Gracias a Cristalstarmoshi por comentar :33 te amo xD
Y si fueran autos... no se ._. se pondrían cuchillas bajo los cauchos? Cambiarian los cauchos por las cuchillas? Es un misterio .v me has abierto la mente...
Puteshestviye
— ¿¡Estas demente!? VIKTYA—grito Yakov, como siempre, pareciendo estar al borde de un ataque al corazón.
—No estoy demente, solo patinare otra cosa—rodó los ojos llegando al centro de la pista como si nada.
—FALTAN 5 MALDITOS DÍAS PARA IR A COMPETIR ¿¡COMO SE TE OCURRE HACER ESO!? —Había que tener un profundo miedo por el corazón de Yakov, un día de estos iba a detenerse o explotar en el peor de los casos.
—no se ajusta a la música lo que ya practique. Serán 4 cuádruples...
— ¿¡ME ESTAS PRESTANDO ATENCIÓN!?
Realmente no, tenía el mismo nivel de atención que Zeus -el nombre que le puso a su nuevo cachorro- en estos momentos. No había dejado de pensar en el asunto de Lightning, mucho menos con el cachorro de 4 meses correteando por todo el departamento. En el Pendrive en forma de cerdo -seguía chocándole que el rubio tuviera cosas tan infantiles...- tenía tan solo una canción.
Pensaba usar esa música, que fuera una pequeña sorpresa para el americano, quien no había asegurado el poder ir, tan solo lo dejo en un "Veré si Francesco me deja", dando como traducción: Espera a ver si sale de viaje y me escapo. Realmente lo tenía sin cuidado, aun si lo tenía que secuestrar -con el permiso del rubio- lo llevaría a Canadá, la fuerte necesidad de que este viera lo que haría lo mantenía un poco desesperado.
— ¡LO LLEVARÁ A CANADÁ! POR FIN LO ESTÁ ADMITIENDO—Pichit pretendía dejar sin aire a Yuri de lo mucho que lo apretaba del cuello abrazándolo.
—Esto es más de lo que espere de él siendo sincero—Otabek pensaba en cómo separarlo de su pareja, Pichit daba unos buenos abrazos de oso.
—Nos da más tiempo para preparar todo—festejo Shuu—Aunque la idea de ponerlos a reproducirse en mi casa no es que me fascine—se rio algo tímido.
—La casa no vera nada que no haya visto antes—aseguró Raoul con el pecho inflado en orgullo, un fuerte codazo en el estómago lo hizo contraerse—M-mi amor...
—Como sea, deben asegurarse de que esos dos estén tan juntos como sea posible... siempre concentrados en su competencia obviamente—se apresuró a decir y Yuri resoplo un pequeño mechón de cabello de su rostro, habiendo dejado a Pichit sentado en una silla con un enorme chichón.
—Será más fácil de lo que crees, te lo aseguro—bufo moviendo la mano algo adolorido.
— ¿Y eso por qué? —preguntó Raoul aun retorciéndose.
—Nadie habla con Viktor desde hace mucho, a menos que sean reporteros, la mayoría se aleja de él como si fuera la peste—vio significativamente a Yuri que volvió a bufar. Suspiro fuertemente, algunas veces las personas se tomaban demasiado a pecho cosas que ni siquiera los afectaba tanto a largo plazo. —Seguramente este mucho rato solo con Lightning, serán 5 días después de todo.
—Ya veo... Igual estaremos viendo como progresa todo—aseguró sonriente, Pichit sería quien informaría de todo a los que por obvias razones no podían ni tenían que ir a Canadá.
—Solo esperemos que salga bien.
— ¿Para qué tanta comida? —dejó las bolsas llenas hasta el tope de comida. Desde cereal, enlatados, carne, jugos y condimentos hasta dulces y demás chucherías. Se echó el cabello para atrás, ahora con las puntas hasta la mitad en un fuerte color rojo, Francesco había bromeado que parecía fuego inverso, apenas llevaba un par de días con esto, quizás a Viktor no pensara algo muy bueno. — ¿Alimentaremos a un pelotón? —preguntó con una ligera risa.
—Nunca está de más tener comida para 20 personas—dijo forzando las bandejas de carne dentro del congelador de escarcha. Lightning lo aparto suavemente para ordenarlo el. —Mañana tengo que ir a Italia, Alonzo me llamo.
