III
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Hinata había llegado como un viento fresco, como un último aliento, ese que te da fuerzas para seguir adelante. La casa respiraba con un aura nueva, mucho más vitalizada, no se sentía inmensa, sola y fría, ahora parecía un verdadero hogar.
A pesar de sus cortos 8; casi 9, años, Hinata era una niña capaz de comprenderlo todo, sin prejuicios ni pensamientos de doble moral, era buena y pura.
Me descubrí a mí mismo queriendo llegar rápido a casa para ayudarle con sus tareas o con lo que fuera, sintiéndome responsable por ella; una responsabilidad que no me desagradaba para nada. Itachi se moría por conocerla, a ambos nos había sorprendido de sobremanera la decisión de Fugaku de ayudarla en ese momento, sospechaba que era por la amistad de años con la madre de Hinata; la verdadera razón por la que soportaba a los difuntos Hyuuga.
Luego de ese altercado con Fugaku, no volví a saber de él. Tampoco es que le extrañara, había crecido sin él, así que estaba acostumbrado a su ausencia, la única persona que me importaban en esos momentos eran mi abuela, Kaede, itachi y por ultimo Hinata.
La necesidad de proteger algo del mundo exterior era increíble, casi había tenido un ataque cuando vi a Hinata llorar porque tenía miedo de no hacer amigos. Sabía que ese pobre corazón no lo soportaría, sentía lastima por ella, incluso había sopesado la idea de que estudiara desde casa, así no se tendría que exponer al mundo en ese estado de fragilidad, pero Kaede me había convencido de lo contrario, la niña necesitaba amigos, necesitaba crecer en un ambiente normal, su difunto padre se lo había negado y yo no era quien para seguir privándola del mundo.
Por primera vez en mucho tiempo me sentía tranquilo, mi vida estaba tomando un balance que no me esperaba, simplemente ese diminuto ser que había irrumpido en mi vida había puesto todo así; en su lugar.
Y lo agradecía…
Pasaron los meses y al fin la ceremonia de matrimonio; aunque simbólica, de itachi y Sasori se realizó, fue algo íntimo y pocas personas asistieron, era mejor así.
Kaede y la abuela lloraron todo el tiempo que duro la ceremonia, ambos novios vestían de un impecable blanco, el amor y felicidad que se profesaban con solo mirarse me hizo mirar hacia otro lado, era incómodo.
Itachi amo completamente a Hinata, ambos se hicieron amigos enseguida y la complicidad entre ellos no demoro en llegar, me gustaba verlos así, tan sonrientes y felices.
-Ahora solo faltas tú Sasuke.- mi abuela llego sonriéndome, podría imaginar que incluso tenia unos pequeños cuernos sobresaliendo de su cabeza canosa.
-¿Para qué abuela?- quería hacerme el desentendido, rogaba porque alguien llegara a salvarme.
-Para casarte por supuesto.- de golpe y porrazo.
Hinata que estaba a mi lado nos miró con atención, no quería comenzar aquella tan recurrente discusión con Chiyo, por lo que opte; sabiamente según yo, por callar.
-¿Sasuke-sama se casara? ¿Sasuke-sama tiene novia o novio?-
Bien lo que faltaba, aquel pequeño ser me miraba intensamente, casi podía sentir como intentaba ver dentro de mi cabeza para descifrar mis "secretos", suspire cansado.
-No Hinata, no tengo novia ni novio.-
-Pero debería.- puntualizo Chiyo.-
-¿Por qué no tienes novia ni novio Sasuke-sama?- y seguía.
-Porque no me interesa pequeña Hinata.-
-¿Si te casas nos dejaras sola a mí y a Kaede-san?-no debería de sorprenderme el trauma que le tenía Hinata a la soledad.
-Una razón más para no casarme ¿ves?- Hinata se fue conforme a comer pastel, por lo que me quedaba el peso pesado.
