Capítulo extra esta semana por las hamo :3 sobretodo a CristalStarMochi que estoy segura tmbn me querías matar por dejar el cap pasado tan horrible XDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD
Aqui es... tierra ardiendo :v
No nos detienen los obstáculos sino el temor a perder todo aquello que nos impulsa a continuar.
Iskrennost'
—Puedo darte algo si tienes hambre, todavía estoy hasta el cuello de comida por quedarme esos días en Canadá—ofreció, usando un pantalón deportivo y una camiseta blanca, el cabello apenas recogido en con una pinza.
— ¿Tienes helado? —realmente se distrajo en lo que iba a decir por la oferta.
—Chocolate, vainilla, fresa, naranja, uva y manzana ¿Cuál quieres? —preguntó abriendo un congelador pequeño.
—Naranja—tomó lo que Lightning tendió— ¿Cómo es que tienes tantas cosas? Pareces un multimillonario…
—Ser ganador consecutivo da muchos beneficios, además de que ahora tengo a más de un patrocinador y hace un tiempo me llegó una fuerte cantidad de dinero en compensación por un atentado—cerro el congelador, caminando a la cocina—Siéntate si quieres, solo no lo ensucies por favor—pidió entrando a la cocina— ¿Qué viniste a decirme entonces? —preguntó alzando un poco la voz.
—Yo…—dio un mordisco al helado de paleta, en este momento costaba un poco no distraerse. Lightning salió de la cocina con un sándwich en la mano, sentándose cerca del otro rubio—Necesito que me hagas un favor.
—Depende de lo que sea, si es ir a lanzarnos por un acantilado no—advirtió dando un mordisco—La vez que lo hice casi me rompo la espalda.
— ¿Saltaste de un acantilado? —pregunto incrédulo.
—Con un paracaídas, pero si, Mate me empujo… Aun no me he vengado eso ya que me lo dices—rio maligno—Como sea, que es el favor.
—Quiero que tu cantes alguna canción para usarlo en mi rutina del Gran Prix—el americano se atraganto con su comida— ¿Qué?
—Es que Viktor me pidió lo mismo—daba golpes a su pecho— ¿Y tú porque lo quieres? Dudo mucho que te gustara lo que oíste de esa canción, no se ruso y quedo-
—Puede ser en inglés, no es algo que me moleste y si Viktor lo hará yo debo estar a la altura—alzo la cabeza en porte orgulloso, aunque la posible madures dl acto se rompió por como mordió el helado. —No es justo que el gane con la ventaja musical también, no merece eso.
—Ya que estas aquí aclárame una duda que tengo… ¿Por qué lo odias tanto? —preguntó tragando el ultimo pedazo del sándwich y recostándose más del sofá. —Si no me respondes no pienso hacer nada.
—El mato a Yuuri—la respuesta seca hizo que entrecerrara los ojos, había algo extraño ahí.
— ¿Enserio? Hasta donde sé, quién mata en un accidente automovilístico es quién conduce, no el que iba a un lado hablando tranquilamente. Comprendo que te puedas sentir rencoroso y herido, buscando a alguien en al cual canalizar tu odio, pero hacerlo en el que más ha sufrido por eso es-
—Vine para que me dijeras sí o no al favor, no a una consulta psicológica—bufo jugando con la paleta—Es asunto mio si lo odio o no, para mi él lo mato, no hay discusión sobre eso—arrugo el entrecejo y Lightning suspiro.
—Hey, estar toda la vida amargado por—se detuvo al escuchar llaves—Shit—se levantó y jalo a Yuri del brazo, el rubio lo miro confuso.
— ¿Qué pasa? —preguntó algo alterado de verlo nervioso, Lightning alzo las sabanas.
—Lu-luego te explicó, no hagas ruido y quédate ahí abajo—contagiándose por el nerviosismo se metió bajo la cama, la puerta de la entrada abriéndose lo asusto, no habiendo prestado atención al sonido de llaves ¿Enserio el prometido del americano había llegado ye le estaba ahí? Podía oler desgracia.
—Amoooore~—contorreo dejando la maleta a mitad de la sala—Ya volví. El problema se pudo arreglar antes de lo que espere.
—Ya me doy cuenta ¿Qué tal te fue? —preguntó casi sudando en pánico, si se enteraba de que Yuri estaba ahí… o que pudo abrir la puerta algo horrible pasaría. — ¿Feliz de dejarme aquí encerrado? —la pregunta escapo de sus labios, invadido por la curiosidad.
—Au Lightning no me digas que eso te molesto—frunció el entrecejo ¿Qué era esa pregunta?