—Ya veo... ¿Cuánto tiempo estarás? Últimamente no estás casi conmigo, te extraño ¿sabes? —No era una mentira o algo que dijera para distraerlo, sinceramente lo extrañaba, el tiempo juntos era tan nulo, principalmente por miedo a que se enfadase por cualquier cosa que dijera.
Extrañaba salir a pasear, cenar en restaurantes finos o simple comida rápida, ir a la playa o tan solo quedarse viendo la televisión en casa. Era mucho pedir... ¿Que el antiguo Francesco volviera?
—Dos semanas en las que Alonzo no dejara de fastidiar—bufo guardando las latas de atún y sardina en los gabinetes—Y podemos pasar lo que resta del día viendo películas o haciendo otras cosas—ofreció coqueto.
—siempre y cuando guardes primero tu ropa en lugar de dejarlo para la mañana y despertarme... estará bien—sonrió y Francesco le acaricio la cabeza—Pero primero las películas, hay algunas que quiero ver desde hace tiempo.
...
Se sentó en la cama, viendo al frente sumamente adormilado y dolorido. Giro el cuello en varias direcciones, viendo su muñeca con un marcado cardenal. Suspiro de forma cansina, quizás espero más de lo que debió, escuchaba pasos por el departamento así que Francesco aún no se había ido. Se levantó de la cama, con el escalofrío que traía la sensación de un líquido bajando por sus piernas, pasó una mano por su muslo, la mezcla de blanco y carmín no lo sorprendía, el italiano había sido tan rudo como siempre en ese aspecto, apenas pudo disfrutar el juego previo pero de ahí en más había sido doloroso.
Tomó la camisa más grande que encontró y se la puso, habiéndose limpiado con la sábana que pondría a lavar después. Camino lentamente a la sala, con cabello alborotado y cubriendo parte de su cara. Francesco estaba guardando un par de cosas sin hacer mucho ruido, arreglado y con un pasaporte en la mano.
—no creí que despertarías—sonrió cariñoso y el rubio devolvió la sonrisa.
—debo despedirme ¿no crees? —la verdadera razón provenía en que el vuelo de ida a Canadá era las 5 de la tarde, por lo que debía arreglar su maleta rápido e ir al aeropuerto, de haberlo hecho con el italiano en frente hubiese sido desastroso.
—una linda manera de despedirse—aseguró acercándose y dándole un beso en los labios. Se apartó tomando su maleta y abriendo la puerta, al salir entró un momento de nuevo—Por cierto, estaré tanto tiempo fuera que no habrá forma de estar seguro de que te quedaras lejos de ese tipo...
— ¿Ah? —lo vio extrañado, alzando una ceja.
—Por lo que no vas a necesitar estas—alzó las llaves del rubio que abrió los ojos asombrado—ni estás—mostró las de repuesto—Ni esto—mostró el pequeño Chip de la línea del celular. —Arrivederci Amore—se despidió cerrando la puerta. Lightning corrió para intentar impedirlo, pero llegó al momento en que el italiano pasaba la llave.
— ¡FRANCESCO! —Quisquillo dando golpes a la puerta. Activo la cámara del timbre junto al micrófono. —No me gusta este juego, ábreme la puerta—golpeó con una mano.
—hay suficiente comida para las dos semanas. Nos vemos después —se despidió simplemente, apagando la cámara fácilmente pues él tenía la llave del pequeño panel.
— ¿¡QUE!? FRANCESCO ÁBREME LA PUERTA—Gritó dando golpes y jalando por el pomo, pero la puerta no se abría. Con paso apresurado llegó hasta el teléfono, pero al alzarlo este estaba muerto, bajo la mirada y noto el cable cortado—Es-esto no puede ser—balbuceó dejando el teléfono y llegando hasta la puerta del balcón, intentando abrirla, pero de igual manera se encontraba cerrada a cal y canto—N-no.… no pudo hacer esto. —sollozo llevándose las manos a la cabeza—DÉJAME SALIR—gritó de vuelta la puerta principal dando golpes, pero esta no cedería.
Ambos corredores habían terminado algo paranoicos después del Prix mundial, todo en ese lugar era reforzado, sobre todo el cristal a prueba de balas. Comenzó a alterarse, no había cosa más horrible y traumática para el que estar en un lugar cerrado sin posibilidad alguna a salir, todo por pesadillas que tuvo en su niñez sobre la muerte de sus padres, imaginándolos en una oficina asfixiándose por el humo y finalmente todo cayendo sobre estos.
