Capitulo 3. Pesadilla
Se despertó pero sentía que algo no estaba bien, algo le decía que no debía abrir los ojos ya que lo que vería no le iba a gustar. Agregándole las extrañas sensaciones que sentía en su cuerpo. Después de debatir interiormente, desiste, ya que no tiene caso estar con esas niñerías pero cuando lo hizo deseo no haberlo hecho. Pensó que tal vez todavía estaba dormido y estaba soñando, aunque más que sueño eso debía de ser una pesadilla, no podía ser cierto, no podía estar dormido encima de Joey Wheeler, el idiota perro de su clase y para colmo el desgraciado tenía un brazo alrededor de su cintura. Pero se dio cuenta de algo mas alarmante, que los dos estaban desnudos. ¿Por qué demonios estaban desnudos? Pero la respuesta a esta pregunta le vino desde la parte inferior de su cuerpo, ya que un extraño dolor le recorrió la columna y sentía algo raro en su trasero. Todo era demasiado raro y estaba pasando muy rápido, su cabeza no lo estaba procesando, ¿era una pesadilla?
Se levanto rápidamente de sobre el rubio, este se quejo solamente por el cambio pero siguió durmiendo como si nada y entonces Seto se dio cuenta que era lo que estaba mal, no tenía ya que preguntar que hicieron la noche anterior, gracias a algo que salio de su cuerpo al levantarse y un líquido blanquecino que estaba bajando por sus muslos, quería gritar, quería matar al rubio pero su boca no emitía ningún sonido y su cuerpo no reaccionaba. Estaba allí parado en total shock mirando al rubio desnudo y luego su propio cuerpo y el líquido que estaba bajando por entre sus piernas y su cerebro parecía que estaba adormecido, podría decir que estaba viendo la escena como si su cuerpo no fuera su cuerpo, como si se hubiera separado de el; todavía su cabeza no podía aceptar la realidad de lo que había hecho con el rubio o de lo que el rubio había hecho con él.
¿Cómo había llegado a eso? ¿Cómo fue que todo termino así? ¿Por qué demonios no había detenido al rubio? ¿Cómo demonios había dejado que le hicieran semejante cosa? Era su primera vez y ni siquiera lo recordaba debido a lo borracho que estaban. Y entonces se hizo la luz, si el no lo recordaba quizás el rubio tampoco y entonces sería como si nunca paso ya que no quedaría evidencia para afirmar que en verdad había pasado. Tomo su ropa rápidamente, se limpio lo mejor que pudo ese repugnante líquido que tenía entre las piernas y se vistió. Salió lo más rápido que pudo de ese cuarto, que en verdad no era muy rápido debido al dolor palpitante que sentía en su parte baja.
Se maldijo interiormente por haber sido tan estúpido, es que no podía creer con lo elevado que estaba su IQ no pensó que terminaría haciendo semejante estupidez, terminar en una cama con Wheeler y eso no era lo peor, lo peor era que el había sido el pasivo, él el Gran CEO de Kaiba Corp. una multimillonaria empresa. Todavía no lo podía creer, lo bueno era que para la estúpida fiesta había decidido venir en su propio auto y que a esas horas de la madrugada, la gente de la fiesta ya se había ido, estaban demasiado embrutecidos por el alcohol o hacia rato que sus cuerpos habían dejado de responderles y estaban tirados en cualquier parte y no se daban cuenta que pasaba a su alrededor y en la calle debía haber muy poca gente.
Manejo lo mas rápido que pudo a su casa, ya que le urgía darse un baño, su bienestar mental dependía de ello ya que se sentía pegajoso y sucio además de que todavía había líquido saliendo de su parte posterior. ¿Cuántas veces el maldito perro se vino dentro de él? No, se dijo a sí mismo, su bienestar mental también dependía de no pensar mas en lo que paso o lo que supone que paso por las evidencias tan claras. Pero si el perro no recordaba al igual que él, entonces podía respirar a gusto, y si lo hacia él le diría que se equivoca que quizás lo hizo con algún otro pero que deseaba que fuera él y se burlaría de eso. Sí, se dijo era lo mas sano por hacer. Olvidar para siempre ese detalle.
