NOTAS PARA SEGUIR LA LECTURA:
Los ":::::::::::::::::::" son saltos en el tiempo, equivalentes a unas horas, días o semanas… también son saltos de escenario.
Los pensamientos de los personajes irán entre comillas, de la siguiente manera: – "pensamiento" –
Los recuerdos de frases irán en mayúsculas y en cursivas, de ser posible centrado el texto: "SIGUE DERECHO AL PALACIO… NO TE DETENGAS POR NADA…"
Los Flashback irán en negritas, para distinguirse del resto del texto.
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SOMBRAS DEL PASADO… LUZ DEL FUTURO
CAPITULO 3.- PREMONICIONES DEL PASADO
Hace un par de semanas atrás…
– Usted…
La palabra había salido por sí sola, desde lo más hondo de su pecho sin poder evitarlo, mientras que una de sus orejas se movía involuntariamente ante la presencia que se había encontrado al abrir la puerta del Palacio de Jade.
Una expresión de auténtica sorpresa y total desconcierto, se había formado en su rostro, mientras el viento pasaba suavemente entre ambos individuos.
No es que desde la partida de Gongmen pensara que nunca más se volverían a encontrar sus caminos, especialmente porque existía un vínculo demasiado estrecho con el pasado del Guerrero Dragón y parte de las razones por las cuales había regresado a enfrentar a Lord Shen… Por lo que, debería ser normal…
Pero encontrarla parada en la entrada del Palacio, observándole fijamente con una muy ligera sonrisa, esperando a ser invitada a entrar…
Eso era realmente raro, especialmente por la edad que poseía aquella vieja cabra, que ahora era iluminada por los rojizos de la tarde, dándole la apariencia de un espíritu visitando su hogar…
Todo el camino que debió de haber realizado en medio de peligros y riesgos tanto naturales como por la mano de los vivos, que debió haber enfrentado, tan sólo para visitarles.
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Aquella tarde había terminado de su sesión de meditación diaria, apagando todas las velas que solía utilizar y decidiendo darse un buen descanso, aprovechando que se encontraba completamente sólo en el Palacio y en total silencio, gracias a que sus alumnos habían partido a una nueva misión.
Aunque no deseara admitirlo, la edad comenzaba hacer mella en él, principalmente ahora que había vivido tantas emociones en tan poco tiempo y experiencias que parecían tener mayor peso ahora que antes… cómo fuera, gracias a la meditación, el cansancio no le afectaba tanto como normalmente debería, sin embargo, el descanso era sin duda algo vital para esos momentos de soledad, dónde los únicos presentes eran los sirvientes que le reverenciaban conforme pasaba.
El sonido de un gong se escuchó, anunciando su salida del recinto, avanzando por uno de los pasillos externos, escuchando el rechinar y el golpeteó suave de su bastón contra la madera, opacando los pasos que daba.
Suspiró profundamente, levantando la vista y observando una nube pasar sobre ese rojizo cielo que hasta parecía mágico, recordando algunos paisajes semejantes que vio durante el viaje de regreso al Valle de la Paz, que había sido mucho más arduo y cansado de lo esperado, deteniendo su avance por momentos para ayudar en algunas poblaciones en peligro antes de continuar con el camino de regreso.
De alguna forma, aquel viaje había sido relativamente ameno, hasta el momento en que la culpa se hizo presente desde la segunda mitad por el silencio que guardaba el panda, claro luego que le gritara que guardara silencio al no aguantar escucharle hablando por más tiempo.
La orden no había sido con tan mala intención como lo había hecho parecer su grito, que provocó que el joven guerrero de blanco y negro cerrara de golpe la boca, tapándose con ambas manos, como una forma de obligarse a sí mismo el silenciarse para no alterar más a su maestro.
Él simplemente necesitaba un poco de silencio para lograr poner en orden sus pensamientos por todo lo que había ocurrido en aquella batalla, especialmente lo referente a Lord Shen y los efectos positivos que había tenido en el panda, quien había alcanzado un nivel espiritual y de Kung fu que muchos de los viejos maestros envidiarían…
Ni siquiera él, a pesar de todos los entrenamientos a los que se sometió, a las horas de meditación realizadas… ni siquiera por todo el dolor que había pasado! Había logrado alcanzado un nivel de paz en su espíritu como el que Po alcanzó en tan sólo unas semanas de viaje y unas horas contra el pavo real.