—No me hagas esto... —sollozo ya sentado en el suelo, con la frente pegada a la puerta. Pasados unos minutos se levantó y tomó camino a su habitación, sacando su otro celular que escondía bajo el colchón. Con manos temblorosas busco entre la lista de contacto—Ayúdame... —sollozo a la bocina del aparato.
Se estacionó en el primer Sótano de aquel conjunto de departamento, se notaba que a esa pareja le gustaba los lujos. Bajo con Zeus en brazos y lo dejó en el suelo una vez puesta la correa. El lugar era mucho más elegante que su edificio, si no fuese por costumbre al ambiente se sentiría incómodo, se subió al ascensor y llego pronto al piso 15, debía ser un fastidio usar las escaleras cuando el elevador se averiara. Sólo había una puerta en todo el piso, era obvio a donde ir.
— ¿Lightning? —llamó dando toquecitos a la puerta, en caso de hacerse equivocado de piso.
—Aquí estoy—el tono pañoso lo sorprendió un poco, no pensó que estuviese llorando tanto.
—Espera un momento —se quitó el pequeño bolso lleno de herramientas para forzar la cerradura. Más de una vez tuvo que usar ese truco por olvidarse de las llaves, era una buena lección de vida. Aunque le costó bastante logró abrir, girando el pomo y empujando la puerta, siendo abrazado de inmediato—Wow... calma... —palmeo su espalda algo incómodo, no debía ser para tanto... ¿o sí? — ¿Que paso que no podías salir? —pregunto una vez Lightning se apartó, dejando ver sus pintas para nada tentadoras o reveladoras.
—Antes pasa... No me gusta hablar donde cualquiera puede oír—el peli plateado paso, Zeus por su lado ya había entrado y echado en uno de los sofás—Lo siento por llamarte—se disculpó mirando el suelo.
—no importa ¿Que paso? Sonabas desesperado ¿perdiste las llaves o algo así.
—No... —se sentó en el sofá de forma un tanto particular, más de su muslo se veía por esto—Francesco se llevó mis llaves.
— ¿Como que se las...?
—Corto el cable del teléfono, sacó la línea de mi celular y se llevó las llaves de repuesto, ni siquiera puedo abrir el balcón—le daba un poco de vergüenza su situación. Viktor parecía incrédulo a lo que el americano estaba contando.
— ¿Te pensaba dejar aquí lo que tardase en venir? Ese hombre vuelve cuando le viene en gana ¿Ibas a morirte de hambre o qué? —increpó apretando los dientes, la situación hacía florecer parte de su ira, era algo tan egoísta y a su vez inmaduro por parte del italiano.
—Ayer fuimos al Mercado, pensé que había exagerado comprando comida, pero ya lo había planeado, no quería que saliera porque pensó que iría a verte—explicó sin dar mucho rodeo al asunto, después de todo Viktor sacará sus conclusiones aun si no se lo decía. —No creí que sería capaz de hacerme eso... Sabe que odio estar encerrado—se llevó las manos a la cabeza apartando su cabello.
—No quiero sonar repetitivo pero debes alejarte de él, tanto como sea posible ¿Enserio no ves que esta demente? No me sorprendería que te dejara un día de estos amarrado como si fueras un perro.
—Cuando vuelva hablaré con él—suspiro mirando a otro lado, Viktor quedo muy inconforme con esta respuesta. —Puedes ir al aeropuerto si quieres, aun no hago mi maleta y debo bañarme.
—Prefiero esperar y nos vayamos en el mismo auto—Lightning asintió con la cabeza, levantándose del sofá—Además, dijiste que me llevarías a donde dejar a Zeus.
—es en el 4 piso, una chica cuida animales como si fuera hotel de mascotas. Me debe un favor así que espera a que me bañe—indico y se perdió en el pasillo de camino a la habitación, siendo visto con especial atención por el ruso.
No se veía tan mal, al menos no tanto como otras veces, tomando en cuenta que no tenía golpes en el rostro, sin embargo, viéndolo en otro plano no se imaginaba como era tener relaciones sexuales, esas marcas de manos en el cuello, en las muñecas y los muslos no eran normales, dudaba mucho que Lightning tuviera ese tipo de gustos, desde la experiencia era muy difícil dejar tales moretones de forma accidental.
