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XII
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La tarde paso y ella se mantuvo en ese letargo exquisito que le permitía no sentir demasiado, del extraño pelirrojo no había vuelto a saber, creía haber escuchado a Ino comentar su retiro a mitad del receso, pero temía preguntar y que eso causara más dudas que respuestas.
Una pequeña opresión comenzaba a estrujar su pequeño corazoncito, su vida siempre había estado marcada por miedos constantes a diversas cosas, y esta no era muy distinta de esas dichosas cosas, pues la soledad era su mayor contrincante en cuanto a felicidad y plenitud se trataba.
Temía estar sola, paso seis años sin aquel hombre y lo paso realmente mal, pero se las arreglo y sobrevivió, varias noches se quedaba dormida con lágrimas en los ojos, varios cumpleaños fueron saltados o suspendidos por que él no daba muestras de aparecer, varias navidades fueron pasadas por alto dentro de su tristeza, la ropa era reutilizada una y otra vez hasta que simplemente no cumplía sus estándares de talla, la comida era insípida y poco clara, la vida era gris…
Pero aun así, era vida, su vida.
Dentro de ese gris habían tonos, unos más claros y otros más oscuros, tan claros que llegaban a ser blancos como sus amigos, tan grises y profundos como itachi-sama, tan oscuros como uchiha-sama, tan neutros como Kaede, lo neutro jamás seria mal visto por ella, porque era una constante, algo que siempre iría con todo… quizás hasta ella misma fuera ese gris neutro, opaco y nada lustroso, pero ese gris neutro que abarca a todos, que está ahí siempre, esperando a ser utilizado con gracia… o por dar otro rebuscado ejemplo, como la luna, una masa revoloteante alrededor del sol sin luz propia y sin características que no fueran más que estar ahí, para ser observada, para ser la cómplice de los amanes, de los que extrañan, de los que sienten, simplemente ahí…
-¿Por qué estás triste?...- le sorprendió aquella voz desconocida a sus espaldas, había estado tan ensimismadas en sus pensamientos retóricos que no se había percatado de que alguien estaba ahí, observando…
Grande fue su sorpresa al darse cuenta de que aquel chico podría pasar perfectamente como el hermano menor de los Uchiha, su cabello negro opaco y sus ojos carentes de expresión u emoción alguna le conferían un aura extraña, como si aquel ser no existiera realmente y en su lugar solo fuera una cosa… un algo.
-¿E-es malo e-estar triste?- no estaba acostumbrada a entablar conversaciones con extraños, de ser otro momento habría huido avergonzada de que le hubiesen sorprendido en esas facetas "sensibilisticas" pero por hoy ya bastaba, estaba cansada.
-Es un sentimiento desagradable para las personas… -la duda se posó en aquellos ojos negros, él en si era extraño, le vio taparse la boca y hablar.- creo que no he leído lo suficiente, mis disculpas señorita.- una profunda reverencia le fue dada.
-¡No!... n-no se p-preocupe… - ¿Qué hacer?
-tengo trabas al comprender a las personas, y mis juicios en la mayoría de veces están errados… ¿cree que tengo un problema?- el joven parecía verdaderamente afligido, ahí, acuclillado en mitad de un pasillo desértico.
-n-no creo que t-tenga problemas… las p-personas somos complicadas.- aquello no pareció animar al joven pelinegro.- s-si te sirve de consuelo, n-nunca se termina de aprender.- le dio una sonrisa sincera, intentando transmitir confianza para que al menos aquel amable joven que se había acercado a preguntarle por sus emociones, tuviera alguna motivación para continuar aprendiendo y estudiando la mente humana.-
-un gusto señorita Hinata.-
Sus ojos chocaron y vio como él le sonreía, para luego retirarse volviendo a dejarla en aquella extraña atmosfera auto creada, a veces no se podía con el mundo y era necesario un alto al fuego… ¿Cuándo le había dicho su nombre?
¿Qué hacer? Su cabeza estaba hecha un caos, se había sentido tan feliz aquella mañana, recibiendo migajas de amor y atención por parte de él que no le importó nada más, no le importó que quizás doliera después, de que el peso de la realidad la derrumbara dejándola KO, no, eso no le importó a Hinata Hyuuga, porque ella amaba a Sasuke uchiha, y daría lo que fuera por él… y ese era el problema, no vivió por él, se mantuvo en un letargo existencial que simplemente aquello no podía ser sano para nadie.
¿Qué hacer?
No podía dejar de amarle, eso estaba claro, él era su constante, su tierra, el color principal…
Tan joven y tan rota.
