.
.
.
XVI
.
.
Caminé como pude a mi cuarto, temblaba completamente y no podía silenciar el fuerte latir de mi corazón, comenzaba a sudar frio, sentía que aquel sueño estaba siendo ya demasiado largo, comenzaba a no gustarme.
¿Dónde acababa todo aquello?
La luz del cuarto de Sasuke-sama estaba apagada, suponía que ya se habría dormido, tenía buenas costumbres al igual que Itachi-sama mientras que a mí me esperaba una larga noche.
Sus labios…
No podía evitar sentir algo raro en mí, me sentía pesada, era un nerviosismo nauseabundo que me hacía tirarme de las mechas, no encontraba tranquilidad en ninguna de las cosas que había hecho, limpie dos veces la cocina e inclusive prepare bentos desde cero… y aun así…
-tardaste. - su voz sonó fuerte y clara dentro de toda aquella inmensa oscuridad silenciosa, estaba tendido sobre mi cama, esta parecía minúscula en comparación al gran adonis sobre ella.
No pude responder nada, estaba ahí, en mi pieza, en mi cama… ¿Qué se suponía que significaba?
- ¿Qué sucede? -se sentó un tanto alarmado.
Estaba en pijamas, parecía haber tomado un baño hace poco ya que goteaba nuevamente aquel desordenado cabello azabache, tenía un aura casi mortal en aquella oscuridad solo iluminada por la lampara de noche.
-e-espero despertar…- sonrió de lado; pareció satisfecho con mi respuesta y me extendió su mano para que la tomara, lo hice y en un rápido movimiento ya estaba entre sus fuertes y cálidos brazos.
-oh, esperemos que no despiertes entonces. - susurró mientras me acomodaba sobre sus piernas. -
-yo… no entiendo
-estoy cansado de ser bueno- habló mientras escondía su rostro en el hueco entre mi cuello y mi hombro. - y estoy tan celoso ¡con un demonio! - sus brazos se apretaron entorno a mí con mayor posesividad si eso cabía. - Hinata… ¿me quieres? – parecía la pregunta de un niño malcriado.
-si… yo quiero a Sasuke-sama. - aunque en esos momentos no parecía él mismo, y al mismo tiempo era puro Sasuke. - ¿p-porque pregunta? - ¿mi voz siempre había sonado así de frágil?
- ¿me amas? - me comenzaba a hiperventilar. - podría encerrarte ¿sabes? Encerrarte junto a mí y que nadie más volviera a verte nunca… creo que estoy enfermo. - se veía confundido, sus palabras me confundían aún más… era la primera vez que Sasuke-sama estaba así.
Parecía ebrio, enojado y a la vez como un pequeño niño perdido que no sabe que más hacer… todo era muy confuso, y muy rápido, nunca lo vi venir.
Demasiado rápido…
-c-creo que es hora de dormir Sasuke-sama- no entendía muy bien su comportamiento, solo sentía su confusión y su enojo, dos cosas nada buenas en él.
-no, no quiero… no ahora que ya lo acepté. - acerco su mano hacia mi rostro y me acaricio tan suavemente. - llevo tanto tiempo negándomelo, y a la vez acechándote, no sabes todo lo que me contenido en no golpear a ese niño. - ¿Gaara? - y pensar que vendrán más… no soy bueno para ti, pero… aún así. - sufría, él sufría. -
Le abracé como pude desde mi posición, y él me encerró en aquel abrazo asfixiante y hermoso.
-Hinata, ya no puedo… -
- ¿q-que no puede Sasuke-sama?... -estaba aterrada.
Le mire atentamente, la luz amarilla hacia aparecer dos llamas hermosas en aquellos ojos negros, su mandíbula estaba tensa y podía sentir cada musculo de su cuerpo de igual forma, todo en él gritaba desesperación, parecía querer decir algo y al mismo tiempo salir huyendo, estaba aterrada… sentía que se me iba, mi corazón palpito de una forma tan dolorosa que se me fue la respiración, comenzaba a hiperventilarme través, no quería que se fuera, no podía dejarlo ir, me iría con él o morirá aquí…
-mantenerme lejos, no puedo. - el alivio recorrió mi cuerpo. - no de ti. -
-m-me alegro. -le sonreí mientras su rostro se contraía.