Comenzó a examinar la sala, caminando muy lentamente y viendo fotos, trofeos y cuadros que decoraban todo el bello departamento. Los trofeos abundaban, varias copas doradas con el grabado de "Copa Pistón", algunos otros que eran más pequeños, pero casi en tanta cantidad asumió que eran de Francesco, las fotos eran de la pareja en distintos lugares, tal parecía que viajaban mucho pues una de ellas era frente a la torre Eiffel.
Desde el cristal del balcón pudo ver una gran cantidad de plantas bien cuidadas, un pequeño sofá doble y nada más. La curiosidad de saber quién era el dueño de ese departamento lo inundo, después de todo cabía la posibilidad de que Francesco lo tuviese antes de conocer a Lightning. Camino de regreso, esta vez adentrándose en el pasillo y llegando al cuarto, quedándose en el marco de la puerta.
Lightning ya se había bañado, se notaba por el cabello mojado, que ahora que se fijaba estaba con una parte teñida de rojo, sacaba ropa del armario y la tiraba en la cama en la cual ya había una maleta abierta. Estaba con una toalla amarrada en la cintura y el cabello sobre su hombro, permitiendo ver con suma facilidad lo que no había visto de él, como la espalda y el pecho, aunque en unos cuantos segundos después la toalla se fue y el americano se puso un bóxer negro. Viktor se llevó una mano a la cara, debía ser un chiste que espiaba a alguien de forma tan descarada y peor aún... lo disfrutaba.
Se quedó mirando la espalda de Lightning, la cual por primera vez sin moretones apenas evidentes destacaba el tatuaje que tenía, siendo el rubio espero algo más... Infantil, quizás tierno, pero no, un ave Fénix a juzgar por su apariencia en blanco y negro con toques rojos, notorios por la blanca piel del rubio. No tenía muy en claro porque comenzó a acercarse, con ganas de acariciar la nuca de Lightning, sin embargo, este volteo.
— ¿Umm? ¿Necesitas algo? —pregunto quedando de frente, no como que tuviese vergüenza de estar en bóxer y sin nada que esconder además de las mordidas de zombie que Francesco dejo en sus hombros.
—No, solo... —tartamudeo haciendo gestos con las manos, no teniendo idea de que excusa dar a haberse acercado de esa forma. —Nada—apretó los labios, tenía una vergüenza casi ridícula encima.
—Bueno. —se encogió de hombros, tomando un pantalón del closet, un suéter grande cuello de tortuga y tirándolo a la cama—Deja me termino de vestir y ya-
Se vio interrumpido por el repentino jalón de Viktor, que tenía una mano en su cintura y otra sujetando su nuca, como si quisiera impedir que se fuera. Muy en contrario a lo que Viktor quería impedir, Lightning paso sus brazos por encima de los hombros del peli plata. El contacto se volvía más profundo a medida que pasaban los segundos, Viktor enredaba los dedos en el cabello rubio con mechas rojas, acariciando suavemente la espalda del americano, casi a punto de inclinarse y terminar echándolo a la cama... Sino fuese porque salió de su sopor y se apartó del americano como si lo quemara.
—Voyatormaraguapurateparairnos—y huyó casi cual ciervo asustado.
— ¿Ah? —quedó todo aturdido y encorvado, no sabía si tacharse de pervertido al imaginar que estaba a punto de pasar algo más.
—Me gusta como tienes el cabello—ya iban de camino al aeropuerto, habían dejado a Zeus con una cuidadora, la cual tenía ya demasiados animales en ese departamento. El auto de Viktor quedó en el estacionamiento del edificio e iban en el Ferrari del americano. —No pensé que te pintarías.
—lo hago de vez en cuando, aunque ya no completamente, es muy molesto tener que pintármelo todo cuando se ven las raíces —se paró en un semáforo —Me preocupa el tema del hotel, se me olvidó hacer reserva.
—Dudo que no tenga habitación libre, es costoso con ganas, siempre hay alguna libre —aseguro encogiendo los hombros — ¿Ese departamento... es tuyo?
—Pensé que habíamos superado la etapa de interrogatorio—rió mínimamente.
—y yo pensé que esa etapa nunca acababa.
—Si es mio, lo tengo desde que estaba con Sally y Francesco se mudó al año de estar saliendo. Tengo otro parecido en New york y Malibu.