Siempre había pensado que el tiempo era el mayor aliado si se utiliza bien, el "tiempo al tiempo" era algo que practicaba en su día a día, quería creer que esta era una de esas cosas que se pondrían en su lugar, todo se arreglaría para bien o para mal en algún momento, el que doliera o no; bueno, eso se vería en el momento.
No presto mucha atención a la última clase, había escrito todo hasta que en algún momento simplemente vio las nubes y lo demás desapareció, la gran mayoría de personas que conocía a Hinata Hyuuga estaba acostumbrados a ese ser errante en el que se había convertido, una persona completamente etérea que podía estar sin estar y todo eso pertenecía a su encanto.
Gracias a eso varias cosas pasaban sin que ella se diera cuenta, como las miradas de profundo amor y coqueteo que se daban sus amigos Kiba e Ino, o como el profesor sonreía ante alguna barbaridad que hacia un alumno en primera fila, o como cierto peliblanco le miraba sin tampoco haber escrito la totalidad de la clase… cosas así pasarían más de dos veces sin que ella llegara a percatarse del todo.
-¿Te vienes Hina?- sus amigos le esperaban mientras ella se ponía sus zapatos en el recibidor.
Negó suavemente con una sonrisa, alegando que le irían a buscar hoy, agradeciendo el gesto de que la hubiesen esperado, disculpándose después por no poder acompañarlos, todo parte de un guión aprendido de memoria, de un director algo macabro, ¿Cuándo saldría de escena? Estaba cansada de improvisar sobre la marcha…
La idea de arreglarse ya no le parecía tan buena, incluso la falda que portaba le parecía ridícula, no era para ella, era corta, desproporcionada con su propia esencia, ¿Qué harían las personas en esas situaciones? ¿Se sentirían igual? ¿Habría alguien igual de aburrido que ella?
-¿Pasa algo?-
No se había percatado en que momento había llegado a la entrada del colegio, ni cuando aquel pelinegro se le había acercado, miro a su alrededor, por supuesto él llamaría la atención, con su porte altivo, su hermoso rostro y su ropa de marca, con su actitud de estrella de cine ¿Quién no le miraría? Se sentía tan poca cosa a veces.
-Na-nada Sasuke-sama.- intento sonreír lo mejor que pudo.- día cansador eso e-es todo.- por alguna razón el piso le parecía lo más interesante del mundo, y a él no le importó realmente su vano intento de esconder su estado de ánimo, simplemente la dejaba hacer, si se pusiera a chillar en medio de la calle tampoco armaría gran drama, no es que no le importara, simplemente quería que fuera libre y que hiciese lo que sintiese que fuera mejor, él estaría ahí para cuidarla.
En algún momento le diría lo que tenía, ella era así.
Caminaron en silencio gran parte del trayecto, solo interrumpido por diversos monosílabos y preguntas al aire, nada comparado a lo que había sucedido en esa mañana, las cosas podían cambiar de un momento a otro.
-¿sucedió algo con ese pelirrojo? – comentó Sasuke al fin, enfocando su atención a las sorprendidas facciones de la pelinegra que por un momento había quedado completamente sonrojada, solo pudo gruñir y voltear el rostro hacia otro lado.
-a-algo así.- contesto bajito Hinata, la tensión era palpable y Sasuke debía de hacer esfuerzos sobrehumanos por controlarse.
Él era el adulto ahí, no podía ir y reclamar cosas que no eran ni le correspondían.
Aún…
-Hmp… si te molesta solo dime.- yo arreglo el mundo por ti…
Y vaya que si lo haría, mataría por esa niña que tenía al lado, hundiría al desgraciado que tratara de dañarla, era incluso algo estúpido pero se sentía con el deber y derecho de ser el único hombre en su vida.
Vio en la mirada de Hinata algo parecido a la esperanza, aquello calentó su corazón y le picaron los brazos por querer abrazarla, era su niña ¿Cómo podía dejarla? ¿Cómo pudo hacerlo en su tiempo?...
-s-Sasuke-sama puede llegar a ser m-muy intimidante cuando quiere.- sonrió de lado al escuchar aquellos vocablos.
-no te imaginas cuanto Hina.- la susodicha solo atino a sonrojarse por el tierno apodo escuchado de sus labios.
Desvió inmediatamente la vista al suelo al sorprenderse a sí misma observando aquellos dos trozos de carne, se sentía hasta sucia teniendo ese tipo de comportamientos… ¿Cómo sabrían?