Estaba seguro que ni siquiera el maestro Buey, ni el maestro cocodrilo lo lograron, tal vez ni el maestro Rino, que en paz descansara.
Y sin embargo, Po a tan corta edad y en tan poco tiempo lo había logrado, demostrando una vez más que la decisión del maestro Oogway había sido la más acertada y que era el elegido del Universo…
Tal vez, con algo más de entrenamiento y disciplina, Po podría convertirse en el Guerrero más grande de toda China, si no es que del mundo y de todas las dinastías, sin que nadie lograra asemejarse a él, más que el propio maestro Oogway…
Y entonces, sus ojos se abrieron un poco más, mientras el sonido de algunos gansos se escuchaba en la lejanía, al recordar nuevamente a su maestro.
"Las casualidades no existen, Shifu"
La voz del maestro Oogway se hizo presente durante una noche fría, cuando faltaban pocos días para regresar al Valle de la Paz, mientras meditaba bajo las estrellas en ese claro lleno de bambús, abriendo los ojos de golpe y fijando sus orbes azules en el cuerpo del panda que se encontraba sentado lejos del grupo en completo silencio, observando las estrellas, mientras yacía a su lado el plato de panes de frijol que se suponía debía haber cenado desde hace horas.
Definitivamente estaba desobedeciendo sus órdenes en cuanto a cenar y dormir inmediatamente, cuando el resto ya se encontraba profundamente dormidos, puesto que a la mañana siguiente viajarían sin detenerse sino hasta en la tarde, a fin de apresurar el camino, pero no era algo que le sorprendiera, al contrario… al menos eso daba algo de normalidad al Panda que se había mostrado un comportamiento bastante extraño, desde que salieron de Gongmen.
Comportamiento que le siguió hasta su regreso al Valle, vislumbrando un momento de normalidad en su alumno, al verlo partir a la casa de su padre con ese pequeño cargamento de rábanos gigantes que había llevado consigo, viéndole sonreír finalmente y mostrándose un poco más platicador durante aquel día.
Y aun así, al día siguiente de su regreso del hogar paterno, continuaba mostrándose extraño, como si algo le molestara…
Estaba totalmente cerrado como una almeja que se negaba a dejar ver su interior, sin lograr saber si estaba herido, o le habían lastimado de alguna forma invisible que nadie pudiera notar, rompiéndose en pedazos día a día sin que nadie pudiese hacer nada… o si se encontraba bien y era consecuencia del cansancio de la batalla.
¿Acaso encontrar la paz interior le había cambiado la personalidad?
Podría ser, sin embargo, a pesar de que él mismo la había hallado, su personalidad no había cambiado demasiado, simplemente se había vuelto ligeramente más paciente y calmado… pero entonces…
¿Qué ocurría realmente con Po?
¿Por qué ese cambio tan abrupto?
Sus ojos se levantaron a ver aquel atardecer que se volvía más intenso y que pintaba el cielo de naranja y el suelo de rojizo, sintiendo cierta paz en su ser y su corazón, a pesar de las preocupaciones internas que crecían día a día, por su alumno…
Cuando el sonido de la campana se escuchó, anunciando una nueva visita en el Palacio, haciéndole suspirar profundamente al verse interrumpido en sus cavilaciones.
– Quién podrá ser ahora? – se preguntó, regresando sus pasos y dirigiéndose a la puerta para abrirla antes que los sirvientes, encontrándose con aquella mujer que le veía a través de sus lentilla de forma tan tranquila, con esa sonrisa enigmática, que sintió un extraño temor.
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– No piensa dejarme pasar?
La voz de la mujer se escuchó, haciendo despertar de sus pensamientos al panda rojo que sostenía la puerta con la boca ligeramente entre abierta, dando muy apenas un salto visible de sorpresa, antes de realizar una reverencia suave y hacerse a un lado, permitiéndole el paso a tan importante individuo de Gongmen quien avanzó a paso lento, acariciando su larga barba con tranquilidad, sin decir absolutamente nada.
