IX
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Habían pasado varios días desde que él llego, aún no se acostumbraba a que él rondara por ahí, varios accidentes habían pasado por lo mismo y de solo pensar en ello su rostro se tornaba de un fuerte tono rojizo.
La dicha no cabía en su pecho a decir verdad, de solo saberle cerca algo parecido a la felicidad se esparcía por todo su cuerpo haciéndole reír, varias veces se había visto al espejo no reconociendo a la chica de ojos brillantes y mejillas sonrojadas.
De cierta forma también se sentía tonta, tonta por esperar algo que jamás llegaría, pero… ahí estaba ella, dando saltitos por la casa como niña pequeña. Los temores habían quedado atrás y solo se enfocaría en el ahora, en el que él estaba ahí, para ella.
-Mi niña el joven Gaara le llamo esta mañana recordándole su salida.-
-¿No ira a clases hoy?
-Lo mismo pregunte y dijo que no, quizás le tenga una sorpresa.- el tono de complicidad de Kaede era algo difícil de igualar, le gustaba cuando hablaba así pero no se sintió bien el hecho de que él estuviera presente.
Oh, cierto, se había olvidado de aquello, quizás aquella salida le serviría para distraerse un poco y volver a tierra en lo que respectaba al imponente hombre que en ese momento le miraba con el ceño fruncido.
-¿Quién es Gaara? –
-Un amigo de Hina-chan, es tan amable y caballero, a veces nos ayudaba a traer las comprar a la casa.- Kaede amaba a Gaara, tanto así que entre ellos no se hablaban con honoríficos, se trataban como amigos de toda la vida y aquello a Hinata le daba irremediable envidia.- Va al curso de Hina-chan.-
Y vio como el ceño de Sasuke-sama se hundía aún más, quizás era hora de salir de ahí.
-M-me iré a alistar… con permiso.-
¿Quizás fuera posible que él estuviese celoso? Era probable que no, mucho más factible era que solo fuera preocupación, suspiró derrotada.
Simplemente aquel amor no le hacía bien a su autoestima, esta era inexistente si se venía al caso, intentaba no mirarse al espejo, casi no se cepillaba su cabello, y utilizaba todo lo más grande y cómodo posible.
Era un desastre.
¿Si se arreglara habría alguna diferencia?
Se inspecciono atentamente a aquel gran espejo que tenía en su baño, su cabello estaba muy largo, ¿Si le diera forma habría alguna diferencia? Poco a poco fue sacándose la pijama, y dando paso a su cuerpo desnudo, observándolo, era pequeña, tenía un busto demasiado grande para que incluso fuera bonito, se realzaba aún más con su pequeña cintura y sus grandes caderas. Se dio la vuelta para inspeccionarse por detrás, tenía una bonita espalda, casi artística, como sus mujeres francesas, sus piernas eran blancas, al menos eran derechas y estaban en proporción, se avergonzaba; al igual que de sus pechos, de su trasero, todo en ese cuerpo era demasiado exuberante para sentirte cómoda, y aunque quisiera vestir algo bonito, de solo pensar que la gente vería todo aquello le hacía querer encerrarse en esa habitación y no salir nunca más.
Pero, si algo en si no cambiaba, jamás se sentiría a gusto consigo misma, y aquello le parecía una verdadera desfachatez, pasaría toda su vida con ese cuerpo, algo debía de haber de bueno ¿Cierto? Tenía una bonita espalda, y si se arreglaba y le ponía un poco de cuidado en aquel cabello, también se vería bonito, como el de su mamá.
No quiso inspeccionar su rostro, ya era demasiado con sentirse de esa forma como para seguir viendo cosas malas, se enfocaría en su cabello, por el momento se lo cepillaría. Paso a paso.
Poco a poco…
Quiero volverme alguien del que este orgullosa… ¿Dónde estás mamá?
Ella sabría qué hacer, ella le podría haber enseñado como peinarse, quizás hasta como maquillarse, que vestir para esconder lo que se necesitaba esconder pero sin que pareciera una saco de papas.
Se sacudió la cabeza y se dio golpes en sus mejillas tan fuertes que dejo marcas rojas, no era momento de pensar en todo aquello.
Paso a paso.
Se cepillo su cabello con cuidado, descubriendo que tenía una bonita cabellera, larga y con el tiempo; y el debido cuidado, quizás fuera hasta sedosa y brillante, se sintió mejor.