-Iremos a comprarte un celular.- aclaró luego de un tiempo.-
-n-no es n-necesario Sasuke-sama… nadie me llamaría.- aclaro por ultimo dándose un golpe mental por hablar demás.
-ten por seguro que no te dejare tranquila.-
Solo pudo sonrojarse y esconder la cabeza como la tortuga que era ¿Dónde había quedado la osadía que tenías de pequeña? ¿Esa seguridad? Lo único que quería era lanzarse a los brazos de ese hombre y que este le dijera que todo estaría bien, que jamás se iría otra vez ¿A quién engañaba? Lo necesitaba para respirar, era su oxígeno, su agua, lo que sea que se necesite para vivir, eso era él.
¿Y si se arriesgaba? ¿Y si simplemente se lanzaba a sus brazos? Se mordió el labio pensando en una y mil probabilidades improbables sobre él y ella juntos.
-¿Me vas a decir que pasa? –
Sasuke se encontraba en el otro extremo de la calle, mirándole con su rostro inexpresivo de siempre, la chispa del enojo afloro tímidamente en su interior.
-¿T-te importa? ¿Yo te importo?- oh, al fin, un poco de desafío en su persona, del que se arrepintió enseguida.
El hombre se vio ligeramente sorprendido por la actitud de su pequeña, era como un pequeño gatito esperando a atacar de cualquier forma para no ser acariciado.
Es que simplemente la has lastimado mucho.
-me importas.- el hombre avanzo seguro hacia ella, con esa fuerza que le caracterizaba, ese garbo imponente y esa belleza exquisita que la mataba, el frio calaba en sus huesos pero por alguna razón, solo sentía que se quemaba.- quiero aclarar algo.- sus labios se movían despacio y seductores, se atrevió a mirarlo a los ojos, grave error, sus cuerpos estaban muy cerca, tanto que él había inclinado ligeramente el cuerpo hacia ella, en un gesto intimo.- mírame.- ordenó, ella solo pudo obedecerle al momento que su vista comenzaba a desviarse, intentando ocultarse, se perdió una vez más en esos ojos oscuros.- eres y serás siempre lo más importante.- le susurro bajito.-¿Entiendes Hinata?
Aquello le llego al corazón y le humedeció los ojos, el que él dijera eso simplemente no tenía precio, porque Sasuke Uchiha podía ser muchas cosas menos un mentiroso y eso ella lo sabía, le costaba compartir sus sentimientos y creencias, y probablemente no tuviera mucho tacto al momento de decirlas, pero eso era él, así, de esa forma tan exquisita que la encendía por dentro y le hacía no poder dejar de amarlo, esa seguridad y veracidad en todo lo que hacía y decía…
No pudo más y se lanzó a sus brazos llorando ¿Por qué siempre terminaba siendo consolada? Últimamente pasaba mucho, pero de cierta forma se sentía bien que él estuviera ahí, su puerto seguro.
Sasuke solo pudo sostenerla mientras le acariciaba el cabello intentando calmarla, pero en el fondo sabía que ella no lloraba por tristeza, su interior se removía al pensar que era por felicidad.
-eres una niñita chillona.- le habló con cariño dando pequeñas palmaditas en la cabeza de la peliazul.
-u-un poco.- sus mofletes se tiñeron de un suave rosa escarchada.
-¿y? ¿Me vas a contar o tengo que sacarte las palabras por la fuerza?- le habló una vez la joven estuvo calmada.
La muchacha asintió mientras intentaba hilar palabras coherentes estando entre aquellos fuertes brazos, su pecho subía y bajaba, estaba agitada y sentía calor, la proximidad de aquel hombre siempre le afectaba de forma extraña y no la lograba comprender del todo.
Caminaron en silencio por un buen rato, iba profundamente sonrojada gracias a la fuerte mano que sostenía la suya. Hacia frio y el día había adquirido tonos negruzcos, probablemente llovería a la tarde, un par de cuadras más y llegaron al enorme centro comercial de aquel barrio, aún se le hacía chocante verlo y pensar que hace solo un par de años atrás eso era un hermoso parque.
Todo el trayecto Sasuke no le soltó la mano, al contrario, la afianzaba aún más hacia sí mismo.
-escoge uno.- le sonrió el pelinegro.
La dependienta estaba más que sonrojada frente al imponente hombre, vestía jeans negros junto con un suertes cuello tortuga y un Montgomery también negro, combinando con unos zapatos; probablemente de marca, oscuros, él perfectamente podría haber salido de cualquier revista de moda, no pudo evitar inflar sus mofletes al sentir que la señorita no le prestaba la atención debida a su elección y solo se dedicaba a admirar a su guapo protector.
