NOTAS PARA SEGUIR LA LECTURA:

Los ":::::::::::::::::::" son saltos en el tiempo, equivalentes a unas horas, días o semanas… también son saltos de escenario.

Los pensamientos de los personajes irán entre comillas, de la siguiente manera: – "pensamiento" –

Los recuerdos de frases irán en mayúsculas y en cursivas, de ser posible centrado el texto: "SIGUE DERECHO AL PALACIO… NO TE DETENGAS POR NADA…"

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SOMBRAS DEL PASADO… LUZ DEL FUTURO

CAPITULO 4.- DIRECCIONES.

Un suave suspiro salió por su nariz, pareciendo más a un resoplido sutil y algo hosco, mientras entraba a su habitación que ocupaba en el Palacio.

Observó atentamente cada detalle que la conformaba, desde los detalles que ya existían, hasta los que él mismo había colocado, marcando y evidenciando su pertenencia y estadía en el lugar, que dejaba ver que era tan de él… posters, vasijas promocionales de sus héroes, figuras de acción y algunos autógrafos pertenecientes a otros guerreros que admiraba…

Movió sus pies, escuchando el rechinido de la madera, que no había logrado eliminar, sin importar cuantas veces cambiara la duela, sonriendo con melancolía al suponer que ya no la escucharía por un buen tiempo… sin poder creer que dentro de poco, ya no volvería a dormir en dicho lugar.

La fiesta había terminado hace pocas horas, entre comida, bebidas y consejos de todos sus amigos, entre bromas y recuerdos y risas…

Se había terminado casi toda la comida que sirvieron, aun conservando el temor por las nuevas experiencias que viviría, la inseguridad de saber si dicha partida era lo correcto y la duda que escocía en su interior por la presencia de la adivina que se había mantenido al lado de Shifu, sin decir absolutamente nada.

Simplemente pasando el tiempo bebiendo el té y dialogando por momentos con su maestro, que realmente parecía animado con todo eso, realizando una que otra señal en su dirección a modo de saludo y ánimo, provocándole sonrisas tímidas…

Además, exceptuando a la adivina, la única que no festejo ni dijo absolutamente nada sobre su viaje y la decisión de su maestro, había sido la maestra Tigresa, que sólo se había mantenido recargada en la pared, con los brazos cruzados, observándole fijamente con esos ojos naranjas, pareciendo mucho más molesta (sino es que furiosa) de lo que acostumbraba estar con él (o con los demás).

Hasta podría jurar que la daba una mirada parecida a la que le dio la primera vez que se conocieron en el Palacio y le había echado del lugar.

Incluso, la percibía tan fría y tan distante con él, como si no deseara tenerle cerca, desde el anuncio de Shifu, por lo cual debía estar mucho más preocupado, al ya tener un lazo de amistad con la felina.

¿Acaso ella deseaba realizar un viaje parecido y Shifu no le dejo?

¿El viaje era algo exclusivo para los radicales y ella no había sido elegida?

O ¿Había hecho algo realmente mal que le afecto directamente y se enfadó con él?

Recordaba bien haber guardado perfectamente las armas que tomo prestadas de la gaveta y que eran de ella, no había forma de que se hubiese dado cuenta ¿o sí? Bueno, las dejo un poco raspadas, pero no más de lo que ella las dejaba con sus entrenamientos radicales…

Sacudió un poco la cabeza, tratando de olvidarse de ello y enfocarse en el verdadero problema, suponiendo que de todos modos debía disculparse con ella, por cualquier cosa que hubiese hecho; recordando que Shifu le había recomendado que terminara con todos los pendientes que tuviera antes de partir, de forma que su viaje fuera de la forma más tranquila posible.

– Pendientes – murmuró, corriendo la cortina de su habitación, para luego caminar en dirección de su cama, mientras se rascaba la cabeza – pendientes… pendientes…

Muy bien, tenía que verificar con el vendedor si ya habían llegado las figuras de acción que había pedido desde hace unas semanas, de lo contario, tendría que pedirle a Mono que pasara a recogerlas cuando él ya no estuviera, lo cual era una lástima porque deseaba abrir el empaque él y seguro que su amigo lo abriría antes de que regresara e incluso jugaría con ellas!