-Q-quizás si le pido a Ino-chan… - Quizás ella podría ayudarle…
-Hinata se te hará tarde.-
Su voz profunda le sobresalto, se terminó de arreglar sintiéndose optimista, pensando que si podría arreglar su problema si se lo proponía, como todo en la vida, merecía el esfuerzo.
-Te ves diferente.-
Fue lo único que recibió en parte cumplido en parte cualquier cosa de Sasuke-sama, al menos lo noto, indudablemente la florecita de la esperanza se levantó un poco en su pecho para recibir los rayos del sol.
Estuvo toda la mañana pensando en los cambios que podría llevar a cabo, quizás una visita a una peluquería no le vendría mal; o como Ino-chan las llamadas, salón de belleza. Comprar un poco de ropa tampoco le haría mal, si tan solo supiera que comprar, quizás hasta podría comprarse un brillo de labios y un perfume, una crema hidratante y una de esos hermosos set de spa, una vez Chiyo-sama le había regalado uno, lo había utilizado hasta que no quedo más que un pote vacío, podía jurar que utilizaba aquellos potes en su cuarto de pintura para dejar los pinceles, habían olido bien un tiempo más.
Se sentía ilusionada, amaba sus quizás.
-Ino-chan… ¿l-le gustaría acompañarme de…C-compras?- sabía que aquello podría desatar una reacción en el universo, su amiga era fanática de todo ese asunto.
-¿de verdad?... ¿no es por la cita con Gaara? – su amiga le hablaba en el mismo tono que la anciana Kaede le hablaba, le parecía divertido.
-N-no… es solo que… bueno…- ¿Cómo explicarle sin sonar patética? ¿Cómo decirle que quizás tenía un pequeño problema de amor propio? Quería arreglarlo de alguna manera, no quería sentirse tan mal consigo misma.
-Entiendo, no se diga más ¿Te parece mañana después de la escuela?-
Sonrió feliz, Ino-chan era entrometida, copuchenta, cotilla… todos los adjetivos que se le pudiesen dar, pero le conocía, y sabia cuando no podía hablar de algo en ese momento, con el tiempo, quizás… le contara.
-por cierto Ino-chan ¿En qué plan esta con Kiba-kun?
-oh… está enojado conmigo.- y aquello le parecía lo más normal del mundo
-¿Por qué exactamente?- ¿Quizás se habría comido la última galleta sin dejarle a él? De todos era sabido su amor por los dulces.
-Cree que me gusta el nuevo, yo solo dije que lo encontraba guapo ¿Ahora no puedo mirar?-parecía escandalizada por el hecho.
-Ciertamente tiene su encanto Ino-chan, no se preocupe, él entenderá.-
-¿lo ves también Hinata? Es tan guapo… ¿Sabes cómo se llama?- la luz en los ojos de su amiga inclusive se le hizo peligrosa.
-N-no… ¿vamos a almorzar? –
-¿y si le preguntas?- no le gustaba cuando su amiga se ponía en ese plan, porque al final ella era la que iba de espía y siempre le descubrían, aquello no pintaba nada bueno.
-N-no creo que sea buena idea Ino-chan… él me da un poco de miedo.-
-Es especial Hinata, no te pongas como Kiba.-
-No es eso.- ¿Cómo decirle que los ojos de aquel muchacho eran muy fríos? Siempre sus descripciones eran raras e Ino nunca las entendía. No tenía caso. – Tengo hambre, vamos.- sonrió amable.-
El día paso más rápido de lo normal, sin darse cuenta ya se encontraba en su casa, alistándose para su salida con el pelirrojo, la casa había estado extrañamente silenciosa, ni Kaede-san y Sasuke-sama parecían encontrarse en esos momentos.
Observo con desanimada su guardarropa, no tenía nada especial que llevar ese día, quizás con aquel vestido blanco, sus sandalias café y una chaquetita de mezclilla bastaría ¿verdad? Era lo máximo que podía dar de sí misma al mundo.
-Te vestiste de la misma forma que cuando salimos.-
Y nuevamente la volvía a asustar ¿De dónde aparecía? Nunca lo sabría.
-m-me gusta este vestido.- estaba nerviosa, lo reconocía.
Cuando él estaba cerca se sentía expuesta, mucho más vulnerable de lo acostumbrado, su corazón palpitaba desbocado y las mariposas no tardaban en revolotear en su estómago.