-Deberías de buscarte a alguien así al menos… Hinata crecerá con una figura materna.- se había pasado.
-En primer lugar yo no soy y no seré nunca el padre de Hinata, en segundo ella tiene madre y jamás se me ocurría reemplazarla y en tercero no me buscaría mujer por algo tan egoísta como utilizarla para madre sustituta, espero que respetes mi decisión abuela, yo no me casare.-
No le di tiempo a que dijera nada, me fui en busca de mi hermano que aún no había tenido la oportunidad de hablar con él.
-La abuela aún insiste ¿no?- parecía hasta divertido.
-Dijo que debería de buscarle mamá a Hinata ¿puedes creerlo?- yo al menos, estaba escandalizado.
-No lo tomes a mal Sasuke, la abuela esta vieja y cree que las formas antiguas son las mejores, ella se casó sin amor y término queriendo al abuelo.-
-Ella.- aclare.- yo no podría y ya no quiero hablar más del asunto, solo tengo 18 itachi.-
-Bien… ¿Cómo te trata la vida de padre?- supongo que mi cara de horror le hizo reír porque todos los presentes posaron su atención en nosotros al escuchar la escandalosa risa de itachi.- perdón, perdón no lo resistí…- volviendo a su máscara de seriedad sutil.- supe que peleaste con Fugaku, no deberías de pelear Sasuke, sabes que está mal.
-No pude evitarlo.-
-Fugaku… bueno él, ya sabes cómo quedo luego de la muerte de mamá, no lo culpo la verdad, ella era su todo, la amaba mucho más de lo que a nosotros dos juntos.
-Sí…
-Ya encontraras a alguien hermano, puede ser donde menos lo esperas, sino veme a mi.-
Y tenía razón el desgraciado, pero era algo mucho más complicado que solo "no encontrar a la indicada", estaba el hecho de que yo no quería encontrarla, no quería enamorarme, no ansiaba eso que todos buscaban, para mí era prácticamente como ponerme una soga al cuello, un pasaje al cementerio. Mi vida era fácil con la gente que tenía hasta ahora, si alguna vez estuve falto de cariño, Hinata había llegado a suplir esa parte por lo que ¿Qué más podía pedir?
No quería nada, no lo necesitaba.
Era feliz como estaba…
Y los años pasaron… de haber sabido lo que se me venía, hubiese hecho hasta lo imposible por que el tiempo se detuviera ahí, en esos otoños eternos y tranquilos.
Hinata cursaba sexto de primaria, era su último año y estaba lleno de expectativas, yo por mi parte estaba a punto de culminar la carrera y eso hacía que la población femenina me acosara con mayor ímpetu al ser posible que no me volvieran a ver; palabras dichas por el idiota de amigo que tenía, la verdad no me había planteado el futuro, no me interesaba, no le encontraba nada provechoso.
Como alumno destacado de la carrera, muchas ofertas de trabajo me habían llegado, tanto de prácticas muy bien pagadas y de puestos de trabajo con años de contrato por delante. Quizás lo único que tenía claro, era el tener la necesidad de permanecer en Tokio, por Hinata claro está, ella necesitaba estabilidad y una mudanza no le vendría bien ahora que estaba por terminar una etapa y comenzar otra.
Hinata… ella no cambiaba, seguía siendo la misma niña madura, silenciosa y delicada que conocí hace casi 4 años atrás, la partida de su madre la había vuelto consiente de su entorno y podía decir orgulloso y sin miedo a equivocarme, de que era una niña buena. Nos habíamos vuelto; con el paso del tiempo, inseparables amigos, me sentía como un hermano mayor, jamás como un padre ya que ese lugar no me correspondía, pero era agradable. Muchas veces la iba a ver a sus presentaciones de gimnasia artística, a las obras del colegio, a las reuniones de padres y apoderados las cuales eran una molestia por las madres que no tenían reparo en insinuarse, se sentía verdaderamente bien que alguien confiara en ti e intentaba corresponderle; confiando en ella.
