Al final mis entregas de trabajos finales tardaron más de lo que esperaba y me retrasé un poco con esto, pero ya está. Muchas gracias a los que lo leen :3

Disclaimer: Yuri on Ice obviamente no me pertenece, lo que haría si así fuera...~


Desafío

Ganar la competencia de «Aguas termales sobre hielo», hacer que Victor regresara con él, entrenar su programa y ser el campeón del Grand Prix; era un plan lineal y sencillo de seguir. Lo que Yurio no entendía era cómo entraba en dicho plan estar en el kotatsu de la sala de los Katsuki, sentado entre unos eufóricos Victor y Mari que estaban prácticamente aplastándolo cuando hablaban el uno con el otro, ignorando al rubio y su cara de estar a punto de explotar. Hacía una media hora que Yuuri y Yurio habían llegado del Castillo de Hielo (cada uno caminando por su cuenta, porque aunque todavía se estuviera tambaleando, el rubio no iba a dejar que lo vieran en la espalda del otro) y apenas se sentaron a descansar escucharon que la madre del japonés había encontrado un álbum de fotos mientras limpiaba, a lo que Mari no tardó ni diez segundos para ir a mostrárselo a su hermano; claro que lo que en realidad buscaba era que lo viera la persona que acababa de acercarse a su lado. En cuanto los ojos de Victor se posaron en un Yuuri de dos años con tierra en la cara, el ahora entrenador se había abalanzado al lugar más cercano a Mari, el cual era, cómo no, a la izquierda de Yurio.

Debido a su posición, el dichoso álbum estaba ahora justo frente a él mientras los otros dos pasaban las páginas y comentaban las fotos como si el retratado no estuviera frente a ellos, sufriendo por cada imagen vergonzosa de él que miraba el mayor. El rubio no sabía qué tenía de entretenido ver a un Yuuri de hacía veinte años corriendo desnudo por el pasillo, sería mucho más interesante verlo ahora. En cuanto se dio cuenta de lo que estaba pensando, dejó caer la cabeza sobre la mesa para que nadie viera cómo le ardía el rostro; en momentos como ese se convencía más de que debería estar preparando el programa de Eros y no el de Ágape.

—Yurio, sé que dan ganas de comérselo, pero no puedes abalanzarte así sobre el pequeño Yuuri~

El aludido levantó la cabeza de encima del álbum y miró a Victor con todo el hastío que pudo, pero el otro sólo le regresó una sonrisa divertida y, cuando se levantó para irse a su habitación temporal y pasó al lado de Mari, la chica comenzó a reír entre dientes. Definitivamente no los soportaba cuando estaban juntos.

En cuanto llegó a su habitación se lanzó a la cama y tomó su celular de una mesita para distraerse revisando su correo o redes sociales, pero aparte de los veinte mensajes de Mila quejándose de su reciente ruptura y su club de fans etiquetándolo en dibujos extraños no había nada que ver. Bueno, sí que había algo. Se inclinó para sacar sus auriculares de su maleta y sintió cómo un pequeño papel caía de su frente y daba a parar al suelo, cuando lo levantó se encontró con el Yuuri de dos años que huía desnudo. De repente cobró sentido la risa cómplice de Victor y Mari cuando se había levantado del kotatsu. Miró la fotografía unos segundos antes de guardarla en su cartera; si alguien preguntaba por ella siempre podría hacerse el desentendido o decir que la había tirado en algún sitio. Encontró los auriculares y los conectó al teléfono, dispuesto a seguir con su plan de ver el video que se había convertido prácticamente en su droga; no es que tuviera realmente ningún audio más allá del sonido de los patines sobre el hielo, pero a ese nivel de paranoia había llegado con tal de mantenerlo en secreto. De cualquier manera, como siempre, ver al japonés patinando lo molestó y, aunque no lo fuera a admitir, también lo hizo sentir cálido y calmado, con lo que eventualmente se quedó dormido.

-o-o-

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El entrenamiento al día siguiente fue un desastre.

—¡Yuuri, levántate e inténtalo hacia el otro lado! ¡Yurio, eres Ágape, no una Furia!