- ¡no! ¡No te alegres soy un enfermo! ¿Qué no te das cuenta? Hinata estoy enamorado de ti ¿entiendes? De ti, de mi pequeña… Dios. - el silencio reino en aquella habitación. - lo peor… lo peor es que ha sido así desde siempre…
- ¿Siempre? -a mi cerebro le había dado justo hoy para no procesar bien todo… Hinata estoy enamorado de ti…
-tantas veces… tantas veces te imagine… te añoraba hina, como a una mujer y tu… -
De un momento a otro me vi debajo de él, su cuerpo presionando el mío sobre aquella cama que me vio crecer, todo calor, todo brazas y explosiones, estaba tan feliz que podría haber muerto en ese momento y no me importaría, sus cabellos me hacían cosquillas en las mejillas, y su mirada estaba tan cargada de dolor y… algo que no supe descifrar, algo que me dio miedo y una presión extraña ahí… mi corazón latía fuerte junto con mi respiración que no parecía querer calmarse, la felicidad estaba ahí, en esas cinco palabras que de niña soñaba con escucharlas de él, seguía hablando pero no le prestaba atención, su rostro serio y contraído en una permanente mueca de dolor, sus ojos aguados y desesperados… Sasuke-sama.
-tú eras solo una niña… ¿entiendes? ¿Entiendes el monstruo que soy? Y ahora te tengo aquí, debajo de mi con las manos atadas sin poder moverte… y no opones resistencia, no te asustas… ¿Por qué? - se veía miserable, como esa vez que Fugaku le pego, o esa otra cuando le bese a la fuerza…
-s-siempre te he amado… siempre te he querido para mi… - sabía que era el momento, no podía ser de otra manera, jamás las cosas pasaron como debieron de pasar entre nosotros, no había flores, no había alboroto, todo era directo e íntimo, una intimidad casi escabrosa, pareció no sorprenderse con lo que había dicho, pero sus ojos se iluminaron en fuego y su rostro se vio un poco menos adolorido.
-tenias 12 años y me atacaste por celos. - sonrió al fin, yo solo pude atinar a sonrojarme, él parecía bien con eso. - ¿Quién lo hubiese pensado?... eres valiente, yo hui antes de aceptar la verdad. -
- ¿Huir?... ¿t-te fuiste por eso?... – el asintió y su rostro descendió a mi mejilla en donde comenzó a depositar suaves besos. -
-hui porque en el fondo disfrute el que me besaras… tu pequeño cuerpo contra el mío…- suspiro resignado. - estaba horrorizado con la idea de que me gustara una niña, más con la satisfacción que me dio, eso solo podía significar que. -
- ¿Qué? –
-que lo estaba esperando. - todo era tan íntimo, al fin soltó el agarre sobre mis manos y pude acariciar su cabello. - hubiese ido a la cárcel si me quedaba, si sabes a lo que me refiero. - no debería de sonrojarme así. - supongo que estás consiente de la tensión sexual entre los dos ¿no? -
-s-sex- no podía decirlo, simplemente no podía, en esos momentos lamentaba no ser un avestruz.
-sexual Hinata. - mi nombre sonaba malditamente erótico en sus labios. - si me quedaba… era cuestión de tiempo para que te hiciera algo. -cerro los ojos en una mueca de dolor. - mi pequeña… ¿Por qué no huyes? Te he contado todo, desidia que, si iba a cortejarte, primero deberías de saber a lo que te estas enfrentando.
-s-siempre espere esto, de alguna u otra forma quería que me permitieras quedarme a tu lado, como fuera… al precio que fuera. - para ese entonces todo se volvió susurros íntimos. - no te vayas porfavor, no de nuevo… siempre pensé que era mi culpa el que te fueras.
-nunca lo fue…
-s-si no te hubiese besado…- las lágrimas peligraban en salir, no necesitaba eso ahora. -
-siempre has sido tú la que me ha besado, hasta hace un momento siempre fuiste tú la que tomo la iniciativa… valiente o estúpida, aún no lo sé, pero… todas aquellas decisiones nos han traído acá ¿no?... decisiones que han sido tuyas, pero soy yo el que las ha aceptado y sabes que no podría negarte nada, me lanzaría al vacío si me lo pidieras. - sonrió nuevamente, parecía rendido.
-lo siento. - quizás fui demasiado caprichosa desde siempre.
-no lo lamentes, no es algo que estaba en nuestras manos, lo entendí y por eso estoy aquí… quiero que me conozcas. - determinación, dulce determinación.