– Que inesperada… visita…
Murmuró Shifu por lo bajo, observando a la cabra encaminarse hacia el pórtico del Palacio, antes de cerrar la puerta y darle alcance, pensando que la mujer se comportaba como si ya conociera el lugar perfectamente, por lo que optó por mantenerse detrás de ella de forma que pudiera investigar un poco más al respecto y no perderla de vista, aunque a como se movía dudaba mucho que fuera muy rápida.
Algo en su interior le decía con firme seguridad que la presencia de aquella cabra era señal de que algo muy grave o preocupante estaba ocurriendo en China, tal vez relacionado con Po.
– El Guerrero Dragón? – preguntó finalmente la cabra, deteniéndose frente a los escalones, golpeándolos con su bastón suavemente, como si comprobara su resistencia, para luego sonreír y comenzar a subir lentamente.
Y allí estaba la respuesta de sus dudas internas… definitivamente la razón de su presencia era el guerrero dragón.
– Po… salió con los cincos furiosos, un grupo de bandidos…
– … atacaron una pequeña aldea al sur de este punto, a unos cuantos kilómetros, peligrosos en verdad, pero nada que no pueda ser manejado por sus alumnos… uno de ellos necesitara acupuntura y otro simplemente vendrá con mucha hambre – interrumpió y completó la adivina, levantando su bastón para señalar la dirección a la que se habían dirigido los seis guerreros del Kung fu, mientras Shifu levantaba una ceja y le seguía con la mirada, bajando un poco su oreja derecha – lo sé… pero su respuesta, no responde mi pregunta.
La cabra se detuvo, girándose a ver de frente al Maestro de aquel recinto, viéndole con una expresión tranquila y una mirada fija y seria.
En ese momento, Shifu levantó sus orejas, emitiendo un "oh" al entender aquella indicación silenciosa de la anciana.
– Por favor, pase por aquí… le serviré un poco de té – dijo, extendiendo una mano para invitar a la adivina a entrar a una de las habitaciones del Palacio para hablar tranquilamente, seguro que sus alumnos tardarían en llegar por la expresión que mostraba la adivina.
Fuese cualquiera la razón de la adivina para viajar desde tan lejos, debía ser muy importante, sobre todo si tenía que ver con Po y lo ocurrido con Lord Shen.
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No había transcurrido ni media hora desde su llegada, cuando la vieja cabra ya se había puesto a trabajar sobre su tazón, utilizando algunos ingredientes que Shifu no pudo reconocer a primera vista, ni reconocería al verlos quemarse entre la pólvora azulada lanzada, que chispeó de inmediato.
Apenas le había indicado la señora que había algo importante que decirle, cuando todo se había tornado mítico y extraño, sin hablar nada más entre ellos y dejándolo en la espera de que ocurriese algo importante, al menos por cómo se mantenía concentrada la mujer.
Cuanto deseaba que su maestro Oogway estuviera vivo y presente, porque sin duda él entendería mejor lo que estaba pasando en aquella habitación, que todo él, que se consideraba un inútil para eso… aunque claro, jamás tendría toda la sabiduría obtenida por su maestro durante siglos, si no es que por milenios.
– Cuando Lord Shen regrese en búsqueda de su venganza… un guerrero nacerá, con el corazón puro y la fuerza de mil hombres… –
Las palabras de aquella cabra, resonaron en la habitación que había elegido Shifu para dialogar con su visitante, mientras el humo del incienso se colaba en cada rincón, realizando diversas figuras con un significado que apenas alcanzaba a entender el panda rojo, que giraba su rostro, siguiendo las señales que danzaban alrededor de ellos.
El corazón del panda rojo se había acelerado al distinguir de inició la figura de un pavo real que subía hacía el cielo, en dirección de un sol que conocía muy bien, puesto que era el símbolo de la familia de los pavo reales reyes…
– Lord Shen… imposible… él murió durante esa batalla… nosotros vimos ese cañón cayó sobre de él! – dijo el maestro Shifu, bajando por un momento la mirada en dirección de la adivina que continuaba moviendo sus manos para mover el incienso, mientras un tono rojizo aparecía entre el humo, aparentemente producto del mismo fuego del plato.