Llego a su casa, se fue directamente a su cuarto, contra toda su costumbre, ya que siempre que llegaba a su casa lo primero que hacia era ir a ver como estaba durmiendo Mokuba, pero esta vez quería llegar al baño primero, no le parecía correcto ir a ver a su hermano tan sucio como estaba, manchado, quería limpiar la porquería de su cuerpo. Llego a su cuarto se quito la ropa y la tiro en el cesto de la basura, no quería nada que le hiciera recordar esa noche, o al menos la parte que recordaba.
Cuando la tina estuvo llena, metió su cuerpo y se relajo por unos minutos, después tomo una esponja y tallo meticulosamente cada parte de su cuerpo para borrar todo rastro que haya dejado el cuerpo del otro.
Por otro lado Joey se despertó, se sentía raro, se dijo mentalmente que no debería tomar tanto o iba a acabar igual que su padre y eso era lo ultimo que quería en la vida. Abrió los ojos y se sentó al mismo tiempo, noto que ese no era su cuarto ¿Dónde demonios estaba? Miro a su alrededor y nada se le hizo familiar, debía ser muy temprano ya que todavía se veía oscuro pero una lámpara en la esquina del cuarto daba suficiente iluminación para ver todo claro. Entonces noto algo raro, estaba totalmente desnudo ¿Por qué estaba desnudo?
Bueno, eso no era lo raro sino la sensación pegajosa en su cuerpo y el intenso olor a sexo que se dejaba sentir en la habitación. ¿Qué demonios había hecho? Y lo más importante ¿con quién? Se levanto cuidadosamente de la cama ya que se sentía un poco mareado y comenzó a buscar su ropa y rastros sobre con quien había pasado la noche. No encontró nada que pudiera definir con quien había pasado la noche teniendo sexo, ya que había muchas evidencias que apuntaban a eso: la sensación pegajosa, el olor, las manchas en las sabanas y el cansancio que sentía en su cuerpo. Pero eso no era lo que más le preocupaba a Joey, lo que mas preocupaba al rubio era que la chica con la que había estado (pobrecito ni por la cabeza le pasó que había estado con un chico y ¡que chico!) y al parecer era virgen y había sido su primera vez. Esta información se la dio las manchas de sangre que había en la cama, lo que claramente le preocupo ya que se había metido con alguien para quien era la primera vez y ni siquiera había usado protección y ¿si quedaba embarazada? En tremendo lió se había metido, pensó nuestro rubio amigo, ya que quizás iba a pagar muy caro un momento de debilidad y alcohol. Todavía se preguntaba como podía ser tan estúpido, viviendo con un borracho empedernido y viendo en todos los líos que se metía y él lo tenía que sacar ¿Por qué no aprendió de los errores de su papá? ¿Y si ahora el estaba en uno realmente serio? Además era demasiado joven para ser papá y quien sabe si la muchacha con la que se metió también lo era o quizás mas joven. Las dudas lo estaban atormentando, pero decidió que tenía que irse a su casa tomar un largo baño y tratar de recordar que era lo que había pasado y tratar de encontrar una solución a su angustia.
Tomo su ropa se la puso y salio de allí, suspiro, todavía no amanecía y todavía quedaba gente botada por aquí o por allá o otros todavía borrachos que hablaban estupideces, se recordó a sí mismo que era la última vez que tomaba alcohol, ya que quizá gracias a esa estúpida apuesta que había hecho con Kaiba había arruinado su vida. Entonces, se pregunto que demonios había pasado con Kaiba, lo último que recordaba era la estúpida discusión que tenía con él, como empezaron a tomar a lo bestia y después nada hasta la madrugada. Quizá Kaiba se cansó, lo dejó botado por ahí y fue entonces cuando vio a la muchacha, se le hizo guapa y se la llevo a la cama. Maldito Kaiba, siempre era el culpable de sus problemas.
Después de estar en el baño y restregarse la piel hasta que le ardió, dándose cuenta que así no solucionaría nada, Seto salió del baño, se puso su pijama, fue al cuarto de Mokuba, le dio su beso de buenas noches, lo arropó y se dirigió a su cuarto para tratar de dormir aunque fuera un par de horas.