—Sabes que odio estar en un solo sitio, estar aquí metido fue… horroroso—al menos podía fingir muy bien la incomodidad que debió sentir de haberse quedado realmente encerrado.
—¿Por qué? Pensabas ir a ver a alguien ¿Verdad? —retrocedió, dando la vuelta para caminar a la habitación y trazando alguna manera de hacerlo irse para que el rubio corriera por su vida.
—No pensaba ir a ver a nadie, tan solo caminar por ahí, ir al gimnasio, lo que sea, no soy una mascota para estar en una jaulita.
—Quizás para engañarme con el patinador.
— ¿Siquiera está prestando atención a lo que le están diciendo? —se preguntó asomando un poco la cabeza para mirar, podía ver los pies de Lightning y los de Francesco.
—Sácate la idea de la cabeza, no voy a engañarte con él, eres mi pareja y no tengo porque montarte cuernos con nadie, que tenga amigos no quiere decir que voy a tener sexo con todos ellos.
—Si no es con el de pelo blanco seria con el moreno ¿verdad? El que se toma fotos a cada segundo, Pichit sino me equivoco—abrió ligeramente la boca—Parecías muy contento abrazándolo en la piscina, al igual que con el de cabello negro, se parece un poco a mi ¿No crees?
—Escucha lo que estás diciendo, que clase de tontería es esa—Francesco estaba imaginándose cosas muy extrañas, no había como dudar de eso.
—O tal vez el otro rubio que se parece a ti. No es una tontería, solo asumo lo obvio con lo perra que eres, buscando cuantos hombres puedas para engañarme y abandonarme—de un segundo a otro había quedado arrinconado contra una pared— No me sorprendería que lo hicieras gratis—se mofo, la cara de Lightning enrojeció por completo. —Abriéndote de piernas como una cualquiera.
—en mi vida haría algo tan asqueroso, no como otros—la indirecta fue muy clara, quizás demasiado, pensando en escaparse por debajo de los brazos del italiano, pero siendo evitado por como este como su cabeza y la estrello contra la pared—Fran-Frances…
—Insinuar que te engaño es algo muy cruel Amore, estoy esperando que te disculpes—un par de segundos pasaron, golpeo la cabeza de Lightning contra la pared de nuevo—Tus disculpas, no las oigo
—Y-yo no quise decir eso—balbuceo, la mano bajo a su cuello, apretándolo rápidamente—N-no puedo… respir…
Yuri consideraba sus opciones, salir ahora podía tan solo arruinar la situación en lugar de mejorarla, pues ya no quedaría lugar a la duda razonable si se estaba escondiendo bajo la cama de la pareja. La tos de Lightning y un ruido sordo llamo su atención, viéndolo ahora en el suelo, tosiendo en busca de aire.
—te ves adorable arrastrándote en el suelo, sin embargo, aún no te escucho disculparte Lightning
— ¡Gahh! —el poco aire que recobro lo perdió de una patada al estómago—Lo si-siento…
—Muy bien—felicito, agachándose y tirándolo del cabello—Pero tardaste demasiado—golpeo la cabeza del rubio contra el suelo rompiendo su nariz. —El rojo luce bien en ti ¿no lo crees? Tengo que ir a hablar con alguien así que volveré más tarde, tal vez pasar un lindo tiempo juntos—deposito un beso en su sien, soltándolo—Nos vemos después—al poco tiempo se escuchó la puerta.
— ¿¡estas bien!? —preguntó saliendo de debajo de la cama, Lightning paso la mano bajo su nariz, viendo la sangre que quedaba.
—Si… pudo ser peor—jadeo levantándose, alzo la camiseta, observando como esa pequeña zona comenzaba a ponerse morada—Genial…—hablo sin energía alguna.
—Es… es un animal ¿Por qué sigues con él? —esto no podía comparar con el video y si esto era una pequeña interacción no quería imaginarse una más larga—Lárgate o déjalo fuera del departamento, tira sus cosas, lo que sea… ¡se está poniendo morado! —exclamo al ver su nariz la nariz hinchada y sangrante
—Hay un botiquín en el baño—señalo la puerta, sentado en la cama y respirando profundo. Yuri se dirigió a este, tomando la inusualmente enorme caja llena de vendas, pastillas y cremas, notando a un lado una extraña lata, por curiosidad la abrió y pasó los dedos por encima de esa especie de crema.
— ¿Maquillaje? —alzo una ceja extrañado. Volvió al cuarto, viéndolo toser—No te… rompió nada ¿o sí?
