.VI.
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"Espero puedas perdonarme, nunca fue mi intención despedirme, las despedidas son muy tristes ¿verdad? Volveré lo prometo, se feliz pequeña Hinata"
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Aquella pequeña nota dejada ese día por él, se la sabia de memoria, conocía cada curva, cada espacio en donde se recargo con mayor fuerza la tinta, cada palabra cuidadosamente puesta, la promesa escrita; y vaya que se la repetía a sí misma cada vez que no le veía, era su cable a tierra, lo que le mantenía firme y le permitía continuar con una sonrisa cada día. Él volvería, él no mentía.
Dejo aquel papel sobre la mesita de noche, le tranquilizaba el saberla ahí, a su alcance. No había hablado con él desde que se fue, hacía dos años, sabía que estaba bien por Itachi-kun pero nada más que eso. En el fondo sentía un poco de resentimiento por dejarla así de sola, quizás las últimas palabras que le dijo no habían sido las más apropiadas para la ocasión, pero ¿Qué más se podía esperar de ella? De solo recordar aquellos acontecimientos le hacían morir de vergüenza.
¿Cómo pudo ser tan osada?
Era mejor dejar esos pensamientos atrás, no le servían de nada ahora. Se levantó agradeciendo lo frió del suelo, y con pasos de bailarina se dirigió al baño para asearse y alistarse para el día.
Suspiro ante su reflejo, aún no se acostumbraba a los cambios que su cuerpo comenzaba a dar, quizás nunca se acostumbraría, estaba tan acostumbrada al bajo perfil que simplemente aquel cuerpo tan llamativo sentía que no le pertenecía, y según Kaede-san, aún faltaba mucho por crecer. La adultez no le parecía tan agradable ahora.
Tomo un desayuno quemado rápido y salió deprisa hacia la secundaria a la cual asistía, Kaede-san había estado especialmente distraída ese día, y cualquier cosa que aquella noble anciana estuviera pensando; no sería nada bueno, especialmente si esto conllevaba a quemar un desayuno a prueba de todo, como lo era unos huevos revueltos con pan tostado y un vaso de zumo.
-Quizás quiera matar a la vecina…-
-Lo dudo, si quieres matar a alguien lo mejor sería actuar normal los días antes.-
Aquella voz grave le sobresalto, tenía aquella costumbre de decir pensamientos en voz alta, usualmente incoherentes para quien la escuchase, pero aquella persona ya estaba acostumbrada, años de observarla le habían enseñado muchas más cosas sobre aquella bella jovencita de lo que cualquiera pudiese pensar.
-Gaara-san.- saludo cortésmente Hinata, dirigiéndole un asentimiento de cabeza al pelirrojo que le miraba con atención.
-Buenos días Hyuga-san.-
A pesar de todo el tiempo que llevaban de conocidos y que ambos se consideraban prácticamente amigos, el protocolo era algo que le caracterizaba a ambos, se sentían cómodos tratándose de esa manera y Gaara no estaba especialmente interesado en que eso cambiara, al menos por el momento.
En el fondo, se sentía un poco intimidado por la madurez inalcanzable que proyectaba aquella chica, en su mente aún revoloteaban los sucesos ocurridos en primaria y en su primera confesión fallida… quizás si ahora le preguntase, sabría que responderle.
Y es que ¿Cómo no hacerlo? Cada persona a su alrededor era inevitablemente atraída hacia ella, a esa belleza etérea, a ese comportamiento errante, despistado, ausente de un mundo que le miraba ansioso. La veía cuando danzaba, presa de su propio universo, canciones que solo ella entendía, la veía cuando pintaba, cosas inexplicables y que mucho sentido en un mundo crudo y real no se hallaba, la veía cuando tocaba el piano, reproduciendo sonidos aleatorios, acompañándolo de su voz disonante… Hinata era arte, con sus ropas sueltas, su cabello alborotado, ese brillo fulminante en esos ojos perla… una luna alumbrada por un sol ausente.
