tomaran como algo urgente extirpar las amígdalas, mucho menos el estar hinchado como globo por esto, ni siquiera podía hablar ¿Acaso pretendía que fuera a la boda de esa manera?

Tu solo quieres abandonarme—en lugar de caminar hacia Lightning tomó rumbo a la habitación, con el pulso acelerado de nuevo lo persiguió—Si tú me dejas yo no...

Cal-calmate... No pienses algo como eso, yo no podría dejarte—aseguro con voz temblorosa acercándose lentamente.

Entonces porque hiciste eso con ese hombre—preguntó con voz pañosa por el llanto, Lightning tomo suavemente su mano, para que bajara el arma que estaba a apuntando a su propia cabeza—Si tú me dejas no tengo porque seguir viviendo...

No te voy a dejar, suelta la pistola...—instruyó lentamente, algo asustado de que decidiera disparar a sí mismo o a él. —Por favor bájala...

¿Tú crees que con eso dejaría de intentarlo? Hay muchas formas de hacerlo, si me dejas intentare todos y cada uno de ellos—parecía estar advirtiendo sobre su posible suicidio, pero el rubio estaba más preocupado por el arma que tenía en la mano en ese instante. Le dio un ligero piquito.

No te voy a dejar—enfatizó sonriéndole cariñosamente. Francesco dejo por fin la pistola en la mesa de noche. Tomo el rostro de Lightning y dio un suave besito en los labios.

Bien—ronroneo contento—Entonces...—ya de por sí que dijera algo más le ponía alerta, por lo que no le sorprendió que el italiano comenzase a apretarle el cuello—... ¿En dónde me quedé?

Lo único que fue medianamente aceptable es que fue sobre la cama, no tuvo el golpeteo constante contra el suelo. Francesco parecía tenerle manía a su ojo izquierdo pues había atizado más de 4 golpes ahí, el resto de su rostro no se salvó pero lo que más resentía era su ojo, de hecho no podía ver prácticamente nada.

Sacudió suavemente la cabeza, no valía la pena rememorarlo, mucho menos el asunto de la pistola que le tenía el corazón en la garganta. Había buscado esa cosa por meses pero Jamas la encontró, no sabía si es que Francesco la cargaba encima y la sacaba cada vez que quisiera dejarle muy en claro porque no podía terminar la relación -además de otro asunto que recalcaba a cada momento de tener sexo-. Entro al gimnasio, caminando un poco apresurado a donde suele estar siempre con Viktor.

—¡Pero Viktor! Son ya tres años, deberías-

—¡DÉJAME YA!—gritó harto, Pichit le miró algo sorprendido. Lightning se detuvo, no por esconderse pues era sumamente visible que estaba ahí, sino que también le había sorprendido aquel grito del peli plata—¡DEJA DE FINGIR O DECIR QUE ME ENTIENDES! TU NO SABES UNA MIERDA Y A DIFERENCIA DE TI FUE MI PROMETIDO EL QUE MURIÓ, DISCULPA POR NO ESTAR EN TU MUNDO LLENO DE ALEGRÍA CON DE REDES SOCIALES Y GENTE QUE NO RECRIMINA POR HABER CAUSADO SU MUERTE

—N-no era mi... intención q-que

—¡NUNCA LO ES! Deja de perseguirme como si fueras mi puta sombra, nada está bien, mi vida es un perfecto y rotundo desastre estés o no en ella. Piérdete si te da la perrísima gana, no me interesa. —tomo sus cosas y sin notar que era Lightning lo empujó con el hombro, pasando de largo. Completamente anonadado le vio irse, fijando su vista en Pichit luego de verle desaparecer. El tailandés había comenzado a llorar.

—Esta... muy alterado, o culpa suya—intentó excusar al peli plata, al parecer excusaba a todo el mundo de lo que hiciera mal, Pichit le miró moqueando.

—Y-yo no pretendía que... se sintiera de esa manera. —Lightning lo abrazo, dándole suaves palmaditas en la cabeza.

—No quiero que le digas a nadie porque no es asunto mío pero... Makkachin murió—Pichit se alejó de él, mirándolo incrédulo—Hace una semana, Viktor no se lo ha dicho nadie, asumo que para evitar más comentarios extraños.

—Tú si lo sabes...

—Me mandó un mensaje, estaba muy destrozado ese día. Quizás no excuse lo que te acaba de decir pero espero que lo tomes en cuenta... es la presión—sonrió cariñosamente y Pichit solo asintió. Lightning comenzó a caminar en la misma dirección en la que vio a Viktor irse, en contrario a lo que pensó -creyó que tendría que perseguirlo hasta su casa- Viktor estaba sentado en uno de los bancos cercanos a la entrada, maldiciendo en ruso -al menos eso pensaba-. Se acercó a él, dándole un muy suave toque en el hombro

— ¿Qué quieres aho-? Lightning—su expresión cambió al notar que se trataba del americano y no del tailandés. El rubio suspiro.