—Posiblemente ya soy reforzado, por tanto—rio débilmente tomando una crema del botiquín—Las patadas son un horror.
—Que lo digas como algo normal es un horror—corrigió—Puedes venir y quedarte en mi habitación de Hotel si quieres, estar un tiempo lejos.
— ¿Para qué? Esta es mi casa tendré que volver en algún momento y si no estoy aquí cuando él lo haga se enfadara, no podre salir de casa en al menos una semana. Casi no está aquí, no te preocupes—intento aminorar la preocupación del ruso que frunció más el entrecejo, quitándole el envase de crema de las manos y tomando un poco para esparcirlo en el área morada.
—Intentar convencerme que estarás bien es inútil ¿Sabes? No tiene lógica alguna lo que estaba haciendo, exponiéndote a él como un masoquista—opino cerrando el envase y guardándolo en el botiquín.
— ¿Qué quieres que diga entonces? Que estoy aquí esperando a que vuelva de montarme los cuernos, sin poder reclamar que lo haga y soportar su doble cara junto a lo que sea que lo moleste ¿Feliz?
—Porque te cuesta aceptar que es tonto lo que es tonto lo que haces—bufo molesto, mirándolo con fastidio y pena en partes iguales. Quedó frio por tener la mirada indiferente y cruel del rubio clavada en su ser.
—De la misma manera con la que tu no quieres aceptar el verdadero motivo por el que odias a Viktor. Me interesa una mierda la relación que ustedes tengan, lo que me molesta es que intentes atormentarlo aún más de lo que ya lo hace por su cuenta y por lo cual casi muere atropellado hace casi un mes.
—¿Co-como que casi muere? Él no.… me estas mintiendo.
—Quién miente en este instante eres tú, si quieres que responda a tu pregunta hazme el favor de responder la mia, esta vez con la verdad ¿Porque odias tanto a Viktor?
—Porqué... porque...—antes de poder lo usual se lo quedo mirando. Tenía esa maldita mirada, esa con la que de verlo a los ojos y mentirle te haría sentir como un ser inmundo, esa misma mirada que tenía Yuuri... Con la que sentías que examinaba tu alma sin dificultad alguna y que de no decir la verdad lo sabría. Lightning y Yuuri se parecían mucho, ambos queriendo recibir únicamente palabras sinceras aun si estás eran crueles.
— ¿Y bien? —insistió alzando una ceja. Apretó los labios y los puños mirando el suelo.
—Lo odio por llevar a Yuuri a San Petersburgo; Dejarse convencer por él para ir; tratarlo como la persona más jodidamente importante de su mundo y entrar en el cuándo nadie se lo pidió, lo odio por no quedarse alejado de Yuuri si él no.… se hubiera acercado—Lightning tomo la mano del rubio, dando una suave caricia a esta—Yo...—sollozo con los ojos aguados.
— ¿Tu...? —suponer lo obvio parecía no funcionar con los patinadores así que dejaba su mente en blanco esperando la respuesta.
—Si él no hubiera aparecido, si no se hubiera metido pude haberle dicho lo que sentía—sollozo, sus labios temblando mientras su nariz se ponía colorada, abrió ligeramente la boca sorprendido—Él tuvo que venir a meterse, enamorarlo sin siquiera darme un tiempo a solas para—un suave tirón lo hizo chocar contra el pecho del americano, quien acariciaba lentamente el cabello claro.
—Sigue hablando, desahógate, dime la verdad de lo que te enoja y hiere—su tono suave y de arrullo hacía pensar en una madre o un hermano mayor calmando la pena de un pequeño que sufría. Su expresión compungida y sus gimoteos por el llanto aumentaron aferrándose al mayor en busca de ese consuelo que jamás tuvo por no sincerarse.
—Yo no tuve la oportunidad de decir lo que en verdad sentía por él... Yo... no quería que—la lengua se le trababa, incapacitado para decirlo todo de un tirón —Que su felicidad se arruinara y... No creí que... No lo volvería a ver jamás... Viktor tuvo su último momento, su última mirada... Él tuvo todo lo que yo no.
Podía tomarse como simple envidia, en buena parte lo era, había envidiado hasta el cansancio y más la relación de Viktor y Yuuri, fingiendo indiferencia o mínima alegría cuando vio a Viktor pedirle matrimonio, acompañarlos a ver los trajes. Quería tomar su lugar, tener aquello que anhelaba con tantas ganas y solo el peli plata podría tener porque solo él había obtenido el amor de Yuuri. Por un buen tiempo deseó su muerte, arrepintiéndose a los pocos minutos por la imagen del japonés mal ido aquel día en la competencia, sin querer imaginarse como seria si en lugar de una noche faltara por toda una vida. No tuvo más que seguir ahí, fingiendo no sentir nada y desearles falsa fortuna en su relación, ver a Yuuri feliz valía la pena este sacrifico, hasta que llego el aviso del viaje a San Petersburgo...