—Wow... Asumo que Francesco paga algo... ¿no?
—La electricidad, internet y yo lo demás. —se echó el cabello para atrás haciendo una morisqueta, no veía las putas señalizaciones por lo viejas que estaban—Después de todo ambos ganamos casi lo mismo.
—Ya... ¿Y la canción? Deje el cerdo en mi casa.
—estuve intentando ruso y pensé que sería buena idea darte una canción, pague para que la instrumentarán y todo lo que necesitara, no tengo ni la más mínima idea de instrumentos o música.
—Esperaba que sí, considerando que cantas bien... Si canto el planeta se parte a la mitad—una risa nasal muy extraña se escuchó de parte del corredor —Hey...
—nada solo me hizo mucha gracia. Es una de esas cosas que sabes hacer, pero usas nunca—estacionó el auto, el aeropuerto era gigante y había mucha gente de un lado a otro—hace mucho no me subo a un Avión...
—Prácticamente vivo dentro de uno—bufo abriendo la puerta y saliendo del auto—Voy a sacar las maletas—indicó cerrando mientras Lightning tomaba yodo lo que pudiera ser de valor dentro del auto, alguna que otra vez le habían robado, nada importante pero tampoco podía estar tan confiado.
Al estar dentro del aeropuerto registraron las maletas, chequearon los boletos y al estar por fin dentro luego de ser casi violados al buscar cualquier tipo de arma en el detector de metales -porque tienen taaaanta pinta de criminales...-, se quedaron caminando sin saber que hacer pues aún faltaban como 3 horas para el puto vuelo que tenía retraso, es decir, una hora extra de espera.
—Eso me recuera ¿De dónde sacaste el boleto? No es normal tener un pasaje de avión a Canadá con el asiento de al lado justamente.
—Era de Yakov, él se fue con un amigo ayer. Así que pensé que era buena idea invitar a alguien y así no se perdiera—explico con sencillez. Lightning se detuvo frente a una de esas pequeñas tiendas que había dentro del aeropuerto— ¿Qué pasa?
—Quiero eso—señalo la carcasa de celular y Viktor se jalo todo el rostro.
—Hay mu ch as ¿Porque justo la del maldito unicornio?
—Ya te lo dije, debe satisfacer mis infantiles exigencias. —se rio entrando a la tienda.
—Que mal chiste enserio... —bufo y un flash casi lo deja ciego —Deja de tomarme fotos a cada que apareces, ahora no veo nada—quejumbro frotándose los ojos.
—Es que tenías una cara muy chistosa—sonrió Pichit—Creí que llegarías más tarde, el vuelo tiene un retraso de una hora.
—Es mejor así, si venia más tarde de seguro el avión llegaba a tiempo—metió las manos en sus bolsillos, ya había pasado un par de veces en el pasado, simplemente odiaba la experiencia.
—La suerte casi nunca está de tu lado—se mofó Otabek, no había notado que la pareja también estaba ahí, Yuri parecía en su mundo con un par de audífonos puestos.
—Tengo un hambre fatal ¿Y si vamos a...? Hola—saludo viéndolos, no sabía que ellos también iban en el mismo vuelo, Viktor no había mencionado nada del tema.
— ¡LIGHTNING! ~—Exclamo Pichit lanzándose encima del americano—Si viniste, me veras competir y ganar, que lindo —lloriqueo contento, Lightning le palmeo la cabeza a ver si se calmaba un poquito.
—Ganar tú, si claro—Yuri tenía una sonrisa burlona en los labios —El que más puntos tiene en técnica soy yo, evidentemente ganare—Otabek rodo los ojos.
—Considerando que te caíste de culo practicando... Tal vez te gane mi cielo—se mofó dándole un beso en la sien, Yuri infló los mofletes.
—Todos tienen el mismo chance—aseguro Lightning con una sonrisa nerviosa— ¿Vamos a comer? Es enserio que me estoy auto digiriendo...
...
—Creo que ya no voy a poder patinar mañana—Pichit quedo tirado en la mesa, habían comido hasta el hartazgo, más bien estaban sorprendidos de que Lightning pudiese comer tanto.
—qué coño tiene esta comida que ahora se siente pesada... Hace un rato era como si no hubiera comido nada—se quejó Otabek sobándose la panza.
