N/A: Los personajes no me pertenecen a mi, si no a JK Rowling, en cuanto a mi, a mi solo me pertenece la trama. Espero que les guste... ¡Saludos!

Saludos a Ying Fa! muchas gracias por opinar, la verdad estoy entre dos Weasley y me es AH! no se que hacer xD hahaha

Capítulo 3

-¡No puedo creer que me haga esto! ¡A su propia hija! ¡Es una maldita!

Parecía una maldita loca gritando por la calle y ella lo único que quería era salir de ahí, pero no podía dejarla en ese estado o cometería una locura como ir con Malfoy en busca de consuelo.

-¿Tracey te das cuenta de lo que esto significa?- se detuvo de golpe y la miro con la cara a punto de romper en lágrimas, ella negó -¡Estoy hundida! ¡Me cerrara todas las puertas, esa maldita perra!

Se rasco la frente soltando- debiste haberlo imaginado.

-¡Lo sé!- chillo- pero tenía la esperanza de que no fuera así. – Se sentó sobre la banqueta derrotada- ¿Qué voy hacer?

Tracey se mordió el labio y soltó un suspiro antes de sentarse a su lado. –no puede controlar todas las empresas de modelaje mágico Pans.

-Claro que puede-sollozo hundiendo el rostro entre sus piernas, Tracey sabía que tenía razón, su madre era demasiado influyente en el mundo mago de la moda.

Miro al frente cuando vio un camión pasar con la imagen de una joven, su primer pensamiento fue "Esa mujer es horrible". Sus ojos se abrieron de golpe al darse cuenta de algo.

-Tengo una idea, pero tal vez no te guste- murmuro intentando no reírse.

Pansy levanto el rostro limpiándose las lágrimas-¿Cuál?- pregunto con voz ahogada.

-Tu madre no tiene poder en el mundo Muggle-apretó los labios al ver la cara distorsionada de Pansy.

-¡Estás loca!

-Te dije que no te gustaría-se rio al final de cuentas, no pudo evitarlo, su rostro era demasiado gracioso.

-¡Esto no es gracioso Tracey!

-¡Oh vamos, sabes que lo es!- su risa fue aún más fuerte, hasta que la propia Pansy termino riéndose.

-Eres un idiota- dijo después de detener la risa- pero tienes razón.

-¿En verdad?- abrió los ojos como pudo ante su respuesta.

-¿Qué más puedo hacer Tracey? – Pregunto- no se hacer otra cosa, mi madre se encargó de eso y ahora, no tengo más remedio que intentar tener suerte en este maldito mundo.

Sonrió con fuerza- esa es la Pansy que conozco.

-¡Sí! Por primera vez, le mostrare a mi madre que haga lo que haga no me hundiere y mucho menos terminare aceptando sus condiciones.

-Gracias a Merlín, pensé que terminarías haciendo una tontería como ir con Malfoy-suspiro con alivio y Pansy hizo una mueca.

-Ni me lo menciones, acabo de salir de ahí, no quiero caer de nuevo- tembló levantándose del suelo- vamos, vayamos a casa.

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Estaba exhausto, sus hermanos no estaban y todo el arreglo del departamento lo hizo completamente solo. Se suponía que los gemelos irían después de comida pero jamás se aparecieron. Miro el reloj sobre la pared, uno idéntico al de su madre y vio la flecha de los gemelos aparecer en "casa".

-¿Ahora nos espías?- Charlie salto al sentir el aliento detrás de sus orejas.

-Tenía que ser el hermano mayor-se burló George.

-Eso no fue gracioso y no los espiaba- cruzo sus fuertes brazos con la mirada molesta

-¡Claro!- se rieron

Charlie rodo los ojos al verlos caminar a sus habitaciones y después buscar con la mirada los productos que se suponían usarían contra la vecina-¿No iban a traer algunas bromas?

Escucho unos murmullos provenientes de la habitación, unos cuantos golpes y luego los vio salir con una sonrisa.

-Lo olvidaron- se burlo

-¿Para qué quieres saberlo? – Fred se sentó en el sillón con la pijama puesta ya- tu no querías entrar en las bromas.

-Me dio curiosidad saber que harían- se encogió de hombros sin darle importancia, miro a George que parecía despistado -¿Qué sucede?

Ambos suspiraron al mismo tiempo, pero Fred tomo la palabra- Vimos a Ginny y Hermione hoy.

-¿Ya regresaron?

