NOTAS PARA SEGUIR LA LECTURA:
Los ":::::::::::::::::::" son saltos en el tiempo, equivalentes a unas horas, días o semanas… también son saltos de escenario.
Los pensamientos de los personajes irán entre comillas, de la siguiente manera: – "pensamiento" –
Los recuerdos de frases irán en mayúsculas y en cursivas, de ser posible centrado el texto: "SIGUE DERECHO AL PALACIO… NO TE DETENGAS POR NADA…"
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SOMBRAS DEL PASADO… LUZ DEL FUTURO
CAPITULO 2.- DECISIONES
El silencio continuaba en el recinto de los maestros del Kung Fu, escuchándose únicamente la voz del panda rojo.
– Y por esos motivos, decidí que el Guerrero Dragón realizara un viaje de conocimientos y encuentro espiritual – terminó Shifu de explicar a su grupo de estudiantes los planes que tenía para el más joven de todos ellos, a pesar de las expresiones que todos ellos mostraban.
Luego que terminarán el tiempo de meditación, el maestro del Palacio de Jade había decidido reunir a los Cinco Furiosos a una junta urgente, donde decidió anunciar el próximo viaje en solitario que realizaría el panda; mientras el aludido suspiraba profundamente y movía un poco sus manos a los lados de cuerpo, sin creer que en efecto lo realizaría.
– Pero maestro Shifu… Po seguramente caerá en un hoyo en cuanto salga de la aldea y se quedará atorado – bromeó Mono luego que pasaran un par de minutos de silencio, al entender que tenían permiso para poder hablar y opinar, en tanto que el Panda exclamó un "oye!", trayendo las risas de los demás miembros (excepto de tigresa).
– O también puede perder el rumbo y terminar en cualquier lugar, pobrecito, perdido en la nada – continuó víbora, observando preocupada y con algo de lastima al Panda, que parecía verle con expresión de auxilio y luego con una de escepticismo, al ver la poca fe y confianza que tenían sus amigos sobre él.
– También podría atorarse en una grieta al tratar de pasar por una sendera estrecha – comentó el maestro Mantis, provocando una carcajada de parte de Mono, al ver continuada su broma sobre los despistes que solía tener el joven Guerrero Dragón.
– Oigan! – se quejó Po, alejándose unos pasos del grupo, para verles con el ceño fruncido…
– Ya, en serio… puede ser peligroso para Po, tomando en consideración, su falta de coordinación – continuó Grulla, mientras el Guerrero de blanco y negro parecía ser dejado de lado en la charla, limitándose a ser un espectador, en tanto sus amigos parecían bromear y ofenderle.
– Sin mencionar su sentido de la orientación – completó Mantis, entre las risas de Mono, mientras una oreja del maestro Shifu parecía moverse involuntariamente ante el montón de sandeces que comenzaban a decir sus alumnos y que parecían alterar al oso, suspirando y armándose de paciencia y control.
En algo, todos ellos tenían razón: la torpeza natural de Po le convertían en un peligro más para sí mismo que para los demás, por lo que tal vez se estaba precipitando en aquella decisión de enviarle a viajar, pero también no podía permitir que el talento natural del chico se perdiera simplemente por las dudas de su corazón y mente, empujándole a tomar las decisiones erróneas o, peor aún, llevándole a su destrucción a futuro, pervirtiendo el objetivo de la existencia del Guerrero Dragón en el mundo.
Y en esos momentos, se preguntó qué decisión tomaría Oogway si continuara con vida y tuviera en sus manos la decisión del sendero que debía tomar el joven Guerrero de blanco y negro… estaba completamente convencido, que los planes del Maestro tortuga eran mucho más amplios de lo que él llego a imaginar, sin limitarse sólo al Valle de la Paz… y eso, le había quedado muy en claro, cuando Kipa, el rey demonio, había regresado a cobrar su venganza contra Oogway y el durazno en el Valle de la Paz.
El simple hecho, de que Po hubiese heredado el Chi de los Héroes y lo supiese utilizar, al igual que Oogway, le había dejado en claro que el panda, era el heredero de Oogway, por lo que debía ser adecuadamente guiado.*
A él, simplemente le había entrenado dentro del Palacio de Jade, le había incluido en los Cinco furiosos en su momento… y le había permitido emprender su propia vida, para que el Kung fu no fuera su todo, aunque la vida misma le había golpeado, demostrándole que lo único que tenía era el Kung fu.
