IV

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Muchas cosas habían pasado a lo largo de mi corta vida, quizás si me pusiera a contarlas todas y cada una de ellas no terminaría nunca, estaba esa vez que mi vestido favorito de mancho con un helado de chocolate; algo difícil de sacar según Kaede-san, también cuando me caí en el colegio y algunas niñas se rieron de mí, la muerte de mi madre era algo que no superaría nunca pero que sin embargo había sabido llevar, y es que me había estado preparando para ese momento desde hacía años, pero uno nunca esta cien por ciento preparada para esas cosas ¿verdad?, esa vez que caí de un árbol intentando probarle a los chicos que las niñas podíamos hacer igual cosas que ellos; aún en vestido… y estaba esto.

Sasuke-sama era una persona muy buena, era serio, callado y le gustaba mucho la tranquilidad, eso se sabía, era algo así como una verdad universal, como que el sol sale todos los días, siempre era bueno conmigo, me compraba mi helado favorito, se sabía mi cumpleaños y mis colores especiales, le gustaba que le contara como era mi día a día en el colegio e incluso varias veces por semana me iba a buscar en bicicleta, a Sasuke-sama no le gustaban mucho los autos; me lo había dicho una vez.

Por esas buscadas al colegio fue que varias niñas comenzaron a pedirme que las invitara a casa a jugar, al principio no entendía porque hasta que Ino-chan me dijo; muy enojada, por cierto que era porque Sasuke-sama era extremadamente guapo y todas querían ser la novia de Sasuke-sama.

Yo no sabía esto, hasta hace poco, Ino-chan me mostro una revista de modelos, la gran mayoría se parecía mucho a Sasuke-sama, era lo que se llamaba "canon de belleza masculino" y luego de un par de días observándolo, tenía razón… Sasuke-sama era guapo.

El tiempo pasó, ese día me había ido temprano, era un buen día según yo, Sasuke-sama se había ido mucho antes que yo a la universidad, tenía un trabajo importante que entregar y debía de hablar con algunos profesores así que Kaede-san me llevo amablemente a la escuela, no me gustaba irme sola, aunque muchas niñas lo hacían, yo no era igual. El receso más largo de la jordana llegó, planeaba irme a comer mi bento a las bancas junto con Ino-chan, hasta que un niño de la clase 5to B me detuvo, no recordaba su nombre pero era amable conmigo y siempre me saludaba.

-h-Hinata-san… ¿puedo hablar contigo?- ¿necesitaría ayuda? Bien, me gustaba ayudar.

-Claro… ¿Cómo te llamas?- el niño pareció sorprendido por mi pregunta, pero Sasuke-sama me había enseñado que ante la duda, uno debe ser directo y consultarla lo antes posible antes de que ocasione problemas.- lo siento, eres de 5to B ¿cierto?...

-¡Si! Gaara… Sabaku no Gaara.-

-mucho gusto Gaara.- le sonreí tratando de darle valor, Sasuke-sama decía que pedir ayuda es mucho más difícil de lo que de verdad parecía.- ¿y bien?

-me gustas Hinata-san… -¿gustar? ¿Algo así como al helado de pistacho?-

-oh… gracias Gaara-san.- le sonreí, era agradable gustarle a alguien, a mí me gustaba el pistacho, los rollos de canela y la gimnasia.-

-entonces… ¿serás mi novia?-

-¿eh? - ¿novia? ¿Eso no era de adultos? ¿Amor? ¿Gustar…?- ¿me amas?...- no entendía, estaba confundida, debía de consultarle muchas cosas a Sasuke-sama… los adultos siempre saben las respuestas a todo.

-n-no yo… -

-pero para ser novios me debes de amar sino ¿Cómo?- eran demasiadas preguntas ¿debería de anotarlas para que no se me olvidaran?- lo siento Gaara-san, si no me amas no puedo ser tu novia.-

Sasuke-sama se rió mucho de mis conclusiones, para luego decirme que estaba muy bien, que sin amor no podías ser novia de alguien, menos de alguien que no conocías, Sasuke-sama era agradable.

-Sasuke-sama me gustas.- le dije sonriendo.- eres un helado de pistacho echo persona.-

-¿debería de sentirme alagado?- me alboroto los cabellos de paso.- usted también me gusta pequeña Hinata.-

Gaara-san nunca más volvió a mencionar aquello, ahora éramos compañeros de curso, era el último año en primaria y se respiraba un aire de adultez.