—Esa es la brujería que hace la comida chatarra—Aseguro Lightning soltando un satisfecho suspiro —Ya yo me acostumbré a esto ¿Porque creen que voy al gimnasio todas las semanas? Terminaría como una vaca por esta mierda.
—Y pretendes engordarnos a nosotros, lindo de tu parte—Viktor parecía medio muerto, jamás en su vida había comido más de 3 hamburguesas por sentir el estómago vacío y ahora resentida las otras tres que devoró—Aumente al menos cinco kilos aquí...
—Tranquilo, esa grasa se va...
Vuelo con destino a Toronto abordar por la puerta 6
—ESE ES NUESTRO AVIÓN—recogieron todo lo que fuera suyo de la mesa, pensando correr como unos locos por todo el aeropuerto, estaban frente a la puerta 20.
—Disculpe pero quien pagará—preguntó la encargada del lugar. Lightning sacó la billetera rápido y básicamente le dio casi todo el efectivo que tenía —Tenga esto que sobra—informó dando casi la mitad y al tomarlo dieron inicio a su carrera hasta la puerta 6 que parecía estar al otro lado del bendito aeropuerto porque tardaban demasiado en encontrarlo.
Al llegar aún estaba la puerta abierta, ahora el reto seria encontrar los boletos entre el desastre de cosas que llevaban encima, el único que lo tenía a la mano era Lightning que lo metió en la pequeña bolsa con lo que había comprado hace un rato. Una vez en el avión cada uno tomo su asiento, dejándose morir en ellos, había sido ridículo como tuvieron que correr tanto, solo por haberse ido a comer.
—Más nunca voy a comer con ustedes—resoplo Yuri dándole el bolso que tenía a Otabek, quien lo metió en la parte de equipaje de mano.
—No es culpa mía que ninguno haya visto el maldito reloj—resoplo Lightning agarrándose todo el cabello y poniéndoselo en el hombro, empezando a trenzarlo.
—Si alguien no se hubiera puesto a pedir dedos de mozarella no hubiéramos terminado tan tarde—Pichit se encogió en su asiento. Lightning y Viktor iban en el lado derecho mientras Pichit, Otabek y Yuri iban al izquierdo, haciendo la fila horizontal. Cabe destacar que Lightning había casi pataleado por tener el asiento en la ventana, Viktor se lo dio después de un rato De miradas de perro a medio morir.
—Como sea, serán muchas horas de mi trasero aquí aplastado—bufo Yuri—Deje la maldita laptop...
—yo deje mi pijama, no te quejes—respondió Lightning con la laptop sobre la mesa de comer. Una vez en el aire y con el debido permiso la encendió —Hey... —Viktor volteo a verlo, no hablaba mucho más que todo por tener a Yuri presente, no quería montar una escena en pleno avión—Parece que mucha gente se ha puesto activa en cuanto a nosotros.
— ¿Se supone que eres tú?
—A los 11 años, preparándome para un recital—se rió, era una simple imagen de Viktor cuando era más joven y el, la creadora de dicha imagen parecía tener una teoría conspirativa armada. Viktor se quedó mirando fijamente, realmente Lightning parecía una niña en su infancia, el cabello largo, los ojos grandes, las zapatillas, traje blanco y sonrisa adorable hacían dudar fuertemente de su género.
—No me sorprende... eres el Cisne—el comentario se escapó de sus labios, Lightning alzo una ceja mirando la pantalla y luego al peli plata.
— ¿Cisne?
—Todos tenemos lugar en algún cuento de hadas... Yuuri era el cerdito vuelto príncipe, Yuri es un hada que ha sido salvada por el caballero de brillante armadura—Lightning vio a la pareja un momento, ambos riendo mientras veían el celular de Yuri—Pichit un príncipe esperando a su ladrón y tu entras como Cisne blanco—relató, Lightning parecía anonadado esta descripción, se sabía la historia y que lo comparase con un ser bello, de buen corazón y nobleza lo dejo un poco fuera de base, sonrojando sus mejillas fácilmente.
—y entonces... ¿Que eres tú? —Viktor abrió la boca para volverla a cerrar, siempre se había dedicado en pensar en un personaje para todos a su alrededor que jamás se tomó el tipo de pensar en uno para él.