Aunque Seto hubiese deseado no hacerlo ya que volvió a tener la misma pesadilla, el perro lo tenía acorralado en una habitación de palacio. Sentía su pulso acelerado y su corazón tratando de salirse de su pecho. Con una mano el perro sujeto sus dos manos y lo golpeo contra una pared. Este movimiento lastimo su cabeza y sintió que iba a caer pero el maldito lo detuvo pegando su cuerpo contra el suyo. Sintió un salvaje beso que no lo dejaba respirar y una lengua ardiente invadiendo su boca. Mordió la lengua que lo invadía y el perro se retiro solo para propinarle una cachetada y volverlo a besar salvajemente. Esta vez sintió el sabor metálico de la sangre del profanador y su propia sangre mezcladas. Era un beso salvaje, posesivo y desesperado.
Mientras el rubio restregaba su cuerpo contra el suyo haciéndole sentir sensaciones tan extrañas y placenteras al mismo tiempo, queriendo rechazarlo o hacer que siguiera. El rubio soltó sus manos, entonces Seto intento escapar, pero la pierna en medio de las suyas no se lo permitió, entonces trato de separar su cuerpo del de el rubio, pero las manos del rubio subieron su túnica y empezaron a jugar con su miembro, mientras que la boca del rubio tomaba la suya y volvía a besarlo salvajemente, haciendo que su cuerpo se perdiera en el placer. No supo en que momento acabo desnudo sobre una gran cama con el cuerpo del general sobre el suyo.
Las manos del rubio viajaban por su cuerpo tocándolo y acariciándolo, haciéndolo gemir mientras que su boca se entretenía con su boca, su cuello y su pecho.
Ahhh, detente….mnm.. déjame- Decía Seto.
Pero solo lo decía ya que no hacia nada para apartar el cuerpo del rubio del suyo. Pero se alarmo cuando sintió un dedo inquieto jugar con su entrada.
No, por favor, no…-
Pero el general no iba a permitir que su presa se le escapara una vez mas, lo había estado cazando por mucho tiempo y esa era la oportunidad perfecta para apoderarse de ella. Por lo que siguió con su labor en el cuerpo del castaño y callo de nuevo su boca con un beso apasionado, intentando casi robarle el alma, mientras que otro dedo invadió la intimidad del sacerdote y los empezó a mover en su interior. El cuerpo de Seto se arqueo cuando los dedos tocaron un punto en su interior e hizo que este viera un destello de luces de colores y una corriente eléctrica pasara por todo su sistema nervioso. Fue entonces cuando Seto se perdió y dejo de luchar, se entrego por completo a sus más bajos instintos y se dejo hacer por el general.
Claro que cambio de opinión cuando sintió el miembro duro del rubio queriendo entrar en su cuerpo y quiso volver a luchar pero el rubio tomo sus dos manos con una de las suyas y las coloco sobre su cabeza, mientras que volvía a tomar su boca para besarlo salvajemente y empujaba su miembro para que entrara completamente, arrancándole gemidos de dolor y lágrimas al castaño, que no podía hacer nada para evitar esa intromisión. El rubio tuvo la consideración de estar quieto un rato, pero su excitación era tanta que no aguanto mucho y comenzó a moverse dentro del castaño.
No…. Du.. Duele- Se quejaba este.
Por lo que el rubio cambio el ángulo de penetración y entonces tocó el punto mágico del sacerdote. Este al sentir el contacto del miembro del rubio contra su próstata no pudo evitar arquear su cuerpo y gemir fuertemente mientras veía miles de colores pasar frente a sus ojos y sentir como choques eléctricos pasaban por todos sus nervios. El rubio al ver la reacción del castaño sonrió de lado y soltó las manos del sacerdote que se aferraron a su espalda y enredo sus piernas en la cintura del general. Y siguió atacándolo sin piedad en ese punto mientras que besaba cada parte del sacerdote que tenía al alcance de su boca, mientras que el sacerdote tocaba y acariciaba cada palmo de piel del general que tenía a su alcance y devolvía salvajemente los besos recibidos. Su sudor y su saliva se mezclaban mientras que el ambiente se volvía más húmedo y difícil de respirar, mientras sus respiraciones se hacían más pesadas y los gemidos más profundos y fuertes. Sus pieles se mezclaban en el vaivén de sus cuerpos al punto de no poderse distinguir donde comenzaba una y terminaba la otra. El ritmo se volvió mas desenfrenado y errático anunciando el próximo orgasmo, el sacerdote no podía mas, sentía toda su piel hervir y sin mas se vino en medio de sus cuerpos. El general al sentir su miembro apretarse por la contracción de los músculos del sacerdote, sintió su propio orgasmo estallar dentro del castaño, entrando y saliendo de él algunas veces mas antes de salir completamente. El general estuvo unos minutos sobre el sacerdote, pero cuando sus respiraciones estaban llegando a la normalidad, se levantó y se volvió a poner sus ropas, se volteo dispuesto a dejar al sacerdote solo en esas condiciones.