—Es-estas de broma ¿verdad? Ti-tienes que estarme jo-jodiendo eso... eso... ESO NO PUEDE SER VERDAD—Golpeó la mesa, apretando el celular en su mano.
—No te... llamaría si esto no.… fuera verdad... Yuuri... Yuuri está muer—colgó la llamada, lanzando el celular y llevándose las manos al rostro, temblando y dando un fuerte grito a la misma vez que lloraba a viva voz.
¿Ahora qué? ¿Tan solo vivir con eso dentro que jamás pudo soltar? Por importar más la felicidad ajena de quien amo... Viktor tenía la culpa de esto, tenía la culpa de todo por haberse entrometido, él mató a Yuuri... Eso era lo que se repetía día tras día sin parar, incluso en aquel funeral, en el cual nadie entendía por que lloraba de manera tan sentida, nadie lo sabía, nadie lo notó y mucho menos nadie lo entendía, verlo cruzar la puerta fue... Algo que colmo su paciencia.
—LÁRGATE DE AQUÍ, NO TIENES EL MÁS MÍNIMO DERECHO DE VERLO, ES POR TU CULPA QUE ESTO PASO
El muy maldito ni siquiera fue capaz de mirarlo a los ojos cuando hablo, tan solo mirando el suelo, dando un par de pasos con intenciones de ir a verlo dentro del ataúd, como si ya no hubiera visto suficiente. Detuvo el andar del peli plata.
—Te dije que te largues... SOLO VETE DE PUTA VEZ
Insistió, Yuuri ya no estaba, ya no y era por culpa únicamente del peli plata por no cuidarlo y aun si se ganaba un ticket al maldito infierno estaria feliz de recordarle cada día la cruz que debia cargar, se lo merecia... Era algo que se merecía ¿Verdad? Cargar con la culpa de sus gritos, llantos y sollozos.
—Sabes perfectamente que eso no es su culpa, de ser posible haría lo fuera por ponerse en su lugar... Los accidentes pasan, ser discriminado por amar también, debes aprender a aceptar lo que sí es culpa tuya como él se ha encargado de llevar algo que no es suyo—la caricia ausente al cabello del otro solo aumentaba el llanto—Sin tristeza no hay alegría, asumo que lo tuyo con Otabek es sincero.
—S-si...
—Pues disfrútalo, deja de amargarte por algo a más des importancia más consumirá tu vida, es algo sin solución...
— ¿Y que se supone que haga con los sentimientos que aún tengo? —preguntó deseando por fin una respuesta a esta pregunta que llevaba años atormentando su mente.
—Si son sinceros tan solo mantenlos ahí, Atesoramos junto a tus recuerdos con él por lo que son y pudieron ser, enorgullécete por ser capaz de amar a pesar de todo lo que tenías en contra y no olvides que los tienes. El pasado es lo que te hace fuerte si sabes cómo usarlo, como manejarlo... Y jamás está de más llorar por ello—aseguró —Llora cuanto quieras, solo así sueltas lo que de verdad te está atormentando.
Por primera vez... Sentía que podría superar la perdida tan fuerte, solo por esta vez que en lugar de ayudar fue ayudado.
—Llegas tarde.
—Francesco tuvo que ir a casa a dejar su maleta—el cambio a tercera persona era curioso, quizás estos eran esos chistes raros que hacia Lightning nombrándose a si mismo al hacer algo. —Eres un impaciente señor... Pattinatore.
—Viktor, Nikiforov, como gustes decirme—Rodo los ojos, en la mesa había un par de tazas de café vacías. Como negar que estaba con los bellos de punta por esto.
—Nikorov entonces —una pequeña vena se hincho en su frente, que pronunciación tan horrible. —Un capuchino. —pidió a la camarera.
— ¿Querías hablar conmigo de qué? —pregunta impaciente, haciendo un gesto a la chica para que traiga otro café.
—Encuentro curioso que Lightning se haya apegado a alguien como ti, quizás tu fama lo atrajo o saber que estas en tal estado se luto que eres capaz de cogerte a una perra como él —rio malicioso cruzándose de brazos —Lightning es como un perro faldero que va de calle en calle buscando con quien engañarme.
