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Su vida pasaba en cámara lenta, todos aquellos momentos preciados se iban manchando de algo parecido a la vergüenza, si… era un monstruo.
Porque a pesar de haber permanecido en silencio, porque a pesar de no haberla detenido cuando se marchó corriendo hacia su habitación echa un desastre…
Suspiro observando los vestigios de una noche arruinada, estaba enfermo y por ello se iría al maldito infierno del que nunca debió de haber salido, porque ¿A quién quería engañar? A Hinata le podía mentir quizás, al mundo sin dudarlo, pero a él… a él no me podía hacerse tonto con algo tan significativo como aquello.
Porque por esa milésima de segundo, lo disfruto, quiso seguir, era como haber descubierto el mayor tesoro sobre la faz de la tierra y que este le perteneciera por derecho, y oh Dios, se sentía tan bien, tan descaradamente bien…
Quizás tendría que sacar una hora con un psiquiatra.
Sus pequeños y fríos labios, su rostro bañado en lágrimas, su cuerpo tan pequeño y nervioso, todo aquello era su culpa quizás si no hubiese sido tan amable con ella, si no le hubiese mimado en cada pequeña rareza, esto no tendría por qué estar pasando.
Pero pasaba, y había que afrontarlo, ¿De qué forma? No tenía idea, no quería alejarse a pesar de que esa era la solución más decente y humanamente aceptable, no quería dejarla sola frente a un mundo capaz de devorarla, quería cuidarla y seguir mimándola hasta que fuera tan grande que le exigiera que no lo hiciera. ¿Por qué se tenía que complicar todo así? Y no era de nadie más la culpa que suya, se sentía tan miserable.
Podría haberle dicho que no, podría haberle dicho que no la quería de la misma forma, que jamás funcionaria, que era una niña por el amor a Dios, que se sacara esas ideas absurdas sobre el amor de la cabeza… pero no, se había callado, había callado tantas respuestas buenas como malas, ¿Por qué? ¿Qué me motivo a aquello? ¿El quererla tanto hasta el punto de no quererle romper aquella ilusión? Podría decir que era producto de la edad, podría decir que solo fue una arrebato del momento, de sus desesperación por no quedar sola, pero sabía muy en el fondo que no, que Hinata no funcionaba así, era tan honesta y directa para hacer las cosas que jamás se le hubiese ocurrido que mintiera y que solo fuera por estar confundida.
Si ella decía amarle, entonces era verdad.
Era el ser humano más despreciable sobre la faz de la tierra, porque lo disfruto, porque a pesar de sentir culpa, miedo y dolor por aquella dulce niña, por su parte sintió placer y una calidez en su pecho que jamás habría experimentado de no ser ella.
El que alguien le quisiera de esa forma, y el que ese alguien sea Hinata…
Y eso era lo que preocupaba, aquella aceptación y hasta felicidad por los sentimientos de esta niña, sentía miedo ¿acaso sentía lo mismo por ella? Y volvía a repetirse a mí mismo que estaba enfermo, condenado… un maldito psicópata. ¿Qué diría su hermano de esto? ¿Lo culparía? Y con justa razón.
Llevaba más tiempo del necesario encerrado en esa habitación, su té ya estaba frío, tampoco tenía ningún vicio a donde pudiera escapar; como el maldito cobarde que era, ¿Kaede habría escuchado el escándalo que armo Hinata? ¿Se habría dormido ella ya? Estas y muchas más preguntas circulaban errantes por esa mente perturbada, dañada y exquisitamente solitaria.
No podía condenarla a vivir al lado de un monstruo, algo tan puro y gentil no puede jamás ser profanado por un ser repugnante como lo era él.
La decisión estaba tomada, se iría, huiría, si tenía que privarse del contacto amable y tranquilizador de aquella niña para salvarla de sí mismo entonces lo haría, se auto exiliaría de su presencia y la obligaría a olvidarle, el tiempo, el amigo tiempo… era el único capaz de ayudarle.
Siempre valoro aquella parte racional suya, su hermano le reprochaba bastante el hecho de ser un insensible, pero a secretamente esa parte de sí mismo le encantaba. Era lo mejor, se convenció, si seguía ahí al final terminaría haciendo un locura…
El día llegó y con ello una promesa de reivindicación con el mundo, haría las cosas bien; como siempre intento hacerlo, pero es que era tan fácil, tan malditamente fácil aquella convivencia con esa niña, extrañaría sus silencios, la paz que transmitía, su comunicación, extrañaría esas cenas, esas conversaciones cómplices…
Extrañaría un mundo a Hinata.
Le explicaría todo a su hermano cuando estuviera lejos, no soportaría ver su cara de decepción. Con ese pensamiento en mente llamo para comprar un pasaje con destino a Estados Unidos, su tesis estaba entregada, presentada y en proceso de ser aprobada, y planeaba, todo el tiempo que estuviera lejos, sacar el doctorado, quizás si lo utilizaba como excusa podría funcionar, dejaría a todos conformes… felices dentro de lo posible.