-e-este.- entre todos escogió uno más bien pequeño en tono lila, probablemente podría sacar fotos lindas y escuchar música en el trayecto a casa, mientras buscaba su tarjeta el alto hombre se le adelanto cancelando todo, cualquiera diría que eran una pareja por la forma en que ahora la tomaba de la cintura.
-Kaede me ha contado que no has celebrado navidad, este es mi regalo.- él no hizo preguntas al respecto, se imaginaba perfectamente porque, no era estúpido y eso Hinata lo agradeció, no quería verse tan expuesta, no aún.- ¿no tienes frio?
Un adorable sonrojo cubrió sus mejillas al comprobar que él se refería a su falda, a la bendita falda que había decidido ponerse sin más, que descarada se sentía ahora, vio como la mirada del pelinegro viajaba hacia sus piernas deteniéndose un poco más de lo necesario en ellas, arrugando el entrecejo en un gesto que se le hacía por demás adorable.
-si vas a usar esa cosa será mejor que compremos unas medias, no quiero que enfermes.-
Y eso se sintió endemoniadamente bien, no le dijo que estaba loca, no le regaño, simplemente la dejo hacer cuidando y lijando los bordes de sus decisiones para que no se hiciera daño, él era su hombre perfecto, suspiro sin poder evitarlo, mirándole enamorada mientras él fijaba su vista al frente y no se daba cuenta del espectacular brillo que tenían los ojos perlados de ella.
Él por su parte iba en un mar de cavilaciones, no se sentía bien pensar cosas subidas de tono con Hinata, pero su mente solía funcionar al doble de velocidad cuando de ella se trataba, pequeñas imágenes se le albergaron en la retina de aquellas níveas piernas, mismas en las que reparo la noche pasada, esos muslos turgentes; se le hacía agua la boca de solo pensar en ellos, aquella falda debería de estar prohibida, sobre todo para alguien tan dulce y pura como ella, ¿Por qué tenía algo así en su armario? Y se sentía peor al pensar en prohibirle ese tipo de ropa "indecorosa" según él, su lado cavernícola había salido en toda la regla, no la había soltado de la cintura todo el trayecto que demoraron hacia el café, mirando de vez en cuando amenazadoramente a un par de hombres que miraban lo que era suyo, no, aquello no podía continuar así.
Luego de haber adquirido tres medias bastante calentitas para la época, fueron a por un café, Sasuke era fanático del café amargo, era uno de sus pequeños placeres el probar nuevas marcas y preparaciones, le gustaba cuando él cerraba los ojos al momento de probarlo, el pequeño gesto de placer se le hacía por lo demás erótico, nuevamente pensaba que el haber leído esos libros no había sido para nada productivo, se había fascinado con esos hombres fuertes y galantes, que tomaban lo que querían con esa seguridad innata, solo que ahora tenía uno frente suyo y no podía evitar pensar en que él se parecía mucho a todos esos hombres ¿terminarían como los protagonistas de sus historias?
Vio cómo su compañera se sonrojaba y negaba con la cabeza a lo que sea que estuviera pensando, luego boqueaba un par de veces dándose aire con uno de los manteles del local, sonrió para si al ver lo adorable que era.
-¿y bien?- sabia a que se refería al momento en que sus miradas se juntaron.
-y-yo…- ¿Por qué tenía tanta vergüenza? Muchas otras veces le había contado esas cosas, y no sentía pudor alguno por ello.- h-hable con Gaara-san.- la mandíbula del hombre se tensó inmediatamente y su mirada se volvió letal.-
-prosigue.- ¿Por qué tenía esa imperiosa necesidad de explicarse? No eran nada… ¿Por qué sentía que sí?
-él se disculpó p-por su comportamiento de a-anoche.- se sonrojo al recordarlo a lo que su compañero no pudo más que gruñir molesto, la sola mención de aquel chiquillo le ponía los pelos de punta y hacia querer cambiar a Hinata de instituto.- y…
-¿y?- tomo otro sorbo de su amado café para tranquilizarse, él era el adulto ahí, tenía que recordárselo varias veces al día casi como un mantra.
