Gracias a Cristalstarmoshi :'v te hamo mujeh
Podrobnosti
—Puedes sentarte en el sofá... o mejor no—recapacitó al notar la pequeña morisqueta que hizo el rubio, junto a la señalización de sí mismo.
—Ve al baño tu primero, yo espero aquí—se cruzó de brazos, tenía un frío de muerte por estar empapado hasta la ropa interior.
—Iré rápido, puedes usar las sillas de la mesa—caminó rápido hasta el baño. Al estar dentro se quitó rápido toda la ropa, ya bastante la había usado de camino a casa, mojando el auto de Lightning y subiendo las escaleras, todo porque el ascensor quiso no funcionar.
Salió del baño y saco ropa del closet, vistiéndose rápido en caso de que Lightning se asomara por pura casualidad, con probabilidad de verlo desnudo. Con un pantalón flojo y una camisa estirada de rayas azules se asomó a la sala, encontrándola vacía. Camino un poco más y se dio un susto de muerte al casi chocar con el rubio, quien miraba las fotos en un pequeño mueble y colgadas en la pared.
—Era muy guapo, no me sorprende que te gustara tanto —comentó viendo las fotos que habían de Yuuri—Tiene la buena intención plasmada en la mirada...
—Era imposible de disimular—se rió muy suavemente, aun cuando Lightning permanecía en un aire un tanto misterioso por quedarse observando fijamente cada foto.
—Me da mucha pena no haberlo conocido, ver eso que parecía enamorar a todo el mundo al verlo—suspiro con evidente tristeza, Viktor ladeó la cabeza, aquello era un poco extraño viniendo de Lightning, considerando que casi todos los que iba conociendo se encariñaban con él al poco rato -siendo Yuri la única excepción por pura suerte en realidad-.
—Ya puedes ir al baño, vas a—un estornudo que en lugar de una persona parecía de gatito lo interrumpió, se carcajeo al instante, tapándose la boca después de unos segundos—¿Qué clase de estornudo es ese? —pregunto entre risas.
—Ay cállate—dijo avergonzado, con la cara ligeramente sonrojada. —¿Dónde está el baño?
—Dentro de la habitación.
Sin tardarse más fue hasta allá, Viktor por su lado comenzó a buscar ropa para que el rubio usara en el tiempo que estaría en su departamento. Esto hacía pensar que hubiese pasado si hace una semana el rubio le hubiese hecho caso, Lightning literalmente lo dejo en la entrada de su edificio y ya, yéndose a quien sabe dónde en su auto, quizás porque sentía cierta vergüenza de que viera las heridas o algo, eso quería creer el ruso. Al escuchar que lo llamo le tendió la ropa, que no era más que un bóxer y su chaqueta blanca con rojo, debería quedar bien, cubrir lo suficiente.
—Tengo un pequeño problema—volteo a mirarlo, desviando la vista casi al instante, la imagen era demasiado para su cabeza, recordando aparte que soñaba con el rubio. La chaqueta cubría casi medio muslo, el bóxer no se veía y el cierre hasta el cuello impedía ver más, aun con todo había hematomas en las piernas, no quería pensar porque estaban ahí exactamente. —El bóxer...
—¿Está roto? Makkachin masticaba lo que quería a veces...
—Nonono—negó rápido —Es solo que... me queda grande.
—es súper ajustado, como es posible que te quede grande—arrugó el entrecejo confuso, era de los que usaba a la hora de patinar y así no se notara, era excesivamente pegado, casi como una segunda piel.
—es solo en la parte de enfrente, queda grande —específico y después de un rato de silencio su rostro enrojeció más de lo que debería ser humanamente posible. Viktor también se sonrojo, no tanto, pero debía admitir que la situación tenía su gracia—Mejor olvídalo...
—Considerando que los demás te quedarán grande en todo aspecto es lo mejor—apretó los labios, que situación más particular—Lo demás si lo llenas ¿no?
—Pues si—no lo hizo con mala intención, tan solo se alzó la chaqueta para verse en el espejo de cuerpo completo que había en la puerta del closeth a ver. Viktor respiro profundo, muy profundo...
—tiene tanto culo como Yuuri—pensó para sus adentros bajando la tela, no quería ver eso, no quería, no quería... o bueno quizás sí, pero la repercusión es lo que no quería. Lightning lo miro.
—eso me recuerda que los postres se quedaron en el auto ¿Porque no los buscas? Me entro un poco de hambre—por desgracia para Viktor, los ojos grandes de Lightning podían imitar perfectamente los de un perrito a la hora de pedir algo a su dueño. Con un suspiro y bajando la cabeza asintió.
...
—¿hablas italiano? —pregunto impresionado viendo a Lightning comerse una fresa, lamiendo la crema que quedó en su labio inferior.
—no perfecto, pero si lo manejo bastante bien, sería el colmo no hacerlo—rió divertido, viendo de reojo el plato vacío de Viktor, había acertado por completo al comprar aquel postre de vainilla y moras. Por su parte tenía aun su postre de chocolate, crema y fresas.
—Yuuri nunca hablo ruso.