-Es lindo.- no pudo evitar alzar la vista para encontrarse con esos ojos profundos que la traían loca, le dolía el que fuera tan perfecto.- ¿A qué hora volverás?
-N-no lo sé.- era extraño que alguien se preocupara de su bienestar, Kaede-san solía preguntar esas cosas, pero conocía su círculo íntimo por lo que no se preocupaba mucho, pero para Sasuke… era extraño y morbosamente encantador.-
-Te iré a buscar, llámame si sucede algo.- él inmediatamente volvió su mirada a ella cuando intento decir algo, pero las palabras murieron en su boca, era tan sofocante, el ambiente se iba cargando cada vez más de algo íntimo.
-n-no tengo… celular.- y era verdad, nunca sintió la necesidad de tener uno, sus amigos sabían dónde vivían, Kaede-san siempre sabía sus planes, y siempre estaba el número de casa ¿Por qué habría de tener uno propio?
-Hmp.- se mordió el labio al escuchar aquel gruñido, le pareció lo más oscuro y sexy que jamás podría escuchar.
Al segundo sintió invadido su espacio personal, era Sasuke quien estaba a menos de cinco centímetros de su cuerpo, podía sentir su calor corporal, su aroma, respingo cuando le sintió rozar parte de su costado, dejando una marca caliente ahí donde había tocado, escucho el clic de su pequeño bolso que era abierto, no pudo evitar cerrar los ojos ante lo íntimo de la situación.
-Te llamare a las 10, mañana tienes colegio.- su corazón latió frenético, asintió feliz.- cuídate.
-S-si… me voy, adiós s-Sasuke-sama.- debió de haber salido corriendo de ahí antes de hacer una locura.
Pero nunca averiguaría el sonido que escucho antes de salir de casa ¿Algo rompiéndose? Esperaba que no, Kaede-san no estaría contenta si así fuera.
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NOTAS.
Me encanto esa parte del celular ¿Se la imaginaron toda cargada de tensión sexual? Porque yo sí, estoy pensando seriamente en cambiar la calificación de T a M, con todo lo que implica ¿Qué me dicen pequeñas pervertidas? Jajaja capítulo dedicado mucho más al amor propio de Hinata, me di cuenta de que la estaba ¿Victimizando demasiado? Quizás no sea la palabra adecuada, pero quiero que ella se sienta mejor consigo misma, y todas sabemos en que termina eso e.e ¿Cierto? Sasuke es bueno, ligeramente paciente, melancólico y solitario, pero no sería Sasuke si no fuera un celoso posesivo y controlador ¡Como me gusta este hombre! Muchas gracias a todas las personitas que me están apoyando con esta historia, he tenido demasiados trabajos, exámenes bla bla bla, todo lo que implica una vida relativamente normal de universitaria, no saben lo feliz que me hace leer sus comentarios y ver los seguidos y favoritos para esta historia, muchas gracias pequeñas.
Srta. Perseidas.
Gilda: Vi la fecha del comentario y no pude evitar sentirme mal por lo tardado de la actualización, muchas gracias Gilda-chan :c
Tokeijikake no Orenji: Palabra de caballera que seguiré actualizando esta historia, de hecho tengo ideado mas o menos hasta el capítulo 16, después nose que madres se viene :D jajaja saluditos muchas gracias por comentar siempre n.n
Suki: tranquila que es todo menos amor de hermanos e.e incesto puro! Jaja quizás en otra historia, pero en esta trata más por las diferencias de edades y todo lo que aquello implica :3 saluditos suki-chan!
Thalia Darkness: Vi el primer comentario cuando estabas leyendo el capítulo 1 y me dio ilusión, y cuando te pusiste al dia y dijiste que te había gustado me sentí feliz :D jaja muchas gracias por la paciencia :c saluditos!
annie-nyu: Nanai! Muchas gracias annie-nyu, aquí la continuación ¿Te gusto? A mí me gusto como quedo, se viene dramático e.e jiji
Zareh: Yo me siento de la misma manera e/e jsakjsa somos dos! :D vamos a ir quitándole ese complejo porque Hinata es hermosa :C y vale mucho! Solo que ella no lo sabe u_u saluditos Zareh! Gracias por comentar 3 espero te haya gustado este capítulo.
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