-y d-dijo que me amaba.- susurro bajito casi como queriendo que él no lo escuchara, se sentía realmente mal el tener que contarle esas cosas a él, pero al mismo tiempo se liberaba de una carga, porque sabía que él le ayudaría en lo que fuera que ella necesitara, eso jamás cambiaria a pesar de los años que pasaron lejos, se atrevió a levantar la vista, Sasuke bebía su café tranquilamente, pero pudo apreciar como agarraba la esquina de la meza fuertemente, sus dedos estaban casi blancos por la presión que ejercía ¿estaría muy molesto?- y… y q-que me esperaría, i-incluso llego a d-decir que no me e-enojara si me rondaba… Gaara-san e-es muy valiente.-
-o muy estúpido.- habló sin pensar Sasuke.- lo siento, me molesta su cercanía ¿bien?- aclaró de inmediato para evitar malos entendidos.
-¿Por qué?... s-Sasuke-sama s-sabe que no hay nadie a-aparte… - se calló abruptamente, casi cometía un desliz, lo que menos quería era que él se alejara por su impertinencia, bajo la vista avergonzada, su regazo era lo más llamativo del mundo en esos momentos.
-simple, no quiero que nadie te aparte de mi lado.- ¿Cuántos KO podía recibir una persona? Alzo la visa asombrada, buscando algún tipo de duda en aquellos pozos negros, solo encontró seguridad y confianza, Dios; como lo amaba.- me siento amenazado Hinata, y aquello no me gusta.-
-n-no entiendo…- no quería comprender era más bien las palabras adecuadas.
-Eso, no me gusta que ronden lo que es mío.-
¿Cuántas emociones soportaba una persona a lo largo de un día?... ella había llegado a su límite en ese momento.
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NOTAS
Espero que no les moleste el cambio constante en cuanto a persona gramatical, nunca se me ha dado bien respetar cierta línea en cuanto me pongo a escribir jejeje, bien al fin he terminado este capítulo, me ha costado sacarlo adelante como no tienen idea, he hecho innumerables capítulos 12 y ninguno me ha gustado como este, Sasuke está tirando todas sus cartas sobre la mesa e.e ¡cómo me gusta ese hombre! En cuanto a Hinata ya estamos viendo que tiene un tipo de depresión crónica que viene arrastrando desde varios años atrás, está tan sola T_T Me alegra traerles esta actualización hoy que es el último día del año, lo encuentro hasta poético :D muchas gracias a ustedes bellas personitas que siguen esta historia, aún queda mucho para que se termine de desenvolver ¿Cuánto realmente? Ni yo lo sé, solo quiero agradecer su apoyo constante y sus ánimos para continuar esto, les aprecio mucho T_T Feliz año nuevo a todos ustedes, sean felices; que esa sea su más grande motivación en la vida.
Srta. Perseidas
SweHiro: no tienes idea como odia Sasuke a Gaara jajaja Gaara aún no sabe quién es el eterno amor de Hina, solo sabe que hay alguien, ya veremos cómo se desenvuelve e.e muchas gracias por comentar n.n
hina hyu: ¿y si hacemos dos copias de cada uno para ambas? Jajaja e.e es que son perfectos! T_T pinche mucho que no nos manda hombres así, tienes toda la razón querida jajaja saluditos hina, que estés muy bien, nos leemos el próximo año.
Wtf: se me hacen igualmente cortos los capítulos, pero hay una vocecita en mi cabeza que dice "hasta aquí" jaja lo siento, la verdad desde un principio tenía pronosticado que a Hinata no le gusten las fiestas, pero tengo en mente un especial de dia de san valentin :D por esas fechas ya estará más adelantada la trama.
Sylvia: oh pequeña muchas gracias :c muchos abrazos querida Sylvia n.n
annie-nyu : shh que nadie sepa jajaja somos dos, viva el lemmon en todas sus narrativas :D personalmente me gusta cuando Hinata es la sumisa, nose.. Tengo un complejo T_T saluditos!
Gilda : gracias Gilda-chan :D tenía planeado uno cuando termine este pero veremos sobre la marcha n.n muchas gracias por comentar chau!
SchrodingerThe7 : oh pequeña, me he leído cuanta historia erótica y lemmon exista e,e jasjsakj es necesario en esta historia el lemmon :C yo lo sé, tú lo sabes, el mundo lo sabe! Saluditos :D
Zareh : Sasuke se está comenzando a desesperar ya que apareció competencia e.e eso acelerara las cosas un poquito jaja y aquí querida, la continuación, espero te haya gustado :c
KattytoNebel : Es que hina está verdaderamente enamorada de Sasuke, no puede ver a nadie más :c ya los pondré juntos en alguna otra historia :3 muchas gracias por comentar Katty n.n nos leemos.