-te conozco. -
-como un hombre. - sus dedos acariciaron mis mejillas, subiendo por mi cabello. - tienes un hermoso cabello, siempre lo he sabido. - se retiró sobre mí, sentándose al otro extremo de la cama, mirándome… ¿quizás acechándome? – quiero conocer a la mujer detrás de ti… no quiero que te reprimas conmigo. -
-me da miedo. - sabía lo que había ocasionado el no reprimirme.
-no lo tengas, te guiaré… veme como un hombre Hinata, es lo único que pido. -
-yo ya te veo así. - Que vergüenza, mis manos no eran suficientes para ocultarme de aquella mirada. - siempre te he visto así. -
No me atrevía a mirarle, el silencio reino sobre mi habitación apenas alumbrada, sentí que se acercaba, quería sacar las manos que me ocultaban, sus labios fueron tan dulces, tan vanidosos y egocéntricos que no podía pensar en nada más, aquellos dos trozos de carne me consumieron hasta el alma.
Sus labios calientes se movieron sobre los míos, podía sentir la humedad de su boca, la madurez de sus besos, calor, mucho calor, comenzaba a sentirme extraña. Nos separamos muy lentamente, me miro sonriendo con una suavidad que pocas veces había visto en él.
-Descansa, mañana tienes clases. - no quería que todo eso acabara y despertar sabiendo que era un sueño…
-quédate porfavor… si te vas, n-no poder dormir. - demasiadas cosas que pensar, él era el único capaz de ahuyentar todo pensamiento coherente.
-nunca tuve opción. - sonrió levantándose y botando las almohadas al piso, él siempre me satisfacía ¿habría algo en lo que yo podría satisfacerlo? Realice la pregunta.
-no mires a otros hombres, ni a otras mujeres, no salgas de casa ¿a quién le importa el estudio? - le mire asombrada mientras él me alzaba una ceja. - no es sarcasmo; si es lo que piensas, quizás sea demasiado extremo de mi parte… déjame pensar. -
Me acomode entre sus fuertes brazos, recibiendo inmediatamente su calor, hacia frio, pero ya todo comenzaba a florecer, eran mis días favoritos, el paso del invierno, la entrada de la primavera… quizás podríamos ir a visitar los arboles de cerezo, creía haber visto unas cartas que promocionaba el festival ¿Cuándo seria? Podría ponerme un kimono… dejaría mi cabello suelto y me pondría perfume, iría con Sasuke-Sama y le pediría un algodón de azúcar, podríamos ver los fuegos artificiales también, oraría por nuestra estabilidad y rogaría porque no lo apartasen de mi lado, era un buen plan, sentía el sueño venir poco a poco, su corazón casi hacía las veces de nana, estaba extrañamente callado, y yo… yo sentía que podría morir de felicidad en ese momento, no me importaría, me iría feliz.
-ya se…- se acomodó un poco, apegándome aún más a él si eso era posible, pasando uno de sus brazos por debajo de mi cabeza y el otro rodeándome la cintura, le mire, parecía triunfante, era extraño y hermoso estar así sin sentirme culpable.- quiero que solo me veas a mi… -mi corazón se detuvo al ver la fuerza en sus ojos ¿Cómo pude vivir sin él? – solo espera y lograre que ya no tengas miedo pequeña, no te dejaré… - sus palabras parecían más un ruego a los Dioses, quería creer en ellas.
-si, es algo que puedo cumplir… - parecía irónico, porque si recordaba bien, desde que tenía conciencia de vida, solo le había mirado a él… quizás el no tenía porque enterarse de tanto.
-Duerme, estaré aquí cuando despiertes. -
Me acurruque a su lado, sintiéndole en plenitud, podría jurar que le vi sonreír y luego…
nada.
.
.
Hacia frio, las mañanas de primavera siempre eran las más heladas y revitalizantes, y ahí estaba él, un Dios personificado, su cabello estaba totalmente revuelto y tenía una sonrisa de satisfacción con la que nadie podría meterse al menos por ese día, el peso sobre su pecho solo confirmaba una cosa.
Era aceptado.
Miro la pequeña cabeza azulina moverse cada tanto aún entre los brazos de Morfeo, podía darse el lujo de observarla sin que ella se pusiese nerviosa, y vaya que era bonita, le producía una calidez en el pecho no sentida antes con ninguna otra mujer, al final, siempre había sido solo ella.
Era un bastardo afortunado.
Podía sentir aquel pequeño y curvilíneo cuerpo pegado al suyo, aquello no le hacía bien, era un hombre, había pedido que lo mirasen como tal, pero aún… no, la idea de acercársele de forma sexual se le hacía incomoda.