—Es decisión de cada uno, él habla mucho en italiano sin darse cuenta y por eso me esforcé en aprenderlo, pero hasta donde he comprendido Yuuri sabia ingles perfectamente ¿no? —Viktor asintió suavemente—Es cosa de cada pareja.
—quisiera entender cómo quieres a alguien que te golpea por verte con alguien más—apoyo los codos en la mesa—hablas de él como si lo quisieras... o lo quisiste.
—Solo son... problemas pequeños, no creo que sean graves.
—Dejarte como te dejó hace una semana es grave. Quiero que me digas que es lo que te hace, que te pide... Aun si no quieres pararlo por tu cuenta alguien tendrá que hacerlo o terminará matándote.
—él me quiere —su tono dudoso daba poca credibilidad —Son como las rabietas de un niño, no se debe tener en cuenta—sus intentos por minimizar el asunto eran muy claros, Viktor arrugó un poco el entrecejo y Lightning se mordió ligeramente el labio—No le gusta que vea a mucha gente.
—Con eso me dices que no quiere que veas a nadie—si el rubio lo hacía algo insignificante, diría lo contrario y más exagerado que viniese a su cabeza.
—Tiene celos por los hombres que se me acercan, cree que por alguna razón todos se van a sentir atraídos o algo así, también piensa que yo podría fijarme en alguno...
—¿Te dijo perra aquel día verdad?
—No...
—Lo hizo—bufo.
—¡VIKTOR!—quisquillo con los mofletes inflados.
—que lo cubras no servirá de nada conmigo, eres demasiado evidente al menos para mí. No sé si es que no lo has pensado, pero que él te traté de esa a forma no quiere decir que te quiera.
—También puso un chip rastreador en mi celular para saber si estoy o no en casa... descubrí como quitarlo y ahora está bajo el colchón.
—¿Enserio hizo eso? —preguntó algo incrédulo.
—siempre trato de volver antes que él a casa para que no se dé cuenta, pero... No me gusta estar ahí metido, ser tan sedimentario a un lugar es algo que no soporto, necesito viajar, caminar, ver otras personas caminando a mi alrededor...
Viktor se le quedó mirando, como jugaba con lo que quedaba de su postre. Podía decir que Lightning no daba la sensación de alguien que gustara de estar tanto tiempo en un mismo lugar, siempre parecía inquieto, con un aire libertino y urgido por estar en un constante movimiento. Imaginarlo solo metido en una casa era como imaginar a un ave en una jaula, un perro atado... Simplemente esperando el momento en que su dueño permita salir corriendo a gastar toda su energía y estar obligado a volver a la prisión. Realmente podía creerse que el italiano no gustase de Lightning no saliera, a juzgar por su sola actitud en ese corto período de tiempo lo noto prepotente, un típico egocentrista creyéndose con derecho a lo que quisiera. Con esto recordaba a alguien más pero no estaba seguro de esto.
—No tiene lógica lo mires como lo mires, no es normal que tu pareja te quiera controlar de esa manera. —negó suavemente con la cabeza, el celular de Lightning comenzó a sonar, el rojo más específicamente. El rubio vio la pantalla y contestó sin mayor cosa.
—¿bueno? No, ahora no estoy en mi casa... Hoy no creo poder ir, estoy un poco enfermo...—Era una posibilidad considerando el tiempo que estuvo bajo la lluvia—Iré el lunes sin falta ¿Te parece? Gracias, nos vemos después.
—¿Quién era? —preguntó curioso y Lightning dejó el celular sobre la mesa.
—Era Harv, se supone que hoy iría a hacer más pruebas con el auto nuevo, pero al parecer lo cancelo por la lluvia, manejar con la pista mojada es como sentenciar mi muerte—tomó un poco del agua que Viktor le había servido hace rato.
— ¿No temes sufrir algún accidente en un futuro? Muchos corredores quedan... muy mal—su incomodidad hacia los autos ya existente por el tema de Yuuri aumento al leer los múltiples accidentes que hubo a lo largo del tiempo en carreras.
—¿No temes tu caer de boca contra el hielo por alguna razón? Siempre hay riesgo de morir hagas lo que hagas, así que no presto mucha atención, he chocado antes, pero nada espectacular, apenas rebote contra un muro.
—Casi nada...—murmuró bajito viendo a otro lado, un tono diferente sono, haciéndole mirar ese odioso celular de carcasa con gatos. —¿No puedes cambiarle esa carcasa? No sé porqué, pero la odio...
—Si me das una que llene mis infantiles expectativas, lo haré—se rió suavemente. Tomó un pequeño trago de agua en lo que desbloqueaba el celular... para escupirla en la cara del ruso casi a los dos segundos de ver lo que pasaba.
—Gracias por la hidratación —dijo con sarcasmo, limpiándose la cara con la manga de la camisa. —¿Qué pasa? Tu cara de susto no es normal...—se levantó de su silla y caminó hasta Lightning mirando la pantalla por sobre su hombro, poniendo casi la misma morisqueta de impresión.
Carmen Bizet by Viktor Nikiforov & Lightning McQueen.
—esto... Como... Pichit—apretó el celular entre sus manos.