Muchas veces le hablaba de mí día a día, le contaba cómo me sentía con respecto a las mujeres, a la vida, pedía su opinión en ciertos casos, era mi manera de retribuirle; según yo, la paz que me entregaba. Salíamos a menudo a donde fuera que nos llevara un metro o una bicicleta… yo era su cómplice, me contaba de los niños que se le confesaban, de sus amigas y de cómo las extrañaría, de cómo planeaba conseguir un cupo de una secundaria que tuviera relación con la gimnasia, de su madre; siempre de su madre, cada pequeño detalle era crucial para ella, eran tantas las noches que conversábamos hasta tarde que de vez en cuando terminaba durmiendo conmigo; algo parecido a lo que yo hacía con itachi.
Jamás paso por mi mente que mis acciones desencadenarían tales problemas, nunca pensé que la lastimaría tanto, a esa niña pequeña y frágil que no había hecho otra cosa que confiar… pero ¿Qué hacer? ¿Cómo actuar? ¿Correr? ¿Afrontar? Toda la tranquilidad que con tanto recelo cuidaba se esfumo…
¿Por qué no podía pensar que fue un arrebato por la edad? ¿Por qué no decir que solo era una niña? ¿Un impulso?... porque yo sabía que no, acciones, momentos, miradas… todo indicaba que si, Hinata…
Mi pequeña Hinata…
¿A dónde te has ido?
NOTAS
Ya, me dio pena lo último, quizás porque estoy escuchando una canción que les recomiendo buscar! Se llama "Sweat" y es de RY-X, quizás si tuviera que hacer una banda sonora de este fics, esa canción seria el tema principal.
Sasuke estaba mucho más en sintonía con el mundo gracias a Hinata, siento que se había reconciliado consigo mismo por ser tan alejado como lo era antes nose ¿Qué opinan? En el próximo capítulo veremos que paso, me estoy planeando todo, pero no quería dejarlas más de una semana sin capitulo así que este capítulo fue para que queramos mucho más a Sasuke, yo en lo personal lo amo.
BUSQUEN LA CANCION!
Srta. Perseidas
Knicky Ouji: siempre llevaremos en el corazón a Hinata T_T jajaja lo siento era solo por el nombre y mis desvaríos de toda la vida :c saluditos Knicky-chan.
RankaxAlto: pues me alegro a que te hayas animado a entrar a este mundito :3 gracias por leer y comentar :3 nos leemos.
jenni.4364: jenni-chan! Que gusto saber de ti, no había pensado en ese hexágono pero seguro será interesante ponerle un poco de ají al asunto :3 que malas que somos, saluditos y espero que te haya gustado este capítulo, cualquier recomendación será bien recibida.
shiro5580: reconozcamos que un Sasuke tosco es sexy :3 jajá, pero dado que tenemos una Hinata pequeña, que trauma para esa niña tener que crecer con alguien así :O tendremos a un Sasuke feliz en algún momento lo prometo :C
Andrea: Gracias, me alegro mucho que te haya gustado esta propuesta :3 saludos Andrea.
Nanami: jaja si lo del perro me dio risa, Sasuke siempre con su tacto que le caracteriza :D ojala que este capítulo te haya gustado :O gracias por seguir esta historia Nanami-chan saluditos n.n
Ángel maría 15 : ¡qué bueno! n.n yo estoy emocionada por el hecho de que les haya gustado, la continuare hasta el final no te preocupes : C lo prometo.
Nekiri-chan: cuando me anda mal el internet duele en lo profundo del alma :C es lo que se siente! T-T/ :3 quizás cuente la historia de amor de esos dos algún día :3 es sexy jaja es que nose, Deidara es tan efusivo, necesitaba a alguien serio y demandante (ya me entiendes e.e) jiji saluditos nekiri-chan!