Siguieron charlando, a pesar de no haber respondido a la pregunta. Llegado a un punto en el que Lightning ofreció escuchar música con los auriculares. Era bastante variada, desde techno hasta ópera, rock que lo hizo espabilar del sueño que entraba. Miro a Lightning, durmiendo plácidamente y recostando su cabeza del cristal del avión, con delicadeza tomó la cabeza y suavemente hizo que se recostara de su hombro. Estando de esta manera recostó su cabeza en la rubia, escuchando como comenzaba a reproducirse Yuri on Ice en el celular, cerró los ojos dando un suave suspiro... Era tan cálido ¿Porque no podía ser eterna esta sensación con su Yuuri?
—Sin vergüenza... —bufo Yuri acomodándose en el asiento y viendo por la ventana del avión mientras Otabek dormía.
—Sabía que esta mierda pasaría, paso en Japón y en Italia, obviamente me iba a pasar aquí —parecía estar a punto de lanzar la maleta contra el suelo. Resulta que no había habitaciones vacías en el malparido hotel que estaba en el culo de Canadá y hacía tanto frío como si fuese el puto polo sur.
—No pensé que enserio habría tanta gente —admitió Viktor bastante sorprendido.
—Supongo que iré a otro hotel a ver si alguno se digna a tener una maldita habitación —refunfuñaba temblando, se supone que estaban en un lugar cerrado y con calefacción ¿Que putas pasaba con ese frío polar?
—Podrías quedarte con Viktor—ofreció Pichit apareciendo tras el peli plata —Son habitaciones grandes y es mejor que salir a gastar lo que resta de día buscando donde quedarte.
—Además, quizás te mueras sepultado bajo nieve ¿Cómo puedes temblar tanto? —Otabek puso una mano sobre su cabeza era bastante cómico como el rubio parecía un tembloroso perro Chihuahua. Lightning lo miro de mala manera haciendo una especie de puchero.
—Diiiiiiiisculpame por no tener inmunidad al frío, tengo casa en la playa y departamento en la costa ¿¡Qué esperas de mí!?
—Supongo que no estaría mal—suspiro Viktor no del todo convencido—Igual, en las habitaciones siempre hay un sofá. —Pichit hizo señas a la que atendía la recepción y esta asintió muy levemente.
—Aquí están la llave de su habitación señor—había tomado una distinta a la que iba a entrar anteriormente—Espero disfruten su estancia—sonrió y Viktor tomo la llave.
—Vamos antes de que te pongas azul—se mofo ligeramente, tomando la maleta de Lightning y su propio bolso, el botones ya había llevado la otra maleta, tener que llevar tantas cosas era un como un golpe a las bolas, un fastidio y dolor.
— ¿No tiene mueble esa habitación, cierto? —Yuri sonreía pícaro, resultaba muy divertido todo lo que estaban haciendo aun para su molestia.
—No, solo una cama Queen, mini cocina, baño y un pequeño balcón—explico la empleada, antes de que Viktor y Lightning llegara y ya que no cabían todos en un mismo Taxi, Pichit se adelantó y le pidió el favor a la mujer para mentir sobre las habitaciones disponibles. — ¿Puedo tomarme una foto contigo? —preguntó esperanzada hacía Pichit, y siendo... Pichit no iba a negar una foto, su droga, su razón de vivir.
...
—Me siento engañado, todas las habitaciones en las que estuve antes tenían sofá—bufo Viktor metiendo sus cosas en el closet, excesivamente amplio para ser solo una casualidad.
—Puedo dormir en el suelo o a un lado de la cama si quieres, me han dicho que a veces parezco un cadáver de lo quieto que me quedo—el peli plata tuvo un escalofrío, que no hablaran de cadáveres frente a él por favor, aun si era en broma—Leí que había una piscina en este hotel, techada y aclimatada ¿Te parece si vamos?
—Porque no vas solo.
— ¿Qué clase de sentido tiene ir solo a una piscina? —interrogo con cómica mueca, Viktor le dio la razón, si era para jugar o pasar el rato no tenía sentido ir en solitario teniendo con quien ir.
—Está bien, pero solo un rato—miro el reloj que tenía en la muñeca—A las 7 debo ir a practicar en la pista frente a los jurados.
—No hay problema~—afirmo sonriente, sacando unas cuantas cosas de la maleta y entrando al baño—Avísame cuando terminas de cambiarte y salir del baño—Viktor resoplo como caballo, dejándose caer en la cama. Compartir habitación... ¿Qué tan malo podía ser? Si el mismo lo había invitado debió suponer que pasarían mucho tiempo juntos, eran 5 días después de todo.