Vístete y vete, cuídate que no te vean salir de aquí- Le dijo.
Esto molesto mucho al sacerdote, ¿era todo lo que tenía que decirle después de lo que le hizo?
¡Como te atreves! ¡Le diré a mi primo la ofensa que acabas de hacerme y el te hará matar de inmediato!-
¿Y te atreverás? ¿De verdad le dirás a tu primo que dejaste que otro hombre robara tu castidad y que ahora le perteneces?-
Esto hizo sonrojar al sacerdote de rabia y de vergüenza, el general tenía razón, si le decía a su primo que le habían robado la castidad que su padre había ofrecido a Ra y que se la había robado un hombre quizá mataría al General pero también traería la deshonra de la familia.
Entonces le diré que me ofendiste de otra forma y que quiero tu cabeza de recompensa.-
Hermoso sacerdote, se que soy hijo de esclavos y lo único que conozco y conservo de mi pasado es mi nombre y el color de mi cabello, que donde estoy ahora es lo mas que puedo alcanzar, por que mis padres dieron la vida por el antiguo faraón, pero ¿crees que me dejare matar tan fácilmente?, tengo muchos conocimientos sobre lo que hago y a tu primo no le conviene que me vuelva su enemigo.-
Maldito bastardo, me las pagaras- Le dice enojado el sacerdote cubriéndose su cuerpo al darse cuenta de su desnudes.
Sí, quizás algún día te las pagues. Pero por el momento eres mío y te tendré cuando quiera y como quiera y eso no lo podrás evitar. –
Dice soberbiamente el general, se vuelve a acercar al sacerdote y lo vuelve a besar salvajemente. Esto saca un gemido del sacerdote y una sonrisa del general, que se va dejando solo a un molesto castaño. Molesto por la actitud del general y consigo mismo porque sintió que su cuerpo lo traicionó. ¿Cómo fue que permitió que ese maldito general lo tomara como si tal cosa? ¿Por qué demonios el general lo tenía que tratar así? ¿Por qué se molestaba por el comportamiento del general? Fue cuando se dio cuenta que estaba llorando ¿Qué era lo que en verdad le molestaba? ¿Lo que le había hecho el general o que lo tratara como si fuera un premio o trofeo? ¿Qué era lo que sentía en verdad por el general?
Este último pensamiento despertó a Seto sobresaltado, había sido tan real la experiencia, había sentido todo como si se lo hubieran hecho a él mismo. Entonces noto que seguía llorando, por sus mejillas bajaban lagrimas sin que lo pudiera controlar y se dio cuenta que su ropa interior estaba húmeda. Se maldijo cien veces, lo habían violado en sueños y aun así había tenido un orgasmo, pensó lo mismo que en el sueño, su cuerpo lo traicionaba como lo había hecho esa misma noche al entregarse a alguien que el consideraba un pandillero sin oficio y por el que no sentía nada mas que indiferencia y rechazo. Se metió al baño y se dio otro baño, como si la más de media hora que horas antes se había tomado allí no fuera suficiente, ahora tenía que borrar el rastro de lágrimas de sus ojos y el rastro del vergonzoso orgasmo de su cuerpo. Una vez que hubo terminado decidió que no valía la pena volver a dormir que debería ponerse a hacer algo más productivo para dejar de pensar en esas cosas que no le traían nada bueno. Así que se vistió y se dirigió a su despacho para terminar todo el trabajo que tenía pendiente.