-¿Quién hace preguntas tontas ahora? Eh, Charly-se burló George al escucharlo, el mayor de los pelirrojos rodo los ojos.

-Cierra la boca.- escupió- ¿Cómo están? Dímelo todo antes de que regrese Ron.

Los gemelos se miraron una vez más- Están bien, pero aún se sienten un poco mal- dijo George dando un largo trago al vaso de naranja que se había servido.

-Me imagino, no es nada fácil decirle a tu hermano…- Charlie se detuvo al ver a Ron de pie en la puerta principal

-¿Decirle que?- frunció el ceño ante el silencio. – ¿De qué hablan?

-De nada, que, ¡Que se nos olvidaron las bromas!-exclamaron con rapidez los gemelos

Cerro la puerta detrás de el -No soy estúpido- gruño- eso no era de lo que hablaban. ¿Por qué sería difícil decirme eso?

-No, eso no es lo difícil-Charlie miro a George pensando en que idiotez diría ahora.

Ron los miro sin créeles nada aun.

-Decidimos que… es mejor hacer esto al estilo muggle-concluyo Fred

-¿Qué? ¿Por qué?- George le pelo los ojos a su hermano discretamente, no tenían ideas de bromas muggle ¡¿Cómo demonios harían eso?!

-Ronald, estamos en un edificio muggle. ¿Qué pasaría si ven salir miles de palomas del departamento de Parkinson?- se rio al imaginarlo- eso hubiera sido genial- se lamentó.

-Tienes razón.

Charlie negó con ironía y burla, no supo cómo pudo creer esa excusa. Su hermano realmente a veces era un idiota.

-Por cierto- su vista se posó en el reloj- tendremos visita a las 8.

-¿Visita?- dijeron los tres al mismo tiempo

-Su nombre es Jenny. Tengo la sensación que uno de ustedes le atrae- se burló al recordar el aire psicópata de la chica.

-¿Enserio? ¿Es linda?- Ron bufo

-¡Acabas de cortar con Angelina!- exclamo George

-¿Y eso qué? No estaré de luto toda mi vida- se encogió de hombros – iré a ponerme algo decente.

-A veces, me pregunto cómo termino en Gryffindor-susurro Charlie, ambos asintieron ante su pregunta.

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Subió las escaleras entre risas y de un mejor ánimo junto con Tracey, estar con ella era mejor que estar sola, siempre que su mente viajaba a cierto rubio ella la ayudaba a distraerse con otra cosa.

-Y bien, mejor dime que harás de comer, tengo demasiada hambre-se quejo

-Desde que aprendí hacerlo solo quieres que yo cocine-frunció el ceño buscando sus llaves en la bolsa.

-No es mi culpa que cocines maravillosamente bien- se burlo

-Gracias por eso, pero lo que quiero es una pizza de esas que son con…

-¿Realmente comes esas cosas?-le pregunto sorprendida.

-Saben deliciosas-gruño mirando al frente, vio a Jenny caminar hacia su dirección- Buenas noches Jenny, ¿Qué traes ahí?

-Hola Pansy, veo que estas de mejor ánimo- le saludo –Tracey, gusto de verte de nuevo.- inclino la cabeza en forma de saludo.

-Lo mismo digo pero, ¿Qué es eso? Huele delicioso-respiro cerrando los ojos en deleite.

-Oh es solo un pastel que cocine para los nuevos vecinos-les sonrió- por cierto, ese rubio estuvo aquí hace unos segundos.- con una mano saco una carta de su bolsillo-Te dejo esto.

-Gracias- murmuro Pansy mirando la carta sobre sus manos.

-¡Buenas noches! Tú debes ser Jenny, escuchamos voces- las tres miraron en dirección de dónde provenía las voces. Los gemelos estaban de pie en la puerta- Parkinson y...

-¿Qué hacen ustedes aquí?-Pansy frunció el ceño confundida.

-¿No te lo dijo nuestro pequeño hermano?

-¿Se conocen?

Tracey no podía articular palabra, seguía estando tan guapo como lo recordaba.

-¿Decirme que?

-Ellos también viven aquí Parkinson- la voz de Ron salió detrás de ellos

-¿¡Es enserio!?- exclamo incrédula

-No sabían que se conocían- hablo de nuevo Jenny siendo ignorada una vez más.