—Se supone que no publicaría ese video—dijo casi para sí mismo, pensando porque coño Pichit haría eso, considerando que, el video como tal no tenía nada que ver con él y por ende no lo beneficiaría en su manía de subir fotos de sí mismo.
—¡Exacto! y- ¿¡5 MILLONES DE VISITAS!? VAN SOLO 10 MINUTOS, ESO NO ES HUMANAMENTE POSIBLE—quisquillo bajando y notando que los comentarios se iban actualizando a velocidad luz, en su mayoría preguntando porque bailaba ballet o que hacía con Viktor Nikiforov.
—Lo es, aunque te cueste creerlo...—tenía un ligero tic en la ceja, escuchando su celular sonar, estaba casi seguro de que le estaban reventando las cuentas fuera cual fuera en preguntas, a veces tener seguidores era un dolor en el culo.
—Esto no puede ser... Francesco va... Ughhh—sin delicadeza alguna, simplemente se golpeó repetidamente contra el mesón, fuerte y dejándose la frente roja por los golpes.
—Puede ser peor...—ver más de 100 notificaciones en el twitter lo espanto—O tal vez no.
—¿Estás seguro de que esto fue buena idea? No pensé que hubiera gente tan desesperada por saber de Lightning—silbo Yuri, revisando la cantidad tan bestial de comentarios en ese simple video de apenas 5 minutos.
—Ha estado inactivo en sus redes sociales, supongo que quienes lo siguen están un poco ansiosos por señales de vida—su satisfacción por la situación no podía ser mayor, le llenaba un poco el orgullo el fungir como un cupido aun cuando ellos no lo supieran, que fuera algo sabido por todo el mundo quizás ayudase a que se juntaran -algo más o menos parecido había pasado con Yuuri-.
—Mira esto—Pichit se acercó para ver la pantalla del celular
Heisabeth: Oh por dios es hermoso *0* no sabía que podía bailar de esa forma, es magnífico!
ChibiZS: ¿Habrá algo más bello en esta vida después de haber visto a estos dos juntos? Se nota el amor en el aire
BesosSaborAVainilla: Me huele a amor
Midori: ¿Dónde esta el puto botón de me encorazona? :V
Vicky: ¿Que no estaba saliendo con Francesco Bernoulli? Bueno... ya que más da, que se queden estos dos juntos ¡Por favor dios! ¡Dame más de ellos dos!
—Sí, creo que ya hay una buena cantidad de gente rogando por saber más ¿Ahora qué sigue? —Pregunto un poco asustado por la velocidad que tenía la gente para declarar algo como lo más perfecto de la creación
—Pues ahora sigue—un brazo rodeó su cuello, impidiendo la respiración—ai-Aire...
—¡¿PORQUE HICISTE ESO!?—quisquillo moviéndolo de un lado a otro con intenciones de matar al tailandés—¡No tienes ni puta idea de lo que hiciste!
—Lo terminaras matando de verdad si sigues haciendo eso—aviso Viktor, Pichit ya estaba azul por el mareo y carencia de oxígeno en sus pulmones.
—y yo pensando que eras pacifista —silbo Yuri viendo como el tailandés caía semi muerto en una de las gradas, en lugar de practicar había estado chismeando cual viejas jubiladas.
—es... uggh... Dijiste que no lo harías ¿Qué paso? —si eso no era estrés, nada lo sería, parecía tener especial miedo a algo, de una u otra forma se tendrían que enterar y no precisamente por la boca del rubio.
—Fue un accidente—sacó la lengua, expresión traviesa y torpe. Lightning quería ahorcarlo, era tan jodidamente parecido a Mate que dolía.
—uno muy oportuno—entrecerró los ojos viendo a Pichit que solo rió nervioso. Lightning saco su celular de uno de sus bolsillos pues estaba sonando.
—¿Bueno? No Harv, no somos eso...—se apartó hablando o discutiendo por el celular.
—¿Quién es Harv? —pregunto Yuri arrugando un poco el entrecejo.
—es su patrocinador, al menos uno de ellos—se encogió suavemente de hombros, suponía que el americano tenía más de uno, considerando su trayectoria esto sería lo más normal.
—creo que vio el video—resaltó los obvio.
—dime porque lo hiciste, si no se lo dirás a él dímelo a mí—insistió, más por curiosidad que por verdadera importancia del asunto. Había videos suyos en todos lados, solo faltaba que alguien lo hubiera grabado en pleno acto sexual para decir que lo habían visto haciendo de todo.
—Si te lo digo te enfadaras y no es la meta—dijo con un dedo alzado y los ojos cerrados, como si fuese algo sumamente importante.
—Entonces cual...
—Ya está, ya tengo un regaño. Ahora—habló con falsa serenidad—¿¡PORQUE COÑO HICISTE ESO!?—grito zarandeándolo de la ropa
—Fu-Fue un accidente… Como esto—toco la pantalla de su celular, dejando ver el video que acaba de subir. La cara de Lightning se tornó cómicamente azul, arrancando el celular de las manos del moreno.
—¿COMO QUITO ESTO!?—chillaba al borde de una taquicardia.