De momento, dichas figuras se desvanecieron, formándose el símbolo del Yin Yang entre el humo existente, sustituyendo la anterior visión, haciendo que el maestro del Palacio de Jade levantara la vista, observando aquel símbolo girar en medio de la habitación como si continuara un camino ya trazado.
– Ese guerrero, será la representación de lo bueno y lo malo… de la tierra y del cielo… de la noche y del día…–
Shifu trago pesado, al ver la figura del individuo que se formaba desde el centro del Yin Yang, mientras sus ojos azules temblaban visiblemente, entreabriendo la boca al creer de quien se trataba…
Por supuesto!
Por qué había sido tan ciego?!
La transformación había comenzado durante el viaje de regreso y él ni siquiera había sido capaz de percibirla… No cabía duda que era un gran tonto e inmaduro, sin importar cuanto aprendiera en todo ese tiempo y el que le quedaba de vida… jamás entendería las cosas míticas como lo hacía su maestro.
"me hace falta maestro" – pensó, doblando sus orejas, sin que la adivina se inmutara por las reacciones que mostraba el maestro del Kung fu del otro lado.
– Dicha naturaleza, será marcada por el propio destino que le verá nacer y le verá morir… por el pasado antes de él… que se convertirá en su presente… y determinara su futuro –
Un escalofrío recorrió la espalda del maestro de ojos azules, al entender a qué iba dicha premonición y las acciones que debía tomar, para proteger y encauzar a dicho guerrero.
– Su corazón, sobre su físico, demostrara que será digno de ocupar el trono… –
Terminó la cabra, mientras la figura de un sol naciente se formaba, terminando por formarse en un círculo solar en las espaldas del guerrero creado por el humo, antes de que todo se desvaneciera en una explosión de colores.
La vieja adivina, finalmente bajo la mirada hacía el plato, mientras el humo se iba disipando lentamente, tomando su bote de palillos para moverles en su interior, y dejando que el testigo se tomara el tiempo necesario para ordenar sus ideas y entender la delicadeza de lo anteriormente dicho.
El silencio era simplemente interrumpido por el sonido de los palillos al chocar entre sí, mientras Shifu se llevaba una mano a los labios, pensando en todo…
Desde lo ocurrido en Gongmen, durante la batalla y durante el trayecto de regreso…
Maestro Shifu! Maestro Shifu!
Podrías callarte ya?! Sólo un minuto de silencio te pido, panda! Sólo eso!
Le había gritado cruelmente durante el retorno en barco, ya frustrado y ofuscado por la falta de tranquilidad que había tenido durante esos días de viaje… primeramente había sido la narración del viaje, luego el contarle sobre sus nuevas habilidades y la forma en qué podría usarlas, así como todo lo que podría llegar a aprender con los entrenamientos…
Sin duda, la vanidad saltaba en cada poro del panda, mostrándose tan inmaduro como era y desesperándolo, para finalmente, terminar por silenciarlo con su grito, mientras el resto de sus alumnos sólo les observaban.
Yo… sólo tenía unas dudas…
Le había murmurado Po, encogiéndose un poco en su lugar y retirándose de la proa, para ir a su habitación y guardar silencio…
Un silencio que había durado hasta esos días, a pesar de haberse mostrado dispuesto a contestarle y recibiendo como respuesta un…
No se preocupe, maestro, ya he resuelto mis dudas y le prometo que entrenare mucho más, para ser más barbaro.
Que gran error había cometido… ahora lo sabía.
– Esas fueron mis palabras, la última vez que los padres de Shen me consultaron… deseaban saber que deparaba el futuro de su hijo y su descendencia, antes de morir – musitó finalmente la vieja cabra, sin detener el movimiento de su mano – es una premonición antigua, pero más joven que la del destino del joven soberano.
Dijo con una media sonrisa, negando con la cabeza.
– Ellos, estaban preocupado por lo que ocurriría con su linaje – explicó la cabra, mientras el panda rojo le veía atento – con Lord Shen expulsado, no sabían si continuarían en el reino y si habría un heredero que gobernara sabiamente, al igual que ellos… ha de entender, la desesperación de unos padres, cuyo único hijo tal vez ya estaba muerto en algún lado de China, sin la capacidad de dar un nuevo descendiente que ocupase el trono.