Había tenido una esposa que le traicionó, al seguir su propia naturaleza, aunque aún le amaba… y un hijo a quien no supo criar adecuadamente, contaminando su corazón con la vanidad y el orgullo, terminando por perderlos a ambos…
Y ese error no podía cometerlo nuevamente… no con el panda, a quien le veía como alguien más que sólo guiar y enseñar.
Tal vez si hubiese enviado a su propio hijo a encontrarse a sí mismo, hubiese evitado tal desgracia en el Valle de la paz.
Además, la situación de Po era muy diferente, puesto que el panda tenía un padre, amigos y el Kung fu, por lo que no podía considerarlo como un ente vacío por completo… sumado además, que el mismo panda había encontrado sus verdaderos orígenes y la razón de su existencia. Pero, ¿qué había más allá de esa existencia?
Oogway había visto más allá del Valle de Paz, al momento de elegirle… había logrado vislumbrar, la importancia del panda entrenado por él, para que salvara no solo a China, sino a todos ellos.
– Po…
Llamó finalmente Shifu, al notar la discusión que se armaba entre sus alumnos sobre las capacidades e incapacidades del panda para viajar solo o acompañado, envuelto de bromas crueles y divertidas, así como por la defensa de víbora y las observaciones de grulla que bien abarcaban ambos bandos… y el silencio incomodo de Tigresa, que parecía simplemente observar aquello sin interés, aunque, él que la conocía bien, sabía perfectamente que callaba por una razón: el total desacuerdo por su decisión.
Sus ojos se fijaron en el panda que caminaba de un lado a otro, reclamándole a cada uno los de cuatro furiosos que discutían, tratando de hacerles cambiar de opinión…
Pero de algo estaba seguro, ninguno de los cinco estaba de acuerdo con la partida del Panda, lo cual era bastante irónico, tomando en consideración que a su llegada TODOS ellos deseaban que se largara del recinto a la primera oportunidad que tuviera… y vaya que le dieron muchas de razones para que tomara dicha decisión.
Bendito el universo que no permitió que el Panda se fuera…
– PO! – llamó nuevamente con mayor energía, haciendo callar a todos y atrayendo la atención del guerrero de ojos verdes, que se giró para verle fijamente.
Suspiró profundamente, llevándose las manos a la espalda y cerrando los ojos.
Era una decisión difícil, pero se cumpliría.
– Po, saldrás en una semana y viajaras por toda China, buscando el conocimiento que necesita tu alma, espíritu y cuerpo, para continuar creciendo como guerrero… aprenderás de la naturaleza, tal y como Oogway lo hizo en su momento, desentrañaras los secretos del Kung fu que el mundo te ofrece y descubrirás tus propios secretos, para continuar el legado a futuras generaciones
Dijo, abriendo sus ojos y observando al panda que tragaba pesado.
– Cuando estés listo, el mismo universo te indicara el regreso y serás bienvenido al Palacio de Jade.
El silencio se hizo en la sala, mientras el resto (incluido el panda) entendían que no había más opción que aceptar y obedecer.
– Sí maestro Shifu…
Sin más, el Guerrero Dragón realizó una reverencia, aceptando las indicaciones de su maestro, en tanto, Shifu asentía una sola vez, dando por concluida la reunión, y siendo correspondido por todos sus alumnos en su reverencia…
El viaje del Panda, pronto iniciaría…
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Habían pasado un par de horas desde que la decisión de Shifu había sido anunciada…
El panda, había terminado por ir a preparar la comida para todos ellos, quedándose después de ésta en el comedor, pensando y comiendo… comiendo y pensando… tal y como solía ocurrirle cuando estaba demasiado preocupado, nervioso o frustrado… o asustado.
No estaba muy de acuerdo con la decisión que había tomado Shifu sobre el viaje que debía de tomar dentro de los próximos días, le asustaba y mucho…
Para empezar, aquella seguridad con la que había regresado de su viaje a la ciudad de Gongmen y su batalla contra Lord Shen, fue mermada por las constantes dudas que nacían dentro de su corazón, a cada segundo que pasaba... y entre más pensaba al respecto, más se perdía en esas dudas.
Ya conocía su pasado… de alguna forma, de sus recuerdos había logrado una imagen de la familia que le trajo al mundo, terminando por hacer un dibujo de su madre y su padre, que guardaba bajo su almohada para verles en la noche, sintiendo una infinita paz de saberse amado por sus progenitores, al grado que sacrificaron sus vidas para mantenerle a salvo…
Le amaban y eso era todo para él… Era un ser amado, por sus padres biológicos, por su padre adoptivo, por sus amigos, por su maestro y por los habitantes del Valle de la Paz…
Sin embargo, las dudas importantes sobre su existencia continuaban…
¿Por qué justamente él?