El lunes por la mañana fue a la escuela como todos los días, aunque todavía tenía cierto dolor en su parte trasera pero prefería no darle importancia. Su hermano le había hecho muchas preguntas sobre la fiesta pero sólo le contesto que convivió con los odiosos de la pandilla, que tomó un poco, que se hartó y regreso a su casa. No le podía contar como había despertado y mucho menos con quién, y Mokuba al ver lo molesto que estaba Seto cada vez que le preguntaba algo pues no insistió mucho.
Lo que noto Seto fue que el rubio estaba serio y ensimismado. ¿Habría recordado lo que pasó en la fiesta? ¿Le diría algo para chantajearlo o vengarse de su trato hacia él? Miles de preguntas pasaban por la cabeza de Seto pero no podía dejar que nadie viera su preocupación.
Los de la pandilla también estaban preocupados por el comportamiento de Joey. Sobre todo cuando al sonar la campana del almuerzo este no salió corriendo a ver que podía comer de lo que los demás llevaron. Alegando que no tenía hambre sólo se quedó en su asiento sin pronunciar palabras y claro sus amigos se quedaron con él. Seto sabía que espiar a la gente es de mala educación, pero estaba tan desesperado por saber que es lo que tenía el rubio que decirle a sus amigos se quedo junto a la puerta para ver que podía escuchar.
Viejo, ¿Qué te pasa? Tú nunca desprecias el almuerzo- Pregunto Tris preocupado.
Lo que pasa es que no estoy de ánimo- Contesta Joey
Pero, Joey, tu siempre estas de ánimo para la comida- Dice Tea.
Es cierto, Joey, ¿Que es lo que te pasa? Por que algo grave debe de estar pasando para que tú no comas.- Sentencia Yugi.
Joey al sentir la presión de sus amigos se derrumba y empieza a sollozar.
Lo que pasa es que el día de la fiesta hice una estupidez.-
Bueno, algunos hicimos estupideces ese día, y todo gracias a Bakura- Dice Tristán, haciendo sonrojar a Ryou por no controlar a su novio.
Pero yo termine en la cama con alguien y no recuerdo quien. Cuando desperté ya no estaba y no puedo recordar quien era. Además, era virgen, porque había rastros de sangre en las sabanas y yo no tengo ninguna herida. ¿entienden lo que significa? Que le quite a una chica la virginidad y que no usamos protección. ¿Qué pasa si queda embarazada? Ustedes no saben lo mal que me siento por eso. ¿Y por que huyo? ¿Tan mal se sintió al ver que había se había acostado conmigo? ¿O yo le hice algo malo? La verdad, la culpa y la preocupación me esta matando-
El comentario sobre su virginidad saco un sonroja de Seto, ya que efectivamente si le había robado la virginidad, pero el idiota no se debía preocupar por lo del embarazo, era un chico y eso era imposible. El comentario de que no recordaba quien era lo hizo suspirar aliviado. Al menos ese ya era un problema menos por el que preocuparse.
Pero ¿estas seguro que tuviste sexo con alguien?- Pregunto Yugi.
Claro que si, había muchas pruebas y todavía quedan algunas- Dijo Joey.
Al ver la cara de ¿Qué? Que pusieron sus amigos les apunto a su cuello, fue entonces que vieron el moretón que tenía, que no era precisamente de un golpe.
Hermano, no me había fijado, si lo hubiera hecho me habría burlado de ti desde temprano.-
¡TRISTAN!-
¿Qué? Si con semejante marca yo diría que se lo quería comer. ¿Tienes más? Déjame ver- Y levanto la playera del rubio dejando ver las marcas en su pecho.
Vaya, hermano sí que te tenía ganas-
Esto saco un sonrojo de Joey ya que efectivamente tenía muchas marcas de chupetones y mordidas en su pecho y también Seto se sonrojo, ya que él también tenía esas marcas. Se dio cuenta de ellas cuando salió del segundo baño, su cuerpo estaba lleno de mordidas, chupetones y arañazos, sobre todo en la parte interior de sus muslos tenia muchas marcas de mordidas y chupetones. Seto daba gracias a dios que siempre utilizaba manga larga y cuello alto sino iban a sospechar que era lo que había pasado.
Seto decidió que ya era suficiente con lo que escucho y se retiro a comer su almuerzo. Ya solo le quedaba recordar el incidente como si hubiera sido una pesadilla y nada mas, ya no había nada de que preocuparse o eso era lo que él creía.