Cerró sus ojos con pena.
– Qué pasaría con Gongmen? Quién guiaría a los ciudadanos y se encargaría de las economía? Quién les protegería de las guerras y los bandidos? – la cabra suspiró profundamente – la desdicha de haber expulsado a su único hijo y saber que habían dejado desvalido el reino, les consumió lentamente, hasta que murieron, en medio del arrepentimiento y la tristeza… más sin embargo, con la esperanza de que aquel heredero llegaría a suplirlos, aun cuando no alcanzaron a verlo.
Shifu asintió suavemente.
– Pero, Lord Shen regreso en búsqueda de su venganza – murmuró Shifu, acomodándose mejor en el suelo, apresurándose de servir un poco más de té para su invitada – y dicho heredero, no ha aparecido!
– En efecto, Shen regreso al palacio de sus padres y lo destruyó… cuando lo vi derruido, pensé que tal vez me había equivocado, pero entonces, el Consejo de Maestros decidió reconstruir el edificio, para que su gloria no se perdiera en el olvido… creo que, tienen la esperanza de que un nuevo monarca llegue a ocupar el trono.
Explicó, con un tono tranquilo y algo cansino.
– No dudo eso, después de todo, la ciudad de Gongmen no puede continuar sin un monarca por tanto tiempo… ahora se encuentra el Consejo de Maestros resguardándola, pero cuando ellos lleguen a faltar… – las orejas de Shifu se doblaron, negando suavemente con la cabeza – no quiero ni imaginar las guerras que se levantaran cuando llegue alguien a reclamar el trono, ya tuvimos ese problema con los lagartos de Komodo*.
– Es por eso que vine hasta aquí, porque el tiempo que se cumpla dicha premonición ha llegado… los caminos que existen en este mundo son demasiados, la mayoría unidos por los hilos invisibles del destino, sin importar que tan lejanos o cercanos estén… – suspiró profundamente, deteniendo el movimiento de su mano, para estirarse y tomar la taza de té que le había ofrecido el maestro del Palacio de Jade, observando aquel trocito de té flotando sobre la bebida, sonriendo muy apenas ante la buena fortuna que significaba eso.
Shifu guardaba silencio, esperando que la adivina continuara hablando.
– Y esos hilos, unen fuertemente a Lord Shen y al panda de nombre Po – dijo finalmente, dándole un sorbo al té – es por eso, que vine hasta estas tierras para saber cómo se encontraba el joven panda… entiendo el dolor que debió causarle enterarse de su pasado, de su familia perdida y saber que fue la decisión de Shen lo que provocó todas esas pérdidas…
– Po, pareció haber reaccionado bien, respecto a eso – murmuró Shifu, con una ligera expresión de orgullo por su alumno.
– Entiendo… pero el dolor del corazón existe, por mucho que se trate de ocultar – dijo, haciendo que Shifu dirigiera sus orbes azulinas hacía ella – ese mismo dolor de perdida, fue el mismo que sufrió Shen al ser expulsado por sus padres, dolor que fue haciéndose cada vez más grande, perdiéndose en él y tomando sus propias decisiones.
– Muy malas decisiones… – respondió Shifu, provocando una negativa de la cabra.
– Maestro Shifu, no hay decisiones buenas, ni decisiones malas… son simples decisiones que nos conducen a cumplir nuestros deseos y nuestro destino, cuales quieran que sean… ya sean felicidad o sean tristeza – explicó la adivina, provocando que la oreja de Shifu se moviera al sentir aquella palabras demasiado conocidas – y al final, no importa que se haya elegido o deseado, sino el resultado que traen con ello…
Dijo moviendo un poco su bebida en la taza.
– Entiende eso?
– Sí, creo que si…
– Entonces, confió en que cuidara bien del joven Po y le guiara correctamente para todo lo que viene – dijo la adivina, colocando su taza vacía sobre la mesita de madera – no me pregunte qué hechos sucederán, porque ni yo misma lo sé… simplemente puedo predecir esta clase de eventos, son las decisiones de los actores quienes forman el camino a ese destino, son sus decisiones las que forjan los resultados finales.