—Una vez se ha subido, no hay quien lo baje—Yuri palmeo su espalda con dramatismo—Así que... ¿Patinamos o algo? —dijo como si el tema no fuera en lo absoluto importante o tuviera algo que ver en él.
—Yo, me tengo que ir, antes de que alguien, posiblemente Harv, pida mi cabeza—Pichit tenía una sonrisa traviesa plasmada en la cara—Y tu... Duerme con un ojo abierto, porque te aseguro por mi madre que de alguna manera me las pagaras—advirtió corriendo a la salida.
—No sé si estaba molesto o no… es un poco confuso—admitió Yuri con ojos entrecerrados.
—Yo diría desesperado—Pichit y Yuri se asintieron, haciéndose aún los inocentes—Y... ¿porque llegaron juntos? —pregunto Pichit alzando las cejas repetidamente de forma picara.
—Se quedó a dormir en mi casa, el cielo se estaba cayendo ayer—respondió sin darse cuenta, solo por inercia, abrió los ojos al notar lo que hizo, fijándose que Pichit lo miraba de manera que sabía perfectamente que pensaba—Él durmió en la cama y yo en el sofá, no pasó nada.
—Sí, nada. Eso me decían mis padres—Se carcajeo Yuri caminando para llegar a la pista.
—¿Cuánto durmieron? Dime la verdad—la risa de gato rizón comenzaba a dar miedo.
—Como si fuera a estar con el de esa manera, no es Yuuri—bufo pasando de largo al tailandés. Pichit se restregó la cara con ambas manos, Viktor era un serio retrasado, además de masoquista. —...Eh...
—¿Qué pasa? —Yuri volteo a verlos.
—Este no es mi celular—un ligero tic en la ceja derecha se dejó ver. Yuri se acercó, venido por sobre el hombro igual que Pichit. Para empezar la imagen de desbloqueo era un oso panda, de una serie infantil si no recordaba mal y fijándose en la carcasa, en lugar de ser la rosa/purpura en alusión a su traje era de gatocornios.
—Parece el celular de una chica de 16 años—se rio Yuri. En eso cayo en cuenta de otro detalle.
—¡AHORA LIGHTNING TIENE MI CELULAR!—se llevó las manos a la cabeza, maldito el momento en el que dejaron los celulares en el mismo compartimiento del Ferrari y más aún cuando le quito el patron de desbloqueo.
Se dejó caer en la cama de su habitación, pensó que Francesco habría vuelto, pero este resaltaba por su ausencia. Suspiro pesadamente, pensándolo mejor no hubiese sido tan buena señal que este llegara, el interrogatorio de donde durmió seguramente ocuparía la mayor parte del día y a saber cómo terminaría. Miró a su lado la chaqueta de Viktor, hacía mucho frío cuando salieron del departamento del patinador, se la había quedado puesta hasta que llegaron a la pista de patinaje, ahora debía devolverla, pero a saber cuándo.
Sacó los dos celulares de su bolsillo, tirando a un lado el IPhone apagado, no iba a soportar más regaños de Harv y si Francesco quería decirle algo seguramente llamaría a la casa, por lo que tomó su otro celular y...
—Este no es mi celular—se sentó, juntando las cejas, dando la vuelta al aparato para ver la carcasa—Es de Viktor—se quiso aguantar la risa, seguramente él tenía su celular -el que tanto odiaba-. Encendió la pantalla, no había ninguna clase de impedimento para ver todo lo que hubiera—Debería devolverlo... Debería. —sonrió travieso echándose de nueva cuenta, quedando sobre la chaqueta.
La galería no tenía fin, sin embargo, lo que más resaltaba era el fondo de Yuuri, realmente había sido alguien muy bello y junto a Makkachin se veía adorable, no le sorprendía que Viktor no pudiese superarlo de ninguna manera teniendo ese fondo. Comenzó a examinar las fotos, en su mayoría de Makkachin, selfie con Yuuri, Yuuri, haciendo muecas junto a algún patinador -un rubio de ojos verdes y barba muy corta-.
—Yuuri era su todo—murmuro para sí mismo, llego a una foto que sinceramente, dolió. No había otra manera de describir la sensación mas que "dolor". Eran ambos patinadores, probándose trajes blancos en una tienda de ropa para bodas, Viktor se veía tan feliz. Accidentalmente se comenzó a reproducir un video.
—Son las 3 de la mañana... Sea lo que sea dímelo mañana—El tono adormilado sobresalió, la luz tenue de la mesa de noche con la cámara convenientemente puesta—Viktya tengo sueño...
—Lo sé, lo sé, pero...—sonaba nervioso, bastante nervioso, más de lo que se esperó de el—Esto te sonara un poco ridículo, considerando lo mucho que jugamos con el tema, pero—Yuuri se había sentado, aparentemente desnudo o en bóxer como mínimo, poniéndose los lentes que por algún motivo estaban en la cama.
—¿Viktor? —la voz temblorosa por el susto no se disimuló ni un poco.