¿Por qué no otro panda de los que habitaban su aldea?
¿Por qué no otra aldea, habiendo tantas en China?
¿Por qué Lord Shen había sido el causante de toda esa desgracia?
Y esas preguntas llenaban su mente, una y otra vez.
No es que hubiera visto otro panda en toda su vida, de hecho, mantenía grabada en su mente la expresión del lobo cuando le vio, como si hubiese visto una clase de fantasma o una aparición, entendiendo durante el viaje de regreso que tal vez era el último panda en la faz de China.
A todos los viajeros que había visto, les preguntaba lo mismo "¿ha visto otro panda?", obteniendo como respuesta un "no". Y aquella revelación, no era muy cómoda que digamos…
Por lo menos, había visto otros leopardos, muchos leopardos… estaba seguro que en China debían de existir muchos más tigres, además de tigresa… muchos más pandas rojos, como Shifu… y ni que se diga de mantis, monos y grullas… pero pandas…
No, no había visto más pandas como él… de hecho, todos sus amigos tenían una familia con quien regresar, aunque Shifu no tuviera una buena relación con su padre, y mono con su hermano… pero él… estaba sólo…
Él y nada más él.
Y eso, le creaba un hueco en su corazón de desesperación, al saberse único…
– Po, estas bien?
La voz de víbora le hizo despertar de sus pensamientos, dirigiendo su vista en la criatura que le veía con gesto preocupado, haciéndole pensar que incluso existía una aldea de víboras y serpientes, muchas víboras y serpientes… pero no de pandas.
A pesar de sus pensamientos, le sonrió suavemente a su amiga, asintiendo una vez e inclinándose a su dirección.
– Estoy bien – respondió, decidido a no preocupar más a sus amigos de lo debido, tomando en consideración que ninguno de ellos estuvo muy de acuerdo con la decisión tomada por el maestro Shifu… llegando a pensar que jamás en su vida se hubiera planteado tan descabellada idea.
Aunque, ¿acaso en su imaginación no llegaba a verse caminando sólo, buscando aventuras y peleas con sujetos cada vez más fuertes y poderosos?
Probándose a él mismo, su fuerza y sus habilidades… creando una leyenda con su nombre y barbarosidad.
– Seguro? – preguntó nuevamente la maestra Víbora, deslizándose hasta donde estaba su amigo, mientras el panda asentía suavemente.
– Por supuesto – suspiró suavemente, enderezándose sobre su asiento – simplemente estoy algo cansado de los entrenamientos… ya sabes, necesito hacer mucho ejercicio y entrenamiento para mantenerme bárbaro y dentro de mi barbarosidad de Guerrero Dragón – respondió el panda, doblando sus brazos de forma que se vieran sus músculos, provocando la risa de la joven víbora que se daba vuelta para retirarse de la cocina.
– Pues yo creo que tu entrenamiento es más hacer crecer esa "bárbara" panzota que tienes – dijo Mono entre risas al pasar frente a la cocina y siguiendo derecho por el pasillo, provocando un "Mono!" de parte del Panda, antes de que riera divertido por las bromas.
Si, extrañaría mucho esos días de bromas y diversión en la cocina y demás habitaciones del Palacio de Jade, con los cinco furiosos, las salidas para pelear contra los bandidos, contra los cocodrilos y chacales… y contra cuanto maleante que se atreviera a entrar a los territorios que ellos protegían.
Suspiró profundamente, observando su plato de fideos completamente vacío, pensando que debía hablar al respecto con su padre para buscar un buen consejo y darle una respuesta definitiva a Shifu, por muy decidido que se viera en obligarle a partir.
Después de todo… sí él no quería ir, no podía obligarlo ¿verdad?
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– Un viaje? Pero si apenas hace unas semanas que regresaste de esa rara ciudad, convertido en el héroe de China!
Chilló su padre, provocando que algunos de los comensales voltearan a verles dentro de la cocina, para luego continuar comiendo al ver la expresión del Guerrero Dragón.
– Sí papá… es cierto – respondió Po, observando como su padre se retiraba de su lugar y tomaba una pesada reja de nabos para moverla, entre su nerviosismo por la noticia y el trabajo normal del restaurante que atendía su padre desde hace muchos años.
– Entonces… porqué tienes que volverte a ir? – preguntó su padre, mientras Po tomaba la reja rápidamente para ayudarle a cargarla, llevándola a la parte interna del restaurante.