Además, debía despedirse de su pequeño club de admiradores, quienes seguramente le pedirían algún recuerdo de sus viajes…

Pero lo más importante, debía imponerse dos objetivos en mente: convivir con su padre el mayor tiempo posible, para que se quedará tranquilo… y arreglar las cosas con Tigresa, sin importar la razón por la cual se encontraba enfadado con él.

Sí, eso era lo mejor.

Se dejó caer sobre el catre, mismo que rechino dolorosamente por el peso, quedando boca arriba con los brazos extendidos a los lados, observando el techo, en tanto el silencio comenzaba a acentuarse en cada una de las habitaciones de los cinco furiosos, por lo que dejo que transcurrieran los minutos, hasta que estos se convirtieron en horas, manteniendo los ojos abiertos sin que el sueño se tomara la molestia de llegar a él.

Estaba demasiado nervioso por el viaje, por lo que viviría y descubriría en los caminos que tomara, en quienes podría conocer y a quienes podría buscar… los héroes y guerreros con los que podría coincidir en sus pasos… demasiadas ideas, demasiadas cosas que pensar, muchas dudas que esperaba lograr resolver en el trayecto, tal y como le había prometido el maestro Shifu, como para dormir.

Tal vez… con un poco de suerte hasta podría encontrar algún otro panda.

Sus ojos se abrieron totalmente, ante dicha idea…

Encontrarse con otro igual a él…

Se levantó de golpe, dirigiendo su vista a sus manos…

Encontrar un panda, encontrar a alguien que haya sobrevivido a su aldea, porque no creía que fuera posible que sólo él sobreviviera. Trago pesado, cerrando un momento sus ojos, mientras la imagen de su madre volvía a él como un flashazo, tratando de retenerla por unos segundos más con la esperanza de sentirse mucho mejor consigo mismo.

Si no hubiese sido por ella, él estaría muerto como el resto de su aldea… se había sacrificado para que no le mataran, le había ocultado para que no le asesinaran… si eso no era amor, entonces no sabía entonces qué era.

Su padre se había quedado atrás para que no los siguieran, para que no les mataran… seguramente murió durante la batalla, como muchos otros pandas… y estaba seguro, que el rojo que veía en esas pesadillas, no era solamente del símbolo de Lord Shen y el fuego que quemaba su aldea… no, debía ser también la sangre inocente derramada.

"maten a todos!"

Fue la orden de Lord Shen… "a todos"… Mujeres, hombres, niños… y bebes, como él era… lo importante en esos momentos, era erradicar a toda una especie que podría convertirse en una amenaza a futuro para el príncipe, que no dudo mover su espada fría para cortar los cuellos de aquellos animales aterrados y que suplicaban por piedad.

¿Cómo es que tan joven ave, tuvo el corazón para acabar con todos ellos?

¿Tanto deseaba el poder de Gongmen, que tenía garantizado, y extenderlo más allá de sus territorios?

Suspiró profundamente, tratando de olvidarse de ese momento que soñaba una y otra vez, junto con ese símbolo que debía de haber dejado de hacer efectos en él, gracias a la paz interior que había logrado en pleno combate, guardándose únicamente el rostro de sus padres para cuando necesitase consuelo a sus dudas.

– No puedo dormir – se quejó, saliendo de su habitación con el mayor silencio que podía, con pasos suaves y tranquilos, avanzando por el pasillo de las habitaciones, hasta que finalmente entro a otro pasillo, dirigiéndose a la cocina, encontrándola cerrada.

– Shifu – murmuró con expresión frustrada, al pensar que había sido su maestro quien cerró con candados la cocina, para evitar la desaparición de la despensa completa… ni que se quedaran sin desayunar todos cada vez que él iba por un "bocadillo nocturno" – perfecto… ahora qué?

Se quejó, suspirando pesadamente, golpeando con la frente la puerta y quedándose en dicho lugar recargado, con los brazos colgando a los lados para pensar un poco.

