II

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Él era bueno conmigo…

Había perdido la cuenta de cuánto tiempo llevaba en esta casa, era gigante; casi igual que la casa en donde vivía antes, muy bonita e iluminada, Kaede-san se preocupaba siempre de que todo estuviera ordenado, yo la ayudaba a veces a lavar los platos, no había mucho que hacer aparte de ayudar, estar tirada en medio de la sala y escuchar las historias de Kaede-san.

De vez en cuando era muy solo aquí.

Extrañaba mucho a mamá, siempre soñaba con ella; en los días que éramos felices las dos, pero sabía que ella no volvería, Sasuke-sama me había dicho que ella estaba mejor, le había contado que mi mamá estaba enferma así que él sabía de lo que hablaba, los mayores siempre saben de lo que hablan. Me sentía mejor si pensaba así, que ya no le dolían sus piernas y que ahora podía correr y jugar libremente.

Esperaba en el fondo de mi corazón que no estuviera; donde sea que estuviera, con papá.

Él era malo conmigo…

Kaede-San había hecho galletas para mí, Kaede-san era muy amable y siempre estaba sonriendo, una vez le pregunte del porque su sonrisa y ella me dijo "¿Y porque debería de estar triste?" Y entonces pensé que yo debería de hacer lo mismo, si Kaede-san podía yo también.

Sasuke-sama no debería de tardar en llegar, se esforzaba mucho estudiando y sacaba muy buenas notas, él era el mejor. Había dicho que hoy iríamos a comprarme ropa, así que estaba contenta, quizás tomaría un helado, quizás compraría un libro y quizás compraría un delantal de cocina.

Me gustaban mucho los quizás…

Siempre que salía con Sasuke-sama, todas las mujeres le miraban. ¿Es que todas sabían que sacaba buenas notas? Él era muy serio y no hablaba mucho, y a veces tenía una expresión de enfado y otras tantas de pena, cuando eso pasaba, creía que era porque no había sacado la nota que él quería. La vida era difícil.

Mis quizás se cumplieron, tome un helado de pistacho, compre un libro gigante para colorear y Sasuke-sama me regalo un delantal de cocina muy bonito, ahora podría hacer las mejores galletas del mundo incluso mejores que las de Kaede-san y Sasuke-sama dijo que sería parte del jurado.

Y así seguía mi vida, a veces era muy sola y triste, otras alegres y pacíficas. No me podía quejar, ya no tenía familia, aunque Sasuke-sama y Kaede-san me habían dicho que ellos eran mi nueva familia; cada uno a su modo, yo estaba muy bien, había conocido a Chiyo-Sama, la abuela de Sasuke-sama, ella era muy tierna y dulce conmigo, me había regalado una bufanda de color morado muy larga y bonita, mi abuela sanguínea nunca habría hecho eso. También conocí al padre de Sasuke-Sama; Fugaku-Sama, era muy formal, tenía un aura que me hacía recordar mucho a mi padre, pero me sonrió y me estrecho la mano, dándome la bienvenida a la familia, mucho más de lo que mi verdadero padre habría hecho por mí.

No sabía cómo sentirme…

Sin darme cuenta el tiempo paso y pronto entraría al colegio, los días eran una serie de tranquilidad y ocio impresionante, a pesar de que extrañaba mucho a mamá, agradecía que la familia Uchiha me hubiese adoptado, fue lo mejor que me pudiese haber pasado.

Estaba nerviosa, Sasuke-sama insistía en que nada me pasaría, que si alguien me molestaba solo le dijera y él se encargaría, era algo así como el hermano mayor que siempre quise. Pero el que me molestaran solo era la menor de mis preocupaciones, muy en el fondo sabía que quería tener amigos, alguien con quien jugar y conversar de cualquier cosa, quizás hasta compartirle mi colección de flores; algo que solo le había mostrado a Sasuke-sama, si lo pensaba detenidamente Sasuke-sama era como un amigo, pero ¿él lo pensaría así?.

-Claro Hinata, yo soy tu amigo.-

Me respondió sin apartar la vista del libro que estaba leyendo, luego me miro y una pequeña sonrisa se posó en sus labios, solo pude sonreír agradecida. Tenía un amigo, mi primer amigo. Una extraña sensación de felicidad y calidez, eso fue lo que sentí en mi estómago.

Tenía la costumbre de alistarme sola para lo que fuera, pero ese día me sentía tan nerviosa que no quería salir de la cama, Kaede-san pacientemente me ayudo a vestirme porque mis dedos habían decidido que ese día no funcionarían.

Estaba tan asustada, empezaba a creer que el estudiar desde casa era un regalo de los dioses.

Pronto sentí como mis ojos empezaban a quemar, sabía que lloraría de los nervios, era una condición extraña que mi padre detestaba, pero nada podía hacer, las lágrimas hacían huelga por salir y ya. Hasta que la puerta se abrió de golpe y apareció Sasuke-sama con cara de pocos amigos, solo que él si tenía una amiga y era yo, así que supongo no pasaba nada.