—Me parece que eres muy poco hombre si estas soltando tanta mierda de alguien que no es así ni por asomo, además de que te defiende a capa y espada de todo lo que haces—farfullo con molestia y Francesco se rió del comentario.
—Sabe que es mío, por eso debe defenderme de cualquiera que hable mal. Y si tan moral lo crees pregúntale la verdad, de cómo se acostó con otro hombre en frente mio en nuestro departamento —alzo una ceja, las típicas suposiciones no sonaban igual a esta afirmación hecha con tanta seguridad—Tal vez no tenga el valor de decirlo, es tan cobarde que he dejado de pensar que sea un hombre de verdad—burlaba tomando la taza de capuchino y tomando un pequeño trago.
—Si tan seguro estas que no me lo dirá muéstrame tu que lo hizo. —Francesco saco su celular, dando un par de toques y entregándoselo, lo tomo con cuidado, deslizando el dedo por la pantalla y pasando las imágenes.
Lightning si estaba con otro hombre, en la misma habitación en la que se vistió para ir a Canadá, lo que no cuadraba era que aun siendo simples fotos a juzgar por su lenguaje corporal era algo que no quería, sus expresiones doloridas, de desagrado y sufrimiento delataban que la situación era del todo menos placentera, aparte de todo si esto era así ¿Por qué Francesco tenía fotos y no los detuvo simplemente?
Paso rápidamente las imágenes más desagradables para su persona, llegando a una que lo dejo un poco confuso, el italiano tomaba la cara del otro y daba un beso en su mejilla, mientras lloraba y le apretaban el cuello, podía apreciarse un moretón muy grande en su pómulo ¿Qué clase de juego tan extraño era ese? Dio un toque a la pantalla por toparse con un video.
—No me imagine que fueras de los que lloran tanto McQueen—su acento era extraño, dudaba mucho que fuera americano—Aun si con eso quiera seguirte partiendo a la mitad.
—Y-ya… po-por fa-¡GAAAH!
—Eh… Estas sangrando de nuevo ¿Necesitas algo más delicadito McQueen?
—Fran… Francesco ya po-por favor… Quita-melo de enc-encima—sollozo viendo al italiano a juzgar por lo que dijo, intentando quitar con una mano a quién lo estaba presionando contra el colchón.
— ¿Y terminarlo simplemente? Solo Francesco debe dejarte viendo estrellas de dolor y placer Amore, y nunca está de más probar cosas nuevas, aprovechando nuestro nuevo inquilino ¿No crees? —la cara de espanto hablo por sí misma.
—Repíteme como esto puede ser una infidelidad si estabas tan plenamente consciente y de acuerdo con lo que pasa, puedo decir con toda seguridad que aquí lo estas forzando a un trio—quería tirar el celular al suelo, pero deberle lo más mínimo era mucho peor… Podía tirar el celular al café "Accidentalmente".
—Él acepto—afirmo sonriente—Después de un poco de charla entre los tres.
—Con charla puedo asumir que te refieres a golpearlo y amenazarlo con más si no aceptaba—retrocedió a la imagen de la "pareja" —Quién esta confundido soy yo, me gustaría entender porque eres esta clase de animal—bufo devolviendo el celular y limpiándose disimuladamente.
—Soy lo que el necesita, es una perra inquieta que mueve la cola por cualquiera y a las perras hay que adiestrarlas—dejo la taza en su lugar, casi vacía—Quiero que seas sincero conmigo ¿Cuántas veces lo han hecho? Han ido a hoteles, tu departamento, el mio… Di con total libertad.
—Déjame ver... —se hizo el que contaba—… Lo hemos hecho un total de 0 veces—sonrió inocente, Francesco frunció u poco el entrecejo—A diferencia de ti, al menos en lo que a sexual refiere si es fiel.
—Estas admitiendo q-
—Que ya no te ama, está contigo por lastima. —quizás se le estaba yendo la lengua, pero ese hombre lo estaba poniendo de los nervios como nadie en la maldita vida—¿Te cuesta notarlo? No me sorprende, irte de amante en amante en lugar del que si te quiere y te hubiera querido aun con todas las tonterías que estás haciendo pensando que podrías cambiar. Me da mucha pena que hayas desperdiciado una oportunidad así.
— ¿Ahora eres el maduro? Me parece bien traer a esta conversación cierta persona—mostro la pantalla de su celular, cualquier atisbo de chulería desapareció, mirándolo indiferente y preparándose para partirle la cara en cualquier segundo— Yuuri ¿no es así? Patinador japonés, tu difunto prometido.