Un día vino una mujer, se llamaba sakura y tenía un hermoso cabello rosado, alegando ser una amiga de Sasuke-sama, mi corazón se agito al momento, ¿es que Sasuke-sama tenía otra amiga? ¿Yo no era la única? Había pensado que si, con su desagrado para con las mujeres…

Kaede-san la atendió en la cocina y le dio un té, nunca había venido nadie cercano a Sasuke-sama a la casa así que a pesar de todo no podía evitar sentir curiosidad ¿Cómo sería Sasuke-sama afuera? ¿Cambiaría mucho?

-me llamo Hinata, mucho gusto sakura-san.- la salude formalmente, ella me enojaba.

-eres tan adorable ¿Cuántos años tienes hina-chan?- yo no era nada suyo, ¿Por qué tratarme tan amigablemente?

-cumpliré 12 pronto sakura-san- ¿faltaría mucho para que llegara Sasuke-sama? Había prometido ayudarme con una maqueta.-

-¿iras a la secundaria a la que Sasuke-kun?-

-aún no lo sé, pero Sasuke-sama vera eso, él sabe lo que es mejor para mi.- me pareció notar un cierto deje de asombro en aquella mujer, no le entendía de todas formas.

El sonido de la puerta abriéndose me hizo bajar rápidamente de mi silla, Sasuke-sama estaba de vuelta. Siempre le recibía con una sonrisa y un abrazo, cada día parecía más cansado.

-bienvenido a casa Sasuke-sama.- Sentí como le elevaba del suelo para darme su tan característico abrazo, era muy alto.

-¿te has portado bien Hinata?-

-hola Sasuke-kun…- el ambiente ameno paso inmediatamente a uno tenso, Sasuke-sama se había molestado por la intrusa; como mi subconsciente la llamaba ahora.

-vete sakura, no permito que nadie ajeno a la familia entre a esta casa.- le dijo cortante abriendo la puerta para que ella se marchara.

-p-pero Sasuke-kun… vine a verte…-

-has pasado la línea, si vuelves a aparecerte por acá te pondré una restricción policial ¿entendiste?- me bajo cuidadosamente y me escondió detrás de su gran espalda.-

-lo siento… -sakura-san estaba llorando.- yo-yo estaba desesperada… nunca me cuentas nada, no s-se nada sobre ti… -

-largo, Kaede-san por favor, escolte a esta mujer fuera de las propiedades Uchiha, queda prohibida su entrada.- e inmediatamente Sasuke-sama se marchó a su estudio.- Hinata.

Le seguí rápidamente, echándole una última vez a sakura, estaba devastada.

-¿te dijo algo esa mujer?- aún estaba molesto, se notaba en la tensión en sus hombros, en su mirada dura y sus manos empuñadas.-

-n-no… me pregunto mi nombre y mi edad, mera formalidad Sasuke-sama… ¿Quién es ella?-

-una lunática.- callo con cansancio en su asiento.- se empeña en que sea su novio, que la necesito… etc., etc… es tan cansina, simplemente hoy paso todos los limites.-

-l-lo siento… no sabíamos Sasuke-sama.-

-se empeña en decir que necesito ayuda, que estoy solo… me siento cansado Hinata.- aquello me ofendió ¿Sasuke-sama solo? ¿Ayuda? Aquella mujer no sabía nada de él, no entendía nada de su personalidad y venia aquí ¿a qué? ¿A entrometerse así como así? Lo había alterado, comprendí entonces que para Sasuke-sama, su hogar era su refugio, su lugar en donde ser él mismo.

-Sasuke-sama no está solo, me tiene a mi… -le mire determinada.- n-nunca dejare a Sasuke-sama.-

-¿ves? Sakura está loca, yo tengo a una pequeña Hinata que me acompañara siempre.- su sonrisa…

Su sonrisa era una de las cosas más bellas y tranquilizadoras que yo había visto, era como una mañana de navidad. Algo dentro de mí se removió, mi corazón dio un par de saltos a contemplarlo…

¿Qué era?..

En ese momento no lo entendía, ni siquiera en mis más locos sueños podría haberlo pensando, pero esas cosas no se controla como decía Ino-chan, de no ser por ella jamás lo habría descubierto, no sabía si deberle algo o no.

Ino-chan estaba más que obsesionada con nuestro querido amigo Kiba-kun, para ese entonces ya estábamos a un mes de terminar la primaria, se respiraba ese ambiente de despedida, de final.

Kiba-kun… bueno él siempre estaba su mundo, era un fiel amante de los animales y cada vez que podía recogía alguno, llevándose a Ino-chan en el proceso en cuestiones de alojo, ella no le podía decir que no.