—¿Te casarías conmigo? —Viktor tenía la pequeña caja forrada en terciopelo. Lightning ladeo suavemente la cabeza, la secuencia de después era familiar, demasiado para su propio gusto. Yuuri se había lanzado sobre Viktor a decirle que si, al menos estaba en bóxer, se hubiese derretido de vergüenza si no lo tuviera.
Siguió pasando las fotos, sin prestarles atención, a decir verdad. Dejo el celular en la cama y se terminó de recostar
—¿Te casarías conmigo?
Todos en el restaurante habían quedado en silencio, viendo al italiano arrodillado frente al -en ese momento- pelirrojo que se notaba incrédulo y asustado. Después de unos segundos y sin voz con la cual decirlo le asintió con la cabeza con la sonrisa más tonta que pudiera tener cualquiera. Francesco puso el anillo en el dedo anular, sonriéndole y luego pegando ambos las frentes, a saber quiénempezó, pero las demás personas enel restaurante comenzaron a aplaudir.
—No llores Amore—dijo dando un besito en la mejilla en la mejilla de Lightning.
—Es que... No sé...—balbuceóaúncon la sonrisa tonta a punto de desvanecerse por el llanto, realmente no seloespero, Francesco era... Francesco, nadie lo podía imaginar en una relación tan consolidada, ni siquiera élmismo como su novio.
—Aun así, estas adorable—admitió con una risita.
—Que iluso—se auto regaño estando boca arriba en la cama. El celular comenzó a sonar, al tomarlo noto que quien llamaba era "Lightning", una risa se escapó—¿Alo?
—Necesito mi celular—se comenzó a carcajear imaginando la cara que tendría el ruso
—Te lo devuelvo mañana con la—el sonido de la cerradura lo asustó un poco—Mañana te lo doy en la pista, adiós—colgó rápido, alzando el colchón con una mano, lanzando la chaqueta y el celular, dejando caer el colchón de nuevo se acostó, haciéndose el muerto casi literalmente.
—Ligh... Oh—la única mentira que salía bien era hacerse el dormido, por lo que solo siguió con su pequeña actuación—Y yo que venía preparado para preguntar, que desilusión. Para mañana será, hasta mañana Amore—dio un suave beso en la frente del rubio después de apartarle el cabello—Ahora... ¿Qué ropa para la casa de Chloe?
—¿Chloe? —entreabrió un ojo, observando como tomaba una muda de ropa y la metía en un bolso. ¿Enserio se iba con esa modelo? Pensó que al menos iba a buscar a alguien diferente, no a una mujer que literalmente tenía los mismos rasgos faciales, era estúpido. El italiano se fue unos 10 minutos después, sin decir nada mas—No sé si es peor que lo haga o que lo haga con alguien tan parecido a mí—suspiro decepcionado.
Sacó una toalla del closet, lo mejor sería darse un baño decente considerando que no lo hacía desde ayer y se había empapado de lluvia, aunque se encaminó se quedó mirando el calendario, dentro de dos semanas Viktor se iría a Canadá, sería su primera vez volviendo sin nadie que lo esperase en su casa.
Tal vez podía hacer algo.
—Viktor es más denso que una piedra cuando de otra persona se trata, a este paso cumplirá los mil años y no va a dar un chance—se rascaba las sienes y Otabek se carcajeo bastante fuerte.
—¿Ahora si estás más metido en tema? —pregunto jocoso y Yuri lo miro de mala manera—Tranquilo, solo jugaba.
—siempre ha sido así, solo que no pensé que iba a ser un problema—admitió Pichit en un suspiro.
—Lightning no es precisamente rápido en lo que a relaciones se refiere, muy ganador de la Copa Pistón y Prix mundiales, pero a la hora de captar señales es un desastre—Sally se sentó entre ellos, tomándose un batido—Aunque al menos entiende cuando hay menos disimulo.
—¿Hay que ser más evidentes? —Pichit la miró incrédulo, para él era tan obvia la razón de los videos y una que otra foto que subió en distintos lugares.
—Quizás más directos y no evidentes—corrigió pensando—Lightning y Francesco terminaron juntos en una fiesta... Tal vez si lo repetimos funcione, eso claro si Viktor colabora.
—No lo hará, ese anciano funciona al revés a cualquiera—resoplo Yuri—Como en esa fiesta del GPF.
—¿En la que Yuuri se emborrachó?
—Esa.
—Lightning es bastante cariñoso borracho—comentó Sally, tanto ella como Pichit sonrieron picaros.
—Es mala idea—dijo Yuri echando la cabeza para atrás—Considerando que-
—Si Lightning se lanza, Viktor cae y ¡puf! Objetivo cumplido—dijo Pichit fingiendo celebración con los brazos alzados.
—¿Y cómo planeas hacer eso? Hay que montar alguna fiesta para tener excusa de emborracharlo... o emborracharlos, nunca estaría de más que sean los dos—comentó Otabek
—Irán a la fiesta que Mate y Shuu están organizando ¿no? Es una buena oportunidad —dijo Sally con optimismo.
—No estamos invitados a eso—fue una especie de débil intento para no tener que meterse más en el asunto.