¿Quién sería aquel sol? ¿Él podía serlo? ¿Se le permitiría?
No lo sabía, y no tenía prisa por averiguarlo, tiempo a tiempo, el presente era algo tan frágil que era mejor disfrutarlo, tenía tantos desvaríos como aquella señorita la cual ahora caminaba a su lado ajena a cualquier realidad, por el momento se sentía feliz de poder caminar a su lado, de saludarla cada mañana con una reverencia, de las conversaciones banales y las preguntas con improbables respuestas que le hacia Hinata.
-Ino-san ha estado extrañamente callada estos días ¿Se encuentra enferma?-
-No, se le ha declarado el chico al que ama y no está contenta por ello.- noto un dejo de diversión en el tono siempre tranquilo de la joven.
-Temo no comprender… Ino-san es una persona divertida.- y vaya que lo era, divertida y extraña.
-Lo es, supongo que es algo así como llevar tanto tiempo deseando comer un chocolate, y sorpresivamente te lo regalan… temes abrirlo pues si se comienza algo inevitablemente se acaba… debe de ser muy triste que se termine el chocolate.-
Quizás eso pasaba con él también. Siempre era interesante hablar con ella, nunca sabía que podía descubrir de sí mismo, y aquel temor a que algo acabe por el solo hecho de comenzar era válido y hasta cierto punto estúpido; un no nazcas porque morirás en toda la cara. Ella era un ser increíble.
-Ino-san debe de aprender a superar aquellos miedos ¿no cree?- sus miradas se encontraron, algo parecido a cosquillas fue lo que sintió en el estómago en ese momento.
-Lo mismo pienso yo, los cobardes mueren muchas veces antes de su verdadera muerte; los valientes gustan la muerte sólo una vez.-
-Interesante elección de cita Hinata-san… la tendré en cuenta… -y como siempre hacia ella cuando no entendía algo, le sonrió.
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Mi vista no podía despegarse de aquella joven, hoy cumplía 17 y no podía evitar compararla con aquella jovencita triste y menuda que conocí hace ocho años, tantos cambios maravillosos en aquella dulce señorita no podían ser buenos para ningún hombre, sabia de muy buena fuente que varios andaban rondando por la casa, volando en círculos cual buitres ante aquella carne fresca y tierna.
-Si la sigues mirando se dará cuenta Itachi.-
-Es inevitable ¿no ves lo hermosa que está hoy?... si mi hermano estuviera aquí estaría orgulloso.-
-y varias cosas más sobra decir.- Sonreí ante el comentario sutil de Sasori.
No podía evitar sentir lastima por él, toda una vida solo, era triste de cierta forma que a la primera persona que quisiera de verdad; la dejara de esa forma. Le había confesado entre suspiros de cansancio el porqué de su huida, de su salida repentina por la puerta de servicios. Y no podía juzgarlo, como hermano y como ser humano, no tenía ese poder, incluso le admiraba, ser tan valiente como para afrontar un mundo nuevo solo para que esa niña pudiera crecer en un ambiente normal; dentro de lo posible, sin la constante carga de tener a un amor "no correspondido" viviendo en la misma casa, aquella niña de la nada se había vuelto el centro del mundo para todos y estaba seguro que él hubiese hecho lo mismo. Pero en el fondo sabía que su hermano se había ido por algo más, él mismo se lo había hecho entrever en las cortas pláticas que mantenían cada cierto tiempo, Hinata era madura y sabía que entendería el hecho de que Sasuke no la quisiera de la forma que ella esperaba; sobre todo porque era una niña y prácticamente una hermana menor para el nombrado…
Sabía que él se había ido por amor, fue lo último que le dijo antes de colgar cierto día especialmente triste, pero ¿Qué tipo de amor? Hay tantos y tan diversos, diferente, complejos… que la palabra "amor" simplemente no le bastaba para armar el rompecabezas de aquella trágica teleserie.