De momento, dio media vuelta, con la idea de salir a los jardines del Palacio de Jade y encontrar algo de comer por ahí.

No era raro que dejara escondida comida en diversos lugares y huecos dónde sabía que ninguno de los cinco furiosos o el maestro Shifu la encontraría… y si había sido limpiada, pues entonces tenía los arboles de frutos que rodeaban el lugar, incluyendo el árbol de durazno de Oogway.

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En otro lado del palacio…

Desde que escuchó la nueva decisión que había tomado Shifu, respecto al panda, no estuvo de acuerdo.

Realizar un viaje solo era demasiado peligroso para cualquier individuo, incluso para alguien que conocía muy bien el arte del kung fu o que mínimo supiera defenderse adecuadamente de los ladrones o enemigos, y de la misma naturaleza, que podía ser mucho más cruel.

Y Po, era demasiado tonto como para realizar un viaje completamente solo.

Por lo que no tenía idea de quién actuaba más descabelladamente, si Shifu por tomar dicha decisión… o Po por aceptarla tan alegremente.

Como fuera, llevaba días aguantando los deseos de emitir su opinión al respecto, tan sólo por mantener el respeto que tenía sobre su maestro y evitar algún conflicto o discusión entre todos, especialmente contra Shifu, que una vez que decidía algo, no cambiaba de parecer.

Pero con la fiesta organizada por el resto de los Cinco furiosos, AUTORIZADA por el propio Shifu… le había quedado bastante claro que el viaje si sería realizado por extraño que pareciera y por mucho que el resto estuviera convencido de ello.

Además, aquella vieja cabra que acompañó a Shen desde su llegada a la ciudad de Gongmen y su intento de conquista, no le daba nada de confianza, por muy imparcial que aparentara y dijera ser.

Desde su visita a la ciudad de Gongmen, supo que la adivina había servido a la familia real por muchos años, y de alguna forma tal vez por ese motivo en ningún momento intento detener a Lord Shen en su intento de conquista, cuando había tenido tan cerca al pavorreal y los medios para detenerle… pero no, tan sólo le dejo avanzar y destruir, asesinar libremente y guardar silencio por lo que pasaba, por lo tanto, aquella mujer no era de confianza.

Y el sólo verle sentada al lado del maestro Shifu, con esa actitud tan despreocupada como si sus acciones hubiesen sido la mejor decisión, le molestaba… no, más bien le hacía hervir la sangre, sobre todo ahora que se había enterado que la idea de enviar a Po de viaje sin un rumbo fijo provenía de ella.

El sonido de un golpe resonó en aquel patio dónde ella se encontraba, mientras tronco del árbol bajo el cual se ocultaba se cimbraba por el impacto de su puño contra la corteza, observando como algunos trozos de madera habían saltado…

Su respiración comenzó a tornarse cada vez más tranquila, a cada segundo que pasaba, hasta que finalmente su puño se aflojo y se alejó del tronco, observando con un dejo de tristeza el daño provocado en el mismo, preguntándose si había sido justo desquitarse de esa forma en el árbol, que no le debía nada.

Movió sus orejas hacía atrás, encogiendo su brazo para poder ver mejor su puño, que se mantenía intacto a pesar del impacto dado…

Era una radical, según los términos del propio Po… quien buscaba su propio camino y estilo de vida y pelea… aunque estaba segura que él podría encontrarlo entre las paredes del Palacio de Jade, las palabras de su maestro resonaban una y otra vez en su mente.

*FLASHBACK*

– El destino que le espera a Po, es mucho más grande del que imaginamos Tigresa, muy grande me temo…

Luego que terminara la fiesta, los cinco furiosos se habían dedicado a limpiar el desastre provocado, mientras Po se llevaba los trastes sucios hacía la cocina para lavarlos, momento que fue aprovechado por la maestra Tigresa para tratar de hablar con el maestro Shifu en cuanto le vio alejado de los demás.