—A partir de ahora si—dijo Pichit como si fuera él quien podía decidir—Otabek pondrá la música, no habrá manera en que esos dos no acaben mínimo en un cuarto—salto con el pecho inflado en orgullo por su brillante plan. Yuri se restregó la cara con una mano.
—no estás tomando sufriente impulso, de esa manera jamás podrás hacerlo.
—estuvo realmente mal.
—Los mejores maestros del año ustedes dos—jadeo levantándose del hielo. Yuri y Pichit lo estaban viendo con una extraña expresión. Se ató el cabello por décima vez en la misma hora, hace un triple era la mierda más imposible del mundo.
—quizás deberías dejarlo por hoy, vas a terminar cayendo de boca y te harás daño—aconsejo el moreno acercándose a Lightning.
—Estoy bien, he recibido choques de otros autos a más de mil kilómetros por hora, una simple caída no me va a matar—rechisto de mal humor, entre sentirse subestimado, lo fastidiaba que todos pensaran que era de cristal o algo así, tenían la idea de que cualquier cosa lo iba a matar.
—esto es directo a tu cuerpo, no a un auto—señaló Yuri—Solo impúlsate más, deja de asustarte antes de tiempo o simplemente no va a salir —instruía con mala cara.
—voy al baño, ya vuelvo —apenas estuvo lo suficientemente lejos se acercó a Yuri, quien lo observó extrañado.
—enséñame a patinar Eros
—¿¡Que!?—su estupefacción era demasiado notoria. Lightning apretó un poco los labios.
—Quiero aprender a Patinar Eros, intente hacerlo solo viéndolo en grabaciones de Yuuri, pero... Era muy rápido, no me daba tiempo de ver bien cada movimiento.
—¿y que te hace pensar que yo puedo enseñarte eso? —su molestia parecía no tener mucho sentido, incluso podía decir que estaba ofendido por su forma de hablar y su lenguaje corporal.
—Tu estuviste con él cuando Viktor se lo enseño, también cuando lo practicaba. Sé que tú puedes hacerlo—de cierta forma, esto inflaba un poco el ego del ruso, sin embargo...
—No puedes hacer un simple salto sin que salga mal. Eros es algo imposible de patinar para ti—resopló con el ceño fruncido. La mirada de Lightning le permitió saber que al corredor se le había ocurrido algo.
—Si no la puedo patinar...
—Pareces nervioso.
—Para nada, tan solo es envidia de que vean a mi bella princesa—besóla mano que antes sostenía y la japonesa sonrió—Quien parece nerviosa ahora eres tú, Yuuri.
—Considerando que este gran Rey me está celando, como no estarlo—respondió coqueta, el cabello hasta los hombros perfectamente peinado, el ligero maquillaje y vestido negro no hacía más que encantar aún más al peli plata.
—eres la más perfecta del lugar, seríade tontos no celarte—ambos caminaron al centro del salón, Yuuri tomóla punta de falda con una mano mientras Viktor tomaba su cintura. La danza clásica y típica inicio con ellos, siendo la pareja más vista y aplaudida de aquel gran baile. No podía evitar pensar que su Yuuri brillaba con luz propia.
—Debo hacer algo, volveré...en un rato—tardóen terminar, desapareciendo entre la gente.
—¿Que? Yuuri —llamo extrañado, comenzando a buscarla entre la gente, pero no laencontraba. —Yuuri ¡Yuuri! —llamo desesperado, las personas con máscaras simples viendo su histérico estado solo servían para alterarlo más, eso hasta que un suave toque en el hombro lo hizo voltear —Yuu-
—Disculpe, pero... ¿Podría bailar conmigo? —parpadeo repetidamente. Una rubia, considerablemente más baja que él, de ojos azules y vestido blanco estaba ahí de piel. De apariencia fantástica y perfecta.
—Light... ¿Lightning? —dijo aturdido.
—sabe mi nombre, quélindo detalle ¿Bailamos entonces? —de un segundo a otro ya estaban en aquel simple vals, Viktor analizando cada gesto y movimiento de la chica.
Siempre daba lugar a sus amigos y conocidos en un cuento de hadas, era una especie de extraña manía que tenía. Yuri era un Hada, Otabek un caballero, Yuuri un cerdito vuelto príncipe y Lightning definitivamente ocupaba el lugar de cisne blanco. No quedaba simplemente en su apariencia digna de admirar y que muchos envidiaban sino por su forma tan libre de ser, tanto el animal como el personaje se ajustaban a él, a su vez que su pareja, Francesco entraba en el papel del malvado brujo, no solo por su terrible doble cara, sino por justamente, hacer parecer a Lightning algo que no era.
—estádistraído ¿pasa algo?
—Nada... tan solo que, pensaba en que usted parece un cisne.
—Un cisne sin alas ¿verdad? —la forma en que ladeo la cabeza lo asustó, ahora ambos solos en el oscuro salón—Preparándose a morir.
—de la misma manera que el príncipe ¿No es así, Viktor? —la imagen de Yuuri a su lado, tomándolo del brazo con un hilo de sangre por su mentón lo horrorizó.