De forma lenta y pausada, se levantó del cojín donde se encontraba.
– Se retira?
– Así es… regresare cuando el momento de la partida llegue, tenga una buena noche maestro, estoy segura que sus alumnos tiene cosas interesantes que contarle de su pequeño viaje – dijo al adivina, ante la cara estupefacta del panda rojo – oh, quisiera pedirle algo…
– Si, dígame, lo que sea…
– Que nadie, y mucho menos el joven maestro, sepa de mi visita, el momento de nuestro encuentro no ha llegado aún – aseguró la vieja cabra, saliendo de la habitación, al tiempo en que se comenzaban a escuchar las voces de sus alumnos, dejando a un muy confundido Shifu en el lugar.
La mirada del panda rojo, se desvió del punto por donde salió la adivina, suponiendo que ya conocía la salida, para dirigirla a la taza, donde se podía ver un poco de té en esta, así como los restos de lo que le dio el sabor… incluyendo una pequeña ramita flotando en su superficie.
– Buena fortuna – murmuró, levantando un poco más sus orejas…
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En el presente…
– usted… – dijo Po con voz suave y tranquila, mientras sus ojos se entornaban al reconocer la figura de la adivina, parada en el frente y centro de la mesa, observándole con una expresión totalmente maternal…
Antes de verse atacado por mono, que le tumbo hacía atrás.
– SORPRESA! – Gritaron los cuatro furiosos, así como los pocos invitados que se encontraban dentro del salón de armas, dejando ver una sencilla, pero importante fiesta de despedida para el Guerrero Dragón que iniciaría dentro de pocos días su viaje.
Shifu, al final de tanta meditación, había decidido enviar a dicho viaje a Po… después de todo, necesitaba encontrarse a sí mismo, si llegaría a ser el gobernante de la ciudad de Gongmen.
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: CONTINUARA :::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
*Hago alusión, al conflicto que se da en el videojuego de la película Kung Fu Panda 2.
Ahora, a contestar Reviews!
Ayumi Von Tesla: Mwahahahahahahahahaha ya sabes que me gusta dar sorpresas mañaneras y cómo sea, ando picando a la musa para poder continuar con el resto de capítulos, porque se acerca lo emocionante de verdad OwO, tu ya sabes de lo que hablo mwahahaha.
KfpTiPolover03: Muchas gracias! Me da gusto saber que te agrada mi historia w, sin duda alguna, la segunda película de Kung fu panda ha sido la mejor de las dos que han salido :D. Aunque no niego que la primera tiene lo suyo propio.
Saludos!
KimPantaleon: Porque a veces me gusta ser malvada? Jajajajajaja, no es cierto, es que tenía ganas de dejarle en emoción el final del capítulo, para que se hagan ideas malvadas XD.
Te agradezco mucho tus palabras y espero que también te guste este nuevo capítulo.
Verdad que es extraño, como el fondo de cada historia de los escritores es diferente? Aun así, tratare de poner mucho humor en esta historia, porque el osito lo vale jajajajajajaja.
Oh! Sobre Close your eyes, espero actualizarlo pronto, hay una pequeña escena que une toda la historia, pero no logro escribirla correctamente.
Marta23-ortiz: Hola! Te agradezco mucho tu comentario y espero que también te agrade este nuevo capítulo. Saludos!
Grulla16: Hola! Muchas gracias por tus comentarios en el fic, me da gusto que te sea agradable la historia y sobre todo el cierre que le di al capítulo. Sobre tu pregunta, sí, el rating cambiara a M en su momento, puesto que la historia va enfocada al rape (Violación) y a la tortura, pero eso será más o menos en el capítulo 8 y 9, cuando publique dos capítulos seguidos, de forma que quienes no quieran leer ese capítulo puedan brincarse al siguiente, sin romper la ilación de la historia.
En mi página de DeviantArt leyva1130. deviantart podrán encontrar algunos adelantos y claves sobre la historia en mis journales… así como algunos dibujos de los protagonistas XD.