—No acostumbro hacer esto pero...—dio un vistazo rápido alrededor y para completa sorpresa del ruso, Lightning le dio un muy fuerte puñetazo en la cara, más específicamente en el pómulo derecho. Viktor se tocó el golpe y lo miró sin comprender.

—E-eso dolió...

—Que parezca chica por momentos no quiere decir que no tenga fuerza—específico con una pequeña vena hinchada en su frente—Y, te lo mereces por lo que le dijiste a Pichit. Comprendo que te sientas fatal, sofocado y un poco reacio a la gente pero no puedes tratar así a alguien que se está preocupando genuinamente por ti—Viktor bajo la mirada apenado, fue una explosión, no se pudo controlar—No se va a enfadar permanentemente contigo pero deberías disculparte con él luego.

—No quiero hablar con nadie.

—Pues hazlo aun si es solo con él, es enserio—inflo los mofletes como si fuera un niño regañado, Viktor rodó los ojos—Me tengo que ir, no quiero tentar más mi suerte por hoy, este ojo no necesita más golpes.

—Hablas de aceptar ayuda o apoyo y tú no lo haces—Lightning realmente lo ignoro, siguiendo su camino


Que se supone que haces aquí.

Es tu sueño, si existo en este lugar es porque tu así lo quieres—arrugo el entrecejo mirando al rubio sentado en una de las sillas que había dentro del cuarto, estaba casi desnudo, solo tenía una camisa blanca enorme puesta, escurriéndose por sus hombros y dejando ver su pecho blanco apenas marcado—Preguntarme es como preguntarte a ti mismo ¿Porque me sueñas?

Mira, no me interesa nada de esto, se supone que-

¿Debería estar Yuuri? Lo estaba pero esta es la octava vez que te vuelves a dormir, quien sabe porque estoy yo y no el. —Lo peor del caso es que sabía que estaba discutiendo consigo mismo metido en una especie de espejismo de Lightning, que ya de por si no tenía sentido alguno—Aunque siempre puede ser una señal de algo—se levantó de la silla, sus piernas largas y pálidas completamente a la vista. Comenzó a gatear hasta la cama, donde él estaba sentado—Como lo que en verdad quieres.

Solo amo y amare a Yuuri, esto es ridículo—bufo desviando la vista hacia un lado, el peso sobre su cintura le hizo mirar de nuevo.

Quizás quieres convencerte de que es así ¿Acaso solo te gusta verme con moretones? Como aquí—se dio un toquecito en la mejilla, su piel se coloreo de morado tal como había visto en la realidad—Aquí—se tocó el labio, que de inmediato parecía estar roto y sangraba—O aquí—se todo el ojo, inflamandose y pareciendo grave— ¿Te gusta verme así de desvalido?

¡Por supuesto que no! No soy ninguna clase de enfermo para-

Pero te gustaría ver esto ¿verdad?—en un parpadeo había dejado de tener ojos azul, ahora pintados de color marrón caramelo, justo los ojos que Yuuri tenía—Que es lo que en verdad quieres ¿Uh?

Yo... no...—balbuceo sin saber qué hacer, sin saber cómo responder esa pregunta.

O mejor dicho A quien quieres—resalto con tono siseante y acercándose a los labios del peli plata—Dímelo Viktor—pidió dándole un beso suave mientras seguía con esa sonrisita coqueta

—¡CÁLLATE!—un par de almohadas salieron volando por su sobresalto. Se tomó la cabeza con las manos, tirándose del cabello molesto. ¿Porque su mente lo traicionaba de esa manera? Tenía muy en claro lo que quería y eso era a Yuuri...

Estar con Yuuri.


El clima era sencillamente horrible, no había manera de verle un lado bueno al cielo gris tirando a negro por la fuerte tormenta que se avecinaba, apenas iniciando con una suave llovizna. Miro de reojo la bolsa que tenía a su lado, había comprado un par de pasteles y dulces para comer con Viktor en su departamento aún si tenía que entrar sin permiso para esto, hablar un poco más con él para ayudarlo a desahogarse. Le preocupaba mucho su estado, de solo verlo era como... estar frente a alguien que se había rendido por completo a todo.

Freno de golpe cuando alguien cruzó sin darse cuenta de que le pudo haber arroyado, la lluvia comenzaba a aumentar en cuanto a fuerza del agua. Activo el parabrisas, no veía absolutamente por el agua. Esa persona siguió solo caminando, como si no se fijara en que estaba caminando en plena vía y cualquiera podría chocarlo.

—¡Oiga!—llamo bajando el vidrio, la brisa que el golpeo la cara le hizo cerrar un ojo—Puede tener- ¡¿VIKTOR!?—identificó la melena plateada a duras penas. Subió el vidrio y se acomodó de mejor manera, estacionando el Ferrari frente a un establecimiento cerrado. Se puso el abrigo lo más rápido que pudo y se bajó del auto olvidándose del paraguas.