—Todo porque el Rey no hizo nada—dijeron al unísono con la misma sonrisa en el rostro.
—NO ES VERDAD—Gritó sentándose. Miró a sus costados, notándose solo en la habitación. Se dejó caer la cama de nuevo, debía comprarse unos tranquilizantes que impidiese tener sueños tan extraños—Solo son... sueños —suspiro dándose la vuelta en la cama y fijándose en su chaqueta
La tomó y se la puso en la cara, no olía a jabón o detergente, tenía impregnado el aroma del corredor americano, ese suave aroma a auto nuevo y aire primaveral. Resopló como un caballo, frustrado como solo él en esas últimas semanas. A pesar de la pesadilla seguía sosteniendo aquel pensamiento, Lightning era sin lugar a dudas el Cisne Blanco, no se lo iba a poder sacar de la Cabeza, pero la duda quedaba en ¿Donde estaba su príncipe si ya tenía a su brujo?
Caminaba por la calle medianamente desolada, no prestaba real atención a los demás transeúntes que circulaban por la acera para dar inicio a su día. El ambiente recordaba mucho a Rusia, a su linda Moscú, a la cual de seguro no podría volver a ir a menos que fuese solo. Tenía un miedo terrible de que algo ocurriese estando con Otabek, siendo este el mayor y aparente foco de la relación, la gente de Rusia podía tomarse la cosa muy a pecho, tal como había ocurrido con Yuuri. El ciclo no podía repetirse, de ninguna puta manera.
—¡Ay! —la queja fue simultánea, haberse chocado por estar distraído no resultaba nuevo.
—Lo siento, yo- ¿Lightning? —si no era demasiada casualidad, es que el mundo era en verdad pequeño. El ojiazul lo miro igual de sorprendido, llevaba una caja gigante en las manos.
—No sabía que estabas por aquí, ni siquiera tome como posibilidad encontrarme contigo—sonrió algo nervioso.
—¿Que hay en la caja? —preguntó curioso, era una caja común y corriente, marrón con algunos agujeros redondos y nada más en particular.
—Es—antes de responder la caja salto, se abrió y una cabecita peluda salió—Un cachorro—suspiro habiéndose pasado el susto. Yuri acerco su mano y dio una suave caricia, no era fanático de los perros, pero debía admitir que ese cachorro de Husky era adorable.
—¿Lo adoptaste? —pregunto rascando bajo el hocico del mimoso animal.
—en el primer piso de mi edificio hay una señora que los estaba vendiendo, si no lo compraban lo iba a dejar en la calle... Fue una buena excusa para comprarlo —dejó la caja en el suelo, era bastante cómodo que no hubiese casi gente—Vuelve adentro chiquito... Sin llenarme de baba, gracias—cerro la caja de nuevo una vez el cachorro se sentó.
—¿y porque lo llevas en una caja? Si lo compraste deberías tenerlo en tu casa para que se acostumbre—metió las manos en los bolsillos.
—No es mio, a mi pareja no le gustan los perros—sonrió tristemente —Es un regalo para Viktor.
—Creo que Viktor ya tiene suficiente con Makkachin como para entrenar a otro perro... o mimarlo más bien —se burló recordando como ese animal hacia lo que quería—¿Pasó algo?
—Makkachin ya no... —suspiro—...Makkachin está muerto.
— ¿M-Muerto? —se lo quedó mirando incrédulo ¿Había muerto y no lo sabía? —Hace cuanto... ¿porque? —tomo cierto cariño por él, era casi inevitable no sentir cierto dolor por saber esto.
—Hace unas dos semanas —tomó la caja de nuevo, caminando en dirección a su auto con Yuri siguiéndolo—Viktor no quiere hablar de eso, se siente aún muy mal por esto—dejó la caja en el asiento de atrás—¿Quieres que te lleve?
—Si... Gracias...—murmuró algo apenado, sentándose como co-piloto luego de que Lightning le abriera la puerta—¿Cómo lo supiste? Lo de Makkachin.
—Viktor me pidió ir a verlo ese día. Estaba destrozado, creí que verlo triste era normal pero no tuvo comparación.
—Ya... Supongo que ahora le duele más lo que hizo.
—Él no ha hecho nada, Makkachin estaba viejo, no se notaba, pero cosas así pasan con las mascotas.
—No me refiero a Makkachin, me refiero a Yuuri... Ambos gustaban de esa raza de perros, tuvo uno llamado Vicchan que también murió de vejez, los hacia más cercanos, más afines, que se haya muerto debe hacerle sentir peor—explico mirando por la ventana.
—Que cruel.
—Como sea, se merece lo que está sufriendo—rechisto, el auto se detuvo frente al hotel en el que se estaba hospedando, quien diría que el americano recordaría aquella vez en la que nombró el hotel. —Gracias por traerme.
—No es que me guste meterme en este tipo de pleitos, pero deberías dejar de hablar cosas que tú no estás viviendo de primera mano—quito el seguro —Quien perdió a su pareja fue el, no es lo mismo.