...
—No pensé que bajarían tan pronto—Otabek se les quedó mirando algo impresionado, él y Yuri tenían habitación en el primer piso, Pichit en el segundo y los dos "tortolitos" en el décimo.
—Hay una piscina ¿Que otra razón necesitan para apresurarse? —Lightning parecía un niño pequeño, se quitó la chaqueta y se amarro el cabello, quedando en un traje de baño que le cubría hasta el talón y su espalda descubierta, dejando a la vista el tatuaje que hasta ahora los otros tres patinadores desconocían que tenía, también resaltando las mordidas y marcas raras. Viktor desvío la mirada, la prenda cubriría mucho pero como marcaba lo demás no dejaba a la imaginación.
— ¿Alguien se aseguró de que Pichit no está muerto? —Yuri miraba al tailandés en la piscina, estaba boca abajo flotando, parecía un cadáver.
—Hierba mala nunca muere—aseguro Viktor bromeando ligeramente, apenas quitándose la camisa que llevaba puesta y quedando en el short playero, un jalón en la muñeca le hizo voltear—LIGHT—y su reclamo murió al ser jalado al agua, cayendo de chapotazo junto al rubio. Al salir del agua se le quedó mirando, gran parte del cabello aun estando sujeto se le vino a la cara.
—No está fría~—ronroneo riéndose y apartándose el cabello con las manos— ¿Perdón?
—No te perdono—hizo un puchero y se hundió, Lightning parpadeo y antes de reaccionar ya estaba sentado en los hombros de Viktor—Así que... Húndete—y lo tiró al agua de nuevo.
— ¡ESO ES TRAMPA! Yo no puedo hacer eso—se quejó, Pichit paso como el pobre cadáver que era frente a ellos.
—Es simple venganza—se encogió de hombros sonriendo, pasando la mano por su cabello.
—Ahora sí que se nota el aeropuerto que tienes por frente—irónicamente, se notó como una vena ahí se hinchaba—Shit—Y comenzó a huir del ruso, quien no lo podía atrapar por ser una nueva versión del sirenito o a saber porque nadaba tan rápido el condenado americano.
—Ustedes dos sí que son un par de niños inmaduros—bufo Yuri viéndolos desde el borde la piscina
— ¿Se supone que tienes 19 años? Eres más amargado que Harv—dijo Lightning jadeando y Viktor lo hundió sin dificultad.
—Demasiado infantiles ustedes dos—bufo y Lightning por fin logro salir del agua—Además, mojarme implicaría oler a cloro, estar donde la porquería de otra gente, seguramente han orinado ahí y—de un simple empujón cayo de platanazo al agua. Al salir con el cabello apenas permitiendo ver su nariz lo aparto, viendo a Otabek,
—Ops—sonrió divertido, de oreja a oreja.
—Oh por dios... tiene emociones—Dijo Lightning con una mano en el pecho.
— ¿parecía que no? —pregunto alzando una ceja y del talón, con alta probabilidad de casi morir fue jalado a la piscina.
—Muerto no tendrás emociones—la sonrisa maligna de Yuri mientras intentaba mantener a Otabek bajo el agua daba un poco de escalofrío, pero causaba gracia al final. Otabek salió del agua y cargo a Yuri, montándoselo en los hombros de manera misteriosa
— ¡Sonrían! —Pichit, dejando su estado de muerto flotante ya estaba fuera y con su celular.
La cantidad de fotos fue bestial, incluso bastante raras. En una Otabek y Viktor se habían equivocado de rubio, siendo el ruso cargando al otro y el kazajo al americano; Lightning montado en los hombros de Viktor y poniendo los codos en su cabeza cual vil posadera, el rubio cayéndose por esto, Yuri y el americano con el cabello en toda la cara por el agua, Lightning abrazándose a Viktor. Finalmente una de los cinco sonriendo, la tomó alguien que iba de paso, Lightning quedando frente a Viktor con un brazo sobre el hombro del americano en una especie de semi abrazo.
Con eso, ya a Pichit se sentía urgido porque terminaran de unirse ¿¡Que más pruebas necesitaban? Llego el momento de seguir haciendo de Cupido. Un moreno y muy travieso Cupido
Capitulos seguidos por tiempo indefinido XD me siento inspirada al 800%