– Eeee… el maestro Shifu considera que debo de realizar un viaje… de reconocimiento… conocimiento… encuentro… o bueno! De algo referente al "yo interno" y al alma… o algo así me dijo hace unos días – dijo el joven panda, saliendo y regresando con otra reja más de verduras, que colocó a un lado de la primera, pasando su mano sobre la orilla de la madera – no estoy muy seguro de qué pensar al respecto… sabes, tengo muchas dudas sobre lo que ocurrió en Gongmen.
Explicó, entrecerrando sus ojos verdes, mientras su padre se acercaba a él y extendía un ala sin tocarle.
– Por un momento, pensé que tal vez era mala idea, pero luego de pensarlo un poco… bueno, tal vez no sea tan malo – levantó los hombros con cierto aburrimiento, mientras el ganso le veía encogiendo sus manos sobre su pecho, como si pensara en eso.
– Pues a mí no me gusta nada! – hablo su padre luego de unos segundos de silencio, girándose a tomar un par de verduras para comenzar a picarlas – de por si haces muchos viajes para luchar con bandidos o ladrones, o por escoltar a algún alto funcionario… – dijo mientras tomaba otra verdura y la picaba, arrojando los trozos en el agua hirviendo en la olla, que dentro terminaría convertida en un delicioso platillo – ya ni siquiera tienes tiempo para visitarme y mucho menos para ayudarme con el restaurante, Po!
El panda asintió una vez, sonriéndole, antes de acercarse para abrazarlo, provocando que el ganso detuviera su actividad.
– Lo sé papá… pero no sólo soy tu hijo, sino también el Guerrero Dragón… Y como el Guerrero Dragón tengo obligaciones que debo de cumplir – explicó el panda, mientras su padre se giraba y se sostenía firmemente de él.
– No vayas… – suplicó el ganso, apretándose en el cuerpo de su hijo – hace poco pensé que te perdería y no quiero que suceda ahora… durante las noches no podía dormir, de sólo pensar que tal vez no volvería a ver nunca, porque algo terrible le sucedió a mi pequeño panda…
El panda sonrió suavemente, asintiendo una vez con la cabeza, mientras se alejaba de su padre un par de centímetros, para colocar una de sus manos sobre su cabeza, como una forma de tranquilizarle.
– El maestro Shifu considera que para completar mi entrenamiento como Guerrero Dragón, debo de realizar un viaje… aunque él dice que deberá ser un viaje de años, yo planeo que sea de pocos meses… ya sabes, dar una vuelta por aquí, una vuelta por allá… pelear un poco con bandidos y sujetos fuertes, aprender alguna técnica nueva y regresar en poco tiempo… no es que me vaya a ir por años o para siempre – respondió Po con cierta emoción en su voz, aunque algo en su interior continuara escociéndole bajo una sensación molesta, que deseaba traducir en nerviosismo por viajar solo y no como algo de mal augurio.
Si lo pensaba detenidamente, nunca había viajado completamente solo a ningún lado, al menos no en un camino de ida y sin un rumbo fijo al cual ir… siempre iba con alguno de los cinco furioso, o con Shifu, o con su padre… incluso alguna vez había ido de misión con uno de los cocodrilos, pero no solo.
Suspiró suavemente, dándole una expresión tranquila a su padre, quien le devolvió el gesto, convenciéndose ambos que el viaje era algo necesario, por dolorosa que fuera la separación y partida.
– Pasare a verte, antes de irme, papá – dijo el panda, abrazándole de nueva cuenta.
Ya había tomado una decisión y cumpliría con el destino que le señalaba Shifu…
Tal vez encontraría las razones por las cuales había sido elegido por el Universo para ocupar dicho papel… por qué su camino tenía que haber estado enlazado de forma tan profunda y directa con Lord Shen… y sobre todo, por qué Lord Shen no había sido capaz de curar sus propias heridas, terminando con su camino.
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– Maestro Shifu!
Llamó, mientras terminaba de subir las largas escaleras que llevaban del pueblo al Palacio de Jade, tomándose un breve respiro para poder continuar su camino.
Sus pasos resonaron por el patio de entrenamientos sin encontrar absolutamente a nadie, mientras una suave brisa se presentaba en el lugar, empujando algunos pétalos de cerezo y haciéndoles volar en todo el lugar, moviendo un poco de su pelaje.
– Maestro Shifu!
Volvió a llamar, mientras corría por el lugar en dirección del Salón de entrenamientos, siendo seguido por aquella pequeña ventisca con pétalos, sin que se diera cuenta y que continuaba recogiendo algunos trozos de hojas secas que encontraba en su camino, así como un poco del aroma sándalo del templo.
Sus pisadas pesadas resonaban en la madera, seguidas del rechinido de la puerta al abrirse, sin encontrarse a nadie.