—yo perdí a alguien especial también, por sus tonterías. Adiós—se despidió en tono seco y Lightning suspiro, realmente no comprendía cual era todo el embrollo que se tenían los patinadores montados ¿Por qué culpar a alguien por un accidente? Que para empeorarlo fue por puro odio a un amor que no hacía daño a nadie.
—¿Alo? Voy para tu casa a darte algo, ya estoy cerca—aviso sonriente, sin posibilidad a negación del ruso que estaba todo confuso en su departamento.
Se terminó de vestir, que Lightning lo viera en bóxer por estar recién levantado -a pesar de ser las 12 de la tarde- no era la mejor idea. Arreglo un poco la sala, guardó los platos limpios de la cocina, percatarse de que lo último que estaba rondando su mente era Lightning lo hizo quedarse medio tieso en medio de la sala, eso hasta que el timbre sonó. Tenía algo en mente desde la noche, desde el sueño tan extraño.
—Pensé que me dejarías fuera—confesó sonriendo y entrando casi sin permiso al departamento con la caja gigante en las manos.
—Aun no llego a ese punto—cerró la puerta y se acercó curioso—¿Que es la caja?
—Sé que es un poco pronto, pero... Es un regalo para ti—se la tendió. Viktor alzó una ceja tomándola ¿Pronto para qué? La caja se abrió de golpe, con un lindo cachorro de Husky con la lengüita afuera. Estaba algo impresionado por este regalo, quedándose viendo embobado al pequeño perro que ladraba en tono chillón y agudo, pero lo hacía ver más adorable.
—Un... Perro... ¿Porque? —dejó la caja en el suelo y lo tomó en sus manos, tenía el tamaño de una sandía más o menos, apenas se lo acerco mínimamente al rostro este empezó a lamerle la nariz, miró confuso al americano que parecía satisfecho.
—Vas a ir a Canadá, pensé que te haría sentir un poco mejor saber que alguien te iba a esperar aquí—se acercó y acaricio la cabeza del Husky, quien lamió sus dedos—Tal vez lo veas como algo pronto considerando que Makkachin apenas se fue hace dos semanas y media, pero... Nunca está de más tener un nuevo amigo ¿no te parece?
Fijo su vista en el perro de nuevo, el hocico abierto mostrando su pequeña y rosada lengua, los ojos azules, pelaje blanco con su típica mezcla en color negro, recordó fugazmente cuando adoptó a Makkachin, esa mirada brillante y cariñosa que tenía ese pequeño animal, haciéndolo lucir frágil y necesitado de protección. Lo abrazó un poco contra su cuerpo, moqueando un poco, no quería parecer un llorón, pero el gesto del americano con él lo llenaba de calidez que desde hace tres años no tenía.
—Gracias...—respondió en voz pañosa y la nariz algo roja.
—De nada. También quería darte esto—sacó del bolsillo de un abrigo un pendrive con curiosa forma de cerdito -realmente, no podía esperar nada serio o maduro del rubio, era tan infantil como un niño de 10 años-, entregándoselo—Me lo devuelves después y me dices si te gusto. Debo ir a comprar unas cuantas cosas, te veo después—dijo a modo de despedida—En la caja también hay un collar que compre de camino, espero que no te moleste que sea de color negro—abrió la puerta y antes de salir Viktor lo tomó del hombro—¿Umm?
—Acompáñame a Canadá—el perro había quedado casi en la cabeza de Viktor, a saber cómo trepaba ese animalito.
—¿Eh? —lo miro confuso ¿Acompañarlo a Canadá?
Extra
—No se va a enterar de que vimos sus fotos, solo será una pequeña miradita—aseguraba Pichit como aquel demonio metafórico que era.
—Quizás haya algo interesante—Yuri, no cumplía el papel de Ángel o buena influencia que debería ser. La contraseña la conocía por haberlo visto desbloqueando el teléfono así que no fue difícil entrar a la galería. Entre el montón de imágenes que se notaba que las hacía aburrido en su departamento y en la pista, unas 10 resaltaban por ser... raras
—¿Qué es eso? ¿Porque un auto tiene ojos? —ladeo la cabeza confuso.
—Si te fijas un poco se parece—Yuri tenía los ojos entrecerrados analizando la imagen.
—Si Lightning estuviera pelirrojo tal vez—Los tres ladean la cabeza. Lightning estaba con una especie de dibujo y figura a gran escala de un auto de carreras rojo, que en el parabrisas tenía ojos y boca en la zona del parachoques.
—¿Enserio la gente esta tan loca como para hacer una versión de él como un auto? —miro incrédulo la última foto, en la cual también estaba Francesco con un dibujo y una figura a gran escala de su auto de carreras, no sabía cuál daba más miedo de los dos. —Aunque… si los imaginan como autos siendo algo normal... ¿De dónde salen los hijos?
—Creo que no me hacía falta pensar en eso—Pichit se llevó una mano al pecho.
—Al menos lo dijiste tú—farfullo Yuri con el rostro algo colorado, había pensado exactamente lo mismo.
—Tal vez en mejor dejar las cosas así—apago la pantalla del celular con la cara roja, Lightning como un auto, menuda rareza.
Tambn habra cap la proxima semana XD *la viciada a escribir de este fic*