Era una niña, simplemente no podía hacerle aquello.
Pero ahí estaba, excitándose con su simple respiración por sobre su pecho desnudo, ¿Acaso era un crio?
Había pasado el primer obstáculo, él mismo, había podido acercársele y confesarle todo aquello que le dolía, pero ¿y ahora? ¿Qué quería?
La quería a ella, completa, para si mismo y nadie más, pero ¿Qué conllevaba eso?
-novia. -
La palabra era fuerte y clara, cargada de resolución, haría de su pequeña Hinata su novia.
Y para ello tendría que comenzar a pavimentar el camino, hacerlo fácil para ella, quizás no sería bien visto o quizás al mundo le importaba un rábano lo que hiciesen, de cierta forma esto último lo confortaba un poco.
¿Por dónde comenzar? La quería consigo, era así y punto… ¿Qué tanto estaba dispuesto a sacrificar?
Todo, por supuesto que todo.
Hinata era suya, había sido así desde que se la entregaron, nadie tendría el derecho de quitársela, no cuando había dejado sangre, sudor y lágrimas por protegerla de si mismo y del mundo.
La maldita posesión comenzaba a hacer merma de sus pensamientos, tendría que controlarse. Él era el adulto ahí.
.
.
.
NOTAS:
Hola gente! ¡Ya se, ha pasado mucho tiempo, lo sé, no pasa nada, termine mi semestre al fin! Aprobé todas mis materias, estoy bastante orgullosa y cansada ahora mismo y lo peor, entro en dos semanas más -_- , pero tenia que actualizar, aunque sea con este capítulo que termina un arco al fin, no es que sea la historia mas complicada y bien hecha del mundo, pero vamos, al menos tiene arcos argumentales jajaja ¿Quién lo diría? Sugerencias porfavor, ha pasado tanto tiempo que deje esto que tuve que leerme mi fic completo para hacerme una idea de donde íbamos u_u mala persona, soy una mala persona.
Hinata al fin tiene lo que tanto añoraba, estar con él :3 no se lo haremos fácil cierto? Menos a él e.e que se fue, aun me duele eso, se fue! Para su protección pero se fue al fin y al cabo u_u Mi Gaara, que haremos con él? A mi me encanta ese hombre, es tan bueno y fiel… ya tendrá su oportunidad.
Muchas gracias por seguir mi pequeño fic, gracias por los comentarios tan bonitos que me dejan, y a los que dan favoritos y siguiendo y todas esas cosas raras que yo entiendo a medias.
Besitos muy grandes para todas y todos ( sé que hay niños que leen esto, en mi corazón lo siento así)
Srta. Perseidas.
ChibiFjola: jaja crueldad al lector XD solo dire Sasuke comenzara con sus cosas morales entorno al sexo -_- maldito bastardo mojigato e.e jajaja pero era de esperarse, que hina es una santa y es una niña a ojos de él u_u Saluditos! 3 muchas gracias por comentar.
annie-nyu: al fin Sasuke le explico las cosas :c era necesario cierto? Saludos a tu mami, quiérela mucho :3 las mamis son los mejor, hacen comida comestible y que no te envenena.
Blossom Komatsu: es un alma sensible u.u lo bueno es que con esto creo que tendrá mas confianza :C le falta la valentía a la mujer e.e
Suiren-Sama: Perdoname! Por la tardanza! T_T es que hasta me da pena jaja besitos que estes muy bien, espero te haya gustado este cap. 3
Zareh: Hola Zareh-chaaan, espero estés bien, Sasuke es un celoso, es una verdad universal :D no seria él si le quitamos esa parte de macho cavernícola jaja besitos.
Jackie Sly: y que movimiento maldita sea! Ojala hubiesen más hombres así en el mundo u_u no pidamos tanto y enfoquémonos en nuestros chicos 2d :c saluditos!
wolf-enzeru: e.e pervertida jaskja shhh que quede entre nosotras :D a mi tampoco me molesta escribir para rated M jaskjsa saludos!
GilCa: Holaa gilca-chan, lamento la tardanza :/ espero poder escribir mas a menudo, tengo ideas, muchas, pero tomarme el tiempo para plasmarlo al pc es complicado T_T saluditos! :D
yess iko chan: Muchas gracias por comentar! Y bienvenida a este desmadre jaja lamento la tardanza saludos!