– Qué extraño… – murmuró, dándose vuelta y continuando con su búsqueda, pero estaba vez a paso lento y tranquilo, mientras revisaba el lugar con la mirada, pensando que tal vez sus amigos y el maestro habrían salido a pelear y le habían dejado atrás mientras estaba con su padre.
Sí… debía ser eso…
Se fueron a pelear, a tener una gran aventura y le habían dejado atrás.
– AY! NO PUEDE SER! – exclamó, llevándose las manos a la cabeza con desesperación – ME DEJARON EN EL PALACIO MIENTRAS ELLOS SE IBAN A DIVERTIR! – se quejó para luego percatarse de la brisa suave que había en el palacio relajándole por completo, a pesar de lo extraño que parecía aquel efecto.
Suspiró suavemente, siguiendo con la mirada aquellos pétalos, que realizaban una breve danza frente a él, a pocos centímetros, como si le llamara silenciosamente.
Sus parpados se abrieron ligeramente, notando como algo de pelaje y plumas volaban al lado de los pétalos de cerezo, sonriendo ligeramente, permitiendo que sus pies se movieran por si solos en la dirección que la ventisca tomaba, avanzando entre los pasillos del Palacio de Jade.
No pensó en nada más…
Simplemente dejaba que aquella sensación cálida que llenaba su corazón le guiara por aquel breve camino, con la seguridad que podría encontrar la respuesta de una pregunta que no sabía que existía en su mente y que se negaba a ser retenida por su cerebro.
No sabía que era… simplemente estaba allí…
Llegó a las puertas del Salón de los guerreros, observando con atención y admiración (como si fuera la primera vez que la veía) las formas y adornos, la textura y el peso de la misma, al empujarla ambas puertas con las palmas de sus manos.
La oscuridad fue iluminada por la luz de la tarde, empujándola a los rincones del salón, mientras se dejaba ver una extraño escenario para la honorabilidad del lugar, haciéndole abrir grandemente los ojos entre la estupefacción de lo que se alzaba frente a él y la emoción del detalle que había alrededor de todos los objetos.
– usted… – alcanzó a decir con voz suave y tranquila, antes de que una sombra le atacara, empujándole hacía atrás, mientras algunos gritos acompasados, gritaban una sola palabra.
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: CONTINUARA :::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
*Me salí un poquito de la línea temporal, entre la película, los especiales y la serie, pero me pareció pertinente incluir dicho detalle. Espero no les moleste eso. La mención de ese villano, fue en el especial "El regreso del dragón".
Sí! Les dejo en emoción el capítulo! Mwahahahahahahaha. Espero que lo hayan disfrutado, tanto como yo lo hice cuando lo escribí.
¿Qué encontró Po detrás de las puertas?
¿Será algún enemigo poderoso o amigo?
¿Po encontrará las respuestas a sus dudas existenciales?
Ahora, a contestar Reviews!
Ayumi Von Tesla: KYYYYYYYYYYYYYAAAAAAAAAAA! Muchas gracias! Tus palabras me animan como no tienes idea TTwTT, ya tengo que ir avanzando en la historia, para que no se quede como el resto XD. En serio, es todo un honor que te leas mis locuras, aún antes de que abran los ojos al mundo. Te quiero mucho!
KimPantaleon: Wiii! Que emoción que también leas esta historia! Jejejeje fíjate que muchos me han dicho que mis historias llevan ese tono sombrío y depresivo, he tratado de hacer algunas realmente alegres, pero no me ha funcionado TTwTT, en fin, esta va para lo mismo: mucho drama, estrés para los personajes, sorpresas, acción y más drama, jajajajaja.
Ya ando trabajando en el siguiente capítulo de Close Your Eyes, que espero tener para principios del siguiente mes, porque no puedo iniciar el capitulo, sin que se rompa la trama original, odio qué me pase eso! DX
Te deseo mucha suerte y éxito en la escuela ;)
Grulla16: Muchas gracias! Me da gusto saber que te trajo recuerdos de la película 2, porque entonces si hile bien la película y la trama de este fanfic :D.
En respuesta a tu pregunta, la historia se dividirá en dos partes: la primera que tratara de Po y Shen, sobre su venganza y las consecuencias de ésta; y la segunda que tratara de Xiao Yin y algunas de sus aventuras, narrándose las verdaderas razones de su nacimiento. En la segunda parte, también aparecerá Po.
En mi página de DeviantArt leyva1130. deviantart podrán encontrar algunos adelantos y claves sobre la historia… y futuramente dibujos de los protagonistas XD.