Era lo que llevaban escuchando casi toda la mañana. El rubio había perdido la cuenta de las veces que el otro se había caído en pleno giro y de las veces que Victor lo había regañado a él por su "expresión de delincuente", pero no sabía cómo podía representar un aura de paz y tranquilidad si no sentía ni lo uno ni lo otro. Estaba ansioso ante la posibilidad de no lograr dominar el tema antes de la competencia en una semana y tenía la completa seguridad de que no encontraría ningún Ágape en ese sitio donde todo le era desconocido. Por otro lado, Yuuri tampoco parecía tener mucho más progreso, a menos que alguien considerara erótico tener el cuerpo tenso como una tabla y caerse cada diez segundos.

-Eres muy torpe y no tienes confianza, si vas a hacer esto, hazlo bien- masculló frustrado el rubio cuando Yuuri dio un giro doble en lugar de uno triple. El nerviosismo del japonés lo estaba poniendo incluso más ansioso.

—¡Ah!… Lo siento, gracias— respondió ligeramente intimidado por el tono irritado de Yurio.

No agradezcas cuando te insulto.

—A él le faltará confianza, pero a ti te sobra, Yurio. No veo ni rastro de Ágape en ti.

El mayor no lo decía con malicia a pesar de tener una sonrisa en el rostro, estaba simplemente haciendo notar los hechos como entrenador, pero a Yurio le sentó como una ventisca en Moscú durante el invierno.

—Ambos están fuera de tema y de su papel, no tiene caso que continúen hasta que no los encuentren.

—Eso es sencillo de decir cuando tú eres el que siempre patina con confianza— se quejó el rubio— dime entonces, ¿qué es Ágape para ti?

—Hm, no sé cómo explicarlo, debes limitarte a escuchar tus sentimientos.

Yurio frunció el ceño ante eso. Vaya ayuda. Vaya entrenador.

El mayor se dirigió hacia donde estaba el pelinegro un par de metros más allá y se acercó a él más de lo que el espacio personal consideraría pertinente, aunque tampoco era como que Victor Nikiforov conociera el significado de eso. Se inclinó ligeramente sobre él y le tomó el mentón, utilizando su pulgar para acariciar sus labios. Yurio no sabía qué demonios estaba presenciando, pero no le gustaba.

—Yuuri, espero pronto poder ver ese Eros en acción— susurró Victor mientras le guiñaba un ojo al aludido, quien parecía a punto de morir por combustión interna.

Yurio se sintió excluido de la conversación, de la pista y de todo, totalmente dejado de lado por la pequeña burbuja en la que se encontraban inmersos los otros dos, así que carraspeó irritado para llamar su atención, pero ni siquiera pestañearon. Volvió a fruncir el ceño. Por una vez, se encontró deseando no pasar desapercibido como en general prefería, no sabía exactamente por qué, pero quería que le hicieran caso. Cualquier cosa para terminar con la ridícula y pastelosa escena ante él, ¿no deberían estar haciendo otra cosa?

Con su paciencia en cero y una extraña sensación de irritabilidad, se dirigió hacia donde estaban y se interpuso bruscamente entre ellos, dándole la espalda a un curioso Victor y encarando al pelinegro, que le devolvió la mirada sorprendido al verlo aparecer delante suyo.

—Hey. No te distraigas, esto es una competencia. Tómalo enserio.

Tómame enserio

Yuuri, para sorpresa y placer del menor, pareció recobrar la compostura y asintió mirándolo a los ojos. Una conocida sensación se instaló en el interior de Yurio, provocándole el inoportuno y molesto cosquilleo en el estómago al que ya comenzaba a acostumbrarse. El Yuuri que tenía delante era el Yuuri, el que por alguna razón lo cautivaba con su forma de patinar y lo hacía sentir en un verdadero reto. Sintiéndose repentinamente motivado, sonrió con suficiencia y acercó su rostro al contrario con actitud retadora, ignorando el hecho de que tuvo que levantarse ligeramente de puntillas para quedar a su altura.

-Entonces veamos quién puede encontrarlo primero y perfeccionarlo.

Demostraría ser mejor, encontraría su Ágape antes de que el otro hallara su Eros.


Hoy no tengo nada que comentar, creo, son casi las tres de la mañana y me está entrando sueño, así que es todo. Gracias por leer C: ~

Ah, sólo quería mencionar que por ahora llamo 'giros' a todos los... giros(?), digamos que todavía no estoy muy bien documentada en cuanto al mundo del patinaje se refiere, pero me pondré a ello. Ahora sí, es todo xD