—Él no tiene nada que ver con esto, hablamos de-
—Es muy lindo, los ojos grandes como Lightning, culo grande, piel suave, bajito… No me extrañaría que fuera igual de perra que él teniendo esa cara ¿Con cuántos se habrá acostado antes de conocerte y no te lo dijo? O incluso después de comprometidos, lástima que este muerto, dejo a muchos con las ganas de romperlo por mitad tal como hace Lightning cada día, ambos no son más que unas—un golpe muy fuerte en la mesa llamo la atención de todos en la cafetería, viendo al ruso que en si daba miedo.
—Sigue diciendo una sola palabra que insulte a cualquiera de los dos y te va a faltar tierra para huir de mi—siseo amenazante, como si ya no bastara con faltar el respeto al rubio ahora pretendía hacerlo con su difunto prometido, sobre su cadáver.
— ¿A ambos? —miro un momento a los demás comensales, los cuales dejaron de mirarlos—Que curioso, pensé que defenderías a… ¿Qué era? ¿Gato? ¿puerco? ¿perro? —hizo un ademan con la mano, no recordaba cómo le decían de cariño al japonés. —En lugar de defender a mi Amvlys.
—¿Amvlys? ¿Qué significa eso? —se preguntó brevemente, preguntar después no estaría de más.
—Seguirá siendo mio pase lo que pase, Mi Amvlys, mi pequeño canario que vuelve a mí siempre este con quién este.
— ¿Y tú crees que si yo le ofrezco estar a mi lado no aceptara? —la expresión burlona de Francesco desapareció—Dejo de amarte a ti para amarme a mí—se llevó una mano al pecho sonriendo de forma casi maligna—En menos de lo que te imaginas dejara de llegar a casa por dormir en la mia, dejando ese anillo por siempre para usar el que yo le dé y así muchos ejemplos más que seguramente Tu tiraste a la basura por estar saliendo contigo mismo—aquella frase del rubio en Canadá se quedó grabada a fuego en su cabeza, era la más pura verdad.
Francesco solo estaba pensando en sí mismo.
—Como si él fuera a-
— ¿Desde cuándo no te sonríe así? —alzó su celular con todo el orgullo, mostrando la selfie de la competencia—O duerme así a tu lado—paso la foto a aquella en la que el rubio dormía en la cama del hotel con tranquilidad—Lo que tú crees que no ha pasado ya paso, exceptuando para tu fortuna hacer el amor. —apago la pantalla de su celular— ¿Crees que va a esperar toda la vida que cambies? Él cambio, cambio lo que siente por ti y ahora siente por mi—se levantó de la mesa—Así que koridor—amplio la sonrisa—No fue un placer hablar contigo hoy, pero puedo decir con total seguridad que lo será consolar a Lightning como le pongas una mano encima hoy. Do svidaniya—se dio la vuelta, dando apenas un paso para irse.
— ¿Entonces ya olvidaste a Yuuri?
No hizo caso a sus palabras, sabía porque las había dicho, para hacerlo arrepentirse, para derrotarlo, volteo a mirarlo, sonriendo de la misma manera que el usualmente, no le daría el gusto a alguien como él. Golpeo la mesa una vez se había alejado el ruso, tenía mucho que hablar con Lightning.
—Viktor—casi se queda sin cuello de lo brusco que volteo a mirar a Yuri ¿Lo llamo Viktor? ¿Sin ira alguna? ¿Sin mirada desdeñosa? — ¿Puedes enseñarme a hacer…?
— ¿Estas bien? —preguntó un poco asustado, debía estar delirando.
—Por supuesto que lo estoy ¿Por qué la pregunta, anciano?
—Es que… nada—negó parpadeando confuso—Te enseño lo que quieras ¿Cuál necesitas? —dijo sonriendo de oreja a oreja, aun si era una simple mentira para que lo enseñara y luego volver a ser el mismo Yuri de esos 3 años no iba a tirar la oportunidad de estar como antes, antes de la muerte de Yuuri.
— ¿Para qué vinimos aquí? Estaba más cerca el gimnasio—seguía al rubio, Zeus iba dando saltos atrás de él, ese perro tenía energía infinita.
—Quería mostrarte algo que tengo un tiempo practicando, te lo hubiera mostrado antes si no hubiera ciertos… inconvenientes—dejo su bolso en el suelo—Espérame aquí un momento, tengo que hacer algo antes.