Anda que el cielo parecía querer descargar toda su furia en ese preciso momento, se empapo de pies a cabezas a menos de 5 pasos lejos de su auto. Su carrera para alcanzar al peli plata no fue muy larga, considerando que iba caminando tan lento como si paseara tranquilamente. Lightning logro ver las luces de un auto que iba casi directo hacia ellos, no eran para nada visibles por lo denso del ambiente. Jalo a Viktor de la muñeca hasta hacerle llegar a la acera.

— ¡¿QUE COÑO TE PASA!?—gritó, dudaba que se escuchara si hablaba simplemente.

—...

—CASI TE ATROPELLAN. REACCIONA DE UNA VEZ—lo sacudió un poco—Vamos a mi auto, te llevare a tu casa y-

— ¿Para qué? Dime tu—lo miró suplicante— ¿Para que siquiera volver a algún lado? No tengo nada porque seguir viviendo...—no sabía si estaba llorando, era un poco difícil considerando que ambos estaban empapados y bajo soberano diluvio—Yuuri está muerto, Makkachin está muerto, nadie entiende cómo me siento, como... quisiera que ese maldito accidente no hubiera pasado. Quiero estar con Yuuri.

—Debes estar enfermo por la lluvia. Vamos a tu casa—insistió.

—¡NO QUIERO! ¿¡QUE TANTO TE CUESTA DEJARME MORIR DE UNA PUTA VEZ!? QUIERO IRME DE UNA JODIDA VEZ PARA ESTAR CON YUURI DE NUEVO.

—¡PORQUE NO QUIERO QUE ME ABANDONES!—Grito de vuelta, dejando bastante aturdido al peli plata—Me niego a... dejar que hagas algo tan estúpido ¿Que acaso lo que yo estoy sintiendo por ti no importa?

Viktor ladeo al cabeza, confuso por lo que Lightning acaba de decir. Casi como si fuera un niño dejo que Lightning le llevara hasta un pequeño techo para no seguirse mojando con la lluvia. Ambos se sentaron, Lightning abrazando sus piernas y viendo la lluvia de forma algo ausente.

— ¿Qué es lo que sientes?—pregunto recostándose de su espalda.

—Preocupación, angustia, amor... Sé que no me quieres por ser yo, sino por parecer Yuuri pero aun así... Permíteme ser Yuuri, evitar que te rindas a vivir.

—No es lo mismo. Yuuri... Yuuri simplemente no tiene reemplazo—comenzó a llorar sin variar su expresión neutra y vacía—Makkachin era lo último que me quedaba de nuestro tiempo juntos, ya no tengo nada...

High dive into frozen waves
Where the past comes back to life
Fight fear for the selfish pain
And it's worth it every time
Hold still right before we crash
'Cause we both know how this ends
Our clock ticks till it breaks your glass
And I drown in you again

Comenzó a tararear lo suficientemente fuerte como para que se escuchara perfectamente. Su voz estaba un tanto ronca pero sonaba armoniosa, como Viktor había escuchado en aquel pequeño video del Instagram

'Cause you are the piece of me
I wish I didn't need
Chasing relentlessly
Still fight and I don't know why

If our love is tragedy why are you my remedy
If our love's insanity why are you my clarity

Volteo a mirarlo, no sabía si interpretar eso de la primera manera que el vino a la cabeza o la que debía ser la correcta, que se trataba de un simple consuelo para distraerlo de su idea suicida -que era básicamente dejar que lo atropellaran-.

Walk on through a red parade and refuse to make amends
It cuts deep through our ground and makes us forget all common sense
Don't speak as I try to leave 'cause we both know what we'll choose
If you pull then I'll push too deep and I'll fall right back to you

'Cause you are the piece of me I wish I didn't need
Chasing relentlessly, still fight and I don't know why

La lluvia dejaba de caer con aquella fuerza bestial, siendo un poco más normal. Lightning cantaba con los ojos cerrados, jugaba con los pliegues de su abrigo y hacia algunas morisquetas, eso era lo que Viktor estaba detallando en ese momento.

If our love is tragedy, why are you my remedy?
If our love's insanity, why are you my clarity?

Why are you my clarity?
Why are you my remedy?

If our love is tragedy, why are you my remedy?
If our love's insanity, why are you my clarity?

Acomodándose de mejor forma quedo a su lado, dándole un besito en la mejilla y recostándose de su hombro. Se quedaron ahí esperando a que la lluvia pasara en un silencio tranquilo, cada uno pensando algo distinto pero que relacionaba uno al otro de alguna manera.


No tengo muy en claro si en California tmbn hay cementerios para mascotas, pero al menos en NY hay uno XD

La cancion es Clarity de Sam Tsui, la version mas putamente linda q he oido hasta ahora :'v

La proxima semana tmbn habra capitulo... tengo una sobrecarga de inspiracion :v

bye -3-