-Deja de pensar babosadas cariño.- sintió el cálido aire de su marido sobre su oído izquierdo mientras le susurraba.- Es como si te hubieses ido miles de kilómetros de mi lado y aquello no me gusta.-
-Estoy preocupado.-
-Has nacido preocupado Itachi cariño, eres demasiado consiente del mundo para tu propio bien.-
-Es inevitable… siento que va por un tres sin frenos que en cualquier momento saldrá descarriado, matando a todos los pasajeros que lleva…
-¿Hablas de Sasuke aún?... él es un alma vieja, sabe que hacer.
-Lo sé, y esa claridad me preocupa, se ha perdido tanto por saber siempre que hacer… el dejarse llevar no es malo, mira donde estoy yo por dejarme llevar.-
-¿Casado con el mejor hombre del mundo?-
-Exacto.
Y es que era verdad, la vida no era la meta, eran los desvíos que se tomaban para llegar a ella… y eso Sasuke no lo sabía, siempre era tan practico… tan alejado del mundo, tan impersonal. Pensaba que al llegar Hinata a su vida, las cosas cambiarían pero no, salió corriendo al verse envuelto en algo que no podía controlar, un camino nuevo que no estaba dispuesto a explorar…
-¿Quieres un poco de pastel?
-si por favor…
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Hoy como todos los meses venía a ver a mamá, su tumba siempre era la más linda, me preocupaba de que siempre tuviera flores y estuviera en perfectas condiciones, era la única manera de seguir cuidando de ella; como sabía yo, ella me cuidaba a mi desde donde fuera que estuviera. Aún dolía… pero llorar hace menos profundo el duelo, un duelo eterno pero que sin embargo no me pesaba, no me importaba sufrir por ella… yo la amaba, y aquel dolor solo era la muestra de mi amor y devoción por aquella buena mujer que me dio la vida, solo a través de los años y del buen amigo tiempo pude ser consciente de esto y aceptarlo con todo lo que implicaba…
En días como estos lo extrañaba más que nunca, me arrepentía enormemente de haberle dicho todas esas cosas, si en ese momento hubiese sabido que se iba a ir quizás por mi causa… me hubiese cocido la boca ahí mismo y a pesar de que todos decían que se había ido por sus estudios, algo en mi interior me decía que no.
Por más vueltas que le daba a mi comportamiento- había tenido que afrontarlo y estudiarme detenidamente para ver la posibilidad de que de verdad estuviera loca- aún no le encontraba ni patas ni cabeza… ¿Cómo había pensado quizás por una milésima de segundo que todo estaría bien? pero a pesar de todo, si me preguntasen otra vez si era verdad lo que yo decía sentir, lo gritaría a los cuatro vientos, gritaría que sí.
Cabía la posibilidad de que estuviera ligeramente loca, un poco paranoica también, pero no me podía negar a mí misma aquella verdad universal tan importante. Y es que le amaba, amaba a aquel fuerte roble que me cobijo y protegió cuando solo era un pajarillo que había perdido a su madre, amaba su serenidad, su paciencia, el brillo especial que se posaba en su mirada cuando algo le salía bien, su voz profunda y ligeramente rasposa, el tronar de sus dedos cuando estaba nervioso, el como rehuía de las mujeres, sus hombros tensos y sus labios fruncidos cuando se enojaba, la pequeña cicatriz en su oreja de un pircing pasado, el lunar oculto en su parpado derecho… tantas y tan pequeñas cosas que me gustaban de él.
¿Desde cuándo había comenzado a sentir aquella calidez en mi pecho?
Desde siempre, él fue la luz en toda esa neblina confusa e insaciable llamada vida, lo añoraba, lo quería de vuelta, a pesar de que eso significase verle nada más que como un hermano mayor, estaba dispuesta a ello… a verle encontrar una mujer, verle casarse y tener hijos, verle triunfar y ser parte de sus celebraciones familiares, de sus navidades… solo…
Solo le quería de vuelta, me resignaría a aquel hermoso amor, ocultándolo en lo más profundo de mi alma solo por verle cómodo a mi lado, todo sería como antes.