-Hinata si no te apresuras llegaras tarde a tu primer día de clases.- me dijo agachándose a mi altura y viendo mis vergonzosas lagrimas.- venga, al baño.-

Me lave la cara y los dientes como pude, y me mire fijamente al espejo, mis ojos estaban rojos y mi pelo estaba feo. No tendría amigos en la escuela, eso se veía venir.

-si sigues perdiendo el tiempo no irás hoy… ¿Qué pasa?- sentí como Kaede-san salía de la habitación, dejándonos a Sasuke-sama y a mi solos.-

-¿y si no tengo amigos? ¿Y si nadie habla conmigo?- susurre, no quería que me escuchase.

-Hinata, tendrás muchos amigos, la persona que no quiera ser tu amigo será una muy estúpida y sino, bueno… te compro un perro.- sus palabras me tranquilizaron, Sasuke-sama tenía la solución para todo, era algo así como un Súper Héroe y sería bonito tener un perro, yo quería uno. – estas echa un desastre.

El que Sasuke-sama me cepillara mi corto cabello, era una de las sensaciones más agradables del mundo, casi se podía comparar cuando dormía con mamá o cuando mamá me cantaba para que me durmiera. Luego él me puso un lindo lazo de adorno y me sentí bonita.

-vamos.-

Mis miedos habían sido completamente infundados, los niños eran muy torpes pero también muy amables, había conocido a uno que se llamaba Kiba y a una niña muy bonita llamada Ino, para cuando me quise dar cuenta ya estaba corriendo para esconderme mientras alguien contaba.

Me sentía tan feliz.

Kaede-san paso por mí cuando la jornada escolar llego a su fin, mis amigos se despidieron de mí haciéndome prometer que mañana jugaríamos; habría rogado de ser necesario pero eso no era algo que debiera de contar.

La casa estaba en silencio cuando llegamos, Kaede-san me dirigió a la cocina mientras susurraba que Uchiha-Sama estaba hablando con Sasuke-sama y no debíamos de interrumpir, la tensión era palpable, no me gustaba, era muy parecido cuando mamá peleaba con papá. Entonces se escucharon sus gritos; estaban discutiendo, un jarrón se quebró y un ruido muy fuerte izo retumbar las paredes de la mansión. Luego de los minutos más largos de mi vida, Uchiha-sama salió a paso apresurado de la mansión y todo volvió a quedar en silencio.

Salte de mi asiento aún bajo la advertencia de Kaede-san y corrí hacia donde yo suponía estaba Sasuke-sama; en su despacho.

Estaba herido y yo estaba muy asustada, sentía un pito en mis oídos y como mi corazón latía rápido y sin descanso. Nunca había visto a Sasuke-sama así, sentado en el piso en una de las esquinas de la habitación, su cabello tapaba su rostro y su camisa siempre impecable estaba manchada de sangre; sangre que caía sin descanso de su nariz. Estaba hecho un "desastre" como él siempre me decía.

Me acerque lentamente y lo abrace, los abrazos eran buenos para el alma; así decía Kaede-san, tampoco podía decirle nada, no entendía ciertas cosas y sentía que si decía algo él se podía enojar, y eso yo no lo quería. Sasuke-sama no reacciono, solo pude escuchar algo parecido a un sollozo, y luego ese hombre grande… rompió en llanto.

Nunca había visto llorar a alguien grande, era algo nuevo para mí, ¿Qué le habría hecho Uchiha-sama para que Sasuke-sama llorara? Lo sentía tan enojado y desesperado.

-Y-Ya paso Sasuke-sama… - y le hice caricias en el cabello, tal como Kaede-san me lo hacía a mi cuando tenía pesadillas.- ya paso.- susurre.

-¿Sabes que tengo un hermano mayor?- me dijo una vez se calmó, su voz estaba más ronca de lo normal y sus ojos negros estaban rojos por las lágrimas, su nariz había dejado de sangrar y tenía una expresión rota y triste.

-Kaede-san me dijo algo…- admití con un poco de vergüenza.

-Si… tengo un hermano mayor.- dio un suspiro largo y cansado, en ese momento me pareció aún más grande y viejo de lo que en realidad era.- se llama Itachi… ¿sabes porque no está aquí?-

-No… Kaede-san no dijo nada.- le mire atenta, parecía estarse pensando las palabras.