-Sí, es enserio ¿Por qué todos preguntan lo mismo?-Los gemelos ahogaron una risa y Tracey oculto su sonrisa propia, sin atreverse a decir alguna palabra.

-¿Por qué tardan tanto?- los ojos de Pansy viajaron de Ron a unos centímetros más atrás de él.

-¿Y tú quién eres?-pregunto con el ceño aún más fruncido.

-Yo soy el mayor de todos- se acercó unos pasos más adelante-Charlie Weasley.

Pansy arqueo una ceja ante su mano alzada y con los labios fruncíos estiro la suya propia no muy segura.

-Pansy Parkinson- lo saludo soltándolo con rapidez.- ¡Dios, ¿pues cuantos son?!- miro de nuevo a Ron.

-¡Disculpen! ¿Alguien podría hacerme caso?- todos miraron en dirección a la joven que sostenía el pastel.

No supo cómo sucedió, de hecho nadie supo cómo había pasado que todos habían terminado en el departamento de los Weasley con un pedazo de pastel en la mano.

-Lo estás disfrutando- susurro Pansy

- ¿Y tú no?- se rio- vamos, admite que son un poco geniales- Pansy la miro incrédula.

-¿Qué? –se rio llamando la atención de un Weasley

-¿De qué tanto hablan ustedes?- Fred se sentó frente a ellas con la mirada fija en Pansy.

-¿Por qué me miras así?

-Solo me pregunta cómo alguien como tú vive en este mundo-alzo una de sus manos señalando a nada.

-No es de tu incumbencia- dejo el pastel sobre la mesa de alado y se levantó guiñándole un ojo a Tracey, quien le pelo los ojos- ¿Dónde está el baño?

-Es la puerta del fondo-le señalo el pelirrojo con gracia- ¿siempre es así?

-No tienes idea- dijo divertida pinchando su pastel- es un gran pastel- afirmo.

-Lo es, por cierto no supe tu nombre- Tracey lo miro ocupar el lugar de Pansy e instintivamente miro a los demás quienes parecían platicar animadamente con Jenny.

-Es Tracey. Tracey Davis- sonrió y un ligero rubor apareció en sus mejillas al verlo sonreírle.

-Yo soy Fred, no creo que haga falta que te diga mi apellido-se rio

"Ni tu nombre" pensó Tracey.

Pansy soltó un suspiro como la puerta se cerró detrás de ella, saco la carta que Jenny le había dado minutos antes y con un ligero temblor se dispuso abrirla.

Pansy:

¿Puedes dejar esta tontería? Hoy fui a buscarte a tu trabajo y tu madre me dijo que ya no trabajabas ahí ¿Acaso estas castigándome? Sabes que no puedo dejar Astoria y que esta es la única forma de estar juntos. Si no hubieras sido tan estúpida al gritar lo que condeno a tu familia hubiera sido diferente, pero no lo es. Todo esto es gracias a ti, lo sabes, así que por favor nena… ¿Puedes dejar esto? Necesito verte, necesito tenerte. No puedes simplemente decir que esto se acabó y desaparecer de mi vista, no te voy a dejar hacerlo.

Con amor Draco.

Arrugo la carta entre sus manos, ¡Era un idiota! Venir a decirle que era su culpa, que no estuvieran juntos por algo que grito cuando el miedo, era… era ¡Despreciable! Recargo sus manos sobre el lavabo, podía sentir su cuerpo temblar y el ácido correr su garganta que no pudo contenerse un segundo más y todo o más bien lo poco que había ingerido ese día fue a dar al escusado. Se levantó como pudo y se miró en el espejo, su rostro se veía horrible, tal y como su madre se lo había dicho, sintió sus ojos acumularse de agua.

-Mírate Pansy… das pena-se dijo a sí misma.

Se lavó con la cara y boca con rapidez, se miró una vez más para intentar poner una mejor cara pero era inútil. Abrió la puerta de golpe solo para ver a uno de los gemelos con la mano alzada, no tenía idea de quien era de los dos.

-¿Estás bien? Tardaste un poco – miro detrás de él y noto a Tracey hablar con el otro gemelo, por su cara le daba a entender que ese gemelo frente a ella era

-George ¿cierto?- el abrió los ojos sorprendido.

-¿Cómo lo supiste? Mi madre aun batalla para saberlo- se rio

-Mira, Tracey parece muy entretenida hablando con tu hermano- lo ignoro- dile que vaya a casa cuando termine, me voy- tomo su bolsa y salió del departamento.