No había dudado en mostrarse renuente a la propuesta dada, que dentro de poco sería un hecho… sin embargo, la tranquilidad y decisión que mostraba Shifu, denostaba que no importaba lo que dijera ella, no lograría hacer cambiar de opinión al panda rojo.

– Pero maestro… estamos hablando de Po! Quien no puede realizar una caminata sin terminar arrastrándose antes de llegar a mitad del camino! – dijo Tigresa, sin lograr que su maestro se inmutara.

– Eso lo sé Tigresa… por eso nuestro deber como sus amigos y compañeros, es creer en él, creer que lograra encontrar las respuestas que busca y, sobre todo, que lograra hallar el destino por el cual ha sido colocado en este mundo – respondió el maestro, colocando sus manos en la espalda – Tigresa, tu mejor que nadie, sabe que el camino de cualquier guerrero es duro, siempre lleno de dificultades y obstáculos que imposibilitan el avance, pero la decisión y la perseverancia son las mejores armas que puede poseer un guerrero y que el mismo Po posee…

Explicó, mientras la maestra asentía levemente, aceptando en silencio que de lo que más gozaba el panda, era de decisión, perseverancia y de una actitud enfermizamente positiva, que le llevaba a cometer actos realmente absurdos, pero con un fin extraño que siempre lograba.

– sin importar que tan peligroso sea el camino, ni que tan tonto sea Po, mientras este enfocado en un objetivo, en un sueño, él será capaz de superar cualquier obstáculo… y conseguirá llenarse de conocimientos que le harán crecer como individuo… madurar como guerrero.

Suspiró suavemente, esponjando el pecho con orgullo.

– Iniciando desde cero, a pesar de nuestro constante rechazo, Po logro aprender las directivas del kung fu, todos los preceptos, convirtiéndose en un guerrero del que podemos sentirnos orgullosos – aseguró Shifu, recordando los constantes golpes y la rudeza en sus entrenamientos, esperando que el panda se diera por vencido y se fuera, llevándose la sorpresa que entre más hiciera aquello, el chico más se aferraba a su sueño.

Tigresa movió suavemente sus orejas, inclinándose un poco para avanzar en dirección de su maestro y quedar frente a él.

– Sí, pero Po no está listo para salir solo!

– Tal vez, pero el momento de su destino se acerca; yo creí, que simplemente el destino de Po terminaba al vencer a… Tai Lung – murmuró, doblando sus orejas con cierta tristeza, a pesar de la sonrisa que mantenía en sus labios – sin embargo, con lo que sucedió con Lord Shen, me di cuenta que el destino de Po era mucho más grande… debía que pasar por todas esas dificultades, por nuestro rechazo, para entrenarse como el guerrero que debía ser, para finalmente, hacer frente a su pasado y vencer en su presente… si no hubiese sido elegido como el guerrero dragón, Lord Shen hubiese logrado su cometido y, en estos momentos, estaríamos luchando por mantener libre a China, de esa poderosa arma que sin duda nos hubiera destruido a todos.

Continuó explicando, dirigiendo sus ojos a la luna brillante en el cielo, mientras Tigresa cerraba los ojos.

– Él solo encontró las respuestas que necesitaba… y en vez de huir, enfrentó su pasado, con todo el valor que tenía – cerró los ojos, emitiendo un suave suspiro, esponjando el pecho – Po realizara dicho viaje, porque necesita obtener los conocimientos que necesita para que cumpla con su destino, sin importar cuál sea…

Sentencio, sintiéndose orgulloso de su alumno.

*FIN FLASHBACK*

No había forma de evitarlo, pero al menos, podría enseñarle a Po algunos movimientos o llaves que llegarían a salvarle la vida en caso de peligro, tal vez algunos consejos, para evitar que cayera en alguna trampa (debido a la gran inocencia que mostraba) y, de serle posible, acompañarle en los primeros kilómetros del camino, al menos, para saber que estaría seguro.

Si, esas eran buenas opciones…

El sonido de pasos, le hizo ponerse en guardia, mientras sus ojos brillaban intensamente entre la oscuridad y saltaba a la copa el árbol para ocultarse entre el follaje, manteniéndose expectante de lo que ocurría.