-Porque él se enamoró de su profesor.- ¿él? ¿Profesor? No entendía.- El amor Hinata… el amor se puede dar de muchas formas, no te enamoras de un género; te enamoras de una persona… o al menos eso fue lo que le entendí a Itachi ¿me entiendes?... – sí, comprendía, entendía perfectamente lo que intentaba decirme y para mi tenía sentido, el amor era extraño.- y a ese señor….- capte que se refería a su padre.- no le gusto, odio a su propio hijo, lo desheredo y lo echo de casa… lo trato peor que a un perro Hinata.- nuevas lagrimas cayeron por esos ojos tan bonitos.- y yo no pude hacer nada… se va a casar.-

-¿Con su profesor?- el asombro se reflejó en mi voz.-

-Si… con su profesor, Sasori es una buena persona, es amable y trata muy bien a mi hermano, él es feliz, pero dime… ¿Qué piensas de todo esto?- fijo sus ojos en mí, ¿Qué pasaba yo? ¿Qué podía pensar?

-No pienso nada Sasuke-Sama, mamá siempre decía que cada quien es libre para ser feliz y si él le hace feliz ¿Por qué no?... ¿Uchiha-sama se enfadó por eso?- él asintió.

-Se enteró, nose como… y pensó que yo estaba involucrado, esto.- apunto a su nariz.- fue porque le dije que estaba feliz por él y que iría a verlo ¿Puedes creerlo?.-

-¿Irá?

-Iremos, Kaede le extraña demasiado y me gustaría que le conocieses… ¿Quieres?-

-Sí, ¿será mi amigo?- estaba esperanzada, ¿Cómo sería Itachi-Sama? Entonces sentí su mano alborotando mis cortos cabellos, le mire y Sasuke-sama sonreía, era como un arcoíris después de una tormenta.

-¿Ya me quieres reemplazar?-

-Sasuke-sama es irremplazable.- le dije determinada.

Y lo era, era mi primer amigo; mi mejor amigo, el súper héroe que siempre sabía qué hacer, pero entonces recordé…

-¿Estarás conmigo para siempre?-

-Siempre.-

-¿Lo prometes?-

-Lo juro.-

El sol volvió a salir, mamá nunca lo había jurado porque sabía que tarde o temprano moriría por su enfermedad, pero Sasuke-sama lo juro… si lo juras, entonces debe de ser verdad, los grandes no mentían.

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NOTAS:

Otro capítulo, esta vez desde el punto de vista de nuestra pequeña Hinata, un punto de vista simple y directo, sin muchas vueltas, al menos así me imagino el pensamiento infantil. Poquito a poquito vamos a ir viendo los pensamientos de Hinata hacia Sasuke, quizás podamos tomar este capítulo como una introducción hacia lo que será en un futuro, capítulo plano pero necesario para un correcto desarrollo de esta historia.

Bueno aquí responderé lo mejor y más decente que pueda sus comentarios, aprecio mucho su tiempo y por eso me parece una completa falta de respeto hacia ustedes no contestarles, también agradecer a todos los que comenzaron a seguir y dar favorito a esto. (T_T)/ Muchas gracias y nos leemos en otra oportunidad.

Srta. Perseidas

aloh: gracias…aloh? Como se pronuncia?, es un honor para mí que me digas que narro bien, me esfuerzo un poquito y soy consciente de que las puedo cagar :c , espero no defraudar. :C saluditos.

JSMA-SasuHina: gracias, si! Eso es una de las cosas por las que empecé a escribir otra vez, me gusta mucho un Sasuke celoso y posesivo marca Uchiha, simplemente no puedo con eso, creo que si continuo con esto todos mis Sasuke tendrán ese toque, espero no aburrir. En respuesta a tu duda Hinata tiene 8 añitos y era Sasuke que tenía 6 cuando murió su mamá. :3

Knicky Ouji: No hay que comer ansias mi querida o… ¿querido? (Hay hombres que leen fics? Nunca me ha tocado ninguno) Knicky, todo a su tiempo :D si, intente hacerlo melancólico pero desde el punto de vista de alguien que no siente mucho. Nose si lo logre pero muchas gracias por comentar 3

jenni.4364: me llego eso de "escritores" me consideras así? :O creo que te aprecio jajaja, muchas gracias por tu comentario jenni, intentare actualizar una vez por semanas o si puedo más, según como vayan las ideas en esta pequeña cabeza. Aio!

Nanouchiha: oh si! :D yo también estoy emocionada, quiero escribir rápido y llegar a la parte cuando Hinata es más adulta :3 gracias por comentar 3

Hime-23: oh muchas gracias! Necesite traducir para entenderte, es un honor que superes la barrera del idioma y me leas n.n espero hayas disfrutado este capítulo, saludos!

Nanami: si me siguen diciendo que narro bien, me lo terminare creyendo: c muchas gracias nanami-chan, el desear felicidad a alguien es el mayor regalo que puedes dar :C tú también se muy feliz! :3 saluditos.

Anna Ov: Gracias Anna, aquí está la continuación que querías ¿te gusto? Espero que si :O abrazo 3

Invitado: espero no defraudar querido invitado :3 gracias por su comentario y ojala le haya gustado este capítulo también para seguir atrapándolo :3 la verdad yo también estoy muy intrigada con esta historia. Saludos! 3