Rogaba a Dios que fuera así.
Su regreso estaba programado para dentro de seis meses… tenía ese tiempo para mentalizarme y crear muros, protegerme del rechazo inminente y acostumbrarme a que él solo estaría conmigo románticamente en sueños.
Quizás mi vida fuera eso, recordar los buenos momentos mientras esperaba que algo pasara, solo eso… esperar, esperar a que la vida pase y ya, a la deriva por un mundo que quizás era demasiado crudo para mí.
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NOTAS:
Bien! al fin termine este capítulo, siento que quedo bastante ¿Adulto? Nose, tengo esa percepción, me encanto la parte de Gaara, hay muchos puntos de vistas acerca de Hinata, como ha crecido y ha ido evolucionando en la ausencia de Sasuke; yo personalmente la amo, quizás le consigamos un novio, un clavo saca a otro dicen por ahí, aunque según mi parecer solo lo entierra más jiji n.n
Muchas gracias a todas esas hermosas personitas que han seguido esta historia, a las que han agregado a sus favoritos (oh por dios que honor T_T) y creo haber visto por ahí entre mis correos incluso un "autor favorito" de verdad me hacen muy feliz, los aprecio mucho y me encanta esta comunidad tan bonita que estamos formando, somos grandes personas y estamos hechos para cosas aún más grandes. Háganme dichosa con un comentario aquí abajo, me gusta mucho leer sus opiniones y más de alguno me saca agradables risas (Y todos sabemos que hacer reír y desearle felicidad a alguien es el regalo más bonito que puedes dar)
Srta. Perseidas
Angel maria 15: Shikamaru es tan pro, me gusta mucho él :D sería interesante ver que se puede hacer con ellos dos jaja muchas gracias por responder a mis "dudosidades" n.n saluditos.
Xiomey uchiha hyuga: Aww eres un amor, muchas gracias! Si, tiene sentimientos por ella pero Hinata no lo sabe así que shh :3 solo hay que sentarse y esperar a ver qué pasa, yo ya tengo mis palomitas listas. Saluditos Xiomey-chan. 3
Nanouchiha: ¿Te gusto la parte de Gaara en este capítulo? A mí me encanto u jaja es que la ve como… como si fuera la luz de sus ojos T_T me siento mal incluso porque quizás lo haga sufrir… ya le encontraremos alguna solución :3 saluditos!
Mary: A mi me gusta mucho que me den ideas :3 así que usted dígalas. Había pensado en meter a Sai por ahí jij :3 Ino es como la hermana mayor madura que sabes de cosas picantes e/e jaja saluditos Mary-chan! Ojala te haya gustado este capitulo
Guest: Naruto es un loquillo :3 ciertamente es un Sasuke más tierno de lo acostumbrado :3 y si le metemos un poco de dark al asunto? No? Saluditos! u
Gilda: Gilda-chaaan! T_T muchas gracias querida, sé que puedo! :C me haces feliz u.u Con Gaara creo que nos estamos dando abasto, pero igual me gustaría meter algo más a esta mazamorra :3 Gaara es tan lindo :c Saluditos! 3
RankaxAlto: Es una buena forma de incorporar a Shikamaru :3 intedeshantee, muchas gracias por comentar y dar ideas :3 me encanta que me den ideas jeje n.n ciertamente es un fic melancólico, por ahí deje una canción que va muy bien con la trama de la historia :c saluditos!
Nicolai P. Sherman: me paso lo mismo! :D volví a leer y me entraron unas ganas de volver a escribir, y aquí estamos, sacando esta historia adelante n.n muchas gracias por comentar y sumarte a esta linda historia, saluditos! :3
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