-tengo salpullido en toda la espalda hina.- se quejaba mi rubia amiga.- de haber sabido que era tan duro querer a Kiba jamás me habría fijado en él.- decía enojada mientras miraba al castaño por la ventana, él jugaba con un cachorro. - ¿es que no es perfecto?

-Kiba-kun ciertamente es muy amable.-

-no le cambiaría nada.- un pequeño sonrojo se posó en sus redondas mejillas.- nunca le diré que me gusta, no quiero que cambie, me gusta así… ¿crees que sea un poco masoquista? Aunque no sé qué pasaría si el llegara con otra chica de repente-

Ino-chan era la persona más madura que había conocido a parte de Sasuke-sama, tenía una hermana mayor que la aconsejaba en "temas del corazón" como le decía ella, a pesar de sus 12 años sabía muy bien de lo que hablaba; según yo, era una total adulta.

Al pensar en que Sasuke-sama pudiera llegar con alguien; como la pelirrosa intrusa, mi corazón dio un vuelco, asustado. No quería, yo quería que Sasuke-sama estuviera para siempre conmigo, que me contara historias, que comiera conmigo, que saliéramos a pasear todos los fines de semana; como hasta ahora, para siempre.

Yo quería a Sasuke-sama, lo quería de verdad, ese tipo de cariño por el que lo quieres como novio, como esposo…

-lo amo.- sin darme cuenta lo había dicho en voz alta, pero Ino-chan estaba tan enfrascada viendo a Kiba-kun que poco le importaba lo que dijera.

Una especie de liberación, eso fue lo que sentí, como mi corazón se movía rápido y sin parar ni por un segundo, mi estómago se estrujo por las cosquillas que sentía, mis manos sudaban y me sentí dichosa, me sentía linda, yo tenía alguien a quien amar también, alguien que me cuidaba, que me quería.

No medí las consecuencias de mis sentimientos, no pensé que dolería tanto después, en ese momento solo fui feliz, porque me sentía más grande, más madura… a pesar de mis 12 años me sentí mujer.

De haber sabido jamás lo hubiese dicho, jamás una sola palabra hubiese salido por mi boca, me hubiese cortado la lengua, me hubiese obligado a olvidar cualquier cosa más que mi nombre…

Pasaron dos semanas de mi mortal descubrimiento, de ese que me iba a hacer morir y volver a nacer innumerables veces, me sentía tan nerviosa cuando Sasuke-sama me hablaba, cuando se me acercaba siempre tan imponente, tan apuesto… tan él. Muchas veces me le quedaba viendo, otras tantas me escabullía a su cuarto en la madrugada solo para verlo despertar… era perfecto…

Si tan solo no hubiese hablado…

Esa noche Sasuke-sama llego tarde, agotado y cansado de todo un día estudiando y preparando su preciada tesis final, esa que según él lo haría libre… ¿libre para qué? No quería saber. Y paso…

Sacando sus libros de aquel bolso, cayó al suelo una carta, una carta que tome sin permiso y la leí, todo mientras él se preparaba algo para comer; Kaede-san ya se había ido a dormir. Un entumecimiento recorrió mi cuerpo, algo frio y desagradable, mi pecho se agito en angustia… era una carta de amor, una como las que le escribía Ino-chan a Kiba-kun…

-¿Qué haces Hinata?- mis manos sin querer habían comenzado a temblar, Sasuke-sama tenía una novia, y no lo había dicho, Sasuke-sama había mentido.- oh… eso, siempre meten unas cuantas todos los días, busca y probablemente encontrar unas tres más… son tan fastidiosas.

Pero yo le escuchaba a medias, yo había reventando en llanto, porque él podía irse, porque él podía dejarme… y eso yo no lo quería, dolía y dolía mucho la mera posibilidad de que él se alejara, que se fuera como mamá se había ido, de golpe y sin mayores explicaciones.

-¿Qué pasa?- una angustia tan poderosa, tan estúpida e irracional se apodero de mí, lloraba y no había nada que pudiera calmarme ¿Cómo solo una gota puede echar al desmadre todo?

Sasuke-sama se había acercado lo suficiente como para sentir el calor de su cuerpo, depositando su mano en mi cabeza mientras preguntaba que sucedía, que no entendía el porqué de mi llanto, que no sabría a menos que le dijera que me pasaba y así él podría solucionarlo, porque él lo solucionaría…

El siempre arreglaba todo.