-¿Te vas?...- aquella pequeña voz rota le calo hondo, debía de hacer todo esto fácil para ella, debía de dejarla feliz.-
-Así es pequeña Hinata…- le sonrió como pudo.- Debo de especializarme aún mas.-
-¿Te vas a estudiar? ¿No puedes hacerlo acá?...- el sonido del cierre de la maleta corto el aire, no era una opción.
-Me temo que no pequeña… - la inspecciono por vez primera, tenía el cabello revuelto, los ojos hinchados y parecía a punto de romper en llanto, sabía que el verla seria su perdición.- ven.
Y como si de magia se tratase, Hinata sonrió y corrió hacia el refugiándose en sus brazos, era tan pequeña que le llegaba hasta el estómago, ¿Cómo permitirse dejarla sola? Pero debía de hacerlo, debía dejar que creciera sin él, él solo complicaba las cosas.
-¿Te portaras bien? ¿Harás todas las tareas?... –sintió esa pequeña cabeza moverse en señal de aceptación. –Eres una buena niña-
-¿Cuándo volverás?... ¿Sasuke-sama?-
-Cuando termine el doctorado, es una gran oportunidad.- le sonrió triste, se vendrían unos años muy solos.
-¿y eso cuándo será?
-No lo sé.-
-¿Te vas porque te amo?- aquella pregunta le tomo desprevenido, debía recordarse constantemente el poco filtro que tenía Hinata con sus sentimientos, aquellas palabras parecieron hacer eco dentro de la habitación.-
-No… volveré ¿bueno? te traeré un lindo regalo y ese té que tanto le gusta a Kaede, cuídala y a la abuela también…-
-cuenta conmigo.- ¿Cómo es que esa niña podía llegar a ser tan madura? Simplemente porque era Hinata, el circunstancias de la vida la habían moldado así, de cierta forma era triste.
-deberías de ir a alistarte para el colegio, se te hará tarde.-
-¿podremos ir a despedirnos con Kaede-san?- no había pensado en eso, sería demasiado duro, no… prefería que no.
-claro, lo hablaremos cuando regreses.- sería mejor dejarle una carta, era egoísta de su parte no querer esa despedida, pero simplemente no la soportaría, ya era demasiada la carga que se llevaba, no quería ver a Hinata llorar por su causa una vez más.
-bien… nos vemos Sasuke-sama.-
Y la niña salto para abrazar a aquel adulto desesperado y triste, y aquel adulto le abrazo como si la vida se le fuese en ello, un pequeño beso fue depositado en su frente y luego aquel pequeño cuerpo cálido salió corriendo por la puerta sin percatarse de los ojos líquidos de Sasuke.
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Si hubiese sabido que aquella sería la última vez que vería a Sasuke-sama… me habría tirado a besarle como no sabía que se hacía…
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NOTAS
Es cortito, pero ¿Qué más se le puede agregar a una despedida? La verdad escribí todo eso solo por el pensamiento de Hinata al final, no me culpen u_u tengo ciertas ideas raras que a veces funcionan… Estuve enfermita, por eso no he actualizado, y mañana tengo exámenes; si lo sé, soy de las desafortunadas que tiene clases los sábados.
Referente al capítulo ¿Les gusto? Me encanta este Sasuke tan triste y serio, lo siento resignado a un futuro solitario. Consulta de interés público… ¿A quién ponemos como rival de Sasuke? Digo, él se va por Hinata, así que hay que ponerle sal a esa herida. ¡Se abren las votaciones! ¿Seguimos con Gaara? ¿Agregamos otro? ¿Lo cambiamos? Se puede hacer tanto que me confunde.
Srta. Perseidas
Fadebila: Aww muchas gracias, me alegro mucho que te haya gustado esa confesión, Hinata es una picara n.n saluditos!
Tokeijikake no Orenji: Lo encuentro tan lindo a él, pero aún no me he visto la película así que no sé cómo es su personalidad u.u muchas gracias por unirte a esa historia :3 cualquier sugerencia, duda, consulta etc. Será muy bienvenida. 3
MichelleUchiha: Aquí la continuamos señorita ¿le gusto? :O espero que sí, gracias por comentar, nose yo encontré tan tierno a Sasuke en este capítulo :c muero de amor jaja saluditos!
shiro5580: jajaja senpai, siempre me alegra leer tus comentario shiro-chan, Hinata es una picara e.e la sorpresa no era mucha porque les tengo el tremendo spoiler en el Summary :c lo siento, pero vamos progresando :c saluditos shiro-chan espero te haya gustado este capítulo. Aio! 3
Gilda: Gracias T_T que suerte es lo que más necesito para terminar la maldita carrera, gracias por tus ánimos Gilda-chan n_n todo se puede :C saluditos!
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