Y allí estaba, esa vieja cabra que avanzaba a paso lento en dirección desconocida. Por un momento, se detuvo, volteando a los lados, antes de continuar con su camino, tomando la vereda que iba directamente al durazno sagrado.

– Qué planeas? – murmuró la felina, agazapándose en la rama y siguiéndola con la mirada.

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– Veo que no has cambiado nada, Po…

El panda movió sus orejas al escuchar la voz, girándose a ver a la vieja adivina que se encontraba parada detrás de él, mientras detenía sus mordidas a la fruta.

– Estas listo para el viaje? – preguntó la vieja cabra con un gesto maternal, mientras avanzaba hacía una piedra para poder sentarse sobre esta, manteniendo una expresión tranquila y relajada para animar al joven guerrero, mientras Po levantaba ligeramente los hombros, tragando de golpe su bocado.

– Yo… no estoy seguro… ni siquiera sé a dónde dirigirme en cuanto salga…

– Entiendo – murmuró la adivina, sonriendo suavemente y levantando la vista hacía la copa del durazno que parecía moverse suavemente por el viento – el mismo universo te guiara hacia tu destino, no debes de temer Guerrero Dragón…

Dijo, con un tono místico, mientras algunos pétalos de las flores se desprendían y volaban hacía dirección desconocida, dejando atrás al confundido panda y a la adivina, que parecían estar a punto de charlar sobre lo que vendría a futuro con ese viaje.

Mientras que el viento, continuaba su camino, avanzando por las senderas solitarias que por la hora de la noche ningún viajero se atrevía recorrer, atravesando poblados donde dormían plácidamente sus habitantes… sobrevolando algunos bandidos que mantenían guardia en los ilusos que se atrevían a viajar en la noche, con tal de proteger sus tesoros…

Hasta que finalmente, aquel viento llego a un paraje silencioso, atravesando las gigantescas puertas de madera que protegían un pequeño palacio de madera, viejo y elegante, que la oscuridad ocultaba sus colores rojizos, dorados, verdes y azules…

Aquel palacio, rodeado de una alto barda de rocas, con bambú rodeándole, era vigilado por algunos lobos que ignoraron el viento con los pétalos que iba avanzando como si conociera el camino por el que debía transitar…

Finalmente, con un suave silbido, el viento se coló por un balcón cuyas puertas fueron abiertas de golpe, dejando ver unos ojos rojizos en medio de la oscuridad…

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: CONTINUARA :::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

*Hago alusión, al conflicto que se da en el videojuego de la película Kung Fu Panda 2.

Ahora, a contestar Reviews!

Ayumi Von Tesla: Jajajajajajaja, es que siempre es genial dejarlo en el momento emocionante, para que el siguiente capítulo, inicie igual de emocionante ¬w¬.

Deja! La culpa de Shifu se hará más grande, conforme vayan ocurriendo los sucesos mwahahahahahahahahahahaha y no, no olvidara JAMÁS!

Espero que este también haya valido la pena :D. Y si, disfrute dejar en emoción este capítulo mwahahahahahahahaha. Estoy segura que ya reconociste al de ojos rojos 8D.

Guest: Ok, este es anónimo, pero agradezco mucho el comentario. Tratare de que las actualizaciones sean lo más pronto posible. Muchas gracias!

KimPantaleon: Muchas gracias! En verdad que agradezco profundamente tus palabras, porque me animan a escribir :D, es todo un honor.

Jajajajajajajajaja, para el momento del rape, faltan otros cinco capitulo, pero ya estoy comenzando a redactarlo, de forma que no quede extraño y/o desagradable mwahahahahahahahahaha.

Po la pasara realmente mal XD.

Grulla16: Hola! Muchas gracias por tu comentario!

Guest: Otro anónimo! Hola! He estado bien y finalmente actualice el fic ;), espero tener el siguiente capítulo pronto :D.

En mi página de DeviantArt leyva1130. deviantart podrán encontrar algunos adelantos y claves sobre la historia en mis journales… así como algunos dibujos de los protagonistas XD.