Arreglaría esa opresión en mi pecho, esos nervios, esas mariposas en mi estómago, ese sudor…

-te quiero.- mi cuerpo temblaba, mi corazón se partiría en cualquier instante…

-yo también te quiero Hinata, ahora dime ¿Qué diablos sucede?- no, él no entendía, él no entendía que yo de verdad le quería, negué con la cabeza.

Debía de hacerle entender…

-y-yo te quiero Sasuke-sama.- le plante cara, aun hipando por el llanto, aún tan débil por lo abrumador de aquellas emociones tan adultas.-

-yo tam-

Con un movimiento torpe, con mi cara húmeda y pegajosa por las lágrimas, con la honestidad siempre por delante tal y como a Sasuke-sama le gustaba… le bese, el que estuviera sentado ayudaba mucho, sus labios eran suaves y cálidos, su barba picaba y el olor a su perfume me embetuno los sentidos, mi cuerpo se volvió gelatina y por esa fracción de segundo, fui feliz, ese era mi lugar.

Todo acabo cuando él me separo y con aquel hermoso rostro me miraba con horror y asco, no lo soporte, no debía de ser así, ¿Por qué no pensé en esto?

-te amo Sasuke-sama…

Todo en silencio, tan incómodo que no lo pude soportar, él no había dicho nada, él ni siquiera me miraba… Salí lo más rápido que pude hacia mi habitación, sintiéndome estúpida por no pensar en aquello, por sentirme mujer cuando ni siquiera había tenido mi primera menstruación, cuando para él siempre seria la pequeña y tranquila Hinata, una niña… como su hermana menor.

¿Por qué no había pensado en nada? ¿Era tan estúpida como para creer que él estaría ahí? ¿Qué serian novios, se casarían y tendrían una vida feliz?... si, era así de estúpida…

Por dios Hinata que solo eres una niña…

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NOTAS

Oh dios mío, no puedo creer que lo esté haciendo, tengo que decirle que al menos tenia meses con esta idea en mi cabeza, con esa escena de la "confesión de Hinata" como tal, me muero por escribir lo que piensa Sasuke de todo esto, ¿les gusto? Si dios me lo permite, dentro de la próxima semana estaré subiendo el siguiente capítulo, justo ahora comencé el sexto semestre de mi carrera así que tiempo para escribir no tengo mucho, pero tengo pensando andar con mi portátil así a cada ratito que tenga escribiré :D una consulta: quería agregarle lemmon al asunto, en un principio era así la idea pero no lo sé ¿Qué les parece? Mucho más adelante por supuesto :3 mi mente pervertida ya comienza a trabajar, pero nose, de ustedes dependerá.

Saludos.

Srta. Perseidas

Fadebila: ¿te ha gustado? Oh muchas gracias por comentar, aprecio mucho el tiempo que se toman en dejar sus opiniones :D saluditos.

xiomey uchiha hyuga: si! Quiero seguir! :D a todo lo que pueda y más, gracias por comentar y haberte sumado a esta historia :3 saluditos! 3

angel maria 15: yo quiero llegar rápido a la parte en la que Hinata esa mas adulta e/e pero bueno, todo es un proceso jajaja saluditos angel-chan! 3

shiro5580: shiro-chan no te enojes porfavor :c jajaja aquí la continuación ¿te gusto? :O cualquier sugerencia será bien recibida :C 3 saluditos. PD: ciertamente son unos personajes muy solos :c

Gilda: has dicho lo justo y necesario para hacerme sentir feliz Gilda-chan, gracias por tu comentario, de verdad me alegra el día saber que hay gente a la que le gusta como escribo y mis historias, pronto subiré otras pero por el momento quisiera avanzar más esta :3 saluditos y espero saber pronto de ti n.n aio!

Knicky Ouji : jaja sí! Algo así, como con lo que paso con sus padres y esas cosas, pero creo que es más porque está acostumbrado de una forma y los cambios le alteran, los cambios son malos. Espero te haya gustado este capítulo Knicky-chan, siempre es un placer saber lo que piensas jaja saludos! n.n

2yc1: hay ya somos dos!, yo igual soy fan de esta historia y de esta pareja en sí, me gusta mucho :D gracias por comentar n.n espero este capítulo te haya gustado saludos!

Kitsune Helena: gracias por unirte Kitsune-chan :D si, son muy solitarios, hasta me siento mal por hacerlos sufrir de esta forma :O ¿me iré al infierno? Intente hacer este un poco más largo, pase las 2mil palabras :3 jajaja saluditos n.n