Se sentó en el suelo, Zeus quedo entre sus piernas mordiendo suavemente sus dedos en busca de más juego, sonrió para mismo, Makkachin también hacia ese tipo de cosas cuando era un pequeño cachorro, recordaba lo mucho que había costado quitarle la costumbre para luego extrañarla, por suerte su perro encontró otras tonterías que hacer para plasmar su cariño. Antes de curiosear la música que se reproduciría escucho pasos.
—Olvide traer ligas para cabello, hace mucho que no intentaba con cintas—parecía estar sufriendo un poco para atar su cabello, el cual ya tenía un par de trenzas hechas.
— ¿Te ayudo?
— ¿Y que después tenga que cortarlo porque lo enredaste? No gracias—bromeo terminando de atar la cinta—No tuve mucho tiempo de practicar y hacer esto así es difícil así que por favor sin demasiadas expectativas—informaba quitándose la chaqueta y dejando su traje a la vista.
Lo examino de pies a cabeza, vestido de absoluto negro, trajo cierta amargura por recordar aquel sueño—Mira como el cisne blanco muere… para ser el cisne negro—sacudió un poco la cabeza, notando que el rubio estaba mirándolo, como esperando algo.
— ¿Activas la música sí o no?
—Lo siento—se disculpó algo nervioso, dios que no lo había escuchado para nada. El susto que se pegó al identificar la música lo hizo mirar de nuevo.
Mientras lo veía danzar se daba cuenta en el detalle de la ropa, Eros sin duda alguna, una falda corta y sin demasiado vuelo, cristales a un lado del pecho subiendo desde el abdomen y la parte más transparente dejando ver el pecho a medias. Su corazón retumbaba con fuerza, la vista clavada en el con esa versión tan bien transformada de su coreografía, la seducción a su persona… ¿Qué pretendía con esto? Demostrar que como Yuuri podía hacer eros o que su manera haciéndolo similar eran tan diferentes a la hora de encantar sus sentidos.
Llegado el momento de finalizar se levantó rápido, sosteniéndolo y Lightning dejándose caer como si esto lo hubiera planeado -en realidad no-. El rubio sonrió lanzando un besito, dejando aún más tieso al peli plata.
— ¿Te gusto? —interrogo emocionado, mucho había sufrido junto a Yuri para que no se viera tan extraño, la diferencia entre bailar y deslizarse era horrorosa— ¿Viktor? —lo llamo por la nula respuesta. El peli plata no dijo nada, tan solo lo atrajo más a su cuerpo, abrazándolo con fuerza.
¿Por qué debo enamorarme de ti y… sentir que traiciono a Yuuri cada vez que te miro?
—Molniya…—murmuro al oído del rubio quién no entendió, tan solo se limitó a abrazarlo de vuelta.
—Hoy hay fiesta y nuestros cuerpos lo saben~—se lanzó sobre la espalda de Viktor— ¿Sabes quienes irán? Pichit no me quiso responder.
— ¿Siquiera has terminado de arreglarte? Señorito no me maquillo, pero tardo 2 horas enteras—se burló, Zeus iba correteando de un lado a otro contento de tener a ambos en la casa.
Francesco se había ido a Italia sin dar explicación alguna, tan solo se fue, no como que se fuera a quejar, así no tendría preocupación alguna por asistir a la fiesta, llevando sus cosas para arreglarse en casa de Viktor e irse juntos como habían acordado -además Viktor no tenía ni puta idea de donde estaba la casa de Shuu, ni siquiera sabía quién era-. Viktor hace un buen rato que estaba listo, no pudiendo decir lo mismo del rubio.
—Eres un amargado—resoplo quitándose de encima—Solo faltaban los guantes, ya estoy listo.
— ¿Por qué no me dijiste entonces?
—Pensé que era obvio.
—No realmente… ¿Es buena idea dejarlo solo? Quiero seguir teniendo casa para cuando vuelva—ambos veían al cachorro que se hacia el inocente de haber destrozado ya un pedazo de la alfombra.
—Estará bien, siempre y cuando dejes mucha comida, cierres el baño y tu cuarto—aseguraba agarrando su celular de la cama—Es un perro no un niño.
—Casi lo mismo.
—Clar- Realmente si…—quedo pensando—Como sea, andando, no es precisamente cerca su casa y llegaremos a lo último a menos que nos vayamos ya—apresuro caminando a la puerta.
—Pórtate bien, si no hay nada más roto cuando llegue te daré un premio—aseguro dando unas pequeñas caricias a la cabeza del animalito. Lightning iba casi dando saltos, aun cuando no había lucido muy convencido del asunto se notaba muy emocionado— ¿A qué se debe la emoción?
—Hace mucho que no los veo, simplemente los extraño—subieron al elevador— ¡Y como va todo con Yuri?
—Bien… ¿Sabes si se está drogando? Me preocupa que algo malo este pasando con él, está muy extraño. —no se quitaba de la cabeza que algo tuvo que pasar para que este de esa manera tan casual a su lado, sin recordarle lo de Yuuri ni una vez como hasta hace un mes.
—Tan solo se dio cuenta de las cosas, quién sabe… Francesco también ha estado muy raro—miro a otro lado de manera disimulada—más agresivo de lo normal.
— ¿más?
—aja… No lo sé, se ha puesto demasiado insistente en que soy su Amvlys, lo repite a cada que puede, al menos la puerta del baño es resistente. —el peli plata asumió que se escondía ahí cuando le daban arranques.
— ¿Qué significa Amvlýs? —preguntó curioso, con el tema de practicar, esperar la instrumental de lo que Lightning cantaría, su Eros, Yuri… se le había olvidado el dichoso apodo.
—Significa Sin Brillo en griego, existía un antiguo cuento donde dos estrellas diferentes se enamoraban, una era Amvlýs, la estrella sin brillo que encantaba a todo el mundo por esto y la otra era Lámpsi, la más refulgente de todas—contaba mientras el elevador se abría y comenzaban a caminar en dirección al Ferrari—Amvlýs sufría de soledad, sintiéndose incapaz de ser querida como las demás debido a su carencia mientras Lámpsi quedaba alucinada por esto, queriendo ver más de cerca a la hermosa estrella sin brillo que a todos enamorada, como era su caso.
—Es un cuento lindo.
—Cuando lo leí le cambié el nombre a Shine porque Lámpsi sonaba muy extraño—rio sentándose—Me sentí más identificado con Amvlýs porque al final del día todos me miran como si fuera alguien espectacular cuando solo conduzco un auto.
—Eres más especial que eso…—comento para sus adentros, ahora el apodo tenía sentido al menos.
— ¡ya llegaron! —ser casi arroyados por Pichit y Mate era algo que predijeron cual Nostradamus, ellos les querían reventar el teléfono para asegurarse de que asistieran.
—Nos secuestrarían para venir, les ahorramos el trabajo—bromeo Viktor sin muchas ganas, algunas caras eran tan putamente desconocidas que no podía estar del todo cómodo, aun cuando veía a Yuri y Otabek cerca.
—También estaba ansioso, no le hagas caso—aseguro a Pichit mientras hacia el saludo con Mate.
—terminara siendo infinito ese saludo si lo alargada cada vez que se ven—suspiro Sally acercándose—Un gusto, me llamo Sally Miller—se presentó con un saludo de mano, Viktor ladeo la cabeza, realmente era muy bonita, verla junto a Lightning no costaba nada. —Y ella es mi pareja, Carla Veloso—la mujer de piel más morena y cabello pintado de mechas verdes saludo con la mano y una sonrisa gigante.
—Mi amor, ya no eres el único hijo de la luna—miro al castaño, quién recibió un fuerte codazo del albino—Ay…
—Shuu Todoroki, un gusto—saludo sonriendo levemente, Viktor ladeo la cabeza, era un poco extraño toparse con alguien que compartiera palidez.
—Yo soy Raoul CaRaule, el esposo de esta cosita linda que puedes ver—abrazo de manera extraña a Shuu, quién dio una certera patada a la entrepierna de manera extraña—U-una cosita peligrosa…
—Es un placer conocerlos a todos—dijo un tanto nervioso.
— ¿Algún día van a terminar? —bufo Sally cruzada de brazos.
—Hay que hacerlo bien, no interrumpas—calmo Lightning, todos esperando a que terminaran de una santa vez.
—Para ser corredor estás haciendo todo lento—se burló Yuri y Lightning sintió un tic en la ceja. El saludo por fin terminado.
— ¿Enserio retas de velocidad a il mio? —ronroneo en italiano.
—Mejor terminen de entrar antes de empezar a pelear con alguien por favor—reía Shuu tomándolo de la mano para que llegaran a la sala—Y quita esa cara, parece que tienes miedo a que comamos gente.
—La comemos en otro aspe-¡AYYY! DEJA DE PEGARME—quisquillo Raoul con las manos en la cabeza.
—Tranquilo, será como cualquier otra fiesta a la que hayas asistido—aseguraba el rubio mientras eran vistos por todos.
Que empezara la misión de unir a Lightning McQueen y Viktor Nikiforov.
hasta el domingo amiguitos mios :v
